LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL PERÚ Y LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI Demanda formativa y agenda de investigación Marzo 2022 LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL PERÚ Y LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI Demanda formativa y agenda de investigación Arturo Octavio Manrique Guzmán Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación - CONCYTEC Calle Chinchón 867 San Isidro, Lima (051-1) 644-0004 www.gob.pe/concytec Primera Edición - Marzo 2022 Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú N° 2022-02215 LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL PERÚ Y LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI Demanda formativa y agenda de investigación Alejandro Cussianovich Villarán Juan Carlos Callirgos Patroni Alejandro Diez María Emma Mannarelli Antonio Zapata Velasco María Luisa Burneo Arturo Manrique Guzmán Manuel Castillo Ochoa Benjamín Marticorena Castillo María Teresa Oré Carlos Amat y León Narda Henríquez Ayin Eduardo Arroyo Laguna Natalia Gonzales Carrasco Fanni Muños Cabrejo Oscar Espinosa De Rivero Fernando Eguren López Pablo Sandoval López Fernando Villarán Pablo Vega Centeno Francisco Durand Patricia Ames Ramello Gerardo Damonte Valencia Patricia Ruíz Bravo Guillermo Nugent Herrera Patricia Zarate Ardella Guillermo Rochabrún Silva Pedro Pablo Ccopa Humberto Porras Vásquez Ricardo Fort Javier Abugattás Fatule Roxana Barrantes Cáceres Javier Herrera Santiago Cueto Javier Iguiniz Echevarría Sinesio López Jiménez Javier Portocarrero Maisch Soledad Escalante Beltrán Joaquín Yrivarren Espinoza Stéphanie Rousseau Julio Calderón Cockburn Arturo Octavio Manrique Guzmán (compilador) LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL PERÚ Y LA SOCIEDAD DEL SIGLO XXI Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CONTENIDO Agradecimientos 6 Presentación 8 Introducción 10 Capítulo 1: La relación ciencia y sociedad en el mundo actual. 66 Capítulo 2: La individuación, el consumismo y la desigualdad social. 112 Capítulo 3: El impacto del COVID – 19 en la economía, el empleo y la salud física y mental de las personas. 170 Capítulo 4: La interculturalidad en el Perú: una mirada desde la educación, la salud y los pueblos originarios. 254 Capítulo 5: Prioridades de investigación sobre género y democracia. 304 Capítulo 6: La ciudad y los problemas urbanos. 360 Capítulo 7: Agricultura familiar, seguridad alimentaria y propiedad de la tierra. 422 Capítulo 8: El poder y la vida política. 500 Capítulo 9: Corrupción, crimen organizado e inseguridad social. 556 Capítulo 10: La gestión del territorio: economía, ambiente y cultura. 604 4 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 11: Las ciencias sociales en el siglo XXI: formación e investigación. 666 Capítulo 12: Las prioridades de investigación en ciencias sociales en el Perú. 718 Capítulo 13: Hacia una agenda de investigación en ciencias sociales. 768 Reflexiones finales 796 Notas biográficas sobre los autores 808 5 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI AGRADECIMIENTOS Nuestro agradecimiento, en primer lugar, al Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica - CONCYTEC, en la persona de su Presidente, Dr. Benjamín Marticorena Castillo, por el apoyo que viene brindando para el desarrollo de las Ciencias Sociales en nuestro país. Las actividades realizadas y esta publicación son resultado de este apoyo sostenido. Agradecemos también al Dr. Guillermo Rochabrún Silva y al Dr. Fernando Eguren López que, desde el inicio, apoyaron en la realización de estas actividades, en distintas reuniones de trabajo y comunicaciones personales que ayudaron a definir los diversos temas de discusión que se abordaron en el Taller y en el Coloquio de Ciencias Sociales. Tanto el Taller como el Coloquio de Ciencias Sociales no hubieran sido posible de realizar sin el apoyo permanente recibido por parte de Neydo Edgar Hidalgo Minaya, Marco Rinaldi, Myra Evelyn Flores y Rosa Montes, integrantes del Equipo Técnico de CONCYTEC que, junto con el personal de Comunicaciones, apoyaron en la organización, difusión y conducción de todas las Mesas de Discusión que se llevaron a cabo sin mayores inconvenientes. El trabajo de Neydo y de Marco en la conducción de todas las Mesas ha sido de gran nivel. Nuestro agradecimiento al Colegio de Sociólogos del Perú, en la persona de su Decano Nacional, Dr. Eduardo Arroyo Laguna, por el apoyo recibido en la difusión de los eventos a todo el público de Ciencias Sociales, a través de sus redes institucionales y de las universidades que forman científicos sociales en todo el país. 6 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Finalmente, la logística y transcripción de las Mesas de Discusión se llevó a cabo con el apoyo de la ingeniera estadística Evelyn Lucero Enciso Li y las sociólogas Valeryn Namuche Zavaleta, Adriana Kelly Guerra Aguilar y Alexandra Azaña Almerco, que hicieron un excelente trabajo bajo nuestra conducción. A todas ellas, nuestro agradecimiento por el trabajo realizado. 7 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI PRESENTACIÓN Este libro está constituido por los materiales de diez mesas de discusión del Taller de Ciencias Sociales en el Perú y la Sociedad del siglo XXI con el subtítulo de Demanda formativa y agenda de investigación. La organización del Taller se encargó al sociólogo Arturo Manrique y a un equipo de apoyo del Programa de Popularización de la Ciencia de la Dirección de Políticas y Programas del CONCYTEC. El taller se realizó del 12 al 16 de abril del 2021 con un total de diez mesas de discusión, dos diarias y de dos horas cada una de ellas, sobre temáticas seleccionadas entre las que representan mejor los campos de interés de los investigadores sociales en las distintas instituciones del país en las que trabajan. El libro también contiene los materiales de dos jornadas adicionales sobre los mismos temas, pero con propósito y acento divulgativo, destinadas a un público más amplio que el de los científicos sociales. Este segundo encuentro se inscribió dentro de la convocatoria ya antigua del Coloquio Ciencia y Sociedad del CONCYTEC, bajo la denominación genérica de Agenda de prioridades de investigación de las ciencias sociales en el Perú, y se realizó los días 3 y 4 de mayo del 2021, igualmente bajo la conducción de Arturo Manrique y del equipo de apoyo del CONCYTEC, formado por Neydo Hidalgo, Marco Rinaldi y Myra Flores. Consideramos este material de particular importancia para los investigadores y estudiantes de ciencias sociales y humanas y para instituciones promotoras de la investigación científica, como el propio CONCYTEC. También, debido a la jerarquía y experiencia 8 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI profesional de los más de 30 expositores, tanto en el taller como en el coloquio, estos textos se constituyen en útil referencia para los hacedores de políticas públicas y para los líderes de opinión. 10 de octubre del 2021 Benjamín Marticorena Presidente del CONCYTEC 9 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI INTRODUCCIÓN Al inicio de la presente centuria, en el periodo 2001 – 2006, el Consejo Directivo de CONCYTEC, presidido en aquella época por el Dr. Benjamín Marticorena Castillo, en su primera gestión, tuvo a tres científicos sociales entre los ocho miembros que lo integraban en ese periodo: los doctores Nelson Manrique, César Germaná y José Carlos Ballón, que provenían de los campos de la historia, la sociología y la filosofía, respectivamente. Su aporte fue fundamental, no solo para entender el país y su historia, sino también para valorar la importancia de las ciencias sociales en el desarrollo de la ciencia y tecnología en nuestro territorio, en los distintos campos de especialización de las propias ciencias sociales como de las ciencias naturales y las tecnologías. En este contexto, surgió el interés por elaborar una agenda de investigación para promover el desarrollo de las ciencias sociales en el CONCYTEC, que se ha plasmado en esta oportunidad. Además de las investigaciones específicamente sociales, los grandes temas nacionales generalmente reclaman investigación científica interdisciplinaria, que incluye la participación tanto de las ciencias sociales como de las ciencias naturales y las ingenierías. Esta situación, como se señala más adelante, se hace cada vez más evidente no solo en el abordaje de los problemas ambientales, sino en el conjunto de las ciencias sociales, que tienen que dialogar entre sí y con las demás disciplinas. La salud pública, el desarrollo económico, el empleo, la individualización, el consumismo, la desigualdad social, las relaciones de género, la interculturalidad, la urbanización, el desarrollo rural, la seguridad alimentaria, las relaciones de poder, la vida política, la corrupción, la criminalidad organizada, la inseguridad social, la gestión del territorio (del agua, 10 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI los suelos, las montañas, los bosques y el mar), entre otros, son algunos de esos grandes temas, para cuyo estudio y respuesta social, es necesaria una cooperación cercana entre las ciencias sociales y las ciencias naturales y entre las instituciones en que se forman o en que actúan esos profesionales. La actual crisis mundial, desatada por la pandemia del COVID – 19, ha hecho evidente no solo los problemas que arrastra la sociedad mundo actual, desde hace décadas, en particular, el problema ambiental, las zoonosis (el COVID – 19 es una de ellas) y los problemas de desigualdad social, individualización y consumismo que afectan sobremanera a nuestros países, sino también las dificultades y problemas que tienen las ciencias sociales para abordarlos dentro de los enfoques teóricos y marcos conceptuales que se construyeron durante los siglos XIX y XX. No se trata de desechar todo lo anterior, sino de someterlo a un examen crítico, a la luz de los problemas actuales y en dialogo con otros saberes humanos que están presentes en los distintos países del mundo, a contracorriente -y a pesar- de la ciencia moderna, de la que es tributaria la sociología y la ciencia social, en general. El concepto de sociedad o, de manera más específica, la idea de sociedad como “contenedor social”, que involucra al territorio dentro de las fronteras del Estado – nación y sus demarcaciones internas, tan cara a la sociología clásica y contemporánea, actualmente se encuentra en revisión. Lo mismo ocurre con el sustrato humano de lo social. La sociedad no está compuesta solo de humanos e instituciones hechas por humanos, sino que incluye a la naturaleza y una infinidad de “actantes” que, como ocurre ahora con el COVID - 19, nos pueden cambiar la vida de un momento a otro. En este marco, los problemas no sólo son locales o nacionales, sino mundiales, más allá de la especificidad que tengan en cada país o región y en los distintos territorios, lo que exige una mirada más amplia e 11 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI interdisciplinaria en su abordaje, al igual que un enfoque sistémico de lo societal, que involucre a la naturaleza y supere la vieja dicotomía entre estructuras y actores, que responde además a enfoques que operan dentro del Estado nación. Bajo estas condiciones, que son las que vivimos en la actualidad, no es suficiente solo con trabajar una agenda de investigación, sino que esta tiene que estar incluida dentro de una mirada más amplia, que se oriente a la renovación de nuestras ciencias sociales, de cara al siglo XXI. Nuestra comunidad de científicos sociales, tanto en el ámbito académico como en el de la política social, con las excepciones del caso, sigue anclada a los viejos enfoques teóricos -cuando los tienen y manejan- y a un repertorio de problemas que se arrastran del pasado que, más allá de que se encuentren vigentes en algunos casos, requieren de un abordaje distinto en la sociedad que está emergiendo, aunque solo sea por el hecho de requerir un abordaje interdisciplinario, dentro de un contexto diferente, que apunte a su solución efectiva. Debemos asumir una actitud vigilante frente a los distintos problemas que afloran en nuestro entorno, en consonancia con una “sociología de las emergencias”, planteada por Boaventura de Sousa Santos1, en el sentido amplio del término. Vivimos en una época de cambio y de transformaciones sociales profundas, un tiempo de metamorfosis societal, como acertadamente lo han denominado Edgar Morin y Ulrich Beck, desde distintas canteras teóricas. Immanuel Wallerstein, al finalizar la centuria pasada, se refirió a la época actual como una etapa de crisis y transición, signada por el libre albedrío, para distinguirla de la “etapa normal” que habíamos vivido en la segunda mitad del siglo XX, en la que prevaleció el determinismo estructural2. En este contexto, hay 1 Boaventura de Sousa Santos. Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipación social (encuentros en Buenos Aires). Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales – CLACSO. Buenos Aires – Argentina, 2006. 2 Immanuel Wallerstein. Utopística o las opciones historias del siglo XXI. Siglo XXI Editores. México, D.F., 1998. 12 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que estar atentos no solo a los problemas que están emergiendo, sino también a aquellos que se están metamorfoseando en las condiciones actuales, y, lo más importante, distinguir los problemas públicos, que tienen relevancia social y política, de las inquietudes personales, en el sentido en que Wright Mills lo propuso hace sesenta años3. Actualmente, por ejemplo, ya es evidente los problemas de salud mental que conlleva la pandemia en muchas personas. Se trata, sin duda, de un problema público, que tampoco es nuevo, pero que adquiere particular relevancia y características específicas en el momento actual, lo que tiene que ser abordado no sólo en su dimensión individual, sino también como problema social. Así como este problema, pueden surgir otros en lo inmediato. La individualización en curso ha hecho que mucha gente quiera ver sus inquietudes personales como si fueran problemas públicos, que tienen relevancia para la investigación social, y eso, como lo ha señalado Alejandro Cussianovich, viene a ser una clara distorsión en la formación de nuestros científicos sociales. En este caso, es la individualización en curso el problema social a investigar y no las inquietudes personales en que se manifiesta, más allá de que tengan o no un carácter patológico que, en todo caso, tiene que ser abordado desde la psicología o el psicoanálisis. Los problemas que atraviesan nuestras ciencias sociales, en consecuencia, no se reducen a la agenda de investigación, que además tiene muchas aristas y depende de las instituciones y/o sectores que la definan, así como de los recursos que se destinen para financiarla. Hay problemas formativos, problemas de actualización, y también el cambio de época, que no pueden ser eludidos ni postergados, y que necesitan ser abordados en su integridad en un proceso amplio de renovación de nuestras 3 Wright Mills. La imaginación sociológica. Fondo de Cultura Económica. México, D. F., 1961. 13 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ciencias sociales, de cara al siglo XXI. Además de una agenda de investigación, o de la mano con ella, es importante promover o impulsar un proceso de desarrollo de nuestras ciencias sociales que, entre otros puntos a considerar, incluya lo siguiente: 1. La recepción e incorporación de teorías y marcos conceptuales que sean relevantes para la formación de las nuevas generaciones de científicos sociales, de cara a la sociedad del siglo XXI que está emergiendo y los problemas que conlleva. Este proceso de reflexión teórica incluye al objeto de estudio de las ciencias sociales, circunscrito a “lo social”, desde la ciencia clásica y contemporánea, y sus implicancias epistemológicas; 2. La inclusión de la naturaleza y de los fenómenos naturales dentro del objeto de estudio de las ciencias sociales, que no se reduce a la “naturaleza socializada”, planteada por Ulrich Beck, sino que, como lo han señalado Bruno Latour y Phillippe Descola, en el marco de la pandemia, es transversal a lo social e incluye a los “actantes sociales” que, como en el caso de las zoonosis -el COVID – 19 es una de ellas- pueden alterar por completo la vida social y, eventualmente, conllevan un riesgo para la especie humana. 3. El necesario dialogo interdisciplinario entre las distintas disciplinas sociales y de éstas con las ciencias naturales, las tecnologías en auge y la filosofía, lo que debe contribuir a un abordaje multidimensional de los fenómenos sociales y ambientales, sino también al desarrollo de nuevos métodos y herramientas de investigación, que respondan a los nuevos enfoques y a las necesidades de la sociedad contemporánea, que es altamente compleja, no solo en nivel global o de la sociedad mundo, sino también en los espacios locales, que tienden a hacerse multifuncionales. 14 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 4. La definición de una agenda de desarrollo de las ciencias sociales que responda a las necesidades formativas de los científicos sociales y a los requerimientos de información que hay en el país, a nivel nacional y en los espacios subnacionales, lo que debe contribuir a mejorar y ampliar la agenda de investigación existente, que además tiene que estar en permanente actualización, en concordancia con la época en que vivimos; 5. El desarrollo de capacidades de gestión en las generaciones de científicos sociales que se están formando, que incluye no solo la gestión del conocimiento y la investigación social, sino también la gestión del desarrollo y la gestión de las políticas públicas, basadas en evidencias, en la toma de decisiones, requerimiento que se hace cada vez más necesario, que involucra a actores públicos y privados, y que apunta a poner en valor los conocimientos adquiridos y los resultados de la investigación social. Obviamente, este tipo de agenda tiene que ser construida pensando en la formación de las nuevas generaciones de científicos sociales, sin excluir los temas de actualización y las demandas de estudios de especialización en las generaciones actuales, lo que constituye un reto tanto para las universidades públicas y privadas, como para los colegios profesionales. Es importante señalar que algunas universidades públicas y privadas, como la UNMSM o la PUCP, y centros de investigación privada, ya han avanzado en este proceso, lo que se ha hecho evidente en las Mesas de Discusión que se incluyen en este documento. Lo hecho, sin embargo, es insuficiente, teniendo en cuenta la extensión de nuestro territorio y lo compleja y diversa que es nuestra sociedad. 15 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La realización del Taller Formación e Investigación en Ciencias Sociales en el Perú de hoy, entre el 12 y 16 de abril, y del Coloquio Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI, el 3 y 4 de mayo, ha permitido confirmar y enriquecer esta lectura que, desde el CONCYTEC, se tiene de nuestras ciencias sociales. El Taller incluyó la realización de 10 Mesas de Discusión, que son las siguientes: 1. La relación Ciencia y Sociedad en el mundo actual. 2. La individualización, el consumismo y los problemas de desigualdad social. 3. El impacto del COVID-19 en la economía, el empleo y la salud física y mental de las personas. 4. La interculturalidad en el Perú una mirada desde la educación, la salud y los pueblos originarios. 5. Prioridades de investigación sobre género y democracia. 6. La ciudad y los problemas urbanos. 7. Agricultura familiar, seguridad alimentaria y propiedad de la tierra. 8. El poder político y la vida política. 9. Corrupción, crimen organizado e inseguridad social. 10. La gestión del territorio: economía, ambiente y cultura. El Coloquio, por su parte, incluyó la realización de dos Mesas de Discusión, que fueron las siguientes: 1. Las Ciencias Sociales en el siglo XXI: formación e investigación. 2. Las prioridades de investigación en Ciencias Sociales en el Perú. 16 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ambas actividades, como ya ha sido señalado, se orientaron a promover el dialogo en torno a la formación y la investigación en las ciencias sociales, identificando los principales requerimientos formativos y los problemas que se necesitan estudiar hoy en el país, con la participación activa de los profesionales que ejercen en este campo, tanto en el ámbito universitario como en los distintos centros de investigación públicos y privados y organizaciones de la sociedad civil. La transcripción de cada una de las Mesas de Discusión del Taller y del Coloquio de Ciencias Sociales conforman los capítulos de este libro, al que se le ha agregado, en la parte final, un capítulo referido a la agenda de investigación en Ciencias Sociales, resultante de las exposiciones realizadas en las Mesas de Discusión, según los ejes temáticos identificados para el Taller, que fueron complementados en las Mesas del Coloquio, además de las reflexiones finales y de las notas biográficas sobre los autores, que se incluyen en la parte final del documento. En el primer capítulo, con la conducción de Benjamín Marticorena, Guillermo Rochabrún, Soledad Escalante y Joaquín Yrivarren Espinoza abordan el tema de La relación Ciencia y Sociedad en el mundo actual, desde la perspectiva de las ciencias sociales y la filosofía, que plantean una serie de problemas a tener en cuenta. Guillermo Rochabrún expone sobre la relación que hay entre ciencia, tecnología e innovación y aplicación y la articulación que hay entre estos tres niveles, desde la perspectiva de las ciencias sociales, que resulta problemática de por sí, sin que exista un consenso al respecto. La discusión entre las ciencias naturales y las ciencias sociales no es nueva, sino que se remonta a los orígenes de la sociología, a finales del siglo XIX, en que ésta se construyó siguiendo el modelo de las ciencias naturales, aunque delimitando su objeto de estudio y especificando las características del método sociológico. Actualmente, existe una tendencia inversa, planteada por Bruno Latour, que sostiene que el mundo social influye de 17 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI muchas maneras en el mundo natural, lo que se evidencia en los problemas que venimos padeciendo actualmente, incluyendo la pandemia del COVID - 19. Existen fenómenos, sin embargo, que son naturales y sociales, más allá de su origen, que requieren de un abordaje multidisciplinario para una adecuada comprensión de los mismos. En las ciencias naturales, por otro lado, hay varios niveles de análisis y cada uno de ellos tiene una ciencia básica, de las que se desprenden diversas especialidades, como, por ejemplo, la física pura, la mecánica, la termodinámica, la mecánica cuántica, la astrofísica, etc., en el campo de las ciencias físicas. Las diferencias entre la física y la biología están bastante claras, más allá de que una no se pueda entender sin la otra. Esto no ocurre en el caso de las ciencias sociales y, menos aún, entre las distintas disciplinas o especialidades que la integran. Soledad Escalante aborda el tema de la relación que hay entre la ciencia, la tecnología y la filosofía en los espacios académicos, señalando que éstos han priorizado a la ciencia y, por el contrario, han sido muy limitados para pensar la tecnología, en sus distintas variantes. El influjo creciente que tienen las tecnologías sobre nuestras vidas, sin embargo, ha ido resquebrajando los prejuicios históricos sostenidos durante siglos en torno a ella, no solo en el Perú, sino en distintas partes del mundo, situación en la que estamos actualmente, que obliga a las ciencias sociales y a la filosofía a ocuparse de este problema. Existen algunas transformaciones en curso que es necesario precisar. Una primera transformación tiene que ver con el hecho de que a la reflexión sobre la tecnología se le da un lugar cada vez más destacado, aunque ha prevalecido el prejuicio de pensar el desarrollo de la tecnología subordinada al desarrollo de la ciencia. Una segunda transformación, vinculada a la anterior, tiene que ver con los alcances y los rendimientos teóricos producidos por este tipo de reflexión. Muchas de las actuales discusiones teóricas sobre las tecnologías se refieren a problemas 18 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI esenciales de muy distintos órdenes, como las perspectivas sobre la evolución del ser humano, su condición ontológica, sus formas de socialización, su desarrollo económico y político, sus procesos de conocimiento, sus formas de acción, entre otras. Una tercera transformación tiene que ver con los espacios en los que se han insertado y extendido las reflexiones teóricas sobre las tecnologías. Muchos problemas de estas, que se podrían calificar como filosóficos, va más de una subdisciplina bien delimitada bajo la etiqueta de filosofía de la tecnología y proliferan en los espacios teóricos de varias disciplinas científicas. En rigor, más que otros campos, los problemas señalados se extienden hoy a terrenos trans e interdisciplinarios. Ingenieros, filósofos, diseñadores, políticos, educadores, economistas, sociólogos, científicos naturales, historiadores, entre otros, plantean problemas filosóficos similares, en medio de una polisemia teórica con gran riqueza filosófica. Otras perspectivas, que no son filosóficas, aportan sus estudios empíricos, desde el vasto y vigoroso campo de los estudios sociales de la ciencia y la tecnología. La filosofía de la tecnología, entonces, no tiene un camino mejor para su desarrollo que el inter y transdisciplinar. Joaquín Yrivarren, por último, propuso incorporar los estudios de ciencia y tecnología en la agenda de formación e investigación de las ciencias sociales, con el fin de articularnos a las redes de formación, investigación y publicación que actualmente existen, lo que exige desmarcarnos de la idea tradicional de la ciencia que tenemos, como una actividad hecha solo por los científicos, que no es posible comprender sin la aplicación rigurosos del método científico. Esta idea, que hace de la ciencia una actividad autónoma y aislada de la sociedad, ya está desfasada. La ciencia, en la actualidad, es una actividad como cualquier otra, sometida al cambio histórico. Los estudios de ciencia y tecnología asumen una postura antiesencialista y consideran que no hay un método 19 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI privilegiado para conocer la realidad, poniendo énfasis en la dimensión social de la actividad científica, que incluyen los distintos saberes que existen en la sociedad, que tienen que ser estudiados por las ciencias sociales. En el segundo capítulo se aborda el tema de La individualización, el consumismo y los problemas de desigualdad social, en base a las exposiciones de Alejandro Cussiánovich, Guillermo Nugent y Narda Henríquez, con la conducción de Carlos Amat y León. El énfasis, en este caso, está puesto en la individualización y en los problemas de desigualdad social que nos afectan como país y a nivel global. Alejandro Cussianovich señala que en la época actual asistimos a una crisis civilizatoria, que tiene que ver con un déficit del proyecto civilizatorio dominante, occidental, eurocéntrico, que plantea la necesidad de regenerar la política, el pensamiento, esto es, la manera de entender y de producir imagines y sentidos. La crisis civilizatoria conlleva una crisis de la filosofía, que se ha hecho evidente desde inicios de la década de los noventa, situación que se ha agravado en los últimos años, en medio de la crisis actual. La individualización y los problemas de desigualdad social son signos distintivos de esta crisis, que no solo nos afecta como sociedad, sino que amenaza nuestra supervivencia como especie. Asistimos a la metástasis del ego, que ha hecho que nuestra subjetividad entre en crisis, lo que viene acompañado de una inseguridad institucionalizada. Frente a este problema civilizatorio, se plantea el “retorno a los comunes”, que es una manera de crear una contra exclusión, desde lo comunitario. Guillermo Nugent, por su parte, señala que las dos terceras partes de nuestra población actualmente viven en Lima y en las ciudades del interior del país, lo que nos hace una sociedad predominantemente urbana, que condiciona nuestro modo de pensar y de actuar. En este contexto, la figura del extraño, del desconocido, se convierte 20 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en sinónimo de lo imprevisible. No existe un nosotros efectivo. Prevalece la desconfianza y la incertidumbre en relación al otro. Vivimos, entonces, en medio de un nosotros fragmentado, en una sociedad de extraños, que no responden a un sentimiento de comunidad. Cuando hablamos de los demás, siempre nos referimos al Ellos. No tenemos un nosotros interiorizado. Esta situación marca nuestra experiencia cotidiana y es interiorizada por las personas. En medio de esta vorágine, los casos “exitosos” de corrupción son vistos como ejemplos a seguir. Hay individuos, pero no existe un ideal de individualidad. Lo individual está vinculado a la transgresión, la violación de la norma, a la sacada de vuelta, como manera de ser “exitoso”. En todos los casos se trata de evadir el principio de legalidad. Se desconoce la existencia de espacios intermedios, que se experimenten entre iguales, lo que expresa el estado de anomia en que vivimos, que es característico de nuestra vida social, en la que prevalece el sentirse más / sentirse menos, el más uno / menos uno, esto es, el sentimiento jerárquico, la tendencia a establecer relaciones jerárquicas con los otros. La educación, bajo estas condiciones, se ha convertido en el principal elemento diferenciador. No importa la calidad ni el tipo de educación que se reciba. Basta con no formar parte de la educación pública. Narda Henríquez, por último, señala que el núcleo de problemas planteados -individualización, consumismo y desigualdad social- es relevante en nuestra población, que además se han visto agudizados por la pandemia, aunque son preexistentes. Estamos en medio de estos problemas. El valor del individuo, del individuo pensante y del individuo reflexivo, no es patrimonio de la modernidad. La reflexividad es parte del ser humano, independientemente del contexto o la cultura en que viva. Los procesos de individuación en nuestra sociedad son diferenciados para diferentes contextos, lo que tiene que ver con la cultura, con distintas matrices culturales, pero también con los problemas de desigualdad social que existen 21 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en nuestros países y entre países, lo que hay que evaluar en cada caso, atendiendo no solo a la estructura social, sino también a la historia que hay detrás, en cada país y región. La ruralidad ha cambiado mucho entre nosotros, pero aún hay un acervo cultural importante en ella. La educación es una promesa, aunque no necesariamente una garantía. La modernidad en el Perú no es solamente racionalidad, sino una conminación de racionalidad, con subjetividades impuestas. Hay condicionamientos y oportunidades para la construcción de sí mismo. La individualización tiene que ver con los procesos subjetivos, pero también con los contextos institucionales en los que tienen lugar estos procesos, que lo condicionan y viabilizan, cuando no los truncan. El feminismo ha puesto sobre el tapete que una persona tiene una corporeidad, una sexualidad, a la que antes no le prestábamos atención. Este es otro aspecto a tener en cuenta. La individualidad se construye de maneras diferenciada entre hombres y mujeres. El tercer capítulo aborda el tema de El impacto del COVID – 19 en la economía, el empleo y la salud física y mental de las personas, en base a las exposiciones de Arturo Manrique, Roxana Barrantes y Fernando Villarán, con la conducción Javier Portocarrero Maisch. Arturo Manrique señala que el COVID – 19, hasta el momento, ha generado una mayor mortandad y daño en la población que la que se reconoce en las cifras oficiales, lo que nos obliga a investigar a fondo el problema, para extraer lecciones y tomar las previsiones necesarias frente a eventos similares en el futuro. El COVID – 19 no solo es una pandemia que actúa en solitario, sino que se trata más bien de una sindemia global, esto es, una pandemia sinérgica, que interactúa, se retroalimenta y se potencia mutuamente con otras enfermedades o problemas de salud pre existentes (obesidad, desnutrición, hipertensión arterial, problemas cardiacos, insuficiencia renal, etc.), otras pandemias y/o pandemias sociales (violencia de género, depresión, Trastorno por Déficit 22 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de Atención con Hiperactividad – TDAH, Trastorno de Límite de Personalidad y Síndrome de Desgaste Ocupacional o “Síndrome Burnout”), problemas sociales subyacentes (desigualdad social, pobreza, discriminación racial, etc.) y problemas ambientales (cambio climático, desastres naturales, otras zoonosis, etc.). Todos estos factores interactúan entre sí y se potencian mutuamente, lo que no solo agrava su incidencia, sino que además hace más dañino y letal al COVID – 19. El origen de cepas como la inglesa, la surafricana o la brasileña, entre otras, se explica por la concurrencia de estos factores, lo que se torna más peligroso bajo condiciones de pobreza, desigualdad social y discriminación racial, tal como ocurre en nuestro país. Roxana Barrantes, por su parte, señala que lo peor viene cuando no lo esperas, ocurre de manera inesperada. Vivimos en la época de la economía sin contacto, que ha sido acelerada por el COVID – 19, que ha hecho que crezca la inclusión digital, el trabajo remoto, el comercio electrónico y los medios de pago sin efectivo, entre otros. Con el crecimiento económico aumenta el sector servicios, que crecerá aún más en los siguientes años. Esta pandemia y las que vengan, que es de trasmisión suspendida en el aire, acelerará este proceso. Bajo estas condiciones, las actividades que requieren un mayor contacto entre humanos serán las más afectadas. Las actividades sin contacto, en cambio, tendrán un mayor impacto económico agregado en el mediano y largo plazo. En el Perú, sin embargo, la mitad de la población no usa Internet para trámites con el gobierno, situación que resulta preocupante de cara al futuro. La crisis desatada por la pandemia ha incrementado el desempleo y la pobreza, tanto en Lima como en el interior del país. Un sector importante de la población ha pasado tener hambre. Bajo estas condiciones, ha crecido la informalidad, lo que nos distancia aún más de la economía sin contacto, que es hacia donde se orienta el mundo. 23 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Fernando Villarán, por último, señala que con la crisis generada por el COVID – 19 no solo se han perdido millones de empleos, tanto en Lima como en el interior del país, sino que ha crecido la informalidad en una proporción que bordea el 80% de la PEA. En las últimas décadas, por otro lado, se ha producido un cambio importante en la estructura productiva del país, habiendo crecido en importancia el sector minero y de hidrocarburos. Este sector, que casi no genera empleo, ha tenido un crecimiento importante, lo que tiene relación con los altos niveles de informalidad que existen en el país. A nivel mundial, se viene dando una revolución digital, que ya existía antes de la pandemia, pero que el COVID – 19 ha acelerado, frente a lo cual estamos muy rezagados. El reto que tenemos por delante no solo es acortar la brecha digital, sino avanzar en el camino del desarrollo sostenible, aprovechando la desaceleración económica de los países avanzados en medio de la crisis actual, lo que nos permitirá acortar las brechas existentes. El reto no es el crecimiento económico, a cualquier precio, sino el desarrollo sostenible. Regresar a la situación anterior no tiene sentido, además de que es inviable. Tenemos que ver la sociedad como una “mesa de tres patas”, conformada por un Estado fuerte, un sector privado dinámico y una sociedad civil activa, que interactúa con ambos. Tenemos que buscar una “atajo” que nos conduzca al desarrollo sostenible. Los países europeos ya vienen trabajando en torno a este objetivo y, parte de eso, incluye el decrecimiento económico para lograr la sostenibilidad en el mediano y largo plazo. Nosotros podríamos optar por un camino propio hacia el desarrollo sostenible, en medio de la oportunidad que se nos presenta con la crisis actual. Este camino consiste en crecer de manera sostenible, logrando mayores niveles de vida para nuestra población, reduciendo y evitando causar daños en la naturaleza. 24 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el capítulo cuarto se aborda el tema de La interculturalidad en el Perú: una mirada desde la educación, la salud y los pueblos originarios, en base a las exposiciones de Pedro Pablo Ccopa, Oscar Espinosa y Patricia Ames que, con la conducción de Santiago Cueto, abordan diversos aspectos de esta problemática en el ámbito urbano y rural, vinculados con la salud y la educación. Pedro Pablo Ccopa desarrolla el tema de los saberes vinculados a la medicina tradicional, en diálogo con la medicina moderna occidental, tomando como referencia el caso de la población migrante de la comunidad Shipibo Conibo de Cantagallo, en el distrito del Rímac. El tema de la interculturalidad en el Perú es una gran paradoja. Estamos cada vez más interconectados entre los diversos grupos étnicos, gracias a la tecnología, pero seguimos distanciados por la lengua y la hegemonía del saber europeo occidental que se reconoce a sí mismo como el único “verdadero”. Esta situación se ha hecho evidente en el marco de la pandemia, en que los saberes otros medicinales presentes en la población, en este caso la comunidad Shipibo Conibo de Cantagallo, vienen siendo utilizado con relativa eficacia, sobre todo en los aspectos preventivos, ante el colapso del sistema de salud, sin que eso sea reconocido y utilizado por las autoridades de salud. Oscar Espinoza, por su parte, subraya la necesidad de distinguir entre las comunidades andinas, de origen quechua y aymara, de los pueblos y comunidades amazónicas, que están conectadas entre sí, pero eso no quiere decir que debamos interpretar lo que ocurre en estos últimos, que incluye una diversidad de grupos étnicos, a partir de la experiencia de las comunidades andinas, lo que conlleva un sesgo, que influye además en el diseño de las políticas públicas, en perjuicio de la amazonia. En error es interpretar a los pueblos amazónicos como si fueran campesinos o comuneros andinos, lo que se hizo evidente en el caso del Baguazo, pero se trata de una práctica muy recurrente, que evidencia que hay una incomprensión, 25 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI desconocimiento, en torno a estas comunidades, que pasa por la política, los programas sociales, etc. Es necesario, entonces, corregir este sesgo en la agenda intercultural, no solo en el campo de las políticas públicas, sino también en la formación de los científicos sociales, en las distintas especialidades. Es importante inculcar y fortalecer algunas actitudes fundamentales para desarrollar la interculturalidad en la Amazonia. Tenemos que abrirnos a otras maneras de pensar, a otros saberes. Si uno no cree que la gente de las comunidades amazónicas tiene algo que enseñarnos, ya está yendo con un prejuicio, está jerarquizando, lo que es una barrera para el conocimiento. Hay que tratar a las personas de las comunidades amazónicas como sujetos de conocimiento que tienen mucho que enseñarnos, de las que tenemos que aprender, y no como objetos de estudio. Tenemos que tratar de entender las formas de pensar, de creer, de relacionarse que tienen. Este dialogo tiene que hacerse no solo con las comunidades, sino también entre las distintas disciplinas, para un abordaje interdisciplinario que, a su vez, tiene que ser desprejuiciado. La Amazonía es un lugar habitado por las comunidades que viven ahí, no un espacio vacío. La etnociencia, en el sentido amplio del concepto, nos lleva a esa mirada dialógica de conocimientos, del dialogo de saberes, entre las distintas disciplinas y de éstas con los saberes de las comunidades. Las malas prácticas, arraigadas en conocimientos ajenos, que no son pertinentes, reproducen la exclusión y la postergación de las comunidades amazónicas, situación que es predominante en la actualidad. Patricia Ames, por último, aborda el tema de la interculturalidad desde la educación, teniendo como referente el caso de las comunidades altoandinas. La interculturalidad es un concepto muy amplio, que surge en el campo educativo, pero que tiene varias dimensiones y ámbitos de aplicación, teniendo como común denominador la necesidad de establecer un diálogo entre las 26 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI distintas culturas. En el ámbito educativo, este dialogo supone la apertura hacia las diferencias étnicas, culturales y lingüísticas, y la incorporación efectiva de los saberes otros en el currículo escolar, lo que no siempre ocurre. Se trata de una aceptación positiva de la diversidad, de una aceptación del disenso, de nuevas formas de relacionamiento social., que nos permitan mirar al otro como un sujeto de estudio y no como un objeto, que es lo que mayormente ocurre y lo que tenemos que cambiar, para construir una sociedad plural y más equitativa. La interculturalidad, más allá de que haya surgido en dialogo con los pueblos originarios, nos involucra a todos y todas, en tanto que promueve relaciones basadas en el respeto. Está presente no solo en la relación que entablamos con los pueblos indígenas, sino también en la que sostenemos con el otro, que es el que discrimina. Este diálogo entre culturas debe conducir al enriquecimiento mutuo. Que seamos diferentes no significa que vivamos en condiciones desiguales. En nuestro país, la diferencia y la desigualdad se experimentan como si fueran términos equivalentes. La diferencia, bajo estas condiciones, no se vive en armonía. Es importante hacer frente a esta situación para transformarla y construir una sociedad plural y más equitativa. El enfoque intercultural, en ese sentido, viene a ser un campo de indagación en sí mismo. Tenemos que aprovechamos del saber acumulado por los diversos pueblos para producir un mayor bienestar colectivo. El capítulo quinto aborda el tema de las Prioridades de investigación sobre género y democracia, en base a las exposiciones de María Emma Mannarelli, Juan Carlos Callirgos, Stéphanie Rousseau y Fanni Muñoz, como panelistas, con la conducción de Myra Flores. María Emma Mannarelli señala que el enfoque de género tiene un potencial analítico y una capacidad explicativa muy fuerte, que va más allá de la relación entre hombres y mujeres, como tales, e incluye a las instituciones sociales que reproducen las 27 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI desigualdades sociales. En base a esta premisa, aborda el problema de nuestra vida pública desde una perspectiva histórica, señalando que ésta ha sido pervertida por las creencias religiosas, que están atravesadas por una racionalidad doméstica que hace imposible el gobierno y reproducen las condiciones de subordinación de las mujeres. La baja nupcialidad, los matrimonios arreglados, etc. son una constante en nuestra historia republicana, que indican además la falta de autonomía de las mujeres, que viene de la mano con problemas como la elevada maternidad, los embarazos no deseados y la gravitación de la iglesia católica y evangélica en la regulación de la vida sexual. La supervivencia del código de honor, de las jerarquías que se imponen por la violencia, la tendencia a someter, entre otros aspectos, se mantienen vigentes en nuestra vida privada. El Estado no entra en la casa, no regula las desigualdades de género que rigen en la familia, al interior del hogar, que sigue siendo un espacio donde prevalece la ideología misógina, de tipo religiosa, que subordinan a la mujer y reproducen el orden patriarcal. Juan Carlos Callirgos, por su parte, señala que los estudios de género, desde sus inicios, están vinculados ampliamente a la democracia, además de que son múltiples, diversos, de constante innovación, transdisciplinarios, que incluyen a las humanidades, las ciencias sociales, etc. Actualmente, hay disciplinas, como la sociología, la antropología, que incorporan a los estudios de género en sus agendas de investigación. El enfoque de género permite repensar los conceptos de lo político y lo social y cómo es que han sido construidos en la sociedad, con un claro sesgo patriarcal. Ocurre lo mismo en el campo de la historia, que es la historia hecha por hombres. Los estudios de género, en ese sentido, son muy plurales, diversos, permiten la apertura a múltiples voces y la irrupción de distintas voces, que incluyen a las poblaciones excluidas, a las minorías sexuales, etc., que antes estaban vedadas en las ciencias 28 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sociales. La polifonía siempre es enriquecedora, democrática, además que promueve la innovación, incluye nuevas perspectivas teóricas. En los estudios de género hay voces periféricas que fluyen a través de los estudios que se realizan, son una expresión de pluralidad, ese es el principal aporte que realizan a la democracia. Stephanie Rousseau expone sobre el tema del cuidado, que ha estado ausente en los estudios de género y en la agenda de la política pública. El cuidado nos permite abordar la relación entre lo público y lo privado en el ámbito de la familia y en el mundo laboral. El acceso al espacio público ha sido esquivo a las mujeres, entre otras cosas, por el tema del cuidado. Con la pandemia, un mayor número de mujeres han perdido su empleo para dedicarlos a las actividades de cuidado, al interior del hogar. En el Perú, no existe una política de universalización de las cunas, que es el primer eslabón en la construcción de un sistema nacional de cuidados. El cuidado, tal como se realiza en el Perú, es un sistema informal que es atravesado por las políticas públicas, en el que se termina invisibilizando el trabajo realizado por las mujeres y se reproducen las desigualdades de género. Construir un sistema nacional de cuidado permitirá facilitar un mayor acceso de las mujeres al mercado laboral, además de visibilizar y poner en valor el trabajo que realizan. Fanni Muños, por último, realiza un recuento histórico de cómo se apertura el campo de los estudios de género en el Perú, desde la década de los ochenta hasta nuestros días. Actualmente, estos estudios incluyen a las distintas orientaciones sexuales, dentro de una mirada amplia, centrada en las diversidades, que priorizan las políticas y leyes de protección, además de los estudios y diagnósticos poblacionales. Nuestra sociedad sigue siendo no laica y, en este contexto, las desigualdades de género no solo tienen una larga data en nuestra historia, sino que se han agudizado en medio de 29 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la pandemia del COVID - 19. Actualmente, hombres y mujeres han perdido sus puestos de trabajo, pero a estas últimas les resulta más difícil reincorporarse al mercado de trabajo, debido a que tienen que dedicar más tiempo a las labores de cuidado en el hogar, sobre todo, entre las mujeres que tienen niños y niñas en edad escolar. El género, en ese sentido, sigue siendo un campo de disputa en el Perú, a pesar de los avances que se han registrado en las últimas décadas en el acceso a derechos por parte de las mujeres y de la población LGTB. Además de las mujeres y de las minorías sexuales, es importante también estudiar las masculinidades, en los distintos contextos urbanos y rurales, poniendo énfasis en su construcción en medio de la exigencia de ser competitivos y de tener que serlo no sólo entre hombres, sino también con las mujeres. El capítulo sexto aborda el tema de La ciudad y los problemas urbanos, en base a las exposiciones de Julio Calderón Cockburn. Pablo Vega Centeno y Pablo Sandoval López, con la conducción de Eduardo Arroyo Laguna. Julio Calderón señala que la ciudad tiene una doble dimensión, como urbis (dimensión física) y como civitis (dimensión social). En los estudios urbanos es importante distinguir entre los problemas de la ciudad y los problemas en la ciudad, que se originan fuera ella, aunque la afectan y condicionan e influyen en su desarrollo. La sociología urbana prioriza como su objeto de estudio a los problemas de la ciudad. La ciudad es un hecho físico y social a la vez, que funciona como un todo, y su estudio requiere de un abordaje interdisciplinario. En el Perú, tenemos ciudades confusas, que son a la vez compactas y difusas. Este es el caso de Lima, que, por un lado, se expande hacia los conos (ciudad difusa) y, por otro, crece verticalmente en los distritos mesocráticos (ciudad compacta). Los problemas de vivienda, de transporte, de agua, de servicios, de gobernanza, de gobernabilidad, son frecuentes en una ciudad como Lima. 30 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Hay problemas de gobernanza (no nos ponemos de acuerdo) y problemas de gobernabilidad (los ciudadanos demandan servicios que el Estado que no atiende y los privados tampoco) que no se resuelven y son dejados de lado. Cuando las ciudades crecen y se expanden, no les interesa las condiciones administrativas. En el Perú tenemos problemas de acceso al suelo. El tráfico del suelo viene de la mano con la economía delictiva. En Lima Metropolitana, desde hace treinta años, el déficit de agua potable no bajaba de 800 mil personas. Ahora, en medio de la pandemia, estamos en el millón de personas. Actualmente, el crecimiento de la ciudad es atomizado: opera a través de la mini invasión, de la apropiación del cerrito, etc. En la década de los noventa, durante el régimen de Fujimori, se decidió que el problema de la vivienda lo iba a resolver el mercado. Bajo estas condiciones, el Estado no tenía que meterse en el ordenamiento urbano. Es por eso que no existe planificación urbana en la actualidad. No hay planes de desarrollo urbano. La ley no te obliga a hacer este tipo de planes. No hay instrumentos de gestión del territorio. La ciudad crece en función del mercado inmobiliario o al amparo de la informalidad. Pablo Vega Centeno, por su parte, aborda el tema del acceso a la ciudad, en el caso de Lima Metropolitana, en condiciones de desigualdad, contraponiendo al enfoque de transporte el enfoque de movilidad. Acceder a una ciudad es poder transportarnos, poder utilizar el medio de transporte, resolver los problemas del tráfico, entre otros. En el enfoque de transporte, uno prioriza los medios de transporte, la infraestructura urbana, etc. La alternativa a optar es entre movilidad y transporte. Se pierde de vista que cuando se invierte en infraestructura se estimula demanda y a la industria automotriz, que tiene que producir más vehículos para atender a esta demanda, lo que no resuelve el problema de la congestión vehicular. Al contrario, se agrava aún más el problema, debido a un mayor flujo vehicular. El enfoque de movilidad, por el contrario, 31 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI considera que el transporte es un componente de la ciudad, un medio, no un fin en sí mismo. El transporte tiene facilitar la movilidad espacial en la ciudad y no obstruirla. El enfoque de movilidad incide en la ciudad. Lo que está en juego no solo es el transporte, sino la estructura urbana. En una ciudad como Lima, el lugar de residencia, en su mayor parte, no está próximo a los centros de trabajo y tampoco al conjunto de servicios que se requieren para atender las necesidades humanas, lo que obliga a realizar largos desplazamientos urbanos a la mayoría de los habitantes, teniendo como resultado una mayor congestión vehicular, sobre todo, en las denominadas “horas punta”. Este problema se agrava aún más debido al déficit de transporte público, que busca ser compensado por una sobredemanda de vehículos particulares que a diario recorren largas rutas, generando problemas de tráfico en distintos puntos de la ciudad. El Estado ha tenido un comportamiento muy similar en el transporte al que ha tenido con las invasiones de terreno. Se opta por formalizar el transporte informal. La principal respuesta a la deficitaria oferta de transporte público son las alternativas privadas informales que, después, tienden a ser formalizadas por el Estado mediante la concesión de rutas, con el incremento del tráfico que ello implica. La informalidad en el trasporte es caótica y problemática, aunque tiene un componente de inclusión social y una relativa eficiencia social, en medio del caos que se genera en la ciudad. Pablo Sandoval, por último, plantea la necesidad de pensar la ciudad desde la historia, atendiendo a los procesos normativos de modernización urbana que han tenido lugar en América Latina. El enfoque que, según este autor, prevaleció en nuestros países, hasta finales de los años setenta, es el de la “modernización dependiente”, que tuvo como consecuencia el crecimiento desordenado de nuestras ciudades. Recién en la década de los ochenta se comenzó a discutir sobre las características de la modernización urbana en 32 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI América Latina. La historia urbana, en esta etapa, toma contacto con la filosofía, la antropología, la crítica literaria, el análisis textual y de los discursos y, sobre esa base, se produce el desplazamiento de las estructuras a las representaciones sociales en la ciudad, teniendo como eje de estudio el impacto de la modernización urbana en el espíritu de las personas. La ciudad no solo es su infraestructura urbana y su modo de organización espacial, sino también sus representaciones culturales. La ciudad material también es producto de lo que se piensa sobre ella, que incluye la topografía, la medicina, el periodismo, el urbanismo, la filosofía, la planificación y la demografía, además de la historia y otras disciplinas. Hay que colocar esta heterogeneidad de narrativas en el centro de indagación histórica y cultural. Esto implica ir más allá de una historia cultural urbana. De lo que se trata es de construir una perspectiva urbana para la historia cultural, que es una zona de tensión entre enfoques diversos. En esto consiste el viraje de las estructuras urbanas hacia las representaciones culturales de la ciudad que ha sido llevado a cabo por distintos autores como Richard Morse, Beatriz Sarlo, Nicolau Sevcenko, Carlos Monsiváis, entre otros. En nuestro país, por otro lado, ha prevalecido la idea de Lima como un artificio histórico, que tiene un origen colonial y un impase republicano, una ciudad en la que se han especializado las desigualdades históricas, que se ha modernizado caóticamente, sin producir modernidad. Matos Mar, por ejemplo, en Desborde popular y crisis del Estado, interpretó la migración popular del campo a la ciudad como la base fundante de una “verdadera modernidad”. Esta modernidad popular significaba la superación del dualismo estructural de la modernización dependiente del Perú. Campo y ciudad en este enfoque funcionan como dos universos que operan con dos registros antagónicos de realidad. La ciudad aparece como una realidad artificial; mientras que el campo se visualiza como una imagen de lo real. En Jorge Basadre, José María Arguedas, Alberto Flores Galindo, entre otros autores, persiste la 33 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI idea de Lima como un artificio conservador, impuesto por la colonia. Se repudia su cosmopolitismo, por estar “de espaldas al país”. Se establece la contraposición geográfica, una geografía racializada, que opone ciudad y campo. Luis Valcárcel, en Tempestad en los Andes, nos dice que “la sierra es macho y la costa es hembra”, a lo que sigue el “país falso” y el “país real”, el “Perú provinciano” y el “Perú metropolitano”, entre otras imágenes que se contraponen. Lima, entonces, se concibe como una ciudad ficticia, producto de una modernidad artificial. Es la ciudad ficticia de las clases medias versus la temporalidad antigua del campo y las “provincias” que, en el desborde popular, produce una “verdadera modernidad”. El capítulo séptimo aborda el tema de Agricultura familiar, seguridad alimentaria y propiedad de la tierra, en base a las exposiciones de Ricardo Fort, Alejandro Diez y María Luisa Burneo, con la conducción de Fernando Eguren. Ricardo Fort planteó la necesidad de entender el territorio con sus problemas de conectividad y las dificultades que presenta nuestra geografía para el desarrollo de la agricultura familiar. Existen algunos consensos en torno a las estrategias de desarrollo rural que es importante tener en cuenta. En primer lugar, el requisito indispensable de las intervenciones territoriales, multisectoriales y complementarias, que rigen en los espacios rurales. En segundo lugar, el énfasis en la reducción de la pobreza y en el fomento de la productividad (dentro y fuera de la agricultura), como intervenciones fundamentales para promover dinámicas de crecimiento y desarrollo sostenibles y socialmente incluyentes en estos espacios. En tercer lugar, el reconocimiento de las sinergias público – privadas como potenciadoras claves para el despliegue de intervenciones más efectivas en el ámbito rural. Y, por último, está la explotación sostenible de los recursos naturales y la necesidad de incorporar medidas de mitigación y adaptación al cambio climático y otros shocks. Una estrategia de desarrollo territorial tiene que 34 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI orientarse, en ese sentido, a reducir la pobreza y las barreras a la movilidad social y generar ganancias de productividad, mediante la producción de excedentes que favorezcan la acumulación de capital. El principal problema que se tiene, sin embargo, es las características que tienen las familias que viven de la agricultura familiar que, en su mayor parte, es agricultura de subsistencia, que no genera excedentes. Una estrategia de desarrollo territorial bajo estas condiciones tiene que estar orientada a promover los territorios a través de sus potencialidades. En este marco, los territorios de subsistencia -llamados así por el tipo de agricultura familiar que lo habita- tienen que integrarse a mercados dinámicos a través de distintas cadenas de valor que lo articulan, a su vez, con la agricultura familiar de transición y la agricultura familiar de acumulación. Alejandro Diez, por su parte, señala que la agricultura familiar da trabajo alrededor de tres millones de personas y es de vital importancia para el desarrollo del país. El 69% de la producción pecuaria es producido por la agricultura familiar, que habita principalmente en la Sierra (73%) y, en menor proporción, en la Selva (15%) y Costa (13%) del país. En seis regiones del país, representa más del 50% del total de la población y en siete regiones superan el 30%, de ahí que su importancia sea fundamental no sólo por el volumen de su producción y la orientación que tiene hacia el mercado interno, sino también por el tamaño poblacional que representa. La agricultura no familiar que opera en unidades productivas de mayor extensión territorial se concentra en la Costa. El núcleo duro de la agricultura familiar es en el espacio andino. La única agricultura familiar viable ahora es la agricultura familiar consolidada. La agricultura familiar intermedia y de subsistencia, que aglutina al grueso de la población, no generan excedentes y registra ingresos insuficientes. La agricultura familiar de subsistencia, en realidad, es de “insubsistencia”, por el nivel de 35 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI precariedad que representa, situación que se agrava con el paso del tiempo, debido a la división de las parcelas heredadas, que son cada vez más pequeñas. Todas las “salidas” económicas son limitadas bajo estas condiciones y solo funcionan para una porción cada vez más pequeña de las unidades agropecuarias que viven de la agricultura familiar. Bajo estas condiciones, las necesidades de consumo familiar están fuera del desarrollo de la unidad doméstica, por lo que la gente tiene que buscar otro tipo de fuente de ingreso, fuera de la parcela, que se convierte en un espacio de refugio que genera un ingreso complementario. Todas las familias, ante la necesidad de generar ingreso, tienden a expulsar mano de obra, lo que explica el progresivo envejecimiento de la población que vive de la agricultura familiar. Es importante, entonces, distinguir entre las lógicas inerciales -con la que operan la mayoría de las unidades agropecuarias que viven de la agricultura familiar- y las lógicas de transformación y de desarrollo agropecuario, que le dan valor agregado a la producción agrícola y la tornan viable en el mercado, para proponer políticas adecuadas que permitan el desarrollo de estos tipos de agricultura más allá de la lógica del mercado. María Luisa Burneo, por último, aborda el tema de las dinámicas de propiedad de la tierra en la agricultura y su efecto en las comunidades campesinas y la población que vive de la agricultura familiar. Luego de la reforma agraria, se han producido varias recomposiciones en el ámbito rural, bajo distintos regímenes de tenencia de la tierra. En los años ochenta, se produjo la ampliación y conformación de nuevas comunidades campesinas, que incluían la tenencia familiar o individual y regímenes mixtos al interior de los territorios comunales, lo que fue seguido de nuevas formas de asociatividad, vinculadas a los cultivos comerciales. En los años noventa, por el contrario, se dio inicio al proceso de concentración de tierras y la conformación de neolatifundios, principalmente en la Costa y en la Amazonía, lo que ha venido acompañado de la deforestación y 36 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI del cambio en el uso de la tierra, en este último caso, así como de mecanismos de compra, arriendo, agricultura por contrato, entre otros, que se ha incrementado en los últimos quince años, debido a los incentivos a la gran propiedad agraria que se han dado en los gobiernos de turno, en perjuicio de la agricultura familiar. Bajo estas condiciones, no sólo han surgido nuevos latifundios, sino que se ha incrementado la desigualdad en el acceso a la tierra entre los distintos tipos de agricultura. Otro aspecto importante a tener en cuenta es la dependencia del mercado, que ha crecido a medida que se expande el monocultivo entre los pequeños agricultores y en las tierras comunales. En general, los neolatifundios crecen principalmente en base a la adquisición de nuevas tierras. No se expandan, como antaño, en base a la expropiación de los predios de los pequeños agricultores, sino que lo hacen mediante el “control territorial” y el “acaparamiento desde abajo”. En la agricultura familiar, por el contrario, crece el minifundio y la parcelación de tierra, no solo en los productores independientes, sino también en los territorios de las comunidades, en los que crece el minifundio. En el medio, están las cooperativas y asociaciones de productores agrarios, que orientan su producción al mercado interno y externo. La categoría de agricultura familiar, entonces, refiere a una diversidad de situaciones y regímenes de propiedad. Con la emergencia climática y la pandemia, la agricultura familiar ha jugado un papel clave, de refugio, de resiliencia, frente a los problemas que se han producido en las zonas rurales. El rol de la mujer en la agricultura familiar y el acceso que tiene a la tierra es un tema, entre otros, que queda por explorar. En el capítulo octavo se aborda el tema de El poder y la vida política, con las exposiciones de Sinesio López Jiménez, Patricia Zarate y Manuel Castillo Ochoa, bajo la conducción de Natalia Gonzales Carrasco. Sinesio López señala la política es una preocupación constante en nuestras sociedades y el Perú no es una excepción. 37 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el siglo XIX, el ejército fue el principal actor de la vida política peruana. En el siglo XX tuvimos tres formas de estado: el Estado Oligárquico, el Estado nacional corporativo y el Estado neoliberal, que rige en la actualidad. En el siglo XX aparece un sistema de partidos. Hay proceso en favor de la ciudadanía dentro del Estado Oligárquico que da lugar al surgimiento del APRA y de otras organizaciones políticas. Con la instauración del neoliberalismo, al finalizar el siglo XX, este proceso revierte a la situación anterior. La política y el Estado se desvalorizan. El neoliberalismo instala como poder organizador de la vida social al mercado. Es por eso que actualmente vivimos en un prologado proceso de despolitización y antipolítica. En el Perú, la formación política se comienza a institucionalizar a partir de la segunda mitad del siglo XX, lo que viene de la mano de las ciencias sociales, pero es recién a finales de siglo que surge la ciencia política como una carrera autónoma en algunas universidades del país, como la PUCP y San Marcos y otras del interior del país. Actualmente, cabe preguntarse si es posible mantener la especialización en ciencia política o, más bien, tenemos que estudiar la política dentro de un enfoque interdisciplinario, en concordancia con lo que viene ocurriendo con otras disciplinas de las ciencias sociales. Hay que mirar las cosas desde diversas ópticas, de eso se trata la interdisciplinariedad, que parte del respeto a los aportes que puedan hacer las distintas disciplinas. Patricia Zarate, por su parte, resaltó la importancia de los clásicos y de autores como Michel Foucault, Hannah Arendt, Pierre Bourdieu y James Scott, a nivel internacional, y Julio Cotler y el propio Sinesio López, en el ámbito nacional, para estudiar el poder. Las lecturas de estos autores nos van llevando de a pocos al tema del poder. Las clases sociales son agregados de individuos que están segregados por relaciones de poder y de dominación. Los que tienen más capital, no sólo económico, sino también capital cultural o capital simbólico, en la óptica de Bourdieu, tienen más poder. Un concepto 38 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI abstracto, como el de clase social, nos permite entender como nos comportamos en el espacio político. Los científicos sociales, debido a la formación y entrenamiento que recibimos, todo el tiempo, estamos mirando las relaciones sociales y las relaciones de poder que existen en el espacio político. Las personas o grupos sociales que tienen menos poder tratan de defenderse con formas más sutiles. El funcionamiento de una sociedad, la segregación que pueda haber al interior de ella, se explica de esta manera. No solo el capital económico, sino también el capital cultural es importante, en tanto que permite discriminar, a veces de manera inconsciente, pero sucede. Este comportamiento cambia, sin embargo, en época electoral. El voto no tiene que ver ni con el capital económico ni con el capital cultural, sino que vale lo mismo en San Isidro que en un pueblo lejano ubicado en las orillas del rio Marañón. Muy pocas personas concentran en torno a sí todo el poder político, económico y social que hay en una sociedad. La mayoría no lo tiene. Actualmente, seguimos teniendo diferentes clases sociales. La clase media es una panacea. Las desigualdades sociales existen en el país y se han incrementado en la época actual. En medio de la pandemia, hemos visto que hay ciertos sectores sociales que pueden pagar por la salud y otros que, sencillamente, no pueden hacerlo. Todo esto se lleva mucho mejor con elecciones, con democracia, siempre y cuando todos puedan participar. Lo importante a resaltar, en este punto, es que la democracia impide que nos peleemos entre nosotros. En los últimos años, sin embargo, el apoyo a la democracia ha disminuido en el Perú. Este apoyo tiene que ver con la figura presidencial. El apoyo a la democracia crece, cuando crece el apoyo al presidente, y baja, cuando baja la popularidad presidencial. Por eso, la figura presidencial en el Perú es muy importante. El presidente encarna la democracia para mucha gente. Actualmente, lamentablemente, vivimos en una crisis de representación política que alcanza a la figura presidencial, lo que 39 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI torna muy inestable no solo el sistema político, sino el país en su conjunto. Manuel Castillo, por último, señaló que en el Perú se ha hecho política siempre, más allá de que ésta exista o no como un campo especializado, tal como lo señaló Sinesio López. La famosa dicotomía, planteada por Basadre, entre el Perú oficial, o la república criolla, y el Perú profundo, ha estado presente a lo largo de toda nuestra historia republicana, en los distintos discursos políticos que se han construido, aunque se hace más palpable luego de la muerte de Mariátegui, a partir de la década de los treinta, con todos los cambios que han ocurrido en el país desde aquel entonces, en que hemos transitado desde un país rural a un país predominantemente urbano y costeño. Esta entrada llega hasta la sociología política que se hacía en los sesenta y crea toda una narrativa, con el tema de la dependencia, de la que hablaba Quijano, que luego va a dar paso a la colonialidad del poder, en una lectura global. Eso es lo que ha salido en las últimas elecciones, cuando el entonces candidato Pedro Castillo hablaba de “la opulencia de Lima, frente a nosotros, los provincianos pobres”, como si se tratara de dos bloques. Hay una continuidad ahí. Pero también hay una discontinuidad. Actualmente, a diferencia de lo que ocurría anteriormente, necesitamos un campo específico para la política que se ha venido a denominar gobernabilidad, esto es, construir un sistema de gobierno que pueda solucionar las grandes demandas sociales que existen en la población. Se necesita hacer una política que vaya por la gestión, por la gobernabilidad, que se haga con base de datos estadísticos, que no solo vaya por el ensayismo, como antes. En el Perú, en medio de estos cambios, se ha denigrado mucho al ensayismo, pero que es muy valioso y necesario, además. No hay ciencias sociales, no hay sociología sin ensayo, con fuentes, bibliografía, etc. Tenemos que analizar bien es lo popular ¿Qué es lo popular en nosotros? Lo popular 40 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI aparece siempre sobre representado en nosotros. Nunca aparece adecuadamente presentado. Tenemos que elevar la voz de lo popular en sí mismo. Ninguna encuesta vio “el elefante” antes de la elección de Castillo en primera vuelta. Pasó por nuestra ventana y no lo vimos. Lo popular primero se las jugó por Toledo, luego por Ollanta, y ahora lo hace por Castillo. Eso es lo que necesitamos ver y anticipar en política. En el capítulo noveno se aborda el tema de Corrupción, crimen organizado en inseguridad social, en base a las exposiciones de Francisco Durand, Antonio Zapata y Humberto Porras, con la conducción de Javier Herrera. Francisco Durand centró su exposición en el tema de la corrupción, que ha sido ampliamente estudiado en su caso. La corrupción es un tipo de comportamiento transgresor que se realiza para obtener un beneficio privado. En este tipo de comportamiento se establece una relación entre dos tipos de actores: de un lado, un actor estatal, un funcionario público, y del otro, un actor privado, un empresario, que no está en el Estado, pero que espera obtener un beneficio de él, por medios ilícitos. Existen dos casos emblemáticos ilustran claramente esta colusión de intereses entre actores públicos y privados: el Club de la construcción y Los Cuellos Blancos del Puerto. Estos casos tienen la ventaja de presentar testimonios y evidencias que nos permiten ver dentro la corrupción, de manera nítida. La corrupción es un tipo de comportamiento transgresor que tiene un “efecto disolvente” en la sociedad. La exigencia de favores y de dinero está penada legalmente. Existen normas que especifican el delito de corrupción, pero que no necesariamente disuaden a los actores públicos y privados. La capacidad normativa del Estado puede ser alta o baja. El poder normativo, en el caso del Perú, es bajo. No nos distinguimos por ser una sociedad que sanciona de manera efectiva la corrupción. El Estado tiene una baja capacidad normativa. Hay tolerancia en la población frente a la corrupción. Y eso explica 41 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI por qué no podemos enfrentarla y erradicarla. “Se necesitan dos para bailar tango” y eso quiere decir que no solamente hay actores públicos, sino también actores privados, involucrados en los casos de corrupción. El otro lado de la “pareja que baila”, esto es, el privado, queda invisibilizado y, cuando aparece, se le quiere hacer ver como la víctima de una extorsión, etc. El caso del Club de la construcción, que tiene una organización de tipo cartel, se produce con la participación activa de agentes públicos y privados, que operan mediante tres mecanismos: soborno o coima, “puerta giratoria” y Lobby, esto es, personas que hace gestiones en el Estado, desde fuera, para lograr que se hagan obras públicas que terminarán siendo ofrecidas a sus organizaciones empresariales, generando un desangre de miles de millones de soles al Estado. El caso de Los cuellos blancos del puerto es distinto. En este caso, la red opera desde dentro del Estado, aunque después los agentes privados se involucran en cada uno de los casos particulares, en el desvío de fondos, lavado de activos, entre otros ilícitos. No se sabe bien en qué momento se formó este tipo de organización criminal, pero si se puede decir que no son agentes privados los que la formaron, sino que son jueces y otros operadores estatales los que la implementan y controlan. Se trata de otro tipo de corrupción y de organización criminal, conformada en este caso por actores estatales. Ambas modalidades de corrupción han desarrollado capacidades de defensa bastante efectivas que, incluso ahora, no han podido ser desarticuladas en su totalidad. Este sistema de corrupción tiene condiciones para recomponerse y seguir operando con nuevos rostros en los años venideros. El historiador Antonio Zapata, a su turno, señaló que en la cultura política del Perú hay dos tradiciones que están en conflicto: una que “normaliza la corrupción”, que la celebra, cuando es percibida como algo “bien hecho”, y otra tradición que la crítica y denuncia siempre. En el primer caso, la corrupción no solo es tolerada, sino 42 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que es celebrada. En esta tradición, el punto de partida es el jefe, la cabeza. La corrupción se articula desde arriba. Al “jefe”, las familias “ricas”, “de arriba”, le hacían regalos para que tolere la corrupción. Desde la cabeza, se arma una red de favores, de relaciones sociales, que operan por dentro y por fuera del Estado. La palabra que en la cultura política ha patentizado este tipo de corrupción es “la vara”. Esta es una tradición que atraviesa toda nuestra historia republicana. La otra corriente tiene que ver con la reserva moral, que resiste a la corrupción, la crítica y la denuncia. Esta segunda tradición opera sobre la idea del “buen gobierno”. La idea fuerza es que solo un buen gobierno traerá el bien, el progreso, al país. Una de las causas del atraso en que vivimos, como país, como nación, es la corrupción. La corrupción aparece como algo que nos impide salir adelante. Hay que terminar con la corrupción para desarrollarnos como país. Esta tradición también atraviesa toda nuestra historia republicana. En el Libro de Francisco García Calderón, El Perú contemporáneo, hay toda una reflexión al respecto. Tiene una explicación de cómo la gente de la época del guano entendía la corrupción y la toleraba. Nuestra historia republicana esta atravesada por una lucha permanente entre estas dos tradiciones. Los que están en contra de la corrupción han ganado en cortos momentos de la historia, como ocurrió a la caída del régimen de Fujimori, pero, al poco tiempo, toma las riendas de nuevo la tradición corrupta. Toledo no quería que se saquen las lecciones institucionales de la corrupción fujimorista, porque él mismo estaba dispuesto a hacer eso. Ahora estamos en una situación parecida. No se ha acusado ni sancionado a todos los responsables de la corrupción promovida por Odebrecht. Y todos los avances que se han producido en la investigación, corren el riesgo de quedar en nada. La lección de la historia es sencilla: nunca hay sanción efectiva. La única forma de interrumpir esta tradición corrupta, que atraviesa toda nuestra historia republicana, es que haya sanción efectiva a los responsables. En el Perú ha habido tres ciclos de gran corrupción: 43 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la época del guano, el gobierno de Leguía y el gobierno de Fujimori. En los tres casos, el común denominador es que había una bolsa de dinero extra en manos del Estado, superior al presupuesto de la república. Había tanto dinero, que, al repartirlo con la clase alta, se producía la gran corrupción. Mientras que no haya una sanción efectiva, como ocurrió con Toledo, la tradición continuara. Como no hay sanción, la corrupción se celebra en el sentido común, se normaliza. No sólo hay tolerancia con la corrupción, sino que existe una tradición de impunidad. Los casos de corrupción han ocurrido en todos los gobiernos y, en la gran mayoría de casos, han quedado sin sanción. Sin embargo, hay esperanzas. Somos un país donde la tradición por el buen gobierno siempre ha existido y continua. No tenemos que sentirnos abrumados por la corrupción. Otros países lo han hecho. Se han librado de ella. ¿Cómo lo han hecho? Con una sanción ejemplar a los protagonistas de los grandes casos de corrupción. Algo que tendríamos que hacer para romper con esta historia. Humberto Porras, por su parte, comentó el libro de Alfonso Quiroz, Historia de la corrupción en el Perú, señalando que éste define la corrupción como el mal uso del poder político, con el fin de obtener ventajas económicas, con la participación de agentes públicos y privados. La corrupción, en su opinión, se explica por la permanencia de un régimen patrimonial que hemos heredado de la colonia que sigue existiendo en nuestros días, más allá de las formas republicanas. En este esquema, el acceso a los recursos del Estado, en todos los casos, requieren de la “cercanía al señor”, encarnada en la figura del presidente de la República. La dominación patrimonial, que opera a través de diversos tipos de prebendas, no distingue entre la esfera pública y la esfera privada. Mucho de lo que se llama corrupción, en realidad, es patrimonialismo. Este enfoque, planteado inicialmente por Max Weber, se complementa con el de Norbert Elías, sobre la sociedad cortesana. La diferenciación social, 44 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en este caso, responde a la centralización del poder y la capacidad de cobrar impuestos. La corrupción es percibida como algo normal en el ejercicio de la autoridad dentro del Estado patrimonial, que tiene su origen en la Colonia, y que, modernizado, se ha mantenido durante toda nuestra historia republicana. En este régimen, existen los bienes públicos, pero la autoridad los usa de manera discrecional, como si fuera su patrimonio. Esta situación es tolerada por la población que, igualmente, se beneficia del poder a través del sistema de favores, mediante el clientelismo, y no se percibe a sí misma como como ciudadanos que ejercen sus derechos frente a la autoridad. Los derechos, en este caso, aun cuando se reconocen como tales, se gestionan a través de favores con las autoridades de turno. Este modo de ejercer la autoridad y de relacionarse con la población presupone no solo el intercambio de favores, sino también la corrupción, en sus distintas modalidades. El capítulo decimo aborda el tema de La gestión del territorio: economía, ambiente y cultura, con la participación de Javier Abugattás Fatule, Patricia Ruíz Bravo y Gerardo Damonte, como expositores, y la conducción de Javier Iguiniz Echevarría. Javier Abugattás señala que el CEPLAN, institución que preside, tiene la obligación de pensar en el largo plazo, pero lo que ocurre en la actualidad, con la pandemia, plantea la necesidad de una reflexión profunda sobre el tipo de país en el que vivimos. Tenemos una geografía diversa, pero no conocemos nuestro territorio en toda su extensión. Desde el 2016, el CEPLAN viene planteando la necesidad de que las universidades y centros de investigación, en Lima y el interior del país, estudien el territorio, en el sentido amplio del término, partiendo de las personas, las familias y las comunidades que lo habitan en áreas geográficas determinadas y, sobre esta base, tratar de ver a las poblaciones, cómo viven, cómo trabajan, etc. Conocer a la población y cómo vive en el territorio es fundamental para poder planificar el desarrollo, a nivel nacional y en los espacios 45 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI subnacionales. Actualmente, CEPLAN está formulando en el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional de largo plazo, con una visión al 2050. La visión dice que todos desarrollan sus capacidades humanas en un ambiente equilibrado, lo que supone una sociedad que funcione para todos. El compromiso hambre cero se enmarca dentro de esta visión de largo plazo. Hay que separar los asuntos de Estado de los problemas de gobierno y mirar el largo plazo. Lo primero es la persona, la familia, la comunidad, viviendo en un ambiente complejo, con una geografía y culturas diversas, en la Amazonía, en los Andes, en la Costa y en el Océano. Eso nos obliga a ver las cuencas y los ecosistemas, como ejes de desarrollo de la sociedad peruana y su Estado. La realidad se da en estos espacios, en un ambiente complejo, que es altamente heterogéneo, por su geografía y culturas diversas. No deberíamos acostúmbranos a ver todo como si fuera homogéneo. Tenemos un territorio altamente heterogéneo y diverso, no solo por la geografía, sino también por las personas y culturas que lo habitan. Tenemos que lograr el pleno desarrollo en un ambiente equilibrado, evitando daños inminentes en las personas, sus medios de vida e infraestructura, de tal manera que se gestionen los riesgos en todos los campos, con el uso intensivo del conocimiento y la conectividad. Es importante, asimismo, lograr altos niveles de productividad, con empleo digno para las personas, en base al aprovechamiento sostenible de los recursos existentes en el territorio y el uso intensivo de la ciencia y tecnología. Tenemos que construir, de manera concertada, una sociedad justa y pacífica, con instituciones sólidas, que funcionen para todos, y un Estado moderno al servicio de los ciudadanos. Patricia Ruíz Bravo, por su parte, nos dice que la gestión del territorio es un problema bastante complejo, pero importante para comprender el Perú de hoy. En nuestro país, al menos hasta ahora, no se ha gestionado el territorio. El PNUD señala que el territorio supone la existencia de una comunidad humana con sentido de 46 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pertenencia. El territorio es un medio de transformación social, un habitad de la vida cotidiana. La gestión del territorio implica una articulación de sectores y de niveles en la implementación de las políticas públicas y planes de desarrollo, lo que todavía no existe en nuestro país. La descentralización no ha funcionado Los espacios están desconectados y poco articulados unos a otros en las distintas regiones y/o departamentos. La pandemia nos ha desnudado en este y otros problemas. Los planes y políticas de desarrollo llevadas a cabo no toman en cuenta el territorio y sus culturas. Un buen ejemplo de eso es el tema de la diversificación curricular y los saberes previos en los territorios, en el sector educación. En las comunidades de Canas y Nauta, que son quechua y amazónica, se verificó que la propuesta de diversificación curricular y de inclusión de saberes previos que promueve el MINEDU no se hacía efectiva en estas zonas. No se incorporan lo saberes previos en los distintos territorios. No se incluyen dentro de los saberes previos aquellos que los niños aprenden en sus comunidades y familias. Los saberes locales no se consideran como saberes previos, sino que son vistos como creencias. El saber viene en los libros, que los niños tienen la obligación de aprender. Los saberes previos no son reconocidos como tales en la escuela. Lo mismo ocurre con el género. Los programas sociales no toman en cuenta las diferencias que existen entre hombres y mujeres en los distintos territorios y grupos culturales. No tienen en cuenta de que el género se construye socialmente dentro de cada grupo y cultura. Las identidades de genero del mundo quechua son diferentes a las que hay en el mundo criollo o entre los awajún, etc. Las identidades de género marcan la relación con el territorio, con la cultura local, etc., que no se toman en cuenta. En un proyecto alpaquero, en Arequipa, se encontró que las alpacas eran criadas por las mujeres, pero el proyecto se orientó a capacitar a los hombres en la crianza de alpacas. Eso, en términos económicos, es un desperdicio de fondos, además de que se priva a las mujeres de la posibilidad de acceder 47 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI a los servicios del Estado. La identidad femenina, entre las aimaras, está vinculada a su participación activa en la vida económica. Eso, sin embargo, no se tiene en cuenta en el diseño de las políticas, programas y proyectos orientados a promover el desarrollo de esta población. La construcción social del género supone una mirada al territorio, desde la cultura. Es importante que se definan los territorios en base no sólo a la geografía o delimitación política administrativa, sino teniendo en cuenta a las culturas de las poblaciones que lo habitan y la construcción de las identidades género, que es transversal a cada una de ellas. Gerardo Damonte, por último, propuso una aproximación territorial para el estudio de problemáticas socioambientales. Los territorios hay que entenderlos no sólo en su base territorial, sino también en las conexiones que establecen con otros espacios. Para gestionar un territorio hay que conocerlo. En nuestro país hay un déficit de conocimiento del territorio. Los territorios son construcciones sociales que fijan los límites y definen un determinado espacio físico-social, nutriéndose de una o varias narrativas territoriales. Los territorios se fundan en narrativas territoriales articulándolas en un proyecto político que busca no solamente describir, sino ejercer dominio sobre un espacio determinado. Para esto, los territorios se constituyen sobre la base de una o varias narrativas que les da una identidad y define un determinado espacio físico - social en el que ejercen su dominio efectivo. Se fundan en narrativas territoriales que operan dentro de un proyecto político que busca no solamente describir sino ejercer un dominio efectivo sobre un espacio determinado. Los territorios, de acuerdo con lo señalado, pueden definirse a partir de narrativas científicas, ambientales, sociales o narrativas locales. Existen distintas formas de definir los territorios. La Autoridad Nacional del Agua - ANA, por ejemplo, define el territorio a partir de cuencas hidrográficas. Los territorios y sus conexiones globales vienen a ser otra manera de definirlos. 48 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Necesitamos tener una mirada interdisciplinaria del territorio que nos permita verlo como un sistema socio ecológico que incluye la interacción entre los subsistemas sociales y económicos como estructuras estables arraigadas en las cuencas ecológicas, lo que contrasta con los factores sociales que, por lo general, no presentan un comportamiento sistémico. El reto de las ciencias sociales consiste precisamente en aproximarse a estos marcos. Lo ambiental no se puede desligar de lo social en la comprensión del territorio. Esto supone construir enfoques territoriales que den cuenta de la interacción constante entre el hombre y la naturaleza, aproximándose desde una perspectiva unificada que no incluya la separación entre hombre y naturaleza del tipo sujeto – objeto. Tenemos que integrar las distintas visiones culturales sobre la naturaleza y la agencia humana en torno al medioambiente y el territorio. No deben verse como hechos aislados. Los territorios responden a dinámicas regionales, nacionales y globales con las que interactúan de manera frecuente a través de distintos actores sociales. Existe una interdependencia entre lo local y lo global, esto es, lo global, que opera tanto de arriba hacia abajo como de abajo hacia arriba, de manera recurrente. Lo que sucede en el plano global, en los mercados globales, repercute en las dinámicas locales. Y viceversa, lo que sucede en los territorios, afectan las dinámicas globales. El capítulo once se ocupa del tema de Las Ciencias Sociales en el siglo XXI: formación e investigación, en base a las exposiciones de Julio Calderón Cockburn, Patricia Ames Ramello y Narda Henríquez Ayin, con la introducción y conducción de Eduardo Arroyo Laguna, que señala que el problema de la globalización y de la pandemia es central en la agenda actual, junto con el tema del bicentenario de la Independencia. La globalización ha logrado, por primera vez, que el espacio y el tiempo se hayan hecho universales. Todo el espacio planetario se ha convertido en un gran mercado. Y todos 49 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI participamos del mismo tiempo, no necesariamente de la misma hora, la que varía según las características que presentan los distintos territorios. Todos hemos sido cruzados por esta primacía de la economía de mercado y el debilitamiento del Estado, así como la privatización de bienes y servicios. Actualmente, pese a los intentos de la globalización por estandarizar sistemas de vida, asistimos a la insurgencia de las culturas vernáculas, que siguen manifestándose y, de algún modo, participando de los espacios globales. Este tema es común a nuestras ciencias sociales. La transculturación es inmensa y el mestizaje es muy grande en temas como la gastronomía, el futbol, la música, el baile, la vestimenta, el look apariencial, los modos de hablar, etc. Las generaciones actuales disfrutan también de una tecnología que viene de los años sesenta del siglo XX, al igual que de la nanotecnología, la robótica, la biogenética, etc. Bajo estas condiciones, el científico social del siglo XXI tiene que ser global, competente y muy dinámico para actuar en una sociedad planetaria que, a nivel mundial, ha trastocado el tipo de familia, los sistemas de riesgo y la misma democracia, que está muy cuestionada, en la actualidad. Para responder a este desafío, hay que desarrollar capacidades y competencias en los científicos sociales, esto es, sociólogos, antropólogos, historiadores, etnólogos, para comprender este mundo que está emergiendo, desde la trans y multidisciplinariedad, que es muy distinto al que hemos conocido en las décadas y centurias pasadas. Julio Calderón, por su parte, señala que hay muchos esfuerzos interdisciplinarios, multidisciplinarios y es muy difícil llegar a un consenso en torno a los temas de formación e investigación en ciencias sociales que se plantea. En nuestro país, la formación de científicos sociales no es rentable ni para la Universidad ni para el Estado. Esa es la percepción que se tiene. De ahí que no se la apoye. La formación de un investigador en ciencias sociales es producto de la enseñanza. A los científicos sociales 50 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI se les enseña a investigar. Los cursos de teoría, de metodología, los seminarios de investigación sirven para eso, para desarrollar nuestras competencias como investigadores. Se sobreentiende que un estudiante de ciencias sociales, cuando termina su carrera, sabe investigar y la prueba de eso es su tesis de licenciatura. La formación de científicos sociales, sin embargo, no es algo rentable para muchas universidades, sobre todo en sociología, antropología, historia y en ciencias políticas. Lo que más se enseña es economía. En lo que respecta a la investigación, las universidades se están posicionando como las que investigan, habiendo desplazado a las ONG en las últimas décadas, que antes eran las que mayormente realizaban este trabajo. Para elaborar una agenda de investigación, hay que tener en cuenta que actualmente vivimos en una sociedad en crisis. Tenemos que pensar en una sociedad post COVID – 19 o durante el COVID – 19, porque es probable que hayamos entrado a una época de pandemias que se va a prolongar por varios años o décadas. Bajo estas condiciones, entre los temas a investigar, uno primero es abordar la relación Estado - sociedad desde la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas y de la gestión pública. Esto supone estudiar la gobernabilidad, es decir, la capacidad del Estado para responder a las demandas de la ciudadanía. Vinculado a ello, también hay que estudiar la gobernanza, que tiene que ver con los actores que se sientan en la mesa a definir las políticas. Por ambos lados, por gobernabilidad o por gobernanza, tenemos una crisis. Un segundo tema tiene que ver con las ciudades, que crecen sin base económica, sin planificación, desordenadas, con poca calidad de vida, miseria, falta de sostenibilidad ambiental, entre otros problemas que son propios de la urbanización dependiente y de la ciudad compacta y difusa en que vivimos. Un tema en particular a estudiar es el sinecismo, proceso por el cual grupos separados se juntan en una ciudad, cohabitan por la aglomeración colectiva y entran en contacto, lo que genera una serie de problemas que aún no han 51 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sido estudiados. Un tercer tema a investigar es la desigualdad social, el género y el giro espacial, esto es, la magnitud y las características particulares que presentan los problemas sociales en las distintas regiones del país. Tenemos que ver el espacio, la problemática regional, en cada caso, con las especificidades que presenta. Un último tema es la economía informal y sus nexos con la economía formal y la economía delictiva. Estas economías se imbrican unas con otras. No es que existan de un modo independiente. Tenemos que investigar cómo ocurre esto, no solo en Lima, sino también en el interior del país. Patricia Ames, por su parte, señala que es importante reforzar el vínculo que hay entre formación e investigación. En las ciencias sociales se forma para investigar. Ambas competencias, formación e investigación, van de la mano y se retroalimentan mutuamente. Mantienen una relación circular. Formamos para investigar y crear nuevos profesionales que estudien la sociedad, y nuestras investigaciones, a su vez, nutren el trabajo formativo que realizamos en la universidad. Esta relación está en el centro de nuestra reflexión. A veces, pensamos que deberíamos fomentar más la formación o más la investigación, pero pocas veces vemos este vínculo intrínseco que tienen ambas actividades, y que pueden retroalimentarse una a la otra, de manera muy potente. Es importante, por otro lado, abrirnos al diálogo con las ciencias naturales. La naturaleza también es afectada por la sociedad que la circunda, que la maneja. En ese sentido, las ciencias sociales pueden aportar en la formación de otros científicos, no solamente de los científicos sociales, siendo esta una necesidad ya reconocida y aceptada. Immanuel Wallerstein, hace algunos años, planteo la necesidad de “abrir las ciencias sociales” al dialogo con otras ciencias y otras disciplinas, un dialogo que puede ser muy fructífero, dada la complejidad del mundo que habitamos actualmente. Es importante también fortalecer las competencias digitales en nuestros estudiantes, que son hoy más 52 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI necesarias que nunca, no solo para la investigación, sino también para la enseñanza. La pandemia nos ha revelado la necesidad de desarrollar este tipo de competencia en nuestros estudiantes, que tienen que ver con el aprendizaje autónomo y el aprendizaje a través de las tecnologías, que pueden resultar muy útiles en este contexto incierto y complejo en que nos movemos. Otra competencia fundamental en la formación es la de investigación, que tiene que ver no solo con realizar estudios, sino también con la habilidad para leer el entorno social en el que nos movemos en nuestro ejercicio profesional. Esta competencia investigativa, que permite la creatividad y la innovación, les da un agregado especial a los científicos sociales en la búsqueda y acceso a los puestos de trabajo. Existen otras competencias genéricas, como la comunicación eficaz, la comunicación oral y escrita, la comunicación no verbal, en distintos formatos y plataformas, que son igualmente relevantes para acceder a nuevas fuentes de información y compartir nuestros conocimientos. Tenemos que potenciar, igualmente, la competencia de actuar con responsabilidad ética, con conciencia ambiental, en el marco de un comportamiento ciudadano. El trabajo colaborativo es fundamenta, en la búsqueda de un objetivo común, que tiene que ver con nuestra formación ciudadana. No solo hay que abrirse a otras ciencias, sino también a otras voces. Es importante oír las voces no solo que vienen del norte, sino también las voces que vienen del sur, de adentro, que necesitan ser oídas. Las ciencias sociales tienen un papel muy importante en la construcción de ese mundo post pandémico que comienza a dar señales en la actualidad. Narda Henríquez, por último, señala el pensamiento de las ciencias sociales, desde sus orígenes, ha estado muy vinculado a la modernidad, a la “occidentalocracia”. Al llegar a su fin su época de florecimiento, que duró hasta la década de los setenta, se produjo un distanciamiento en los años ochenta y noventa, 53 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y un replanteamiento en los últimos veinte años, en que los fundamentos de las propias disciplinas sociales se ponen en cuestión. Existen dos tipos de cuestiones que tienen relevancia en la actualidad. Primero, el trabajo en torno a las distintas disciplinas o especialidades aplicadas. Y, segundo, la mirada que se hace desde el Estado – nación, en un mundo en que los problemas tienen un alcance global. Esos problemas tienen que ver con nuestras ciencias sociales. La geopolítica de nuestras disciplinas se va a encontrar en el mundo. Puede que no sean útiles de inmediato, pero al final se van a encontrar. Nosotros tenemos que ser capaces de construir para que esos saberes prácticos se pongan en agenda. Actualmente, hay amenazas a las ciencias sociales que se expresan en cortes de financiamiento, en el cierre de actividades, etc. Tenemos que aprender a lidiar con eso. Existe, sin embargo, un principio de esperanza: lo que está hoy en juego es la gestión de la vida. Las ciencias sociales tienen mucho que decir en torno a este problema. En nuestro país hay algunos hitos importantes que destacar. Un hito es el debate entre estructura y cultura, que se dio en los ochentas. Más importante que la salida del debate, en este caso, es que ahora si hay una generación de estudios culturales. En esta corriente, algunos tocan y otros no la cuestión de la colonialidad del poder, planteada por Aníbal Quijano, que tiene que ver con las estructuras de poder. El giro ecológico, en los últimos años, es otro hito importante. En otros países se ha dado el “giro emotivo”, que tiene que ver con los estudios sobre las emociones, que ha sido poco trabajado en nuestro medio. En el Perú, producimos conocimiento pensando en las racionalidades y, en este marco, se dejan de lado las subjetividades. Actualmente, coexisten distintas racionalidades en nuestro país: racionalidades tecnocráticas, racionalidades emancipatorias, etc. Sin embargo, no se toman en cuenta las subjetividades. La materia de las ciencias sociales somos las personas. La naturaleza de nuestra disciplina tiene que ver con el mundo social, el mundo de la vida, 54 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI las subjetividades. En otros países, el estudio de las subjetividades lleva ya varios años, mientras que aquí recién se ha comenzado a estudiar. Es muy importante investigar eso, que tiene que ver también con la capacidad de empatizar con el otro. Tenemos que aprender a ponernos en el lugar del otro. Vivir esa experiencia, para poder conocerla. La formación que reciben nuestros estudiantes en las universidades debe orientarse a eso. Las disciplinas de las ciencias sociales aportan ese conocimiento. Entre nosotros, hemos hablado muchos años de pobreza, pero nunca se ha hablado de vulnerabilidad. La vulnerabilidad es un problema muy importante, sobre todo ahora, que vivimos en pandemia. Tiene que ver no solo con la pobreza, sino con los distintos tipos de problemas e inseguridades que afectan a las personas y sus familias. Frente a esta problemática, que es muy amplia y diversa, tenemos que declarar a las ciencias sociales en emergencia. Hay que trabajar en una agenda común que, además de los temas y problemas señalados, incluya algunos principios básicos, como la igualdad, la esperanza y las razones del corazón. En el capítulo doce se aborda el tema de Las prioridades de investigación en Ciencias Sociales en el Perú, teniendo como expositores a Alejandro Cussianovich, Javier Herrera y María Teresa Oré, con la conducción de Benjamín Marticorena Castillo. Alejandro Cussiánovich señaló que las ciencias sociales, en sus distintas especialidades, tienen un rol fundamental en el acceso a los derechos humanos de los distintos grupos poblacionales, en el marco de una política de desarrollo del país. Hay una responsabilidad política y ética para que la sociedad sea más vivible. Es muy importante conocer los cambios que vienen ocurriendo en lo social, lo político y lo económico. Hay que dar a conocer las nuevas representaciones sociales que vienen de la mano con las nuevas generaciones. Según nos representamos el mundo, así actuamos. Es importante saber por qué pensamos 55 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI como pensamos, como naturalizamos lo que vivimos. Tenemos que revisar las pautas de crianza que tenemos con nuestros niños, niñas y adolescentes. La situación en que nos ha colocado la pandemia nos plantea una pregunta: ¿qué ha pasado con la humanidad? En el contexto actual, los horizontes se abren como nunca antes. Las ciencias sociales están llamadas a cumplir un rol fundamental en este proceso. Tienen que decirnos como salir de la situación en que estamos. Es necesario mejorar nuestras practicas sociales, repensar nuestras pautas de crianza, que vienen de atrás. Todo está en revisión. ¿Qué significa crecer con una identidad propia que no sea simplemente imitar lo que otros hacen? Lo que está en juego, por lo tanto, es la importancia de la investigación para plantearse nuevos problemas. La investigación científica juega un papel ético, político, que apunta a renovar utopías. Otro tema que nos corresponde investigar, en la academia, es la cantidad de producción de tesis que hay que no responden a ninguna agenda de investigación, más allá del interés individual de las personas que las realizan. Los estudiantes elaboran sus tesis según sus intereses particulares, vinculado a la actividad que llevan a cabo, que no necesariamente responde a un interés público ni a una política de investigación que haya sido previamente pautada. Esto se explica por el contexto de hiper individualización en el que vivimos. Es muy difícil hablar de comunidad, de solidaridad, en este contexto, si no establecemos las prioridades que tenemos, como país, en materia de investigación social. La violencia, en sus distintas formas, es otro tema que hay que investigar en profundidad, sobre todo, aquella que se ejerce contra las mujeres y los niños y niñas, en sus distintas modalidades. En materia educativa, es importante impulsar la educación intercultural y bilingüe que, actualmente, tiene muchas dificultades para retomar lo antes avanzado. Alain Touraine señaló que, desde inicios de los noventa, estamos viviendo en una crisis de la filosofía, de la que aún no logramos salir, situación que ha sido agravada por la pandemia. Hay dimensiones humanas que han 56 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sido dejadas de lado en el mundo en que vivimos y que tenemos que recuperar y desarrollar. Estos temas son fundamentales para poder hablar de paz, de un país reconciliado, hacia donde tenemos que encaminarnos. Javier Herrera, por su parte, propone algunos temas relevantes a desarrollar en las ciencias sociales. La ciencia, en general, debe jugar un papel de vigía en la democracia y proponer medios de acción en las políticas públicas. En esta era de la “post verdad” vemos también gente que propone temas de investigación que responden a intereses ajemos a lo que realmente importan. En el caso las ciencias sociales, hay una diferencia importante con los científicos naturales: el científico social es parte de la sociedad y no es ajeno a ella. El sujeto no es externo al objeto, como en las ciencias naturales. Los científicos sociales no podemos reproducir las condiciones en laboratorio, como ocurre en las ciencias naturales. Los límites de la cientificidad que las ciencias sociales puede alcanzar es algo a tener en cuenta siempre. Tenemos que escuchar a la población. Hay muchos medios para hacerlo, incluso medios estadísticos. Los sondeos del INEI, por ejemplo, cuando pregunta sobre los principales problemas del país. Antes era el problema de la seguridad ciudadana el que aparecía en primer lugar. Ahora, la corrupción ha tomado su lugar, y es percibida como un problema mayor que la inseguridad, la pobreza y la falta de trabajo. El Acuerdo Nacional, la Mesa de Lucha contra la Pobreza, entre otros espacios, son igualmente importantes para definir una agenda de investigación. En lo que va de la pandemia, se ha puesto en evidencia, asimismo, la vulnerabilidad de los hogares, no solo frente al COVID – 19, sino en relación a una serie de problemas que se arrastran de antes, como es el caso del Fenómeno del Niño costero, las lluvias e inundaciones, el cambio climático y otros problemas que puedan venir después. Lo que hace la diferencia entre un fenómeno natural extremo y un desastre social es la 57 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI vulnerabilidad de la población. Obviamente, el daño que puedan causar estos problemas es mayor en las poblaciones que registran un mayor nivel de vulnerabilidad. La deforestación, la tala ilegal, la minería ilegal, el narcotráfico, entre otros problemas, que tiene origen humano, igualmente vulnerabilizan a la población. La “sabanización de la amazonia” tiene consecuencias sobre las poblaciones y sobre la vida, en general, que aún no alcanzamos a ver en toda su magnitud. Y lo mismo se puede decir sobre el riesgo sísmico, sobre los volcanes, sobre la segregación residencial de poblaciones enteras en las ciudades, en zonas donde se producen inundaciones en épocas de lluvia o cuando ocurre un Niño, entre otros riesgos. Es muy poco lo que se ha hecho para reducir nuestra vulnerabilidad frente a estos fenómenos naturales. Tampoco se hace uso de la información satelital y de otras herramientas para investigar los fenómenos climáticos y reducir su incidencia en la población. Tenemos que evaluar, asimismo, el impacto que han tenido las medidas de confinamiento en la población y sobre la mortalidad generada por el COVID – 19. Las herramientas que se utilizan para evaluar las políticas públicas son inadecuadas. Lo que funciona a nivel micro no necesariamente quiere decir que funcione a escala nacional. Sin embargo, es lo que se asume como válido y lo que se hace. Para abrir la caja negra de las evaluaciones de impacto es necesario abrirse a otras disciplinas de las ciencias sociales, que tienen mucho que aportar en torno a estos temas. María Teresa Oré, por último, señala que los problemas ambientales, como el cambio climático, la escasez de agua o la pandemia, y sus efectos en la población rural, tienen prioridad en la agenda actual de las ciencias sociales. Los temas ambientales, hasta hace poco, eran ignorados por las ciencias sociales y se abordaban desde otras disciplinas. El reto que tenemos en la actualidad consiste en mostrar cómo este campo de estudio puede articularse con otros, igualmente relevantes, en el ámbito de las ciencias sociales. 58 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La relación sociedad – naturaleza tiene prioridad hoy en la investigación social. Tenemos que estudiar y analizar los problemas socioambientales desde perspectivas diversas, respondiendo no sólo a una agenda de investigación, sino también a las necesidades de la política pública. Desde inicio del presente siglo, en nuestro país, la antropología y la geografía han venido abordando estos temas de manera sistemática, configurando el campo de los estudios ambiéntales en nuestras ciencias sociales. Es necesario, sin embargo, ampliar esta mirada, incluyendo a las demás disciplinas sociales, en dialogo con las ciencias naturales y las ingenierías, que tiene mucho que aportar al respecto. Construir puentes ente las ciencias sociales y las ciencias naturales es fundamental para el estudio de los problemas ambientales. El tema del agua es central en esta problemática. Este problema tiene que ver con el uso social del espacio y el acceso a las fuentes de agua en el marco de las políticas públicas, que articulan diversos tipos de intereses. La escasez de agua en la pequeña agricultura y en las poblaciones rurales, en la sierra y en la costa, es resultado de estrategias de desvío de agua que involucran intereses muy poderosos y relaciones de poder que no han sido suficientemente estudiados. Otro tema importante, vinculado al agua, es el de las tecnologías tradicionales. Hay que recuperar estas tecnologías, que incluyen no sólo las técnicas, las herramientas, sino también los acuíferos y la organización social que está detrás, que no siempre se toma en cuenta y es fundamental. Otro tema importante es la pandemia, no solo como un problema sanitario o económico, sino también como un problema social y de gestión de los recursos públicos que se destinan para responder al problema. La gestión de la pandemia es reflejo del modo como la sociedad se organiza para atender a este problema. La resiliencia en la población tiene que ver con esta capacidad de organización. Los problemas, en el mundo actual, son cada vez más complejos y requieren de un abordaje multidisciplinario, que incluye no solo a las distintas disciplinas sociales, sino que también demanda la 59 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI participación de las ciencias naturales y de las ingenierías. Hay que descartar una visión simple de lo social centrada en uno u otra disciplina social. Todos los problemas planteados requieren de un abordaje multidisciplinario. Las ciencias sociales, entonces, tienen que estudiar los problemas sociales y ambientales en dialogo entre sus distintas especialidades y con las ciencias naturales y las ingenierías. En el capítulo trece, sobre la base de lo expuesto en los capítulos anteriores, se plantea una agenda de investigación en ciencias sociales, que, en principio, no agota todos los temas y tiene un carácter abierto, dada la complejidad de nuestro territorio y nuestra diversidad cultural, además de los cambios que vienen ocurriendo en el mundo actual, a nivel planetario. Hace dos años, por ejemplo, a nadie se le hubiera ocurrido que solo unas semanas después el mundo iba a ser azotado por la pandemia del COVID – 19 y la secuela de problemas que trajo consigo o “destapó”, a nivel mundial y al interior de cada país y región. Hay que estar atentos, siempre, a los problemas emergentes que afloran con mayor frecuencia en la época de cambio en que estamos inmersos. Al cierre de este documento, la OMS había lanzado la alerta en torno al brote pandémico del virus Nipah (NiV), en Kerala – India, que se produce en medio de la lucha contra la propagación del COVID – 19 en esta zona. El Nipah, que se trasmite a los humanos por la saliva de los murciélagos que comen fruta, es mucho más letal que el COVID – 19, con una tasa de mortalidad que varía entre el 40% y el 75% de los contagios, dependiendo de la zona en que ocurra el brote. Estos brotes pandémicos, como ya ha sido señalado por diversas fuentes, van a ser recurrentes en el siglo XXI. Lo importante es anticiparse a ellos, para poder controlarlos, y evitar eventos pandémicos, como el que estamos viviendo ahora, que pueden llegar a ser mucho más letales. En este proceso, el aporte de las ciencias sociales, en dialogo interdisciplinario con las ciencias naturales y las tecnologías, es 60 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI fundamental. No podemos hacer ciencia social del modo como lo hacíamos antes, mirándonos al ombligo, en medio de la sociedad mundial, altamente compleja y diversa, incluso en los espacios locales, que está emergiendo ante nuestros ojos. Vivimos en un mundo en transición, un “mundo desbocado”, a decir de Anthony Giddens, y eso quiere decir que el futuro está abierto a una diversidad de problemas de distinta índole que apenas alcanzamos a avizorar y no es posible agendar de manera anticipada. Es imposible agotar la diversidad de problemas que actualmente tenemos que afrontar como sociedad y, menos aún, anticipar los que puedan surgir en los siguientes meses y años. Debemos, si, mantener una actitud vigilante frente a los problemas que vayan surgiendo o que se anuncien en el horizonte, para tratar de anticiparnos y hacer un abordaje temprano de los mismos. La “vigilancia epistemológica”, en el sentido amplio del término, que incluye no sólo a la ciencia convencional sino también a los saberes ancestrales, en diálogo unos con otros, es la actitud a mantener, distinguiendo siempre entre los problemas públicos, que tienen relevancia social de cara al mundo que está emergiendo, de las inquietudes personales, vinculadas a individualización actual, que, en su infinita variedad, aparecen como “distractoras” de los problemas que realmente son importantes para la investigación actual en ciencias sociales. Esta actitud hay que formarla y promoverla, no sólo a nivel individual, como investigadores, sino que tenemos que institucionalizarla en nuestras universidades, centros de investigación y colegios profesionales. Humberto Maturana reivindicaba en sus conferencias el “derecho a equivocarse”, el “derecho a cambiar de opinión” y el “derecho a irse de donde uno está”, como tres nuevos derechos humanos que deberíamos reconocer, si queremos ser “coherentes con el vivir”, más allá de las formas de vida que nos son impuestas o que heredamos del pasado. Esa es la actitud que debemos mantener no solamente 61 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en la vida, sino también en nuestro ejercicio profesional, como científicos sociales. En las líneas que siguen, pasamos a dar cuenta de cada uno de los capítulos que hemos reseñado líneas arriba, en el orden que ha sido señalado, sobre la base de la transcripción que se ha realizado de todas las exposiciones. Es importante señalar que varios de los autores han optado por ampliar o mejorar lo señalado en sus exposiciones, luego de haber sido transcritas, por lo que el contenido de este documento no necesariamente es el mismo que los videos de las Mesas de Discusión que se encuentran disponibles en el portal del Concytec. El texto incluye también la especificación de las fuentes bibliográficas que fueron citadas en cada una de las exposiciones. En la parte final, además de la agenda de investigación, se incluyen las reflexiones finales y las notas biográficas sobre los autores, con lo que se cierra el documento. El texto se puede leer en forma lineal, de principio a fin, o de manera independiente cada uno de los capítulos, según el interés del lector. Sin más que decir, invitamos a conocer el documento. 62 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 63 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 64 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 1 LA RELACIÓN CIENCIA Y SOCIEDAD EN EL MUNDO ACTUAL 65 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 1 LA RELACIÓN CIENCIA Y SOCIEDAD EN EL MUNDO ACTUAL ¿Cuál es la relación entre ciencia y sociedad en el mundo actual? ¿Qué tipo de racionalidad subyace al desarrollo científico y tecnológico de nuestra época? ¿De qué modo esta racionalidad está presente en las ciencias naturales y en las ciencias sociales? ¿Cómo se plantea la relación entre ciencia y sociedad desde las ciencias naturales y en el campo de las ciencias sociales y humanas? ¿Hasta qué punto las ciencias sociales contemporáneas cuestionan la racionalidad científica y tecnológica existente en el mundo moderno? ¿Cómo se aborda desde las ciencias sociales y humanas la relación entre ciencia y sociedad? ¿Qué tiene que decir la filosofía sobre la relación entre ciencia y sociedad en el mundo actual? ¿De qué modo la oferta científica – tecnológica existente va a contracorriente del proceso civilizatorio y nos conduce, más bien, a una nueva “barbarie tecnológica”? ¿Cuál es la relación que hay entre ciencia y desarrollo? ¿Qué tipo de tecnología necesitamos promover en la época actual para impulsar el progreso y el desarrollo humano sin dañar la naturaleza ni destruir el planeta? ¿Qué tienen que decir las ciencias sociales sobre la multiplicidad de saberes que existen en nuestros países? ¿Cómo incluimos la ciencia y la tecnología en nuestras políticas públicas? Estas son algunas de las preguntas a las que responden los panelistas de esta Mesa, que estuvo moderada por el Dr. Benjamín Marticorena Castillo, Presidente de CONCYTEC, e integrada por Guillermo Rochabrún Silva, Soledad Escalante Beltrán y Joaquín Yrivarren Espinoza, como expositores. 66 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Benjamín Marticorena Castillo Estimados participantes en el auditorio virtual del Taller de Formación e Investigación en Ciencias Sociales en el Perú de hoy, y estimados panelistas que van a estar a cargo de ésta que es a primera de las diez mesas de discusión que vamos a tener esta semana, en un régimen un poco exigente de cuatro horas diarias, dos horas en la mañana, de 10 a 12 has., y dos horas en la tarde, de 16 a 18 has., hasta el día viernes 16, lo que significa que van a participar alrededor de 30 expositores, y esperamos que los moderadores, que también son científicos sociales –con excepción de mí-, también jueguen un papel en la orientación de las discusiones que se tendrán. El propósito del Taller es el de reunir perspectivas y opiniones especializadas sobre la formación y la investigación en ciencias sociales pertinentes en el escenario social, económico y ambiental del país y, como resultado de esos aportes, disponer de orientaciones diversas y actualizadas sobre las políticas públicas para estimular la investigación en ciencias sociales y humanas y, en particular, para identificar mejor las responsabilidades del CONCYTEC en esa promoción encaminada al desarrollo general del país. En un país como el nuestro, caracterizado por la diversidad biológica, geográfica y climática tanto como por la diversidad de culturas en un marco de instituciones de muy diversa eficiencia y solidez y generalmente mal comunicadas entre sí, la contribución de las ciencias sociales es fundamental. Hace quince años, el Directorio de CONCYTEC, compuesto por ocho miembros, tenía tres científicos sociales -un historiador, un filósofo y un sociólogo-, que contribuyeron a apreciar mejor la urgencia de disponer de una agenda de prioridades de investigación de 67 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI las ciencias sociales para el Perú, no para limitar en eso marcos los estudios, sino para disponer de una referencia sostenida de la experiencia de los científicos sociales, en dialogo entre sí, y cuando fuera pertinente, en diálogo con sus colegas de las ciencias naturales y las ingenierías. Además de las investigaciones específicamente sociales, los grandes temas nacionales, generalmente, reclaman investigación multidisciplinaria: en salud pública, educación, seguridad alimentaria, relaciones interculturales, violencia social, economía ambiental, seguridad frente a fenómenos naturales, desarrollo social y económico sobre la base de pequeños y medianos emprendimientos, son algunos de esos grandes temas para cuyo estudio y respuesta es necesario el trabajo entre profesionales de diversas disciplinas y entre las instituciones en las que se forman e interactúan esos profesionales. Con esta breve introducción espero haber resumido el propósito del taller que hoy iniciamos. Dicho esto, dejo en el uso de la palabra al primero de nuestros expositores. Dr. Guillermo Rochabrún tiene Ud. la palabra. Guillermo Rochabrún Silva La presentación que acaba de hacer Benjamín Marticorena me es muy importante, pues deja en claro que hablamos en el contexto del Concytec, el cual nos remite en primera instancia, a las ciencias naturales [en adelante CCNN]. Me pregunto entonces si las CCSS [en adelante CCSS4] podrían tener cabida en él, y con qué argumentos. 4 Por razones que se harán explícitas más adelante, prefiero la expresión “ciencias histórico-sociales”, pero ello no tiene por qué alterar el acrónimo que usualmente se usa. 68 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ciencia, técnica y aplicación Entiendo que las CCNN hacen parte de un patrón donde coexisten y se interrelacionan tres elementos: ciencia, técnica o tecnología, y aplicación. Este patrón es importante como punto de referencia, porque si quisiéramos hacer un paralelo con las CCSS, ¿en qué medida en las CCSS hay ciencia con distintos niveles, incluyendo la “ciencia básica”? ¿Hay técnica? ¿Y hay innovación? ¿Hay algo que en ellas pudiera denominarse innovación, y que guarde alguna relación con los otros dos planos? ¿Qué podría entenderse por “tecnología social”? ¿Sería la aplicación de alguna ciencia? En las CCNN mismas, la vinculación entre estos tres niveles no es algo totalmente orgánico ni articulado, pues con frecuencia se mueven en circuitos autónomos, aunque también existen puentes importantes. Hay un nivel de conocimiento empírico, que se origina y trasmite por cauces no formalizados, y existe la ciencia académica, la cual tiene una relación muy clara con aplicaciones tecnológicas, y viceversa. Pensemos por ejemplo en las computadoras cuánticas, un campo en el que grandes empresas privadas tecnológicas llevan la delantera, más que los centros de investigación estrictamente académicos. Ahora bien, ¿existe en las ciencias histórico-sociales algo parecido a estos tres planos? En rigor, no. El ingeniero -el tecnólogo e innovador por excelencia-, ya desde su formación reúne distintas ciencias básicas bajo aplicaciones prácticas. En cambio, en las CCSS no hay equivalente alguno al ingeniero, salvo mediante profesiones que no han alcanzado un status universitario, tales como publicidad, relaciones públicas, administración de personal; o actividades inciertas como el “coaching”. 69 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Lo más aproximado y reconocido sería el Trabajo Social, pero tradicionalmente se ha limitado a ciertas áreas como la vida familiar y algunos aspectos laborales. Por lo general cuando se reclama el enfrentamiento de algún “problema práctico” que implica toma de decisiones, se recurre a “equipos interdisciplinarios” que reúnen a varias CCSS como tales, cuyo ejercicio profesional no ha desarrollado un cuerpo que podría denominarse “conocimiento técnico”. Más aún, hablar de “tecnología” o “ingeniería social” suscita una objeción moral, pues en el mismo sentido que en el campo físico-natural, implica la posibilidad de manipular a los seres humanos. Estas observaciones debieran bastar para colocar algunas diferencias entre ambos campos, pero hagamos un examen más detallado del problema, acercándonos a la pregunta sobre la “cientificidad” de las CCSS. Ciencias, filosofía, humanidades, naturaleza En las CCSS hay una discusión muy larga, que viene desde el siglo XIX, cuando empezaron a existir y ejercerse tal como se ejercen ahora, sobre cuál sería su carácter y su relación/diferencia, tanto con las CCNN como con la filosofía. Esta discusión se renueva cada cierto tiempo en términos más o menos diferentes. Hay momentos y pareceres en los que el énfasis está en las diferencias, y hay otros donde predominan los puntos de contacto, de una relativa unidad. En los últimos tiempos hubo el auge de lo que se ha venido a denominar la “postmodernidad”, que hace un neto énfasis en las diferencias, correlativo con una aproximación de las CCSS (salvo la Economía) a las humanidades. Pienso en la categoría de “discurso” -y en la hipertrofia que ha tenido-, como un elemento que al 70 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI permear en las llamadas CCSS y ha profundizado el foso con las CCNN5. Pero también existe una tendencia, en cierta forma inversa. Pienso en particular, en Bruno Latour, y su énfasis en cómo el mundo humano influye en la naturaleza, habiendo en ella fenómenos que tienen origen histórico social, al punto tal que la especie humana marcaría el inicio de una nueva era geológica: el antropoceno. Vayan como ejemplos, el agujero de la capa de ozono, o la contaminación ambiental, para no mencionar las discusiones sobre el calentamiento global. Hay entonces fenómenos que son, a la vez, naturales y sociales. La división al interior de las CCNN y de las CCSS Sabemos que en cada ciencia natural hay, como lo mencioné al inicio, un nivel de ciencia básica: un conjunto de fenómenos, de relaciones, reconocidos a la vez como elementales y distintivos. Si pensamos en la física, y luego en especialidades, como la astrofísica, las mismas categorías de la física se modifican, pero hay una base común. ¿Existe algo así, o podría existir en las CCSS? Entre la física y la biología pueden estar bastante claras las diferencias y los puntos en contacto. Incluso se puede hacer una jerarquía entre esas disciplinas en razón de su complejidad. Por ejemplo, la materia biológica se considera más compleja que la materia inorgánica. A su vez, en la materia inorgánica tenemos compuestos y elementos, los cuales se definen a nivel atómico. Y están finalmente las partículas subatómicas, los campos electromagnéticos, etc. Todo eso puede estar, y está jerarquizado de 5 Es irónico que un punto de apoyo a la “postmodernidad” haya provenido un físico, con el libro de Thomas Kuhn La Estructura de las Revoluciones Científicas, el cual tuvo menos impacto en las CCNN que en la filosofía. De ahí pasó a las humanidades y a las CCSS. 71 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI determinada manera, que luego reaparece en el campo biológico. Insisto entonces con la pregunta: ¿hay algo parecido a eso entre las CCSS -y en las relaciones entre ellas? Por ejemplo, ¿existen en ellas relaciones en términos de complejidad? ¿Cuál es pues, la naturaleza de la división entre las CCSS? ¿Tiene algún parecido con la existe entre las CCNN? En estas últimas el objeto de cada una es diferente, sea en su materia y/o en las propiedades investigadas. Unas y otras han sido reconocidas y se han mantenido de manera básicamente igual en muy distintas épocas y lugares, desde hace miles de años, de modo que esta división se presenta como algo no problemático e incuestionable. En cambio, en las CCSS es todo lo contrario. Ante todo, bajo su forma moderna son muy recientes -todas las que mencionaremos empezaron en el último tercio del siglo XIX. Pero curiosamente, todas ellas investigan un mismo objeto: el mundo social en su conjunto. Al menos, es así para la antropología, ciencia política, geografía humana, historia y sociología6. Lo que las distingue es la selección de algún aspecto o dimensión de dicho objeto. Sin embargo, los mismos científicos sociales discuten y en muchos casos sostienen que se trata de divisiones artificiales. Personalmente, pienso que no hay nada de artificial en ello; tal división tiene una razón de ser, si bien esta no pertenece al objeto, sino a la sociedad moderno- capitalista en la cual dichas CCSS surgieron7. Si quisiésemos hacer una comparación con las CCNN, el conjunto de las CCSS sería como el estudio, dentro de la zoología, de una sola especie, mientras que cada ciencia estudiaría aspectos específicos, 6 La excepción relativa es la economía, aunque existe en ella una vertiente marginal que se orienta hacia lo “no económico”: la economía política. Un caso análogo es la lingüística, situada en una encrucijada entre la anatomía, neuro-ciencias, psicología, y las disciplinas histórico-culturales. La lingüística es quizá la que muestra algunas características y desarrollos que guardan mayor afinidad con las CCNN. 7 Este argumento está desarrollado en Guillermo Rochabrún: “La división de las ciencias sociales y la epistemología capitalista: una mirada desde El Capital.” En Oscar Martínez (Coord.): Karl Marx desde América Latina: dialéctica, política y teoría del valor. GISLAT y Editorial Ande. Lima, 2019. 72 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI como su anatomía y fisiología, variedades, evolución, formas de reproducción y crianza, lugar en las cadenas biológicas, etc. Con el agregado de que en modo alguno podría darse por supuesto una integración entre los distintos conocimientos. ¿Conocimiento acumulativo? Por otra parte, si vamos al carácter acumulativo -o lo que Imre Lakatos llamó el “progreso del conocimiento”- que se supone que tienen las ciencias, en las CCSS estamos casi en el mismo pie que en la filosofía, en el sentido de no poder establecer de manera inequívoca qué puede considerarse un “avance”. Una relativa excepción podrían ser los estudios históricos, en particular si se trata del esclarecimiento fáctico de lo acontecido. Pero tampoco hay propuestas para allanar el terreno, y las pocas que se han propuesto no han funcionado. Se puede mencionar, de un lado, la que hiciera el sociólogo Robert Merton hace unas 8 décadas, consistente en desarrollar “teorías de alcance medio”. En cierta forma era una alternativa a la propuesta de Talcott Parsons de establecer una “teoría general”. En las décadas siguientes ninguna de ambas propuestas progresó. Pero si no hay algo así como una “ciencia básica” ni criterios para avanzar hacia un conocimiento acumulativo, ¿es que no hay cientificidad en las CCSS? ¿O qué es lo que cabría plantear al respecto? Abordaré más adelante este punto. Hace poco asistí a la sustentación de una tesis en San Marcos. El tema era si las teorías de Marx podían resistir las exigencias de cientificidad del falsacionismo de Karl Popper. La tesis, muy prolijamente elaborada, daba una respuesta afirmativa; pero lo 73 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que no apareció ni en la tesis ni en los miembros del jurado, era la pregunta de si los criterios de Popper, que fueron pensados desde y para las ciencias físicas, para refutar la inducción, podían corresponder al tipo de “materialidad”, de “objetualidad”, de la realidad histórico-social. Obsérvese que posteriormente el mismo Popper, en La Miseria del Historicismo consideraba imposible la predicción para las CCSS, mientras que para las CCNN la limitaba a condiciones de laboratorio; vale decir, a sistemas cerrados y bajo perfecto control. En otras palabras, él mismo reconocía la diferencia8. Pero ¿hasta dónde se extienden ellas? Si vemos la física, encontramos nociones como materia, energía, fuerza, velocidad, temperatura, etc. Análogamente, en la sociología encontramos nociones como acción, acción social, relación social, normas, culturas, estatus, estratificación, institución, etc.; pero mientras que en la física se ha llegado a un determinado consenso sobre qué es cada una de esas categorías, en las CCSS seguimos en un debate centenario acerca de todo ello, sus relaciones y relevancia recíprocas, sin visos de que puedan dilucidarse y resolverse de alguna manera. ¿Será factible? Antes de abordar esa pregunta quisiera enfrentar un problema ya planteado, cual es la cientificidad de las CCSS, o histórico-sociales, como prefiero denominarlas. ¿Son “científicas” las CCSS? ¿Puede establecerse alguna “línea de demarcación” en las CCSS entre lo que es y no es “científico”? Considerando que Lakatos desplazó la falsabilidad de Popper a otro nivel, a través de su 8 Una vuelta de tuerca más sería su tesis posterior de “los tres mundos”. 74 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI propuesta de “programas de investigación”, cabe decir que pueden serlo, pero a) sus condiciones de cientificidad son propias, y b) están sujetas a riesgos que las CCNN no tienen, o se presentan en un grado mucho menor. Veamos ambas características. a. Las CCSS pueden llegar a ser científicas, pero aquí cabe plantear un debate acerca del método que convencionalmente ha terminado siendo considerado “universal” para las ciencias: el método hipotético-deductivo [en adelante MH-d]. El siguiente gráfico lo muestra en su esquema general. Como se aprecia, hay en él dos puntos de ruptura. Teoría a comprobar [2a ruptura] Operacionalización Hipótesis Puesta a prueba (Imaginación) Resultados [1° ruptura] Realidad observable: conceptualización La primera ruptura se sitúa cuando de la realidad observable se pasa a alguna proposición que generaliza, o que de alguna manera trasciende los “hechos”. Ahí hay un salto, pues se pasa de aquello que se presenta como “cierto” -en tanto que ha sido experimentado-, a un campo que, al menos en un primer momento, carece de corroboración. En las más diversas corrientes epistemológicas se reconoce que aquí no hay “reglas”: se admite la presencia de la “intuición”, se hacen paralelos con la creatividad artística, etc. La ruptura consiste en que se pasa de un plano de “hechos” percibidos 75 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI por los sentidos en el mundo externo, a “ideas”, que solamente existirían en la mente. Este hiato debe ser “saldado” de una u otra forma. Ello debería ocurrir a través de la “comprobación empírica”. Pero he aquí que, lejos de ello, ahora se produce un segundo quiebre, cuando en el proceso de investigación los conceptos “abstractos” son sometidos a una operacionalización; vale decir, son traducidos a “indicadores”. La metodología convencional identifica aquí dos problemas: la confiabilidad, y la validez. El primero se refiere a que un indicador, si la realidad no se modifica, debe arrojar siempre el mismo resultado. Así también debiera serlo a todo lo largo de las diversas “variables”. Por ejemplo, registrar la edad de un fósil, o de una persona, a partir de su aspecto exterior juzgado por el investigador, es mucho menos confiable que acudir a una prueba de carbono 14, o a documentos oficiales como una “Partida de nacimiento”. Por otra parte, hay “conceptos” que pueden ser muy complejos y/o imprecisos –ej., “felicidad”-, por lo que sería menester una “batería” de indicadores, la que a su vez puede ser muy diversa. Ello nos conduce al segundo problema: la validez: ¿Cómo saber que un indicador es “realmente” indicador de un concepto? Entre los indicadores y los conceptos se presenta pues, una nueva brecha, más compleja que la confiabilidad, porque no es un problema que pueda ser resuelto en forma “técnica”. Así, mientras que la confiabilidad es un problema que puede ser controlado en todo lo fundamental, no ocurre lo mismo con la validez, para la cual no hay ningún procedimiento standard. Esto es y será así en tanto que la teoría sea entendida como un espacio que pertenece al campo de las “ideas”. 76 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Por último, es claro que el MH-d combina lo abstracto y lo empírico, a lo cual entiende como lo “concreto”. La investigación se inicia en lo empírico, en tanto es fuente de todo conocer, aun si se reconoce que ello incluye algún nivel conceptual. Al final del recorrido se regresa a ese nivel, como el punto de apoyo para anclar al pensamiento. Pero a pesar de estas dificultades las CCNN han obtenido conocimientos cuya validez está más allá de la duda razonable. Con ellos se ha conseguido un saber acumulativo al interior de cada ciencia, e interrelacionado entre ellas. Sin que dejen de aparecer diversos problemas epistemológicos, ellos no han bloqueado estos desarrollos. ¿Hay aquí alguna diferencia con las CCSS? Sí, y consiste en que el punto de partida no es un mundo simplemente “observado”, sino experimentado, y experimentado internamente. Vale decir, el investigador “sabe” -o cree saber- de qué se trata, en qué consiste el fenómeno bajo estudio: una familia, una fiesta, un acto productivo, un combate, un rito religioso, un robo, una revolución. Actos que llevan consigo su propia interpretación, y de la cual parte el investigador. Ahora bien, observar un hecho social no es lo mismo que contemplar, por ejemplo, un rayo, el cual si bien está sujeto a “interpretaciones” -que en el MH-d son “hipótesis”-, éstas no emanan del objeto mismo. Un rayo no es una práctica que cree saber lo que es. De este modo, en las CCSS, en el “salto” a la hipótesis algo del objeto mismo -mejor dicho, de su auto interpretación- es arrastrado hacia ella9. Por otra parte, aunque son históricos -es decir, creados por la acción social colectiva, en circunstancias que a su vez han sido creadas por 9 En el ejercicio del MH-D en las CCSS el problema de la “validez” es mucho mayor que en las CCSS, debido a la multidimensionalidad que es intrínseca a los fenómenos sociales. 77 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la acción social- los objetos tienden a presentarse como “naturales”. Vale decir, a la par que pretenden revelar lo que “son”, ocultan una parte de su ser. En particular, ocultan (o mejor, predisponen a ignorar) sus propias transformaciones. Y, además, los intentos por dilucidarlas llevan una carga definida por la posición de quien investiga hacia su presente, y hacia el futuro que anticipa, tanto si lo desea como si lo rechaza. En el ejercicio de las CCSS, como en la vida social misma, late pues una estructura del tiempo que es intrínsecamente social. No es el momento de exponer cómo las CCSS mismas se han hecho diversamente conscientes de estas, sus propias circunstancias, ni cuáles han sido los caminos propuestos para enfrentarlas. Pero como se comprenderá, si las CCSS no muestran los rasgos de cientificidad de las CCNN, no es necesaria ni únicamente porque quienes la ejercen sean “menos científicos” que quienes practican estas últimas. En otras palabras, si estos últimos se formaran para estudiar los hechos sociales, en todo lo fundamental los resultados serían los mismos. Esto me lleva al segundo aspecto que ya mencionara: los riesgos que su propia cientificidad enfrenta son, ciertamente, distintos y mayores que en las CCNN. Mientras que en las CCNN por lo general los riesgos se limitan a ceder ante las rutinas de lo que Kuhn llamaría la “ciencia normal”, sin importar mayormente el sentido común de “la gente común y corriente”, en las CCSS los riesgos provienen de ambas fuentes10. Para finalizar, quiero retomar el tema de una “ciencia social básica”. 10 Véase la siguiente nota. 78 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Es factible establecer una “ciencia social básica”? Creo que vale la pena hacer la prueba. En tal sentido esbozo una propuesta con algunas de las preguntas, no para alguna ciencia social en particular, sino para el conjunto de las CCSS. Pienso que las CCSS deberían responder a preguntas fundamentales como las siguientes: ¿Qué hace la gente -toda la gente-, en el mundo social, para vivir como vive, en todos los aspectos de su vida, en el plano individual, en el campo familiar, y en las distintas colectividades a las cuales pueda pertenecer? [La pregunta incluye desde el más más marginal de los vagabundos, hasta quienes aparecen en los primeros puestos de Forbes o revistas análogas.] ¿Qué significados le dan a su forma de vida, y qué orientaciones normativas tienen en cuenta? ¿Está modificándose esa forma de actuar? ¿Está cambiando porque cambian las circunstancias? ¿Hay congruencia entre normas y acciones? ¿Cómo quisiera vivir la gente que ahora vive de tal o cual manera? ¿Qué quisiera hacer y no puede? ¿O qué está haciendo, mientras que antes no lo hacía? ¿Qué está dejando de hacer y por qué razones? ¿Qué líneas demarcatorias diferencian a esta población, y cuáles son las relaciones, tanto reales como simbólicas, que entretejen el conjunto? 79 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Qué marco global enmarca este conjunto? ¿Qué sistema de poder? ¿Cómo se ha constituido y modificado a lo largo de su existencia? Si hay algún ejemplo -peruano por añadidura-, donde algunas de estas preguntas se encuentran presentes, aunque más implícitas que explicitas, es en la obra clásica de José Carlos Mariátegui: 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana. Por ejemplo, Mariátegui no concentra su atención en los sectores que aparecerían en las estadísticas de la época presentando mayor valor monetario, sino en aquellos donde hay mayor población. En primera instancia aparece no un “sector” o una rama económica determinada, sino la población. Mayormente se trata de un campesinado indígena, que vive y trabaja en comunidades y haciendas. Ahí aparece la pregunta: ¿cómo hace la gente para vivir? A partir de ahí es factible hacer las otras interrogantes. Entonces surgen los propietarios de las haciendas y su forma de vida, las autoridades comunales, el complejo fenómeno del “gamonalismo”, etc. Sí a las innovaciones; no a las “modas” Para concluir, quisiera tan solo señalar que lamentablemente, en las CCSS hay, muchas “modas”, que a veces pretenden brindar un cambio radical de los llamados paradigmas. Recordemos que, con la postmodernidad, se habló de la “crisis de los paradigmas”. Por supuesto, siempre habrá que “distinguir el grano de la paja”, pero para evitar (o pretender) “empezar desde cero” hay que establecer claramente la pregunta siguiente: ¿de qué manera esas novedades recolocan el saber anterior? En caso contrario, estaríamos pretendiendo empezar desde cero, y ello es imposible. Si surge una nueva manera de ver tales o cuales fenómenos, primero se debe reconocer que esos fenómenos existen, y proceder a replantear los 80 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI fenómenos anteriores, pero en modo alguno descartarlos sin más. De esta manera, al mantenerla bajo control, es posible aceptar razonadamente la novedad, en lugar de dejarse arrastrar por prenociones de todo tipo11. Benjamín Marticorena Castillo Antes de las preguntas del auditorio quisiera hacer comentarios que me sugieren la interesante presentación de Guillermo Rochabrún. El considera que, a diferencia de lo que sucede en las ciencias de la naturaleza, los conceptos de las ciencias sociales “no son tan claros ni precisos”. Debo decir que tampoco son enteramente claros y precisos los conceptos de las ciencias naturales. En efecto, las variables fundamentales sobre las que se funda el edificio de la ciencia natural –es decir, los conceptos de masa, energía, tiempo y espacio- tampoco son claras, precisas y únicas. De hecho, ni siquiera existen definiciones convincentes para esas variables. Todo intento de definir espacio y tiempo nos remite a una tautología. Y, en cuanto a masa y a energía –que gracias al trabajo de Einstein- podemos identificar como dos manifestaciones de lo mismo, tampoco tenemos claridad sobre de qué “mismo” se trata. Es imposible definir los elementos basales. Se aceptan como enunciados intuitivos, como conceptos a priori y, 11 En Las reglas del método sociológico (1895), Émile Durkheim llamó “prenociones” a las ideas no reflexionadas que se asumen sin discusión; todo aquello que se da por sentado, que es “sentido común”. Pero Durkheim diferenció -si bien no lo hizo explicito, y ha pasado desapercibido- entre a) las prenociones que tiene la gente común y corriente, como también los científicos sociales en tanto que también viven como “gente común”, y b) prenociones específicas del mundo de los especialistas. Son ideas no muy reflexionadas o que lo fueron en un tiempo, y se vuelven entre ellos “sentido común”; una capa de ideas que filtra y sesga la percepción de los fenómenos sociales. La precaución que hacía Durkheim era que, para hacer ciencia los especialistas deben ser conscientes de todas esas prenociones y ponerse en guardia frente a ellas. Pero las primeras, siempre en términos de Durkheim, son hechos sociales, porque no dependen ni de la voluntad ni de la conciencia de quienes las portan. En cambio, las del mundo especializado no son propiamente hechos sociales; son resultado de una racionalización, que ya perdió el lustre, el brillo del mundo científico-académico, que es el de la crítica y la reflexión permanente. Gente como quienes estamos en este panel, hemos recibido una formación, formalizada, racionalizada, pero al mismo tiempo somos gente “común y corriente”. Nadie nació siendo científico social, filósofo, o lingüista, desde su primer día en este mundo; nos formamos para esto o lo otro, pero al hacerlo seguimos siendo como cualquier persona que transita por las calles poniendo un pie delante del otro. También lo son los científicos del mundo natural, con la diferencia que su práctica profesional no tiene como objeto el mundo social en el que viven. 81 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para su empleo práctico, se toman por reales, porque haciéndolo podemos predecir lo que en efecto observamos en la naturaleza. También quisiera opinar que, mientras que en la física newtoniana los modelos son tan extremadamente simplificados que se trabaja con problemas de dos cuerpos y que todo se complica enormemente cuando se introduce un tercer cuerpo. Mayores complicaciones aún se encuentran cuando analizamos estados de no equilibrio en la naturaleza; una situación que es más probable de encontrarse que la de equilibrio. O cuando debemos analizar el comportamiento (no de dos ni de tres sino) de una multitud de cuerpos (partículas, átomos, moléculas) apelando a la estadística, que no trata de certezas sino de probabilidades. Las ciencias de la naturaleza no son ciencias exactas. La única disciplina exacta es la matemática. En la naturaleza el instrumento de medición es la estadística de la conducta de una gran población de cuerpos. En el caso de las ciencias sociales, mi impresión es que todo es estadístico. El pensamiento mismo lo es porque consiste en el establecimiento de millones de conexiones sinápticas para cada una de las prenociones y nociones que el cerebro procesa y que tienen mucha repercusión en lo social. Mientras que en la naturaleza solo la multitud se interpreta estadísticamente, probablemente en las ciencias sociales todo sea estadístico, ya que todo es multitud, incluyendo un único individuo. Otro asunto de interés en el tema de esta mesa es el de establecer cuáles han de ser los términos del pacto social de las ciencias naturales. Jennifer Doudna, laureada con el premio Nobel de química 2020 por sus descubrimientos sobre las técnicas para editar cadenas genéticas, ha recomendado reserva, no sobre la continuación de esos estudios sino, sobre sus aplicaciones prácticas, porque es probable que algunas transformaciones genéticas pueden ser contrarias al propósito de mejoramiento de 82 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la especie de que se trata y, en casos más críticos, pueden afectar la diversidad biológica en su entorno. Doudna recomienda una moratoria sobre las aplicaciones sociales de la edición genómica, hasta que la investigación pueda asegurar su inocuidad. En general, hay necesidad de que los resultados de las investigaciones en las ciencias naturales se apliquen muy responsablemente, en lo que se ha llamado el nuevo pacto social de la ciencia. Quisiera pasar a nuestra segunda expositora, que es la Dra. Soledad Escalante Beltrán. Soledad Escalante Beltrán Buenos días con todos. Muchas gracias, Benjamín por la presentación hecha. Quisiera, en primer lugar, agradecer la invitación hecha por el CONCYTEC, bajo la Presidencia de Benjamín Marticorena, a este importante evento académico. Quisiera, a su vez, agradecer a los colegas con los que comparto esta Mesa virtual, a Guillermo Rochabrún, a Joaquín Yrivarren. Igualmente, deseo agradecer a todos los que están compartiendo con nosotros este espacio de manera virtual, ya sea por los canales de Facebook, por zoom y, claro que sí, a los organizadores de este evento. Comienzo dando el nombre de esta presentación, que tiene por título “La cuestión de la ciencia, tecnología y sociedad en la actualidad”. La filosofía de la tecnología, en la actualidad, es uno de los campos teóricos de mayor desarrollo y que despierta más intereses, después de siglos de marginación dentro del mundo académico. El influjo creciente que tienen las tecnologías sobre nuestras vidas ha ido resquebrajando los prejuicios históricos sostenidos durante siglos sobre la técnica, en general, y la tecnología, en cuanto técnica moderna. En virtud de estos 83 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI prejuicios, por mucho tiempo, se ha limitado la comprensión de la tecnología a lo arte factual y de la técnica a la de un mero hacer, ajeno a las actividades racionales sobre las que se concertan las reflexiones filosóficas. Los espacios académicos para pensar la tecnología han sido muy limitados, en relación con otros espacios académicos tradicionales, dedicados a pensar la naturaleza, la cultura, la ciencia y la sociedad. Se ha sostenido una jerarquía entre los distintos conocimientos y actividades, en virtud de la cual se ha etiquetado la ciencia como el conocimiento más racional y se ha infravalorado el valor epistémico de la ciencia y la tecnología. Hoy se están formulando alrededor de la tecnología problemas de gran alcance filosófico, sobre asuntos básicos y sustanciales de la vida humana. Es difícil comprender el ámbito social, económico, político, ético, entre otros, sin detener la mirada en quienes, desde hace un buen tiempo, han estado pensando los distintos problemas relacionados con las tecnologías. Desde mediados del siglo XX se han venido produciendo diversas transformaciones, en relación con las reflexiones sobre las técnicas y las tecnologías, que han ratificado la relevancia académica que tiene este campo. Una primera transformación tiene que ver con el hecho de que a dicha reflexión se le ha empezado a otorgar un lugar destacado, aunque ha prevalecido el prejuicio de pensar el desarrollo de la tecnología de forma subordinada al desarrollo de la ciencia y las reflexiones sobre ésta no han ocupado tradicionalmente un lugar importante en espacios académicos filosóficos. Las tecnologías se han ido liberando gradualmente y los problemas filosóficos relacionados con ellas, cada vez más, como cuestiones teóricas de primer orden. Desde hace un buen tiempo, distintos autores y tradiciones han argumentado que la comprensión de la vida humana y del pensamiento moderno se encuentra atravesada por 84 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la comprensión del papel de la técnica. Por ejemplo, qué decir de la fundamental critica marxista a la sociedad moderna sin el análisis de la revolución industrial. O como ignorar la comprensión de algunos autores de la escuela de Frankfurt, como Marcuse y Habermas, que veremos más adelante, junto con las nuevas tendencias, sobre la importancia de la técnica, en relación con la materialización del poder, la ideología, el fetichismo y la enajenación. Asimismo, no podeos desconocer los aportes del pensamiento de Heidegger en torno a la esencia del mundo moderno, mediante la pregunta por la técnica. Los aportes realizados por otros autores, como Ortega y Gasset, Mumford, Gille, Simondon, entre otros, sobre preguntas antropológicas, ontológicas y epistemológicas fundamentales, también han sido reflexiones sobre la técnica. Una segunda transformación, estrechamente vinculada con la anterior, tiene que ver con los alcances y rendimientos teóricos producidos por este tipo de reflexión. Muchas de las actuales discusiones teóricas sobre las tecnologías se refieren a problemas esenciales de muy distintos ordenes, como las perspectivas sobre la evolución del ser humano, su condición ontológica, sus formas de socialización, su desarrollo económico y político, sus procesos de conocimientos, sus formas de acción. Debido a que las técnicas y las tecnologías han sido las formas y los medios para moldear y concretizar la realidad humana, en sus distintos ámbitos, los alcances y aportes teóricos sobre ellas pueden trascender cuestiones, por ejemplo, antropológicas, ontológicas, epistemológicas, sociológicas y políticas, o al revés, las cuestiones planteadas en esos ámbitos pueden terminar en planteamientos que involucran una filosofía de la tecnología. En un sentido amplio, como lo manifiesta Bernard Stiegler, en su texto La técnica y el tiempo, en las reflexiones sobre el devenir técnico podemos encontrar una forma de pensar no metafísica en torno a la constitución de lo humano, que contrapesa las cuestionadas tradiciones del pensamiento científico. 85 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Una tercera transformación tiene que ver con los espacios en los que se han insertado y extendido las reflexiones teóricas sobre las tecnologías. Muchos problemas de éstas, que se podrían calificar como filosóficos, van más allá de una subdisciplina bien delimitada bajo la etiqueta de filosofía de la tecnología, y proliferan en los espacios teóricos de varias disciplinas. En realidad, tal vez más que otros campos, los problemas señalados se extienden hoy a terrenos trans e interdisciplinarios, ingenieros, filósofos, diseñadores, políticos, educadores, economistas, sociólogos, científicos naturales, historiadores, entre otros, plantean problemas filosóficos similares, desde algunos conceptos generales y muchos particulares de cada campo disciplinar, en medio de una polisemia teórica con gran riqueza filosófica, signo de la relevancia y de la necesidad de pensar el papel de la tecnología en los distintas ámbitos de las actividad humana. Otras perspectivas que, en principio, no son filosóficas, aportan sobre todo sus análisis teóricos a partir de estudios empíricos, en especial, desde el vasta y vigoroso campo de los estudios sociales de la ciencia y la tecnología. Difícilmente, la reflexión filosófica sobre las tecnologías puede confinarse hoy a un discurso abstracto, ajeno al acontecer tecnológico concreto del mundo en el que vivimos. Y, por ello, y aquí va un énfasis que pongo, la filosofía de la tecnología no tiene un camino mejor de desarrollo que el inter y transdisciplinar. Es por eso que, el día de hoy evaluaremos críticamente las distintas perspectivas desde las cuales se ha intentado se ha intentado explicar la agencia asociada a los objetos y los procesos tecnológicos. Se analizan las justificaciones teóricas que sostienen que las tecnologías pueden ser agentes materiales, en sentido estricto, no sólo los medios de expresión o de extensión de la agencia humana. En expresiones como la siguiente: “la tecnología x produce o es 86 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI responsable de la acción y”, le asignamos ordinariamente algún tipo de capacidad de agencia o alguna tecnología, sistema o proceso tecnológico. Es común encontrarse con algunas formas deterministas de hablar, en las se señala como agentes a las tecnologías, en general, o alguna, en particular, como, por ejemplo, “las tecnologías ponen en riesgo nuestro futuro”, “la tecnología moderna ha desencantado el mundo”, “x acabara con nuestro empleo”, “x tecnología transformará nuestras relaciones sociales”, “la televisión afecta la comunicación de la familia”, “Internet ha afectado las competencias de lectura y escritura de los jóvenes”, entre otras. Es un problema filosófico fundamental explicar, por tanto, en los distintos casos, como se le asigna a la tecnología algún sentido de agencia material. Desde un punto de vista básico, es trivial decir que los objetos nos condicionan materialmente y producen en nosotros efectos causales materiales. Sin embargo, fuera del efecto que ejerce su materialidad. ¿Tiene sentido referirse a algún artefacto o proceso tecnológico como agente productor de alguna acción? ¿Estos tipos de juicio son formas incorrectas de hablar? ¿Los objetos y proceso tecnológicos son realmente agente? ¿O, en realidad, no son agentes, sino que ejercen una agencia inscrita en ellos, encarnada, trasmitida o transferida, por ejemplo? ¿Los únicos agentes somos los seres humanos? ¿Y las tecnologías representan una forma específica de esa agencia? Todas las teorías de la tecnología tienden a asignar, de una forma u otra, de manera inherente o delegada, extendida o encarnada, algún sentido de agencia a los objetos y a los procesos técnico – tecnológicos. A manera de resumen, a continuación, se caracterizan brevemente algunas de las perspectivas que se han planteado. La primera, los enfoques instrumentalistas materiales que, de alguna forma, confieren a las tecnologías la capacidad de afectar o influir sobre nuestras vidas. Estos enfoques tienden a ser deterministas, en la medida en que responsabilizan a las tecnologías de algunos males 87 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI o beneficios, como si fueran entes autónomos con intencionalidad inherente. Segundo, las perspectivas materialistas no instrumentales, que analizan las formas como se expresan los efectos causales de los objetos, en general, y de las tecnologías, pero no precisan de manera específica un tipo de agencia material posible. Tercero, las perspectivas calificadas como antropocéntricas, según las cuales las tecnologías son materializaciones de una forma de relación del ser humano con su entorno y, en ese sentido, ellas representan o en ellas se inscriben algún tipo de agencia humana. Para algunas de estas perspectivas, las tecnologías son solo elementos neutros o medios que trasmiten intenciones o reproducen algunas formas de agencia humana o social o, para perspectivas más estructuralistas, son elementos esencialmente articulados, que ocultan la compleja configuración social, cultural, entre otros. Cuatro, los puntos de vista que sustentan o justifican teóricamente un sentido de agencia material de las tecnologías, entre ellos los de los siguientes autores: Guille, Leroi - Gorchan, Simondon y Stiegler. Para ellos, las técnicas y tecnologías son agentes materiales que pueden adquirir incluso, en cuanto a sistemas, una cierta autonomía operativa, que influye sobre la vida humana. Simondon y Stiegler analizan la agencia material desde un punto de vista ontológico - relacional, no determinista - tecnológico, desde el cual lo técnico y lo humano se constituyen entre sí. Por otro lado, desde este grupo se pueden ubicar también algunos de los principales promotores de la teoría actor – red, como Bruno Latour, Michel Callon, John Law, Madeleine Akrich. Según esta teoría, las tecnologías ostentan el papel de agentes en el ámbito de mediación hibrido o compuesto de la red o del entramado de los autores que se acaban de mencionar. En esta perspectiva, solo se puede comprender adecuadamente la complejidad de la mediación técnica si se reduce a la pretensión moderna de separar lo objetivo de lo subjetivo, lo material de lo cultural, lo natural de lo artificial. 88 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En su forma de entender la agencia de las tecnologías, estos puntos de vista pueden inclinarse, en diferentes grados, hacia un instrumentalismo, un determinismo, un intencionalismo, un antropocentrismo o un materialismo. Oscilan entre los extremos de la comprensión de las tecnologías exclusivamente como medios y como agentes relativamente autónomos. Algunos filósofos que se concentraron en el devenir de la técnica reforzaron el mito del destino autónomo con sus supuestos deterministas. Por ejemplo, para Marx, la técnica ha devenido como una forma de apropiación instrumental de la naturaleza y se ha establecido como un sistema de explotación de los recursos y de la fuerza de trabajo. Para Heidegger, la técnica ha devenido en un proceso en el que se conmina a la naturaleza a liberar sus recursos en un medio que se ha implementado con miras a un fin, pero que amenaza con escapar del control del hombre y convertirse en un fin en sí misma o en un modo de develamiento inauténtico que oculta lo real. Para Ellul y Marcuse, la técnica moderna ha escapado del control del ser humano y, como consecuencia, se ha producido una tecnificación creciente del ser humano y de su entorno. La técnica, entonces, ha impuesto sus valores de eficacia a todas las demás esferas de la actividad humana. Se ha transformado en un proceso sin sujeto, de naturaleza totalitaria, que invade y domina a la humanidad. Para Mumford, la técnica moderna ha devenido en un autoritarismo técnico, es decir, en un proceso en el que la vida humana está en función del desarrollo técnico. Ahora, quisiera concentrarme en las nuevas tendencias que maneja la teoría crítica, empezando por la base. Para Marcuse, un cambio en la sociedad debería ir precedido de un cambio en la técnica, porque la técnica no es más que la expresión de intereses políticos. Marcuse parte del concepto de racionalidad introducido por Max Weber, al definir el modo de la actividad económica capitalista. Para Weber, la progresiva racionalización de la sociedad depende de la 89 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI institucionalización del progreso científico y técnico. La idea es que la acción racional siempre se dirige tanto a los medios como a los fines de la organización social. Marcuse está convencido de que esta racionalización de la que habla Weber no implica racionalidad, sino que esconde un dominio, ya sea de la naturaleza o de la sociedad, un dominio político. En la crítica a Weber, Marcuse establece que el concepto de razón técnica se puede entender como una ideología al servicio de ciertos intereses. La racionalidad, entonces, se presenta como legitimadora de relaciones de producción y no como crítica. La racionalidad de la técnica y de la ciencia es una racionalidad del dominio. La tecnología racionaliza la falta de libertad del hombre, justificando la necesidad de someterse al aparato técnico para tener una vida más cómoda y elevar la productividad del trabajo. La tecnología se convierte en un modo de dominación. Entonces, cualquier revolución social debería ir precedida de una revolución técnica. Andrew Feenberg, discípulo de Marcuse, en comparación a sus predecesores, nos habla de una filosofía tecnológica, como Heidegger y Ellul, en su libro Transforming Technology: A Critical Theory Revisited, dice: “lo que las personas son y se convierten si incide en la forma de nuestras herramientas, no menos que en las acciones de los estadistas y movimientos políticos. El diseño de la tecnología es, por tanto, una decisión ontológica, que está cargada de consecuencias políticas”. Con Böhme tenemos, en Teoría crítica de la técnica y la naturaleza, un libro suyo, él intenta llevar la tecnología y la naturaleza explícitamente al ámbito de la influencia de la teoría critica. Actualmente, se considera que la tecnología de la política, como las humanidades, determinan casi en su totalidad lo que somos y lo que seremos. Por ello, debemos comprometernos en el desarrollo de diseños tecnológicos que tengan como criterio la afirmación de la vida. 90 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Para cerrar, plantearía algunas preguntas, que son relevantes: ¿De qué modo definimos las necesidades y las prioridades? ¿Qué limitaciones de la libertad están justificadas y hasta qué punto? ¿Quién tiene la legitimidad ultima para tomar las decisiones? ¿El pueblo, sus representantes o los expertos? ¿Con qué criterio se concluye que alguien pertenece o no a un grupo de riesgo? Cuestiones como estas exigen una reflexión crítica, que es a lo que estoy yendo, que no se puede apoyar solo en conocimientos de quienes se dedican solo a las ciencias naturales o de la salud, por muy exactos que sean estos conocimientos. Al fin y al cabo, la tecnología estará sobre nuestros hombros, como una vacuna, para salvarnos, siempre y cuando la usemos con criterios éticos cada vez más humanos. Muchas gracias. Benjamín Marticorena Castillo Muchas gracias, Soledad. A pesar de que mucha gente piensa hoy que la tecnología deriva de la ciencia, debemos matizar esa idea. La tecnología existe desde que se controló el fuego, hace cien mil años, y seguramente aún antes, en el uso de un fémur como arma de combate por el control de un espacio vital. Las tecnologías son anteriores a la ciencia y siempre han constituido una respuesta a los requerimientos de las comunidades que las ideaban. Cuando esos requerimientos no exigían respuestas inmediatas, sino que se presentaban como previsión de necesidades futuras, se inventaba una tecnología para tener lo que iba a requerirse mañana. Luego aparecieron la ciencia y el método deductivo y se vio que la experimentación era fundamental para conocer, sobre la base del razonamiento lógico, la observación y la medición, la identidad de los objetos materiales: sus estados y propiedades. Este hallazgo conceptual llegó de la mano del proyecto de la modernidad. Hacia el 1,600 surge el gran impulso de la ciencia, junto con el proyecto 91 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de poner la naturaleza al servicio de la sociedad. Este precepto ha entrado, sin embargo, en severa crisis en nuestros días, porque la naturaleza no está únicamente al servicio de la especie humana, sino al de todas las especies. Y no solo de las generaciones actuales de esas especies sino también de las futuras. Sucede que la tecnología ha desarrollado tanto con la intensidad de conocimiento científico que incorpora y la previsión del futuro ha ido haciéndose cada vez más parcial y más equívocamente imaginada que aquella (la tecnología) pasa a comandar el desempeño de la sociedad que, por su parte, tiene mucha dificultad para orientarla hacia el bien común en el corto como en el largo plazo. controlar. se dificulta enormemente Todo aquello de lo que, con justicia, se quejan los filósofos que ha mencionado Soledad, es efectivamente el hecho de que hemos perdido el control sobre la tecnología. Eso significa al mismo tiempo que las ciencias sociales han ido siendo relegadas, frente al escenario precientífico en el que los desarrollos técnicos acompañaban al desarrollo social. Al lado de tecnologías que efectivamente mejoran la relación de las personas con sus semejantes y con su entorno ambiental, otras que se nos ofrecen no son necesarias para el bien común. Y, entre estas últimas, hay las que solo se crean porque materializan el mito de la felicidad fundada en la tecnología. Nos vemos ante un reto enorme. Por eso es que, Arturo Manrique, cuando pensó en este Taller, planteó que de lo primero que hay que hablar es de la relación entre ciencia y sociedad: ¿Cuáles son las relaciones entre lo científico - tecnológico y lo social? ¿Qué se requiere de las ciencias sociales y humanas para que dejemos de estar en un mundo en el que una porción importante de la oferta tecnológica desfavorece el proceso civilizatorio y es incontrolable? Es necesario rescatar el papel de las ciencias sociales y la cultura para que dialoguen con las ciencias 92 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI naturales y con las ingenierías para construir en conjunto un proyecto social avanzado. Voy a dar ahora la palabra a nuestro tercer expositor, que es Joaquín Yrivarren Espinoza. Joaquín Yrivarren Espinoza Muchas gracias. Quiero agradecer al Dr. Marticorena por la invitación, al CONCYTEC, por organizar este taller, importante, así como poco frecuente, a pesar de la larga tradición de CONCYTEC por las ciencias sociales y, naturalmente, es un honor compartir esta mesa con la Dra. Escalante y el profesor Rochabrún. Yo he preparado una presentación que tiene dos objetivos. El primero, es dar una propuesta al CONCYTEC de una agenda de formación e investigación en ciencias sociales orientada a articular ciencia y sociedad. Y el segundo objetivo es articular reflexionar un poco sobre la relación entre ingenio y ciencia en nuestro país, en el marco de una valoración pública más positiva del tema de la ciencia, que se ha manifestado en el tema del lema “sin ciencia no hay futuro”. Estos son los dos objetivos de la presentación. ¿Cuál es la propuesta? Yo quiero ser bastante práctico y dar una mano en el diseño de políticas o de lineamientos dentro del CONCYTEC. Propongo Incorporar los estudios de Ciencia y Tecnología (ECyT), mencionados por la Dra. Escalante, en la agenda de formación e investigación de ciencias sociales en nuestro país. A nivel de la formación, se requiere una especialización en el pregrado, programas de maestría, líneas de investigación de doctorado, en este marco de estudios de ciencia y tecnología, y a nivel de Investigación, por supuesto, se requieren 93 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI equipos, grupos de investigación, institutos o centros de las universidades públicas y privadas, e incentivos. A nivel de incentivos, no solamente en el marco de universidades, sino también en el marco del CONCYTEC. Es necesario incluir a las ciencias sociales dentro de los incentivos que brinda el CONCYTEC, para pasantías, becas de doctorado, etc., lo mismo que en el PRONABEC. Debería ser en el marco de estas instituciones donde se brinde incentivos a este campo de estudios en ciencia y tecnología. ¿Qué nos permitiría esto? Articularnos a redes internacionales de formación, investigación y publicación que ya existen. Existe la Asociación Latinoamericana de Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología – ESOCITE, en Estados Unidos está la Society for Social Studies of Science – 4S y, en Europa, está la European Association for the Studies of Science and Technology. Existen estas redes, de las cuales podríamos participar, siempre y cuando tuviésemos una estructura mínima, que promueva este campo de estudios, que aún es bastante nuevo en nuestro país y que, sin embargo, tiene ya algunos portavoces a nivel de universidades, sobre todo, en la Universidad Católica y en la Universidad de San Marcos. En este punto, nos preguntaríamos, ¿qué son los estudios de Ciencia y Tecnología? Los estudios de Ciencia y Tecnología son un campo multidisciplinario que existe, más o menos, desde la década de 1960. Se consideran que la obra de Thomas Kuhn La estructura de las revoluciones científicas, publicada en 1962, daría origen a este campo de estudios. Sin embargo, hay antecedentes desde la filosofía como desde la sociología que indican que este campo se fue desarrollando sin ser considerado un campo estrictamente de estudios sociales de la ciencia y la tecnología. Este conjunto de 94 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI estudios nos ayuda a desmarcarnos de la imagen convencional de la ciencia como una actividad hecha solo por científicos que tiene una conexión directa con la naturaleza, que es una realidad allá afuera, que es posible comprender con la aplicación rigurosa del método científico, sin que participen en esta actividad y, es más, intentando limitar cualquier influencia de la sociedad. Por tanto, la imagen convencional de la ciencia es la imagen de una actividad autónoma y aislada de la sociedad. Imagen que ha intentado ser ratificada, en términos filosóficos, desde la epistemología, tanto la epistemología racionalista, como la inductivista, que ha buscado generar algún criterio racional para la correspondencia entre teorías y datos. Esta imagen convencional, heredada de la ciencia, es puesta a un lado y cuestionada por los estudios de ciencia y tecnología desde sus orígenes. Son tres premisas básicas que sostienen a los estudios de ciencia y tecnología, según Sergio Sismondi en un texto fundamental, Introducción a los estudios de Ciencia y Tecnología. El primero, y fundamental, es que la ciencia es una práctica sociocultural, es una actividad social similar a otras, sujeta a contingencia y, por tanto, a cambio histórico. La obra de Kuhn nos enseña que hay una tensión interior dentro de la comunidad científica entre tradición y novedad, que puede reconfigurar a partir de los acuerdos de la comunidad científica la forma de identificar problemas y encontrarles solución. Otra premisa tiene que ver con el antiesencialismo. Los estudios de ciencia y tecnología no consideran que hay ningún método privilegiado para reflejar la realidad tal y cual es, fuera de los seres humanos. Y, en línea con esta segunda premisa, la tercera es esencial y conecta con las ciencias sociales del siglo XX. La verdad y la eficacia son construcciones. Por tanto, un efecto de la articulación de diferentes actores, medios, instrumentos, que van más allá de la institución científica. 95 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el Perú ya existen antecedentes de estudios de ciencia y tecnología. Hay dos vertientes claramente identificables en nuestro país. Una vertiente que podemos llamar ciencia, tecnología y sociedad, que se ha preocupado por cómo la ciencia y tecnología pueden beneficiar a la sociedad y cómo la sociedad, a través de sus instituciones, puede regular la actividad científica para desarrollarla, hacerla más compleja y articulada entre sí. La mayor cantidad de trabajos que existen en esta vertiente están preocupadas por el sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación. Precisamente, esta el trabajo del Dr. Marticorena, Ciencia, Tecnología y Sociedad en el Perú (2007), de Francisco Sagasti, Ciencia, Tecnología, Innovación: políticas para América Latina (2011), y de Fernando Villarán, Emergencia de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (2010), que siguen dos códigos de reflexión que los acercan con las teorías de la economía de la innovación y del neo institucionalismo. La economía de la innovación claramente está pensando en cómo la ciencia y la tecnología pueden convertirse en vectores del crecimiento económico, mientras que el neoinstitucionalismo está pensando en la gobernanza y, como dice el Dr. Marticorena, en la articulación de todos los jugadores dentro del sistema. Paralelamente, ha habido un desarrollo de los estudios de ciencia y tecnología, por parte de Marcos Cueto, en su obra del ‘89, sobre la Excelencia científica en la periferia: actividades científicas e investigación biomédica en el Perú 1890-1950 (1989), su obra sobre El regreso de las epidemias. Salud y sociedad en el Perú del siglo XX (2000), y los trabajos que hace junto con Carlos Contreras sobre tecnología y Estado, en infraestructura de transporte [Caminos, Ciencia y Estado en el Perú, 1850 – 1930 (2008)], son esenciales para entender la problemática de la ciencia en nuestro país. Fundamentalmente tiene que ver con la discontinuidad institucional que ha limitado la valoración pública de la ciencia y, por 96 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tanto, la utilidad que este tipo de conocimientos tiene. Solo cuando ha aprovechado a la delimitación de fronteras y la ideología del nacionalismo y a la explotación de los recursos naturales, la ciencia ha tenido utilidad. Cuando no ha sido útil al poder, ha sido dejada en el más triste de los abandonos y la precariedad. Sin embargo, y esto es lo importante de la obra de Cueto, a pesar de la precariedad, el ingenio de los científicos en el laboratorio, en el campo, permite hacer obras de excelencia. Probablemente, no una innovación científica, pero igual es una investigación de excelencia, de calidad. Por tanto, podemos decir que, en nuestro país, a diferencia de otros países europeos, el conocimiento no ha sido la base del poder. Ahora, la propuesta de los estudios de ciencia y tecnología podría ser vista abordando temas y líneas de investigación que yo he agrupado en tres bloques. El primer bloque, es la versión clásica de los estudios de ciencia y tecnología, que aborda o está interesada en conocer la dimensión social de la actividad de la ciencia, lo que hace de la actividad científica una actividad social. Tenemos cuatro líneas de investigación que podrían ser de interés. Esta versión es, obviamente, limitada. Parto de la premisa que estoy mirando yo desde los estudios clásicos y contemporáneos de los estudios de ciencia y tecnología. Por fuerza he tenido que dejar a la filosofía, pero la Dra. Escalante ha expuesto con precisión y detalle la importancia de la filosofía en la tecnología, así que me articulo a su propuesta, para sumar. Cuatro líneas de investigación que podrían ser útiles como agenda: 97 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 1) Normas y éticas de la ciencia en nuestro país. Reflexionar como temas acerca de la ética de los favores y privilegios dentro de la comunidad científica, que se ha visto en nuestro país a través de la distribución de vacunas. Normas de la integridad científica. Nosotros tenemos todavía un serio problema con el plagio o copia, que no se sabe muy bien si es lo mismo. 2) La historia de la ciencia es otra línea de investigación. Será siempre una línea importante de investigación. La tensión entre innovación y tradición es fundamental. Quizás una pregunta interesante que nos podríamos hacer es: “¿de qué manera las soluciones al orden del conocimiento son soluciones al orden social?”, como dice Shapin y Schaffer en un texto fundamental sobre El Leviatán y la bomba de vacío. 3) La estratificación y discriminación dentro de la comunidad científica, podría también ser una línea de investigación relevante, sobre todo si queremos abordar la problemática de la mujer en la ciencia, la dificultad que todavía tienen para liderar equipos de investigación y tener puestos en la gestión de la investigación. La mayoría de las mujeres está en la parte técnica, según la primera Encuesta de Ciencia, Tecnología e Innovación, en nuestro país. La carrera de investigación es un tema que preocupa a CONCYTEC y a la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación del Congreso. Se han hecho propuestas legislativas que no tienen asidero. La fuga de talentos y repatriación es un gran problema que podría ser abordado con interés por las ciencias sociales. 4) La retórica y los discursos, es importante para entender la construcción de la autoridad científica, para entender la literatura científica desde un punto de vista semiótico y analizar los imaginarios sociotécnicos como construcciones sociales 98 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI instituyentes. Cuando los políticos tienen un imaginario que menosprecia la ciencia, probablemente, tiendan a disminuir el presupuesto de CONCYTEC. Otro campo que agrupa la investigación en estudios sociales de la ciencia y tecnología es la versión constructivista de estos estudios, que no buscan comprender la dimensión social de la ciencia y la tecnología, sino entender los hechos y los artefactos, la verdad de los enunciados y la eficacia de las tecnologías, como efectos de redes heterogéneas o ensamblajes sociotécnicos. Es ahí donde la participación de la Dra. Escalante acerca de la agencia de los objetos, en particular de la teoría de actor red, tiene un contexto de investigación. Son los estudios de laboratorio y la sociología de la tecnología los que han problematizado la agencia de los objetos, ya sean de los especímenes, las muestras de laboratorio, así como los artefactos mundanos o grandes sistemas tecnológicos. ¿Qué podemos sacar de provecho en torno a estas dos líneas de investigación? − En cuanto a los estudios de laboratorio, puede ser interesante entender el conocimiento como una construcción localizada e idiosincrática. Podemos entender un poco cómo los científicos no parten de una teoría o marco teórico o conceptos muy definidos, sino parten de un desorden creativo que permite, luego, constituir un orden que después veremos nosotros claramente escrito en un papel, en un artículo científico. La importancia de los instrumentos de laboratorio y las controversias dentro de la comunidad científica podrían ser temas de interés dentro de esta línea de investigación. 99 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − En la sociología de la tecnología que, dicho sea de paso, es el campo donde he trabajado en los últimos diez años, lo interesante es ver la tecnología no como un artefacto ya acabado, una realidad cerrada, sino como un proceso de construcción, donde participan diversidad de actores. Interesante preguntarse también si los artefactos hacen política. Podría ser, y creo que va en línea con las preocupaciones del Estado, sobre todo si consideramos la política de gobierno digital en nuestro país, continuar con el estudio del gobierno y democracia electrónicas y su articulación con las políticas de interoperabilidad y las percepciones ciudadanas acerca del trato que reciben del Estado. Las infraestructuras de información en nuestro país son un tema interesante de investigación, sobre todo lo que tiene que ver con el acceso abierto a la información científica y tecnológica. El CONCYTEC, desde el 2013, tiene un rol activo en el desarrollo de una política de información y datos abiertos en el campo de la ciencia y la tecnología. Tuve la fortuna de conocer a la gente que trabajó, desde el área de gestión del conocimiento en CONCYTEC, y que impulso la aprobación de la Ley de Alicia y, luego, su posterior implementación en todo el país, a nivel de universidades públicas y privadas e institutos públicos de investigación. Es necesario continuar con una evaluación de los impactos de la política de acceso abierto al conocimiento científico en nuestro país. Y, fundamentalmente, es necesario trabajar un tema que voy a desarrollar, más adelante, en mi reflexión final, la articulación entre el ingenio cotidiano y la innovación científica y tecnológica en el Perú. Parecen dos dimensiones separadas y que es necesario sintonizar. La última línea de investigación es un poco más reciente, se inaugura en la década de los noventa. Me refiero al compromiso público con la ciencia y la tecnología, lo que se ha llamado el 100 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI “engage program” en estos estudios. Tiene que ver con el estudio de: − Controversias sociotécnicas, por ejemplo, conflictos socioambientales, la socialización de actores no sociales, cómo la naturaleza entra en el debate político, la pluralidad de ensamblajes naturales y sociales, porque en nuestro país, como dijo el Dr. Rochabrún, hay multiplicidad de saberes, por tanto, multiplicidad de articulaciones entre intereses políticos y descripciones de la naturaleza. Habría que cuestionarse el rol de los expertos en nuestro país. ¿La política, en realidad, debe estar basada en evidencia? La mayoría de los candidatos que participaron en el Encuentro de ciencia y Tecnología del Bicentenario, en enero de este año, parecen consentir en lo mismo, que la política debe estar basada en evidencia científica. Esto es, al menos, cuestionable desde los estudios de ciencia y tecnología. ¿Quiénes son los expertos? ¿Por qué tendrían que tener una influencia en la política, por sobre los ciudadanos? − La participación pública. Es necesario reconocer los diferentes grupos de interés que están dentro de las controversias relativas a las tomas de decisiones políticas de carácter técnico. El reconocimiento de los conocimientos locales. Los formatos de participación. Entrar a las Mesas de Diálogo que hay en nuestro país y que constituyen un instrumento para la resolución de conflictos. ¿Son realmente participativos? ¿De qué manera es posible propiciar el involucramiento ciudadano en la toma de decisiones políticas sobre asuntos técnicos? Es un tema que todavía no hemos desarrollado con suficiencia. − Y, finalmente, un tema que también ha trabajado mucho el CONCYTEC, la comunicación de la ciencia, gracias a un proyecto de popularización de la ciencia, donde el eje central es cómo 101 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI generamos confianza y una valoración pública positiva sobre la ciencia por parte de los ciudadanos, lo que nos lleva a cerrar las diferencias entre las dos culturas. Sin embargo, podemos repensar el enfoque de CONCYTEC, centrado en la popularización, es decir, en la comprensión pública de la ciencia, y pasar a un paradigma de compromiso púbico con la ciencia, lo que nos llevaría a discutir: ¿Es un público al cual nos dirigimos al comunicar la ciencia o son varios públicos? ¿O son varios públicos? ¿Esos públicos son pasivos y deben confiar en la ciencia? ¿O ya tienen conocimiento, estilos de comunicación y maneras de hablar de la ciencia? ¿Cuántas formas de compromiso hay? Y, finalmente, ¿cómo la comunicación de la ciencia cambia en un entorno de interacciones digitales cross - media donde se entrecruzan diferentes plataformas? Esa sería la propuesta. Como ven, y como dijo la Dra. Escalante, los estudios de ciencia y tecnología son una campo fructífero y rico. Y para cerrar mi exposición, voy a exponer mi reflexión. Sin ciencia no hay futuro. Sobre este logo, podríamos preguntarnos: ¿De qué ciencia estamos hablando? ¿Una ciencia de expertos? ¿Una ciencia de ciudadanos? ¿De qué futuro estamos hablando? ¿De un futuro diseñado por políticos asesorados por expertos tras bambalinas? ¿O estamos hablando de diferentes mundos posibles recogidos a partir del reconocimiento de diferentes grupos de interés? En este logo hay mucho que discutir. Finalmente, habría que considerar que en nuestro país hay al menos cuatro fuentes o sentimientos asociados con la ciencia y tecnología, que están reclamando igualdad básica en la producción de conocimiento y tecnología. En efecto, la pandemia nos ha señalado que es necesario usar ciencia y tecnología para el cuidado colectivo. Los casos de corrupción destapados últimamente señalan la necesidad de una tecnología, de una materialidad pública integra, dejar de lado esta frase “roba, pero hace obras”. La reforma universitaria es un tema también 102 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI relativo a ciencia y tecnología. La gente está exigiendo calidad. Y, finalmente, los conflictos socioambientales en nuestro país son otra exigencia. Detrás de estos conflictos hay una demanda de participación ciudadana en los asuntos tecnocientíficos. Para lograr esto, es necesario sintonizar ingenio y democracia en nuestro país. Aquí la idea es desarrollar una sociología del ingenio y de la invención. Y ya hay un aporte que resulta interesante y necesario discutir. Es el último libro de Guillermo Nugent, La desigualdad es una bandera de papel, donde se establecen las bases de una sociología del ingenio como una ruta socialmente solida de conocimiento científico. Gracias. Benjamín Marticorena Castillo Muchísimas gracias, Joaquín. Dada la dimensión ética de la ciencia, contenida en su objetivo de descubrir la verdad en la naturaleza y en la sociedad, tiene un valor para la formación ciudadana. En ese sentido, la divulgación científica tiene el propósito principal de formar ciudadanía y no específicamente la de formar científicos. Ahora debemos plantear algunas preguntas que llegan del público participante. La primera será una para Guillermo Rochabrún. En la circunstancia nacional y mundial presente, cargada de serios desafíos a la equidad, la justicia, la democracia y al ambiente, ¿La formación del científico social debe renovar sus conceptos, metodologías y prioridades temáticas para la investigación, que como lo ha venido haciendo hasta ahora? Guillermo Rochabrún Silva Bueno, hay tantas cosas que vienen a la mente, desde los comentarios de Benjamín, pasando por las otras ponencias, que 103 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI no tengo muy claro qué decir. Con respecto a esta pregunta que me trasmite Benjamín, hay un autor, Radovan Richta, un checo, que escribió en los años setenta, no sé si él fue quien acuñó, pero, en todo caso, hizo un planteamiento muy sistemático sobre lo que él llamó la revolución científica – técnica. Lo que planteaba era que, en lugar de tener ciencia y técnica, como dos campos separados, lo que ocurría, en particular, de manera acelerada, en el siglo XX y en las décadas cercanas a los años setenta, era una suerte de convergencia y hasta fusión, en la cual, dese la tecnología se hacía ciencia y la ciencia tenía vasos comunicantes muy fuertes con el desarrollo tecnológico. Y, bueno, efectivamente, el mundo está en eso. Ahora, yo siempre me pregunto, ¿y aquí como estamos? Quisiera señalar que yo soy muy escéptico sobre el trasladar fenómenos que se constatan, a nivel global, o en países desarrollados, y se considera que ya automáticamente están acá. Yo me acuerdo de algunos colegas que supieron de la postmodernidad y ya, automáticamente, todos éramos postmodernos y todo estaba en crisis, etc., etc. O pensemos en el asunto de la globalización. Hay globalización y, entonces, todo hay que pensarlo en términos de globalización. Y cosas, como el término de globalización, que eran mucho más razonables, no fueron particularmente tomados en cuenta. Eso es, entonces, algo que me parece muy importante considerar, porque, por ejemplo, se desarrolla el acceso a Internet, se multiplican los celulares, y la pregunta es: ¿qué es los que se comunica? ¿Qué comunica la gente a través de eso celulares? Digamos, la gente rural se moderniza en términos de sus temas y vocabularios por el hecho del celular o, con eso, desarrolla de manera potenciada una serie de saberes tradicionales, es decir, cuál es el calado que tiene tal o cual innovación. Y ahí yo creo que tenemos que ser muy cautos, cuidadosos, ir con pies de plomo, como se diría. Y, de nuevo, entonces, esto me lleva a la idea de recolocación. ¿Cómo tal 104 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI o cual elemento novedoso recoloca una temática anterior? Hay un término que usó Fernando de Trazegnies para su estudio sobre el derecho en el Perú del siglo XIX, que lo tomó de Barrington Moore, que era el de “modernización tradicionalista”, es decir, había una cubierta de modernización y, por debajo, todo seguía siendo como de costumbre. Para decirlo con un chiste, una caricatura, de la época de la reforma educativa de Velasco. Es un dibujo en el cual un niño llega a la escuela, entra a la clase, y está llegando tarde, entonces, la profesora le dice: “¿Otra vez llegando tarde? Escriba cien veces en la pizarra “reforma de la educación’”. Ahí tenemos un nuevo contenido, pero que es pura formula, pura cascara, debajo de lo cual hay un mundo tradicional que no se ha movido un ápice. Bueno, creo que cosas como las que ha planteado Joaquín Yrivarren son de una importancia sumamente grande. Subrayaría lo que él mencionó de mi exposición, que es la multiplicad de saberes, y la necesidad de ver cómo es posible un diálogo entre esos saberes. Por ejemplo, en un texto del año ’87, me parece, Orlando Plaza, para el SEPIA II, hizo algo muy interesante, que era definir un conjunto de circuitos de pensamientos sobre la problemática agraria, que iba desde los organismos internacionales, multilaterales, hasta el mundo académico y los centros de investigación, pasando por una serie de otras instancias. En total, eran como nueve. Lo que planteaba era que eran circuitos distintos y había que preguntarse si estaban conectados. A lo cual, algo que él no hizo en ese momento, habría que agregar, por ejemplo, lo que en los últimos años se desarrolló con el nombre de los Yachachiq, que eran maestros campesinos que habían desarrollado alguna innovación y que, entonces, recibían un determinado apoyo del Estado, para difundirla y trasmitirla, y quienes la iban aprendiendo se convirtieran en otros Yachachiq. Bueno, hay una pregunta, entonces, ¿cómo esto se conecta con expertos, que vienen de otros ámbitos, que circulan por otros circuitos? Bueno, creo que este panel lo que ha hecho es empezar 105 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI a roturar un terreno que me parece sumamente vasto, complejo, y bueno, ojalá que pueda seguir desarrollándose. Benjamín Marticorena Castillo Bueno, tomando en consideración lo planteado por Guillermo, y refiriéndonos también a la intervención de Joaquín Yrivarren, quería mencionar que el Congreso está por aprobar una nueva Ley del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, en la que se da una atención especial a la recuperación y promoción de los conocimientos tradicionales que, en un país con sociedad antigua con el Perú, tienen un papel de primerísima importancia. Se trata de conocimientos que dan lugar a tecnologías que se han empleado durante cientos o miles de años, y que, por eso, independientemente de si la ciencia moderna los explica o no, han sido puestos a prueba y han funcionado siempre bien y son de garantizada eficacia, como las terrazas de cultivo, el control biológico de plagas, el empleo de plantas medicinales, y un sinnúmero de otras técnicas. Otra cosa es que la ciencia debería darles una interpretación moderna sobre las causas últimas de esas eficacias. Es decir, que las tecnologías nativas, además de recuperar su uso donde sea necesario y pertinente, deberían ser motivo de investigación de la ciencia moderna. La convivencia entre tecnologías nativas y tecnologías modernas es necesaria. En esto, la divulgación científica tiene un papel principal que cumplir. Quisiera pedir a Joaquín Yribarren una reflexión final sobre esto. Joaquín Yrivarren Espinoza Muchas gracias. Coincido con las ideas fuerza del Dr. Rochabrún. Es prioridad en nuestra sociedad reconocer los saberes que están fuera del ámbito científico propiamente dicho, y articularlos, 106 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ponerlos en diálogo. Yo quiero cerrar mi intervención con esta idea acerca de la necesidad de articular el ingenio, innovación y democracia en nuestro país, que es una cuestión importante en ciencias sociales. Tenemos todavía una arraigada costumbre en las ciencias sociales que podemos llamar, usando el termino de Guillermo Nugent, “choleo epistemológico”, esta costumbre de menospreciar las creencias, hábitos y sentimientos de la gente. La “sociología del ingenio” que propone Nugent, parte de una idea diferente, de analizar los flujos inventivos de la vida cotidiana de la gente, en sus situaciones cotidianas, flujos inventivos que, de hecho, han transformado toda nuestra sociedad en el siglo XX. Y que han permitido domesticar la precariedad, la dureza, la dificultad. Considero que el ingenio es una vía socialmente arraigada y legítima para la formación de conocimiento científico. De hecho, los científicos que viven la precariedad institucional, se sirven dl ingenio para poder publicar, implementar sus laboratorios, viajar, etc. Pero es necesario construir un segundo piso del ingenio, para poder conectar el ingenio con la innovación y el largo plazo. Ese segundo piso, esencialmente, se compone de tres cosas en la teoría de Guillermo Nugent, el respeto de las libertadas públicas, de la autonomía individual, la escucha atenta a la gente, para reconocer precisamente sus flujos inventivos, su capacidad de generar conocimiento, y el reconocimiento, finalmente, de una moral de experimentación, que no esté limitada solo a las instituciones científicas, sino que es una moral cada vez más extendida en nuestro país. Si conectamos instituciones públicas con el ingenio cotidiano, probablemente, tengamos una cultura científica más difícil de contrarrestar, menospreciar y olvidar dentro de las esferas de la toma de decisiones en nuestro país. Por tanto, en suma, ya existen flujos inventivos, una cultura del ingenio, pero es necesario construir instituciones que le presten atención a lo que la gente está haciendo. Muchas gracias. 107 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Benjamín Marticorena Castillo Muchas gracias, Joaquín. Gracias Guillermo. Y muchas gracias también a Soledad Escalante que tuvo que salir por una falla técnica en su equipo de comunicación. Muchas gracias al público que estuvo atento a esta conversación. 108 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 109 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 110 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 2 LA INDIVIDUALIZACIÓN, EL CONSUMISMO Y LA DESIGUALDAD SOCIAL 111 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 2 LA INDIVIDUALIZACIÓN, EL CONSUMISMO Y LA DESIGUALDAD SOCIAL ¿Vivimos aún en una sociedad de clases? Y, de ser así, ¿qué característica tienen las clases sociales en el mundo actual? ¿Qué relación hay entre la individualización, el consumismo y los problemas de desigualdad social que se han incrementado entre países y al interior de cada uno de ellos, en las distintas regiones del mundo? ¿Cómo están presentes estos problemas en América Latina y, de manera específica, en el Perú? ¿De qué modo la desigualdad social, en nuestros países, está vinculada a viejos problemas de orden estructural o racial que permanecen irresueltos entre nosotros? ¿Cómo se relaciona la desigualdad social y los procesos de individualización en nuestro medio? ¿De qué individualización estamos hablando entre nosotros? ¿Cuál es la relación que hay entre la individualización y la informalidad y vulnerabilidad social en que viven nuestras poblaciones? ¿Qué formas de solidaridad subsisten aún o están emergiendo en el contexto de la sociedad individualizada en la que vivimos? ¿Hasta qué punto la situación de precariedad y vulnerabilidad social en que vive nuestra población incrementa la demanda de cuidado y tiene una respuesta efectiva en el Estado y la sociedad, en general? Estas son las preguntas en torno a las cuales giró la conversación que sostuvieron Alejando Cussianovich, Guillermo Nugent y Narda Henríquez, en esta mesa conducida por Carlos Amat y León, que seguidamente pasamos desarrollar. 112 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Carlos Amat y León Buenas tardes. Quiero felicitar a CONCYTEC por esta convocatoria y por haber seleccionado estos temas que, como vemos en la coyuntura actual, son centrales para definir las políticas de Estado y de gobierno de nuestro país. Dicho esto, quiero invitar al Dr. Alejandro Cussianovich para que realice su exposición durante 25 minutos, Alejandro Cussiánovich El título de este Taller nos coloca ante la complejidad de desarmar las expresiones y bases estructurales e impalpables de la actual configuración del poder y en concreto, cómo este se constituye a los diversos niveles de la vida social global, local e individual. Los tres ejes centrales: individualización, consumo y desigualdad refieren directamente a cuestiones de carácter estructural, a fenómenos sociales que inevitablemente -en el mundo de las subjetividades- constituyen, informan, diríamos desde el pensamiento aristotélico, formas de sentir, de sentirse, de identificar e identificarse, de valorar y valorarse, de conocer y conocerse. En este marco, ¿qué pondríamos como contenido cuando decimos, por ejemplo, la cuestión social? ¿Cuál es su naturaleza y complejidad? ¿O qué cuando afirmamos movimiento social, sociedad, comunidad? El contexto de pandemia, desde hace más de un año, nos ha puesto en un escenario que invita -amén de atender lo vital esencial en que se juega la sobrevivencia- a reflexionar sobre lo que hace varias décadas señalara Pierre Rosanvallon cuando apuntaba que si los 113 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI años 70 fueron tiempos de garantizar la sobrevivencia, los 80 como polarizados en el desarrollo y la organización para este logro, y llegara a afirmar, para Francia al menos, cómo desde los 90 se trata más bien de una crisis filosófica12. Quizá ello nos permite recordar lo que Morin a finales de siglo pasado y en la primera década del presente, coloca como una necesaria respuesta a la desconfianza ante las deficiencias del proyecto civilizatorio dominante: el regenerar completamente la vida social, la vida política y la vida intelectual13. En cuatro puntos entregamos algunas reflexiones introductorias: • Algunas paradojas como premisas necesarias. • La desigualdad social habita la sociedad de individuos. • Cuatro referentes a considerar. • Para seguir deseando. I. ALGUNAS PARADOJAS COMO PREMISAS NECESARIAS Las calificamos como cuestiones de carácter paradójico, pues pretendiendo ascender a niveles de ejercicio de autonomía, de autodeterminación, de capacidad de sentirse llamados a sacudirse de dependencias, uno termina siendo dependiente de su propia libertad14. 1. La individuación, a distinguir -sin separar- de lo que muy en particular desde la segunda modernidad se conoce como individualización en cuanto fenómeno social, ha devenido en lo que se ha dado en llamar la metástasis del ego15. Pero esa 12 En: La Nouvelle question sociale, 1995, Editorial Du Seuil, p.7-12. 13 En: Pour une politique de civilisation, 2008, Arléa, Paris, p.5-7. 14 Ver Rolando Robles S, “Contra modernidad y desigualdad social: Individualización e individuación, inclusión, exclusión”, s/f, Univ. de Concepción, Chile, 31 ps, citado por A. Manrique, Blog Socialidad. 15 E. Morin, “Por una política de civilización”, 2009, Barcelona, Paidós, 2da edición, p. 33. 114 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI metástasis desde los sectores no incluidos suele expresarse en graves afecciones como el silencio aprendido, la impotencia aceptada, las inseguridades ontológicas e inseguridades psicosociales naturalizadas. Aunque también puede significar un factor de descubrimiento o revaloración de lo comunitario, de lo solidario como una necesidad y forma de contra exclusión16. Y es en el marco de la individualización, como apunta Baumann, que esa metástasis, de doble efecto, provoca la desintegración de la ciudadanía17 y, añadiríamos, su perversión cuando de individuos de los llamados sectores integrados, con frecuencia, se concreta en el radical deterioro del Yo social, del Nosotros18. 2. La sociedad de individuos, mejor, no se necesita hablar de sociedad que evoca lo colectivo, el interlocutor que representa intereses, propuestas que desbordan a este o aquel individuo. La sociedad además analizada, organizada, nucleada en base a intereses que se contraponen, incluso se excluyen, representa una amenaza para el orden, la paz, el bienestar individual. Y es que la sociedad de individuos es inevitablemente una permanente pregunta a qué tipo de humanidad vamos siendo, qué humanismo es el que informa el proyecto de vida global para los miembros de la especie y su responsabilidad esencial cara a su entorno vivo natural. El giro estructural y vivencial a la sociedad de individuos expresa y arrastra una crisis de humanidad. 3. A la hiper exaltación del individuo se corresponde lo que alguien llamó la sociedad del espectáculo y el cambio de referentes de valoración para ser formalmente parte del espectáculo como 16 Paradójicamente la sociedad de individuos explica el debilitamiento de la solidaridad e identidad como fuera señalado por NNUU en 1994 en el estudio sobre los Estados de Desorden luego de diez años de Globalización. 17 Expresión de Z. Bauman citada por A. Manrique en su artículo sobre el pensamiento de Bauman, Sociología contemporánea, Socialidad. 18 Ver U y E. Beck, La individualización. El individualismo institucionalizado y sus consecuencias sociales y políticas. Editorial Paidós, passim. 115 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI nuevo rostro de significancia social, ser considerado interlocutor válido, portador y productor de poder. En dicha representación de existencia para sí y para los demás, basada en el mérito se construyen las nuevas semánticas oficiales e institucionalizadas de inclusión y cuya otra cara son las semánticas formales de la exclusión institucionalizada. 4. El Mercado libre, mascarón de proa del modelo civilizatorio capitalista y neoliberal, constituye la condición necesaria para la proclamación del individuo, del ciudadano como consumidor, como cliente y a tal punto que, paradójicamente, el exceso de libertad subjetivada hace al individuo esclavo de esa su libertad. El capitalismo cognitivo y de emociones juega así un papel definitivo en la producción del deseo de acrecentar deseos, pulsiones funcionales al consumismo. Y ello conlleva, entre otras secuelas a: • La flexibilización, el acostumbramiento a la intermitencia y cambio en el sentido de la duración del tiempo en sociedades del aceleracionismo y del todo con fecha de vencimiento. • Al ejercicio de la propia libertad y autonomía hasta para autoexplotarse y desde tu propia casa, sin jefes ni gerentes. Lo que queda plasmado en esa expresión popular: “sarna con gusto, no pica”. • La naturalización creciente de ser individuos, ciudadanos/as deudores. ¡¡¡La sociedad del crédito, del préstamo rápido!!! Como bien señala Lazzaratto, al hablar de gobernar a través de la deuda y del ciudadano endeudado19. 19 De Mauricio Lazzaratto, ver: La fábrica del hombre endeudado y Gobernar a través de la deuda: Tecnologías de poder del capitalismo neoliberal. Amorrortu Editores. 116 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 5. La individuación en el marco de la individualización como real transformación estructural que impone y cierra el círculo de las diversas expresiones de fragmentación que caracterizan escenarios políticos, sociales, organizacionales y así como los esfuerzos de resistencia como legítimas aspiraciones de cambio local y global. 6. Pero ello no equivale a dar por cerrada la historia, a proclamar el fin de la misma. Ello convoca más bien a indagar y reafirmar ante esta nueva expresión de las barbaries del espíritu. Barbaries que tienden a imponerse como ethos20 que la individualización y su correlato de individuación -conjugado en clave de individualismo negativo, tóxico a nivel de modo de vida, de sobrevivencia en sociedades asentadas en el principio darwiniano- levantan como garantía de bienestar, de significancia, de camino obligado al éxito personal. Barbaries acompañadas de estrategias pedagógicas de ablandamiento que, desde el pensamiento feminista, por ejemplo, Segato califica como pedagogías de la crueldad21. 7. La paradoja mayor de la sociedad de individuos debemos verla, a nuestro entender, en la fragmentación y reducción de la memoria cuando no, a versiones fatalistas, centradas en los fracasos, en la negación sistemática de logros. Privilegiar el olvido a la memoria, como recuerda Manrique22. Y es que la memoria es un campo de batalla necesario para reconocer lo de vitalidad, el rol del pensamiento disidente y alterativo para acertar en los nuevos desafíos que toca encarar. Memoria para desentrañar de lo anecdótico o narrativo, la filosofía, el pensar 20 Ver Maurice Merleau-Ponty, Humanisme et terreur,1980, Paris Gallimard, passim; E. Morin, Breve historia de la barbarie en Occidente, 2007, Paidós, que en las págs.75-110 nos invita a Pensar la barbarie del siglo XX. 21 Ver R. L. Segato, “Contra - pedagogías de la crueldad”, 2018, Bs.As., Prometeo. 22 Arturo Manrique G, Educación y modernidad líquida en la obra de Z. Bauman, 2019, Blog de Sociología Contemporánea- Socialidad; Proceso civilizatorio y violencia en la obra de N. Elías, 2019, Blog de Sociología Contemporánea- Socialidad. 117 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI apasionado del que eran portadores los acontecimientos vividos23. II. LA DESIGUALDAD SOCIAL HABITA LA SOCIEDAD DE INDIVIDUOS 1. Desigualdad como fenómeno socialmente producido, es siempre una cuestión de poder y este en relación a la esencia social y subjetiva del humano. Desigualdades que, por su gravedad y permanencia en el tiempo, conducen a lo que L. Bazán tipificara como entumecimiento subjetivo24. El entumecimiento está socialmente construido, producido, aunque a nivel personal pudiera percibirse como un acostumbramiento, una resistencia pasiva como mecanismo o estrategia de disminución del daño y agravamiento de la angustia, el miedo. Y esto evoca lo que hacía 1540 y algo más, É. De la Boétie escribiera en su manifiesto La servidumbre voluntaria: hoy diríamos la flexibilidad como virtud, la intermitencia como modo de vida, eso que Bauman grafica con la metáfora de lo que fluye, la liquidez. 2. La desigualdad es siempre expresión de un tipo de injusticia y es eso lo que la diferencia radicalmente de la diversidad. La desigualdad tiene siempre una dimensión que interpela lo que venimos llamando individualización. Pero, además, implica un efecto sobre el mundo de la subjetividad, vale decir, en la dimensión que toca el santuario de la dignidad, de la identidad 23 Ver los aportes de los 25 Ensayos del Perú del Bicentenario, en particular Tiempo detenido, de M. Giusti; Doscientos años a través de cuarenta días: cómo afirmar nuestra consistencia social, de Guillermo Nugent; La independencia se lucha en casa, de E. Mannarelli. 24 Luis E Bazán B, “La formación del entumecimiento. Ensayo “La vía para el futuro de la humanidad”, 2011, Paidós o sobre los dispositivos de control del sujeto social”, 2020, México, IPECAL, 106 pp. La emergencia de subjetividad que se asume, como entumecimiento subjetivo, p.47-48; ver Judith Butler, “Mecanismos psíquicos del poder: teorías sobre la sujeción”. 2016, U. de Valencia, Madrid. 118 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI como reconocimiento de ser uno mismo, en su ipsidad, en su irrepetibilidad, en donde reside su permanente proceso de personal metamorfosis, donde se siente y reconoce eso que llamamos dignidad25. Esta es la sede de la ética que garantiza nuestra condición de ser con otros para ser ellos mismos, para ir siendo eso que engañosamente pretende asegurar la sociedad de hiperindividuos, aunque no actores de la vida propia y la del conjunto. Como señalara Touraine, el sujeto es tal en cuanto actor, incluso como movimiento26. Toda desigualdad, en mayor o menor grado, afecta este mundo en el que uno se reconoce que va siendo sujeto de sí mismo o va reconociendo aquello que lo impide, niega o posterga. Estrategia del capitalismo de emociones es aprender a postergar y satisfacer necesidades, a crear necesidades sentidas, aunque no reales27. Hoy además se enfatizan las técnicas de gestión, y de políticas de asistencia vía las cuales paliar los efectos masivos de la individualización y su complejo impacto en las vidas de las mayorías, lo que Lazzarato llama el gobierno de las desigualdades28. 3. El género, el origen étnico, la edad cronológica, el territorio de procedencia desde siempre han sido en ciertas culturas, justificación para instaurar y transformar la diversidad en desigualdad. El leguaje ha graficado de forma muy amplia esta necesidad en marcos de disputa de poder, de jerarquizar, de establecer quién manda y quién obedece para ser considerados. La primera modernidad consagró una elegante forma de escamotear la desigualdad como si fuera diversidad: la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, 25 Más que concepto, es la experiencia en la que se define aquello de amar la vida como a sí mismo. 26 A. Touraine, ¿Podremos vivir juntos? Iguales y diferentes, 1998, Cfe, Bs.As. p.104ss. 27 Ver Franz Hinkelammert, H. Moya J, Hacia una Economía para la vida, 2005, DEI, Costa Rica, passim. 28 M. Lazzarato, Le gouvernement des inégalités. Critique de l’insécurité néolibérale, 2008, ed. Ámsterdam. 119 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 1789. Todas y todos sin distinción alguna gozan de los mismos derechos, pero en el goce (léase, en lo concreto) mujeres, indígenas y menores de edad pasan, por siglos, una moratoria social en el ejercicio de los mismos. 4. En la sociedad de individuos que -producida por los procesos de individualización de las estructuras sociales y los discursos seductores que la acompañan- estos se han valido de dos estrategias coincidentes en los objetivos perseguidos. Una primera, son las nuevas formas de autoritarismo, de violencia directa, de control hoy altamente tecnificado y eficaz para los fines de prevenir amenazas a las formas de poder global, lo que Han llama la sociedad panóptica, hoy, además, fortalecida por los avances de la tecnología informática 29. Y es que somos parte de la sociedad tecnomediada30 que trae consigo un proceso de mutabilidad del capital y sus implicancias antropológicas. Una segunda, hija del capitalismo neoliberal de las emociones, es la seducción, sin lugar a dudas como forma subliminal de control que se presenta, incluso, como ejercicio de la propia libertad y autodeterminación. En base a esta segunda estrategia, se hace más evidente que se supera la condición de ser llamados a obedecer, a acatar órdenes desde agentes exteriores a uno, a seguir la propia decisión con todos los riesgos que pudiera tener. La percepción de ser libres se hace evidente, aunque encubra que somos más dependientes de las decisiones y mandatos de quienes ni conocemos. Byung Chul Han habla, además, de violencia neuronal31, la ocupación y control de las mentes, de las conciencias, diría A. Quijano32. Pero cabría añadir dentro de lo que llamamos la estrategia de seducción, la cooptación de 29 Ver Byung-Chul Han, “La sociedad del cansancio”, 2012, Herder, España, passim. 30 Maurizio Ferraris, “Documanitá. Filosofía d’ un mondo nuovo”, 2021, La Terza, passim. 31 Citada por A. Manrique G, en Apuntes y Notas sobre individualización, 2020, por publicar. 32 Aníbal Quijano, “…Otro sentido histórico”, 2009, ALAI, Quito, n.441 en que señala que la estrategia del imperio es la ocupación de las conciencias. 120 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI discursos y prácticas disidentes, alterativas, innovadoras, críticas y por ende potencialmente amenazantes al modelo civilizatorio dominante. Esto se da a nivel de las relaciones con el Estado y sus dependencias como ministerios, municipios, etc., por parte de planteamientos de organizaciones de base. Pero no son ajenos a esta estrategia organismos internacionales y regionales en los diversos campos de la vida política, social, laboral, cultural, de salud, educación, etc.33 5. La individuación entendida desde las nuevas condiciones estructurales, sociales, económicas, políticas y de sus implicancias para el mundo de la Naturaleza, se constituye también en un factor decisivo en lo que se ha dado en llamar la hiperproletarización de las grandes mayorías, incluso del retorno de poblaciones clasificadas como les gueux34, pordioseros, mendicantes bajo las formas más extremas como los habitantes de la calle, individuos y familias. Hiperproletariado que, sin embargo, no conforma lo que hace dos siglos y medio se constituyó en el proletariado que apuró la revolución burguesa de mediados del setecientos. En el Perú, a los nuevos pobres pugnando por asegurar una movilidad social, una salida de la pobreza se les llamaría pobres emergentes obligados a pasar por la escuela, la capacitación certificada y la llamada regularización o formalización para salir de la llamada economía informal. Ello sería una expresión inequívoca del éxito del llamado capitalismo popular que necesita el país, en opinión de algún aspirante resiente al sillón presidencial.35 6. La sociedad de individuos nos enfrenta a la pregunta sobre el tipo de civilización que heredarán las próximas generaciones. 33 Ver A. Cussianovich, “El Ocultamiento de los Derechos específicos de las Niñas y Niños en las Nuevas Salvaguardas del Banco Mundial”, 2015, Revista Internacional NNATs, n.25, ps.85-102. 34 Guillaume Le Blanc, Le gueux, le prolétaire et le précaire, 2008, Philosophie, Politique, Histoire, N.35, Le nouveau prolétariat, Puf, p.77-88. 35 José Francisco Puello-Socarrás, 8 Tesis sobre el neoliberalismo el neoliberalismo (1973-2013), 2013 en ADITAL. 121 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Dos aspectos que requieren ser considerados desde la constatación de las múltiples desigualdades en que se expresan las injusticias en la sociedad mercado que transforma todo en mercancía y en donde prevalece la razón del vacío, son, por un lado, lo que Moscovici llamó la insignificancia36 y que desde el análisis sociológico Santos señalara como el pensamiento abisal o la sociología de las ausencias37, y que Escobar nombra dichas ausencias como humanidades negadas38. Ambos acercamientos permiten reconocer cómo la sociedad de individuos encarna dramáticamente la cuestión de los incluidos y los excluidos al mismo tiempo que a estos se les arenga sin cesar a que aprendan a competir, a destacar por su propio esfuerzo y en base a sus propias capacidades. Y es que la sociedad de individuos para las grandes mayorías se presenta como diría Elías, como la sociedad de los moribundos. Una sociedad de individuos que penan en vano para ser ciudadanos y ciudadanas, no obstante tener formalmente el reconocimiento legal de ser sujetos de derechos39. 7. La sociedad de individuos en cuanto sociedad de radicales desigualdades abre el campo a individuos, a sujetos sin discurso propio socialmente significativo y a discursos burocráticos sin sujeto, es decir el vacío por la carencia de pensamiento erguido en la perspectiva trabajada por Zemelman40. 36 Serge Moscovici, Raison et Cultures, 2012, Paris, éd. EHESS, passim. 37 Boaventura de Sousa Santos, Hacia una sociología de las ausencias y una sociología de las emergencias, en “Una epistemología del Sur: la reinvención del conocimiento y la emancipación social”, 2009, CLACSO, s XXI, p.98-109. 38 Arturo Escobar, Tensiones pospandemia en clave civilizatoria, 2020, CLACSO, en AAVV “Alerta global”, p.319. 39 Es el caso de las niñeces y adolescencias no obstante de más de treinta años de la Convención de NNUU por sus derechos. 40 Ver Hugo Zemelman, El Ángel de la historia: determinación y autonomía de la condición humana, 2007, Anthropos, passim. 122 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI III.- CUATRO REFERENTES A CONSIDERAR Desde la experiencia personal, quisiéramos colocar algunas cuestiones a considerar en conjunto y a sabiendas que no son las únicas y, partiendo del propio territorio, cultura y vivencia, quizá no las más importantes. En medio de la actual pandemia COVID se señala que en cada región y a nivel global, estamos ante un giro de época con lo que ello abre como desafío, pero que así mismo exige una ininterrumpida reflexión sobre cuestiones decisivas que están en juego para la vida y para el futuro como humanidad. Sin duda hay un derrumbamiento de sentidos comunes logrados por el modelo neoliberal y que ponen sobre el tapete no solo el modelo civilizatorio neoliberal que analistas como Borón han señalado con nitidez en crisis terminal41, sino el proyecto histórico y su entramado ideológico, económico, político y cultural funcional a la sociedad hija de la individualización, promotora del consumismo, de las desigualdades como algo naturalizado y transformado en promesas de superación. Ante ello los sectores directamente afectados, pero guardianes organizados de la memoria de resistencia, de lucha y de afirmación desde lo que históricamente se les ha negado, aunque nunca resignados a las nuevas formas de servidumbre impuestas, nos invitan a acompañarles en la refundación de muchos de sus instrumentos de acción, de pensamiento, de presencia significativa y convocante a hacer de la rabia digna -como el movimiento zapatista sintetiza su proyecto emancipatorio, decolonizador, depatriarcalizante42- es decir: liberador. 41 A. Borón, El mundo después de la pandemia, conjeturas sobre el futuro del capitalismo…, 2020, PDF, Google, consultado el 8/4/2020. 42 Ver Arturo Escobar, “Tensiones pospandemia en clave civilizatoria”, 2020, en AAVV. Alerta global, CLACSO, p.318-319; “Lo que está en juego es un nuevo proyecto histórico de sociedad, así como un modelo de vida diferente”, p.312 123 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 1. La cuestión de cómo las diversas formas de Organización en contextos en que se replantea la relación entre sociedad y estado y este como subsidiario de la iniciativa privada conforme al credo neoliberal; con una economía que camina por senda propia y se consolida como economía de servicios en la que la identidad de colaborador suplanta a la de trabajadora/or, obrero/ra y para la que todos por igual son , emprendedores, empresarios, en otras palabras, identidades colectivas borrosas, economía por encima y en apariencia distante de la política: • Movimientos sociales, regionales, nacionales en particular los que se definen como llamados a hacer incidencia en la opinión, en las políticas sociales a nivel nacional, regional, municipalidad. • Organizaciones como los sindicatos u otras formas de asociacionismo centrados en la cuestión del trabajo, como la organización sindical de maestros, de trabajadores de universidades, las organizaciones de desocupados, de ambulantes, de mercados distritales, los sindicatos y organizaciones de trabajadoras del hogar, etc. • Las organizaciones políticas. • Movimientos de Jóvenes; movimientos de niñas, niños y adolescentes trabajadores tanto en el mundo urbano como rural. • ¿Qué será de organizaciones como los CCONNA, las DESNAS, los Municipios Escolares, las numerosas formas de organización que se han ido constituyendo en las últimas décadas a lo largo y ancho del país, ¿etc.? ¿Qué significarán para la constitución de una cultura democrática, cívica, 124 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ciudadana de las nuevas generaciones? A ello cabe añadir el rol de las diversas formas de organización en cuanto expresión de la dimensión social de construcción de identidad colectiva alternativa al individualismo de masa y ocasión de enfrentar la desritualización de los hiperindividualismos. 2. Otro referente fundamental es la cuestión de la educación, y no estamos refiriéndonos a la escolaridad, al colegio. Educación que significa todo lo que refiere al desarrollo de la condición humana, a la humanización, a la conciencia social, ciudadana, ética y no escasamente moralista, o de culto a la norma que subordina su razón social, colectiva y como factor necesario para la construcción de comunalidad, a la formalidad de operar conforme a lo normado muy en especial cuando de las nuevas generaciones se trata. De ser así, estamos hablando de lo que se conoce como sociedad educadora, municipio educador. ¿Podríamos hablar de medios de comunicación social como factores de educación cívica, democrática, ciudadana? Y todo ello refiere a asumir lo que la filosofía de nuestros pueblos originarios nos ofrece como fundamento consistente para hacer frente a la llamada sociedad de individuos en cuanto esta deviene en cuna del individualismo, es decir, una filosofía basada en la relacionalidad como criterio de racionalidad43. 3. Sin lugar a dudas la institución familiar constituye el tiempo y espacio de relieve desde la primera infancia que asegure las condiciones subjetivas, emocionales, afectivas oportunas en el cultivo de la razón sensible, de la razón cordial, del espíritu solidario como factor y fundamento de la formación de cívico política y ético humanista. 43 Ver Josef Estermann, “Filosofía andina. Estudio intercultural de la sabiduría autóctona andina”, 2018, S. S. A. Abad, Paulina, p.101-156. 125 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En síntesis, hacemos nuestras las reflexiones de Boltansky44 cuando afirma que la libertad, la justica y la paz, valores indiscutibles, devienen frágiles si el sentido y conciencia de responsabilidad no los precede. IV.- PARA SEGUIR DESEANDO De modo puntual señalamos algunas cuestiones para una agenda que permita seguir deseando: 1. El individuo como lugar epistémico y ángulo hermenéutico para ir entendiendo la sociedad en la que van creciendo las nuevas generaciones y en la que están actuando. Pero así mismo el hiperindividuo adicto al consumismo transformado en el sucedáneo de la ritualidad desaparecida y de la desverbalización o privación de una gramática significativa de la aspiración a ser sujeto para sí mismo y para su entorno. La cultura del consumo como un deber45 para ser significativamente visibles, y hace del individuo un ser, paradójicamente, sin subjetividad propia. Pero como considera Ferraris, la humanidad como otras especies vivas deben consumir para sobrevivir; los humanos tienen además la capacidad de abusar y llegar al consumismo, expresión tóxica que trastoca una cualidad vital en un factor de discriminación y abuso. 2. ¿Qué implica -en la sociedad de individuos- el rescate del sujeto en cuanto actor sentipensactuante y ello desde la primera infancia? 44 Luc Boltansky, L’amour et la justice come competences. 45 Arturo Manrique en: Educación y Modernidad líquida en la obra de Z. Bauman, En; Socialidad. Blog de sociología contemporánea. Para Bauman la modernidad líquida tiene su punto de apoyo en la sociedad de del consumo. 126 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 3. La sociología de la singularidad46 y la sociología de las emergencias47 ¿cómo contribuyen a la resistencia en los entornos estructurales de la individualización y a la individuación negativa? 4. La sociedad de individuos y sus efectos en la subjetividad colectiva de los no incluidos, provoca y evoca la tendencia creciente a una revaloración de la comunalidad, al retorno de los comunes. ¿cómo se da este fenómeno en ámbitos urbanos y rurales? 5. Ciertamente que se torna un imperativo ético y político de primer orden cuando de proyecto histórico civilizatorio se trata, el asumir, entre otros, tres desafíos anti-barbaries del espíritu: • La reforma intelectual. • La regeneración ético-política, del pensamiento político48. • Refundación de la vida cotidiana y la vida de la Naturaleza. 6. Frente a la sociedad de individuos, de múltiples desigualdades y formas de individualismos tóxicos, des los hedonismos y la cultura del consumismo hasta el encapsulamiento en las propias inseguridades y decepciones o el entumecimiento espiritual49, urge que le justicia y el amor como competencias arropen la ética y la utopía de un proyecto civilizatorio basado en el respeto, el cuidado de la vida toda y del entorno natural. 46 Ver Mariana Nobile, Rocío Ferrada, La singularización en las sociedades contemporáneas: claves para su comprensión, 2015, entrevista a D. Martuccelli en Propuesta Educativa, n.43, p.99-112, FLACSO, Bs As; E. Morin, La vía para el futuro de la humanidad, 2011, Paidós. 47 Boaventura de Sousa Santos, Una epistemología…, Ob. cit. p.98ss. 48 E, Morin, Pour une politique de civilisation, 2008, Arléa, p.5 en la que la categoría regenerar completamente la aplica a la vida social, política e intelectual; y en “La vía para el futuro de la humanidad”, 2011, Paidós, plantea la regeneración del pensamiento político, p. 43ss. Ver además Julio Mejía Navarrete, Modernidad y conocimiento. El desarrollo de otro discurso epistémico, 2016, UNMSM, passim. 49 Luis Enrique Bazán B, Ob. Cit.: “Entumecimiento subjetivo es una sensación estructurante que afecta al sujeto y que determina la forma en la que uno se desenvuelve en los distintos contextos”, En el campo emocional, el entumecimiento se manifiesta en las marcas fundantes de impotencia, confusión, desnaturalización e incertidumbre paralizadora, p.40. 127 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Finalmente, recordar que están en juego cuestiones centrales, hoy cautivas del poder hegemónico: SUBJETIVIDAD, MEMORIA, IDENTIDAD E HISTORIA, SENTIDO DEL TIEMPO, es decir, cuestiones esenciales para lo concreto social y las herramientas para trajinar en la vida cotidiana en la dirección que desafiante nos plantea la memoria de futuro, la inquietud utópica. Necesidad de resignificar lo deseado, lo vivido, lo fallido, y devolverle a lo anterior (no a lo pasado) su fuerza crítica de presente potencial o como diría Zemelman, del posible inédito. No solo para constituirnos y mantenernos como resistencia, sino afirmándonos como permanente intento de re-existencia. La plusvalía de humanidad es la necesaria como desafiante producción de un bien común de humanidad. Es reafirmar por todos los medios que cada vida y esencialmente todo ser humano, es un bien público jamás privatizable o reducible a lo que se ha dado en llamar en la sociología de las ausencias lo que Bourdieu y Castoriadis llamaran los insignificantes mientras la insignificancia implica una forma de subalternidad e incluso de desprecio50 y de control. Un trabajador social, comunitario, investigador que incluye el componente de efecto educativo de su actuar, no solo está atento y sensible a las preocupaciones, factor de afectación perturbadora, sino sobre todo aquello que aviva, que entusiasma, que reabre sentido de vida, que nos hace percibirnos como libres, aunque nadie puede ser libre de perseguir lo que aspiramos y llamamos felicidad: eudaimonia. 50 Ver Axel Honneth. La sociedad del desprecio, 2011, Madrid, Trotta, expresado en forma de invisibilidad, pero además como clara expresión de control social; y como indicaría el título de un libro de Spivak, ¿Puede el subalterno hablar? 128 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Pero como bien lo recuerda Morin, no se trata tanto de un modelo o de un proyecto civilizatorio, sino de una vía hacia el florecimiento de la vida, de toda vida del medio y entorno en el que vivamos para colaborar a que vaya floreciendo la condición humana. Y ello nos exige a los humanos una nueva humildad51. Muchas gracias. Guillermo Nugent El tema de esta invitación es la individualización, el consumismo y la desigualdad social, como parte de este taller de CONCYTEC que muestra una muy necesaria preocupación por las ciencias sociales. Me siento muy halagado por esta invitación. Sobre el tema, voy a exponer algunas ideas que, espero, puedan ser estimulantes para el auditorio. El primer punto que quiero abordar son los procesos de subjetivación y la vida urbana, la experiencia individual. La mayor parte de la población peruana vive en ciudades, en una proporción que llega al 70%, aproximadamente. Y, si tenemos en cuenta la difusión de la telefonía celular, que alcanza al 90% de la población, podemos decir que el horizonte urbano es la referencia más difundida. Los procesos de urbanización, sin embargo, con algunas excepciones, no formaron parte de un proceso de modernización deliberado reconocidos por el Estado, es decir, no se promovieron tanto la creación de nuevos entornos urbanos, planificados -lo que, en la retórica desarrollista de los años setenta del siglo pasado, se llamaron las ciudades satélites-, como ocurrió en varios países de América Latina. En Lima, se quiso hacer eso con Ventanilla, pero el proyecto inicial perdió impulso. La idea de la ciudad satélite, de acuerdo con el diagnóstico de CEPAL, era que la industrialización iba a impulsar una migración a las ciudades, para ser mano de obra 51 La misma que implica combatir el antropocentrismo dominante en la sociedad de individuos y de hiperindividuos. 129 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para el desarrollo industrial y que esto iba a debilitar los vínculos del caudillismo más tradicional y requería crear un entorno urbano adecuado. Para ello era esta idea que, en varios países, se vio como las ciudades satélites. Eso se quiso hacer eso en Ventanilla, pero, como ya dijimos, perdió impulso. Lo que ganó fuerza fue otro modelo de expansión urbana, mediante la ocupación de terrenos sin ninguna infraestructura de agua y electricidad. Se le dio distintos nombres a este proceso. A la ocupación, propiamente dicha, se le llamo invasión, y a la vivienda construida se les dio una serie de nombres, que periódicamente cambian, lo cual es interesante, que va desde el nombre de barriadas, en los años cincuenta, a asentamientos humanos. Esta movilidad, que acabo de nombrar, indicó también un área liminal que se ha estabilizado en la palabra informalidad, liminal en el sentido de estar en el límite. La evolución del término y la cultura que lo ha acompañado es algo que no se ha estudiado con la frecuencia que sería deseable. Hay un trabajo de Juan Arroyo, sin embargo, que es valiosa y ha sido publicada hace poco. Se creó entonces una zona intermedia, que no era reconocida, pero tampoco perseguida, ni ilegal ni informal. En el caso de Lima, la mayor parte de la población forma parte de ese horizonte mal llamado informal. La experiencia de esta gran ciudad, como en varios lugares de América Latina, fue hecha desde lugares que no solamente eran precarios, desde el punto de vista material. Lo realmente decisivo fue la constitución de una zona gris para todos los efectos prácticos. La carencia del reconocimiento legal fue un factor central en la instalación de la desconfianza. Había normas escritas para unos, que fueron cada vez menos, y normas implícitas para cada vez más personas. Esta tensión entre normas explicitas e implícitas si me parece fundamental para 130 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI desarrollar investigaciones, en ese sentido, para entender nuestro mundo social. El deterioro que implicó en la legalidad fue muy grande. En ciudad, el elemento dominante conocido es la figura del extraño. Eso es algo que, en la sociología más clásica, de Simmel o Durkheim, es reconocido. Hay mucha gente, por ejemplo, que uno ve en la calle, una vez, y ya no lo ve nunca más, y esa es una experiencia cotidiana. La única manera como la convivencia puede ser una fuente de seguridad es la convicción de que los demás están sujetos a las mismas normas que un individuo. Un ejemplo de este presupuesto de normas homogéneas extendidas es, por ejemplo, la puntualidad. Hay ahí hay un modelo de racionalización que la sociología clásica vio como un específico modo de dominación. La figura del extraño o del desconocido, más que propiamente amenazante, se convirtió en un terreno impredecible en nuestra sociedad. Parte de nuestra existencia cotidiana está marcada por esa dimensión de lo imprevisible, sea el tráfico en la ciudad, en las condiciones de trabajo o, de manera reciente, en periodos electorales. ¿Cómo se forma la experiencia individual, en un escenario así, marcado por lo imprevisto? Se trata de una dimensión cultural que nos involucra a todos, en diferente medida. Hay que recordar que una de las perspectivas más alusivas para la comprensión de la realidad social es el punto de vista de “un nosotros efectivo”. Generalmente, existe un “nosotros fragmentado”, que se remite a un “ellos” macizo e indiferenciado. Piensen ustedes, por ejemplo, en todos los debates que hay ahorita sobre las elecciones, ¿no? ¿Por qué la gente vota así? Uno siempre habla en tercera persona del país al que uno pertenece, o sea, habla de “ellos”. ¿Por qué ellos piensan así? ¿Por qué ellos se equivocan? ¿Por qué ellos votan así? No tenemos interiorizado un razonamiento cívico en términos de nosotros. Generalmente existe un nosotros fragmentado, o sea, 131 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI amigos del colegio, de mi universidad, que se remite a un “ellos” macizo e indiferenciado. Un punto que, en mi opinión, merece mucha atención es la cuestión de la trasmisión generacional. Este punto, la verdad, le doy mucha importancia, porque tiene consecuencias en la conformación de psiquismo, individual y colectivo, que ciertamente es muy importante. La literatura existente sobre el tema, usualmente, enfatiza la diferencia entre padres a hijos y, en particular, la adolescencia como un proceso conflictivo en términos de acceder a una realidad individualizada que ya es distinta de la referencial de los padres- Aquí quiero destacar un aspecto importante. La experiencia de la migración. Una de las paradojas es que hay una cultura oficial que promueve un cierto quietismo de las transformaciones sociales, como si viviéramos en un mundo inmutable, pero que a la vez está marcado por la migración, es decir, por la transformación de las costumbres. Toda migración tiene una transformación de las costumbres. No solamente la transformación de quienes llegan, es decir, la transformación de “ellos”. Se olvida que la informalidad es una dimensión de doble entrada. Es un área de tránsito de la que no hay escapatoria posible. A diferencia de la distinción legal / ilegal, o sea lo legal o ilegal, y la inevitable dimensión de transgresión que la acompaña, esta área intermedia hace la ambigüedad una estrategia que sirve tanto para la marginación como para la negociación y, ciertamente, para la corrupción. Los puntos de partida para llegar al espacio de la negociación y desembocar en la corrupción y la delincuencia abierta, pueden ser tanto del mundo de los marginados -por ejemplo, a nivel 132 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI latinoamericano, Pablo Escobar o el Chato Guzmán- o desde el polo del mundo de los establecidos -el caso más claro es Odebrecht de Brasil. Menciono estos casos porque, en cierta manera funcionan como ideales o ejemplos a seguir. Piensen ustedes, por ejemplo, en toda la acogida que tienen estas series de televisión sobre narcos y ya ni se diga de Odebrecht, como una empresa exitosa. Cuando uno trata de abordar a la individualidad, una pregunta clave que siempre hay que hacerse es: ¿y cuál es el ideal de este individuo? Sin ideal no hay individualidad. O sea, parte de lo que estructura, es cierto tipo de ideal, una idea del yo. Entre nosotros, por ejemplo, podemos mencionar el caso de Vladimiro Montesinos, y la no tan discreta admiración que tuvo y tiene aún, lo cual me parece impresionante, pero es notorio. En todos los casos, se trata de evadir un principio de legalidad. Cuando las leyes tienen un ámbito tan restringido y segregado de aplicación, resulta inevitable que muchas formas de entendimiento surjan en espacios intermedios. Desconocer esta dimensión, en más de una ocasión, ha llevado a juicios algo precipitados respecto a la anomia en la vida social. Cabe mencionar que el término, usualmente, se refiere a episodios de corrupción en la vida diaria, pero casi nunca se menciona la desaparición sistemática de personas, que si es un claro ejemplo de anomia cuando es promovido por el Estado. Un segundo punto sobre el universo jerárquico y sobre sentirse más y sentirte menos. El universo jerárquico y la forma de orientación en el mundo social. Un rasgo central, tanto en el reconocimiento público como en la imagen de sí mismo es la orientación de quien es más y quien es menos; pero no como producto de una cultura de la competencia individualista, sino que el telón de fondo es un universo donde la pertenencia de ciertas comunidades define la superioridad o la inferioridad de los individuos. Un caso 133 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI clásico es la importancia que, en muchos casos, tiene preguntar sobre el colegio de procedencia, que es folclórica en el Perú y, particularmente, en Lima. Decir que uno ha estudiado en tal o cual sitio, define la partencia a un grupo y, en consecuencia, lo que cabe esperar o no de esa persona a ese grupo. El grupo de procedencia, en muchos casos, define las expectativas. Esta es una de las razones, en mi opinión de bastante peso, para entender por qué se insiste tanto en la privatización de la educación, tanto en el ámbito escolar como universitario. La complicidad del Estado. A este respecto, es inocultable. En la mayor parte de las sociedades, el nivel de exigencia de la educación pública es la que marca la pauta del sistema educativo. Los bajos niveles de evaluación de la prueba de PISA para colegios, y el notorio rezago de las universidades peruanas respecto a sus pares regionales, lo ponen en evidencia. Sin embargo, la educación se ha convertido hoy en el principal elemento diferenciador, principalmente en el nivel de las individualidades, es decir, no interesa, la verdad, si yo estoy en una universidad excelente o reconocida a nivel latinoamericano. Basta que sea mejor que la del costado o, en términos de colegio, ¿cómo voy a decir que estudie en un colegio público? Eso es exponerse a una serie de vergüenzas. Bueno, ese es el universo en el que efectivamente nos movemos. Quería también decir algo sobre el sentido de los placeres. Los sentidos de los placeres tienen una denominación interesante. El componente comunitario ha tenido y tiene un lugar preferente, que ha creado espacios de reconocimiento muy importantes. El caso más notable es el de la música. Con las primeras migraciones, apareció la primera música popular, genéricamente llamada folclórica. Es la que, por ejemplo, Arguedas muy tempranamente valoró en los años cincuenta y sesenta en Lima. Luego, sin embargo, aparecieron formas populares modernas, que básicamente incorporaron instrumentos de base eléctrica y la recepción de la 134 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI cumbia, que es trasformada en el Perú, y luego se expande a otros países. Notoriamente, en el caso de Argentina. La cumbia villera tiene su origen en los grupos de cumbia peruanos. Sobre la individualización, algunas palabras viejas y significados nuevos. Y esto, no es necesariamente una virtud, sino todo lo contrario. Y aquí si es necesario tomar una cierta distancia histórica, diría yo. En la capital del Perú, en Lima, cualquier expiración de ilustración vanguardista, se expiró con la caída de Leguía. Estamos hablando de algo que paso hace unos noventa años, más o menos en 1930. De ahí, en adelante, lo que hubo, más bien, fue una cultura letrada, enclaustrada. Estamos hablando de una época en la que, hasta antes de ese golpe, recuerden, estuvo la revista Amauta. Lima, aunque hoy día parezca increíble reconocer, en la década del veinte era uno de los grandes centros del vanguardismo, junto con Buenos Aires, Ciudad de México y la Habana. Estas eran los cuatro centros más vibrantes, digamos, en términos de creación estética de vanguardia y, como ocurre con la vanguardia, de exaltación de la individualidad, desde el ámbito expresivo artístico. Bueno, todo eso expiro con la caída de Leguía y, de ahí, quedo una cultura letrada más bien enclaustrada. Algo que Vargas Llosa describe de modo lapidario en El pez en el agua, por ejemplo. Ahí describe el mundo cultural letrado que había en Lima, a finales de los años cincuenta, cuando él decide hace un viaje a Francia, París. De hecho, vean ustedes, no hay en el Perú, en Lima, medios impresos que tengan suplementos culturales dignos de ese nombre. No hay. Realmente, vivimos en medio de un primitivismo impresionantes y, claro, nos sorprenden, por lo tanto, elecciones electorales, valga la redundancia, igualmente primitivas. Entonces, acá surge un tema. Si lo que tengo son palabras viejas, la pregunta es: ¿cómo hacer cosas nuevas con recursos convencionales? Yo creo que eso es 135 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI parte del ingenio, que ha aparecido como un rasgo muy presente en los últimos años. Y eso, creo, que es algo muy destacable. Finalmente, quiero mencionar un par de ideas. Uno es, frente al consumo, cómo puede uno situarse. Bueno, tenemos que empezar asumiendo el país que somos y los recursos con los que contamos. Yo lo que creo es de lo que se trata de poder juntar la austeridad de recursos con un sentido de la belleza. Estaba viendo una revista de crítica cultural y de poesía, que se llama Pesapalabra, que es una revista es muy sólida, hecha en papel periódico, en blanco y negro, pero diseñada con un sentido estético realmente notable, es decir, hay una exaltación de la belleza con medios sumamente austeros52. Y yo creo que eso es central. Generalmente, uno tiende a asociar la belleza con el despilfarro, con muchos recursos, pues no, no necesariamente. Inversamente, que es lo perverso, es pensar que, como hay escasez de recursos, se debe renunciar a cualquier sentido o aspiración de la belleza. Y eso me parece un tema en el que tenemos que mejorar bastante. Luego, quería señalar el tema del derecho del consumo y las condiciones para el tiempo libre. Yo creo que es importante cómo se utiliza el tiempo libre. Generalmente, cuando uno habla del consumo cotidiano, se refiere a aquellas actividades que uno hace aparte del momento del trabaja. En realidad, en términos económicos, esto no es estrictamente cierto. Cuando uno trabaja, consume; pero, digamos, se le tiende a asociar con el tiempo después del trabajo, lo que se llama el tiempo del ocio. Y ahí importa preguntarse: ¿cuáles son las condiciones para el tiempo libre?, que es un área, un tema, poco estudiado, en el que, me parece, valdría la pena poner un énfasis importante. 52 Véase: Guillermo Nugent. Pasapalabra: Acciones ordinarias de consecuencias extraordinarias, En: Quehacer. No 5. Segunda época, Marzo - junio, 2020. 136 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y, acá, yo diría que si hay una tensión muy interesante a hacer notar. Uno es el desear más, que es lo que la publicidad por definición señala, es decir, nos presenta una serie de objetos muy seductores -y quiero subrayar la palabra seducción- y que nos gratifican, por ejemplo, cuando se compra un aparato nuevo o una ropa nueva. Pero, en realidad, el tema no es la gratificación, sino que, al señor o señora que fabrica eso, le interesa ir generando más valor. Uno ha comprado creyendo que le va a dar un uso; pero, en realidad, no es el uso lo que interesa, sino es el valor que tiene eso, lo cual genera una figura muy distorsionada y, bueno, es así como el capitalismo funciona, es decir, genera mercancías no porque produzcan disfrute sino porque producen valor y son consumidas desde el punto de vista de su uso. ¿Qué se les puede oponer frente a eso? A veces, la idea es la cosa aséptica, represiva, de prohibir o condenar cualquier forma de disfrute y ahí, me parece, que es importante distinguir: una cosa es este deseo consumista, que me parece muy bien identificarlo, y otra, muy distinta, es preservar el espacio del disfrute, que yo sí creo que es absolutamente necesario para la vida social y para el crecimiento individual. ¿Y a qué disfrute me refiero? Es al disfrute de la creación. Yo diría que es el más intenso de los disfrutes, el momento en que uno siente que está creando algo, individualmente o con la pareja o colectivamente, pero es esa instancia de la creación donde me parece que es fundamental poner el énfasis. Y, para terminar, invitando a la reflexión, sobre la importancia que, en nuestra cultura, ha tenido la poesía del siglo XX. Si algo me llama la atención, es el tremendo desfase entre la poesía de Vallejo, de magnifica calidad, y que la sigue teniendo en las generaciones posteriores -es decir, Vallejo tuvo una serie de seguidores realmente notables- y las ciencias sociales, pues, la 137 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI verdad que, después de Mariátegui -salvo una que otra cosita por ahí-, no hay algo equivalente. En el caso de las ciencias sociales, y termino con esta idea, yo creo que uno puede hacer de la investigación ese espacio para el disfrute de la creación y liberarse, por supuesto, del corsé de la metodología, que es la cosa más inhibitoria que pueden encontrarse los estudiantes. Yo creo que un trabajo original es cuando un investigador o investigadora pueden encontrar la aparición de su propia individualidad, porque, si vamos a hablar de la individualidad, pues, se empieza por cas. ¿Cómo así puede aparecer una individualidad autónoma en el propio quehacer? Bien, eso es lo que diría. Gracias. Carlos Amat y León Muchas gracias, Guillermo. Ahora es el turno de Narda Henríquez, a quien invitamos a hacer uso de la palabra. Adelante. Narda Henríquez Muchas gracias, Carlos, Marco, y al equipo organizador, Benjamín Marticorena, Neydo Hidalgo y Arturo Manrique, que están detrás de este esfuerzo, así como a los colegas, Alejandro Cussiánovich y Guillermo Nugent, con quienes me complace compartir esta tarde. En verdad, este trío de temas, individualización, consumismo y desigualdad, creo que aluden a un núcleo de problemas muy sensibles y vigentes, agudizados por la pandemia, pero que también aluden a procesos preexistentes, a desigualdades preexistentes y a dilemas existenciales preexistentes. El trabajo intelectual no está exento, exonerado ni libre de todo este núcleo de problemas. Las personas que trabajamos en análisis, en la universidad, los que 138 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI trabajan en el sector público o los que toman decisiones en la política, todos ellos, que son parte de los partidos, están atravesados por una experiencia vital, personal y una experiencia social. Y, de alguna manera, lo que voy a tratar de plantear es algo que tiene que ver con una reflexión que tuve hace un año y medio, en una reunión San Marcos, durante el ALAS, sobre la relación entre desigualdades e imaginarios. ¿Cómo hacemos esto del análisis y de la imaginación? ¿Cómo nuestras sensibilidades están, a la vez, tocadas e interpeladas por lo que pasa a nuestro alrededor? ¿Y cómo, frente a esas situaciones, tanto en términos individuales como colectivos, vamos comprendiendo, analizando, planteándonos preguntas y planteándonos respuestas? Y creo que a estas alturas y en este taller, en particular, sería muy interesante que podamos retrabajar o que CONCYTEC pueda retrabajar las certidumbres que a ya tenemos y marcar las incertidumbres que todavía tenemos. Y cuando digo certidumbres e incertidumbre no me refiero solamente al pasado, sino al presente, o sea, puede ser que tengamos incertidumbres del pasado y certidumbres del presente, porque también el pasado lo hemos visto bajo determinados lentes y, por eso, es que cuando yo voy a privilegiar o el tema de desigualdades quisiera decir algo sobre identidades y algo sobre consumismo, aunque principalmente me voy a referir a desigualdades. Y, por lo tanto, me referiré al tema de individualización solamente para decir tres cosas muy rápidas. Facilitado por intervención del Alejandro Cussianovich y de Guillermo Nugent, que han aludido a esta situación y las expectativas de cada persona y también, en otros textos, han escrito sobre las libertades que deberíamos poder tener en nuestras sociedades para construir nuestros proyectos y tomar nuestras decisiones. Una de las cosas que yo quisiera insistir aquí, sobre la individuación, son dos elementos fundamentales que, me parece, que tienen 139 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que ver con lo que hemos comprendido como parte del proceso de la modernidad, que es el valor del individuo. Y del individuo pensante y del individuo reflexivo. Y, aunque eso está cargado de una connotación de las sociedades modernas, lo que quiero reivindicar es precisamente que la reflexividad no es patrimonio de la sociedad moderna. Y no es patrimonio la subjetividad, tampoco. Entonces, hay que darle una vuelta de tuerca a esto, apoyándome en varias gentes que han escrito sobre cómo, entonces, no se trata de una modernidad, sino varias modernidades. Pero, ¿por qué para nosotros es importante hoy día? ¿Y por qué digo la certidumbre e incertidumbre sobre eso? Porque los procesos de individuación, en nuestras sociedades son diferenciados. Y no son diferenciados solo para mujeres y hombres. Son diferenciados para distintos contextos sociales y culturales y eso es algo que me parece que debería estar en la agenda. La experiencia de construcción de cada persona o de construcción de sí mismo es una experiencia muy diferenciada, agudizada por todas experiencias que se han dicho y otras que voy a agregar. Y, por lo tanto, el reconocernos es comprender que esos procesos de individualización tienen ese sustrato de partida, de una experiencia diferenciada. ¿Qué de común tiene una niña shipiba, que es entregada como intercambio por su padre a un maestro, por recibir favores, con alguien que llego como el personaje del libro de Pedro Pablo Ccopa, que llega a Lima para construirse un proyecto esperanzador, de emancipación, después de haber salido de su comunidad? ¿O qué de común tiene un colectivo feminista, que está levantando y afirmando sus derechos individuales y la autonomía del cuerpo, en esta generación, con mucha más libertad, por supuesto, que la de mi generación? Entonces, estas afirmaciones de la experiencia individual es un proceso que tiene contextos históricos y culturales distintos y, en ese sentido, quería yo subrayar este punto, porque, después de haber conversado 140 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI con gente que trabaja temas rurales, y en relación también con lo que hace un momento señaló el colega Nugent, esta socialización también se da en momentos, ahora en el Perú, en que la ruralidad ha cambiado muchísimo, en la que hay situaciones de tejidos sociales e institucionales muy diferentes. La ruralidad ha cambiado muchísimo, pero todavía hay un contexto de comunidades y de acervo cultural muy importante. Entonces, ¿Cómo en ese proceso de individuación, hay un proceso de valorización o desvalorización de la persona? ¿Cómo se va aprendiendo que mi vida puede valer menos o más? ¿Cómo mis logros pueden valer menos o más? La socialización también es diferencial y, sin embargo, vivimos todos en procesos comunes. Entonces, ¿qué aprendizajes han permitido que nosotros vayamos haciendo un camino particular en el que vayamos construyéndonos como personas? Me parece fundamental, algo que ya se ha dicho aquí, es la educación. Creo que, a diferencia de los países norte, donde los procesos de aprendizaje de la seguridad social fue un proceso colectivo de aprendizaje de derechos, en el Perú se ha realizado a través de la educación; pero la educación es una promesa, no una garantía. La educación es una promesa de aprendizaje de derechos, una promesa en proyectos futuros, una promesa de realización de capacidades, y no necesariamente es una garantía. Entonces, no puedo entrar a detalles de esto ahora, pero me parece muy importante vincular este proceso de reflexividad, del cual se habló en la mañana, con el de las subjetividades. La modernidad en el Perú no es solamente una racionalidad. Es esta combinación de racionalidades con subjetividades, y estas subjetividades tienen que ver con emociones, con sensibilidades, con maneras de vivir nuestro ser, nuestro cuerpo, nuestro territorio, y todas estas cosas que ahora son parte de las demandas articuladas por una generación que es la que está asistiendo, con dificultad hoy, a buscar su trabajo o a la universidad a distancia. 141 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, quería poner primero ese elemento de la construcción de sí mismo. Esto es tanto de la psicología social como de la sociología. Como hay condiciones para la construcción de sí mismo, o como hay oportunidades para la construcción de sí mismo, en sociedades que viven situaciones como las nuestras, de desigualdad tan agudas, de fracturas sociales tan agudas y de precariedades. Entonces, digamos que, a pesar de eso, y eso es interesante, hay esta capacidad inventiva -yo pensé que Nugent iba a hablar de su libro sobre eso53-, o lo que dice Danilo Martuccelli, también hay un recurso individual con el cual vamos creando nuestro camino y vamos haciendo esa salida54. Ese mundo marginal, que antes lo pensábamos que venía a las ciudades como parte de un proyecto modernizador, hoy en día es la informalidad de la globalización. Estructuralmente, aun cuando no entremos a detalles, porque no soy economista, es parte de una serie de vínculos económicos que hay que visibilizar. Entonces, por un lado, la individuación tiene que ver con estos procesos subjetivos, de los cuales aquí se ha hablado, pero también tiene que ver con los contextos y las relaciones sociales de las cuales forma parte. Y en esas relaciones sociales, quiero basar entonces esos proyectos de construcción de sí mismo, sobre los cual trabajo Gonzalo Portocarrero, en un momento, cuando decía cómo va cambiando estas generaciones, de la idea de ser un militante comprometido y solidario a ser un emprendedor, o como Gisela Cánepa está trabajando ahora para decir que ese emprendedor ha sido parte de una cultura que está promoviendo la lógica empresarial para que tú te construyas como tal. Y estas van siendo las corrientes dominantes, de la manera en que los individuos, las personas de hoy, nos construimos. Además, que hay otras corrientes, por supuesto, de carácter cultural, como el feminismo, 53 Guillermo Nugent. El orden tutelar. Sobre las formas de autoridad en América Latina. CÑACSO – DESCO. Lima -Perú, 2010. 54 Danilo Martucelli. ¿Existen individuos en el sur? LOM Ediciones. Santiago de Chile, 2010. 142 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en el descubrimiento de sujeto moderno, persona diferenciada mujer - varón. El / los feminismos han puesto sobre el tapete que esa persona también tiene una corporeidad. Entonces modernidad, subjetividad, corporeidad. Y esa corporeidad es algo que mueve a muchas sensibilidades, y la corporeidad sexualizada mueve muchas sensibilidades y, por lo tanto, cuando hablamos de individuación, este aprendizaje de su corporeidad y de su sexualidad va a tocar un conjunto de relaciones que antes en las ciencias sociales no les prestábamos tanta atención y que, en los últimos treinta años, se le ha prestado cada vez más atención; pero siempre corre el riesgo de patearse un poquito al costado y ponerlo en el cajón del tabú. Los temas que tienen que ver con la sexualidad y el cuerpo, la corporeidad y la sexualidad, siempre corren ese riesgo, pues son fundamentales en las construcciones de los individuos como personas, de su aprendizaje, de sus posibilidades y de sus capacidades y de su aprendizaje de derechos. Si esto es parte de la experiencia vivida por cada uno de nosotros, ¿cómo podemos participar de los principios de igualdad y de las oportunidades que se nos ofrecen? Aquí es donde yo comienzo a hacer una revisión crítica de lo que se entiende por desigualdades. ¿Una revisión crítica en qué sentido? Una revisión crítica porque creo que es importante -y este es otro tema que yo quisiera plantearle a CONCYTEC- que con las universidades se pueda trabajar un poco más lo que es la heterogeneidad del país. Hemos dicho que hay pluralidad cultural, hemos saludado los saberes locales, la necesidad de recuperar esos saberes, pero no hemos visto de qué manera se ha transformado el país en sus contextos locales, en su tejido social y en su tejido institucional. Y voy a volver luego a este punto. 143 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Pero ¿por qué lo señalo? Porque, en buena hora, que aquí se ha mencionado la dimensión comunal, la dimensión comunalidad. Por lo general, en el debate político sobre desigualdades está la dimensión mercado y estado, porque las desigualdades aluden a quien es responsable de qué. ¿Quién es responsable? ¿Es el Estado? ¿Es el mercado? ¿Es la familia? ¿Es la comunidad? ¿Cuáles son los anclajes o los clivajes institucionales que van de la mano con esos otros clivajes subjetivos que hemos mencionado? ¿Cuáles son esos anclajes? ¿Dónde están? Y, por lo general, el debate ha sido Estado- Mercado. Y la familia, la comunidad y las mujeres han estado ausentes de ese debate. Y hoy, que el país esta desnudado, como tanto se ha dicho, y las desigualdades están a la vista, entonces hoy día si hablamos de comunalidad. No lo digo por los colegas que me han antecedido en el uso de la palabra sino lo digo en términos de los debates de la tecnocracia y, también, a nivel internacional. Hace solamente cuatro años, o tal vez seis, que CEPAL, el Banco Interamericano o el Banco Mundial comenzaron a ver la escala local y la comunidad, no por lo que estoy diciendo, sino por esta relación entre la transnacionalización de las empresas y el desarrollo local; no por lo que estamos diciendo sobre el tejido social y las vivencias de las familias, sino por la manera en que la propia producción trasnacional tenía repercusiones a nivel local y había que tomarlas en cuenta. Entonces, por eso es que, si uno revisa la documentación internacional de los últimos años, ya encuentra lo que yo llamo desigualdades preexistentes, y a eso me quiero referir un ratito. ¿Cuáles, desde mi punto de vista, son esas desigualdades preexistentes, que hay que ponerlas, una, dos, tres, cuatro, antes de que se pierdan o se difuminen, como que es todo resultado de la pandemia, antes que se ignore lo que ya existía? La primera de esas desigualdades, quiero colocarlo muy claro, 144 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI está muy gráficamente planteado en varios trabajos de carácter internacional de la tecnocracia internacional, que mostraban de manera interesante cómo los niveles de pobreza descendían, pero mostraban también -no podían dejar de hacerlo- cómo aquellos que habían mejorado sus ingresos seguían vulnerables, es decir, que la palabra vulnerabilidad ingresó en los últimos años, desde el 2015, aproximadamente, a estos textos. Robert Castel, un clásico de la cuestión social, nos decía en sus textos clásicos que las sociedades tiene que hacerse cargo de las vulnerabilidades y que, tanto en el mundo de las sociedades más pequeñas -donde los estados modernos no existían y, por tanto, se resuelven entre sus propias maneras de organización local- como en los estados más complejos, si estas relaciones, estos vínculos sociales que tenían que ver con cómo las sociedades asumen la vulnerabilidad, no se resuelven, esas sociedades no eran viables o iban a estar en constantes procesos de inestabilidad. Yo creo que algunas cosas ya sabemos, y no en los términos de Castel, que se dedicó a analizar la sociedad industrial, pero partió de este punto, de que había relaciones de proximidad de que las sociedades preestatales o antes de los estados modernos permitían resolver, de manera tradicional, esos problemas solidariamente. Y si nosotros vemos nuestras comunidades, eso han sido, relaciones de reciprocidad que se han ido destruyendo o se han ido desarticulando. Algo existe a nivel comunal, pero no todo, y ahora están en negociación directa con las empresas. Se resquebrajan los vínculos sociales y locales y se entra a una manera de relación institucional muy diferente. Entonces, esta relación de tejido social - tejido institucional ya la conocemos, está descrita. ¿Por qué si en el mundo de las ciencias sociales ya lo tenía identificado, no forma parte de los sentidos comunes de nuestro país para hacerlo viable? 145 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿O la tecnocracia, que está en el sector público, por qué no discute estos temas para trabajar en esas salidas? Porque las hay. También lo han dicho, entre otros. Carlos Amat, porque me acuerdo haber visto ese escrito de él sobre el impacto indirecto en la agricultura y en la alimentación. No es posible que no podamos haber tenido alguna forma de potenciar nuestra biodiversidad, por ejemplo, para decirlo a nivel local lo que se podía haber hecho a nivel trasnacional. Y eso lo han declamado muchas otras personas, pero yo no puedo entrar en ese detalle. Lo que yo quería colocar, principalmente, cómo el discurso internacional es el de la sostenibilidad, pero el diagnostico, que no pudo ser eludido, previo a la discusión de la sostenibilidad, es el de la vulnerabilidad. Y eso, en Argentina, se viene trabajando desde el 2009. Hay un investigador argentino que viene escribiendo sobre la vulnerabilidad en la clase media, en incertidumbre, la vulnerabilidad de los trabajadores, en incertidumbre, desde hace más de una década. Aquí se ha hablado de vulnerabilidad con la pandemia; no antes. Y me acuerdo haber visto textos de Nugent también, en ese sentido, qué es esa clase media. Entonces, no hay sino incertidumbre y vulnerabilidad; pero, con la pandemia, por supuesto, mucho más. ¿Y qué es la informalidad? ¿Acaso es la ilegalidad? ¿O, acaso, es solamente el crimen organizado? La informalidad es una condición social que ya existía antes de la pandemia. Y nosotros tenemos una larga literatura hablando de estados fallidos, pero tenemos muy poca literatura que habla de mercados fallidos. Y hoy día el gran discurso es cómo se va a afectar el libre mercado, cuando es un libre mercado oligopolizado y fallido. Y es que no sé cuan servida está ya la mesa para que los polos se peleen y no se propongan entender qué podemos hacer para resolver los antagonismos que van a suscitarse en el país, que ya estaban incubándose desde antes de la pandemia. 146 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, lo que yo quiero señalar con esto es que hay procesos previos, que hay hitos, que marcan la historia recientemente -reforma agraria, el conflicto armado, Bagua- que vienen del campo a la ciudad, y ahora, en la ciudad -corrupción, defensa cívica de las nuevas generaciones sobre que es el tejido institucional y el estado de derecho-, todos esos hitos que han marcado esta búsqueda para superar estas fracturas sociales e institucionales que existen en el país. Hay un informe, del 2020, que habla de la sociedad chilena, de cómo los estudiantes chilenos de los colegios de más altos ingresos nunca se van a ver con los estudiantes de los más bajos ingresos, y eso es fractura social. La fractura social, así le llaman. En el Perú vemos ahora a Chile con una mayor capacidad hospitalaria, una capacidad de reacción sobre las vacunas, etc., una sociedad civil, un Estado funcionando, sin que haya cambios de modelo en este momento. Y en medio de ello, las fracturas sociales están allí. Y, como dije, hace un rato, como yo estaba trabajando en una época en lo del conflicto armado, pensaba antes que, desde Huancayo, porque mi familia es de Huancayo, yo no soy huancaína, hay que entender al Perú; desde diferentes partes, desde Ayacucho hay que entender el Perú, o desde Cuzco, o desde Cajamarca hay que entender el Perú. Hay que entender el Perú de otra manera. Es, por eso, que yo sentí mucha envidia cuando fui a mediados de los ochenta a Colombia y había universidades con recurso federales y locales haciendo historia regional. Los estudios, en Colombia, hablaban sobre la educación y la diversidad, tratando de incorporan a los planes educativos la diversidad. No es solamente un discurso sobre interculturalidad. Es que nosotros hemos visto cómo en la televisión, durante el panel, hablaban en quechua y no entendíamos nada. Entonces, ¿qué es lo que hay que recuperar institucionalmente, no solo en nuestra existencia personal, en nuestras universidades, en nuestras escuelas, en los medios de comunicación, para que estas fracturas que ya existían formen 147 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI parte de nuestro conocimiento común, para poder buscar el interés común, para poder sentarnos en la mesa todos? No nos vamos a poner de acuerdo en todo, seguramente, pero en algo nos tenemos que poner de acuerdo. Lo que yo quería colocar aquí es que las desigualdades tienen que ver con un eje distinto a la diferenciación, que es fuente de identidad, y no la niega (figura 1). Hay una discusión que yo siempre encuentro cuando me dicen: ¿por qué siempre hablas de la igualdad? “Tú quieres un igualitarismo”. A mucha gente, sobre el feminismo, nos dicen eso. “Ustedes, quienes ser iguales que todos”. “Quieren el igualitarismo”. Pues, no. En estos ejes de identificación e individualización, la experiencia individual es irrepetible. Cada uno tiene una experiencia individual. Cada individuo es diferente, y en buena hora. Ni siquiera con nuestros hermanos somos iguales. Pero también hay una construcción de la diferenciación social, que es la clásica de las clases sociales, y parecería que el clasismo ya estaba desterrado, pero el clasismo sigue siendo una pregunta relevante, lo que pasa es que hay que entenderlo de otra manera hoy día. O que pasaba lo mismo con el racismo. En una época se pensaba que, en el Perú, el racismo no existía, pero estos hechos sociales, etnicidad, clasismo y racismo existen y, después de la pandemia, van a seguir existiendo, aunque no tengamos un sindicalismo clasista, porque no lo hay, o hay muy poco, como dice Carlos Mejía, que estudia el sindicalismo. Y también están las diferencias de género. Tenemos un eje de diferenciación que se vuelve desigualdad. Y esto es lo que yo quería mostrar. Las diferencias se vuelven desigualdades. Este es uno de los asuntos que los estudios de género han contribuido a mostrar, como las diferencias se vuelven desigualdades, y como hay este desprecio, este oprobio, que pasa mucha gente, que puede ser considerada desechable, descartable, invisible, etc. Pero 148 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI también, felizmente, hay recursos de esa diversidad, hay inventiva, hay esfuerzo, epopeyas de cada uno, para salir adelante y creo que el 70% del país ha sido eso. Pero vivimos en medio de prácticas discriminatorias y prácticas de violencia, algunas muy sofisticadas y otras muy brutales. Figura 1 EJES DE DIFERENCIACIÓN Y DE DESIGUALDAD ORDEN SOCIAL-JERARQUIAS Ejes de Ejes de desigualdades y identificación/diferenciación discriminación Direfencias Desigualdades (individual, social, género) (social, de género etnicidad) Individuo Generación Diversidades Discriminación y Violencias (cultural-sexual) (prácticas, discurso, normas) ORDEN MORAL/CULTURAL - VALORACIONES Elaboración: Narda Henríquez. Dentro de este gráfico, no es solamente el problema de las desigualdades materiales, aunque las desigualdades materiales importan. ¿De qué desigualdades estamos hablando? ¿Estamos hablando de las desigualdades vitales? Porque las desigualdades matan. La violencia de género, el feminicidio, mata. Hay desigualdades que son vitales. Y hay otras que, prefiero aquí citar a Agnes Heller, que dice que las desigualdades también son radicales, es decir, hay necesidades de la libertad, del ocio. Hay otro tipo de necesidades. Y yo creo, firmemente, que una sociedad 149 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de justicia debería de atender esas dos. O sea, deberíamos tener todos esas dos y, por lo tanto, todos deberíamos tener igualdad de oportunidades, no solamente en lo vital, sino también en lo radical, que tienen que ver con nuestras libertades. Pero, si uno mira al bicentenario, yo diría que debió poner el piso parejo para todos, para que todos podamos tener las mismas oportunidades, pero no las tenemos. Entonces, aquí hay un conjunto de deudas históricas. Cuando me refería a la heterogeneidad quería decir: ¿quién es responsable de qué? ¿En qué escenarios tenemos empresa, Estado, familia, comunidad y las subjetividades institucionales como van cambiando aceleradamente? En algunos casos más que en otros, y en algunas zonas, en algunos escenarios políticos, están más presentes algunas instituciones que otras. Entonces, esos arreglos institucionales y esos arreglos sociales, acompañados de cargos subjetivos, son muy importantes. Esto es lo que yo, como heterogeneidad, quería colocar. Para que consideremos los hitos, como los cambios de las desigualdades en el país, que me parece que también son importantes, en la figura 2 vemos a las organizaciones de base, que crecen (la línea azul) y los sindicatos que bajan (la línea roja). Ahora sería una línea más pequeñita, ahí abajo, y las ollas comunes, que se desactivaron, ahora se han vuelto a activar. Eso es lo que deberíamos poder ver. 150 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 2 ORGANIZACIONES DE BASE Y SINDICALIZACIÓN (Miles) 500 400 300 200 150 100 50 1970 1980 1990 2000 Años Lima 1970 - 2000 Sindicalizados urbanos Socios organizaciones de base (Comedores y vaso de leche) Elaboración: Narda Henríquez. Entonces, ya en los años ochenta, noventa, ya el ciclo que corresponde a este régimen de desigualdades ya había pasado, y entramos a un nuevo ciclo que tiene que ver con la territorialidad y lo socioambiental, de lo cual también se ha estado hablando hace un rato y ya no voy a comentar las otras dimensiones. Entonces, entramos a un nuevo ciclo de desigualdades basado en los territorios; pero eso no significa que todo lo demás sea omitido. Yo cerrare con una referencia a una cosa que me parece importantísima. Me interesa mucho citar la CEPAL porque estamos citando a quienes recomiendan internacionalmente una serie de cosas, la tecnocracia. Arriagada, en el 2006, 2004, ya dijo que el modelo que se había impuesto en nuestras sociedades, respecto de los servicios colectivos y de las políticas sociales, era el modelo de la 151 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI privatización. Entonces, este modelo de la privatización contrasta con lo que requerimos ahora, como una nueva corriente para ver los servicios públicos y como superamos estas desigualdades materiales, para decirla de una manera, vitales, como dice Therborn -no me quiero referir a las otras desigualdades, que también tomaría tiempo-, surge una serie de otros elementos que quiero mencionar rápidamente. Uno, me parece muy importante, es pensar que ahora tenemos, adema de las cuestiones del Estado, que probablemente va a tener que ver como resuelve los antagonismos sociales que hay, hay una sociedad civil que ha resuelto sus problemas en la subsistencia, que ha resuelto con las nuevas generaciones, de alguna manera movilizadas, en noviembre del año pasado, un impulso cívico. Entonces, sí creo que, en los últimos veinte años, en medio de esa bonanza que no ha sido redistribución, si se ha generado un impulso cívico y un impulso de la libertad individual, en el mejor sentido de la palabra, y que ese impulso cívico institucional todavía no tiene una representatividad, y espero que, en las próximas generaciones, lo tenga, y que se mantenga, que haya una representación de ese espíritu cívico institucional. Otros dirían un centro político. No quiero identificarlo con eso. Pero creo que hace falta que lo que mucha gente dice, en Chile se politizó la desigualdad y en el Perú no se ha politizado, porque no hay un agente que reclame la politización y las demandas sociales. Yo diría que hay impulsos sociales muy fragmentados. Hay impulsos sociales en las resistencias de la gente, haciendo comedores, en las resistencias de los artistas, creando cultura, que también son impulsos de la imaginación, por eso digo, tenemos que juntar la imaginación del futuro, los horizontes del futuro que se van a ir recreando. Y como tengo expectativas de que la nueva generación construye sus propias utopías, entonces, espero que encuentren el camino de sus propias utopías. Termino señalando eso. Creo que tanto las universidades, como las nuevas generaciones, van a ser un 152 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI espacio de recreación importante y de diálogos sobre estos temas, en otros términos, y espero que eso incluya tanto el asunto de lo material como lo radical, en términos de las necesidades radicales, que acabo de señalar hace un momento. Muchas gracias, Carlos. Carlos Amat y León Muchas gracias. Ha sido una presentación con un contenido riquísimo y con gran actualidad. Yo voy a subrayar algunos conceptos para que, en la segunda vuelta, de diez minutos, lo discutido pueda aplicarse en el escenario actual de nuestro país. Hablando de desigualdades, aquí tenemos el mapa de las elecciones de anoche -primera vuelta electoral-, donde en todas las regiones de la sierra, donde estuvo sendero luminoso -Huancavelica, Apurímac y Ayacucho -, Castillo tiene entre 48% y 50% de la votación. Y, en los otros lugares, está en un tercio; pero, en Lima, no figura Castillo. Están los otros tres candidatos, llamados de derecha. Entonces, aquí se expresado una desigualdad que nos obligar mirar cómo entender al Perú y como proponer nuestro nuevo país. Y hay una gran diferencia de puntos de visto. Primer punto, Segundo. ¿Cómo los extraordinarios conceptos que nos han puesto en la agenda están operando en nuestras escuelas, en la primarias y secundaria, y también en nuestras universidades, públicas y privadas? ¿El individualismo está siendo transformado en un espíritu comunitario donde el yo se transforma en un nosotros? ¿Cómo se recrea ese gran cambio en el individualismo? Se preguntaba Alejandro. ¿Cuál es el ideal de ese individualismo? ¿Y eso no se está reforzando ni multiplicando en el día a días de los colegios? Sería un gran cambio. Lo segundo es como, en los últimos veinte años, hemos tenido un crecimiento económico sostenido, hasta el año 2019. En este contexto, todos hemos mejorado nuestros ingresos, 153 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pero la estructura de distribución no ha cambiado, que es un tema que vengo trabajando. En los últimos veinte o treinta años, hemos tenido la experiencia de Sendero Luminoso, la hiperinflación, en el gobierno de Alan García, la demolición institucional de los noventa, durante el gobierno de Fujimori, y, de repente, en el 2019, se abre la caja de Pandora, porque en Washington salió la noticia de que Odebrecht había extendido su red de corrupción y “coimeado”, con alrededor de 20 millones de dólares, a distintos funcionarios en Perú. Todo eso explotó en EE. UU y en Brasil, países en lo que fue judicializada esta empresa, y de ahí rebotó a nuestro país. Y así tenemos, en estos últimos dos o tres años, en que la corrupción se ha generalizado a toda nuestra sociedad. ¿Cómo, a través de la educación, podemos construir valores, no solo memoria, sino ejercitando nuestras conductas? Y la tercera idea para recrear es la televisión y sus contenidos. Los programas, los héroes de la televisión, los éxitos más populares, las telenovelas, ¿fortalecen esa imagen que están ustedes muy bien criticando? ¿O, más bien, son parte de esta sociedad que, en su reproducción generalizada, genera un individualismo feroz, de competencia brutal, por el éxito del dinero? Todos estos hechos, que son antes de la pandemia, como bien lo ha subrayada Narda, dan cuenta de una sociedad, de un sistema corrupto, que explota no por nuestras capacidades internas de denuncia, sino por el rebote en el exterior y, después, se sabe que el sector privado, que el club de los constructores, en alianza con las grandes corporaciones brasileras, los funcionarios públicos y los banqueros del sistema empresarial, está metido en estos escándalos. Todo el tejido social del país está en cuestión. Frente a esto, ¿cómo la educación, desde el aula, recrea o reproduce este individualismo? ¿O cómo, por el contrario, impulsa una nueva 154 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI cultura comunitaria? ¿Cómo podríamos proponer, no solamente a los gobernantes, sino también a los gobernados, una gran gesta por la educación, en la que la familia es parte de ese proceso y también el barrio, el deporte, el arte y, por supuesto, la discusión política en nuestras universidades? Entonces, dejamos a Alejandro en el uso de la palabra. Alejandro Cussianovich Muchas gracias. Así, al paso, algunas cositas. Una primera cuestión. que creo que es fundamental, es: ¿de qué individualismo estamos hablando? Y, en efecto, hay un individualismo absolutamente toxico, ponzoñoso, que no hace sino reproducir subjetividades que van a estar siempre al acecho de cualquier tentativa de cambio, de transformación social, de las relaciones sociales, etc. Pero a mí me parece importante completar esto con lo que plantea Danilo Martuccelli, cuando él habla de la importancia de la singularidad, porque, en efecto, bien lo dijo Narda, nadie puede ser si mismo al margen de los otros o de “lo otro”. Y, cuando digo “lo”, estoy colocando al mundo de la naturaleza, del que somos parte, al que pertenecemos. Entonces, ahí hay un elemento que me parece fundamental. ¿Qué tipo de gente o qué tipo de personas llegan al aula? Nos llegan niños, niñas, adolescentes, jóvenes, estudiantes de universidad, que vienen con la perspectiva de dejarse formatear o ya han sido formateados por aquello que se vende como si fuera la última chupada del mate para tener éxito en la vida. Ahí hay un tema que me parece que es central. A esto yo quisiera añadir, a cada uno de mis puntos sobre la educación, pero no entendida como escolaridad, porque si no nos sacamos de encima la cantidad de profesionales que dicen “yo no soy educador”. Una cosa es ser educador y otra cosa es ser docente, y en el país tenemos más 155 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI docentes que educadores y educadoras; pero, cuando hablamos de educar, de educación, estamos hablando del ciudadano o ciudadana. No interesa qué escolaridad tenga. Esto no forma parte del imaginario colectivo, todavía. Entonces se asimila que educador es igual a maestro. Es la escuela ámbito de la educación. ¿Y la educación que empieza en casa, que empieza en la barriga de la mamá y del papá? Esto nos complejiza. Paulo Freire decía algo muy importante. Él relacionaba educación y comunicación. Por eso, lo último que ha planteado Carlos me parece clave, ¿Y dónde quedan los medios de comunicación? ¿Y dónde queda el trato, la calidad y la calidez del trato, que no es para cargar agresividad o para abrir posibilidades distintas en la manera de relacionarse? Yo estoy convencido de que el tema de la educación es central; pero no entendido exclusivamente como escuela, como colegio, como universidad o como instituto. Yo diría que quienes tenemos ese privilegio de educar -yo soy profesor de primaria, pero quienes tenemos también el privilegio de otros espacios, entre ellos, la universidad-, ¿Estaremos preocupados por la calidad del vínculo que se establece? ¿O, como ya son adultos, ya no les incumbe? La dimensión educativa forma parte, con la constitución de la especie, como cuidadora. Esto es muy importante, a mi modo de ver, porque creemos que cuidan, las enfermeras, los médicos, la mamá, que tiene que atender a los hijos, o los abuelos. No. La cuestión de aprender a criar, acompañar, a cultivar, a cuidar, es el componente del ser humano. No es un problema, en primer lugar, de una especialidad profesional. Por supuesto que tenemos la obligación de preguntar: ¿Cuántos de los maestros y maestras no son solo docentes preocupados por llenar la cabeza de los estudiantes de conocimiento con fecha de vencimiento? Cualquier materia y cualquier oportunidad es repensar cosas y para repensarse a sí mismo. Entonces a mí me parecían importante señalar esos dos aspectos. 156 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Un tercero es esta dificultad de cantidad de jóvenes, de niños y adolescentes, que forman parte de organizaciones, por ejemplo, que son parte de los COONA, en las municipalidades, o de los DESNAS, las defensorías escolares por los derechos del niño: ¿Cómo es esto del presupuesto participativo? ¿En qué consiste? ¿No es una oportunidad para la formación, para recalificar el sentido ciudadano de las criaturas y también de los adultos, por decirlo de alguna manera? Entonces, cuando hablamos de esto, ¿Qué pasa con esta forma de organización? Es evidente que lo que se ha vivido ayer, en las elecciones, tiene que ver con una forma crítica -habrá que discutirla. Por supuesto- de lo que ha sido tradicionalmente, en los últimos treinta, cuarenta o cincuenta años, la organización sindical de los maestros, al inicio de este proceso, cuando se hizo la reforma educativa de finales de los sesenta. A mi modo de ver, el tema educativo no es privativo de quienes no somos docentes. Eso es la institución educativa. Aquí estamos hablando de este componente, de la posibilidad de un país diferente, por lo tanto, el mérito no está en cuantos años has estudiado, sino que tipo de gente vas siendo. Quería terminar con tres ideas. Uno. Retomo la necesidad de la reforma intelectual, vacía, en la crisis del desarrollo de una filosofía, pero no en el sentido abstracto, sino desde los que se vive cotidianamente. Dos. la refundación, yo diría, de la vida ética o de la ética y la política. Y, tres, lo que significa el universo, tan rico, en esta diversidad como país. Muchas gracias Carlos Amat y León Gracias Alejandro. Antes de pasarle la palabra a Guillermo Nugent, otra reflexión. Los peruanos, en los últimos veinte años, tenemos seis presidentes, de la década de los 90s y los 2000, presos, judicializados, y no solo los presidentes, sino sus equipos de gobierno. Hay congresistas, responsables de los contratos de construcción, etc. Y eso es lo que está en la desesperación de la gente, si no la 157 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pandemia. Hay un rechazo visceral ante la autoridad, no solo la autoridad del juez o del policía, sino también la autoridad de los padres o la autoridad de las leyes. Con la pandemia hemos visto la no aplicación de la norma por el 70% de la población, porque su vida económica es en la calle y, en el medio rural, es la economía de subsistencia. En el mundo urbano es la economía de sobrevivencia que se despliega en los ambulantes, artesanos, que trabajan en las calles y asumen el riesgo de contagiarse. Por eso, el Perú bate récord en contagios, porque no hay otra. ¿Cómo podemos recrear el barrio o recrear la comunidad, para organizarse y tener una respuesta a esta pandemia, que no se ha visto, que no se reduce a una relación vacuna – individuo, sino que tiene que estar vinculada a un sistema de cuidados, en una sociedad organizada desde los barrios? Y otro punto que también, adelanto para Narda., es un dato sobre una investigación de hace 4 o 5 años, que se publicó en un artículo en El Comercio. Un muchacho americano, desde que nace hasta que tiene dieciocho años tiene cinco mil o seis mil horas de escolaridad, hasta que termina el high school y universidad. Son 6,500 horas de escolaridad en aulas, pero ese mismo muchacho, hasta esa edad ha estado expuesto a 16,000 horas de televisión y esto era antes de las redes sociales por celular, ¿Por dónde va, entonces, la visibilización de los héroes? ¿Por dónde va los estilos y patrones de vida? ¿Por dónde va el éxito? ¿Va por lo que dice el maestro, que dicta clases en el aula? ¿O la emocionalidad de los valores, la ética y la ilusión de lo que quiero ser cuando sea grande pasa, más bien, por las 16 000 mil horas de tv y no por las 6500 horas de escolaridad? Les pongo estos hechos, para agitar el debate. Adelante, Guillermo. 158 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Guillermo Nugent Gracias. Rápidamente, quisiera destacar como en la educación, en primer lugar. Una cosa que llama la atención es como un texto tan central, tan claro sobre la importancia del desarrollo de la individualidad y la democracia, como el texto de José Antonio Encinas La Escuela Nueva, de 1932, es prácticamente desconocido y no se lee en las universidades55. Por ahí hay un instituto, con el nombre de Encinas, pero, en general, no se lo lee y este es un texto dejado de lado. Y es interesante porque ahí, en ese texto, Encinas cuenta como ha sido su experiencia como director de escuela primaria, en Puno, entre 1905 y 1911. Es un libro que lo escribe varios años después. Y ahí comenta su modelo de enseñanza, que eran basados en poder descubrir y trabajar con el sentido de curiosidad de los niños. Hay ahí, realmente, un texto ejemplar que, en mi opinión, además, es el más importante texto en defensa a la democracia del siglo XX, sin duda alguna, y bueno, sintomáticamente esta dejado de lado. Entonces, me parece que es bueno recordar que hubo un señor Encinas que puso mucho énfasis en la educación como un proceso de individuación y de fomento de la creatividad. Encima el texto tiene un polo de Gamaniel Churata que, de niño, había sido alumno de Encinas en esa escuela primaria. Entonces, eso, en primer lugar. Ahora, yo lo que quería señalar era que este es un evento organizado por CONCYTEC y dirigido a personas investigadoras, entonces yo ahí quería enfatizar lo que dije antes, de que la realidad comienza por casa, y que, si uno se ocupa del problema de la individuación, sería bueno ocuparse de la propia individuación. Y yo quisiera señalar que a la gente lo que le interesa, a los estudiantes, las consultorías -aunque las consultorías no es un ejercicio académico, propiamente, es otro tipo de demanda-, pero, generalmente, la 55 José Antonio Encinas. Un Ensayo de Escuela Nueva en el Perú. CIDE. Lima – Perú, 1986 (e. o., 1932.) 159 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI gran preocupación es cómo ceñirse a la metodología, es decir, cuáles son las metodologías, cuáles son las hipótesis, las variables dependientes e independientes, el famoso marco teórico, y lo que brilla por su ausencia, es un sentido de originalidad. ¿Cómo puede haber un investigador que cultive su propia individualidad si renuncia a la originalidad desde el arranque? Es verdad que es un tema bastante complejo. Cuando a uno le piden una consultoría, ese es otro asunto, ahí si no hay espacios para la originalidad. realidad y es algo muy puntual. Aunque, aun así, si uno se remite a la historia del arte, se conoce, por un lado, los contratos que firmó Miguel Ángel, cuando le encargaron hacer los trabajos para la Capilla Sixtina y eso era arquitectura religiosa y era más exigente que cualquier consultoría actúa, o sea, era muy preciso. No se podía salir de ningún detalle, bajo el riesgo de herejía. Y, sin embargo, eran las obras maestras que hizo. Entonces, yo si dijese que, en el mundo académico peruano, el de ahora, es muy importante enfatizar en un sentido de originalidad. Tenemos un déficit de originalidad espantoso, pues estamos a la zaga de lo que se hace en otras universidades. No se generan muchas ideas propias, la verdad. Se recogen datos, pero pensar, lo que se dice pensar, hay mucha difusión- No por falta de ideas, si no por exceso de inhibición. Ese me parece un punto que quiero enfatizar mucho. Y, luego, el tema de la televisión. Este es un caso muy interesante que puede servir como modelo para entender lo que estamos hablando sobre la educación. Fíjense, en mi opinión, soy un especialista, vamos a decirlo así, un ciudadano que consume esas cosas. La mejor televisión de señal abierta es la del Estado, Tv Perú, pero de lejos, de lejos, mejor pensada, mejor organizada. ¿Por qué no se puede hacer algo así con la educación? Hacer que la educación pública sea realmente la mejor. Bueno, están ahí los 160 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI privados, que algo de plata tienen que hacer, pero digamos que el modelo es la educación pública, así como es la televisión pública, a pesar de que Tv Perú tiene una serie de limitaciones, pero para programa políticos, los únicos que yo realmente me tomo en serio son las entrevistas de Tv Perú, figuretismoslo demás son ánimos de figurar, pero no de periodistas que se dediquen a escucharle al político y no a demostrarle, como hacen los demás periodistas, que saben más de política que el político. Eso es ridículo. Es poco serio. Uno, como periodista, esta para escuchar que va a decir los políticos y ya la audiencia sacará sus propias conclusiones. Entonces, ese tema de la televisión si me parece interesante. En el Perú tenemos pues ese caso, probablemente, no previsto, pero muy en claro. Y, luego, quiero volver a esta idea de la cultura enclaustrada. Me parece importante tener una cierta visión de largo plazo. Yo diría que, en el siglo XX, hemos tenido dos grandes olas restauradoras, terribles, en el sentido de la restauración europea, de la derecha con la revolución francesa, que quiere restaurar el antiguo régimen. Una es la que ya mencione, que ocurre a la caída de Leguía, que empieza un largo ciclo de una cultura conservadora, asfixiante, un culto a la colonia, un hispanismo desbocado, que dura más o menos unos treinta o cuarenta años, y la segunda ola restauradora es con el autogolpe de Fujimori. Si en la primera se quería restaurar un mundo coloquial perdido, ahora es más una fantasía gamonal, es decir, organizar las acciones cotidianas con la fantasía de entender la posición de mando como la posición de un gamonal. Ese es el autoritarismo al que estamos sujetos, y yo diría que cada elección siempre es una posibilidad de poner límite o termino a esa ola restauradora; pero, la verdad, es un mundo profundamente conservador en el que estamos, porque es una restauración tipo la historia europea del antiguo régimen. Aquí ha sido modernizar la economía, que crezca la economía, como Carlos ha señalado, pero con una fantasía gamonal, es decir, hacer una economía 161 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que produzca más dinero con sentimientos previos de la reforma agraria; vamos a decirlo así. Yo creo que estamos en ese horrendo coctel de prácticas y de emociones. No sé qué tanto tiempo más tengo. Carlos Amat y León Ya se cumplió, pero si quisieras redondear alguna idea, tienes un minuto más. Yo te provoco con esta. Dijiste, vértigo, disfrute creativo, Eso es lo que salva el alma y el origen de lo nuevo. ¿Cómo recreamos ese espíritu, en nuestras aulas, de dictadores de clase? Guillermo Nugent Eso es clave, Carlos, muchas gracias por la pregunta. Yo sí creo que el disfrute de la creación es lo que alimenta la generación de ideas y lo que veo en los estudiantes es que hay un criterio demarcacionista que es espantoso. A los chicos, cuando entran a la universidad, se les dice lo siguiente: “Este es el mundo de la ciencia y este es el mundo del sentido común. El primero dice la verdad y el segundo está equivocado”. Y luego, cuando un estudiante tiene tal o cual ocurrencia, el profesor dice: no, eso no es ciencia, olvídese usted de eso. Entonces, cuando uno ve el desbalance entre la creatividad y las ciencias sociales, están a un nivel “misio”, vamos a decirlo así. Cuando uno encuentra la creatividad en las artes populares, música, grafitis, poesías, ni se diga, ahí hay algo que no funciona. ¿Cómo es posible que en ciertas áreas de la cultura haya tremenda creatividad y en el mundo académico haya tal grado de inhibición? Hay muchos datos, se recogen muchos datos, pero, insisto Carlos, ideas nuevas no hay. Los estudiantes tienen miedo de ser censurados por sus profesores, porque piensan que sus ideas van a ser descartadas, porque no es científica o porque no es interesante o que se yo. La verdad, lo que yo he encontrado es estudiantes, con 162 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sus propias ideas, muy interesantes. De hecho, hay una persona, que conoce además Alejandro, que es Orlando Macharé, que es un brillante estudiante que tuve en San Marcos, y que hizo un estudio, a partir del trabajo con niños, muy original, muy creativo, y yo lo que creo es que eso es fundamental. Yo diría que deberíamos tomar un poco de distancia de la cultura LASA, es decir, hay mucho interés en parecerse a una universidad norteamericana y no en parecernos a nosotros mismos, y creo que eso es nuestro principal capital cultural e intelectual. Somos una sociedad que tiene una continuidad de miles de años, en la que tenemos para apoyarnos bastante, pero hay esta cosa de que LASA me ponga la estrellita en la frente y la consecuencia de eso es, pues, que no aparecen nuevas ideas. Carlos Amat y León Muchísimas gracias. Narda, tus diez u ocho minutos. Las grandes estocadas en la realidad. Narda Henríquez Muchas provocaciones y muy importantes en este momento, porque una cosa es lo que, como experiencia personal, yo pueda decir, y como intelectual también. Una situación privilegiada es ser intelectual en el Perú, porque, como dices, uno está enclaustrado, de repente, y te abres o te cierras. Pero, como experiencia individual, una cuestión que a mí me parece muy importante son los estudios de género y feminismo, porque, de alguna manera, han hecho que uno se piense a sí mismo y trate de comprenderse como persona y como ser humanos, una introspección. Eso yo quería colocarlo porque, como hemos entrado en la agenda de CONCYTEC en ciencias sociales y esto, de alguna manera, me parece muy importante. Seguramente que, en el mundo rural, 163 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI no va a ser lo mismo. Hay un debate qué hay que hacer ahí, pero precisamente hay que buscar, dialogar, para ver cómo sería en las sociedades más rurales y más locales donde va a haber mucho más conservadurismo, sin duda. Pero yo tengo un par de ideas, que desde hace mucho tiempo le vengo dando vueltas, que me parecen muy importante para Perú: son las mediaciones, en un país tan fragmentado. Tu decías: ¿cómo volvemos a construir la escuela? Puede ser importante esa idea de creatividad, pero ¿quiénes? ¿Desde dónde? Las ciencias sociales no parten con la sociología moderna ni con la psicología. El pensamiento social podemos rastrearlo hasta Guamán Poma, Pedro Zulen, Encinas, como se dijo acá. Guamán Poma era un mediador, aunque los historiadores digan que no escribió lo que escribió, pero de todas maneras era un mediador, o sea, hablada de lo que pasaba aquí para resolverlo allá. Creo que esta mediación dentro de la fractura para mí todavía sigue siendo importante. Creo que esa mediación no la va a hacer un “salvador”. Los salvadores son autoritarios, según lo que estamos viendo, de los dos lados puede haber autoritarismo y oscurantismo. Lo otro, que tengo cierta expectativa desde dónde, son los liderazgos sociales. Pienso que, a nivel intermedio, cuando digo liderazgos sociales, sociedad civil, digo el que está agrupando pequeñas empresas, el que está agrupando estudiantes, el que está haciendo agrupación de intereses, porque aquí hay polarización de intereses. Entonces, me parece que los espacios de intermediación, institucionales y sociales, son fundamentales. En una época se pensó que las mujeres son las mediadoras de la cultura. No somos necesariamente eso. Podemos ser muy esencialistas, la tradición de la medicación, pero si me parece que es una cuestión necesaria. Valorar que hay que construir esos espacios en que las nuevas generaciones puedan tener un piso 164 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI parejo para que las oportunidades no sean tan desigualmente distribuidas, el piso parejo para todos y servicios públicos colectivos. De nuevo, los primeros cien años de la república debieron poner el piso parejo para todos. Los segundos cien años debieron ser oportunidades para todos. Igualdad de oportunidades no hay. Las oportunidades también están estratificadas. Hay políticas de igualdad de oportunidades, yo estoy con ellas, pero están también estratificadas. Entonces, sin ese piso parejo, sin igualdad de oportunidades, ¿cómo vamos a transformar, crear, imaginar, recrear? Si no tenemos el piso parejo, algunas gentes lo podrán hacer, pero las grandes mayorías no lo podrán hacer. Ahora, sí creo que hay una ética pública. ¿Cómo hacemos ara reformar la ética pública? ¿Qué instituciones hay que trabajar? Pues lo local, como tu decías, pero también desde las universidades. Yo creo que el conocimiento de las ciencias sociales o el conocimiento autónomo está amenazado, en este mundo, en esta época, está amenazado. Y la autonomía universitaria y la capacidad de seguir construyendo espacios de dialogo y de inspiración y recreación, van a estar restringidos. Entonces, si me parece que instituciones como las universidades tienen que ser recreadas o resguardadas o protegidas, para que mantengan cierta autonomía. Y la universidad pública. Yo he trabajado principalmente en la universidad privada, como es la PUCP, pero soy de la universidad pública, creo que, a nivel del sector público, como tú decías, hay que recrear valores. Los valores pueden ser universales, pero no hay experiencias concretas, entonces, tiene que haber no solamente el enunciado, el principio de igualdad, el principio de derecho o el principio de solidaridad, sino que tiene que haber una experiencia práctica. Y espero que podamos imaginarnos, a nivel local, algunas experiencias, y crear esos lazos de comunidad y poder, de repente, 165 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI hacer viable algunas experiencias más democráticas y más dialogantes. Es eso lo que puedo decir ahora. Me parece que la demanda de cuidado es necesaria, pero es insuficiente. ¿Un Estado cuidador? No. Yo creo que vamos a tener un Estado muy poco cuidador. Cuando nos dicen que las vacunas las compremos cada uno con nuestro bolsillo, me parece que no hay ninguna posibilidad de pensar en una cosa colectiva de cuidado; pero sigo pensando en que hay liderazgos sociales y universidad que tenemos que tratar de cuidar. Carlos Amat y León Un minuto para que puedas dar tus comentarios finales. Narda Henríquez Bueno, me estabas preguntando esta cuestión de las escuelas. No he tenido mucha experiencia en escuelas, pero estaba mencionando esas experiencias que tienen que ver con conocimientos prácticos y con experiencias locales. Creo que hay volver a eso, o sea, ciertos conocimientos prácticos que han sido totalmente desvalorados. Yo, personalmente, pienso en la estética, por supuesto, y en las artes, que me alimentan el espíritu. Necesito rosas y necesito pan, pero creo que también tenemos que valorar los conocimientos prácticos. Yo recuerdo que, cuando era joven, había institutos tecnológicos en casi todos los pueblos. Ahora, no hay institutos tecnológicos. Entonces, no es un asunto solamente de nivelar horas. Francamente, no creo que haya condiciones para que el Perú nivele horas que estamos tan distantes. Yo creo que hay que nivelar el piso y que hay que tratar de tener instancias de educación intermedia que permitan crear canales para la supervivencia de la gente en mejores condiciones. O sea, tengo, si tú quieres, un realismo respecto a lo que se puede lograr en cinco 166 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI años, de lo que se puede lograr al año entrante, y no me parece que las grandes soluciones son las que van a solucionar el problema de la formalidad o del empleo. Creo que hay buscar, a escala local o regional, algunas soluciones intermedias. Carlos Amat y León Muchas gracias, Narda, y gracias a todos los que nos acompañan en esta mesa y al público, en general. 167 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 168 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 3 EL IMPACTO DEL COVID EN LA ECONOMÍA, EL EMPLEO Y LA SALUD FÍSICA Y MENTAL DE LAS PERSONAS 169 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 3 EL IMPACTO DEL COVID EN LA ECONOMÍA, EL EMPLEO Y LA SALUD FÍSICA Y MENTAL DE LAS PERSONAS ¿Cómo ha impactado el COVID – 19 en nuestras vidas, a nivel individual y colectivo? ¿Cómo se relaciona la pandemia con la economía en la sociedad mundo actual? ¿Se trata solo de una crisis sanitaria que impacta negativamente en la economía? ¿Estamos ante una crisis económica mundial? ¿O vivimos, más bien, en una crisis sistémica que, además del problema sanitario, incluye a la economía y a la naturaleza, en general, y el tipo de civilización que hemos construido en el marco de la modernidad? ¿Qué efectos de corto, mediano y largo plazo tiene o va a tener la crisis actual en la economía mundial y en nuestro país? ¿Cómo ha impactado o impactará en el empleo, en los siguientes meses y años? ¿De qué modo la pandemia ha activado o acelerado los procesos de cambio estructural que vienen ocurriendo a nivel mundial? ¿Cuáles son los beneficios y riesgos del teletrabajo en el Perú? ¿Cómo ha impactado la pandemia en la salud física y mental de las personas? ¿Qué impacto ha tenido el confinamiento y la pandemia en las relaciones de género en las familias y en la vida pública? ¿De qué “normalidad” estamos hablando cuando se dice que tenemos que “volver a la normalidad”? ¿Era “normal” lo que teníamos o como vivíamos? ¿Es “normal” la desigualdad social, el consumismo y la individualización en que vivimos? ¿Crecimiento económico o desarrollo sostenible? ¿Hacia dónde debemos encaminarnos como sociedad? 170 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Estas son algunas de las preguntas en torno a las cuales giró la conversación de esta Mesa, conformada por Arturo Manrique Guzmán, Roxana Barrantes Cáceres y Fernando Villarán, como expositores, con la conducción de Javier Portocarrero Maisch, que seguidamente pasamos a presentar. Javier Portocarrero Maisch Buenos días. Saludos a todos y a todas. Quiero empezar por felicitar y agradecer a Concytec por la idea de generar este espacio, que es tan importante, un taller sobre la formación en ciencias sociales en el Perú. Saludo el interés de promover este espacio de dialogo y, en particular, la Mesa de hoy día, que es sobre el impacto del COVID-19. Para discutir este tema del impacto del COVID en la economía, el trabajo y la salud, tenemos un panel multidisciplinario, en el que están presentes un sociólogo, una economista y, en tercer lugar, un ingeniero industrial - economista. Entonces, tendremos varios puntos de vista o diferentes miradas, para abordar este tema, que es multidisciplinaria. Como todos saben, la economía peruana, el año pasado, cayó 11.1% como resultado precisamente del COVID–19, de la pandemia, del SARS COV 2, que lo origina. El caso peruano es un caso muy particular, porque hubo una cuarentena sumamente estricta, desde el 16 de marzo de 2019, y esto impacto muy negativamente en el nivel de producción, en el nivel de empleo, en el confinamiento y la salud mental de las personas; pero, a la vez que tiene una de las recesiones y generación de desempleo más graves del mundo, nuestro país tiene también resultados sanitarios muy malos. Si uno mide la cantidad de muertes registradas por el SINADEF como exceso de muertes respecto al 2019, prepandemia, digamos tenemos más de 130 mil muertes, y si uno lo estandariza por el 171 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tamaño de la población, lamentablemente, estamos en el pico o en la cima del mundo en esta estadística tan negativa. Y, a la vez ha sido una pandemia tan fuerte en lo económico, con consecuencias tremendas en la producción. el empleo, se preveía que, en el 2021, digamos, iba haber un rebote rápido en la economía. Si el 2020 era la peor recesión en treinta años, el 2021 se suponía que iba haber un crecimiento del 10% u 11%, para reactivar la economía; pero ahora hay dos factores de incertidumbre que son desafiantes y que son digamos tremendos retos para este y, sobre todo, para el próximo gobierno, que es, como sabemos, la pandemia, la segunda ola, y en segunda instancia, el tema de la incertidumbre política, las elecciones. Entonces, ambos temas se relacionan. Al caer la economía, cayó mucho el empleo, la gente está sin trabajo, ha consumido sus ahorros, ha estado confinada, con los hijos muchas veces en casas donde hay hacinamiento. Entonces, los comportamientos, la inactividad física, el sedentarismo, la violencia doméstica, todo esto ha hecho aumentar el nivel de estrés de la población y eso también, digamos, tiene un reflejo político en el malestar de la población frente a una clase política que muchas veces es percibida como corrupta, como que solamente busca su propio beneficio. En ese contexto, la posibilidad de que haya outsider, de que haya votación por candidatos que representan un cuestionamiento básico al sistema, es algo que creo que ha pasado el domingo 11 de abril. Yo no quiero extenderme mucho. Solo quería mencionar que es un tema tremendo, tanto en la parte económica, como en la parte de empleo, la salud y la familia, y todo esto tiene su correlato político como lo estamos viendo estos días. Para discutir este tema, tenemos a nuestros tres panelistas. Dejo con el uso de la palabra al primero de ellos, que es Arturo Manrique. 172 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Arturo Manrique Guzmán Muchas gracias. Quiero comenzar diciendo que vivimos en un mundo en metamorfosis. Este proceso no ha empezado ahora, sino que, como lo ha señalado Edgar Morin, viene ocurriendo desde hace décadas, situación que se ha acelerado en el periodo neoliberal. La pandemia COVID - 19 ha hecho evidente la metamorfosis societal en curso, que es irreversible, sin que aún podamos visualizar hacia donde nos van a conducir: ¿Sociedad - Mundo o Imperio - Mundo? Estas son las alternativas que tenemos por delante y lo que resulte dependerá de lo que hagamos en el ejercicio de una ciudadanía activa y cosmopolita. Bruno Latour ha señalado que “la crisis sanitaria forma parte de aquello que no es una crisis –siempre pasajera–, sino una mutación ecológica duradera e irreversible. Si bien tenemos buenas probabilidades de ‘salir’ de la primera, no tenemos ninguna oportunidad de ‘salir’ de la segunda”56. El COVID – 19, como seguidamente veremos, desata una crisis mundial, de tipo sistémico, que no sólo es económica, sino que también es ecológica, ambiental. La pandemia, después de dejar su secuela de muerte y daños a la salud, pasará, pero la crisis nos acompañará por varios años. Probablemente, nos recuperemos en lo económico, pero la mutación ecológica, que apenas está comenzando, se mantendrá en los años y décadas venideras. Es este el contexto en el que hay que situar la pandemia que estamos padeciendo en la actualidad. En el 2020, se han producido 94,000 muertes más que las registradas el año anterior en nuestro país. El COVID–19, oficialmente, causó 37,621 muertes; pero existen 56,379 decesos que aún están “sin explicar”. Lo mismo viene 56 Bruno Latour. Imaginer les gestes-barrières contre le retour à la production d’avant-crise. Disponible en: https://aoc.media/%20opinion/2020/03/29/imaginer-les-gestes-barrieres-contre-le-retour-a-la-production- davant-crise/ 173 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ocurriendo este año. Cuando pase la crisis de la salud generada por la pandemia será necesario conformar una Comisión de la Verdad que establezca el número real de muertes que se han producido y el número de personas que se contagiaron y las consecuencias que tuvo en la salud física y mental de las personas y en la economía de las familias. Se tiene que establecer asimismo las responsabilidades, a todo nivel, empezando por el papel que ha desempeñado la población en las distintas regiones o departamentos, el rol del Estado, la respuesta del sistema de salud público y privado, las responsabilidades políticas dentro y fuera del Congreso de la República, el papel desempeñado por el sector privado y por las organizaciones de la sociedad civil, entre otros. Es importante no solo sincerar las cifras y establecer las responsabilidades de los distintos actores públicos y privados, estatales y no estatales, sino que hay que extraer las lecciones que nos permitan afrontar en mejores condiciones las futuras pandemias que ya han sido anunciadas. EL COVID – 19 ES UNA SINDEMIA GLOBAL El concepto de SINDEMIA fue propuesto por el antropólogo Merrill Singer, en los años noventa, en relación al VIH / SIDA, para describir una situación en la que dos o más enfermedades o pandemias interactúan entre sí y con el entorno, causando un mayor daño que el que podrían generar actuando individualmente57. Sindemia no es igual a comorbilidad o coinfección, que aluden a la presencia de dos o más enfermedades en una persona. En una sindemia no hay copresencia, sino concurrencia, esto es, interacción, 57 Merrill Singer. Aids and the health crisis of the U.S. urban poor; the perspective of critical medical anthropology. Social Science & Medicine, 1994, 39(7):931-948. Véase también: Merrill Singer. A Dose of Drugs, a Touch of Violence, A Case of AIDS: Conceptualizing the SAVA Syndemic. Free Inquiry in Creative Sociology, 1996, 24 (2): 99 – 110. 174 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI lo que potencia e incrementa las consecuencias negativas para la salud. En una sindemia, uno más uno no es igual a dos (1 + 1 ≠ 2), sino más que dos. El COVID – 19 es una SINDEMIA, esto es, una pandemia sinérgica, que interactúa, se retroalimenta y se potencia mutuamente con: 1) Otras enfermedades o problemas de salud existentes (obesidad, desnutrición, hipertensión arterial, problemas cardiacos, insuficiencia renal, etc.); 2) Otras pandemias y/o pandemias sociales (violencia de género, depresión, Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad – TDAH, Trastorno de Límite de Personalidad y Síndrome de Desgaste Ocupacional o “Síndrome Burnout”); 3) Problemas sociales subyacentes (desigualdad social, pobreza, discriminación racial, etc.); y 4) Problemas ambientales (cambio climático, desastres naturales, otras zoonosis, etc.). La gráfica de la figura 1 describe la sindemia global del COVID – 19, teniendo en cuenta no solo los problemas mencionados, sino también los procesos que están detrás, como la individualización, el consumismo, el capitalismo del desastre y la crisis sistémica que, finalmente, la pandemia ha venido a desencadenar. Todos los factores mencionados interactúan entre sí y se potencian mutuamente, lo que no solo agrava su incidencia, sino que además hace más dañino y letal al COVID – 19. El origen de cepas como la inglesa, la surafricana o la brasileña se explica, en parte, por la concurrencia de estos factores en estos países, lo que se torna más peligroso aún por las condiciones de pobreza, desigualdad social y discriminación racial que se vive en los países del sur. 175 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 1 MODELO ECOLÓGICO DE LA SINDEMIA GLOBAL DEL COVID – 19 Individualización, Covid - 19 Crisis sistémica consumismo, (económica, política, capitalismo de SINDEMIA GLOBAL social, cultura y desastres ambiental) Violencia de género, depresión, etc. Otras enfermedades y Desigualdad social, Cambio climático problemas de salud pobreza, discriminación racial, etc. Familias Comunidades Redes sociales scuelas Hospitales Lugares Espac E de trabajo ios públicos Transporte Diseño s o t Uso Al i m e n urbano d e suelo as Economía m Politíca Nor ulturales c zoonosis Naturaleza Nivel Micro Nivel Meso Nivel Macro Institucional Naturaleza Elaboración: AMG (en base al Informe de la Comisión Lancet, 2019). EL COVID – 19 DESENCADENA UNA CRISIS SISTÉMICA A NIVEL MUNDIAL Y ES REVELADOR DE LA METAMORFOSIS SOCIETAL EN CURSO En La doctrina del shock, Naomi Klein nos dice que el neoliberalismo y la “sociedad de mercado” nos ha conducido a un “capitalismo del desastre”, signado por la vulnerabilidad, el miedo y la falsa promesa de seguridad, que es utilizada con fines comerciales58. Este tipo de capitalismo, en la actualidad, presenta las siguientes características: a) Una desigualdad social extrema; 176 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI b) El consumismo; c) La individualización, que no se vive como autonomía, sino que es inducida por la institucionalidad existente; d) Las crisis económicas, que son recurrentes en las distintas regiones del mundo. e) Los riesgos / desastres / catástrofes que ocurren en todo el mundo, cada vez con mayor frecuencia, La concurrencia de todos estos factores ha desencadenado la crisis ambiental que actualmente venimos padeciendo. Mastrangelo y Ruiz han identificado cinco formas en que esta crisis puede “crear una pandemia”, que son las siguientes: 1) El “tráfico de la fauna a escala global”, que incrementa los contactos entre las especies silvestres y los seres humano, lo que altera la virulencia de sus huéspedes, que se reproducen infectando a los humanos, sin eliminar a sus hospedadores; 2) La “destrucción de los ecosistemas naturales”, como consecuencia de la urbanización, la industrialización, la expansión de los campos de cultivo y la crianza masiva de animales (pollos, pavos, cerdos, vacas, etc.), que son demandados en las zonas urbanas, lo que reduce el hábitat de los animales silvestres e intensifica su contacto con las personas, que se hace frecuente, conllevando la trasmisión de diversas enfermedades de animales a humanos; 3) La “extinción de especies silvestres”, como consecuencia de la destrucción de los hábitats naturales y del tráfico de animales, que simplifica la cadena alimentaria y disminuye las relaciones entre las especies que de manera natural controlan el tamaño 177 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de las poblaciones animales, haciendo que crezcan sin control natural e incrementen su contacto con los humanos y, con ello, la probabilidad de trasmitir diversos patógenos; 4) El “cambio climático global”, esto es, el aumento de la temperatura del planeta, que hace que “especies típicamente tropicales ahora encuentren un hábitat apropiado en regiones templadas”, que son las más pobladas del planeta, lo que hace que “insectos típicamente tropicales” sean vectores de enfermedades infecciosas en las zonas templadas. 5) “La urbanización y la globalización”, que hace que las personas se concentren en megaciudades y “desplieguen una gran movilidad a escala planetaria”, lo que facilita el contagio de diversos patógenos y su rápida propagación desde su lugar de origen hacia distintos puntos del planeta, haciendo que las epidemias se conviertan en pandemias, situación que es reforzada por el consumismo y la extracción de recursos naturales en sus distintas modalidades59. Bajo estas condiciones, se producen fenómenos como las zoonosis, que es el caso del COVID – 19, que interactúan con el sistema global y viralizan el mundo, desencadenando una crisis sistémica, que es a la vez: a) Ambiental; b) Económica, a nivel mundial; c) Política, a nivel nacional e internacional; d) Institucional; y e) Sociocultural 59 Matías Mastrangelo y María Guillermina Ruiz. Cinco formas en las que transformando el ambiente creamos una pandemia. Lavaca: 29 / 03 / 2020. Disponible en: https://www.lavaca.org/notas/cinco-formas-en-las-que- transformando-el-ambiente-creamos-una-pandemia/ 178 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Esta crisis se desencadena de un momento a otro, por “efecto mariposa”, propagándose por todo el mundo, lo que a su vez da cuenta de una metamorfosis profunda que es la que venimos viviendo en la actualidad. En relación a este concepto, en su Elogio de la metamorfosis, Edgar Morin nos dice lo siguiente: “La idea de metamorfosis, más rica que la de revolución, contiene la radicalidad transformadora de ésta, pero vinculada a la conservación (de la vida o de la herencia de las culturas) ... Ya no basta con denunciar, hace falta enunciar. No basta con recordar la urgencia, hay que comenzar a definir las vías que conducen a la Vía … La metamorfosis sería, en efecto, un nuevo origen”60. El concepto de metamorfosis es clave para entender lo que viene ocurriendo en la sociedad - mundo actual. El primero en usarlo no ha sido Morin, sino Marx, primero, en su Contribución a la crítica de la economía política61, de 1859, y luego, en el primer tomo de El Capital, de 186762. En estas obras, Marx estudia el modo de producción capitalista partiendo de un análisis “micrológico” de la “forma de valor de la mercancía” (M – D / D – M / M – D – M), que él concibe como la “forma celular” de la economía capitalista. Su aproximación es fenomenológica e histórica y tiene como propósito describir, en términos históricos, cómo surge y se desarrolla la forma mercancía en la economía capitalista y su correlato en la conciencia humana, que opera a través del proceso de enajenación. El concepto de metamorfosis, en su planteamiento inicial, sirve a este propósito. A través de él, Marx da cuenta del advenimiento del capitalismo, como un proceso lento, que surge en el siglo XVI 60 Edgar Morin. Elogio de la metamorfosis. El País: 17 / 10 / 2010. Disponible en: https://elpais.com/diario/2010/01/17/ opinion/1263682813_850215.html 61 Karl Marx. Contribución a la crítica de la economía política. Siglo XXI Editores. México D.F. – Buenos Aires – Madrid, 2008. 62 Karl Marx. El Capital. Critica de la economía política, Siglo XXI Editores. México D.F. – Buenos Aires – Madrid, 2008. 179 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y se expande a lo largo de tres siglos, hasta llegar al siglo XIX. La revolución burguesa del siglo XVIII consolidó este proceso. La metamorfosis de la mercancía, que es circular y de reproducción ampliada, tiene como correlato a la metamorfosis del trabajo, esto es la transformación de la servidumbre en trabajo asalariado, que es como Marx explica el surgimiento de la burguesía y del proletariado. Estos elementos que constituyen la sociedad burguesa no surgen por revolución, sino por metamorfosis, mediante un proceso lento, pero irreversible, que se da a lo largo del tiempo. La literatura marxista ha dejado de lado el concepto de metamorfosis -salvo en los estudios que se han hecho sobre la teoría del valor- y ha priorizado el concepto de revolución. El “cambio social”, para los seguidores de Marx, ocurre solo por la “vía revolucionaria”, lo que claramente es una lectura ideológica, aunque no necesariamente eurocéntrica. La revolución es lo contingente y propio de la sociedad burguesa. La metamorfosis, en cambio, es un proceso de cambio y transformación social que está siempre presente en los distintos tipos de sociedades. Marx, en El Capital, realiza un análisis en retrospectiva de la metamorfosis de la sociedad burguesa. Haríamos bien en realizar un análisis prospectivo de la metamorfosis en curso, teniendo en cuenta la complejidad social humana, que no se circunscribe a la economía o la política, y es lo distintivo de la sociedad – mundo emergente. Vivimos en un mundo en metamorfosis. Y es esta metamorfosis, que es multidimensional y compleja y que no necesariamente pasa por la política, la que hay que conocer en sus distintas dimensiones. Edgar Morin, a diferencia de Marx, que concibe el concepto en términos estrictamente societales, utiliza la transformación del gusano de oruga en mariposa como modelo de metamorfosis: 180 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI “¿Qué significa el término «metamorfosis»? Para concebirlo, hay que considerar qué ocurre con la crisálida donde se encierra la oruga rampante. Se efectúa un proceso de autodestrucción de la oruga que al mismo tiempo es de autoconstrucción de la mariposa: la mariposa tiene la misma identidad que la oruga, pero dispone de una complejidad que ha hecho emerger nuevas cualidades, nuevas propiedades, como la de volar. La metamorfosis es común a numerosas especies de insectos. Cada uno de nosotros ha vivido una metamorfosis personal a partir de un embrión, ha pasado por un estadio fetal, en el interior de su madre como un cuasi pez, en un ambiente acuático, para convertirse en un humano terrestre. Todas estas metamorfosis son repetitivas, cuasi programadas. Ahora bien, la historia humana ha nacido de una metamorfosis no programada que le hubiera parecido imposible a cualquier observador extraterrestre, si la hubiera encontrado hace diez mil años”63. Posteriormente, como ya ha sido señalado, distingue el concepto de metamorfosis del concepto de revolución, y señala que “a partir del siglo XXI, se plantea el problema de la metamorfosis de las sociedades históricas en una sociedad - mundo de un tipo nuevo, que englobaría a los Estados-nación sin suprimirlos. Pues la continuación de la historia, es decir, de las guerras, por unos Estados con armas de destrucción masiva conduce a la cuasi-destrucción de la humanidad”64. Esta es la situación en que nos encontramos actualmente y que la pandemia del COVID – 19 ha evidenciado en toda su magnitud. Ulrich Beck, antes de fallecer en el 2015, también hizo uso de este concepto en su último libro, titulado La metamorfosis del mundo, 63 Edgar Morin. El Método VI. Ética. Editorial Cátedra. Madrid – España, 2006, p. 200. 64 Edgar Morin. Elogio de la metamorfosis. Ob. Cit. 181 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que se publicó póstumamente65. Beck, al igual que Morin, utiliza el concepto para describir el paso del Estado – Nación a la Sociedad – Mundo emergente, que es como aquí se usa el concepto. “Aunque llevo muchos años enseñando sociología y estudiando la transformación de las sociedades modernas, no sabía dar respuesta a una sencilla, pero necesaria pregunta —¿qué significan los acontecimientos globales que se despliegan ante nuestros ojos en la pantalla del televisor? —, por lo que tuve que declararme en quiebra. No había nada —ni un concepto, ni una teoría— capaz de expresar la confusión del mundo en términos conceptuales, como exigía Hegel. Esa confusión no puede conceptualizarse desde el punto de vista de las nociones de cambio de que dispone la sociología: evolución, revolución y transformación, pues vivimos en un mundo que no está solo cambiando, sino que se está metamorfoseando. El cambio implica que algunas cosas cambian, pero otras siguen igual: el capitalismo cambia, pero algunos aspectos del capitalismo permanecen inalterables. La metamorfosis implica una transformación mucho más radical, mediante la cual las viejas certezas de la sociedad moderna se desvanecen mientras surge algo completamente nuevo. Para comprender esta metamorfosis del mundo hay que explorar los nuevos comienzos, centrándose en lo que surge de lo viejo e intentando comprender las futuras normas y estructuras que caracterizan la confusión del presente”66. En el contexto de la “sociedad del riesgo global” la metamorfosis viene de la mano con los problemas globales a los que tenemos que hacer frente en el mundo actual. “La metamorfosis que producen 65 Ulrich Beck. La metamorfosis del mundo. Editorial Paidós. Barcelona – Buenos Aires – México, 2017 (e. o., en alemán: 2016). 66 Ibíd., p. 8. 182 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI los riesgos globales transfigura el imperialismo unidireccional, convirtiéndolo en un cúmulo de incertidumbres manufacturadas; un problema compartido que no puede resolverse a escala nacional ni recurriendo al viejo dualismo de lo «colonial» y lo «poscolonial»67. Beck no sólo reivindica el concepto de metamorfosis -planteado antes por Marx y Morin-, sino que nos ofrece una definición más amplia para entender el mundo actual. Tanto Beck, como Morin, han trabajado estos temas desde hace varias décadas, anticipando lo que sería la sociedad el siglo XXI, pero es ahora, con la pandemia y la crisis mundial que desencadena, que se confirma que estaban en el camino correcto. Ignacio Ramonet, por su parte, ha definido la pandemia del COVID – 19 como un “hecho social total”, haciendo una analogía con el denominado “efecto mariposa”, planteado por Edward Lorenz, en 1972, en el marco de la teoría del caos68, lo que es otra manera de referirse a la metamorfosis societal en curso: “A estas alturas, ya nadie ignora que la pandemia no es sólo una crisis sanitaria. Es lo que las ciencias sociales califican de ‘hecho social total’, en el sentido de que convulsiona el conjunto de las relaciones sociales, y conmociona a la totalidad de los actores, de las instituciones y de los valores”. “Estamos padeciendo en nuestra propia existencia el famoso ‘efecto mariposa’: alguien, al otro lado del planeta, se come un extraño animal y tres meses después, media humanidad se encuentra en cuarentena… Prueba de que el mundo es un sistema en el que todo elemento que lo compone, por insignificante que parezca, interactúa con otros y acaba por influenciar el conjunto”69. 67 Ibi., p. 63. 68 Edward Lorenz. La esencia del caos. Editorial Debate, Madrid – España, 1995 (e. o. en inglés: 1993). 69 Ignacio Ramonet. La pandemia y el sistema – mundo. En: Le Monde dilplomatique: 25 / 04 / 2020. Disponible en: https://www.lemondediplomatique.cl/ante-lo-desconocido-la-pandemia-y-el-sistema-mundo-por-ignacio- ramonet.html 183 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI El COVID – 19, es cierto, no distingue entre personas; pero la desigualdad social si lo hace y es por eso que son los pobres, los trabajadores, los migrantes, la gente del campo, etc., los que están más expuestos a sus efectos y lo que padecen una mayor incidencia y mortandad, a causa de la pandemia. Y estos problemas están presentes en todo el mundo, tanto en los países del norte, como en los países del sur -y entre países-, aunque su incidencia es significativamente mayor en estos últimos. El concepto de revolución, en consecuencia, es inadecuado para pensar lo que viene ocurriendo en la sociedad actual, a nivel mundial, lo que no necesariamente quiere decir que tenga que ser descartado. Su uso, por ejemplo, está plenamente justificado para pensar la revolución científico - tecnológica en curso y tampoco se puede descartar su utilidad en el ámbito político, a nivel del estado nación. A nivel de la sociedad mundo, sin embargo, es más adecuado hablar de metamorfosis: − Primero, porque el concepto de revolución opera a nivel del Estado – Nación y se circunscribe a lo político, lo que está muy lejos de la complejidad que caracteriza a la sociedad mundo actual. − Segundo, porque no es posible hacer tabla rasa de todos lo existente, para comenzar de nuevo, lo que implica violencia e, inevitablemente, la violación de los derechos de las personas y minorías culturales. Lo ocurrido en la ex Unión Soviética o en China, es un buen ejemplo de eso. − Tercero, en consonancia con la anterior, porque la idea de revolución conlleva siempre violencia y la violencia a veces es inevitable, pero no se justifica y tampoco no es algo que no se pueda evitar. Las dimensiones de la sociedad mundo, además, en caso de una transformación violenta, implicarían una 184 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI verdadera catástrofe planetaria, que eventualmente incluiría el uso de armas nucleares. Nada garantiza, además, que una revolución política nos lleve a un nuevo tipo de sociedad, diferente a la actual y, menos aún, más justa. Las dos grandes revoluciones del siglo XX, que tuvieron lugar en Rusia y China, a la larga, no han impedido la reinstauración del capitalismo en esos países, en una fase más avanzada, imperialista, pero capitalismo, al fin y al cabo. El socialismo, por otro lado, en su versión de “socialismo democrático”, funciona mejor en los países que no han pasado por una experiencia revolucionaria, como es el caso de los países escandinavos, que en los que pasaron por la experiencia revolucionaria. El concepto de metamorfosis, en consecuencia, no solo es más rico, sino que es más amplio que la idea de revolución. Se nutre de la evolución de las especies, en general, y de la historia humana, en particular, lo que trasciende el ámbito de la modernidad, que es en el que se ubica la idea de revolución, en sus distintas variantes históricas, que incluye a la revolución burguesa y la revolución proletaria. “La supervivencia, el progreso, el desarrollo de la humanidad van unidos a la metamorfosis”70, lo que implica una esperanza ética, además de política. La metamorfosis, desde un punto de vista sistémico, activa la triada individuo – sociedad – especie y no se sesga por ninguno de sus componentes, como ocurre con el liberalismo y el neoliberalismo, en el ámbito de la sociedad burguesa, o con el “socialismo real” y el “socialismo del siglo XXI”, en la tradición de la izquierda marxista. “Toda metamorfosis parece imposible antes de que sobrevenga”71, nos dice Morin. Y en el mundo actual, aun cuando nos sea difícil reconocerla en medio de la pandemia, estamos viviendo una metamorfosis. 70 Edgar Morin. El Método VI. Ética. Ob. Cit., p. 203. 71 Ibid., p. 94. 185 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI LA CRISIS SISTÉMICA ACTUAL VIENE PRECEDIDA DE UNA SERIE DE CRISIS ECONÓMICAS Y DE EVENTOS PANDÉMICOS QUE NO SE HA DADO NUNCA ANTES EN LA HISTORIA Entre las crisis económicas y financieras precedentes, podemos mencionar las siguientes: 1) La crisis de la deuda externa en América Latina (1980 - 1990); 2) El lunes negro en la bolsa de Nueva York, de 1987; 3) La crisis del peso mexicano, de 1994; 4) La crisis asiática, de 1997; 5) La crisis del rublo, en 1997; 6) La crisis argentina, en el 2001 y 2002; 7) La crisis de la burbuja puntocom, del 2000; 8) La Gran Recesión o crisis del 2008, en los EE.UU.; 9) La crisis de la deuda en Europa (2009 - 2010); 10) La crisis española (2008 - 2015), entre otras. Entre las pandemias, podemos mencionar a las siguientes: 1) La gripe aviar, 2) La gripe A o H1N1; 3) El síndrome respiratorio de Oriente Medio -MERS-; 4) El virus del Zika; y 5) El COVID – 19. A ellos, hay que agregar, el SIDA y otros brotes pandémicos (ébola, difteria, colera, malaria, etc.), que se arrastran del siglo anterior. 186 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI El COVID – 19 es una zoonosis que, debido a las características que presenta la sociedad actual, signada por la individualización, el incremento de las desigualdades sociales, el consumismo y el colapso ambiental -problemas que ya han sido mencionados anteriormente-, ha devenido en una crisis sistémica que, además de mundial, es compleja y multidimensional, esto es, ecológica, económica, política, institucional y sociocultural, tal como se describe en la siguiente figura. Figura 2 ZOONOSIS Y CRISIS SISTÉMICA Neoliberalismo = Sociedad de Mercado = Globalización de los mercados CAPITALISMO DE CRISIS AMBIENTAL CRISIS SISTÉMICA DESASTRES Desigualdad social Tráfico de fauna a Ambiental extrema escala global Destrucción de los Consumismo ecosistemas Economía - mundo Extinción de Política nacional e Individualización especies silvestres internacional Crisis económicas Cambio climático Institucional Riesgo / Desastres Urbanización y Socio - Cultural / Catástrofes globalización Sociedad Mundo emergente = Planetarización La pandemia, bajo un “efecto mariposa”, se ha propalado por todo el mundo a una velocidad nunca antes vista. El COVID - 19 es viral en un doble sentido: como agente patógeno y por la rapidez con que ha “viralizado el mundo”. La pandemia pasará, en uno o dos años, pero la crisis económica y los problemas de civilización que acarrea, continuarán. Y, cuando pase la crisis, en el mediano o largo plazo, el problema ambiental, al que tenemos que hacer frente ahora y 187 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en el futuro, seguirá, comprometiendo a las generaciones que aún están por nacer. Este es el balance que nos deja la experiencia que actualmente vivimos a nivel mundial. Ahora bien, la frecuencia y recurrencia de los problemas que han sido señalados, a nivel mundial, que no se ha dado antes en la historia del capitalismo -y, menos aún, en la historia de la humanidad-, es lo que caracteriza al periodo neoliberal, lo que no es casualidad, como tampoco lo es la crisis actual, que es global no solo en el sentido económico, sino que incluye el problema ambiental y las otras dimensiones de “lo social” (la política, la cultura, etc.), que es lo que la hace una crisis sistémica. LA CRISIS ACTUAL, DESENCADENADA POR EL COVID – 19, ES DISTINTA A LA QUE VIVIÓ EL MUNDO A INICIOS DEL SIGLO XX En el marco de la crisis desatada por el COVID – 19, se ha hablado mucho sobre la experiencia que vivió el mundo al finalizar la primera guerra mundial y en el periodo entre guerras. La situación actual, sin embargo, es distinta, debido a las siguientes razones: − Entre 1918 y 1920, al finalizar la primera guerra mundial, se produjo la gripe de Kansas (mal llamada gripe española), que causó una mortandad que se estima entre 40 y 80 millones de personas, en todo el mundo. Esta pandemia no estuvo vinculada a la crisis del ’29, que ocurrió una década después. Al contrario, lo que sobrevino a la gripe de Kansas fueron los “maravillosos años veinte”, vinculados al charlestón, el jazz, en la música, el cine de Chaplin y de los hermanos Marx, entre otros, la moda en París, etc., que fueron vividos sin límites, hasta el Crac del ’29. 188 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − En la situación actual no hay una guerra que la preceda y el COVID – 19 viene de la mano de la crisis mundial que desencadena. En la centuria pasada, el consumismo y el despilfarro vino después de la pandemia. En la situación actual, el consumismo y el despilfarro, junto con el incremento de las desigualdades sociales, han activado la zoonosis y la pandemia que vivimos y han desencadena la actual crisis mundial. − La gripe de Kansas y el Crack del ’29 se dieron dentro de un periodo revolucionario, a nivel mundial, caracterizado por el ascenso del socialismo, que se perfilaba como alternativa al capitalismo, luego de la revolución rusa de 1917. En este contexto, la crisis del ’29 puso en jaque al capitalismo, pero sirvió también, luego del New Deal impulsado por Roosevelt, para que se consolidara como alternativa económica, Se configuró así, luego de la segunda guerra mundial, un mundo bipolar, en el que hemos vivido hasta hace poco. − Actualmente, no vivimos en una situación parecida. No hay revolución ni alternativa política a la vista. El problema, además, trasciende la esfera política e ideológica y, en buena cuenta, es consecuencia del mundo bipolar en el que hemos vivido. No podemos pensar el siglo XXI, y lo que viene con él, con los parámetros políticos e ideológicos de los siglos XIX y XX, lo que no necesariamente quiere decir que debamos dejar de lado todo lo existente. LA NATURALEZA ES PARTE DE LA SOCIEDAD Esta tesis nos obliga a replantear el objeto de estudio de la sociología, tal ha sido concebido en el marco de la modernidad. El COVID – 19 ha evidenciado dos cosas: 189 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − Primero, que la sociedad no puede construirse al margen de la naturaleza, ignorándola y, peor aún, yendo en contra de ella; y − Segundo, que la naturaleza es parte de la sociedad, que actúa e interviene en ella de manera frecuente y que, por lo tanto, no podemos hacer caso omiso de ella. La naturaleza no sólo es parte de la sociedad, sino que pone límites y condiciona el actuar humano. No se trata, por tanto, de “incluir” a la naturaleza (o de “naturaleza incluida”, como diría Ulrich Beck), sino de repensar lo social partiendo de su sustrato natural. Esta idea ya la había planteado Bruno Latour hace varios años. A estas alturas, es evidente que “lo social”, en el sentido en que se formuló esta idea en el marco de la sociología clásica y contemporánea, no existe. Y eso pone en cuestión a la “sociología de lo social”, que se construyó en torno a esta categoría. “El estado de la sociedad depende en todo momento de las asociaciones entre muchos actores, la mayoría de los cuales no tienen formas humanas. Esto es cierto en el caso de los microbios - como hemos sabido desde Pasteur - pero también en el de Internet, la ley, la organización de los hospitales, la logística del Estado, así como el clima. Y, por supuesto, a pesar de todo el ruido que rodea al “estado de guerra” contra el virus, no es más que un eslabón de una cadena en la que, la gestión de las existencias de máscaras o test, la regulación de los derechos de propiedad, los hábitos cívicos, los gestos de solidaridad, cuentan exactamente igual para definir el grado de virulencia del agente infeccioso. Una vez que se tiene en cuenta toda la red de la que es un solo eslabón, el mismo virus no actúa de la misma manera en Taiwán, Singapur, Nueva York o París. La pandemia no es un fenómeno 190 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI más “natural” que las hambrunas del pasado o la actual crisis climática. La sociedad hace tiempo que ha superado los estrechos límites de la esfera social”72. Lo social, en buena cuenta, se formuló como herramienta diferenciadora de lo natural, como si se tratara de un mundo aparte. La naturaleza y la vida, sin embargo, están insertas dentro de la sociedad o, más bien, al contrario: nunca hemos dejado de ser naturaleza. Además de las instituciones, el entramado organizacional y el Internet, la vida social incluye a otros seres vivos, entre los que cabe considerar a los distintos tipos de microrganismos. Los “actantes”, sean humanos o no, configuran una red de asociaciones que es lo que reproduce la vida en sociedad., que opera siempre dentro de la naturaleza. El problema ecológico lo evidencia en toda su magnitud. La crisis desatada por el COVID – 19, como señalamos al inicio, citando a Latour, forma para de una “mutación ecológica duradera e irreversible”. Esta “mutación ecológica”, que no podemos evitar, nos acompañará por muchos años, más allá de la pandemia y de la crisis que desencadena, y los cambios y consecuencias que tenga dependerá de cómo resolvamos la crisis actual en los siguientes años. En cierto sentido, el COVID – 19 nos prepara para las crisis venideras: “Es como si la intervención del virus pudiera servir de ensayo general para la próxima crisis, en la que la reorientación de las condiciones de vida se va a plantear como un reto para todos nosotros, así como todos los detalles de la existencia diaria que tendremos que aprender a resolver cuidadosamente”73. 72 Bruno Latour. ¿Estamos en un ensayo general? Critica Inquiry: 26 / 03 / 2020. Disponible en: https://www. climaterra.org/post/estamos-en-un-ensayo-general 73 Ibid. 191 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Esta hipótesis de Latour, que también ha sido planteada por Bill Gates y otros hombres de ciencia, es solo eso, una hipótesis, con altas probabilidades de ocurrencia, pero que necesita ser probada. La “prueba”, sin embargo, en caso de confirmación, no ocurrirá al margen de la historia y del curso que tomen los acontecimientos en la sociedad mundo en que vivimos, con la secuela de muerte y destrucción que eso supone. RETOS PARA LA NUEVA GENERACIÓN DE CIENTÍFICOS SOCIALES Lo hasta aquí señalado plantea algunos retos que seguidamente pasamos a detallar: 1) Tenemos que repensar lo social, partiendo del sustrato natural en el que transcurre la vida en sociedad. La Naturaleza y los seres vivos que la componen están siempre presentes, como “actantes” en la vida social. 2) Vivimos en una sociedad en metamorfosis, que no necesariamente pasa por la política o por “la revolución” y tampoco tiene como protagonistas actores humanos. En el proceso actual, la naturaleza es “protagonista”, aunque solo sea por el hecho de que condiciona y le pone límites al actuar humano. 3) Tenemos que actuar. Las catástrofes, nos dice Beck, crean un “momento cosmopolita”. Ese momento ha llegado. Y la acción pasa por enfrentar los “problemas globales”, tanto dentro como fuera del país. Es hora de construir y ejercer activamente una “ciudadanía cosmopolita”. 192 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿QUÉ SIGNIFICA SER COSMOPOLITA? Martha Nussbaum, comentando su libro sobre La tradición cosmopolita, nos dice que lo cosmopolita o, como ella prefiere llamarlo, la “ciudadanía cosmopolita”, conjuga la promoción de los derechos humanos con los derechos de los animales y los derechos de la naturaleza: “...defino como cosmopolita a alguien que considera que uno debe anteponer siempre los intereses del conjunto de la humanidad a los de la república de la que uno forma parte o a los de su propia familia (…) El núcleo, la parte defendible del cosmopolitismo, que se sostiene después de mi crítica, es que uno debe promover los derechos humanos en todo el mundo, y también los derechos de los animales y de la Naturaleza, además de cumplir con las obligaciones especiales para con la familia de uno o sus conciudadanos”74. Esta definición de cosmopolitismo, como se puede apreciar, incluye a la naturaleza y a los demás seres vivos, lo que no forma parte de la tradición cosmopolita, circunscrita a los sujetos con capacidad de “agencia moral / racional”, lo que también deja de lado a las personas con discapacidades cognitivas graves, entre otros. “Necesitamos una política internacional que sea genuinamente cosmopolita y (…) esa política debe estar basada en la idea del valor y la dignidad de todos los cuerpos sintientes, y no solo de la razón”75. Un cosmopolitismo basado en la vida y no circunscrito a la razón es lo que propone esta autora. 74 Andrea Aguilar. “Puedes amar a tu país sin querer dañar a los demás”. Entrevista a Martha Nussbaum. El País: 11 / 07 / 2020. Disponible en: https://elpais.com/cultura/2020/07/10/babelia/1594391893_307230. html#:~:text=RESPUESTA.,los%20de%20su%20propia%20familia. 75 Martha Nussbaum. La tradición cosmopolita. Un noble e imperfecto ideal. Paidós Estado y Sociedad. Barcelona – España, 2020, p. 27. 193 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Philippe Descola, por su parte, plantea que, en el marco de la sociedad – mundo, necesitamos una “revolución en el pensamiento político”, de la misma magnitud que la Ilustración, centrada en el concepto de cosmopolitismo, entendido como “política del cosmos”, que incluya no solo a los humanos, sino a todos los seres vivos: “Si hablamos de cosmopolitismo, en el sentido del sociólogo Ulrich Beck, es decir, la conciencia adquirida por una gran parte de la humanidad de que comparte un destino común, porque está expuesta a los mismos riesgos, entonces, podemos ver que es ilusorio cerrar las fronteras. Podemos retrasar la propagación de Covid-19, pero no evitaremos que otra zoonosis eclosione en otro lugar (…) Y es en este sentido que la palabra “cosmopolita” cobra toda su importancia. No como una extensión del plan kantiano para formular las reglas universales por las cuales los humanos, dondequiera que se encuentren, puedan llevar vidas civilizadas y pacíficas, sino, literalmente, como una política del cosmos. Una política de la Tierra entendida como una casa común, cuyo uso ya no se limita solo a los humanos. Esto implica una revolución en el pensamiento político, de la misma magnitud que la llevada a cabo por la filosofía de la Ilustración y luego por los pensadores del socialismo” 76 Vivimos en un tiempo cosmopolita, que nos obliga a plantear una “política del cosmos” en la sociedad mundo que está emergiendo, tarea que podemos postergar, pero no eludir en el tiempo, lo que ira tomando forma en las actuales o en las siguientes generaciones. 76 Nicolas Truong. “Nos hemos convertido en un virus para el planeta”. Entrevista a Philippe Descola. Le Monde: 20 / 05 / 2020. Disponible en: https://www.lemonde.fr/idees/article/2020/05/20/philippe-descola-nous-sommes- devenus-des-virus-pour-la-planete_6040207_3232.html (Traducción: Arturo Manrique Guzmán). 194 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI INDIVIDUALIZACIÓN Y DESIGUALDAD SOCIAL La desigualdad social, en el contexto del neoliberalismo, viene de la mano de la individualización. La individualización en curso implica, por un lado, la disolución de las identidades colectivas, partiendo de la clase social, y por otro, la radicalización de las desigualdades sociales, en base a los logros individuales y la permanencia en el mercado de trabajo. En este marco, además de las desigualdades estructurales, cobran protagonismo las desigualdades dinámicas, que operan al interior de las categorías ocupacionales y tienen que ver con la carrera o trayectoria personal de cada individuo77. A ello, hay que agregar las desigualdades de género, que son estructurales y transversales a la sociedad, que atañen a hombres y mujeres igualmente individualizados. El neoliberalismo ha extremado las desigualdades dinámicas y las desigualdades de género, en su dinámica individualizadora. Ulrich Beck definió la individualización no como realización autónoma (Individuo = “fuente autónoma de acción” - Marx), sino como la “institucionalización y estandarización de las situaciones de vida”, que conduce a la “sociedad individualizada de los no autónomos”, que refiere al mundo actual. En este contexto, los individuos puestos en libertad de los lazos de clase y de las asignaciones estamentales de género “se vuelven dependientes del mercado laboral y, por tanto, dependientes de la educación, dependientes del consumo, dependientes de las regulaciones y abastecimientos sociales, de los planes del tráfico, de las ofertas del consumo, de las posibilidades y modas en el asesoramiento 77 Jean Paul Fitoussi y Pierre Rosanvallon. La nueva era de las desigualdades. Ediciones Manantial. Bs. As. – Argentina, 1997 (e. o., en francés: 1996). 195 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI médico, psicológico y pedagógico”78 En rigor, lo que se genera son “situaciones individuales dependientes de instituciones”. La individualización es entendida como un “proceso de socialización históricamente contradictorio”: de un lado, se promueve la individualidad; de otro lado, ésta solo es posible en el marco de instituciones que la posibiliten y la sostengan. Bajo estas condiciones, prevalece la heteronomía frente a la autonomía en la construcción de las identidades individuales. Robert Castel, por su parte, señala que, en el marco del neoliberalismo, la individualización ha devenido en un “individualismo negativo”, signado por la precariedad en la que viven las personas. La individualización, en el contexto de la modernidad, ha pasado por cuatro etapas: 1) “Individualismo positivo” en los albores del mundo moderno; 2) “Desindividualización” y construcción de identidades colectivas, en el marco de la “sociedad salarial” (sindicatos, organizaciones políticas, etc.); 3) “Desinstitucionalización”, vinculado a la desarticulación de las identidades colectivas (clase social, sindicatos, etc.); y 4) “Individualismo negativo”, signado por las carencias, la precariedad, la inseguridad, la falta de protecciones, que es “producto del debilitamiento o la perdida de las regulaciones colectivas”. Este proceso de desinstitucionalización – individualismo negativo se ha producido en el contexto de la sociedad neoliberal. Bajo estas condiciones, la individualización deviene en “un individualismo de masas socavado por la inseguridad y la falta de protecciones”79. 78 Ulrich Beck, Anthony Giddens y Scott Lash. Modernización reflexiva. Política, Tradición y estética en el orden social moderno. Alianza Editorial. Madrid – España, 1997, p. 98. 79 Robert Castel. La metamorfosis de la cuestión social. Una crónica del salariado. Paidós Estado y Sociedad, Barcelona – España, 1997, pp. 387 y ss. 196 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI El ejemplo típico – ideal del individualismo negativo en el mundo actual viene a ser el “joven toxicómano de arrabal”, que es el homólogo de la desafiliación encarnada por el vagabundo en la sociedad pre -industrial. El vagabundo no solo es el excluido, sino aquel que, signado por su condición de exclusión, desarrolla una identidad de marginal, que es reconocible por los demás. Lo mismo ocurre con los toxicómanos y los que están inmersos en el individualismo negativo en la actualidad. Byung – Chul Han complementa este análisis del “individualismo negativo” con su concepto de “libertad coactiva”, en la que el individuo se somete a “coacciones internas” que experimenta como exigencias de rendimiento vinculadas a la realización de su proyecto personal. “Hoy creemos que no somos un sujeto sometido, sino un proyecto libre que constantemente se replantea y se reinventa. Este tránsito del sujeto al proyecto va acompañado de la sensación de libertad. Pues bien, el propio proyecto se muestra como una figura de coacción, incluso como una forma eficiente de subjetivación y de sometimiento”80. En este contexto, la explotación no se vive como coacción externa, sino como una auto – exigencia, una auto – explotación, para el logro del proyecto personal, lo que conduce al aislamiento y a la negación de la libertad. En el “sistema de dominación neoliberal”, el sistema ya no es disciplinario, represor, sino seductor, cautivador. No hay un oponente, un enemigo, que oprima la libertad individual, frente al que habría que resistir. “El neoliberalismo convierte al trabajador oprimido en empresario, en empleador de sí mismo. Hoy cada uno es un 80 Byung – Chul Han. Psicopolítica. Editorial Herder. Barcelona – España, 2014, p. 7. 197 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en una persona. También la lucha de clases se convierte en una lucha interna consigo mismo: el que fracasa se culpa a sí mismo y se avergüenza. Uno se cuestiona a sí mismo, no a la sociedad”81. Hemos transitado del “sujeto revolucionario”, que actuaba como colectivo, como clase, sin negar por eso su individualidad, al “sujeto depresivo”, individualizado, aislado, que se explota a sí mismo. “El régimen neoliberal transforma la explotación ajena en autoexplotación”82. La “libertad coactiva”, que rige en el mundo actual, es la “autoexplotación sin clases”. “No se forma una masa revolucionaria con individuos agotados, depresivos, aislados”83. Asistimos así a la degradación de la política, anticipada por la degradación del individuo. El “sujeto depresivo”, lejos de devenir en sujeto político, en ciudadano, se degrada a consumidor, que vive ilusamente su individualización bajo un régimen de libertad coactiva y trata de compensar sus carencias mediante el consumo compulsivo. Bajo estas condiciones, no es posible una transformación revolucionaria de la sociedad, ni a escala nacional y, menos aún, a nivel planetario. La vía de acceso a la Sociedad – Mundo no es la revolución, sino la metamorfosis societal, que ya viene ocurriendo, y tiene como protagonistas no solo a actores humanos, sino también a la naturaleza que, con el cambio climático, los desastres naturales y eventos pandémicos, como el que vivimos actualmente, le pone límites a la acción humana. 81 Byung – Chul Han. ¿Por qué no es posible la revolución? El País: 03 / 10 / 2014. Disponible en: https://elpais.com/ elpais/2014/09/22/opinion/1411396771_691913.html 82 Byung – Chul Han. Psicopolítica. Ob. Cit., p. 10. 83 Byung – Chul Han. ¿Por qué no es posible la revolución? Ob. Cit. 198 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI MIENTRAS TANTO EN EL PERÚ… Este es el contexto en el que tenemos que evaluar lo que viene ocurriendo en nuestro país. La política del Gobierno y del Estado peruano, en general, hasta el momento ha sido clara: 1) Entre proteger a las empresas o el empleo, se optó por las empresas, sobre todo, por la gran empresa. 2) Entre proteger el empleo o el consumo, se opta por el consumo, mediante la distribución de bonos a la población. La recuperación del empleo, salvo algunas medidas de empleo temporal, a través de “Trabaja Perú”, se la dejó al mercado. La prioridad, de acuerdo a lo señalado, la tienen las empresas y el consumo; no el empleo. Según el MEF y el MTPE, en el marco de la pandemia: 1) El PBI cayó en 30.2% en el primer semestre del 2020, cifra que se redujo a 11.12% al cierre del año. 2) 6.5 millones de personas quedaron sin empleo en el primer semestre del 2020; y 3) El 95.1% de esta población, dado los riesgos que corría, optó por no buscar trabajo, lo que hizo que la PEA desocupada crezca de 2.8% a 4% entre el 2019 y 2020. 199 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 4) La PEA desocupada creció en 46.7%. 5) La PEA ocupada se redujo en -38.8%. 6) El 95.1% de la población que quedó sin empleo en el marco de la crisis, dejó de participar activamente en el mercado laboral. 7) Solo el 4.9% de los que quedaron sin empleo se pusieron a buscar trabajo, es decir, pasaron al desempleo. En una crisis económica, lo “normal” es que el desempleó se dispare. En la situación actual, sin embargo, la mayoría de la población que quedó desempleada optó por no buscar trabajo, en parte, porque la oferta de empleo igualmente se redujo drásticamente, pero sobre todo lo hizo para evitar el contagio del COVID – 19, lo que quiere decir que una vez que aminore o pase la crisis sanitaria, esta población se va a volcar masivamente a la búsqueda de trabajo, lo que va a incrementar la tasa de desocupación a un nivel histórico nunca antes visto. En la actualidad, gran parte de esta población ha pasado a engrosar la informalidad, con los riesgos que ello supone, sobre todo en lo que refiere al contagio del COVID – 19. ¿Y el teletrabajo? En nuestro país, según el MINTRA, existían 244,224 personas que realizan trabajo remoto desde sus domicilios, principalmente en el Estado y el sector financiero y servicios, al cierre del 2020. Este tipo de trabajo, hasta la fecha, no cuenta con una legislación específica que la ampare y presenta las siguientes características: 200 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − En varios casos, sobre todo en el sector privado, se ha observado una sobrecarga laboral en la población que teletrabaja. − Algunas empresas han optado por reducir el salario de sus trabajadores, asumiendo que sus costos se reducen por el hecho de que no tienen que trasladarse al centro de labores. − Las empresas y el Estado, en la mayoría de los casos, no están asumiendo los costos de conectividad y servicios que implica el trabajo en domicilio. − Las personas que teletrabajan, en unos casos, no cuentan con las condiciones adecuadas para realizar este tipo de trabajo en sus domicilios; y, en otros, el trabajo a distancia colisiona con el telestudio que realizan los hijos y otros miembros de la familia. El Estado como promotor del desempleo El Estado tiene la obligación de defender el empleo. En el marco de la pandemia, sin embargo, muchas instancias gubernamentales, desde Ministerios hasta Gobiernos Locales, optaron por despedir a su personal en plena pandemia. Muchas municipalidades, por ejemplo, optaron por despedir al personal de limpieza o de mantenimiento de jardines en calles y plazas, que es el que menos gana y realiza una labor de alto riesgo. El comportamiento “gerencial” de los funcionarios gubernamentales es similar al observado en el sector privado, lo que ha contribuido aún más a incrementar el nivel de desempleo en el país. Y en salud, ¿cómo vamos? El sistema de salud pública, en nuestro país, ha colapsado. Eso lo vemos a diario, de manera penosa, con mucha gente que está falleciendo de COVID – 19 debido a que no puede acceder a una cama UCI en la red de salud pública y e la red privada. 201 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Actualmente, se tienen registrados 59,724 muertes por COVID – 19, de manera oficial. La cifra, sin embargo, podría ser mucho mayor, debido a que mucha gente está muriendo en sus casas y sus familiares no reportan la causa real de su muerte. Hace unos días, durante la tercera semana de abril, se registró el número más alto de fallecidos por día, en todo lo que va de la pandemia: 433 personas murieron ese día. Las nuevas cepas del COVID – 19 –incluyendo la variante peruano -chilena, conocida como C 37– generan un cuadro muy agudo en las personas contagiadas, que exige un tratamiento con cama UCI. Al no poder acceder a este tipo de tratamiento, por la falta de camas, la mayoría termina muriendo. En las últimas semanas se han incrementado los contagios no sólo en Lima y las grandes ciudades del país, sino también en los pueblos del interior, lo que no siempre se reporta a través de las fuentes oficiales. REFLEXIONES FINALES Sin duda, la pandemia del COVID – 19 y la crisis mundial que desencadena nos ha puesto contra la pared, a nivel mundial. El crecimiento económico, por ejemplo, sin desarrollo, no es una opción. Tenemos que imaginar nuevas formas de desarrollo que, por un lado, nos permitan resolver los problemas mundiales que nos han conducido a la crisis actual y, por otro, mejoren la calidad de vida de la población, en las distintas regiones del mundo. Edgar Morin lo ha venido advirtiendo desde hace varios años: 202 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI “El mundo tiene al mismo tiempo necesidad de globalización (las culturas, por ejemplo) y de “desglobalización” (la agricultura). Se tiene a la vez necesidad de crecer y de decrecer. Se debe desarrollar para que cada uno disfrute de los progresos positivos y delimitar para que la gente pueda seguir perteneciendo a una comunidad. He aquí un pensamiento político que podría conducir a una metamorfosis, a un cambio de rumbo”84. La fórmula “mundializar y desmundializar, crecer y decrecer, desplegar y replegar” no es un planteamiento en abstracto, sino que está cargada de contenido, como se señala a continuación: “La orientación mundialización-desmundialización significa que, si bien hay que multiplicar los procesos de comunicación y “planetarización” culturales, si bien necesitamos que se constituya una conciencia de “Tierra-patria”, también hay que promover, de manera desmundializadora, la alimentación de proximidad, los artesanos de proximidad, los comercios de proximidad, las huertas periurbanas, las comunidades locales y regionales“85 . En un mundo como el que se propone, el turismo no es el problema, siempre y cuando se haga con criterios ecológicos, sin alterar la naturaleza ni las culturas locales. El problema es la alteración de los ecosistemas naturales, con fines comerciales, de lucro individual y/o corporativo, que es lo que nos ha conducido a la crisis actual. Cuando esto ocurre, debido a la sobreexplotación de los recursos naturales y la alteración de los ecosistemas, las probabilidades de que surjan nuevas zoonosis son altas y, en este marco, el turismo y la movilidad de personas en todo el mundo puede terminar siendo la correa de trasmisión de nuevas pandemias. 84 Edgar Morin. La idea de metamorfosis es que en el fondo todo debe cambiar. Entrevista a Edgar Morin. El Correo: 12 / 08 / 2013. 85 Edgar Morin. Elogio de la metamorfosis. Ob. Cita. 203 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Las probabilidades de que ocurran nuevas zoonosis y pandemias dependerán, en parte, de esta dinámica desmundializadora en un ámbito tan básico como el de la producción y comercialización de alimentos. Un cambio de esta naturaleza supone transformar los hábitos alimenticios en las distintas regiones del mundo, por lo que no se producirá de la noche a la mañana por contracción de la demanda, lo que deja abierta las probabilidades de nuevas zoonosis en el corto y mediano plazo. Tenemos, sin embargo, que marchar en esa dirección, pensando en el largo plazo. En este proceso es necesario también desarrollar los mercados internos -a nivel local y en los espacios regionales- y proponer nuevas formas de alimentación saludable en nuestra población, promoviendo la agricultura orgánica, ecológica, además de la convencional, en sus distintas variantes. Un buen ejemplo es el caso del espárrago, que es producido por pequeños y medianos productores tanto en la costa como en la sierra, con fines de exportación, dada la demanda que existe en el mercado norteamericano y europeo. Este producto, que tiene un alto valor nutritivo, no es consumido ni demandado por nuestra población. La alta demanda existente en el mercado externo, por otro lado, promueve el monocultivo incluso en los pequeños productores, lo que hace altamente vulnerable a esta población, que es la que menos se beneficia en la cadena productiva de exportación. Un cambio de hábitos alimenticios en nuestra población, que incluya el consumo de este tipo de productos, permitiría un acercamiento entre los productores y la demanda en el mercado, reduciendo la intermediación, lo que mejoraría, por un lado, la calidad de la alimentación en la población y, por otro, la economía de las familias de agricultores, fortaleciendo además el desarrollo de los mercados regionales y locales. Así como en el caso de los espárragos, se puede hacer lo mismo con muchos otros productos, fortaleciendo el mercado interno y mejorando la alimentación de nuestra 204 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI población, en particular de nuestros niños, niñas y adolescentes, reduciendo las probabilidades de surgimiento y propagación de nuevas zoonosis y pandemias. ALGUNAS RECOMENDACIONES A modo de cierre, y como parte de las recomendaciones, podemos señalar lo siguiente: 1) Para reactivar la economía es importante invertir en programas de empleo directo, tal como se hacía antes. No tiene sentido pretender reactivar la economía subsidiando con miles de millones de soles a empresas que no cumplen sus compromisos con el país y, menos aún, pagan sus impuestos. 2) Tampoco es posible reactivar la economía subsidiando el consumo, como se viene haciendo, lo que además es insostenible. Se tiene que reactivar en base a programas que generen empleo directo o que lo hagan en alianza con las MYPE, fortaleciendo la asociatividad y su capacidad de escalamiento, en el mercado interno. 3) Hay que promover la agricultura sostenible, tanto en la sierra como en la costa y selva, teniendo en cuenta las vocaciones del territorio para la producción agrícola y los mercados regionales y a nivel nacional. 4) Hay que reducir las cadenas de valor mundiales, que nos torna vulnerables frente a pandemias o sindemias, como la generada por el COVID – 19. Esto pasa por centrar el desarrollo en el mercado interno y los mercados regionales, atendiendo a los intereses de la población y no de las transnacionales. 205 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 5) Hay que promover una salud y una educación pública de calidad, universal y gratuita, teniendo como objetivos: 1) ampliar las oportunidades de desarrollo para las nuevas generaciones; y 2) reducir las desigualdades sociales, tanto estructurales como dinámicas. Esto pasa por reconceptualizar estos servicios: ni la salud ni la educación pueden ser fuentes de lucro. 6) La vacuna y el tratamiento para el COVID – 19 tiene que ser universal y gratuito para la población. El Estado y la sociedad tienen que garantizar la vida de las personas y no hacer de la sindemia una oportunidad para lucrar en el sector privado. Los privados, en todo caso, pueden participar en el proceso de vacunación, en apoyo del gobierno, en ejercicio de su responsabilidad corporativa, pero sin obtener lucro por ello. 7) Hay que invertir en ciencia y tecnología, tanto en el campo de las ciencias naturales como en las ciencias sociales. Esta tipología científica, que distingue entre naturaleza y sociedad como objetos de estudios que se excluyen mutuamente, también tiene que ser repensada, a la luz de lo que ha sido señalado. 8) Desde el campo de la sociología y de las ciencias sociales, en general, tenemos que replantear nuestra mirada de “lo social”, nuestra manera de conocer, que nos ha acompañado durante largo tiempo y que tenemos que cambiar, de cara al siglo XXI y a la luz de la Sociedad - Mundo que está emergiendo. Necesitamos construir una sociedad con MÁS ESTADO, MÁS MERCADO -sin monopolios ni oligopolios ni lobistas ni lavadores de activos- y una SOCIEDAD CIVIL fuerte, vigilante, que contrapese y fiscalice a ambos, y conecte con LA SOCIEDAD MUNDO que está emergiendo. Esa es la fórmula para salir del estancamiento y atraso en que nos encontramos. 206 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Portocarrero Maisch Muchas gracias, Arturo, por esta exposición tan amplia que combina la historia con la mirada de la ecología, de la naturaleza como sujeto de derechos. Es muy importante para poder ubicar la pandemia en un contexto muy amplio y creo que lo has logrado bastante bien. Y, precisamente, una de las fallas, diría yo, en el manejo de la pandemia en el Perú ha sido la falta de información, o sea, hemos tomado medidas para cerrar la economía, pero se cerró sobre todo el sector formal, que produce la mayoría del producto, pero el sector informal no era tan “cerrable”, entonces, tuvimos una combinación muy perversa entre una cuarentena que cerró el sector formal, pero no tuvo un efecto similar en el empleo informal, por lo menos, a nivel de que la gente guardara la cuarentena misma. Esto no podía ser así y, en consecuencia, hemos tenido esta combinación de malos resultados sanitarios con malos resultados económicos y gran parte de esto se debe, pues, a la falta de información. Entonces, hemos adoptado políticas sin saber cómo estaba el virus, como estaba la expansión, el factor de contagios, viéndolos también por regiones, etc. Entonces, aquí el CONCYTEC es, precisamente, gestión de conocimientos y creo que es sumamente importante tener un mínimo conocimientos para poder tener políticas públicas basadas en evidencias. Continuando con el panel, dejo en el uso de la palabra a Roxana Barrantes. Roxana Barrantes Cáceres Muchas gracias. Muy buenos días. Quiero agradecer la invitación de Concytec y la presencia de todos ustedes en este fórum. Agradecer también a mis colegas, esperando que se realice una conversación 207 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI interesante que ya comenzó nuestro colega Arturo Manrique en esta mañana. El tema que nos convoca esta mañana es un tema que tendría que invitarnos a pensar un poco en muchos de los problemas cuya investigación pueda realizarse en el marco de las ciencias sociales. El título de esta presentación es Lo peor viene cuando no lo esperas. El impacto del COVID-19 en la economía peruana. Espero que la presentación se complemente con la de Fernando y también con la de Arturo. En esta exposición quisiera hacer una pequeña reflexión sobre la denominada economía sin contacto y, después, les hablare de un conjunto de datos, algunos muy conocidos por todos nosotros, y otros datos que están saliendo de nuestras investigaciones sobre qué ha pasado con el uso de las tecnologías de información y comunicación. ¿Qué es esto de la economía sin contacto? Con el crecimiento económico, aumentan las actividades de servicio. De hecho, la importancia del sector servicios en la economía es un indicador de desarrollo, de crecimiento, así como la disminución relativa del sector agropecuario en la composición del Producto Bruto Interno (PBI). Una actividad de servicios típica, por ejemplo, es la de turismo, que requiere muchísimos servicios que son con mucho contacto, de hecho, con mucho viaje, y puede convocar diferentes tipos de personas, con diferentes tipos de capacitación, por el lado de la oferta. Y atiende, ciertamente, a los grupos humanos que consideran las vacaciones como un derecho, cosa que todavía no pasa en nuestra tierra y en los países en desarrollo, pero si en los países desarrollados. Junto con este aumento de servicios formales, constatamos nuestros niveles de informalidad laboral, en las cuales predominan actividades de alto contacto y bajísima productividad. Ese vendedor 208 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ambulante, que se hace 10 polos, en la mañana, y que tiene que caminar para venderlos, claramente su productividad es bajísima. Y no voy a decir nada de quienes están produciendo esos polos, solo por dar un ejemplo. Esta pandemia y, como claramente dice Arturo, las que vengan y van a venir más pronto que tarde, son enfermedades altamente contagiosas que dependen de una trasmisión en partículas suspendidas en el aire, con lo cual las actividades que requieren contacto entre humanos terminan siendo las más afectadas, sea porque se las restringe, en el mundo de lo formal, o sea porque las personas dicen “tengo que comer”, “salgo”, y corren el riesgo de contagiarse. Uno de los temas que se comenzó a discutir mucho en los inicios de la pandemia, por esta época del año pasado, fue: ¿cuáles son las actividades económicas que podían pasar a ser actividades sin contacto y, por lo tanto, reactivarse más rápido y, en consecuencia, ser las actividades que sean ayudadas para que en un “efecto vagón” jalen al resto de actividades económicas? Y esta es una pregunta que voy dejando acá. La dejo como pregunta, porque la respuesta depende mucho de cuál es la estructura productiva, cuál es el nivel de desarrollo, cuál es nivel de supervisión del Estado o de regulación del Estado. ¿Cuál es el impacto económico agregado? En lo que viene, voy a recordar unas cifras que, probablemente, ustedes ya sepan, o en todo caso, para que los que recién las ven, tienen que ser un shock, tienen que sorprenderlos y, si no sorprenderlos, sí quedarse pensando en lo que significan. ¿Cuál es el balance a enero del 2021? Tras 20 años de crecimiento económico consecutivo, en el 2020 se registró una caída del 11% del PBI peruano, respecto al 2019. De cada 100 soles producidos en el 2019, en el 2020 solo produjo 89 soles. El nivel de producción, medido por la generación de energía eléctrica, no ha recuperado todavía sus niveles prepandemia. Todavía en enero del 2021 teníamos una reducción de -0.5%, lo cual refleja una lenta recuperación de la actividad económica. El consumo 209 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI privado, medido por la venta de pollo, disminuyó en prácticamente 15%, respecto al 2019, reflejando una caída en el consumo agregado de los hogares. Y esto conversa un poco, no sé en qué clave, con algunas de las ideas que estaba compartiendo Arturo respecto al privilegio del consumo. Y, finalmente, el crecimiento de la inversión bruta del último trimestre del 2020 se mantuvo 8% debajo del registrado en el 2019. Si la inversión cae, nuestras posibilidades de salir adelante a futuro son aún más pequeñas. Es muy importante, en términos de recuperación económica, pensar en cómo reactivar y aumentar la inversión. Este es un ejercicio realizado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que contiene las proyecciones del Marco Macroeconómico Multianual 2019 Vs 2020, que es un instrumento de gestión pública que permite proyectar el presupuesto de la República del Perú (tabla 1). En la columna indicador, tenemos las variables que típicamente están incluidas en los marcos macroeconómicos multianuales, a la expectativa del MEF, al 2019, prepandemia, y la expectativa del 2020. Este marco se demoró en salir, hasta julio cuando usualmente sale en el mes de abril. Miren las comparaciones, en el 2019, el MEF previó crecer 4%, en el 2020, pero en este último año el dato oficial del MEF muestra una contracción de 12%. Se proyectó el aumento de la inversión pública en 9%, pero esta se redujo en 15%. Se proyectó un aumento de 4.8% de la inversión privada, pero esta cayó en 34.2%. 210 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Tabla 1 PROYECCIONES DEL MARCO MACROECONÓMICO MULTI ANUAL: 2019 Vs 2020 Indicador MMM – 2019 MMM - 2020 PBI Proyección de crecimiento de Proyección de 4% al 2020 contracción de 12% al 2020 Inversión Proyectos de infraestructura y La priorización de Pública gasto de gobierno aumentarían medidas de apoyo contra la inversión pública en 9% la pandemia contrae la inversión pública en 15.5% Inversión Proyectos mineros e Las medidas de Privada infraestructura del sector Retail cuarentena y la situación harían crecer la inversión privada global provocarían en 4.8% una contracción de la inversión privada en 34.2% Consumo El dinamismo económico La pérdida de empleo y Privado generaría crecimiento del cuarentena contraerían consumo privado en 3.8% el consumo privado en 9.6% Exportación La proyección de exportaciones La paralización plantea un crecimiento de 3.5%, económica local y global debido a la producción minera contraerían el nivel de exportaciones en 16.2% Déficit Fiscal El déficit fiscal seguiría la regla Las medidas de control de prudencia fiscal y llegaría a de pandemia dejarían un 2% a fin del 2020 déficit fiscal de 10.7% a fin del 2020 Deuda La deuda pública se mantendría La deuda pública se Pública de las más bajas de la región mantiene como de las siendo el 26.9% del PBI más bajas de la región a pesar de representar el 35.4% del PBI Fuente: MEF 211 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el consumo privado se estimó un crecimiento de 3.8%, que es bastante modesto, pero la pérdida de empleo y la cuarentena contrajo el consumo privado en 9.6%. En las exportaciones, se proyectó un crecimiento de 3.5%, pero estas se redujeron en 16.2%. El déficit fiscal, nuestro 2% precioso de tantos años, tan importante para obtener recursos y mantener nuestro grado de inversión, cambió a una estimación de déficit de 10.7% en el 2020. La deuda pública, otro de nuestros indicadores magníficos a nivel internacional, de casi 27% del PBI proyectado para el 2020 -y el consejo fiscal estaba diciendo que no lo aumenten tanto-, por la pandemia llegó al 35% y, aun así, es una las más bajas de la región. ¿Cuál ha sido el impacto económico sectorial? Aquí lo que tenemos es, en verde, el crecimiento por sectores en el 2019 y, en naranja, la tasa de crecimiento o de decrecimiento en la mayor parte de los casos, para el 2020 (figura 3). Las dos únicas actividades que crecieron son actividades primarias: agricultura o agropecuario, en general, y pesca. Todas las demás actividades se contrajeron. ¿Cuáles se contrajeron más? El comercio, la manufactura, la minería metálica y la construcción. Construcción y comercio son actividades que requieren mucho contacto, entonces, en virus y pandemia, era de esperar que estas actividades, que concentran gran cantidad de mano de obra y tienen un gran impacto en el empleo, sufrieran de manera significativa. 212 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 3 IMPACTO EN EL PBI SECTORIAL 5.0% 4.6 3.5 3.9 3.8 3 1.9 2.1 1.3 1.4 1 0.0% -0.8 -2.6 -5.0% Año 2019 -6.1 2020 -8.5 -10.0% -10.3 -11 -13.9 -13.9 -13.5 -15.0% -16 -17.3 -17.2 Agropecuario Comercio Construcción Electricidad y agua Hidrocarburo Impuestos Manufactura - No Trad. Manufactura - Trad. Minería Metálica Pesca Servicios Sector Fuente: BCRP. Elaboración propia. ¿Cuál ha sido el impacto sobre el empleo? Esto lo voy a pasar rápido, porque estoy segura de que Fernando, con toda su experiencia, nos va a ilustrar con mayor sapiencia sobre este tema. ¿Qué es lo que ha pasado en el mercado laboral? La tasa de desempleo se ubicó en 9.6%, registrando un aumento en 6%, respecto al 2019, y el desempleo en una sociedad informal es muy fuerte porque nos está dando un indicador de qué está pasando con el empleo formal, porque solo los formales son los que pueden decir “estoy desempleado y buscando trabajo”. Los informales, en cambio, suelen estar permanentemente ocupándose. El empleo informal ha subido. Se encuentra en niveles de 75.2%., lo que significa un incremento de 2.4% respecto al 2019. El aumento del empleo informal ha sido más notorio en el área urbana que en la rural (1.7% y 0.9%, respectivamente) y esto también es lo esperable, porque 213 Var. % - Anualizado Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en las áreas urbanas porque tienen mucho más claro la división del trabajo y la especialización; mientras que en las áreas rurales emprendes un conjunto de actividades y la ocupación ha sufrido una contracción general del 17.1%, que se acentúa por género. La ocupación ha disminuido en -12% en los hombres, pero esta reducción es prácticamente el doble en las mujeres (-23.4%). Y también se ha contraído de una manera diferenciada por grupo etario. La contracción para los jóvenes menores de 25 años ha sido de -24.3% y, para los mayores de 25 años, es de -15.7%. Cualquier política a futuro tiene que estar centrada en esta población y esto es algo que se viene repitiendo hace años, por la debilidad en la absorción de mano de obra joven. ¿Cuál es la evolución de la pobreza monetaria? Esta mitad del salón sería pobre y esta otra mitad sería no pobre. Eso es lo que pasaba en nuestra patria en los inicios del presente siglo. Los años de crecimiento económico, junto con programas sociales focalizados, lograron colocar la tasa de pobreza ya no 1 de cada 2 sino en 1 de cada 5 peruanos; pero esto, con la pandemia, ha subido de 20% a 30.3%. Tres de cada diez peruanos, un peruano más, un aumento del 50% en la tasa. Las zonas rurales, a pesar de que no han tenido el impacto en el empleo, serían las más afectadas, pasando de 44.5% a 57.8 % de la población. Sabemos que es solo el 30% de la población peruana, pero son un montón de peruanos. Pero también en Lima Metropolitana la caída y la contracción económica ha sido considerable, pasando la tasa de pobreza de 14.2% a 218%. Los niveles de pobreza extrema, es decir, aquellos que no logran siquiera cubrir el monto que necesitan para alimentarse, también se han triplicado, pasando del 2.8% al 6.4%. Esto, por supuesto, se concentra en niños, niñas y adolescentes. Los datos que hemos conseguido indican que la pobreza pasó del 26.5% al 39.5% en esta población. Aquí, nuevamente, tenemos que prensar políticas, pensar en cómo llegar a los más jóvenes, niñas, niños y mujeres, en general. 214 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Cuál es la evolución de indicadores nutricionales? Por el efecto del coronavirus en los ingresos familiares, se proyecta que la prevalencia de anemia en niños y niñas de 6 meses a 3 años aumente, prácticamente, a la mitad la población de esa edad. Y esto es muy fuerte para lo que sigue a futuro. Tenemos que tener políticas casi universales. Si uno de cada dos niños, de seis meses a tres años de vida, pueden estar sufriendo anemia, ¿qué focalización haces en ese caso? Según el índice de hambruna global, que va de 0 (bajo) a 50 (alarmante), a nivel nacional, el Perú se mantiene en un rango moderado; pero, si recordamos que la pobreza extrema está pasando al 6% de la población -recordemos que pobreza extrema es que tus ingresos no te alcanzan ni siquiera para alimentarte-, entonces, tenemos personas que, con la pandemia, por el nivel de contracción de la economía, han pasado a tener hambre. Somos un país de ingreso medio que tiene una proporción importante de la población pasando hambre. La zona rural sería la más perjudicada, pasando al rango “serio” del índice de hambruna global; mientras que la zona urbana se mantendría aún en el rango moderado. En el peor de los escenarios, nuevamente, el área rural es la más afectada. Y acá quiero compartir con ustedes parte de la investigación que estamos realizando con el apoyo de la cooperación de Canadá, el IDRC, tan conocido por varios de nosotros que somos miembros del Consorcio del Investigación Económico y Social. Lo que estamos investigando, para Perú y Colombia, es cómo han servido o no han servido las TIC en poder adaptarse o paliar los efectos de la pandemia. Lo que hemos hecho es una encuesta telefónica, una encuesta que ha hecho el IEP, que ahora es una de las encuestadoras más reconocidas a nivel nacional. Con una encuesta telefónica, en Perú y en Colombia, hemos hecho una pregunta: ¿cómo ha cambiado su uso de internet para diversos fines? Entre las alternativas de respuesta se incluyen: educación, mensajería y 215 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI entretenimiento, trabajo remoto, búsqueda de empleo, compras y ventas en línea, trámites con el gobierno, trámites financieros y salud. En el siguiente gráfico, los colores más tenues indican que “nunca ha utilizado”. La mitad de las personas, en el Perú, nunca la ha utilizado Internet para compras o ventas y tampoco para tramites con el gobierno. Entonces, su uso no cambió. No paso absolutamente nada. Lamentablemente, Colombia nos gana en ese indicador. Figura 4 CAMBIOS EN EL USO DE INTERNET SEGÚN TIPO DE ACTIVIDAD a. Colombia b. Perú Educación 59% 4% 19% 19% Educación 51% 5% 17% 26% Mensajería y entretenimiento 61% 2% 36% 1% Mensajería y entretenimiento 48% 9% 39% 4% Trabajo remoto 64% 3% 14% 19% Trabajo remoto 51% 5% 13% 30% Búsqueda de empleo 38% 5% 24% 33% Búsqueda de empleo 35% 6% 21% 38% Compras/ventas 51% 4% 10% 27% Compras/ventas 32% 4% 14% 50% Trámites con el gobierno 19% 3% 23% 55% Trámites con el gobierno 25% 4% 20% 51% Trámites financieros 43% 3% 27% 27% Trámites financieros 33% 3% 22% 42% Salud 48% 6% 24% 22% Salud 26% 6% 17% 50% Ha aumentado Ha disminuido Es igual Nunca ha utilizado Ha aumentado Ha disminuido Es igual Nunca ha utilizado Fuente: IEP. Entonces, yo sigo sorprendiéndome cada vez que el gobierno nos da una instrucción sobre qué hacer y nos dice: “entra a la página web”. Yo digo, “ya bacán, okey, ¿cómo hago con esto?” ¿No? ¿Qué es lo que se supone que tengo que hacer si la mitad de la población no usa internet para trámites con el gobierno? ¿Cómo llegas a esas personas? Interesante el aumento del uso de Internet en la población. Los colores oscuros representan aumento, es decir, aumentó más en 216 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI educación, en trabajo remoto y en mensajería y entretenimiento en el Perú. Aumento muchísimo más, proporcionalmente, en trabajo remoto, mensajería, entretenimiento y salud, en Colombia. En el Perú, otra vez, la mitad de las personas nunca había utilizado Internet. Importante estos datos para el diseño de políticas públicas sobre la base de evidencias. Si tú quieres depender de la telesalud, tienes que comenzar haciendo que la gente confié en el instrumento. Estos indicadores, por cierto, son por el lado de la demanda. Este es una de las tablas que a mí me parecen más tristes en la comparación de Perú con Colombia. Aquí aparecen los usos de internet, en Perú y Colombia, según nivel socioeconómico. Y tenemos el estrato A, el más favorecido, y el estrato E, el menos desfavorecido, y el B, C, y D. Nivel socioeconómico le llamamos. Y vemos, en el Perú, que la proporción de personas que utilizan internet en el estrato E es mucho más pequeña de lo que pasa en Colombia. Los datos nacionales de Colombia nos están dando un promedio que refleja casi sin cuidado del nivel socioeconómica; mientras que, en el Perú, los datos de mayor uso estoy segura de que se concentran en el estrato A. Tenemos una desigualdad muy fuerte en el acceso y uso de internet y cómo Internet se ha utilizado durante la pandemia. 217 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 5 AUMENTO DEL USO DE INTERNET SEGÚN TIPO DE ACTIVIDAD Y NIVEL SOCIOECONÓMICO a. Colombia b. Perú A B C D E A B C D E NSE NSE Educación Mensajería y entretenamiento Trabajo remoto Educación Mensajería y entretenamiento Trabajo remoto Búsqueda empleo Compras/ventas Trámite con gobierno Búsqueda empleo Compras/ventas Trámite con gobierno Trámites nancieros Salud Trámites nancieros Salud Fuente: IEP. También hicimos un corte por género, que nos pareció súper importante. Acá el número negativo y rojo quiere decir que se reducen las brechas de género. ¿En qué? En la búsqueda de empleo, en el uso para aplicaciones de salud, en trabajo y en educación, en el caso de Colombia; mientras que, en el Perú, se reducen para actividades de economía del cuidado, compras, pero también para actividades de trabajo, educación, mensajería, y entretenimiento. Y antes que Javier me diga que se acabó mi tiempo, yo les doy las gracias, y quedo atenta para la discusión. 218 0 20 40 60 80 0 20 40 60 80 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 6 AUMENTO DEL USO DE INTERNET SEGÚN TIPO DE ACTIVIDAD Y GÉNERO a. Colombia 70% 66% 62% 47% 61% 60% 61% 60% 54% 55% 51% 37% 50% 49% 44% 45% 42% 40% 27% 40% 36% 30% 14% 17% 10% 20% 7% 20% 18% 7% 1% 10% -5% -4% -10% -10% 0% -13% 14% Hombre Mujer Brecha de género b. Perú 60% 55% 56% 45% 52% 50% 48% 48% 46% 35% 40% 34% 34% 35% 36% 33% 25% 30% 29% 26% 25% 25% 25% 15% 20% 3% 2% 5% 1% 10% -4% -6% -13% -12% 0% -14% -15% 16% Hombre Mujer Brecha de género Fuente: IEP. 219 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Portocarrero Maisch Muchas gracias, Roxana. Ha sido una exposición muy interesante donde has podido informar, a todos los participantes, a nivel agregado, pero también en el empleo y una serie de otras variables y, en particular, sobre el trabajo tan interesante de la compasión en el uso de las TICS en Perú y en Colombia. Continuamos ahora con el tercer panelista, que es el colega Fernando Villarán, a quien dejamos en el uso de la palabra. Fernando Villarán Bueno, en primer lugar, quiero agradecer la invitación del CONCYTEC. Saludar a mis amigos, Javier, Roxana y Arturo. Es un gusto estar juntos en este panel. Roxana ha presentado bastantes cifras. Muy interesante su presentación, y eso me alivia porque no quiero concentrarme en las cifras, sino más bien en las causas de los problemas que tenemos actualmente y, sobre todo, en las salidas. Voy a empezar abordando los antecedentes del problema del empleo en el Perú, que también los ha tocado Roxana, aunque quería concentrarme un poco más en el tema de la informalidad e, incluso, ir un poco más atrás. Quiero llegar a la estructura productiva peruana que es, desde mi punto de vista, la que define el tema del empleo. Y, luego, ir hacia un fenómeno, más bien, mundial, que está afectando el empleo, que es a revolución digital, que se ha acelerado con el COVUD 19, y finalmente, tratar de ver algunas salidas. 220 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Las crisis del empleo Los datos más recientes sobre la reducción del empleo se refieren a Lima Metropolitana. Las cifras nacionales, desgraciadamente, tienen un rezago mayor. En Lima Metropolitana vemos que, durante la crisis más aguda sanitaria, hubo una reducción muy fuerte del empleo. Se ha recuperado en algo, pero no lo suficiente. La variable que más interesa es el empleo adecuado. Como se puede observar, todavía hay una caída de un millón de empleos, que es un porcentaje muy alto; había en Lima 3 millones de empleos adecuados, antes de la pandemia, y ahora tenemos un millón menos. Estamos hablando, pues, de una reducción de 34.2%. A nivel nacional, se ha producido algo similar; de manera que podríamos estar ante una caída de 2 millones de empleos, que ciertamente es muy fuerte. En el cuadro que sigue el empleo perdido se traslada va a dos lugares, se va al desempleo, que también ha aumentado significativamente, y se va, principalmente, al subempleo, que es donde está la informalidad. 221 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 7 NIVELES DE EMPLEO EN LIMA METROPOLITANA Lima Metropolitana: Población económica activa según niveles de empleo Trimestre móvil: Dic 2019 - Ene-Feb 2020 y Dic 2020 - Ene-Feb 2021 (Miles de personas, variación absoluta y porcentual) Variación Dic 2019- Ene- Dic 2020- Ene- Niveles de empleo Feb 2020 Feb 2020 Absoluta Porcentual (Miles) (%) Total Población económica activa 5 377,7 4 952,9 -424,8 -7,9 I. Ocupados 4 997,6 4 235,2 -762,4 -15,3 -Adecuadamente empleados 3 170,4 2 085,0 -1 065,4 -34,2 -Subempleados 1 827,2 2 150,2 323,0 17,7 -Subempleo por insuficiencia de horas (visible) 702,0 686,6 -15,4 -2,2 -Subempleo por ingresos (visible) 1 125,2 1 463,7 338,5 30,1 II. Desocupados 380,1 717,7 337,6 88,8 Fuente: MTPE Y esta situación se ha dado en todos los niveles empresariales, es decir, tanto en la microempresa, como en las pequeñas, medianas y grandes empresas. Las grandes son las que más rápido se están recuperando, pero solamente en algunos pocos sectores. No es una recuperación generalizada, ni mucho menos. 222 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 8 CAIDA DEL EMPELO ADECUADO EN LAS MICRO, PEQUEÑAS Y GRANDES EMPRESAS Lima Metropolitana: Variación Porcentual de la Población con empleo adecuado según tamaño de empresa Trimestre móvil: Dic 2019 - Ene-Feb 2020 y Dic 2020 - Ene-Feb 2021 (Porcentaje) De 1 a 10 trabajadores De 11 a 50 trabajadores De 51 a más trabajadores 0 -5 -10 -15 -20 -25 -30 -27,7 -32,7 -35 Total -34,2% -40 -37,0 Fuente: MTPE La informalidad Esta es la situación actual, aunque, en realidad, lo que nos interesa analizar es lo que está a la base del problema del empleo. Para el Perú, el problema del empleo está marcado por la informalidad. Nosotros tenemos una de las tasas de informalidad laboral más altas de América Latina, y fue justamente este sector el que rompió la cuarentena y nos dio este escenario negativo en materia de contagiados, hospitalizados y muertes. Con la cuarentena se paró la economía, las personas con empleo formal se quedaron en sus casas, y fue el sector informal el que tuvo que salir a las calles a trabajar, por necesidad, porque si no lo hacían se morían 223 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de hambre, ellos y sus familias. Esa ruptura de la cuarentena fue una de las causas por las que no se pudo contener el virus. Así, tuvimos el perverso privilegio se ser el país con mayores muertes por cantidad de habitantes. Se sabe que antes de la cuarentena, había un 72% de la PEA (población económicamente activa) en situación de informalidad. Con la pandemia este porcentaje debe haber aumentado, hasta llegar, probablemente, a un 80%. De todas maneras, la informalidad laboral era altísima antes y sigue siendo, aún más alta hoy. Figura 9 PERÚ: EMPLEO EQUIVALENTE SEGÚN CONDICIÓN DE INFORMALIDAD: 2007 – 2018 (Distribución porcentual) 2007 2018 Total: 15 330 mil Total: 17 367 mil Empleo Informal Empleo Informal Empleo Informal fuera del Sector en el Sector fuera del Sector 18,2% Informal Informal Informal 16,0% Empleo Informal en el Sector 52,5% Informal 60,8% 21,1% 31,5% Empleo Formal Empleo Formal - Subempleo por insuficiencia de horas (visible) 702,0 686,6 -15,4 -2,2 - Subempleo por ingresos (visible) 1 125,2 1 463,7 338,5 30,1 II. Desocupados 380,1 717,7 337,6 88,8 Fuente: MTPE Ella está concentrada en el sector agropecuario, comercio, servicios, un poco menos en manufactura; también hay informalidad, en otras actividades, como construcción y transporte. 224 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 10 PERÚ: UNIDADES PRODUCTIVAS INFORMALES, SEGÚN ACTIVIDAD ECONÓMICA: 2018 (Porcentaje) 40,0% 35,0% 34,1% 30,0% 25,0% 22,3% 20,0% 15,0% 14,4% 10,0% 10,0% 8,4% 7,3% 5,0% 3,2% 0,2% 0,0% Agropecuario y Comercio Transporte y Otros Servicios Rest. y Manufactura Construcción Minería Pesca Comunicaciones Alojamiento - Subempleo por ingresos (invisible) 1 125,2 1 463,7 338,5 30,1 II. Desocupados 380,1 717,7 337,6 88,8 Fuente: MTPE Si hubiera alguna duda sobre las cifras de la informalidad laboral, basta mirar el bono familiar que se dio en el gobierno anterior (de Martín Vizcarra). El MEF calculo que el 75% de los hogares necesitaban ese bono; es decir, no podían sobrevivir por sus propios medios, ya que no contaban con una red de apoyo, ya sea perteneciendo a una empresa privada formal, una institución pública, una universidad, alguna organización no gubernamental, que le podía asegurar un flujo permanente de ingresos. 225 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 11 PERÚ: HOGARES A NIVEL NACIONAL QUE REQUIEREN APOYO DEL BONO FAMILIAR UNIVERSAL 9.09 MILLONES DE HOGARES 6.8 millones de hogares 25% 2.2 millones de hogares requieren apoyo cuentan con un hogares Algunos hogares en planilla ingreso económico han recibido parcialmente comprobado los bonos económicos 75% hogares beneficiados Presupuesto total S/ 5168 MM Fuente: PGH (MIDIS), Planilla Electrónica (MTPE), FONDEPES, Bases MEF Fuente: MTPE Entonces coinciden casi perfectamente el porcentaje de informalidad laboral con el porcentaje de familias que recibo los bonos. Comprueba, más allá de toda duda, lo que hemos venido diciendo, investigando, desde hace algún tiempo. La estructura productiva Sabemos que detrás de la informalidad está la estructura productiva peruana, y eso es lo que quiero presentar ahora. Algunas cifras son tomadas del CEPLAN, en un documento del 2020. 226 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 12 PERÚ: ESTRUCTURA PRIMARIO EXPORTADORA 18,000 16,000 5% 5% 6% 6% 5% 5% 5% 6% 6% 6% 6% 14,000 6% 6% 7% 7% 6% 11% 11% 11% 11% 7% 6% 6% 11% 11% 11% 12,000 6% 6% 6% 11% 13% 13% 13% 12% 6% 5% 6% 11% 11% 14% 14% 10,000 5% 10% 10% 15% 15% 10% 15% 16% 8,000 17% 15% 17% 6,000 49% 49% 50% 50% 47% 49% 49% 45% 46% 47% 47% 47% 4,000 45% 2,000 14% 14% 14% 13% 13% 12% 12% 12% 12% 14% 14% 13% 13% 0 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 Minería e Hidrocarburos Servicios Manufactura Comercio Construcción Agropecuario Electricidad y Agua Pesca Fuente: CEPLAN Esta es la foto de los años recientes, pero si retrocedemos al año 1990, vemos que, entre ese año y el 2018, la participación de los sectores en el PBI, es decir, el aporte de cada sector en el PBI ha variado notablemente. El sector en el que más ha variado esta participación es el de minería e hidrocarburos, que prácticamente ha triplicado su aporte al PBI, pasando del 4.7% al 14%, en este periodo de tiempo. Y, el otro sector que también ha variado significativamente su participación en el PBI es el de servicios financieros, que ha pasado de 1.8 al 4%; ha más que duplicado su aporte. El resto de los sectores, prácticamente se han mantenido igual o han bajado su participación en el PBI. En realidad, desde 1990, hemos presenciado un cambio estructural, o, más propiamente la reafirmación del modelo primario - exportador. Cuando ahora se repite con insistencia: el Perú es país minero; bueno, no era tan minero en los noventa y, ahora, sí es predominantemente minero. 227 Soles por persona Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Tabla 2 PERÚ: EVOLUCIÓN DE LA ESRUCTURA PRODUCTIVA (Participación de los sectores en el PBI - %) Año SECTOR 1990 2018 Agricultura 7.6 6.0 Minería e Hidrocarburos 4.7 14.0 Industria 16.0 12.0 Construcción 5.6 6-0 Comercio 14.6 11.0 Transporte y Comunicaciones 7.5 6.0 Alojamiento / Restaurants, 4.2 4.0 Estado 6.3 7.0 Servicios financieros 1.8 4.0 Otros Servicios. 31.7 31.0 TOTAL 100.0 100.0 Fuente: MTPE, INEI, BCR. Elaboración: Fernando Villarán. A diferencia de lo que mencionan con frecuencia los medios de comunicación, a mí no me hace muy feliz esa característica, porque ese sector genera muy poco empleo. Incluso, en estos años se ha reducido el empleo que absorbe. Eso ya se conoce, pues es la minería es intensiva en capital. Lo mismo pasa con el sector financiero, aunque es un poco menos intensivo en capital. Comparado con la industria, servicio, comercio y construcción, sabemos que estos sectores son mucho más empleadores, pero son justamente los sectores que no han crecido lo suficiente. Por eso, es que se ha generado muy poco empleo formal en los últimos años. 228 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Tabla 3 PERÚ: EMPLEO POR SECTORES: 1990 - 2018 (%) Año SECTOR 1990 2018 Agricultura 34.0 24.0 Minería e Hidrocarburos 2.4 2.0 Industria 10.5 9.0 Construcción 3.7 6.0 Comercio 15.6 19.0 SERVICIOS 33-8+* 40.0 Servicios no personales -- (21.0) Servicios personales -- (7.0) Estado -- (9.0) Hogares -- (3.0) TOTAL 100.0 100.0 *Todos los servicios. Fuente: CUANTO, 1991 / MTPE, I2019. La revolución digital y sus efectos sobre el empleo Bueno, lo que hemos mencionado hasta ahora tiene relación con la situación al interior del país, pero ahora nos llega la revolución digital, que es a nivel mundial. Su inicio es un tema debatible. Para mí, comenzó en los años 70s, en el Silicon Valley, y no se ha detenido hasta ahora. Algunos ubican su inicio algo más cercano, pero eso no tan relevante en estos momentos. El hecho es que tiene un tiempo significativo en acción, y ha ido creciendo su importancia en la economía mundial, en la economía nacional y, por supuesto, en la vida de las personas. A partir del COVID – 19, la revolución digital se ha acelerado dramáticamente. Ha evolucionado de importante hasta convertirse en dominante, modificando radicalmente la 229 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI forma en que trabajamos, la manera en que vivimos, compramos, nos educamos, entre otros aspectos. En un documento que publicó The Economist, hace pocos días, que se llamó Lo que se viene para el 2021 y años siguientes, basado en la opinión de expertos, se identificaron varias tendencias, que se describen a continuación: • La fuerza laboral se reduce dramáticamente. • El Trabajo a distancia/en el domicilio está aquí para quedarse. • Las casas se vuelven más tecnológicas y se transforman. • La educación cambia, se vuelve mixta, a distancia y presencial, de nivel mundial. • El cambio climático será el tema central. • Todo se orienta hacia lo natural y hacia lo saludable. • Las empresas invierten en tecnología e innovan siempre. • Las oficinas públicas y privadas se achican. • El comercio en línea se vuelve dominante. • Desaparecen los hoteles en un 50%, aunque los viajes regresan a fines del 2021. • La salud se integra con lo digital, y la salud mental se vuelve prioritaria. Lo que vemos es que la fuerza laboral formal se va a reducir, se está reduciendo y se va a quedar, digamos, en niveles bastante menores que antes de la pandemia. Sobre esta tendencia hay pocas dudas, pues incluye a la automatización, a la robotización, el Big Data, y otros procesos. Situación que se mezcla y complementa con otra, que es el trabajo a distancia, el trabajo en las casas, que está para quedarse. 230 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Por cierto, para acomodar estas nuevas prácticas, las casas se vuelven más tecnológicas. La educación está en un proceso de transformación profundo y acelerado, desde hace algún tiempo. A mí, por lo menos, que estoy en el sector educación, me ha sorprendido lo rápido que hemos pasado de una educación presencial a una educación digital o virtual; lo cual no debería sorprendernos, porque todos los elementos estaban puestos en su lugar para que esto sucediera. Uno ya tenía los Power Point para dar clases, listos, la bibliografía y los documentos en Word o en PDF; files y archivos que tenía en la computadora de la universidad, pero también en la computadora de mi casa. El hecho es que ya estaban dadas las condiciones para este cambio, y lo que ha hecho el COVID – 19 es que las ha acelerado. Luego, tenemos el tema del cambio climático, que si lo decía una ONG ambientalista no tendría tanto significado como que lo diga The Economist, que se va a convertir en la prioridad mundial. Esta orientación mundial hacia lo saludable hace que, en medio de toda esta crisis, se generen oportunidades para países como el nuestro, que justamente están más cerca de la naturaleza, más cerca de lo saludable. Por lo menos, en el campo alimentario, con la pequeña producción familiar que produce el grueso de los alimentos. Las empresas, por supuesto, también se están modificando, las oficinas, los edificios de oficinas, ahora se están convirtiendo en viviendas; y, por supuesto el comercio por internet, los hoteles y el turismo que son los más golpeados. Y la salud, también es se convierte en muy importante, la prioridad de todos. Desde el punto de vista de los países desarrollados, se va a modernizar más, digitalizar, pero también hay que considerar el tema de la salud mental que no es intensivo en equipos, sino en personas, en médicos, psicólogos, psiquiatras y psicoanalistas. 231 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Al respecto, parece relevante escuchar las palabras de Yuval Noah Harari, profesor en la Universidad de Jerusalén, y que estuvo justo antes de la pandemia en el Foro Económico Mundial de Davos. Él tiene una posición bastante pesimista sobre la revolución digital, y habla de que van a desaparecer muchísimos empleos y no se podrán recuperar. Pero sobre todo esto, la revolución digital ha traído otros elementos que no son tan evidentes. Este es el caso de la manipulación digital de las personas, de nuestros sentimientos, y también la posibilidad del surgimiento de gobiernos totalitarios, que ni siquiera tienen que ser de corte comunista, podrían ser también liderados por gigantes empresariales. Las empresas que dominan el mundo digital nos están llevando de las narices para comprar, para ver películas, para hacer amigos y, hasta conocer nuestra próxima pareja y, en el campo político, permiten la invasión de “fake news”. Todo ello estaba un poco lejos del Perú y de América Latina, pero en esta última campaña, han irrumpido con fuerza de la mano de algunos personajes que quieren imitar a Trump, de Estados Unidos y Bolsonaro, de Brasil, y que vienen utilizando las fake news como moneda corriente. ¿Qué se viene en los siguientes años? Y ahora queremos poner la mirada en lo que se viene para los siguientes años, exponiendo algunas ideas para el debate. Como hemos visto, el escenario pasivo es muy negativo. La crisis es muy grande y, en lo que respecta a la recuperación, coincido con Roxana, las autoridades peruanas han sido muy optimistas al decir que la economía iba a rebotar este año (2021). Yo creo que no va a ser así. La recuperación va a demorar, por lo menos, dos o tres años; aumentará la pobreza, la informalidad, la delincuencia, la inseguridad ciudadana, entre otros fenómenos. Todo ello 232 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI vendrá acompañado de una mayor incertidumbre económica, la agudización de los conflictos sociales, mayores riesgos ambientales, inestabilidad política y una creciente manipulación de la población mediante el uso de redes sociales, con las fake news. Y las tendencias de largo plazo también son negativas; como, por ejemplo, la posibilidad de nuevas pandemias. Si no hacemos algo, si todo sigue su curso, si se mantiene el statu quo, esto es lo que va a pasar. La COVID-19 podría llegar a ser vista como una pandemia leve, comparadas con otras que puedan surgir más adelante. El calentamiento global se agudiza, la automatización y robotización aumentan el desempleo estructural, la informalidad se dispara, aumenta la manipulación digital masiva, surgen gobiernos autoritarios, aparecen Estados disfuncionales, las democracias se ponen en riesgo, países se vuelven inviables, descartables; todas ellas no son posibilidades muy lejanas, si continuamos como vamos. No tenemos que aceptar estas tendencias y posibilidades como inevitables. Por eso, empiezo cuestionando el concepto de “reactivar la economía”. ¿Reactivar qué? ¿Vamos a Regresar al estatus quo anterior? Creo que esa no es la única opción. Tenemos que pensar en nuevos caminos, nuevas rutas, nuevas posibilidades y ver la crisis como una gran oportunidad para cambiar de rumbo. La crisis no solamente nos brinda la posibilidad de intentar caminos nuevos, sino que también ha iluminado una serie de problemas que estaban oscurecidos, opacos y que, ahora, los vemos con claridad, como la desigualdad, por ejemplo. ¿Hay algo más evidente que eso? Basta analizar los resultados de las elecciones presidenciales pasadas. La sociedad se ha polarizado en dos narrativas diferentes, encontradas, que se asientan en las diferencias económicas, sociales, culturales que 233 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI se han ido incubando y agrandando por décadas. Frente a ello, no nos podemos quedar con los brazos cruzados. Hay que hacer algo. Debemos aprovechar esta oportunidad que nos da la pandemia para cambiar de rumbo, para intentar nuevas soluciones a los problemas antiguos y nuevos. Aprovecha esta oportunidad supone plantear tres grandes objetivos: I) Impulsar con fuerza el Desarrollo Sostenible; II) Construir una sociedad estable, inclusiva, libre y democrática; y III) Aplicar una estrategia propia hacia el desarrollo sostenible. I) Impulsar el desarrollo sostenible Se ha hablado mucho tiempo de esto. Los que estamos en el mundo académico lo conocemos, pero también sabemos que no ha sido aceptado por la sociedad en su conjunto. En general, los políticos, los sectores que dirigen la economía todavía siguen hablando que el objetivo del país es principalmente el crecimiento económico. A mí me parece, a estas alturas, una postura obsoleta. Ya no deberíamos aceptar este objetivo parcial y excluyente. El objetivo, de ahora en adelante, debe ser el desarrollo sostenible, que es el que corresponde en estos momentos. Los objetivos de los países ya no pueden concentrarse solamente en la economía. Son demasiado evidentes los graves problemas sociales que estamos arrastrando, como la desigualdad, la crisis ambiental y todos los temas institucionales, que incluyen la corrupción. Por ello, no deberíamos aceptar de ningún político, de ningún dirigente de la sociedad, incluso empresarial o laboral, que nos hable exclusivamente del crecimiento económico. 234 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ahora, toda la sociedad tiene que proponerse el desarrollo sostenible y, por supuesto, hacerlo realidad. No basta el crecimiento económico. Es una condición necesaria, pero claramente insuficiente. Hay que incluir también todo el desarrollo social, reducción de la pobreza, distribución de la riqueza, reducción de la desigualdad, erradicación de la violencia contra las mujeres, en fin, hay un montón de temas sociales. Está también todo el tema ambiental, que nos va a permitir impedir que se vuelvan a producir pandemias como la COVUD 19 o, por lo menos, mitigar eso o prepararnos para ello. Hay que añadir, por cierto, todo el tema de la institucional, que en el Perú es absolutamente crucial, clave e impostergable. Ya las Nacional Unidas ha puesto una agenda, la agenda 2030, que nos facilita la tarea. En este caso, los gobiernos la aceptan, pero sólo de palabra, la verdad es que no hay un compromiso muy claro. Esto es lo que tendríamos que hacer. El COVID – 19 es un gran llamado de atención para, necesariamente, entrar en esta agenda del desarrollo sostenible. II) Construir una sociedad estable, inclusiva, libre y democrática En el caso específico de la institucionalidad, se trata de construir una democracia para todos. Ella se puede graficar como una mesa de tres patas, con un sector privado dinámico, innovador, competitivo y diverso, con un sector público eficiente, descentralizado, honesto, que promueve la economía y regula, sobre todo, las pequeñas empresas, y con una sociedad civil fuerte, independiente, creativa y crítica. Y estos tres sectores tienen que llevarse bien entre sí, tienen que respetarse mutuamente y colaborar entre sí. 235 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En nuestro país es muy fácil y muy común decir: “el sector público es una porquería”, “no sirve”, “todos son corruptos”. Y también escuchamos también otras voces: “todas las empresas privadas son como Odebrecht”, “son corruptas” o, “las ONG son terroristas”, etc. Eso es muy común y, ciertamente, tenemos que erradicarlo de plano. Las sociedades más desarrolladas son las que tienen un fuerte sector privado, un fuerte sector público y una fuerte sociedad civil. Las tres patas de la mesa, absolutamente indispensables para una sociedad equilibrada. Sabemos que en la sociedad civil están desde las iglesias, que vemos que tienen una importancia creciente en la política, incluyendo el respeto a la libertad religiosa. También están los sindicatos, que en algunos países son satanizados, incluyendo el Perú, cuando en realidad sabemos que son instrumentos de distribución del ingreso. Incluye a las universidades, los colegios profesionales, organizaciones no gubernamentales. Si bien no es muy numerosa, o económicamente poderosa, la sociedad civil es un componente indispensable de toda sociedad democrática y moderna. III) La nueva estrategia hacia el desarrollo sostenible: El Atajo El objetivo del desarrollo sostenible está haciendo asumido por muchos países, y en poco tiempo, probablemente todos los países lo asumen como propio. Sin embargo, la estrategia para llegar al desarrollo sostenible no es la misma para todos. Es válida que cada país, o cada grupo de países, pueda elaborar y aplicar su propia estrategia. Yo propongo una estrategia para el Perú y para América Latina, a la que llamo “El Atajo”. El grafico que sigue nos permite ver donde estamos en estos momentos los países en desarrollo: detrás de los países desarrollados, 236 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI siguiendo sus pasos, tratando de alcanzarlos. Son pocos los países en desarrollo que están alcanzando a los desarrollados; tenemos el caso de China, Corea, Singapur, y algunos otros pocos más; pero la mayoría siguen rezagados. ¿Qué es lo que estamos viendo en estos momentos? Los países desarrollados siguiendo su camino hacia el crecimiento económico excluyente, se han chocado con el COVID 19 y con el calentamiento global, y se han dado cuenta que ese camino es imposible. Por ello, ahora están produciendo un giro, representado por la fleca verde, hacia el desarrollo sostenible. Eso es lo que está pasando ahora. Considerando esta situación, es lógico pensar que países como el nuestro no tengan que esperar a llegar al punto donde llegaron los países desarrollados para recién girar hacia el desarrollo sostenible. Lo conveniente sería hacer ese giro ahora mismo, y de una vez comenzar una nueva trayectoria hacia el desarrollo sostenible que, definitivamente, no es la misma que la de los países desarrollados. Figura 13 LA PROPUESTA: UN CAMINO PROPIO HACIA E DESARROLLO SOSTENIBLE (Giro de 90 grados) A) Trayectoria tradicional: seguir a los Países Desarrollados. Crecimiento Países en desarrollo Países desarrollados COVID económico 19 Insostenible CEI B) Nueva trayectoria para los Países en Desarrollo. Un camino propio hacia el DS Una gran oportunidad Desarrollo Sostenible DS Elaboración: Fernando Villarán 237 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Esta es una estrategia propia hacia el desarrollo sostenible; estrategia que podríamos llamar “un atajo” hacia el desarrollo sostenible. En esta estrategia hay un escenario que podría ser muy provechoso para el país. ¿Qué pasa si los países desarrollados no sólo tienen que dar un giro de 120 grados, en lugar de un giro más moderado de 90 grados, y este giro más pronunciado se ven obligados a retroceder, en lo que se llama “decrecimiento”? Esto ya está ocurriendo en algunos países nórdicos y europeos. Si este es el caso, su PBI va a ser menor, pues si las personas empiezan a usar bicicletas en lugar de autos, su contribución al PBI es menor; y este sólo es un ejemplo puntual. Ya no va a haber tanto turismo, se necesitarán menos aviones, hoteles, trasatlánticos, etc. Si esto es así, si ellos van a dar un giro hacia atrás, acercándose algo a donde estamos nosotros ahora, entonces es posible que nuestros países puedan llegar más rápido al desarrollo sostenible. En ese caso hipotético, el “atajo” significaría pasar a la delantera, ganarles la carrera hacia el desarrollo sostenible, a los países desarrollados. 238 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 14 LA PROPUESTA: UN CAMINO PROPIO HACIA EL DESARROLLO SOSTENIBLE (Giro de 120 grados) A) Trayectoria tradicional: seguir a los Países Desarrollados. Crecimiento Países en desarrollo Países desarrollados COVID económico 19 Insostenible CEI B) Nueva trayectoria para los Países en Desarrollo. Un camino propio hacia el DS Una gran oportunidad Desarrollo Sostenible DS Elaboración: Fernando Villarán Son consciente que este es un pensamiento bastante optimista, pero también puede ser un pensamiento realista, plausible. Claro que esta estrategia supone un cambio de prioridades para nuestro país. Poner por delante el objetivo de Salud para todos. Di queremos mejorar radicalmente nuestra salud no vamos a seguir el modelo norteamericano que es full tecnología (que incluye al big pharma y el dominio de los seguros), que resulta muy costoso, excluyente; tendríamos que ir hacia soluciones o modelos mucho más cercanos a las personas, por ejemplo, una salud preventiva, con médicos que van a visitarte a tu casa, uso de medicinas tradicionales como en China, una salud basada en los tratamientos, en el fortalecimiento del sistema inmunológico. 239 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La otra prioridad es, ciertamente, la alimentación saludable. Las dos van a ser prioridades de todas las personas. Aquí no estamos hablando de que es una agenda impuesta por un gobierno o un grupo de iluminados. Las mismas personas son las que se dan cuenta que la salud es importante y la alimentación también, y ellas determinan las prioridades. Estos dos campos, y otros del desarrollo sostenible, el Perú tiene amplias ventajas. No tenemos grandes extensiones de tierra, pero sí tenemos liderazgo en el cultivo de muchos productos orgánicos y podríamos cultivarlos de mejor manera y más rápido. El problema es que la pequeña agricultura, que nos ha alimentado durante toda la pandemia, y estamos agradecidos por ello, no ha mejorado su situación económica; sigue teniendo una muy baja productividad. Entonces, ahí lo que tenemos que hacer es mantener la parte saludable y mejorar los ingresos de las familias campesinas a través de la transferencia de tecnologías que no necesariamente tienen que ser tecnologías caras. También tenemos la vivienda digna para todos, que Roxana y Arturo han mencionado; comprobando que hemos tenido problemas muy grandes en las casas, donde una familia de diez personas tiene que vivir, comer, estudiar, trabajar, en un mismo ambiente, lo cual es imposible. Otras prioridades serían la Educación de calidad, el empleo digno. Parece contradictorio, por lo que acabo yo mismo de decir de los problemas, pero no nos olvidemos que ahora las personas están con el bono, pueden comenzar a hacer labores de seguridad ciudadana, comenzar a trabajar en limpiar las ciudades, en fin. Hay que ser creativos y para ellos necesitamos una política de ciencia y tecnología fuerte. 240 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Para culminar, y como ya dije, tenemos que abandonar el objetivo excluyente del crecimiento económico y pasarnos, como sociedad, al desarrollo sostenible. Hay que reconocer que la innovación es muy importante, así como la tecnología, eso nos lo ha demostrado el COVID 19. También ha demostrado que el Estado tiene un liderazgo importantísimo, que lo ha tenido durante toda la pandemia. Y no se trata de un liderazgo excluyente, sino para trabajar estrechamente con el sector privado y con la sociedad civil. Pero no debe haber dudas que el Estado tiene un rol protagónico, desde la política de salud hasta las políticas de desarrollo inclusivo y, por supuesto, las políticas que buscan una mayor equidad en la población. Muchas gracias. Javier Portocarrero Maisch Muchas gracias, Fernando, por esta interesante exposición y sobre todo sobre tu propuesta del “El Atajo”, que es una propuesta interesante que va a generar mucho debate. Definitivamente, si algo se va a suscitar es el debate y, bueno, eso es lo que se busca en espacios como estos. Entonces, ahora pasaríamos a una segunda ronda de comentarios de parte del panel. En vista del tiempo, tendremos una intervención de cinco cada uno y tendrían la oportunidad de elaborar algún punto que se les quedó en el tintero en la exposición pasada y también comentar un poco lo que han dicho los otros colegas panelistas. Y también quisiera, un poco, que reflexionen sobre la siguiente pregunta: en los meses y en los años que viene, tenemos un doble desafío. Por un lado, el desafío de recuperar las enormes pérdidas 241 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que ha habido, en el corto plazo, por efecto de la pandemia, en el área económica, en el área social, en al área de la salud y también en el área del bienestar más subjetivo y la posibilidad de la realización de las personas. Esto es una necesidad tremenda y hemos visto que esta insatisfacción ha sido expresada claramente en las elecciones del domingo pasado y, por otro lado, hay que impulsar, digamos, lo que decía Fernando, un cambio de paradigma en el desarrollo sostenible. Entonces, un poquito como compatibilizar esas dos cosas, la necesidad de recuperar el “tiempo perdido”, este tremendo bajón que hemos tenido y, por otro lado, el cambio de paradigma hacia un modelo de desarrollo más sostenible. Entonces, le rogaria, por favor, si pudiéramos usar el tiempo de forma muy concisa y sucinta y le daríamos cinco minutos a cada uno de los colegas para poder terminar en el tiempo previsto. Muchas gracias. Y empezamos en el mismo orden, con Arturo Manrique. Arturo Manrique Muchas Gracias. Bueno, en general, el COVID - 19 ha desencadena una crisis a nivel global de proporciones inimaginables aún. La pandemia, en uno o dos años, pasará, pero la crisis, que es sistémica, va a quedar y esto hay que tenerlo muy en cuenta porque todavía no hemos tocado techo y, en ese camino, tenemos la obligación de desarrollar nuevos paradigmas de desarrollo tanto en los países de sur como en los países del norte. Esta propuesta del “El Atajo” la suscribo completamente, porque de eso precisamente se trata, de imaginar nuevas rutas para el desarrollo, que incrementen el nivel de vida de la población, reduzcan las desigualdades sociales y no colisionen con la naturaleza. El paradigma del crecimiento 242 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI económico promovido por el neoliberalismo, a nivel global, es el que nos ha conducido a la situación en la que estamos ahora, que es una situación límite, a escala planetaria, que es la que tenemos que revertir en la búsqueda de un mayor bienestar individual y colectivo para toda la población. Sin embargo, tenemos necesidades, tenemos problemas de pobreza, tanto en el parea rural como urbana, desempleo, informalidad, violencia de género, delincuencia común, criminalidad organizada, problemas que trascienden los marcos de los Estado nacionales, a los que tenemos que buscar solución, al igual que al problema ambiental, pero no podemos hacerlo de una manera tradicional. De hecho, los Estados, que operan dentro de sus fronteras, por sí solos no pueden dar solución a estos problemas, sin la participación activa de la sociedad civil, que, por un lado, tienen que recomponer sus bases comunitaria, y por otro, actuar organizadamente a nivel global, para encontrar soluciones viables a los problemas antes señalados. Entonces, creo que esta crisis desencadena por el COVID -19 es una oportunidad para la nueva generación de científicos sociales, para repensar nuestra sociedad, en clave de sociedad mundo, y las instituciones y actores y actantes sociales que convergen en ella. Por eso, es importante que ampliemos nuestra mirada, centrada en las interacciones humanas, los hechos sociales, tal como hemos sido formados en la ciencia social clásica. Ahora tenemos un actor importante, que es la naturaleza, que no es un actor cualquiera e incluye una serie de actantes, el COVID - 19 entre ellos y, obviamente, tenemos que ampliar nuestra mirada, desarrollando nuevos enfoques teóricos, nuevos paradigmas de investigación. La naturaleza, en realidad, siempre estuvo ahí, formando parte de nuestra sociedad, y el ignorarla -lo sabemos ahora- ha tenido un costo muy grande. Tenemos que remediar esta situación y 243 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI eso, probablemente, nos tome muchas décadas hacerlo. Nuestra mirada sigue estando centrada en lo inmediato, dentro los marcos del Estado nación, pero tenemos que hacer un esfuerzo para ver más allá y mirar la sociedad que está emergiendo, en la que van a vivir las nuevas generaciones. Entonces, en ese sentido, podemos ganar en riqueza teórica y conceptual y también en el ámbito de la investigación propiamente dicha, porque, al final, hay muchos más temas que podemos poner en agenda. La interdisciplinariedad, el dialogo entre las disciplinas sociales y de estas, con las ciencias naturales, es algo que se cae de maduro en el contexto actual y, más que las ciencias sociales, en las que hemos sido formados, de manera especializada, deberíamos empezar a hablar de ciencia social, a secas, que tiene por objeto “lo social” y la socialidad subyacente, que tiene base natural en nuestra especie. Entonces, se viene dando una convergencia, un cambio sistémico, y los problemas que tenemos como país no podemos imaginarlos o pensarlos solo como Estado Nación, ignorando lo que viene ocurriendo en el mundo. Es el caso de la vacuna contra el COVID - 19, por ejemplo, que se proyecta con la anteojera neoliberal. En la campaña electoral algunos candidatos hablaron de que iban a soltar las vacunas al mercado, para que éste asigne o la “distribuya” en la población, con lo participación activa del sector privado. Ningún país del mundo está haciendo eso ni lo va a hacer. Este es un tema que tiene un conceso. La vacuna es un bien público y son los Estados los que la distribuyen, si se quieren con el apoyo de los privados, pero fura de la lógica del mercado. Entonces, nos venden cosas que no son. Esta idea del sector privado que va a solucionar los problemas, justamente donde tiene que actuar el Estado, es el problema, a luz de todo lo que viene aconteciendo, y no la solución, como se nos quiere hacer ver. 244 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Suscribo, entonces, todo lo que se ha dicho mirando hacia el desarrollo sostenible, pues lo que necesitamos es ese triángulo virtuoso con más Estado, más mercado, y eso quiere decir menos monopolios y, sobre todo, una sociedad civil fuerte, vigilante, con base en una ciudadanía cosmopolita, que ponga por delante los derechos humanos y de la naturaleza, incluyendo las distintas especies, y nos conecte con el mundo, porque, al final, de eso se trata todo, estamos totalmente desconectados y no miramos lo que está pasando en otros lugares y hacia donde se está yendo la sociedad mundo que está emergiendo. Seguimos pensando como país, como Estado nación y no nos damos cuenta de que vivimos en una sociedad mundial que está ahí, en nuestras narices, y no queremos ver. Tenemos que vivir ese cambio de paradigma en la ciencia social, de cara al futuro, y actuar en consecuencia. Muchas gracias. Javier Portocarrero Maisch Muchas gracias, Arturo. Y continuamos ahora con Roxana Barrantes, por cinco minutos. Roxana Barrantes Cáceres Muchas gracias. Quiero hacer algunos comentarios tratando de unir y reaccionar a los temas que han sido puestos sobre la mesa. El dato que voy a dar, y me sorprende en esta oportunidad ser la persona que está dando datos, sobre lo que ha pasado con la economía peruana en 30 años, de alguna manera va a reforzar el argumento de Fernando. Fernando nos ha dado la estructura productiva del país. de cómo ha cambiado, y es claro que, a inicios de los 90s, nuestro país no se parecía 245 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ni siquiera a los 70s, pero con las políticas que se implementaron, al día de hoy, el tamaño de la torta ha crecido por cuatro. En ese contexto, si hay sectores que se quedan proporcionalmente más pequeños, no significa que no han crecido, sino que mantienen su importancia relativa. Sí es interesante ese gran aumento de la minería y, estoy segura de que voy a recibir muchos comentarios en contra, pero en los 90s era la política a implementar, porque veníamos de la crisis. Y, en el camino, debimos hace cambios, modificaciones, etc. Pero, invertir mejor los frutos de ese crecimiento, en el mejor sentido de ese desarrollo sostenible, cuando haces intercambio de tipos de capital -vas del capital natural al capital físico y al capital humano-, hay una cantidad de recursos de canon que se queda en las universidades públicas, en cuentas bancarias que ganan intereses, y esos intereses se convierten en ingresos de libre disponibilidad para las universidades y el esfuerzo de investigación queda en nada. Entonces, hay que destacar lo que está haciendo la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa. La UNSAA, poco a poco, con una política de largo plazo, ahora está produciendo, como resultado de ese canon también quiero decir. Tres ideas más antes de salir, pero más cortas. Primero, hay una frase -no recuerdo en este momento de quien es, pero de repente ustedes sí., que dice: “el nivel de nuestros problemas es tal que no lo podemos resolver con el mismo nivel de pensamiento y conocimiento que teníamos cuando los creamos”. En ese sentido, lo que ofrece Fernando es una vía de discusión bien interesante. Es bien difícil, por lo menos a mí me resulta difícil, estar en desacuerdo contigo Fernando. En lo que si no sé es cómo podemos hacer para implementar, encontrar políticas específicas, empezar -y aquí viene mi segundo comentario, antes de terminar- a pensar fuera de la 246 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI caja. Ya no podemos seguir pensando a nivel de cuando creamos todos estos problemas que estamos sufriendo en este momento. Me gustó mucho cuando Fernando puso todas estas tendencias del The Economist, que es muy interesante. ¿Cómo hacemos para bajar, en un dialogo norte – sur, esas tendencias a nivel de lo que podemos hacer en el Perú? Y yo me preguntaba. no podemos dejar de hablar del tema político en este momento, si lo que se vienen en estos 5 años ya no es, pues, el caos absoluto que nos va a permitir ponernos a pensar en serio en una manera de no destruirnos, porque, hasta ahora -y ahora viene la última idea que quiero compartir-, las organizaciones políticas, lamentablemente, que debieran estar pensadas para representar el interés público, la mayor parte de ellas, y no quiero decir nombres, están pensadas para defender los intereses individuales de los promotores de esas organizaciones denominadas “políticas”, porque a mí, personalmente, me cuesta mucho decir que es un partido político. ¿A quién están representando? ¿Los intereses de quién o quiénes están trayendo el debate público? ¿Por qué, en este momento, no nos hemos podido unir y firmar un pacto de no agresión? ¿Por qué no hemos sido capaces de hacer eso? Una pregunta de investigación que le dejo a los científicos sociales es: ¿cómo recuperamos la política como representación del interés público? ¿Y cómo así aquellos que enarbolan defender la política y algunos a los que le creo resulta que están a punto de no pasar la valla electoral? Es realmente, complicado. El reto para cohesión social, para la ciudadanía, para compartir un ideal nacional y poder ponernos de acuerdo y conversar y avanzar en esas metas, pensando en las personas y no en los intereses particulares. Eso es todo lo que quería decir. Gracias. 247 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Portocarrero Maisch Muchas gracias, Roxana. Y, para cerrar este evento y este panel, tenemos la intervención de Fernando Villarán. Hay una pregunta, acá, del público que se la traslado a Fernando. Es de Máximo Becerra. Dice así: ¿El neorrealismo es un paradigma en crisis? ¿Qué paradigma económico sería aconsejable? Y, vinculado esto, añado la pregunta: en el nuevo paradigma del atajo de Fernando, ¿cuáles serían las tres principales medidas que él adoptaría, si fuera presidente, este 28 de julio? Fernando Villarán Me están poniendo exigencias de examen final. Me acuerdo de que, en mi época, cosa que no ocurre ahora, yo estudiaba en un colegio privado, pero venían profesores de los colegios públicos a tomarnos examen a nosotros. En realidad, salíamos bien, pero había un cierto nerviosismo, porque uno está acostumbrado a sus propios profesores. Bueno, yo pienso que la crisis neoliberal, efectivamente, es bastante clara; pero no está claro, todavía, la alternativa. Yo creo que eso tiene que ser creación heroica y yo, la verdad, no estoy dando salidas ni soluciones, pero creo que hay que pensarlo bastante y eso es lo que estoy pretendiendo. Por eso, le llamo un atajo hacia el desarrollo sostenible. De hecho, todos los países están corriendo hacia allá. Yo he revisado los planes, digamos, los programas, de EE.UU., China, etc. Ahora todo el mundo quiere un nuevo rumbo de desarrollo. Antes, era un tema de agenda, se discutía sobre el desarrollo sostenible pero ahora se convierte en una necesidad vital. No sé si ustedes han visto, pero el ejército chino, que debe ser de millones de personas, se ha puesto a sembrar árboles en toda la zona de frontera con Rusia 248 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y con Mongolia, pero estamos hablando de millones de millones. He visto un mapa donde son áreas inmensas. Cosa que, para mí, era impensable antes. China era uno de los grandes contaminantes del planeta. Todavía sigue siéndolo, de alguna manera, pero ya se pusieron verdes y, hace rato, compiten con los alemanes por tener una industria verde. Ahorita es el mayor productor de autos eléctricos. Entonces, efectivamente, estábamos yendo a un ritmo lento en esa dirección, pero ahora se acelera. Y, para algunos casos, los países van a tener que retroceder. Todos los países europeos y, en general, los países que producen autos, seguramente, van a tener que retroceder, porque esa es la columna vertebral de su industria y, si esa industria se reconvierte, eso va a ocurrir. Comparen un motor de combustión interna con un motor eléctrico, o sea nada que ver, el motor de combustión interna tiene miles de piezas y el motor eléctrico unos cuantos cientos, es decir, es mucho más simple y sencillo. Los esos son menores. En fin. Esto va a ser un cambio muy fuerte para ellos. Y, aquí, nosotras lo podemos ver como una ventaja no tener una industria automotriz. Yo, de una vez, separaría la mitad de las calles para la gente, y la otra mitad, para los autos, por ejemplo, la avenida Arequipa, una vía para que vayan y vengan los autos y la otra para tener escuelas al aire libre, ahora que estamos en la pandemia, teatro e infinidad de actividades culturales. Nosotros nos podemos dar el lujo de arrinconar a la industria automotriz, porque no la tenemos, a los automóviles que no los producimos, porque no somos país productor y eso que era antes una desventaja, ahora se ha convertido en una ventaja. Entonces, por ejemplo -y con esto termino-, para hacer una ciudad sostenible. Yo he estado en China, estuve viviendo en la casa de un amigo peruano que se casó con una ciudadana china, un mes 249 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI entero, y pude pasear por todos lados, viajar, preguntar, etc. Ellos vivían en un departamento, en un edificio de 20 pisos, en el último piso, y yo sacaba mi cabeza y veía un mar de edificios iguales. Antes, en ese lugar, había barriadas y China ha podido cambiar su fisonomía muy rápidamente porque es un Estado fuerte; pero, me pregunto, nosotros que hemos visto los dramas familiares que hay ahora, con la pandemia, ¿vamos a dejar que esto siga así? ¿Vamos a dejar que las personas vivan hacinadas, contagiándose, obligados a salir a la calle y traer el virus a la casa? En realidad, nosotros tendríamos que tener una reforma habitacional democrática, porque no la podemos hacer dictatorial, pero la tenemos que hacer. En algunos barrios, será mejorar las casas que hay y, en otros, de repente, si es que hay una consulta democrática, nos dicen: yo prefiero que todo esto se aplane y nos hagan edificios de 25 pisos y, entonces, cambio mi chocita por un departamento en el piso 14. Y todo eso se puede hacer democráticamente. ¿Qué quiere decir? Que le estaríamos dando cantidad de chamba a nuestros científicos sociales, a nuestros arquitectos, para planear qué hacemos con el barrio, en dialogo con sus habitantes. ¿De qué manera lo cambiamos? Y, luego, meter plata del Estado ahí. Ahora estamos en una recesión muy fuerte y necesitamos políticas keynesianas. La construcción siempre ha sido un factor de crecimiento muy importante, que genera empleo y, sobre todo, mejora la calidad de vida de las personas. La próxima pandemia no nos puede agarrar en la misma situación que estamos ahora. ¿No es cierto? Y eso lo podemos cambiar desde ahora. Yo me quedo ahí. Muchas gracias, 250 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Portocarrero Maisch Muchas gracias, Fernando, y gracias también a Roxana y Arturo. Creo que ha sido una discusión muy rica. Tenemos un desafío muy grande en estos momentos en el Perú, tanto por el lado de la pandemia, como por el lado de la economía, la salud y también, por supuesto, por el lado político, que ahora se presenta con sus propias complejidades; pero creo que uno de los elementos más importantes para ordenar las discusión y el debate público, es imaginar una visión de país, un paradigma, para dirigirlo en el corto, mediano y largo plazo y, para eso, el debate, el intercambio de opiniones y la generación de conocimiento es sumamente importante. Y, por eso, felicito al CONCYTEC por abrir espacios como este, donde se busca un diálogo alturado, un diálogo interdisciplinario, con presencia de las ciencias sociales cosa que extrañábamos un poco, pero que es muy necesario. Esperemos, en esa línea, que profundicen el esfuerzo correspondiente. Y, finalmente, además de agradecer a todos los colegas panelistas, damos por finalizado este dialogo. Muchas gracias a todos y a todas. 251 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 252 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 4 LA INTERCULTURALIDAD EN EL PERÚ: UNA MIRADA DESDE LA EDUCACIÓN, LA SALUD Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS 253 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 4 LA INTERCULTURALIDAD EN EL PERÚ: UNA MIRADA DESDE LA EDUCACIÓN, LA SALUD Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS ¿Qué significa, en un sentido amplio, interculturalidad? ¿Qué diferencias hay entre la interculturalidad y el multiculturalismo? ¿Cómo se plantea este problema en nuestro país? ¿Cómo se plantea el problema de la interculturalidad en las zonas urbanas? ¿Cómo se plantea el problema en las zonas rurales y, en general, en el espacio andino? ¿Cómo se plantea el problema en la Amazonía? ¿Cuáles son las diferencias que hay entre lo Andino y lo Amazónico desde la perspectiva intercultural? ¿Cuál es la situación de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) en las zonas rurales y urbanas, antes de la pandemia y en la actualidad? ¿Qué impacto ha tenido la teleducación en la EIB? ¿Cuáles son los retos de la EIB en la sociedad post pandémica? ¿Qué resultados ha tenido la incorporación del enfoque intercultural en los servicios de salud, antes y durante la pandemia? ¿Cómo ha impactado el COVID – 19 en los pueblos originarios y cuál ha sido la respuesta que ha tenido en las distintas comunidades, en la zona urbana y rural? ¿Qué implicancias tiene la interculturalidad para la investigación en ciencias sociales? ¿Qué implicancias tiene a nivel formativo, en las nuevas generaciones de científicos sociales? ¿Qué implicancias tiene para las ciencias naturales y oras disciplinas o profesiones? ¿De qué modo esta perspectiva favorece el dialogo entre el saber científico y los saberes otros o saberes tradicionales y entre estos saberes? ¿Cómo hacer para incorporar el enfoque intercultural en nuestras políticas públicas? 254 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Estas son algunas de las preguntas en torno a las cuales giró la conversación que sostuvieron Pedro Pablo Ccopa, Patricia Ames y Oscar Espinosa, desde la sociología y la antropología, en esta mesa sobre interculturalidad que estuvo moderada por Santiago Cueto, cuyos detalles se presentan a continuación. Santiago Cueto Buenas tardes. Para mí es un gusto darles la bienvenida a todos los participantes. Quisiera, en primer lugar, felicitar a CONCYTEC por organizar este seminario. Los que trabajamos en Ciencias Sociales y en Educación siempre hemos mirado con extrañeza que estos temas no fueran incluidos en la agenda prioritaria. Sin embargo, desde la gestión de la Doctora Fabiola León Velarde, hemos empezado a ver un mayor impulso, una visión más amplia, de lo que es la investigación y las ciencias en el Perú. El tema que nos convoca hoy tiene al menos dos ángulos. Un ángulo académico, muy interesante porque, a pesar de lo que la gente de las grandes ciudades pueda pensar, hay una gran diversidad en cuanto a las poblaciones indígenas en el país y, por lo tanto, la interculturalidad se convierte en un tema prioritario de conocimiento que nace, en primer lugar, de conocer patrones culturales de los diversos pueblos y, luego, ver de cómo se producen estas conexiones, estas vías de intercambio, una espera de ida y vuelta y equitativas, entre la población, castellano-hablante y las poblaciones indígenas. Y decía que había dos dimensiones porque, a partir de este conocimiento, lo que uno empieza a constatar es que existe una gran inequidad. Entonces, uno habla de poblaciones indígenas e inmediatamente tiene que pensar en zonas rurales que no tienen una serie de servicios que se suele encontrar en las zonas urbanas, 255 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI donde hay mayores niveles de pobreza. Entonces, se empiezan a juntar estos temas y esto llama a acciones de política a favor de la equidad, en particular, en favor de este grupo. Entonces, hay el lado académico y el lado político, de la acción. Pero yo no soy expositor en esta mesa. Apenas quiero despertar su apetito y su interés. Estoy seguro de que muchas de las personas que nos acompañan son también especialistas y gente con mucha tradición en el campo de la interculturalidad. Tenemos a tres distinguidos investigadores. Voy a presentare a cada uno cuando le toque el tiempo. Tenemos, en primer lugar, al Dr. Pedro Pablo Ccopa, que nos va a hablar de saberes tradicionales vinculados con la medicina, a quien dejamos con el uso de la palabra. Pedro Pablo Ccopa Agradezco a CONCYTEC, a Arturo Manrique, por esta invitación, que me posibilita compartir algunas ideas que no son nuevas, pero que pretenden actualizar el diálogo de saberes entre la medicina tradicional y la medicina moderna occidental, que la pandemia y la crisis sanitaria en el país ha actualizado. Pero permítanme antes señalar un hecho que es el piso desde el cual hablo. Esta referido a los resultados electorales que todos conocemos, donde el medio ha desaparecido, y hay dos campos polarizados. Algunos lo señalan como el abismo, pero en realidad hay que verlo como una crisis, y toda crisis revela y es una oportunidad para el cambio. Esta brecha cultural del país reflejada0 en los resultados de estas elecciones, estuvo mostrado de alguna manera en el tercer y último debate presidencial organizado por el JNE. La brecha 256 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI entre los que estaban representados por los moderadores y los 5 candidatos ahí presentes, y el señor Ciro Gálvez, eran clarísima. Cuando el señor Gálvez hablaba en quechua ninguno de los ahí presente los entendía, pero los cerca de 4 millones de quechua hablantes del Perú sí. Y, de seguro, gozaban humorísticamente, porque el señor Gálvez expresaba sentimientos muy genuinos hacia los gobernantes país, entre imprecaciones, sornas y humor/ insulto. Y nadie de los presentes, y muchos de nosotros, tampoco se inmutaban, pues no lo entendían. La imagen clara de los perúes. Hacía falta la presencia de un traductor. Un traductor que estableciera un entendimiento entre los dos mundos representados en esa falta de comunicación/entendimiento, buscando las equivalencias de los términos de ambas lenguas, pero, sobre todo, y esto es lo importante: estableciendo un ENTRE, una tensión entre ambas lenguas, culturas, formas de pensar y sentir, desde el cual desplegar lo común cultural en lugar de apegarnos a una identidad. Pues lo que se trata no es de afirmar una identidad sino de exaltar el lazo que los vincula como alteridad. La interculturalidad expresa con mucha claridad las paradojas que se vive en el momento actual. Vivimos en una era en donde todas las civilizaciones y culturas están interconectadas permanentemente. La era de la tecnología científica, la información, posibilita esto. Pero al mismo tiempo estamos en la barbarie a nivel de las relaciones entre las razas, entre las etnias, entre las culturas, entre las personas diferentes, incluidas las cosas. Dicho esto, voy a referirme a los saberes otros medicinales presentes en la lucha contra la pandemia del coronavirus en el país, en el escenario de la cultura popular, sin que ello signifique exclusividad de ellos. Para esto recurro al relato de dos experiencias. Una de carácter personal, y la otra de carácter colectiva, la colectiva 257 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pertenece a la comunidad Shipibo Conibo de Cantagallo, que tuvo a bien compartir el amigo Sadir, que conoce directamente esa experiencia. 1. La experiencia personal. Mostración de la circularidad de la cultura Al oficializarse la pandemia del coronavirus, se decreta confinamiento físico, como una manera de evitar el contagio, la angustia, el temor, el miedo se apodero de nosotros, pues no se sabía nada de este virus, y menos la cura. En esa situación de incertidumbre curativa, se activan los saberes ancestrales, los saberes que poseen los pueblos y comunidades indígenas, en su versión urbanizada. En mi experiencia personal ingresa a través de cuatro vías. Una, desde amistades podremos decir cultivadas racionales modernas. Y eso es llamativo. Mediante ellos comienzo a conocer las propiedades del kion, el ajo, el limón, la sal. Productos que es parte de en nuestra cocina. El otro punto de entrada es mediante la vía de mis estudiantes de la universidad UNFV, donde soy profesor de pregrado, en quienes realizo un trabajo de exploración mediante el WhatsApp. En más del 90% tienen raíces popular y provinciano. Muchos creyeron que me había contagiado y me enviaron recetas de todo tipo que según ellos contrarrestaban los efectos del mal, desde cáscaras de naranja para bajar la fiebre, hasta formas de inhalar eucalipto, ciertamente esas recetas caseras eran las que les brindaban sus madres o abuelas provincianas. La otra vertiente es familiar, desde la vertiente familiar, mi suegra que está en un pueblito andino de Andahuaylas agregó a sus remesas de productos andinos que periódicamente envía el eucalipto, harto eucalipto y muña. La muña, para hacer mate y evitar utilizar 258 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI los filtrantes que tienen colorantes y saborizantes nocivo para la salud. Muchas de las bolsas de papel y de nylon al entrar en contacto con el agua caliente liberan sustancias toxicas muy dañinas para la salud. Las otras vías fueron amigos y docentes de provincias. Me dice que es bueno hacer inhalaciones de eucalipto más hojas de pino. “Eso para que, si el virus estuviera en la garganta, las nariz y ojos, se vayan hacia el estómago, antes que entren a los pulmones. Si entran a tus pulmones, está hecho, te jodiste”, me dicen. Y finalmente las redes, en la que circulan infinidad de recetas tradicionales, como los preparados de bebidas para elevar la capacidad inmunológica: mezcla de kion, ajos, cebolla roja, limón, hervido en recipiente de 2 libros por 15 minutos, tomarlo 3 veces al día, etc. Es decir, que, frente a la incertidumbre de no conocerse la cura del virus, se recurrió a las prácticas y saberes de la medicina tradicional, fuente de atención primaria en las comunidades rurales y nativas. Y tienen cientos o miles de años de uso, a diferencia de la medicina, como profesión, que se establece en el Perú con la creación de la Facultad de Medicina de San Fernando, el 9 de setiembre de 1856. Ellos no decían en ningún momento que su medicina tradicional era superior a la medicina llamada científica. 2. Experiencia Comunitaria de la comunidad shipibo-conibo de Cantagallo y la cura holística El segundo relato, está referido a la experiencia curativa de la comunidad shipibo-conibo de Cantagallo, ubicada a orilla del 259 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI rio Rímac, en la vía de evitamiento, contada por un amigo que estuvo en la línea de batalla. En el país, en marzo 2020, se decreta el confinamiento sanitario para evitar la propalación del virus y perder vidas. En ese mes fallecieron, por causa del virus, 3 integrantes de la comunidad. Se pide ayuda solidaria por las redes, aparecieron medios de comunicación para informar sobre la situación de carencias de la comunidad, pues no tenía para comer. Viene un camión de ayuda, con más de 1000 pollos y la gente, haciendo cola, se contagian del mal. Pasado una semana, se conoce que, de los 1,800 habitantes de la comunidad, se habían contagiado 1,000. Se establece un cerco sanitario-militar. Nadie puede entrar o salir de la comunidad. La policía y soldados rodean la comunidad. Frente a esta situación, la solidaridad se teje en torno a la comunidad de Cantagallo. La gente está contagiada y no hay alimentos. En esta situación, el Grupo de Apoyo en que esta el amigo Sadir, conoce con un médico naturista que recomienda a los voluntarios establecer un protocolo alimentario. 2.1 Protocolo alimentario. De dos tipos. Uno medicinal y el otro fortificante En la medicina tradicional están todos los desinflamantes, como el limón, el ajo, el kion, la cúrcuma, la miel, el aceite de copaiba, el matico, el eucalipto, entre otros. El asunto es evitar la inflamación, combatirla desde el primer momento. Esto no excluye el uso de ibuprofeno, el paracetamol. Comenzaron a experimentar la aspirina con el limón, que le dio buenos resultados. 260 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En la medicina fortificante: alimentos como los plántanos bellacos, espinaca, choclo, verduras, además de todos los alimentos andinos, como la quinua, etc. Y evitar comidas, como la leche, que es inflamante, y peor la comida llamada chatarra. 2.2 El alimento emocional A ese tipo de alimento, se suma un alimento emocional/ espiritual: el sentimiento de comunidad, la solidaridad, la familia. Ninguno de los contagiados de la comunidad fue a un hospital. Todos permanecieron en su comunidad, en casitas de 5 x 5 metros; pero no se contagiaron. El gran enemigo de este mal, y de muchos otros, es el miedo, las malas hondas, o las riñas. Eso baja el sistema inmunológico y había que evitarlo con lazos de comunidad. 2.3 A nivel energético. El uso del rape La memoria ancestral es importante aquí. La mayoría de los pueblos tienen relaciones mágicas con las cosas que los rodean. Establecen relaciones espirituales con ellas mediante ritos. En la sierra del sur, es mediante la coca, el trago y el tabaco. Son kallpas, fuerzas, energizantes, del espíritu y del cuerpo. Facilita la comunicación entre humanos y de los humanos con los no humanos, como sus deidades, sus apus. Además, son protectores de los malos espíritus. En distintos lugares existen dentro de su ambiente natural plantas maestras, como el san pedro, la ayahuasca o las plantas mágicas del Perú primigenio, al que se refiere el Dr. Fernando Cabieses, que provocan manifestaciones psíquicas, ahora ya explicadas científicamente. 261 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el caso del rapé, las diferentes tribus que habitan la amazonia lo utilizan. El rapé es un polvo hecho a partir de plantas milenarias provenientes de la amazonia, cuyo componente esencial es el tabaco. Es una medicina física y espiritual que ayuda a limpiar la glándula pineal, una parte del cuerpo que conecta al ser humano directamente con la energía, lo que les permite lograr un estado de armonía interna, que lo conecta con su sentir más grato y ligero. Sirve para descargar el exceso de carga mental o emocional. Se utiliza tostado a la brasa o hecho ceniza. Mi informante me cuenta, entusiasmado, que ellos lo utilizaron en su versión ceniza, bajo una técnica de inhalación complicada para nuestro entendimiento. 2.4 Cuerpo físico Todo esto, sin descuidar, por supuesto, el cuidado del cuerpo físico, en relación a cosas puntuales, como por ejemplo evitar que el frio le entre, abrigándose, no salir de la cama con el cuerpo caliente, etc. Entrecruzamiento curioso de tradiciones Para completar el cuadro de mi relato es útil saber la manera como se dan los entrecruzamientos culturales. En las bodegas de clase media, mercadillos e, inclusive, supermercados de clase media, como los de San Miguel, comenzaron a poblarse en la sección de 262 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI verduras de productos de la tradicional ancestral, como atados de eucalipto, y kion a granel, entre otros, para la venta. CONCLUSIÓN. LA NECESIDAD DE UN SABER HOLISTICO Y DE TEJER IDENTIFICACIONES DESDE LAS CULTURAS Capitalizar adecuadamente el sentido de estas dos experiencias, en la que se muestra claramente la coexistencia de la medicina tradicional con la llamada científica, significa batallar contra dos escollos a nivel del pensamiento. El primero, el etnocentrismo, que proyecta la visión europea-occidental que tiene de la salud sobre el resto del mundo. Y el segundo, el escollo del exotismo, que consiste en caer en la fascinación de la diferencia. Ambos expresan los tipos de relaciones entre las culturas y los saberes hoy en día. Desde mi percepción, es mayor el peso del primer escollo que, desde su paradigma reduccionista y excluyente, subordina los saberes otros de los pueblos. Ciertamente, de estos relatos se pueden desprender muchas ideas muy útiles. En esta parte de mi intervención, voy a referirme solo a tres ideas fundamentales, que son las siguientes: 1. Interculturalidad espontánea y biodiversidad. Que cuestiona la idea de exclusiva. Como hemos visto en el relato hay una interculturalidad espontanea en relación a la salud que va dando vueltas y cobrando actualidad en las distintas clases sociales, en medio de esta emergencia sanitaria que vivimos. A nivel de la población se aceptan las diferencias. La llamada medicina tradicional popular, no excluyen la medicina moderna occidental. Sobre 263 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI actúan viendo las posibilidades de su complementariedad, como lo grafica el testimonio en cuanto al uso de la aspirina y el limón, en la batalla contra el mal del COVID -19. Este hecho es importantísimo para afirmar lo que es la cultura. En primer lugar, la cultura no es un valor de pertenencia sino un recurso. Un recurso para pensar, para desarrollar una actividad humana, para vivir, para existir. Los recursos están disponibles, no pertenecen a nadie. Son de todos. Por consiguiente, se utiliza de acuerdo a la necesidad que se tenga, sin excluirla de antemano. Por tanto, no hay una exclusividad cultural. Esto nos orienta a pensar las culturas ya no exclusivamente desde las diferencias, sino desde el punto de vista exploratorio de las diferencias que provocan tensiones entre ambas y los enriquece. Por otro lado, que estas experiencias curativas de los pueblos se asientan en la infinita variedad de plantas mágicas y medicinales y sus terapias curativas que forman parte de la sabiduría y la cosmovisión andina amazónica que nos brinda nuestra rica biodiversidad. El Perú tiene una rica flora mágica y medicinal en todas sus regiones. 2. Saber holísticos de los pueblos. Que escapa la escisión cuerpo alma Nuestros pueblos tienen grandes saberes milenarios referidos a varios campos. En el campo de la cura, hay un saber de carácter holístico, donde entran en acción el cuerpo, el espíritu, la energía, las emociones-afectivas, las ideas de pertenencia. Y no solo el cuerpo es objeto de la cura. Hay estados de ánimo ligados a la existencia, como la angustia, el tedio y el aburrimiento, que 264 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI provocan grandes males, que pueden ser combatidos mediante la afectividad. La otra idea es que toda cultura es viva. Cuando nos referimos a la colonialidad cultural y la descolonialidad, nos estamos refiriendo a esta pugna constante entre una tendencia de homogenización del factor dominante y la de heterogenización desde la cultura disidente. Una cultura viva no se deja homogenizar, estandarizar fácilmente. La pugna por la heterogeneidad es la pugna por la pluralidad. 3. Repensar epistemológico. Desprendernos de la colonialidad del saber Todo esto nos invita a pensar o repensar en marcos epistemológicos que nos permitan dar cuenta de las diversas formas de conocimientos, en este caso, en torno a la salud, que fueron abandonados, excluidos, marginados, despreciados. Y ver también aquellas otras que van emergiendo, no solo en el campo natural, sino también social. Una ecología de saberes, donde florezca las pluralidades de experiencias histórico culturales en relación con la salud, donde lo mágico-espiritual y las creencias coexisten con los saberes científicos-racionales, sin que las miradas etnocéntricas las folcloricen. ALGUNAS RECOMENDACIONES • Incorporar los saberes tradicionales de la salud al currículo de la academia. • Incentivar y continuar el cultivo de esos saberes, dando un estatus privilegiado a los portadores de esos saberes. 265 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI • Dosificar el Intercambio de saberes, experiencias y significaciones en relación a los saberes curativos de los pueblos. Santiago Cueto Muchas gracias Dr. Ccopa. Muy interesante. Yo creo que vamos a volver sobre esto último, por lo menos, a mí se me ocurre algunas preguntas en torno a lo que Ud. decía, pero volveremos, y aliento a los participantes a realizar sus preguntas. Seguimos con el Dr. Oscar Espinosa, que nos va a hablar sobre pueblos indígenas y amazónicos, a quien dejamos en el uso de la palabra. Oscar Espinosa Quiero comenzar agradeciendo a la CONCYTEC por esta iniciativa tan interesante. Este año es muy importante para los pueblos amazónicos, ya que venimos de un contexto de pandemia muy duro, sobre la que se ha discutido en la presentación que me ha antecedido. Pero también debido al contexto del proceso electoral que estamos viviendo en estos días, a partir del cual también se abren interrogantes hacia el futuro: ¿qué va a pasar con las comunidades en el nuevo gobierno? Finalmente, también este año celebramos el bicentenario de la Independencia del país. El bicentenario es un hito importante donde se puede percibir con más claridad las deudas históricas que tiene el Estado y la sociedad peruana respecto a la Amazonía y a sus pueblos originarios. Brechas, inequidades y exclusiones que han quedado al descubierto durante la pandemia. Estas brechas también se refieren a la investigación y al conocimiento que tenemos sobre esta región y estos pueblos. Quiero comenzar, precisamente, mencionando un artículo muy 266 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI interesante, que fue publicado el año 1826, por un periodista limeño, en el diario oficial El Peruano, esto es, dos años después de Ayacucho, cinco años después de la declaración de la Independencia. En este contexto de naciente república, el periodista constata la ignorancia total que existe en Lima sobre la región amazónica y sobre su gente. Desgraciadamente, casi 200 años después, hemos avanzado muy poco, o en todo caso, no lo que deberíamos. Sin embargo, en los últimos años, sobre todo después del “Baguazo”, que tuvo lugar en el año 2009, ha comenzado a haber un mayor interés por esta región y sus pueblos originarios, pero todavía queda mucho por hacer. En esta presentación quiero centrarme en dos problemas principales que, de alguna manera, están relacionados. El primero se refiere a la forma en que interpretamos la realidad amazónica. Parte del problema de las brechas y de las deudas sociales existentes, tiene que ver con que seguimos leyendo la realidad amazónica desde otras categorías ajenas, desde los Andes, principalmente, o desde los contextos urbanos modernos y eso nos impide -como lo voy a mostrar más adelante- llegar a una comprensión real de la gente, de sus problemas y de sus necesidades. El segundo problema se refiere, justamente en este contexto de diálogo intercultural que nos convoca este evento, a la ausencia de una actitud que, en mi opinión, es fundamental, para la verdadera interculturalidad, que es la de aprender a partir del diálogo. En relación al primer problema, a pesar de que se han incrementado las publicaciones, las tesis, y las investigaciones sobre la Amazonía y las comunidades indígenas en las últimas décadas, se sigue interpretando la realidad desde criterios andinos o urbanos y modernos. Esto no significa que la realidad andina y la amazónica estén totalmente divorciadas. Hay una serie de conexiones entre ellas, muy interesantes, como las que nos presenta la arqueología 267 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI más reciente, donde se revisan una serie de presupuestos que marcaban una superioridad andina frente a un menor desarrollo cultural amazónico. Un prejuicio que, más bien, lo que nos está mostrando es que había mucha más conectividad entre estos dos espacios y, por ello mismo, debería de haber más estudios sobre la relación entre estas dos regiones: los Andes y la Amazonía. El problema no es que exista esta relación; el problema es que se interpreta la realidad amazónica desde categorías andinas o urbanas modernas. Y esto no es exclusivo, además, de las Ciencias Sociales, sino también incluye a las Ciencias Naturales y Ambientales. Esto es mucho más grave, además, en la medida de que el conocimiento que se produce, basado en estas investigaciones, sirve para que el Estado implemente sus políticas sociales. Así, en muchas ocasiones se diseñan e implementan políticas desde el Estado sobre una base científica de una realidad interpretada de manera equivocada. Uno de los principales errores, por mencionar algún ejemplo, es considerar a los pueblos amazónicos como campesinos y a sus tierras comunales como tierras dedicadas a la agricultura y a la ganadería. Nada más ajeno a la realidad amazónica que esta idea. Y este error se viene repitiendo por décadas. Esto no ha permitido, por ejemplo, que se reconozcan de manera adecuada a las comunidades indígenas urbanas, por ejemplo. Pedro Pablo Ccopa mencionaba a la comunidad shipiba de Cantagallo, en Lima, que es muy conocida, pero, por ejemplo, para poder ser reconocida como comunidad por el Estado tendría que tener tierras de cultivo o ganadería y eso es absolutamente absurdo. La identidad étnica no pasa por la actividad económica de la agricultura, y los territorios indígenas tampoco pasan por la configuración de un espacio de tierra delimitado o georreferenciado. En la concepción del territorio para los pueblos amazónicos, lo más importante no está definido por la geografía, sino por las relaciones sociales. 268 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI El Estado funciona con diversas categorías que resultan problemáticas para entender y para atender las necesidades de los pueblos amazónicos. Al respecto he publicado hace un par de año un artículo que fue mencionado en la presentación y que está disponible en Internet. En este sentido, los científicos sociales cumplimos un rol importante para, justamente, desmontar, criticar y ajustar la realidad del derecho a la realidad existente. Otro ejemplo de interpretación equivocada se puede encontrar en la forma en que se ha pretendido entender el Baguazo. Cuando ocurrió el Baguazo, la mayoría de las periodistas, científicos sociales y funcionarios de Estado interpretaron erróneamente lo que estaba pasando o buena parte del que paso en ese momento. Por ejemplo, cuando se decía que el movimiento, las movilizaciones sociales, eran promovidas desde arriba, por una organización, como AIDESEP, o por un grupo de líderes encabezados por Alberto Pizango, y entonces eran estos líderes o esta organización quienes daban las pautas para la movilización. Nada más ajeno al funcionamiento de la política indígena en la Amazonía. Las movilizaciones importantes que se dieron en los años 2008 y 2009, que terminaron con los trágicos eventos del Baguazo, fueron resultado de un sentir compartido desde abajo, desde otros criterios, desde otros razonamientos, donde incluso las propias comunidades castigaban a aquellas autoridades comunales y a sus jefes cuando se oponían a su movilización. Incluso muy duros y críticos respecto a la actuación de Pizango por no haber sido lo suficientemente radical, es decir, de manera contraria a la forma en que la movilización se interpretaba desde Lima, desde la prensa, desde el Estado y desde las universidades. Desgraciadamente, esta incomprensión está, de alguna manera generalizada. Se da, por ejemplo, en la implementación de los programas sociales, en los proyectos para reducir la desnutrición, en 269 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI las políticas educativas y de salud, en fin, existe una gran cantidad de errores de interpretación que se han dado en la actuación del Estado, y que no se basan solamente en posiciones políticas e ideológicas, sino que parten también del conocimiento que se produce desde investigaciones que interpretan erróneamente la realidad. Esto se puede apreciar también en el ámbito académico, donde, por ejemplo, se escriben tesis donde se asume la realidad de las comunidades amazónicas como si fueran andinas. Por ejemplo, la importancia que tiene el trabajo, que es muy importante en el mundo andino, tiene otras connotaciones o tiene otra manera de entenderse en el contexto amazónico. Lo mismo se podría decir sobre la manera de entender otros aspectos de la realidad como, por ejemplo, en estos tiempos de pandemia, la forma de entender la salud, la enfermedad, cómo curarse, etc. En el ámbito ambiental, muchas veces se diseñan proyectos que podrían funcionar bien en la costa o en los Andes, pero que resultan absurdos para la realidad geográfica amazónica. Por ejemplo, el proyecto de la carretera de la costa a Iquitos es prácticamente imposible, debido a que buena parte de la región Loreto no cuenta con tierras aptas para construir carreteras, y particularmente en la parte de su territorio que es limítrofe con la sierra está lleno de pantanos y aguajales, por lo que resultaría, no solo muy costoso, sino absurdo en todos los sentidos. Así, se podrían poner muchos ejemplos. ¿Cómo superar esta limitación? Aquí aparece el segundo problema sobre el que quiero enfocarme y que está relacionado, de alguna manera, con este primero, pero que, por otro lado, nos abre algunas pistas para superarlo. Este segundo tema se refiere a las 270 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI actitudes fundamentales que son necesarias para una relación de interculturalidad horizontal o equitativa. En este sentido creo que solo vamos a entender realmente la Amazonía y a su gente si nos acercamos con una actitud de apertura, con una verdadera voluntad de querer aprender. No se trata de ir con nuestras ideas ya adquiridas, nuestros conocimientos, nuestra ciencia, sino de abrirnos a otras maneras de pensar, a otras maneras de aprender, y reconocer el valor de estos saberes. Por ejemplo, no solamente existen conocimientos científicos indígenas relativos a la salud, que muchas veces se engloba bajo el término de “medicina tradicional”. Existen también lo que se denominan como “etnociencias”: la etnoclimatología, la etnobotánica, las etnomatemáticas, etc. Existe una manera en que las sociedades originarias piensan su realidad, de manera sistemática incluso, pero que se desconoce. Y se desconoce, porque presuponemos, ya sea desde las Ciencias Sociales, y sobre todo desde las Ciencias Físicas, Naturales o Ambientales, que estos conocimientos no son verdaderamente “científicos”, que no son serios ni metodológicamente comprobables, que son el resultado de creencias falsas y supersticiones, etc. Y bajo este tipo de argumentos, se tiende a desmerecer el valor de estos saberes, los cuales, aunque no formulados bajo los criterios de la ciencia moderna, son igualmente valiosos. Y si bien es cierto que es fundamental reconocer el valor del conocimiento indígena, no es suficiente si no va acompañado de una actitud personal que refrende esta valoración. Es decir, no basta con decir que son valiosos, sino que tengo que demostrarlo. Por ejemplo, si yo no creo de verdad que la gente con la que estoy trabajando, en este caso, la gente de las comunidades indígenas o amazónicas, tienen algo que enseñarme, estoy estableciendo una relación basada en el poder y la desigualdad. 271 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En este sentido, la interculturalidad no consiste, como mucha gente cree, en traducir al otro idioma los conocimientos o las ideas del Estado o de la ciencia. Por ejemplo, hacer un spot publicitario o un afiche sobre como lavarse las manos para evitar la transmisión del coronavirus en lengua shipiba, o en lengua urarina o maijuna, sino que la verdadera interculturalidad significa ver a la gente que tiene otra cultura, otras creencias u otras formas de vida, como personas cuyas maneras de vivir y de pensar son igual de valiosas que las mías. Significa tratar a las personas como sujetos con los que dialogamos y no como objetos de estudio. Y me parece lamentable que muchas veces, en las universidades, veo a colegas o a jóvenes tesistas de distintas disciplinas que siguen manteniendo esta misma relación de ver a las comunidades y a sus formas de vida, como objetos de estudio y no como personas con las que estamos construyendo un conocimiento en común. Algo fundamental que nos enseña la antropología, y que resulta muy útil para pensar y vivir la interculturalidad, es acercarnos a la gente y a tratar de ver las cosas desde su propia perspectiva y no desde la nuestra. Por ejemplo, episodios como los resultados de las últimas elecciones presidenciales, tendrían que invitarnos a tratar de entender cuáles son las formas de pensar de la gente. Las encuestas nos dan pistas, pero no son suficientes. La gente no vota solamente por razones puramente ideológicas o programáticas, sino que hay algo más en la vida de la gente, que es estas formas de pensar, de creer, de relacionarnos, que es importante que lleguemos a conocer. Y la única manera de conocerlas es compartiendo la vida con la gente. Yo he escuchado mucha gente de las comunidades quejándose de que “no vienen a ver como realmente vivimos” y “hablan sobre nosotros, escriben sobre nosotros, pero no ven realmente las cosas como nosotros o nosotras las vemos”. Por aquí tenemos una pista para actuar. 272 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Un aspecto complementario al diálogo intercultural es el diálogo interdisciplinario, el dialogo con las otras disciplinas académicas. La Amazonía es un lugar, no es un tema; es un lugar donde ocurren muchas cosas, y los pueblos, las comunidades, son grupos de personas que tienen una vida rica y compleja. No son seres unidimensionales, que solamente les importa la salud, o la tecnología, o el trabajo, o la alimentación, sino que son personas completas y complejas y, por lo tanto, cualquier disciplina no es suficiente para lograr una adecuada comprensión de la realidad amazónica ni la de sus pueblos originarios. Tenemos que trabajar más en diálogo desde las distintas disciplinas, de hecho, por ejemplo, apelando a mi propia experiencia, el hecho de haber trabajado en estos últimos treinta años en comunidades amazónicas me ha obligado a mí aprender mucho sobre salud, derecho, agricultura, geografía, cómo funcionan los ríos, por qué llueve en determinados lugares en ciertas épocas y en otras no, y así, un montón de temas, que corresponde a otros ámbitos del saber, pero que se hacen necesarios para lograr una mejor comprensión de la realidad amazónica. Justamente, recurrir a las etnociencias supone un diálogo de saberes, de conocimientos, en el cual, la actitud de apertura y de respeto por parte de las personas involucradas, como los y las investigadoras, es fundamental. Sin esta actitud personal quedamos entrampados en reproducir marcos teóricos ajenos, metodologías no apropiadas para la zona, soluciones e interpretaciones de hechos descontextualizados, que nos llevan, entonces, a proponer soluciones o políticas sociales o públicas erróneas, que finalmente, terminan perjudicando o, en el mejor de los casos, manteniendo a estas comunidades excluidas o marginadas. Finalmente, la ocasión del bicentenario, el contexto electoral y esta grave crisis de la pandemia, nos tienen que llevar a una profunda 273 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI reflexión sobre qué vamos a hacer como país para resolver las deudas históricas que se tienen respecto a la Amazonía y su gente. Esta tarea no es solo responsabilidad del Estado, sino también de la academia y de la sociedad peruana en su conjunto, y sin duda, el respeto a los pueblos amazónicos y el diálogo intercultural son parte necesaria de este proceso. Santiago Cueto Muchas gracias, Oscar. Has plantado un tema muy interesante, por supuesto, que, siendo psicólogo, tal vez quisiera relacionar un poco con la empatía, pero a ver si seguimos en el diálogo. Este tipo de conversaciones me interesa mucho, además, desde el punto de vista de la política. Decías al inicio que, en algunas cosas, seguimos como hace 200 años, y en otras hemos avanzado. A ver si podemos seguir conversando. Esperamos también las preguntas de los participantes o las respuestas, de repente también, como reacción a lo señalado. Vamos a seguir con la Dra. Patricia Ames, que tiene el uso de la palabra por veinticinco minutos. Bienvenida. Patricia Ames Muchas gracias a CONCYTEC por la invitación para participar en este panel. Abordaré el tema de la interculturalidad desde la educación, ya que mis compañeros se han referido más a la cuestión de la ciudadanía y la salud. Yo, en cambio, quisiera enfatizar los vínculos que hay entre interculturalidad y educación y las implicancias que tiene para la investigación tanto educativa como en otras áreas del conocimiento. La interculturalidad es un concepto muy amplio que tiene diversas dimensiones (política, social, jurídica, epistemológica y educacional). Me centraré en la educación, porque justamente es en este campo donde surge este 274 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI concepto de interculturalidad, inicialmente ligado al desarrollo de la educación para pueblos indígenas, aunque también, con los años, los pueblos afroperuanos y los trabajos con población migrante fueron impulsando el desarrollo del concepto de interculturalidad en relación a sus propias problemáticas. Pero a pesar de que la interculturalidad nace muy ligada a la educación para los pueblos indígenas, podríamos decir que, en el presente, y mirando a futuro, se vincula al ámbito educativo de un modo más general y va más allá de éste, como hemos podido ver en las exposiciones que me han precedido. 1. Interculturalidad y educación Luis Enrique López, un estudioso peruano del concepto de interculturalidad, señala que este concepto implica la posibilidad de transformar los sistemas educativos nacionales, pero también la sociedad en su conjunto, articulando más democráticamente las diferentes sociedades y pueblos que integran un determinado país. Entonces, sus implicancias son mucho más amplias que el ámbito educativo, ya que supone la apertura ante esas diferencias, étnicas, culturales y lingüísticas de la sociedad toda. Nos hablaba el profesor Oscar Espinosa sobre esta necesaria apertura en el trabajo que realizamos cotidianamente con los diversos pueblos amazónicos, por ejemplo, pero, en general, con diversos grupos con los que realizamos trabajo como científicos y como investigadores. La interculturalidad, nos dice López86, supone una aceptación positiva de esta diversidad, de respeto mutuo y una búsqueda de consenso; pero, al mismo tiempo, también un reconocimiento y aceptación del disenso, porque no vamos a pensar todos siempre de la misma manera. Entonces, supone el desafío de construir 86 López, Luis Enrique. 2009. Interculturalidad, educación y política en América Latina: perspectivas desde el sur pistas para una investigación comprometida y dialogal. En: López, L. E. (ed.) Interculturalidad, educación y ciudadanía: perspectivas latinoamericanas. La Paz: Plural editores, FUNPROEIB Andes. 275 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI nuevos modos de relación social y una mayor democracia. Entonces, es un concepto que nos empuja a pensar también en alternativas de relacionamiento social, dentro de la cuales el trabajo educativo no es menor. Cuando escuchaba a los expositores que me han precedido, pensaba en todas las dimensiones educativas que tenía lo que ellos han señalado, sobre lo que volveré más adelante. Pero aquí quería citar, la Ley General de Educación para recordar que la interculturalidad, en nuestro sistema educativo, hoy es un principio rector de la educación peruana, como se señala en el artículo 8, y asume esta mirada de reconocimiento y valoración de la diversidad: “La interculturalidad, que asume como riqueza la diversidad cultural, étnica y lingüística del país, y encuentra en el reconocimiento y respeto a las diferencias, así como en el mutuo conocimiento y actitud de aprendizaje del otro, sustento para la convivencia armónica y el intercambio entre las diversas culturas del mundo” (artículo 8, numeral f, Ley N.º 28044, Ley General de Educación). Al ser un principio que sustenta la educación, debería recorrer la formación de nuestros niños y jóvenes a lo largo de todo su paso por el sistema educativo. Esos jóvenes, a los que se refería Oscar hace un momento, cuando decía que muchas veces se acercan sin una actitud de aprendizaje o mirando al otro como un objeto de estudio y no como un sujeto con el cual aprender y construir conocimiento con ellos. Si eso sucede es porque todavía nuestro sistema educativo no está trabajando a fondo este principio rector que debería estar presente en la educación de todos los peruanos y peruanas. Y aquí 276 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI quiero enfatizar que, más allá de que la educación intercultural o la interculturalidad haya surgido de la mano con la educación intercultural bilingüe o la educación para los pueblos indígenas, es necesario recordar que la educación intercultural alude a la necesidad que el conjunto de la oferta educativa, no solo la dirigida a los pueblos originarios, o solo la educación básica, esté orientada a reconocer las distintas culturas presentes en el país, así como el derecho de los individuos y comunidades vinculadas a ellas, buscando promover relaciones basadas en el respeto y una sociedad que valora la diversidad cultural y que confronte las actitudes de racismo y de discriminación que todavía vivimos desgraciadamente como sociedad. Entonces, muchas veces desde los pueblos originarios se ha señalado la necesidad de que la interculturalidad este presente no solo en la educación que ellos reciben, sino también en la educación del otro, que muchas veces es el que discrimina y que tiene actitudes de poca empatía, como decía Santiago. Y es necesario que este enfoque esté permeando la educación de todos, porque es necesario reconocer, como ya lo han mencionado Pedro Pablo y Oscar, el valor de otros pueblos, de los pueblos indígenas, afroperuanos, y de sus conocimientos, que han sido históricamente marginados, perseguidos y, en ocasiones, destruidos. También porque es necesario reconocer el derecho de todos ellos y ellas a crecer en y desde su diferencia y no tener que transformarse en otro para poder acceder al bienestar o a la inclusión. Y, como ya mencioné, para eliminar el racismo y la discriminación, que es algo que arrastramos desde nuestra herencia colonial, de jerarquías entre grupos y culturas. También es necesario que este principio realmente esté presente en los diversos ámbitos educativos para aprovechar que este diálogo entre culturas contribuya al enriquecimiento mutuo, de lo que también han hablado los que me han antecedido en el 277 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI uso de la palabra. En el Perú todavía vemos mucho cómo la diversidad se ve como un problema y no como una riqueza y eso es un tema que todavía debemos enfrentar, nuevamente, desde el ámbito educativo. Y, finalmente, también creo que es importante abordar este principio de la interculturalidad en la educación de modo general para romper con estas asimetrías entre grupos sociales y culturales en nuestro país, que han generado una ecuación que equipara la diferencia con la desigualdad. Que seamos diferentes no debería significar que vivamos en condiciones desiguales, pero en nuestro país así se han traducido las cosas históricamente, por los procesos de jerarquización y de asimetría que se han vivido a lo largo del tiempo. 2. Enfoques y conceptos de interculturalidad Todo esto es algo que podemos ver surgir ya desde los diversos enfoques y conceptos que se manejan en el campo educativo, y más allá de este, sobre la interculturalidad, que es lo que me gustaría desarrollar ahora. Muchas veces nos preguntamos si la interculturalidad es un ideal o una situación de hecho. Para muchos es una situación de hecho, pero no ideal, es decir, vivimos entre diferentes pero esa vivencia no siempre es armónica, no siempre es una convivencia de mutuo enriquecimiento, muchas veces es también una convivencia de discriminación, de violencia o de conflicto. Entonces, también se ha planteado la interculturalidad como un ideal a alcanzar, como esta formulado en la Ley General de Educación. Está más orientada, desde este discurso normativo, hacia un ideal de convivencia armónica, justa e igualitaria, entre todos. Pero hay muchos estudios que abordan una situación, de hecho, mucho 278 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI más compleja, más difícil, un discurso más descriptivo del cómo son, en la actualidad, las relaciones interculturales, pero que también creo que es importante enfrentar, para ver cómo es posible transformar estas relaciones. Hay dos enfoques en la discusión reciente o no tan reciente que se han venido discutiendo, que ya los planteaba el filósofo Fidel Tubino87: la mirada de la “interculturalidad funcional” vs la mirada de la “interculturalidad critica”. ¿A qué se refería con estos dos conceptos? El interculturalismo funcional esta caracterizado como algo funcional al Estado y a un sistema socioeconómico que no es cuestionado y que no cuestiona esta herencia, aún vigente, de jerarquías, de discriminación, de racismo, entre grupos que han sido subordinados históricamente, y se centra es un discurso más bien normativo de la interculturalidad, como un ideal, pero que no examina las bases de un sistema que convierte la diferencia en desigualdad. Frente a esto, Tubino plantea un interculturalismo más crítico, que exige que se reflexione sobre la realidad para plantear un proyecto ético – político de transformación sustantiva, democrático. Insiste en que hay que ser conscientes de las causas que originan las inequidades económicas y culturales. Por ejemplo, hay que pensar no solo en el diálogo, sino en las condiciones para que ese diálogo se produzca. Entonces, hay que buscar modificar los procesos que originan injusticias y desigualdades, que no permiten un diálogo en igualdad de condiciones. No solamente ver los efectos o los resultados finales del concepto, sino los procesos que lo han configurado. 87 Fidel Tubino (2005). “La interculturalidad crítica como proyecto ético-político”, En: Encuentro continental de educadores agustinos. Lima, 24-28 de enero de 2005. Disponible en: http://oala.villanova.edu/congresos/ educación/lima-ponen-02.html. 279 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, desde esta perspectiva, la interculturalidad significa, efectivamente, contacto, intercambio entre culturas, pero en términos equitativos y en condiciones de igualdad. Es una opción que se busca construir, que rompa con una historia de hegemonía de una cultura dominante y de varias otras culturas subordinadas y, de esa manera, reforzar identidades que han sido tradicionalmente excluidas, devaluadas, construidas como menos complejas, menos científicas o menos desarrolladas, para construir una sociedad diferente. Esto nos muestra que el concepto de interculturalidad tiene dimensiones políticas y no solamente pedagógicas. Esta es una discusión muy amplia en el campo educativo y se puede ver en las diversas críticas que implica un concepto como este. La crítica al proyecto moderno, al del Estado nacional como algo homogéneo, ya que somos naciones heterogéneas, culturalmente plurales y, más bien, la categoría de interculturalidad quiere enfatizar esa diferencia, constatando una herencia colonial de desigualdad, pero tratando de construir un proyecto social, educativo político, ético y epistémico. Luis Enrique López nos dice que la disputa en el campo educativo y la investigación no solo es política, sino también epistemológica, en términos de cómo abordamos el conocimiento88. Y aquí quisiera también señalar que es importante ver lo que es la interculturalidad en términos de imbricación. Aquí pongo una larga cita de García Canclini, que aborda justamente este punto: “Las concepciones multiculturales admiten la diversidad de culturas, destacan sus diferencias y proponen políticas de respeto relativistas que a menudo refuerzan la segregación. De manera diferenciada, la interculturalidad se refiere a la 88 López, 2009. Ob. cit. 280 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI confrontación y al enredamiento tramado, a lo que pasa cuando los grupos establecen relaciones e intercambios. Ambos términos suponen dos modos de producción de lo social: la multiculturalidad supone la aceptación de lo que es heterogéneo; la interculturalidad implica que aquellos que son diferentes son lo que son en relaciones de negociación, conflictos y prestamos recíprocos”89. Quisiera centrarme, sobre todo, en la segunda oración y en la tercera, porque compara el multiculturalismo con la interculturalidad y nos dice que la interculturalidad se refiere a la confrontación y al enredamiento tramado, a lo que pasa cuando los grupos establecen relaciones e intercambios, más que cuando están separados. ¿Qué es lo que pasa en América Latina y en el Perú, donde hemos estado conviviendo y vivimos imbricados? García Canclini nos recuerda que estos términos suponen dos modos de producción de lo social. La multiculturalidad supone esa aceptación de lo heterogéneo; pero la interculturalidad implica, además, que esos que son diferentes son los que son en relaciones de negociación, conflicto y préstamos recíprocos. Y creo que esto es muy importante porque nos obliga a pensar cómo nos hemos construido como país, en un conjunto de relaciones, donde hemos ido aprendiendo también unos de otros e incorporando de unos en otros. Y esto es importante para evitar dicotomías y evitar buscar, pues, identidades y culturas puras y, más bien, ver cómo todas estas experiencias y culturas son productos híbridos, nacidos a partir de múltiples formas de contacto y determinadas relaciones de poder, obviamente. Esto porque, a veces, se busca la pureza en ciertas identidades culturales, cuando las personas están hace mucho tiempo integradas en un ir y venir entre el campo y la 89 Néstor García Canclini. Diferentes, desiguales y desconectados: mapas de la interculturalidad. Editorial Gedisa. Barcelona – España, 2004, p. 15. 281 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ciudad, entre los andes, la amazonia y la costa, en tránsito por los diversos sistemas educativos y es necesario enfatizar que eso no les hace perder la identidad cultural que los implica. 3. Implicancias para la investigación En ese sentido, hay un conjunto amplio de implicancias para la investigación. Y aquí quisiera detenerme un poco. Creo que he ido un poco rápido en esta primera parte, que quería ser más como un repaso de los marcos en los cuales podemos situar la indagación investigativa. En el campo educativo hay diversas interrogantes y preguntas que tienen implicancias en lo que investigamos. En otros campos también la dimensión de las relaciones interculturales puede arrojar nuevos elementos para comprender lo que pasa en un determinado ámbito, como la salud o la política. Pero para empezar con el campo educativo, por ejemplo, hay cuestiones de contenido que levantan preguntas desde esta perspectiva de interculturalidad, por ejemplo, ¿Qué es el conocimiento escolar? ¿Quién decide que deben estudiar los escolares? ¿Cómo se deciden estos contenidos? ¿Qué pasa con el conocimiento indígena que, a lo largo del tiempo, ha estado excluido de los currículos escolares? ¿Qué es lo que tenemos que hacer ahora? ¿Adicionarlo al currículo escolar? ¿Repensar e interculturalizar ese currículo? Ahí hay múltiples posibilidades de investigación y de cuestionamientos sobre el lugar de los conocimientos de los pueblos indígenas y originarios en la educación del conjunto de la población, que nos llevan a preguntarnos ¿qué constituye el conocimiento válido de una sociedad? ¿Mediante qué procesos se sanciona cual es el conocimiento válido? Y, bueno, las ciencias sociales también han desarrollado conceptos que muestran las dimensiones de poder y las dimensiones históricas de 282 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI colonización del saber que, a veces, nos hacen muy dependientes de los marcos culturales y científicos del norte, como señalaba Pedro Pablo, por ejemplo, y que nos hacen más difícil producir nuestras propias explicaciones e interpretaciones. Y, en ese sentido, la institución escolar y educativa, en general, y también la universidad, es una institución central, como también se ha reconocido desde la sociología occidental, en tanto operan la distribución y la legitimación, justamente, de qué constituye conocimiento. Entonces, ahí hay un gran conjunto de temas a investigar. Pensando también, por ejemplo, en lo que decía Pedro Pablo, respecto a los conocimientos de salud o medicina tradicional, me preguntaba, ¿en qué medida las escuelas reconocen todos esos conocimientos de los cuales los niños, los jóvenes de Cantagallo son testigos, al ver a sus familiares, o son también participes, en el producir estos conocimientos o el reproducirlos? ¿En qué medida la institución escolar (en la que participan estos niños y jóvenes) valora o desvalora estos conocimientos o también aprovecha estos procesos de observación, experimentación o indagación, que nos ha descrito Pedro Pablo, para reflexionar sobre otras formas de producción de conocimiento como la indagación científica? Esto me lleva a otro ámbito, que son las formas de aprendizaje, donde también hay un amplio campo para investigar. ¿Cómo aprendemos en los diversos grupos culturales? Nuestro sistema educativo se ha orientado más a la estandarización, a los exámenes, un poco siguiendo las tendencias globales. Está marcado por el privilegio de la palabra, de la escritura. Me acuerdo mucho de este libro, La ciudad letrada, de Ángel Rama, que enmarca el trasfondo colonial del impacto del letramiento en la sociedad colonial. En la escuela se mantiene este privilegio y no se toman en cuenta otras formas de aprendizajes, como las que he señalado hace un rato o las que menciona Pedro Pablo, por ejemplo, cómo los niños y 283 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI los jóvenes acceden a estos conocimientos de salud, sería muy interesante de conocer. Cómo son involucrados, por ejemplo, para el recojo de algunos insumos, para la preparación en esos insumos, observan, participan, ¿en qué medida? Y cómo, muchas veces, eso no está mediado por la escritura o por las indicaciones orales, sino más bien por el participar y el hacer, que se han documentado bastante en varios pueblos indígenas de América Latina90. También la escuela facilita o promueve ciertas formas de performance y de presentación de sí mismo. En los últimos años, se insiste mucho en el emprendedurismo, en que los niños tienen que ser emprendedores, pero se descuida, por ejemplo, que puedan existir otras dimensiones del ser humano que es importante considerar y desarrollar en la escuela. Si algo ha tenido de bueno esta pandemia, es que nos ha hecho más sensibles al bienestar socioemocional, por ejemplo, de niños y jóvenes frente a la situación que vivimos, y las escuelas mismas han recogido esa dimensión para trabajarla; pero nos falta todavía investigar más y reconocer otras formas de acceder al conocimiento que puedan involucrar no solamente la palabra y la escritura, sino, como les decía, la participación, la observación, la experimentación, la indagación, también, de otras maneras menos formalizada que la escuela suele sugerir. Entonces, aquí también hay un amplio campo de investigación intercultural que se puede desarrollar en el ámbito educativo. El espacio de la formación superior también debería concitar nuestra atención. Ha sido menos trabajado, pero en los últimos años viene siendo más atendido, digamos, en términos de la investigación, porque hay que reconocer todavía la dimensión formativa de este espacio de la formación superior. Si queremos 90 Ver por ejemplo Paradise, Ruth (2011) ¿Cómo educan los indígenas a sus hijos? El cómo y el porqué del aprendizaje en la familia y en la comunidad. En S. Frisancho, M. T. Moreno, P. Ruiz Bravo & V. Zavala (Eds.) Aprendizaje, cultura y desarrollo: Una aproximación interdisciplinaria. Lima: PUCP. 284 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI formar ciudadanos, formar en interculturalidad para un mundo más amplio, no solamente para el país pluricultural que tenemos, como es el Perú, sino para un mundo global que es diverso culturalmente, tenemos que plantearnos también este espacio de la formación de la educación superior, que además es parte del sistema educativo. Si la interculturalidad es un principio rector de todo el sistema educativo, debería también incorporarse en la educación superior. Aquí nuevamente se plantea la pregunta que ya nos planteamos para los contenidos escolares y es: ¿qué enfoque vamos a emplear en la educación superior? ¿Un enfoque aditivo? Vamos, por ejemplo, a adicionar el conocimiento sobre la medicina tradicional o las plantas medicinales al conocimiento médico. ¿O vamos a impulsar un enfoque trasformador, que nos plantee nuevas preguntas, nuevas maneras de organizar el conocimiento? ¿Qué tanto espacio hay en la educación superior para otros saberes, para otros modos de vida, para otras formas de conocimiento? Esta es una pregunta que se plantea la investigación intercultural en el ámbito de la educación superior, que tiene una historia más reciente en este campo y que, por lo tanto, no ha sido tan sacudido por la interculturalidad, aunque ya hemos visto el surgimiento de universidades interculturales que, justamente, se plantean estas preguntas, y de investigaciones que se preguntan qué implicancias tiene esto para la universidad regular, no solamente para las universidades interculturales. En general, creo que el enfoque intercultural es sumamente útil para otros campos de indagación científica. Creo que mis colegas, que me han antecedido, han dado buenos ejemplos. Por ejemplo, ¿cómo se entienden y comunican diversos conceptos? Como decía Oscar, no se trata de una traducción simple, sino que es necesario comprender desde qué perspectivas se está entendiendo un concepto, como la política o como el líder. ¿Es el liderazgo lo mismo para todos? ¿Qué esperamos de un buen 285 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI líder? ¿Qué esperamos de una buena propuesta política? Estas preguntas pueden tener respuestas muy diversas, basadas en experiencias y en perspectivas diferentes. Y cómo comunicamos también esos conceptos es un campo de indagación por sí mismo, así como también, de qué manera se integran al diálogo otras perspectivas. Oscar mencionaba cómo la construcción del conocimiento no puede ser al margen de los otros. Tiene que ser con los otros. Entonces, ¿cómo hacemos eso? ¿Cómo integramos en la construcción de conocimiento científico las perspectivas de esas otras personas con las que estamos trabajando? Creo que esa es una de las grandes preguntas que la interculturalidad abre para la investigación. Y, finalmente, cómo aprovechamos el saber acumulado de los diversos pueblos para lograr un bienestar colectivo. Como decía, Pedro Pablo, ir más allá de la folclorización y reconocer que hay experimentación, observación, conocimiento, que se ha ido desarrollando, de diversas maneras, en los distintos pueblos que constituyen la humanidad, y que conocerlos, acercarnos de manera empática hacia él, aprender con ellos y de ellos, puede ser también la fuente de un mayor bienestar colectivo. Entonces, eso es un llamado a distintas disciplinas científicas para repensar también como incorporar esos saberes en su desarrollo científico. Muchas gracias por escucharme. Santiago Cueto Muchas gracias, Patricia. Como habrán escuchado, la idea tradicional de una educación bilingüe para poblaciones indígenas, solamente con el objetivo de llevarlos a aprender castellano y desempeñarse en contextos castellano hablantes, ha sido abandonada desde la academia, desde la práctica, hace mucho por una educación que 286 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI promueve el diálogo, que creo que es una palabra que ha usado varias veces Patricia, para fomentar la interculturalidad. Bueno, ahora tenemos un espacio para la conversación. Me gustaría también, si pueden conversar entre ustedes, pero empezaré yo con el Dr. Pedro Pablo. Han llegado unas preguntas interesantes. Máximo Becerra, dice: ¿la educación y la salud occidental segregó los saberes de los pueblos originarios durante muchos siglos? Lo que estaba pensando en torno a esta pregunta de Máximo Becerra es que ahora, en contexto de pandemia, no se acepta nada que no sea autorizado por la OMS o por las autoridades de salud y, para que sea autorizado, tiene que haber pasado por el diseño experimental doble ciego, a unos no se les da vacuna, a otro placebo, el que la da no sabe si está dando tratamiento o placebo y el que recibe tampoco. Entonces, ¿hay ahí una segregación, como dice Máximo Becerra, o hay ahí una falta de interculturalidad, de dialogo? ¿Cómo ves Pedro Pablo esta conexión entre este tipo de conocimientos ancestrales, que tu mencionabas, y lo que es la medicina moderna occidental? Pedro Pablo Ccopa Ciertamente que hay unos parámetros para que un saber se vuelva conocimiento, digamos. Los de los pueblos son saberes y los otros son conocimientos, conocimientos científicos. Nunca se dice saber científico. Solo se dice conocimiento científico. Esa es la primera diferencia. Ahora, esos esos saberes, como casi siempre los saberes de los sectores subalternos, populares, no buscan hegemonizarse en los espacios de la cultura dominante, sino que viven ahí, están ahí y mantienen su vigencia en los usos de los pueblos. Ellos nunca, en ningún caso, han dicho que ellos son la alternativa. Bueno no sé, no conozco bien el término, pero debe haber cierto colonialismo 287 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI mental en los propios pueblos, al no pensar que sus saberes son también equivalentes; pero, en realidad, dentro de nuestros imaginarios hay una hegemonía del saber científico, entonces, todo el mundo lo dice así, pero lo que quiero puntualizar es que, en ningún caso de los testimonios que recojo, se dice que su saber es alternativo. En todo caso, son saberes complementarios y también preventivos o aliviantes. Ahora, esto tiene muchos años, viene de los tiempos coloniales. Desde que se establece la colonia, estos saberes han originarios ha sido dominados, muchas veces desterrados y, de eso, nuestro amigo Oscar Espinosa, que hablo de la selva, sabe que, cuando entran los colonizadores, lo primero que hacen es barrer con todos lo que es el mundo de los conocimientos. Y eso ha pasado en nuestra sociedad. Pero lo maravilloso es que, habiendo pasado más de 500 años, los saberes ancestrales todavía se mantienen. Eso es lo importante. Lo que hay que destacar. Y el concepto que dije en antes, que emergen, se activan, creo que esa palabra, activar, es significativa, porque significa que está latente y que, en un momento dado, aparece. Ya es tarea nuestra leer es activación y este dialogo entre distintos saberes, por ejemplo, yo pienso que estos saberes deben incorporarse en la currículo de los estudiantes de medicina, sobre todo en una sociedad como la nuestra que es muy rica en saberes, que están a lo largo y ancho de nuestro territorio. Es como la comida, que está en todos los pueblos, y todos usan los diversos tipos de hierbas, medicinas tradicionales, para curar males que el Estado no les provee, sobre todo los fundamentales. Santiago Cueto Muchas gracias. Relacionado con esto, Pepe Chávez pregunta cómo analizar la diversidad de saberes herbáceos desde la 288 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI complejidad, en un contexto de incertidumbre. Y, relacionado, me parece, José Miguel Córdova pregunta cómo podemos hacer para sistematizar los conocimientos ancestrales y lograr patentar estos conocimientos. De lo poco que entiendo sobre este tema, a menudo muchos de los medicamentos se han descubierto a raíz de los conocimientos ancestrales, donde los médicos dicen que “esta comunidad dice que tal hierba alivia con el dolor…” y, luego, se sintetiza y se hacen las pruebas y, entonces, hay un dialogo que después las farmacéuticas quieren obviar, porque lo que quieren es vender su producto en vez de vender la hierba. Entonces, estas preguntas, ¿qué les parece? Pedro Pablo Ccopa No sé si yo lo puedo contestar, pero sobre los usos de estas plantas, el Dr. Cabieses hizo un trabajo muy interesante hace muchos años91. Después, hay otros textos, por ejemplo, que se ha publicado en el 2015, sobre plantas medicinales de los andes y la Amazonía, la flora mágica medicinal del norte del Perú92. Hay literatura, pero en casi clandestina, de repente porque es subversiva para un tipo de saber estandarizado o uniformizado. Yo creo que esa es la tarea nuestra, y es por eso que, no obstante que no soy especialista en el tema, acepte la invitación de Arturo porque es la oportunidad de plantear unas ideas sobre este tema. Como lo decía en antes, somos una sociedad tan rica, tan diversa, hablando en los términos culturales de biodiversidad, que es una falta de respeto nacional que nuestro currículo, por ejemplo, no contenga estos tipos de saberes. Ni siquiera en el currículo de los pueblitos andinos, donde un profesor de primaria enseña, están incorporados estos saberes. Y eso lo puede ratificar nuestra compañera Patricia Ames, que 91 Fernando Cabieses. Apuntes de Medicina Tradicional, La racionalización de lo irracional. Tomos I y II. Diselpesa - Talleres de A&B S. A. Lima – Perú, 1993. 92 Rainer W. Bussmann y Douglas Sharon. Plantas medicinales de los Andes y la Amazonía. La flora mágica y medicinal del norte del Perú. Centro William L. Brown – Jardín Botánico de Missouri. Trujillo – Perú, 2015. 289 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI expuso sobre educación intercultural. Yo no conozco algo que se haya incorporado que sea propio de sus tradiciones. En los andes no se utiliza, por ejemplo, yo soy de una comunidad, insecticidas para preservar la papa sino hierbas, diferentes tipos de hierbas, de los campos, se rodea y se conserva así la papa, o sea, no se pudre. Hay diferentes tipos de saberes que se van perdiendo porque no se está trasmitiendo de generación en generación. Yo creo que hay una relación entre nuestras lenguas y nuestros saberes. Vamos perdiendo la lengua y vamos perdiendo saberes, al mismo tiempo. Y, al perder saberes, vamos perdiendo la peculiaridad de nuestras culturas, las diversas culturas que existen en nuestro país. Santiago Cueto Muchas gracias, Dr. Ccopa. Oscar, tengo una pregunta, pero en realidad te he escuchado decir cosas relacionados de lo que decía Pedro Pablo. No sé si quieras agregar algo más. Oscar Espinosa Hay algo que cae por su propio peso, casi como sentido común en el mundo académico de las Ciencias Sociales, y es que no podemos pensar el conocimiento fuera de relaciones de poder. El quehacer científico está atravesado, y lo vivimos diariamente, no solamente en relación, como decía Patricia, al mundo indígena o a los pueblos originarios, sino también en los contextos internacionales. La valoración del inglés, por ejemplo, como vehículo para producir publicaciones académicas por encima de cualquier otra lengua, determinados modelos de las Ciencias Naturales para hacer ciencia que se imponen al resto de disciplinas, en fin. Hay una serie de temas que ponen en relieve las desigualdades de poder, 290 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y evidentemente, hablar de conocimiento, siempre es hablar de poder. Y creo que nosotros, en las Ciencias Sociales, tenemos que ser mucho más críticos frente a ese tipo de discursos, de situaciones, y tratar, desde ese espíritu crítico, de abrir nuevos caminos, nuevas maneras de pensar la investigación. En este sentido, puede haber distintas formas de priorizar los temas de investigación. Yo creo que, por ejemplo, que para las Ciencias Sociales es fundamental trabajar a partir de las necesidades de la gente en el país. La investigación no solamente responde a la curiosidad intelectual, a preguntas que todos podemos tener, como: ¿por qué pasa esto así o por qué pasa asá? Es interesante reconocer, al respecto, los cambios que se han producido en CONCYTEC en los últimos tiempos. Sin embargo, no todas las personas dedicadas a la investigación piensan de la misma forma. También hay gente que valora estos esquemas de evaluación internacional, los sistemas de ranking, etc. Creo que tenemos que ser mucho más críticos respecto a esos sistemas académicos. De hecho, ya han comenzado a aparecer críticas al respecto en diversas partes del mundo. Un segundo tema interesante, es algo que propone Pedro Pablo Ccopa, y es algo que se ha hecho y se hace en diversas escuelas de Medicina en el país. En varias universidades existe un curso de Medicina Intercultural o Medicina Tradicional. Hay una experiencia interesante, que les quiero comentar, fue una ponencia, una presentación hecha por un colega, un antropólogo médico que, en un Congreso Nacional de Antropología, presentó un el caso de cómo en Arequipa, en el primer año de estudios de medicina, existe un curso de este tipo. Según este colega, los y las estudiantes terminan el curso, muy entusiasmados con el tema del diálogo intercultural en la medicina, pero luego de 5, 6, 7 años de medicina pura y dura, cuando terminan la carrera, la medicina intercultural termina relegada a ser solo un recuerdo del pasado remoto. 291 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el caso de la medicina, estas relaciones de poder vinculadas a las formas de conocimiento son muy fuertes, y en muchos casos, más rígidas que en otras disciplinas. Cada disciplina tiene diferentes espacios de flexibilidad. Por mi experiencia, en 30 años que trabajo en la Amazonía, he conocido a muchos y muchas profesionales de la salud, que trabajan en esta región, gente muy dedicada, incluso que sabe muchísimo de enfermedades tropicales, gente muy interesante, y, sin embargo, son muy poquitas las personas que realmente piensan la medicina desde una lógica de diálogo intercultural. Es un área de disciplinaria muy dura. Sería interesante que acá no estuviéramos hablando de salud intercultural antropólogos, sociólogos, sino más bien que vengan colegas que trabajan en el área de la medicina, pero no hay muchas personas que lo hagan. Este dato es en sí muy significativo. Finalmente, me parece también muy interesante el aspecto lingüístico. Este tema lo ha tocado, sobre todo, Patricia Ames en su presentación. En el ámbito lingüístico, al igual que en otros ámbitos del saber, no basta con aprender o no aprender, enseñar o no enseñar, incluirlo en los currículos o no incluirlos, sino que también hay, en el trasfondo, un aspecto político. Lo mismo ocurre en otros ámbitos, como, por ejemplo, en el caso de la salud, donde existe un área de Salud Intercultural en el Ministerio de Salud, pero, ¿cuál es el peso que tiene en el diseño de políticas de salud? Igual ocurre con las lenguas; es decir, existen políticas lingüísticas. De qué sirve saber una lengua o idioma indígena como, por ejemplo, el quechua, si no hay políticas lingüísticas que obliguen a que su uso sea necesario, por ejemplo, en el ámbito de los servicios públicos. Todas las instituciones públicas deberían contar con un servicio de traducción en quechua, por ejemplo, en los bancos. En Bolivia, para señalar un caso, uno puede ir al BCP, al mismo BCP que existe en Perú, y puede ser atendido en una ventanilla en quechua o en aimara. Y, en el Perú, en Puno, cruzando la frontera, no, porque no 292 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI hay políticas que implementen este servicio. Entonces, para qué sirve la lengua originaria, si no hay políticas que acompañen su uso. Santiago Cueto En esa línea, y hablando de lo que está pendiente, yo cuando era chico, recuerdo, había en el gobierno militar, en el noticiero, una sección en quechua y ahora he visto que se ha retomado, hay en quechua y en aimara, por lo menos, en Televisión Nacional del Perú, y hasta he visto un anuncio de unos juegos para aprender quechua; pero, por un lado, me pregunto cómo es percibido esto por las comunidades, cuál es la utilidad que tu sientes para un desarrollo de la interculturalidad, y por otro lado, teniendo varias docenas de lenguas, culturas indígenas, cómo es percibido que se prioricen a las dos que tienen más hablantes. Entonces, quería escuchar un poco tu reflexión sobre los avances en la práctica cultural de la interculturalidad. Oscar Espinosa Hoy en día existen iniciativas interesantes al respecto. Por ejemplo, hay un programa en la televisión nacional en lengua asháninca. En Ucayali también se transmite un programa, no todos los días, pero cada cierto tiempo, en shipibo. Hay, además, programas radiales en lenguas indígenas en distintas partes del país. En Ucayali hay varios programas de radio en shipibo. En Internet, hay comunicación en quechua y en otras varias lenguas. En Facebook y en las otras redes sociales, la gente utiliza su idioma, pero el problema viene más desde el ámbito de las políticas públicas. Lima es, por ejemplo, la ciudad del país donde más quechua hablantes hay. Más de la mitad de la población, según algunos censos, o cerca de la mitad, en los otros. Si la mitad de la población de Lima sabe hablar 293 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI quechua y no lo hace en público, solo lo habla en su casa, con sus parientes. o lo habla con la abuelita. Entonces, ¿qué está pasando? Es aquí donde intervienen las políticas públicas que favorecen o desfavorecen el uso de las lenguas originarias. Creo que en todas las regiones debería haber políticas que promuevan su uso en el espacio público. En algunos casos se ha hecho. Un caso interesante que yo conocí se dio en la ciudad de Satipo, en el Hospital regional de Satipo, en la selva central. Un director del hospital contrató a dos jóvenes que hablaban asháninca, un chico y una chica, eran jóvenes profesionales, estudiantes universitarios, para que sirvan de acompañantes, guías, traductores, cuando llegara una persona o un paciente al hospital y no supiera explicar bien lo que tenía en idioma castellano. Luego, llego el siguiente director y los sacó, porque no existe una política establecida al respecto. La iniciativa, muy loable, de un director de hospital puede ser desecha por la persona que le reemplaza. Justamente este es el punto sobre el que quiero insistir: hay una ausencia de políticas que permite que no se haga un uso público de estas lenguas. Los padres y madres de familia lo perciben. Dicen: ¿qué sentido tiene que mis hijos, mis hijas, aprendan quechua o aimara u otra lengua, si después no lo van a utilizar, no les va a servir para nada? O sea, ¿para qué van a aprender? ¿Solamente para hablar con la abuelita? Es en este tipo de situaciones donde se perciben las brechas y las deudas histórica que he mencionado antes; y sobre estos aspectos todavía queda muchísimo por hacer. Santiago Cueto Muchas gracias, Óscar. Siguiendo con Patricia, no sé si también tu tengas alguna reflexión o reacciones frente al diálogo que estamos 294 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI teniendo. Tengo otras preguntas para ti también, pero tal vez para mantener la continuidad, Patricia. Patricia Ames Si, justamente estaba mirando en el chat algunas preguntas y también en base a lo que comentaban. Me parece bien interesante este ejemplo, que daba Oscar, sobre la salud, o lo que proponía Pedro Pablo, de incluir estos conocimientos en la formación médica. Algunos proyectos de investigación intercultural, por ejemplo, han mirado el uso de los conocimientos tradicionales de las parteras andinas en la formación de obstetrices, que me parece también un ejemplo bien interesante desde una perspectiva de género, porque también los conocimientos de las mujeres muchas veces han sido subvaluados, frente a los conocimientos masculinos, justamente porque las mujeres -y más si son de pueblos indígenas o afrodescendientes, que han alcanzado menos educación- se ven como menos educadas y con un conocimiento menos valioso en nuestra jerarquía de conocimientos. Entonces, el poder incorporar estos conocimientos tradicionales, que se basan también en experimentación, en observación, en ver qué funciona, en aproximarse desde otra perspectiva de los cuerpos de las mujeres, creo que muestra interesantes hallazgos de cómo se puede conducir la investigación intercultural e interdisciplinaria. Moviéndome otra vez de vuelta al campo educativo, había algunas preguntas interesantes también que quería comentar, por ejemplo, vi la pregunta sobre educación comunitaria, entendida como procesos educativos de los pueblos originarios y comunidades rurales y urbanas. Esta pregunta es muy importante porque usualmente tendemos a equiparar educación con escuela, cuando no es así, cuando existe un conjunto de procesos educativos que se dan más 295 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI allá de la escuela, que acompañan al proceso de escolarización, y que pueden mejorarlo, potenciarlo, complementarlo. Entonces, toda esta dimensión de la educación comunitaria yo creo que es muy importante. Y, en esta época de la pandemia, también ha sido una oportunidad para reactivarla, revalorarla. En estos momentos en que niños y jóvenes no pueden acceder a sus escuelas, no significa que estén aprendiendo nada, quizá no están aprendiendo cuestiones del currículo formal de la escuela, pero hay muchos otros saberes en los que están integrándose, y que también deberíamos poder reconocer en su proceso educativo. También había una pregunta sobre los retos de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB), que son muchos. Yo no he querido centrarme en la EIB, en particular, porque creo que ha habido muchos avances en la última década, pero, como les decía, la interculturalidad debería ser un principio que recorra todo el sistema educativo y no solamente la EIB. Sin embargo, es absolutamente necesario que exista una EIB, que se reconozca el derecho de niños y jóvenes a aprender en su propia lengua, y hay muchos retos, en la medida en que todavía muchas de escuelas de los pueblos indígenas, rurales, campesinas, que no cuentan con las condiciones adecuadas para una buena educación. Muestran problemas de calidad educativa y, entonces, un primer reto es asegurar la calidad educativa de esas escuelas, que incluya también la pertinencia de los conocimientos, de los contenidos, que se dan en estas escuelas y que incorpore, como hemos visto, estos otros conocimientos o saberes otros, como los llaman también algunos, que hacen parte también de su legado cultural y que no deberían ser despreciados o marginados por el currículo formal. Había también preguntas sobre el quechua y el aimara en las instituciones educativas. Y Santiago mencionó la década de los setentas, donde se hizo obligatorio el quechua, por ejemplo, pero 296 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI recordemos que también hay otras lenguas. A veces también, en mi trabajo con estudiantes indígenas y amazónicos, muchas veces ellos se han quejado de que cuando se habla de interculturalidad inmediatamente se piensa en lo andino, y dicen, ¿dónde está lo amazónico? ¿Dónde está mi lengua asháninca, shipibo, awajún, etc.?93 Ahí también podemos ver que están muy vivos, como decía Oscar, y hay también producción en medios, por ejemplo, en radio, en redes, en idiomas indígenas y el que te enseñan en instituciones educativas, de manera más generalizada, sería sin duda algo muy útil para poder comunicarnos más y mejor, pero pasa también porque valoramos de otra manera las lenguas originarias. Nadie se opone a que se enseñe inglés en las escuelas, de manera obligatoria, porque se ve como un lenguaje para el mundo, pero no se ve de la misma manera que se enseñe quechua, como si aprender un segundo idioma, como el quechua, no fuera importante, valioso, cognitivamente enriquecedor, etc. Entonces, ahí también necesitamos revisar las jerarquías que le ponemos a los diversos idiomas. Y había una pregunta también sobre las epistemologías del sur que, bueno, no me da tiempo para contestar, porque es un marco teórico muy amplio, pero que justamente busca producir conocimientos desde otros marcos teóricos, digamos, que se emancipen un poco de los marcos teóricos del norte y que reconozcan esos otros saberes que se viene construyendo en el sur y que también los revaloren, en igualdad de condiciones, porque muchas veces, como decía Pedro Pablo, se reconocen como saberes pero no conocimientos, en igualdad de condiciones. Y así, creo que ahí dejo esa reflexión. 93 Patricia Ames (2020). Políticas de inclusión en la educación superior: la experiencia de los estudiantes indígenas del Programa Beca 18 en universidades peruanas privadas. En Ensino superior no Brasil e no Peru e as politicas de inclusao nas ultimas décadas. (pp. 149 - 168). CAMPINAS. FE Campinas. Recuperado de: https:// www.fe.unicamp.br/noticias/ensino-superior-no-brasil-e-peru-e-politicas-de-inclusao-nas-ultimas-decadas- educacion 297 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Santiago Cueto Gracias. Has cubierto gran parte de los temas que había pensado. Me gustaría escucharte, brevemente, Patricia, si te pongo el reflector, una reflexión sobre educación, interculturalidad y género, porque tú también has trabajado estos temas. Patricia Ames Sí, es uno de los temas que me interesa mucho. Tradicionalmente, como decía, en muchos pueblos las mujeres han sido relegadas del acceso a la educación. En general, también en occidente han sido relegadas del acceso a la educación y a otros derechos, hasta hace pocas décadas. Sin embargo, esto ha empezado a cambiar aceleradamente en las últimas décadas y vemos también un gran interés en la escolarización y la educación de niñas y jóvenes de pueblos indígenas; pero, a la vez, también hay tensiones, porque las mujeres en los pueblos indígenas también son las depositarias de la cultura, son aquellas que trasmiten a sus hijos la lengua, el conocimiento. Hay también una división sexual del trabajo, de ciertos conocimientos que son femeninos y otros que son masculinos, y que a veces, al acceder a otros ámbitos de desempeño, como puede ser la escuela o la universidad, se pierde el espacio del aprendizaje o de la reproducción de estos conocimientos femeninos, que también son valiosos para cada grupo cultural y que hay obviamente este temor de perderlos. Lo que vemos es que, conforme avanzan los proyectos educativos de niñas y jóvenes mujeres, hay también un mayor empoderamiento de estas mujeres para reconocer el propio valor cultural no solo de sus conocimientos, sino también de otras dimensiones interesantes, como la dimensión del cuidado, por ejemplo, las formas en que 298 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI cuidamos las propias relaciones sociales de protección entre generaciones, entre adultos mayores y adultos jóvenes, entre adultos mayores y niños, el cuidado y la circulación de los niños, en fin, un conjunto de prácticas de cuidado sobre las cuales hay una mayor conciencia de su diversidad y también de la forma en que aportan al bienestar colectivo, y conforme las mujeres acceden a la educación, no necesariamente pierden estas dinámicas de cuidado, sino que muchas veces se apoyan en ellas, para poder acceder, justamente, a niveles superiores de educación. Santiago Cueto Muy bien. Muchísimas gracias. Pedro Pablo u Oscar, no sé si alguno de ustedes tenga algún comentario adicional. Tal vez alguno de ustedes se quiera enfrascar en una de esas preguntas de Consuelo Yallico que dice: ¿Qué opinión les merece la epistemología del sur de Boaventura de Sousa? Ya lo ha mencionado un poco Patricia, pero ustedes, sobre este tema u otro, tal vez tengan algún comentario o alguna reflexión final, que ya estamos por cerrar. Oscar Espinosa Yo creo que es un desafío. Creo que, efectivamente, estamos avanzando. En las últimas décadas, se han planteado cosas que no se planteaban durante años. El poder hablar de temas públicamente sobre discriminación y racismo, por ejemplo. Toda esta lucha, también, de las mujeres por ganar un espacio e ir reduciendo esta terrible violencia de género que existe y que, una de sus versiones, es el silenciamiento de las voces de las mujeres. Las desigualdades que hay, incluso, en el mundo académico. El acceso de hombres y mujeres varía. Hay situaciones lamentables en algunas facultades, en algunas universidades, en algunos ámbitos del saber. Es 299 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI realmente vergonzoso que, e estas alturas de la vida, todavía existan ese tipo de desigualdades y, por supuesto, todo el tema de los pueblos originarios, su conocimiento, su experiencia, sus valores. Yo creo que, más que soluciones hechas, respuestas rápidas o marcos lógicos que puedan ayudarnos a explicarnos esto, tenemos que tener actitud, tal como lo he planteado en mi presentación. Es fundamental la actitud. Si yo, como maestro, en este caso profesor universitario, trasmito esa actitud a mis estudiantes, la trasmito a mis colegas, en mi lugar de trabajo, asumo esa actitud en mis proyectos de trabajo, entonces, creo que podemos ir cambiando las cosas; pero tienen que ir acompañadas estas voluntades y actitudes personales de políticas públicas. Hay que presionar para que haya políticas públicas. Ahora que se discute todo el tema de la ciencia y la tecnología y se habla, incluso, de un ministerio, bueno: ¿qué significa eso en términos de interculturalidad, de igualdad y de equidades? Yo creo que estos temas quedan pendientes para seguir conversando. Santiago Cueto Muy bien. Muchísimas gracias, Oscar. Pedro Pablo, ¿tienes alguna reflexión final? Por favor. Pedro Pablo Ccopa Bueno, en primer lugar, mi agradecimiento a todos ustedes. Oscar y Patricia dan mucho para aprender. A mí me ha agradado conocerlos y saber más de sus conocimientos. Lo otro, es que creo que hay un giro interesante, por la propia pregunta que estoy viendo, hay un giro interesante en el público y también en los estudiantes. O sea, preocuparse a estas alturas de temas como la epistemología del sur, o de la colonialidad del saber, está ya señalando un espíritu crítico a 300 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la forma del modelo de desarrollo cognitivo que tenemos, es decir, no solo ver un aspecto del espectro, sino también ver en cómo nosotros nos ubicamos. Y ese proceso, que se da en la academia, en términos comunicacionales también se da. Cada vez aumenta, por ejemplo, programas que utilizan términos quechua, empresas que tienen nombre en quechua, productos que se dicen en quechua. La inauguración, por ejemplo, de los juegos panamericanos, tuvo una simbología interesantísima de interculturalidad y cómo van emergiendo ciertas tradiciones culturales que se oficializan y que, antes, estaban ocultos. Entonces, hay una emergencia interesante en cuanto a buscar sus propias particularidades, y eso es muy esperanzador para el país que queremos para el futuro. Santiago Cueto Muchas gracias. Como ustedes habrán notado, aquí apenas hemos comenzado a señalar la superficie, a pesar de las profundas e interesantes reflexiones que se han realizado. Entonces, los invito a buscar las investigaciones de los tres profesores, investigadores, que hemos visto y a continuar el dialogo y, por supuesto, motivar a CONCYTEC para que siga realizando eventos sobre investigación en ciencias sociales. Me despido, agradeciendo nuevamente. Hasta otra oportunidad. 301 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 302 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 5 PRIORIDADES DE INVESTIGACIÓN SOBRE GÉNERO Y DEMOCRACIA 303 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 5 PRIORIDADES DE INVESTIGACIÓN SOBRE GÉNERO Y DEMOCRACIA ¿Cuál es la situación actual de los estudios de género en el Perú? ¿Qué relación hay entre género y democracia en nuestro país? ¿De qué modo los estudios de género, en sus distintas variantes, contribuyen a la democratización de la vida política y, en general, de la vida social y de la vida personal? ¿Qué impacto han tenido los estudios de género en nuestras ciencias sociales? ¿De qué modo han contribuido a reescribir nuestra historia y nuestra mirada del pasado? ¿De qué modo han contribuido a visibilizar y empoderar a las mujeres, niñas y niños, y grupos LGTB+? ¿Qué impacto ha tenido y tiene el género en el desarrollo de estas poblaciones? ¿Cuáles son los vínculos que hay entre el género y el racismo, la etnia, la clase social, la edad, la orientación sexual, la discapacidad, entre otros, en el contexto de la sociedad peruana? ¿Cuál es la situación de la violencia de género en el Perú? ¿Cuáles son los vínculos que hay entre la violencia de género y la corrupción y la violencia social? ¿Cómo se retroalimentan estos problemas entre sí? ¿Qué tan eficaz ha sido la respuesta del Estado y de la sociedad, en su conjunto, para enfrentar estos problemas? ¿Qué impacto han tenido y tienen los estudios de género en nuestras políticas públicas? ¿En qué medida se ha implementado en el país una política nacional de cuidados? ¿Qué avances hay en los temas del cuidado infantil y de otros grupos o poblaciones vulnerables? ¿Cómo contribuyen los estudios de género al desarrollo de la Ciencia y la Tecnología en nuestro país? 304 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En esta conversación llevada cabo por María Emma Mannarelli, Juan Carlos Callirgos, Stéphanie Rousseau y Fanni Muñoz, con la conducción de Myra Evelyn Flores, de CONCYTEC, se abordan estas cuestiones que, seguidamente, pasamos a desarrollar. Myra Evelyn Flores Buenos días. Quiero, en primer lugar, dar la bienvenida a nuestros panelistas. Tenemos una mesa de lujo esta mañana. Cuatro expertos que van a exponer sobre el tema de Prioridades de investigación sobre género y democracia. Quiero dar la bienvenida también a todas las personas que siguen el desarrollo de esta Mesa a través de las redes sociales de CONCYTEC. Ya que tenemos una ardua mañana, voy a pasar inmediatamente a presentar a nuestra primera panelista, la Dra. María Emma Mannarelli, que tendrá el uso de la palabra por veinte minutos. A todo el público que nos está siguiendo, si tienen alguna pregunta, no olviden hacerla a través del Facebook. Ahora sí, Dra. Mannarelli, le dejo en el uso de la palabra. María Emma Mannarelli Buenos días con todos y todas. Muchas gracias por la invitación. Bueno, sabemos que no pueden ser tan buenos, tan enlutados como estamos y, a esta situación, se suma la crisis política. Creo que es pertinente decir que solo dos grupos políticos tuvieron en su programa de gobierno indicaciones relativas a derechos civiles inspirados en la diversidad sexual y la igualdad de género. Los dos candidatos que han pasado a segunda vuelta son enemigos abiertos a la igualdad de género y de los derechos sexuales. Obviamente, todavía podemos escucharnos, todavía podemos intercambiar ideas, todavía podemos influir, todavía podemos cambiar, pero de todas maneras hay algo sintomático, que es lo que puede decir 305 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI alguien como López Aliaga, en torno a su apoyo a Castillo, basado en la confluencia de sus posturas respecto a la igualdad de género y la población LGTBQI, más allá de la cara que ponga Castillo frente a estas declaraciones de López Aliaga. De todas maneras, me parecía importante hacer esta pequeñísima, breve introducción, digresión, porque finalmente esta es una reunión que tiene que ver con género y democracia, entonces, es inevitable hacerse preguntas a propósito de cómo van a ser los espacios donde vamos a seguir investigando, discutiendo, intercambiando, implementando políticas de igualdad de género en el futuro inmediato o mediato, en el próximo gobierno, cualquiera que este sea. Por eso, también, la pertinencia, la importancia, de esta reunión. Bueno, varios de los temas y problemas que aparecen definidos como urgencia hoy, como necesarios de entender, y frente a los cuales pensamos buscando soluciones, posibilidades de tomar decisiones, estuvieron señalados antes de la pandemia, pero ahora se vuelven a barajar, los reacomodamos, adquieren una prioridad que antes no tenían, un subrayado que necesitamos hacer, de hecho, los podemos mirar de modo diferente o podemos resaltar su urgencia. Sin duda, los temas se van planteando desde un punto de vista, un punto de vista personal, que al mismo tiempo se comparte con una comunidad académica, se comparte con un movimiento, se comparte con las colectivas con las que se dialoga, etc., y que muchas veces llegan a las aulas y esto es bien importante también. Entonces, estos no son temas asépticos, felizmente, sino que están impregnados de necesidad de entender, de explicar, de cambiar las cosas, de hacerlas mejores. Por eso, también, quiero mencionar algunas precisiones respecto al enfoque de género, tan banalizado, satanizado, vapuleado. Nunca está de más, creo, llamar la atención a propósito a su capacidad explicativa, es decir, cómo las relaciones 306 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI entre hombres y mujeres y las regulaciones en torno a la sexualidad, por ejemplo, ayudan a entender lo político, o sea, que el enfoque de género también anima a ir más allá de esta dicotomía entre lo público y privado que, por supuesto, son categorías que tienen un uso analítico, un potencial analítico, muy grande, imprescindible, por eso son útiles. Yo, personalmente, estoy cada vez más convencida que las reflexiones sobre las mujeres y las formas de subordinación llevan al entendimiento de los modos de ejercicio del poder y de la autoridad pública. Me llama la atención, en el Perú, lo poco que los analistas políticos consideran este tipo de desigualdades, este tipo de demandas democráticas al mismo tiempo, para entender no solamente los movimientos políticos, sino también la naturaleza del Estado. Sobre eso, voy a precisar más adelante, por lo menos, dos temas de investigación necesarios. Por otro lado, es importante tener en cuenta que el enfoque de género va más allá de los hombres y mujeres como tales. La realidad se significa desde el paradigma, desde las categorías de lo masculino y de lo femenino, también. Son categorías clasificatorias y de asignación de significado. Tengo como referencia, para plantear algunos temas, una especie de hipótesis. Vivimos en el Perú un alto grado de indiferenciación entre lo público y lo privado y esto se expresa en virtud al espacio público pervertido por el parentesco, real y ficticio, y por las creencias religiosas. Digo pervertido porque, me pregunto, ¿es realmente este un espacio público? O sea, ¿podemos decir que la calle, la política, el Estado son espacios públicos? ¿Por qué? Si están pervertidos por estos dos elementos. Entonces me parece que estos dos elementos -parentesco y creencias religiosas- son muy importantes para pensarnos como país y también para pensar en las tensiones y conflictos a propósito de género. Entonces, tenemos un Estado e instituciones atravesadas por una racionalidad doméstico que hace imposible el gobierno, propiamente, o muy difícil, muy difícil. 307 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y una referencia de fondo es un concepto que nos entrega Norbert Elías sobre la analogía, la correspondencia, la congruencia, entre los modos en que se regula la violencia y aquellas formas en las que se trata de encausar la sexualidad. Comparto ahora con ustedes algunas consideraciones, unas preguntas que se desprenden de tendencias y funciones relativas a las posibilidades de autonomía de las mujeres en el Perú republicano, las cuales a su vez señalan temas o rutas de investigación, que es lo que estamos compartiendo aquí. Las condiciones de subordinación de las mujeres, la naturaleza de las relaciones de género, cómo se vinculan hombres y mujeres, sin duda, remiten a la configuración de la sociedad peruana, a varias de sus características dominantes o tendencias, o mejor, puntos de conflictos y tensiones. La búsqueda de la autonomía de las mujeres, que pensamos que está estrechamente relacionada con las posibilidades de la democracia, nos llevan a fijarnos en ciertas tendencias como las siguientes: la tendencia a la baja nupcialidad, a la convivencia, a los matrimonios arreglados y a los nacimientos fuera del matrimonio. Estas son tendencias de larga duración. Por otro lado, el pronunciado analfabetismo de las mujeres y la escaza o insuficiente cobertura educativa, y su calidad, por supuesto. La elevada mortalidad materna, que ha bajado últimamente, pero no como se esperaba, y, sobre todo, los embarazos no deseados, o sea, vivimos en un país de niños que nacen sin haber sido deseados en un enorme porcentaje, y esto nos marca, marca nuestra cultura emocional y nuestro estado de ánimo, por supuesto. La gravitación de la iglesia católica, y ahora la evangélica, y sus creencias tanto en la vida social y, en particular, en la regulación de la sexualidad, pero también en la administración del Estado y las tensiones, al mismo tiempo, con las propuestas secularizadoras. También pienso 308 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que es importante pensar los temas de investigación desde la supervivencia del código de honor y su relación con las jerarquías y la violencia de género, El código de honor, recordemos, es un código guerrero, que sobrevive, y eso habla también de los problemas que tenemos en el control de la agresividad, de la agresión y de la violencia. Bueno, además es importante prestar atención a las diferencias de clase y étnicas, que adquieren una dimensión específica, de acuerdo a las dinámicas rurales y urbanas, y a las graduaciones entre esta virtual dicotomía. Y parte sustantiva de estos puentes entre lo rural y lo urbano y la sobrevivencia de los rasgos arcaizantes, es la presencia de la servidumbre que, si bien fue cancelada en la reforma agraria de Velasco Alvarado, en 1968, la tendencia a someter está viva. Entonces, en líneas generales, entre las tendencias de lo podría ser una larga duración, quiero identificar la intermitencia del ejercicio de la autoridad pública, que impide el recorte de lo doméstico. Este patrón dice de un Estado que no ha entrado a la casa, que no ha atenuado las desigualdades y la violencia que incuba en ella. Esto tiene un correlato, no siempre fácil de distinguir, en la forma de disponer los recursos públicos y en la definición de las relaciones de género. Otra tendencia, que ya mencioné hace un momento, en la que quiero incidir, es la incidencia del parentesco, en las posibilidades de la autonomía de las mujeres, incidencia que además alimenta el sistema de favores y lealtades a fin la corrupción. Esta se combina con el peso de las creencias religiosas y su intervención en el aparato del Estado, sus alianzas con las élites locales y centrales y su ideología misógina y excluyente respecto a la sexualidad. 309 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Bueno, y una idea que también he estado desarrollando, que no la he incluido aquí, pero la quiero mencionar, gira en torno a lo que pueda significar para las mujeres una pacificación históricamente inconclusa y un estado, no sé si de guerra, pero sí de violencia de “baja intensidad”, muy dañina, que es la violencia de género. Entonces, se trata pues de pensar la cuestión de los temas de investigación y de género a la luz de dos sistemas, cuyas dinámicas incluyen la experiencia histórica de las mujeres que, al mismo tiempo, ayudan a entender el funcionamiento del Estado y de lo político, o sea, cuando hablamos de mujeres, no solo hablamos de la experiencia de las mujeres, sino de nuestras instituciones y de lo público y de lo político. De acuerdo a Hannah Arendt, la pacificación de la polis supuso el desmantelamiento de las fratrias. Entonces, la política, para ser tal, debe expulsar a los parientes del espacio público y esto es fundamental para pacificarlo y para el ejercicio de la ciudadanía. La política como persuasión, como argumento, como retórica, como opinión, está pues reñida con la violencia propia de la sangre, del linaje, del parentesco. Por otro lado, Norbert Elías, hablando sobre el gobierno de los padres, señala que la presencia de las cabezas los clanes en las instituciones públicas, en ese caso el senado, recortan las libertades y las opciones matrimoniales, amorosas, y las relativas a la sexualidad, en general, es decir, como el repliegue del parentesco en el ámbito público reduce lo gregario y posibilita la autonomía. En relación a las creencias, estas pertenecen a la esfera de lo indiscutible. Una creencia no se discute. En cambio, la secularización, el Estado laico, es una condición de la política que es precisamente el debate y el intercambio, en contraste con la supervivencia del poder eclesiástico, que afecta a lo privado y lo público. Las dos esferas o sistemas aludidos -el del parentesco y el de las creencias- 310 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI están cimentados en la desvalorización de las mujeres y en la exclusión de ellas en la toma de decisiones. Sin duda, relaciones llenas de tensión, permanentemente cuestionadas y resistidas por ellas. Podría desprenderse una investigación, en ambos ámbitos, sobre la importancia de pensar los obstáculos para diferenciar el parentesco y creencias del funcionamiento y orientación del Estado y de la cultura pública en el Perú. Amplio, sin duda, el tema, pero podrían desprenderse una especie de subtemas. Entonces, por ejemplo, lo domestico en la política y en las instituciones públicas, y esto nos lleva a otro tema, con lo que se relaciona de cerca, un Estado con muy pocas posibilidades de emprender el camino hacia la monopolización legal de la violencia o la monopolización de la violencia legal, en el sentido que Weberiano, originalmente, pero enriquecido también. Por otro lado, sabemos que, en el Perú, ha tenido mucho peso el derecho canónico en la regulación de la institución matrimonial. Las prescripciones del derecho canónico, para resumirla, implica pues un nexo conyugal indisoluble, el sexo es reproductivo, reconoce el débito cuando no la obligación de tener sexo si se requiere por la otra persona y es monógamo, obviamente, heterosexual. El adulterio es básicamente femenino. La obediencia y la protección están en la base de las decisiones de mujeres y hombres y el matrimonio es una regulación de la sexualidad y la ordena, subordinando a las mujeres. Entonces, creo que vale la pena pensar en el significado de estas imposiciones para la sexualidad femenina y la cultura emocional, en general. Y otro tema que se desprende de la vigencia de este componente, es el relativo al control de la impulsividad, del impulso. Todo indica que los hombres en el Perú, los peruanos, tienen dificultades, limitaciones, para controlar su agresividad y su impulso sexual. Y que, ante la autonomía de las mujeres, para decidir sobre sus vidas, 311 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI se ponen muy mal. La sexualidad masculina ha recibido escasa presión pública efectiva. Sobre las mujeres, ha prevalecido la que proviene del código de honor, de la iglesia católica y, ahora, de los grupos evangélicos, que promueven explícitamente el doble estándar, las desigualdades y la exclusión de las mujeres en la toma de decisiones. Las mujeres, como ciudadanas, como tales, porque pueden estar gravitando como madres, como hermanas, como hijas, como comadres también, por supuesto, y esto ha generado una baja autorregulación de la sexualidad masculina, que ha afectado la vida de los colectivos, en general, y de las mujeres y las niñas, en particular. Entonces, creo que es importante investigar sobre las dificultades del Estado para contener esas formas masculinas, esos hábitos y prácticas sexuales. Vale la pena entender esa incapacidad, esa abstención del Estado, esa indiferencia o esa venia, frente a un modo de comportarse, de tratar, de vivir su sexualidad. Entonces, voy a plantear un último tema, lo que significa la escasa gravitación de la conyugalidad, el hecho de que la actividad sexual ocurre fuera de la conyugalidad. Me parece que es importante analizar las implicancias de este hecho, en términos de lo que significa, por ejemplo, vinculado a la cantidad de hogares encabezados por mujeres, a la cantidad de deserción paterna que deja. En la casa, ahí donde no ha entrado el Estado, hay gran deserción paterna, hay un gran número de hogares liderados por mujeres y un alto número de violencia de género, etc. Entonces, creo que este tema, que está en el medio, pero muy soslayado en muchos sentidos y olvidado, y que pasa a segundo plano, es bien importante de ser analizado en términos de lo que significa la sofisticación del Estado para abordar ese tema, en principio, doméstico, privado, pero que tiene que ver con la vida de las mujeres y su forma de ser parte de este país. Bueno, gracias. 312 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Myra Evelyn Flores Gracias, María Emma. Nos ha dado un importante análisis de la importancia del enfoque de género, más allá de la diferencia entre hombres y mujeres. Como impacta en otros ámbitos, específicamente, en el Estado, en la política y otras áreas. Te voy dejando una primera pregunta, María Emma, para que la vayas pensando para la siguiente ronda. Dice: ¿cuál es la agenda de investigación en género que está pendiente en el campo de la historia? Te la voy dejando para que puedas ir pensando la respuesta. Ahora paso a presentar a nuestro siguiente invitado del día, que es Juan Carlos Callirgos Patroni. Bienvenido Juan Carlos. Tienes 20 minutos para tu primera intervención. Juan Carlos Callirgos Buenos días. Muchas gracias por la invitación para conversar aquí. Además, tengo el honor de estar junto a personas que quiero, admiro, son colegas muy apreciados. Entonces, muchas gracias por eso. Es interesante como cada una pone las preguntas o las propuestas temáticas de diferente manera. Mema ha tenido un enfoque, mientras que yo voy a tener otro. Y no es que sean necesariamente contradictorios entre sí; pero, tal vez, van a ser complementarios. Yo, más bien, leí esto de “prioridades de investigación sobre género y democracia” y me puse a pensar como las investigaciones en el campo de los estudios de género ya están vinculadas, de manera amplia, no es cierto, y a la vez cercana, a la democracia, claro, no concebida necesariamente de manera estrecha, en el ejercicio electoral o la política partidaria. Entonces, lo que voy a hacer es pensar un poquito en qué sentidos el campo de estudios de género ya están vinculados a ampliamente a la democracia. 313 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Primero, los estudios de género son bastante múltiples, diversos, con una amplitud de temáticas abordadas y muy rica, y creo que es un campo, además, en constante innovación, de transformación, tanto porque es un campo transdisciplinario -los estudios de género, digamos, no le pertenecen a nadie y pueden ser incluidos en humanidades, en ciencias sociales y en otras disciplinas-; pero, en un momento, las rígidas separaciones disciplinarias comienzan también a estorbar, entonces es también un campo en donde la transdisciplinariedad está adquiriendo una importancia creciente. Esto no quiere decir que no haya estudios de género desde disciplinas, pero que son disciplinas también que están enriquecidas muy grandemente, precisamente, por incluir un enfoque de género. Entonces, no solamente las ciencias sociales se benefician de nuevas temáticas cuando aparece un nuevo enfoque de género, sino que, incluso, comienza a redefinirse o a repensarse lo social, lo político, lo económico. Yo vengo de una disciplina como la antropología, donde el masculinismo, esta mirada masculina y heteronormativa, parecía gobernar todas las etnografías que producían los antropólogos, en donde lo social, lo político, lo económico, se veía de una manera muy sesgada, no es cierto, y se veía solamente la agencia de los varones. Entonces, se hablaba, por ejemplo, de “los”. Había que tomar en serio el género en el título. Eran Los Nuer, en castellano. Nosotros hablábamos de Los Nuer y no aprendíamos absolutamente nada de la sociedad Nuer, en general, porque había este sesgo absolutamente masculinista. Entonces, yo creo que el enfoque de género te hace repensar hasta los propios conceptos de qué cosa es lo político, qué cosa es lo económico, qué cosa es lo social, y eso me parece sumamente enriquecedor para disciplinas como la antropología o como la propia Historia, no es cierto, que también ha tendido, por muchas 314 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI décadas, antes del enfoque de género, a ser casi como narrativas de asociación de grandes hombres, hombres gobernantes, héroes, etc. Entonces, creo que el enfoque de género ha permitido ver lo social, o la historia, de una manera menos sesgada, no es cierto, y eso la hace un campo vibrante, innovador, múltiple, no es cierto, que también avanza, obviamente, en debates, en diálogos, que a veces pueden ser tensos, no es cierto, pero creo que, definitivamente, los estudios de género enriquecen, tanto por su aspecto transdisciplinario, como por el enriquecimiento de disciplinas específicas, y democratiza, en el sentido de visibilizar más ampliamente lo social, contribuye, digamos, a esto que podemos llamar democratización. Entonces, para mí, esa es una manera. Una segunda manera en que los estudios de género ya están vinculados a la “democracia” creo que tiene que ver con algo que señalaba Joan Scott, en realidad, hace ya 35 años, escribió un texto crítico, muy importante, en donde ella cuestionaba los enfoques más bien descriptivos del género e invitaba a vincular el género con el poder94. Ella planteaba que el género era una manera central de la organización de la desigualdad. Entonces, creo que el enfoque de género es central, justamente, en visibilizar cómo hay una distribución desigual de recursos materiales, recursos simbólicos, accesos diferenciados a recursos. La perspectiva de género lo que hace es visibilizar esos condicionamientos sociales que generan, legitiman, reproducen desigualdades, privilegios, exclusiones, monopolios y, en ese sentido, me parece muy importante y muy democratizador, precisamente, por el cuestionamiento, no es cierto, a esas desigualdades y el acceso a recursos. Y esto lo hace en todos los ámbitos, en los ámbitos más micro y en los ámbitos más macrosociales. En los microsociales, los ámbitos personales, familiares, pero también, digamos, en estos 94 Joan Scott. Gender: A Useful Category of Historical Analysis. En: American Historical review, 91,1986, pp. 1053- 1075. 315 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ámbitos más estructurales, que creo hacia ahí ha ido Mema, en términos políticos y económicos. Entonces, creo que la amplitud temática, de la cual hablaba anteriormente, justamente, recoge todos esto ámbitos de los diferentes aspectos de la vida cotidiana y también de las estructuras sociales, no es cierto, que de alguna manera configuran la agencia o limitan la agencia individual de las personas, pero la hacen prestando atención, precisamente, a este aspecto que señalaba Scott, no es cierto, digamos, del acceso diferenciado a los recursos. Entonces, me parece que es otra manera en que los estudios de género ya están vinculados a la democratización. Una tercera manera, y creo que Mema también se refirió a ella, tiene que ver no solamente con la irrupción de temáticas, muy novedosas, sino también con la irrupción de distintas voces. Creo que los estudios de género son muy plurales, también en poblaciones que históricamente excluidas o históricamente silenciadas, como son las voces LGBTQI+. Creo que si los estudios de género visibilizan los condicionamientos que generan, legitiman, reproducen desigualdades y privilegios, también lo hacen en relación a las disidencias sexuales, a distintas manifestaciones del género y eso me parece sumamente enriquecedor. Creo que cuestionar la hegemonía masculinista, que convierte a la mujer en el otro, como diría Simone de Beauvoir, o que configura un orden simbólico falogocéntrico, como diría Irigaray, que exilia lo femenino o solamente lo incluye como una especie de versión degradada de lo masculino, ya no es suficiente. Desde hace buen tiempo, hay, precisamente, la presencia de voces y de temáticas LGBT, que obviamente también están excluidos de ese orden simbólico masculinista y heterosexista, que tiende a ser hegemónico socialmente y, a veces, también en ciertas ciencias sociales y humanidades. 316 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, creo que, por ahí también, los estudios de género aportan una pluralidad democrática de voces, no es cierto, que, de pronto, no encuentran en otros espacios tal legitimidad para expresarse. Y yo quiero decir que esto es muy retador, en términos teóricos, porque la presencia de múltiples voces y la producción de distintas posicionalidades puede generar tensión, una suerte de polifonía que, a veces, también hace difícil el diálogo. Pero yo creo que, viéndolo en positivo, la polifonía siempre es enriquecedora, siempre es democrática y siempre promueve la innovación. Yo creo que los estudios de género son, en ese sentido, como muy vibrantes. Son un campo de estudios que siempre están, digamos, generando nuevas perspectivas teóricas, no es cierto, nuevas temáticas. Y yo creo que, tal vez, precisamente porque se escribe desde los márgenes de posicionalidades excluidas, esto permite justamente innovar, crear, cuestionar el statu quo también en términos académicos. Entonces, en ese sentido, creo que los estudios de género son particularmente vibrantes, porque hay voces periféricas; mientras que, cuando se está más cerca de las posiciones más hegemónicas, se tiende a fosilizar el conocimiento, a quedarse complaciente. Entonces, la ausencia de complacencia creo que les da una vitalidad particular a los estudios de género y eso me parece que es muy democrático. Hay nuevas demandas, nuevos temas, nuevas perspectivas, innovaciones teóricas, inclusive, esas innovaciones que también terminan cuestionando las propias nociones de género o, digamos, terminan cuestionando esta separación que fue tan fructífera, al inicio de los estudios de género, entre sexo y género, tan útil; pero que, luego, fue sometida a un examen, desde el posestructuralismo, que cuestionaba al falogocentrismo, para decirlo con Irigaray, y aparecen voces que dicen que, en realidad, el sexo siempre fue género, desde el principio. Eso me parece interesante y también la noción de que hay que ir en contra de nociones rígidas del género, no es cierto, y que el género es algo a deshacer. 317 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, estos cuestionamientos al poder disciplinante, poderoso, pero también inestable, tal vez, y frágil del propio género, me parece que es algo muy vibrante, innovador y también democrático. Y, un poco, entra en tensión con la propia proliferación de identidades, a las que he hecho referencia anteriormente, o sea, por un lado, está esta proliferación de posicionalidades que se reclamaba LGBTI, digamos, una de estas denominaciones de identidades; pero, al mismo tiempo, el cuestionamiento a la propia noción de identidad, desde algunas teóricas, me parece, muy interesante. Entonces, en esos diálogos tensos, no es cierto, es que se producen aproximaciones interesantes. Una cuarta manera tiene que ver con el llamado enfoque interseccional. La noción de interseccionalidad, acuñada ya hace varias décadas, en 1989, por una abogada afro estadounidense, Kimberlé Crenshaw. Pero, en realidad, creo que ya la interseccionalidad, sin tener esa etiqueta, estaba rondando en los estudios de género, por ejemplo, en Marfil Francke, para pensar cerca de nosotros, una persona además muy querida, que nos hablaba de la “prensa de la dominación”. Uno podía comparar la interseccionalidad con el cruce de avenidas, además que me parece una linda metáfora, las avenidas que se cruzan y ya no se vuelven a ver. Ella pensaba en esta metáfora de la prensa, que me hace acordar de una figura más femenina, más cercana, cotidiana y familiar, en donde el género está siempre en relación con la clase, con la etnicidad, no es cierto, aunque ahí la terminología y las hebras pueden ser múltiples también, están siempre tocándose y modificando el curso de uno del otro y, además, con una mayor fluidez en noción de la prensa que en la noción de interseccionalidad. En todo caso, lo que quiero decir es que el reconocimiento de distintas locaciones sociales que son producidas por la interrelación entre distintos ejes de opresión, de desigualdad, de privilegios y de 318 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI dominaciones, es un aporte que viene de los estudios de género, porque en realidad enriquecen nuestras disciplinas, también, en términos generales. Muchas veces tendemos a privilegiar en los análisis solo uno de estos ejes de desigualdad, dominación, privilegios, subyugación, exclusión, etc., como puede ser la clase social o como cualquier otra, no es cierto, y creo que un aporte muy democrático, en el sentido que justamente reconoce la existencia de distintas posicionalidades creaba por la relación entre estos sistemas de dominación y de voces que están marcadas, precisamente, por esta intersección y la visibilidad que adquieren las posicionalidades, me parece muy democrático, pluraliza obviamente nuestros enfoques, y eso me parece muy vibrante y un aporte muy importante de los estudios de género. Y luego, un quinto punto, que creo que también Mema hizo referencia, que me parece muy importante, es que los estudios de género no tienen un ánimo contemplativo. Yo siempre les digo a mis estudiantes que estudiar género no es, digamos, como un biólogo, que puede mirar unas amebas a través del microscopio. En los estudios de género no hay tal distancia entre observador y lo observado, no es cierto, porque todos estamos generizados, y somos parte de una sociedad generizada también, y el género marca todas nuestras interacciones, desde nuestra identidad hasta la manera en la que miramos el mundo y la manera en que estamos posicionados en él. Entonces, de hecho, esto nos compromete de otra manera y, en segundo término, los estudios de género no lo hacemos con ánimo de solamente producir conocimiento por el conocimiento mismo. Mema ya lo dijo. Hay una necesidad de entender, una necesidad que parte de una constatación, a veces intuitiva, con la que llegan los estudiantes de género, que acá hay algo que está mal y que hay que transformar. 319 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, creo que es un campo de apuestas políticas, y eso es lo que también genera pluralidad y diálogos tensos, pero al mismo tiempo fructíferos e innovadores, porque los desarrollos teóricos, los avances, siempre tienen connotaciones políticas, intervienen en un campo también cargado políticamente. Y creo que esto también tiene que ver, tal vez, con la mayor visibilidad de los activismos en el mundo académico, digamos, actual, donde llegan estudiantes que no solamente quieren estudiar género, sino que activan, tienen esta manera, ya un modo de vida, de pertenecer a colectivas que intervienen en diversos ámbitos, ya sea de acoso callejero o el hostigamiento sexual en las universidades, en fin, o también colectivos que buscan dialogar con partidos políticos, etc. Y, de nuevo, me parece una irrupción interesante, donde hay voces múltiples, de activismos que pueden también chocar entre sí. Entonces, decía que esta relación entre academia y activismo múltiples pueden generar tensiones, pero siempre son tensiones que no hay que rehuir, que hay que saber escuchar, dialogar, no es cierto, y también aceptar el no entender al otro enteramente. Yo creo que la diversidad también implica, a veces, preservar la diferencia. Cuando el diálogo es perfecto, parece que alguien ya hegemonizó ese diálogo y dictó hasta la propia manera de hablar. Entonces, creo que eso es cerrar una cierta cacofonía, no te entiendo, me hace ruido lo que dices, en cierta manera, también es democrático. Entonces, creo que podemos hablar de factores estructurales, como los que ha hablado Mema, podríamos hablar más bien del contexto de este mundo anti derechos en el que, digamos, estamos habitando, donde hay discursos que encuentran mayor fuerza, legitimidad, de los anti derechos que también plantean ciertos retos a esta intervención de los estudios de género en la democracia. Para culminar, creo que los estudios de género ya, en 320 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sí mismo, son una expresión de pluralidad que es muy vibrante y muy sana. Y eso es lo que quería decir. Myra Evelyn Flores Muchísimas gracias, Juan Carlos, por esta primera intervención. Ya hay dos preguntas. Te las voy diciendo para que nos la respondas en la segunda ronda. Un es: ¿de qué manera está presente el género en los problemas de raza y etnicidad del Perú contemporáneo? Y, la otra, dice: actualmente existe también la violencia de género masculino, ¿cuáles son los factores que contribuyen a reproducirla? Entonces, esas preguntas les voy dejando para que respondan en la segunda parte. Voy a presentar ahora a nuestra tercera invitada de esta mañana. Ella es Stéphanie Rousseau. Bienvenida Stéphanie. Tienes 20 minutos para desarrollar tu intervención. Stéphanie Rousseau Muchas gracias Myra. Bueno, es un gran gusto participar en esta mesa, con destacados y destacadas colegas. A diferencia de los dos expositores que empezaron esta mesa, voy a presentar un tema que últimamente he tenido que trabajar en el marco de un proyecto específico, por lo tanto, mis ideas y reflexiones se enmarcan dentro de este ámbito de reflexión aplicada, podría decir. Creo que lo que voy a comentar se relaciona bastante con varias ideas que nos han presentado María Emma y Juan Carlos, y espero que, de esta manera, se pueda complementar en forma de una discusión aplicada a una reflexión sobre la política pública peruana. El tema que voy a presentar se basa en un proyecto que ha liderado el CIES, que es el Consorcio de Investigación Económico y Social, donde se ha convocado a varios y varias investigadores de distintas 321 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI instituciones y universidades para elaborar un documento, una propuesta de política pública para contribuir al debate electoral, que ha tenido lugar en los últimos meses. El tema que decidí abordar, porque el CIES me pidió que trabaje un documento de política relacionado al género y, obviamente, hay múltiples temas sobre los cuales uno podría desarrollar documentos de políticas en relación al género, es un tema que, me parece. ha estado ausente en la discusión en el Perú en cuestiones de género, que es el tema del cuidado. Es un tema que, obviamente, cuando uno lo ve desde el punto de vista de los estudios de género y de cómo ha influido en una serie de agendas de investigación en las ciencias sociales, no es nuevo. Es un tema que ya tiene varias décadas. Sin embargo, mi impresión es que, en el Perú, este tema es relativamente marginal en los estudios de género o dentro de los proyectos de investigación que utilizan la perspectiva o el enfoque o marco teórico basado en el concepto de género. Entonces, la propuesta de política que he desarrollado con el CIES propone construir un sistema nacional de cuidados, empezando por el cuidado infantil. ¿Por qué el cuidado infantil? Primero, quiero comentar este gráfico del INEI, que es del 2018, en el que se muestran las diferencias entre mujeres y hombres en cuanto a los ingresos propios. Ahí se señalan las cifras en base a los diferentes grupos de edad. 322 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 1 PERÚ: MUJERES Y HOMBRES SIN INGRESOS PROPIOS POR GRUPO DE EDAD: 2018 (Porcentaje del total de la población por cada grupo de edad) 40.0 Mujeres 35.0 33,0 30.0 29,5 28,1 29,1 Hombres 26,3 25.0 19,7 20.0 15.0 11,8 10.0 7,7 7,4 5,7 5.0 0.0 De 14 a 29 años De 30 a 39 años De 40 a 49 años De 50 a 59 años De 60 a más años Fuente: INEI – ENAHO. Entonces, el tema del cuidado, para empezar, nos permite abordar la relación entre lo público y lo privado. En la construcción de la ciudadanía, en el último siglo, se ha tratado de construir un espacio público donde, poco a poco, se ha reconocido la igualdad entre todos los habitantes del territorio, que ha logrado la inclusión de las mujeres en, más o menos, 50 años en un país como el Perú. Esto es cierto. Legalmente, existe la igualdad de derechos de manera bastante amplia, aunque, obviamente, cuando hablamos de sexualidad, cuando hablamos de autonomía reproductiva, ahí ciertamente falta bastante por hacer. A grandes rasgos, sin embargo, hombres y mujeres son iguales en términos de sus derechos. Ahora, lo que está pendiente, como decía María Emma, es que el Estado, entendiéndolo como lo público, empiece a actuar para 323 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI modificar la situación en la distribución de recursos y la distribución de poder dentro de la vida personal, familiar, domestica, dentro del hogar. Estos datos que les presento sobre los ingresos propios entre hombres y mujeres nos permiten entender el trabajo inconcluso, creo que así se dice, o no concluido, de la construcción de la ciudadanía. Es una dimensión importante. Aquí se observa que, casi de manera constante, a lo largo de la vida de las mujeres, hay más o menos un 30% que no tiene ingresos propios, es decir, que son dependientes de otra persona en lo económico, y eso es un dato importante, porque es una cifra bastante alta, una proporción bastante alta; mientras que, en los varones, vemos que el grupo de edad de 14 a 29 años es donde encontramos la mayor proporción de hombres sin ingresos propios, en comparación con el resto de su vida ¿Por qué? Porque es una etapa de la vida en que muchos estudian, por lo tanto, es lógico que en esa época de su vida no tengan ingresos propios. Entonces, hay algo que sucede en la vida de hombres y mujeres que reproduce la desigualdad entre ambos géneros, que también se puede observar a través de otras variables socioeconómicas. Esta es una que me parece muy significativa. Y cuando uno empieza a buscar elementos de explicación para esta brecha, uno tiene referirse principalmente a las responsabilidades que son asignadas socialmente tanto a hombres como a mujeres. Y ahí, no es un gran secreto para nadie, que las mujeres tienen como responsabilidad central en su vida la de cuidar a las personas de su hogar, de diferentes maneras, según las características de cada uno de los integrantes del hogar. Entonces, ¿qué sabemos más específicamente sobre la distribución del tiempo de hombres y mujeres en cuanto al cuidado? Tenemos pocos datos recientes, en parte, porque el INEI tiene que repetir una encuesta sobre el uso del tiempo, que se llevó a cabo en el 324 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 2010, que no se ha vuelto a realizar. Esta encuesta nos permita saber a qué se dedican hombres y mujeres y como utilizan su tiempo. En el siguiente gráfico vemos claramente que, primero, las mujeres trabajan más que los hombres cuando sumamos el trabajo remunerado y el trabajo doméstico o no remunerado, que es esencialmente el trabajo de cuidado. Las mujeres trabajan, en promedio, un poco más de 9 horas que los varones, a la semana, y también trabajan muchísimo más en diferentes tareas asociadas al trabajo doméstico no remunerado. Eso significa, obviamente, que no pueden dedicar tanto tiempo al trabajo remunerado. Entonces, ahí se evidencia, claramente, las desigualdades socioeconómicas que hay entre hombres y mujeres en el Perú. Figura 2 PERÚ: TIEMPO DE TRABAJO DESTINADO POR SEMANA AL TRABAJO TOTAL POR MUJERES Y HOMBRES: 2018 (Horas / Minutos) 100 Carga total 75,54 80 Carga total Brecha de 66,39 género 60 + 9,15 h/m 15,54 39,28 Trabajo doméstico no remunerado 40 Trabajo remunerado 20 36,27 50,46 0 Mujeres Hombres Fuente: INEI – Encuesta Nacional del Uso del tiempo, 2010. Obviamente la pandemia ha tenido un impacto muy importante. Todavía no tenemos datos completos sobre el panorama a partir 325 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de la pandemia; pero, claramente, un mayor número de mujeres han perdido su empleo o han tenido que dejar su trabajo por necesidad relacionada a las tareas de cuidado, es decir, si los niños, particularmente los niños pequeños están en casa, se necesita a un adulto que se pueda dedicar a cuidarlos, supervisarlos, asistir en tareas escolares, etc. Y, en la mayoría de los casos, las mujeres se han encargado de esta responsabilidad. Otra propuesta para la discusión, que planteo en este documento que elaboré en este proyecto, es una perspectiva que apunta a desarrollar una política de universalización de las cunas, como primer eslabón en la constitución de un sistema nacional de cuidados. Un sistema nacional de cuidados, desde el punto de vista de la búsqueda de una mayor igualdad de género, apunta a: 1) Permitir la inserción laboral de mujeres en condiciones de mayor igualdad de oportunidades; 2) Crear nuevos empleos formales (en los servicios de cuidado) que beneficiaran sobre todo a las mujeres; 3) Reducir la carga de trabajo de cuidado asignada a las niñas y a las adolescentes, la cual muchas veces perjudica su capacidad de realizar y/o terminar sus estudios secundarios o superiores; y 4) Reformar algunos aspectos de los principales programas sociales para valorar equitativamente el trabajo de cuidado realizado por las mujeres. El cuidado es una tarea social multidimensional que ya se está, digamos, realizando, por el mismo funcionamiento de las familias, del mercado laboral. Por lo tanto, el cuidado que se está realizando hoy en día, en el Perú, es un sistema informal, que es atravesado 326 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI por una serie de decisiones en materia de la política pública, en el que tanto los actores económicos como las dinámicas de género en la familia y las dinámicas de género en el mercado laboral y en el Estado, terminan invisibilizando el trabajo de cuidado y, por lo tanto, los efectos de las desigualdades en la responsabilidad del cuidado sobre la situación de las mujeres y de los hombres. Entonces, construir un sistema nacional de cuidados, desde el punto de vista de una mayor igualdad de género, permitirá, en primer lugar, facilitar una inserción laboral de las mujeres en condiciones de mayor igualdad de oportunidades. Asumir el cuidado como una tarea pública significa desarrollar herramientas de política pública que puedan aportar una mayor capacidad de las mujeres de dedicarse a actividades que les permitirá obtener una situación socioeconómica más favorable que la que pueden encontrar hoy en día. Significa también crear nuevos empleos formales en nuevos servicios de cuidado que beneficiarán, sobre todo, a las mujeres, por lo menos inicialmente, porque las mujeres históricamente son responsables del cuidado. Así se ha construido el género en el Perú y en casi todos los países del mundo. Por lo tanto, podemos sospechar que, por lo menos inicialmente, los nuevos empleos que se pueden crear en las nuevas iniciativas de este sistema nacional de cuidados van a ser ocupados, sobre todo, por mujeres, lo que sería un gran logro, porque se supone que el Estado tiene que promover empleos formales y sabemos que este tipo de empleo, en el Perú, no corresponden a la mayoría, que mayormente se ocupa en el sector informal. También el sistema nacional de cuidados puede permitir reducir la carga de trabajo de cuidado asignado a las niñas y adolescentes, no solamente a las mujeres adultas, porque sabemos que una parte significativa del trabajo de cuidado es transferido a niñas y adolescentes, lo que perjudica su capacidad de realizar y culminar sus estudios secundarios o superiores. 327 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Finalmente, construir un sistema nacional de cuidados puede y debe permitir reformar algunos aspectos de los principales programas sociales que existen en el Perú, para valorar equitativamente el trabajo de cuidado realizado por las mujeres. Uno de los programas sociales que he abordado en este documento es el programa Cuna Más que, como les mencioné, decidí enfocarme en el cuidado infantil. Y Cuna Más es el único programa social, desde el Estado, que promueve la creación de servicios de cuidado infantil. Lamentablemente, hasta el momento, Cuna Más funciona bajo un marco de trabajo voluntario de las personas que cuidan a los menores, a los niños. En las sedes del programa, por lo tanto, este tipo de enfoque de la política social reproduce el supuesto histórico del carácter “natural”, que sale del marco laboral, y que, finalmente, permite mantener el cuidado de los niños, por más que se realiza fuera del hogar -cuando se trata de las cunas de cuidado diurno-, como una actividad que no es reconocido como un trabajo, porque no es remunerada y no se lo percibes como una actividad laboral. Simplemente para justificar porque el cuidado infantil es la gran prioridad del sistema nacional de cuidado. Es un tema que también nos permite abordar una problemática muy importante que es la problemática de la pobreza infantil que, a raíz de la pandemia, sabemos que ha aumentado de manera significativa. Por lo tanto, universalizar las cunas, como lo planteo en mi propuesta, a través de una política que considere situaciones diversas de la población, es decir, no necesariamente a través de una sola alternativa de cunas, sino más bien involucrando al sector privado, a las organizaciones de la sociedad civil, podemos ofrecer diferentes servicios de cunas que, por un lado, van a poder cumplir con los objetivos de una mayor igualdad de oportunidades para las mujeres, en el campo socioeconómico, y por otro lado, va a otorgar una mayor igualdad en cuanto al acceso de niños y niñas, los más pequeños -en ese caso de 0 a 3 años-, a una mayor nutrición, atenciones en cuanto a su 328 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI desarrollo cognitivo, a través de la difusión de buenas prácticas de cuidado infantil, lo que se puede basar, en parte, en la experiencia de Cuna Más. Voy a terminar con esto para dar la palabra a Fanni. Gracias. Myra Evelyn Flores Muchas gracias, Stéphanie, por darnos esta visión focalizada en los retos que las mujeres enfrentamos al cuidar de nuestras familias y la necesidad de implementar un sistema nacional de cuidados, empezando por el cuidado de nuestros niños y niñas. Quería resaltar la cifra que das del INEI, según la cual, las mujeres dedicamos poco más de nueve horas más que los varones entre las actividades de cuidados que realizamos y el trabajo remunerado que hacemos, brecha que ha crecido aún más en el marco de la pandemia, tal como también ha sido señalado. Creo que este es un llamado de atención a todos los varones para ayudar a contribuir con los trabajos en casa y el cuidado de los niños y de las niñas. Ahora sí, para seguir con nuestros invitados, dejo con el uso de la palabra a Fanni Muñoz Cabrejo. Bienvenida Fanni, tienes 20 minutos para el desarrollo de tu intervención. Fanni Muñoz Muchas gracias. Me uno a las felicitaciones al CONCYTEC por la realización de este Taller de Formación e Investigación en Ciencias Sociales en el Perú de hoy. Los estudios de género constituyen una de las más importantes contribuciones que se desarrollan en las ciencias sociales y las ciencias humanas a partir de los años setenta puesto que surgieron para entender y proponer respuestas a las desigualdades entre hombres y mujeres en las sociedades contemporáneas. 329 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Estos estudios van a dar cuenta de las relaciones sociales entre hombres y mujeres y cómo en estas se evidencia un sistema de organización de las sociedades en distintos contextos históricos, que las jerarquiza en relaciones de poder, subordinando a las mujeres. Esto es lo que explica las desigualdades existentes entre los sexos, a nivel económico, social y político; y las diferencias de cada sociedad para definir lo que es masculino y femenino. Y, donde se da cuenta de los procesos de simbolización cultural, (la diversidad cultural) así, por ejemplo, las mujeres occidentales deban dedicarse a oficios concebidos para ellas como cuidadoras, responsables de la salud y la vida familiar; mientras que los hombres en tareas asociadas a la vida pública, al desarrollo de la ciencia y ocupando puestos de poder. Los estudios de género en el Perú que se desarrollan a mediados de los 80 han atravesado una gran diversidad de temas prioritarios para su análisis, según cada momento histórico. En esta presentación buscaré vincular estos estudios con el aporte y contribución a la democracia y desarrollo del país. En el momento actual es relevante dar a conocer la utilidad de este enfoque teórico en un contexto de debate y discusión donde la noción y el enfoque de género viene siendo criticada y deslegitimada por grupos políticos. Mi presentación la he dividido en tres partes. En la primera parte quiero señalar el aporte, a lo largo de 30 años, de los estudios de género en el Perú, sus principales etapas e investigaciones, en diálogo con el sistema democrático. En segundo lugar, planteo la problemáticas y prioridades de investigación para garantizar una continua mejora en la accesibilidad de nuestra democracia. Por último, indico los desafíos para la investigación en los estudios 330 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de género, en los cuales es necesario trabajar activamente para lograr alcanzar una democracia que sea cada vez más funcional e inclusiva. En primer lugar, es importante precisar cuáles son las características de la democracia en el Perú. El politólogo Guillermo O’Donnell ha realizado uno de los análisis más influyentes sobre democracia en América Latina. Señala la presencia de un “estado de baja capacidad” que no logra garantizar derechos sociales básicos. “Muchos de nuestros países tienen un régimen democrático que coexiste con una legalidad intermitente y sesgada (...) Asimismo, aun en regiones donde el sistema legal tiene alcance, éste es aplicado con sesgos discriminatorios contra varias minorías y aun mayorías, como las mujeres y los pobres. Este sistema legal truncado genera lo que he llamado una “ciudadanía de baja intensidad”95. Así, el problema de la gobernabilidad y el modelo de sistema político se traduce en ciudadanía y en violencia sistemática. Este es el tipo de ciudadanía que tenemos en el Perú, en la que no todos tenemos los mismos derechos y libertades democráticas. Son factores agudos como la pobreza y las desigualdades los que ocasionan que a muchos y muchas se les niegue estos mismos derechos sociales básicos. Vivimos en una democracia precaria en la que el acceso a servicios básicos no es posible para miles de peruanas y peruanos. En el contexto actual de la pandemia, hemos visto cómo estas desigualdades se han agudizado. Según el Banco Mundial, durante el 2020 la pérdida de empleos y fuentes de ingreso fue bastante alta en el Perú y más pronunciada entre los sectores informales, independientes y con bajo nivel educativo de la población. La pobreza monetaria aumentó en seis puntos porcentuales, llevando a casi dos millones de personas a esta condición. La crisis en Perú se ha afianzado a raíz de las desigualdades estructurales 95 Guillermo O’Donnell (2004). Notas sobre la democracia en América Latina, p. 49. 331 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI preexistentes como bajos niveles educativos, empleo informal, inseguridad alimentaria, entre otras96. En ese sentido, para mejorar la situación del país es esencial trabajar en cerrar estas brechas que dividen al país cada vez más. Estas son las desigualdades que se inscriben en una democracia precaria como la que vivimos en el Perú, con amplias brechas que ocasionan un tablero de juego desigual. Asimismo, vemos cómo durante la emergencia sanitaria las mujeres han sido uno de los grupos más afectados en la reducción del mercado laboral, que se redujo en un 45% el año 2020, de acuerdo a la Cepal. Primera parte: desarrollo de estudios de género Surgen durante los años 70 y 80s, con una orientación hacia el diagnóstico, de parte de activistas y organizaciones de la sociedad civil. Entre sus principales objetivos se encontraba lograr apoyo estatal en términos de políticas públicas, educación, pobreza, entre otros. Estos inicios permitieron visibilizar al sujeto femenino, a la vez que sitúan la particularmente relevante discusión sobre el desarrollo en el país97. Se trató de una etapa en la que “cooperaciones internacionales y organizaciones de la sociedad civil se preocuparon por superar la situación de pobreza, desigualdad y marginación de las mujeres, tanto en ámbitos urbano-marginales como rurales”98. Durante los años 90, luego de haber identificado y visibilizado los problemas asociados a la mujer, los estudios de género surgen en la academia y se especializan en temas específicos. La Pontificia 96 Banco Mundial (2021). El Banco Mundial en Perú: Perú Panorama General. Recuperado de: https://www. bancomundial.org/es/country/peru/overview 97 Patricia Ruiz Bravo (1995). Estudios, prácticas y representaciones de género. Tensiones, desencuentros y esperanzas. En Portocarrero & Valcárcel (Ed.), El Perú frente al siglo XXI. Fondo Editorial-Pontificia Universidad Católica del Perú. 98 Fanni Muñoz. Balance bibliográfico sobre los últimos 15 años de estudios de género. 332 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Universidad Católica fue la primera universidad que inicia el año de 1990 los estudios de género a partir de un diploma. en estudios de Género, después se desarrolla en otras Universidades, como la UNMSM y Cayetano Heredia. Por otro lado, también se tiene que reconocer que el proceso de institucionalización de temas de género en la formación académica fue una lucha política que nace desde el activismo, de los movimientos feministas, fuera de las aulas99. Uno de los temas que se abordó durante estos años es el de la violencia doméstica y sexual que sufrían las mujeres, con enfoque teóricos que daban cuenta de la posición de mujeres desde la subordinación. Posicionan en el debate este tema las organizaciones no gubernamentales (ONG) feministas, quienes trabajaban con mujeres de sectores urbano-populares100. Por ejemplo, a partir de los estudios realizados por la ONG Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer (DEMUS), los cuales buscaron comprender la violencia de género y elaboraron propuestas para su prevención. Para lograr estos avances en la academia fue crucial el aporte de los movimientos feministas, ya que son quienes llaman la atención sobre una situación de injusticia largamente postergada. Además, estos movimientos de mujeres lograron desarrollar una crítica social y proponer una agenda política. “Demuestran el sesgo androcéntrico de la ciencia, evidenciando que los efectos de la ciencia y tecnología no son neutros al género”101. Se realizaron diagnósticos de la población femenina para ser incluidas en diseños de políticas públicas y programas de apoyo vinculados a la educación, salud reproductiva, estrategias de 99 Jeanine Anderson (2007). Los estudios de género y sus alcances. Género mujeres y saberes en América Latina: entre el movimiento social, la academia y el Estado, 63 - 82. 100 Fanni Muñoz (2018). “Notas para un balance sobre los estudios de violencia de género hacia las mujeres en el Perú, 1990-2016”. Muñoz, Fanni; Esparza, Cecilia y Jaime, Martín (ed.) Los caminos trazados por el género en el Perú. Balances, retos y propuestas tras 25 años en la PUCP, p. 159. 101 Patricia Ruiz Bravo (1995). Ob. Cit. 333 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI supervivencia, alivio de la pobreza, entre otros. Durante esos años estos estudios no se enmarcan en una teoría general de género. Los noventa Entre los más resaltante de este periodo se identifican los siguientes: • Se avanza en la teorización y aplicación de la noción de Sistemas de género, categoría más amplia que permita establecer un diálogo entre la teoría y la evidencia empírica. Bajo esta noción se contextualizan las relaciones entre hombres y mujeres en el marco de un tejido de diversas dimensiones, donde se entrelazan los sistemas de organización social, de poder, las reglas, lo símbolos y el intercambio, entre otros. También se identifica una mayor institucionalización de los estudios y su incorporación, como señala Norma Fuller, a la teoría social102. • Asimismo, se plantean nuevos temas a nivel de las subjetividades, como las identidades femeninas y las masculinidades en el Perú. La existencia de diversas feminidades e identidades masculinas. • La evidencia de las desigualdades e inequidades de género en los distintos campos de la vida social y la comprensión que las desigualdades de género se intersecan con otras formas de discriminación como a raza, etnia, clase y otros. • La develación de la violencia de género hacia las mujeres y el esclarecimiento de los distintos tipos de violencia, doméstica, sexual, sicológica y la violencia más letal, la violencia feminicida. • Otro de los más importantes y amplios sectores abordados por los estudios de género es el campo de la educación. Los estudios 102 Norma Fuller (2018) “Los estudios de género en el Perú. Aportes desde la antropología”. En: Muñoz, Fanni; Esparza, Cecilia y Jaime, Martín (ed.) Los caminos trazados por el género en el Perú. Balances, retos y propuestas tras 25 años en la PUCP. No publicado. 334 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de género en el área de la educación permitieron dar cuenta de las desigualdades en este campo. Existen amplias “brechas en los logros de aprendizaje y en las condiciones de enseñanza, principalmente en el acceso de mujeres y niñas de áreas rurales y urbano-marginales; a pesar de las intervenciones del Estado”103. Las mujeres enfrentaban, y aún enfrentan, dificultad para acceso a la educación, altas tasas de deserción escolar, mayores niveles de acoso, entre otras. Así también, el acceso a la educación está íntimamente relacionado al mundo laboral al que pueden acceder estas mujeres, sus consecuentes ingresos e independencia económica. Más adelante, estos estudios de género en el campo de la educación se centraron en el análisis de las relaciones al interior del aula, permitiendo dar cuenta de la reproducción de estereotipos de género, así como también del rol que cumple la educación en la vida de las mujeres. Al respecto es ejemplar el trabajo de Patricia Ames “¿Construyendo nuevas identidades?: género y educación en los proyectos de vida de las jóvenes rurales del Perú” (2013). En este concluye que “las mujeres identifican la educación como un camino para asegurar una mayor autonomía personal e independencia económica, rechazando el alto grado de control que los hombres ejercen sobre sus vidas”104 . • Otro gran campo de estudios fue el de la participación política de las mujeres. Así a instauración de cuotas electorales de género en el Perú. Alicia del Águila, en su texto “El otro desborde popular: el voto analfabeto, los nuevos ciudadanos y la «crisis» del sistema de partidos peruano” dedica un apartado a la participación política de las mujeres. En este recapitula el “tardío reconocimiento al voto de las mujeres en 1955” y, más adelante, el sistema de cuotas, en 1997, que establece el mínimo de 25% 103 Fanni Muñoz. La sociología de la educación, el género y la cultura, p. 6. 104 Patricia Ames (2013). ¿Construyendo nuevas identidades?: género y educación en los proyectos de vida de las jóvenes rurales del Perú. Lima – Perú, p. 34. 335 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en participaciones al Congreso. Estos logros significaron mayor participación política de las mujeres en nuestro país, sin embargo, esta “aún no se ve reflejada en cuanto a su presencia en la presidencia de los gobiernos regionales ni como alcaldesas. Ahí todavía existen espacios que son ocupados mayoritariamente por hombres”105. Es decir que, a pesar de estos importantes avances, no pueden ser equiparables a lograr una paridad en términos de representación política de mujeres en el Perú. • Es importante concentrar esfuerzos en los aportes desde la academia para el Estado. “El aporte más importante fue, sin lugar a duda, la presencia pública de científicos sociales y otros miembros de la PUCP en la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR), participando en la producción del Informe Final y destacando la magnitud del conflicto y la relevancia de la violencia de género”106. (Muñoz, pg. 3) En la década del 2000, los estudios sobre violencia de género en el Perú dan cuenta de otras formas de violencia. Este va a ser el camino para conseguir formular y aprobar leyes que resguarden la seguridad de las mujeres en sus propios hogares. Por ejemplo, la Ley 30364: Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres y los integrantes del grupo familiar. Al respecto, realiza un importante aporte la socióloga Narda Henríquez, cuyos trabajos sobre violencia doméstica demuestran el componente estructural que la atraviesa. Asimismo, entre el 2017 y 2020 se observa una tendencia al incremento del feminicidio en el Perú. En términos de participación política, Carina Lupica analiza el acceso de las mujeres durante la década de los 2000, en “Instituciones 105 Alicia Del Águila, A. (2009). El otro desborde popular: el voto analfabeto, los nuevos ciudadanos y la «crisis» del sistema de partidos peruano. Consejo editorial, 39, p. 19. 106 Fanni Muñoz (2018). “Notas para un balance sobre los estudios de violencia de género hacia las mujeres en el Perú, 1990-2016”. Muñoz, Fanni; Esparza, Cecilia y Jaime, Martín (ed.) Los caminos trazados por el género en el Perú. Balances, retos y propuestas tras 25 años en la PUCP, p. 3. 336 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI laborales y políticas de empleo: Avances estratégicos y desafíos pendientes para la autonomía económica de las mujeres”107. En el 2007, Anderson, en Los estudios de género y sus alcances, señala que, por un lado, existe una apertura de la producción intelectual en la que se incorporan nuevos temas y voces. Se estudia sobre “diversas lógicas y líneas de jerarquización, diferenciación y desigualdad” lo cual permite priorizar temas como educación bilingüe y salud intercultural, y se propone incorporar las diversidades culturales en las personas108. Sin embargo, por otro lado, tenemos que estos avances no se han traducido en mejoras para la calidad de vida de estas personas. Aumenta la desigualdad económica, y disminuye la seguridad local. Se tiene mayor injerencia en los sistemas políticos, pero se dificulta la aplicación de políticas efectivas109. En el 2012, la investigación en temas de género logra incidir en políticas estatales. Luego de haber pasado por las esferas de las organizaciones civiles y la academia, el uso de “género” en la educación llega al Estado en la forma de un Plan Nacional de Igualdad de Género (2012-2017). Si bien desde la producción académica de los estudios de género se incidió en las políticas públicas con relación a la introducción en género, esta ha sido muy limitada. No ha tenido mayor repercusión. Otro gran campo en el género, tanto en la academia, como en activismos y en el Estado, son sus diversidades y la sexualidad. El 107 Carina Lupica (2015). Instituciones laborales y políticas de empleo: avances estratégicos y desafíos pendientes para la autonomía económica de las mujeres. 108 Jeanine Anderson (2007). Ob. Cit., p. 65. 109 Ibid., p. 66. 337 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI complejo estudio de la diversidad sexual y de orientaciones de género se ha ido perfilando a lo largo de los años. Esta gran cantidad de la población no puede acceder a sus derechos civiles por causa de su orientación sexual o identidad de género. Estas personas son violentadas en diversos ámbitos de sus vidas, desde el acceso laboral hasta la atención médica. Observamos nuevamente una falla en el sistema democrático, una democracia que solo es funcional a lo heteronormativo, que revela su precariedad ya que no garantiza los derechos sociales básicos de estas personas. Segundo punto: problemáticas y prioridades de investigación A continuación, se presentarán cuatro reflexiones sobre las prioridades investigativas a trabajar en términos de género y democracia: 1) En primer lugar, necesitamos una academia que responda a los requerimientos de conocimientos que se plantean en la más reciente Política Nacional de Igualdad de Género, en el Decreto Supremo N° 008 -2019-MIMP110. Y a ello se añade los problemas que se enfrentan en el actual contexto de la pandemia vinculados con la profundización de las desigualdades como es el tema de las brechas de género, y cómo hacer para generar estrategias que incluyan políticas que contribuyan a revertir la situación de la desocupación de las mujeres, así como la política del cuidado. 110 Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables. (2019). Política Nacional de Igualdad de Género. Decreto Supremo N° 008 -2019-MIMP. 338 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Los temas ejes desarrollados en las investigaciones deben responder a las evidencias de demandas de esta política nacional. En el apartado sobre la Situación Futura Deseada de este plan se mencionan los factores que permitirían alcanzar la igualdad de género y reducir la violencia, a través de tres aspectos principales: 1. las desigualdades educativas, entre cuyas alternativas de solución encontramos “Desarrollar información estadística que visibilice las causas y consecuencias de la existencia de patrones socioculturales discriminatorios” y “Examinar la relación entre el trabajo no remunerado de la mujer y la incidencia de la pobreza y la vulnerabilidad de las mujeres a ella”111; 2. la desigualdad económica (laboral y productiva), cuyas alternativas de solución abarcan “Compatibilizar las oportunidades educativas y de empleo con la maternidad y las responsabilidades familiares y de cuidado que se les asignan a las mujeres”, “Generar mecanismos de acceso de las mujeres a los bienes, servicios, instituciones y activos” y “Examinar la relación entre el trabajo no remunerado de la mujer y la incidencia de la pobreza y la vulnerabilidad de las mujeres a ella”112; y 3. la desigualdad en el acceso, control y uso de tecnologías de información y comunicación, al respecto de la cual es urgente trabajar por el cierre de dicha brecha. Este cierre permitirá a las mujeres adentrarse en diversos espacios que favorezcan su condición. Para lograr contribuir en cambiar la situación de estos factores, es prioritario continuar profundizando la investigación con respecto a los distintos sistemas de género. Ello con el objetivo de comprender las diversas formas de construirse y relacionarse que presentan las mujeres en el Perú. Además, ahondar en los distintos sistemas de género tendrá como resultado un acercamiento a la erradicación de los estereotipos de género; 111 Ibid., pp. 26 y 26. 112 Ibid., p. 24. 339 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que permitirá comprender las diferencias y valorarlas en lugar de la violencia que resulta a partir de intentar negarlas. Por último, es necesario que estas investigaciones cuenten con un enfoque de interseccionalidad, 2) La segunda prioridad en la investigación para garantizar la mejora de la democracia está orientada a indagar más sobre la diversidad que existe dentro los sistemas de género. Las investigadoras Jeanine Anderson y Norma Fuller fueron las pioneras en los estudios dedicados a recoger y entender los sistemas de género que protagonizaron la estructura social del país en el momento en el que las investigaron. Anderson (2018) en su texto “Sistemas de género: balance, perspectivas y desafíos” los define como “un conjunto de elementos que incluye formas y patrones de relaciones sociales, prácticas asociadas a la vida social cotidiana, símbolos, costumbres, identidades, vestimenta, adornos y tratamiento del cuerpo, creencias y argumentaciones, sentidos comunes y otros variados”113. Por su parte, Patricia Ruiz Bravo contribuyó al conocimiento de las identidades femeninas en el sur y norte del Perú, en el marco de los sistemas de género. Norma Fuller (2018) da cuenta de una diferenciación entre “sistemas de género de los grupos amazónicos, andinos rurales y urbanos”114. Las investigaciones futuras consisten tienen que observar a mayor profundidad las amplias especificidades que las caracterizan, para así dar cuenta de los factores que acentúan su vulnerabilidad, tales como raza, etnicidad, grupo etario, entre otras. Y en el contexto actual de la pandemia que las mujeres tienen mayores labores de cuidado se tiene que 113 Jeanine Anderson (2018). “Sistemas de género: balance, perspectivas, desafíos.” En: Muñoz, Fanni; Esparza, Cecilia y Jaime, Martin (Eds.) “Los caminos por el género en el Perú. Balance, retos y propuestas” Lima: Fondo Editorial PUCP. 114 Norma Fuller (2018). Ob. Cit., p. 47. 340 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI actualizar la información sobre la Encuesta del Uso del tiempo. 3) La tercera prioridad investigativa reconoce la necesidad de abarcar los diversos tipos de violencia de género que afectan a las mujeres en nuestro país. En el artículo “Violencia de género: una perspectiva desde la Ciencia de Datos” se explicita la dificultad para acceder a información actualizada sobre sobre violencia, en base al Plan Nacional Contra la Violencia de Género. “Este es un aspecto crítico ya que precisamente, la toma de decisiones para la formulación de políticas públicas y acciones de prevención, atención, sanción debe realizarse en base a información de calidad y oportuna”115. Por otro lado, las políticas del cuidado en nuestra sociedad originan una agudización en la pérdida de empleo de las mujeres. Ambos factores se ven intensificados en el contexto de pandemia por el que atravesamos actualmente. Un artículo del diario Gestión del 2020 señala la caída de 10.7 puntos porcentuales en las mujeres que eran parte de la Población Económicamente Activa (PEA) en relación a los hombres. “Esta brecha da cuenta de que muchas mujeres no solo perdieron su empleo, sino que decidieron abandonar la búsqueda de trabajo, ya sea a la espera de la mejora de las condiciones del mercado (desempleo oculto) o porque tuvieron que asumir nuevas responsabilidades en el hogar”116. Asimismo, esta diferencia también empeora cuando se toma en cuenta el factor interseccional: “un análisis de la interseccionalidad de ser mujer con otras características asociadas a la vulnerabilidad (pobreza, etnicidad y ruralidad) permite resaltar la heterogeneidad de impactos. Así, vemos 115 H. Alatrista-Salas, P. Hidalgo-León, M. Núñez del Prado, M. (2021). Violencia de género: una perspectiva desde la Ciencia de Datos. Universidad del Pacífico. 116 Gestión (2020). ¿Afecta la pandemia a mujeres y hombres por igual?: No. Recuperado de: https://gestion.pe/ blog/te-lo-cuento-facil/2020/10/afecta-la-pandemia-a-mujeres-y-hombres-por-igual-no.html/ 341 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que los efectos de la crisis son mayores entre las personas en situación de pobreza que entre la población en general, al mismo tiempo que las brechas de ingresos entre hombres y mujeres en situación de pobreza se amplían”117. 4) La cuarta y última prioridad refiere a las mujeres en el campo de la Ciencia y Tecnología. Es necesario enfocar los esfuerzos investigativos en desmontar “las diversas barreras que han venido obstaculizando el acceso de las mujeres a la ciencia y perpetuando su inferior ‘estatuto epistémico’”118. En este caso, fueron también los aportes de los movimientos de mujeres feministas los que permitieron visibilizar y nombrar esta carencia: “Los enfoques feministas analizarán los sesgos sexistas y androcéntricos en el propio contenido de las ciencias y lo significados sexuales en el lenguaje y la práctica de la investigación científica. Ya no se trata únicamente de reformar las instituciones y de alfabetizar en ciencia y tecnología a las mujeres, sino de reformar la propia ciencia”119. Es importante reconocer esta carencia y dificultad de acceso de las mujeres a la Ciencia y Tecnología para así trabajar activamente en pos de su reivindicación. En este campo es indispensable señalar el papel de la educación básica regular. Promover el interés por la ciencia y tecnología debe iniciar desde la niñez, es espacios en los que nuestras niñas se sientan en total libertad de experimentar diversos caminos sin la presión de los mandatos de género. Diversas organizaciones de mujeres como el Grupo Sofía y otras redes buscas visibilizar a las mujeres que ya forman parte de otras corrientes científicas, 117 Grupo de Análisis para el Desarrollo (GRADE) (2020). Impactos de la epidemia del coronavirus en el trabajo de las mujeres en el Perú (No. dt106). 118 Marta I. González García y Eulalia Pérez Sedeño. Ciencia, Tecnología y Género. En: Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología, Sociedad e Innovación. No. 2. Enero -abril, 2002. 119 Ibid., p. 2. 342 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI como las ciencias sociales, además de promover la igualdad de oportunidades. Según el RENACYT, en el Perú hay más de 5 mil investigadores, solo el 30% son mujeres. Para lograr garantizar este acceso es necesario tomar en cuenta el presupuesto otorgado a estas áreas: según un censo del CONCYTEC recientemente publicado, el Perú destinó el 0.3% de su PBI a Investigación y Desarrollo entre 2014 - 2015. Por todo ello, es urgente priorizar este trabajo dentro de la Ciencia y Tecnología para: 1) evitar invisibilizar el arduo trabajo que realizan las mujeres que han logrado formar parte de dicho campo; y 2) garantizar el acceso de más mujeres en este campo. Los desafíos para la investigación en los estudios de género Por último, presentaré tres retos en cuanto a la investigación en temas de género para lograr una democracia cada vez más plural y representativa. 1. En primer lugar, es necesario orientar nuestras investigaciones y una academia que tenga la capacidad de incidir en la construcción de evidencias para políticas públicas. Y también ir más allá de lo cualitativo para nuestros lograr poder generalizar. Específicamente, es urgente trabajar por la violencia en términos cuantitativos. Así también, es imperante contar con bases de datos cruzadas e integradas sobre los temas referidos a género y violencia, para según ellos lograr mejores propuestas que se ajusten a la realidad de las mujeres en nuestro país. De la misma manera, representan un importante desafío continuar trabajando por la inclusión estatal de las personas de la comunidad LGTB+, sin la cual se evidencia un notable vacío en términos de nuestro sistema democrático actual. Actualmente, 343 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI no se cumplen los acuerdos del convenio de Yogyakarta del 2006, el cual establece una legislación interna de derechos humanos con relación a la orientación sexual e identidades de género. Es necesario trabajar en el problema comunicativo en los hallazgos de estas investigaciones académicas para llegar a la sociedad civil. Es decir, que en los casos en los que se logra una investigación de incidencia a gran escala, esta no es transmitida a la población en general adecuadamente, sino que se cierran los círculos de información y conocimientos en los mismos en que producen. De la misma manera, este problema comunicacional trasciende la academia, ya que también lo podemos observar en las campañas estatales fallidas, en las cuales no se logra transmitir un mensaje claro, conciso y positivo a la población, sino que se transmiten mensajes confusos que dificultan visualizar al estado como capaz y comprometido. Como ejemplo de ello, podemos mencionar las múltiples políticas impulsadas desde el Estado a favor de lograr el respeto y la inclusión, que no lograr hallar su contraparte en la realidad del día a día de las personas a las que busca favorecer. Como ejemplo de ello encontramos la agresiva campaña estatal impulsada por la Presidencia del Consejo de ministros (PCM): “El COVID no mata solo. No seamos cómplices”, la cual despertó múltiples críticas al tratarse de un producto que centraba la responsabilidad del contagio y muerte enteramente en el individuo. 2. El segundo desafío responde a una articulación entre la academia, el estado y la sociedad civil en torno a núcleos para producir conocimientos relevantes para el país. Con el objetivo de tener una agenda de trabajo que responda a los problemas y requerimientos en torno a los estudios de género, a favor de la erradicación de la desigualdad y que recojan los 344 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI aportes académicos sobre todo en el tema de interculturalidad. Para ejemplificar esta necesidad de articulación que permita incidencia con actores, la tesis de Cabrera (2020) brinda un panorama esclarecedor. Titulada “Incorporando la interculturalidad: Una mirada a la estrategia sanitaria de parto vertical institucional en el Hospital de Santa María de Nieva” esta tesis de licenciatura en sociología busca explicar cómo la Norma Técnica para la atención del Parto vertical con Adecuación Intercultural está funcionando a nivel local, luego de haber sido protocolizada por el Estado peruano. Entre los hallazgos de este texto encontramos que “el grado y la forma en que se incorpora el enfoque de salud intercultural depende únicamente del compromiso que tienen los trabajadores del hospital, por lo que la calidad de atención varía dependiendo de cada individuo”120. Esto demuestra cómo el protocolo establecido por el Estado es insuficiente al no haber sido adecuadamente comunicado y transmitido al personal de salud para que lo pueda interiorizar y aplicar en su totalidad. 3. Por último, uno de los retos más importantes de nuestros tiempos es continuar luchando en el campo en disputa que representan los estudios de género. Día a día observamos que el debate en el campo político alrededor de estos estudios continúa siendo negados o no reconocidos en nivel público. Se presenta un debate con grupos fundamentalistas que no valoran el aporte teórico realizado. A lo largo de su historia, han sido cuestionados en innumerables ocasiones, y en la actualidad una postura al respecto puede significar una considerable ventaja política con respecto a sus adversarios, dependiendo del público al que se dirigen. Los debates y posturas conservadoras rechazan el enfoque de género, una educación sexual integral, y un trabajo 120 Scarlett Cabrera Merino (2020). Incorporando la interculturalidad: Una mirada a la estrategia sanitaria de parto vertical institucional en el Hospital de Santa María de Nieva. Tesis para optar el título de Licenciada en Sociología. PUCP, 2020, p. 106. 345 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI a favor de la igualdad de género, El desafío en la investigación consiste en continuar actualizando la información y hacerla accesible para los diversos sectores de nuestra sociedad, con el objetivo de mejorar el acceso a la información, que muchas veces es escaso en la mayor parte de la población del Perú. Gracias. Myra Evelyn Flores Gracias Fanni. Vamos a entrar a la segunda ronda de exposiciones. Nos hemos pasado un poco del tiempo, así que, lamentablemente, vamos a tener que reducir el tiempo de esta segunda ronda a seis minutos para cada una de las expositoras y expositor. Yo voy a repetir las preguntas que se han hecho. Como el tiempo es corto, ustedes intentarán, si pueden, responder las dos o tres preguntas o, caso contrario, priorizar alguna de ellas. Entonces, empezamos con María Emma Mannarelli. La primera pregunta que le habíamos hecho era: ¿cuál es la agenda de investigación en género que está pendiente en el campo de la historia? Y, la segunda, ¿cómo superar la violencia simbólica que es un habitus en la sociedad y contraviene la democracia? Seis minutitos, por favor, María Emma, para responder. María Emma Mannarelli Bueno, la agenda pendiente en la investigación histórica está perpetuamente definiéndose. Todo es historiable. Se ha democratizado de tal forma, que es importante la participación política, como las parteras y su atención a las mujeres de parto. Hay un rango enorme. Cualquier tema puede ser investigable, pero lo que yo diría es que se trataría de feminizar la historia, de alguna forma, como cuestión de fondo, y lo que eso significa, 346 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI también, aunque suene raro, es señalar que los hombres son seres sexuados y, como tales, intervienen en la historia, Ramón Castilla, lo conocemos porque le dio la libertad a los esclavos, en 1854, canceló el tributo indígena, pero maltrataba a su esposa, maltrataba a Francisca Diez Canseco y era abiertamente irrespetuoso con respecto a su función, a su rol, digamos, domestico, de esposo, etc. Eso es público. No lo digo para juzgarlo. Lo digo para entender de qué estamos hechos, o sea, como ese pasado puede estar vivo. Entonces, creo que la agenda la haríamos haciendo en las aulas, en reuniones como estas, etc. ¿Cómo superar la violencia simbólica? Bueno, es como una ley sociológica que la violencia está asociada a la desigualdad, entonces, para reducir la violencia, tenemos que empoderar a las mujeres, tenemos que empoderarnos, o sea, sin igualdad no podemos luchar contra la violencia. La lucha por la igualdad es la lucha contra la violencia. Hay que entender que, en el Perú, el ejercicio de la autoridad ha estado muy asociado a la superioridad y a la violencia física, o sea ser superior te permitía el castigo físico a los inferiores. ¿Por qué? Porque eran inferiores. Venimos de esa tradición, somos tributarios de eso, entonces, creo que es importante pensar en eso y, por otro lado, pensar en cómo los sucesivos momentos violentos, desde la fundación de la República, con todas las guerrillas caudillistas, donde hay una virilización de la masculinidad, se encuentra con la Guerra con Chile, se encuentra con otros momentos de violencia política en la historia republicana, que no terminan de resolverse y, parte de ese no terminar, es que esa violencia sigue ejerciéndose. Y una forma de violencia es lo que han referido Stéphanie y Fanni. Hace 11 años que el Estado no mira lo que pasa en las casas, en términos del uso del tiempo, como tema planteado por el INEI. Le interesó al Estado, o sea, el Estado se interesó en nosotras, hace 11 347 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI años. Nunca más, en esa línea. Eso es violencia simbólica, o sea, no es un Estado que está hecho de hombres o de ciudadanos, sino de padres ¿A qué me refiero? A que la cabeza de los gobernantes es una cabeza doméstica, patriarcal. Entonces, eso le impide mirar donde debe mirar y desarrollar políticas de algo central, que a mí me interesaba también, y que, felizmente, lo ha desarrollado súper bien Stéphanie. Es este asunto de las políticas de los cuidados. Eso es una revolución. Y va a cuestionar lo que es la división sexual del trabajo, que es lo que nos enferma, lo que nos daña, lo que nos hace sufrir, y hace que las mujeres nos empobrezcamos y no tengamos recursos para intervenir en política para tener una vida más digna, porque hay una asociación entre trabajo de cuidado y la servidumbre. El trabajo doméstico ha sometido a las personas durante todos estos siglos republicanos. Eso es bien importante y es horriblemente visible en esta pandemia, el trabajo no pagado a las mujeres, atribuido a una noción de la mujer como definida por la providencia y la naturaleza, que es la más apta para el cuidado, y esto ha significado algo muy importante, la no desvirilización de los hombres, o sea, cuando los hombres no se encargan del cuidado, no se humanizan. Cuando no crían, cuando no están en la casa, no organizan el espacio doméstico, sus posibilidades de humanizarse y dejar de lado centaurismo, a lo que le ha hecho mención este psicoanalista italiano, Luigi Zoja, este centaurismo como un fenómeno masculino, mitad hombre, mitad animal, no se revierte, no se remonta, cuando los hombres no se encargan de lo domestico. Y encargarse de lo domestico significa redefinir su sexualidad, y regularla, y contenerla. Aquí cierro. Gracias. Myra Evelyn Flores Gracias, María Emma. Ahora, vamos a continuar con Juan Carlos. Primera pregunta: ¿de qué manera está presente el género en 348 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI los problemas de raza y etnicidad? Segunda pregunta: existe también violencia de género masculino ¿qué factores contribuyen a reproducirla? Adelante, Juan Carlos. Juan Carlos Callirgos La primera pregunta se puede contestar de muchas maneras. Una de ellas es comenzar a ver las genealogías entre sexo y raza, ayudar con ciertas matrices que vemos en ambas. Otra podría ser de manera histórica. Creo que Mema ha contribuido mucho, por ejemplo, a fines del XIX y comienzos del XX, a conocer cómo se reproducía la población y la raza en esa época. Hay una vinculación directa entre lo racial y el género. Pero también se podría entender de otra manera. A mí me paso una vez, tomando una clase sobre sexualidad, en que llegué a poner mujer, en Google, y luego hombre, en imágenes, y lo que se obtiene son imágenes de varones y mujeres que, evidentemente, están racializadas, y responden a una cultura específica. Son mujeres que parecer europeas, hombres que parecen europeos, blancos, de clase media, no es cierto. No tienen un cartel que diga heterosexual, pero por ahí se trasmite eso también, además de las edades productivas o reproductivas. Entonces, es como Google imágenes define hombre y mujer, aludiendo a hombres y mujeres europeos, con ciertos ideales de belleza, que tienden a ser parcializados. Eso me parece importante señalarlo. Simbólicamente, hay una tendencia a lo universal. Lo universal, supuestamente, nos incluye a todos. Sin embargo, en estas imágenes se excluye a otros colores, otras edades, otras apariencias, etc. Entonces, lo racial y el género están como muy implicados, vinculados, y podríamos hablar no solamente de eso, sino de cómo es distinto ser un hombre de diferentes clases sociales, o cómo es ser un hombre de diferentes colores en este país, y las asociaciones en cuanto a estereotipos que cada una de 349 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI esas posicionalidades tiene, y lo mismo con mujeres, la verdad no es igual ser una mujer asháninca o aimara, que ser una mujer limeña, “occidental”, de un distrito de clase alta de Lima. Entonces, el género siempre está presente. Una cosa es ser de clase alta, pero es distinto ser de clase alta hombre que de clase alta mujer. El género está presente de diferentes maneras, pero está implicado con la clase siempre. La segunda pregunta no la entendí muy bien. ¿Cómo es que ahora hay violencia de género masculino? Yo creo que, como ha dicho Mema, la autoridad está vinculada en el Perú a la superioridad, a la violencia. Creo que la masculinidad está vinculada también a este sentido de superioridad, de violencia. Entonces, la violencia a veces es explicita, o sea, se ve, es visible el golpe y, a veces, es una violencia silenciosa. Y esa es la violencia a la que hacía referencia, por ejemplo, Stéphanie, en el uso del tiempo. La violencia que hace que las mujeres tengan que trabajar 9 horas y 15 minutos más que los varones, lo cual, si uno lo anualiza, termina siendo algo así como que los hombres trabajamos doce meses al año y las mujeres como 13 meses y tres semanas. Dicho sea de paso, CENTRUM acaba de hacer una encuesta del uso del tiempo solamente en Lima Metropolitana, pero es muy reciente, de las últimas semanas la publicación, y es básicamente lo mismo, no es 9.15, sino 9.02 horas que las mujeres dedican más tiempo a trabajar que los varones. Parte de ese trabajo no es reconocido como trabajo, no es remunerado, como bien ha dicho Stéphanie. Eso es absolutamente violento, desigual, injusto. Entonces, creo que el género sí, efectivamente, es, como diría Scott, un eje de la distribución de la desigualdad; pero, al mismo tiempo, creo es un eje de violencia. Y ahí me pongo un poco más butleriano, si se puede decir, todo proceso de generización también puede ser visto como un proceso violento, de representar un modelo de 350 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ser hombre o de ser mujer que, en realidad, no tiene original, es un modelo arbitrario. Entonces, todo proceso de generización, en sí mismo, es violento, y produce violencia, y produce sufrimiento, y produce también la idea de que hay gente que está más allá de la normalidad, produce sus propias aberraciones, produce sus propios excesos, y eso, con los seres humanos que aparecen como aberraciones, obviamente, la violencia, como bien lo ha dicho Fanni, es aún mayor. Entonces, creo que vincular género y violencia no es muy difícil porque que está ahí, digamos. Es producido por y produce violencia. No sé si eso responde a la pregunta, tal como lo estaba formulando la persona que lo hizo, pero así es mi respuesta. Myra Evelyn Flores Muchísimas gracias, Juan Carlos. Vamos ahora a darle ahora la palabra a Stéphanie, que tiene 3 preguntas. Tú decides si, en los 6 minutos que tiene, contestas las 3 o priorizas alguna de ellas. La primera dice: ¿de qué manera está presente la agenda de género en las mujeres indígenas y en el movimiento feminista? La segunda: ¿por qué investigar por género? La tercera es: ¿cómo se promueve la participación de los hombres en el sistema de cuidados y dónde pueden encontrar mayor información sobre este sistema que propone? Adelante, Stéphanie. Stéphanie Rousseau Bien, gracias. Son tres preguntas bastante amplias y todas muy importantes, pero me voy a concentrar en la última, que se relaciona más con mi presentación. A ver, primero es importante decir que la Política Nacional de Igualdad de Género prevé la creación de un Sistema Nacional de Cuidados, entonces, está en el papel, lo que no está es la forma como se va a implementar. Entonces, para 351 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI quien esté interesado en ese tema y en aportar conocimiento, investigación, propuestas, ahí hay todo un campo abierto, como lo señaló Fanni, en donde se puede y se debe contribuir, construir los distintos elementos de lo que puede ser el Sistema Nacional de Cuidados, que tiene que ver con abordar diferentes aspectos del cuidado, como es el cuidado infantil, pero también hay el cuidado de las personas mayores, que necesitan apoyo, que ya no son autónomas. También el cuidado de la población con discapacidad, dependiendo del tipo de discapacidades. Hay también otro tema importante que tiene que ver con el cuidado desde el punto de vista del acceso al agua, el acceso a la alimentación, en particular, el acceso al agua es sumamente importante, el agua potable, porque por su centralidad en la vida y porque todavía hay un porcentaje altísimo de peruanos y peruanas que no cuentan con acceso de agua en su hogar y eso implica un trabajo, ir a buscar el agua, porque no llega el agua al hogar directamente. Sobre la participación de los hombres. ¿Cómo promover la participación de los hombres? Este es un tema muy interesante sobre el cual existe investigación. Yo no he visto investigaciones sobre ese tema hecha en el Perú: pero si existe para otros contextos. Yo creo que es un tema en el cual, efectivamente, el Estado puede jugar un rol, principalmente, yo diría, a través de la política de educación, y justamente el tema que, en los últimos años, ha generado tanta discusión, tanto debate, tanta tensión, la importancia de explicar, desde la escuela, qué es el género, cómo reproduce la desigualdad en la sociedad peruana, y cómo reconstruir masculinidad y feminidad desde la escuela, me parece que es un punto muy importante. El otro punto es trabajar sobre lo que puede permitir que las mujeres posean un estatus socioeconómico más a la par que el de los varones, porque a través de este cambio estructural, de alguna 352 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI manera, los varones, por defecto, van a tener que participar más si es que quieren convivir con mujeres, y probablemente van a escoger esta vía, por lo menos los que son heterosexuales o que pueden convivir con otras mujeres, que no necesariamente son sus parejas. Entonces, si las mujeres acceden a puestos de trabajo en condiciones más favorables, que les dan empleo, para empezar, entonces se hace necesario redistribuir las labores en la casa, obviamente, hasta cierto límite, porque en los países donde hay mucha más igualdad de género en el mercado laboral, aun así, se mantienen brechas de género en la distribución del trabajo y el hogar. Entonces, es un tema complejo, que es multidimensional, y se tiene que abordar de diferente manera. Gracias. Myra Evelyn Flores Gracias Stéphanie. Vamos a continuar con las preguntas para Fanni, que tiene dos preguntas. La primera: ¿cuál es tu opinión acerca de la violencia de mujeres hacia los hombres, teniendo en cuenta que, en los últimos años, la política pública prioriza, de manera justificada, la violencia contra la mujer y, a veces, se utiliza este instrumento legitimo para condicionar el contacto de los padres con sus hijos? Esa es la primera pregunta que te hace llegar el público. Y hay una segunda que dice: hace poco se publicó la ley que promueve la inserción laboral de mujeres víctimas de toda forma de violencia en los programas que ejecuta las entidades de la administración pública, ¿cuál es tu opinión al respecto, considerando que aún no tiene reglamento? ¿Crees que se llegue a concretar? Fanni Muñoz Bueno, voy a contestar la primera pregunta. Yo creo que tampoco se trata de idealizar a las mujeres en términos de que ellas no pueden 353 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ejercer la violencia. Las mujeres, recuerden, son posicionamientos masculinos y femeninos, en los que ellas también han sido educadas para ser sometidas a este varón y con todos estos atributos del varón, uno de ellos es la fuerza, la competencia relacionada con el poder, la virilidad. Entonces, yo creo que sí existen mujeres que golpean a los varones. No es que no existan, pero lo que quiere decir que, en proporción, y, por eso está la ley del feminicidio, que está referida a la condición de ser mujer, es porque son las mujeres las que históricamente han sufrido esta violencia física, sexual, y no solo eso, sino también psicológica, laboral, como diría Rita Segato. Y la prueba es que, en el 2020, han desaparecido, en total, 1,686 mujeres adultas, y no solamente mujeres adultas, sino que 3,835 niñas y adolescentes, durante todo el 2020 de la pandemia, y 138 feminicidios. Entonces, uno dice, cómo priorizo de manera justificada, porque son justamente las mujeres las que están siendo más vulneradas; pero yo no quiero dejar de lado la idealización ni esencializar a las mujeres. Las mujeres reproducen este sistema y, es por eso, que la educación es muy importante para erradicar, como bien lo han dicho mis colegas, este mandato de masculinidad, y que los hombres, justamente, entren en otras relaciones con las mujeres, pero esto toca a la escuela, a la educación, a los medios de comunicación, o sea, no es un solo actor el que tiene que influir, y la familia también. Y lo segundo, respecto a la ley, yo creo que sí existe, como ya se ha señalado, pero la idea es cómo se reinsertan las mujeres, y no solamente eso, sino también con atención psicológica. El tema es que los reglamentos toman tiempo, eso es lo que pasa en el Perú, se hacen las normas, pero tardan a veces muchos años en aplicar y no tienen mecanismos cómo van a operar. Entonces, no es esta la primera norma que existe. Siempre han tardado más los reglamentos, donde se puede exigir a los sectores. Pero sí creo que hay experiencias muy puntuales que están logrando la reinserción. 354 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y, si me quedan unos minutos, solo quiero señalar los desafíos que había comentado. El primer desafío, creo que tiene que ver con investigación de género y democracia, pero dijimos que, uno, no hay centro de formación y, dos, no hay un PBI que lo implemente. Si vemos en CONCYTEC, el último censo -no se si, Myra, ya tienen otro dato, yo tenía el último censo, que se hizo el 2015, que sacaba que era el 0.3% del PBI-, no nos igualamos con otros países de la región, que tienen 1% o 2%, entonces, me parece que, si no hay fondos, no puedes hacer todas las investigaciones y siempre son muy localizadas en algunos nudos. Segundo. Creo que tiene que articularse la Academia con el Estado, o sea, decimos hay, pero si uno mira, no está esta articulación muy establecida, y ya vimos que hay toda una agenda, por ejemplo, en el caso de violencia, necesitamos datos, porque están los sistemas, pero no se tiene la información, no están articulados. Hay un estudio de Pilar Hidalgo, realizado recientemente, que va a salir en el marco de la Universidad del Pacífico, sobre el uso de datos y el uso de datos, en todo el sistema que tiene que estar coordinado, está caído respecto a todo lo que se señaló en el Plan de Violencia de Género. Entonces, no tiene datos para prevención, para atención e, incluso, para sanción. El tercero, yo creo, que tiene que ver con algo muy interesante que, a veces, lo estamos soslayando, que es la comunicación, lo que tenemos que transmitir. Hay un problema comunicacional en el Estado, que también trasciende a la Academia, para informar e idear campañas estatales para que se entienda lo que es género, porque el género, con los grupos fundamentalistas, que son los que más han tenido exposición, ha caído en la homosexualización y esto llevó a que, en las escuelas, se crea que enseñar género es señal que tu hijo podría ser homosexual y, realmente, ahí se distorsiona, todo porque no se quiere atender la exigencia de estos 355 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI grupos que existen y tienen esas identidades diversas, y yo creo que, como ejemplo de ello, de la mala transmisión del Estado, es la política frente al COVID. Creo que nunca se ha, digámoslo así, achuntado desde el Estado a cómo comunicar, a diferencia de otros países, era el miedo, era la sanción, etc. Entonces, se refuerza más las sociedades autoritarias. Y el otro reto que había puesto era los núcleos temáticos y cómo introducir, justamente, interculturalidad, como dijo María Emma, muy interesante, cómo se incorpora, por ejemplo, el parto y se acepta en las políticas públicas, el parto de las poblaciones indígenas, que esta normado, pero no se lleva a cabo. Una investigación reciente de una alumna, Cabrera, una tesis de pregrado, que ya ha sido mencionada, señaló como en las postas médicas en las zonas Awajún, en Nieva, las personas no podían dar sus partos de acuerdo a lo que señalaba la ley. ¿Por qué? Porque no había formación para esas parteras. Entonces, estaba la norma, estaba la política, pero no había formación. Y, finalmente, el otro desafío, que me parece central para este debate de segunda vuelta electoral, tiene que ser cómo continuar. El género está, en este campo, en disputa. Cada día observamos este debate. Ahora escuché, antes de entrar a este taller, a este candidato, López Aliaga, cómo se expresaba sobre el género. Entonces, creo que, en este posicionamiento político, cómo vamos a hacer. A lo largo de la historia, el género siempre ha sido un campo de disputa, pero ahora no podemos dejar todo lo que son nuestros acuerdos internacionales y nuestros derechos adquiridos. Entonces, creo que, en una política anti derechos, cómo vamos a hacer para consensuar. Y, en ese sentido, me alegra mucho que el CONCYTEC esté reconociendo todos estos aportes teóricos de género. Muchas gracias. 356 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Myra Evelyn Flores Muchas gracias, Fanni. Para responder a tu pregunta sobre la inversión en ciencia, en relación al PBI. Lamentablemente, en la última cifra oficial que tenemos, que es del 2019, hemos disminuido a 0.13% y, en el 2021, va a bajar más, porque el CONCYTEC sufrió un importante recorte presupuestario para este año. Bueno, lamentablemente, el tiempo siempre es justo. Muchísimas gracias al panel integrado por María Emma, Juan Carlos, Stéphanie y Fanni, por el tiempo dedicado, no solamente al estar presente aquí, sino en preparar previamente su exposición y todo lo que se le pidió con anticipación. Muchísimas gracias. 357 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 358 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 6 LA CIUDAD Y LOS PROBLEMAS URBANOS 359 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 6 LA CIUDAD Y LOS PROBLEMAS URBANOS ¿Cuál es la situación de la ciudad en el Perú, tanto en Lima como en el interior del país, en el contexto actual? ¿Cuáles son los principales problemas de urbanización y metropolización que existen actualmente en Lima Metropolitana? ¿Cómo debemos plantear los problemas urbanos en Lima Metropolitana y en las ciudades del interior? ¿De qué modo tenemos que distinguir entre los problemas de la ciudad, tales como la segregación social y espacia de las clases sociales, el uso del espacio, el mercado inmobiliario, la expansión urbana, el transporte, entre otros, de los problemas en la ciudad, como la pobreza, el empleo, la inseguridad ciudadana, la migración, etc.? ¿Qué avances se han producido en el acceso a la vivienda en las zonas urbanas? ¿Es el crecimiento vertical de las ciudades una solución al problema de la vivienda y al problema del transporte en nuestras ciudades? ¿Cómo es que se manifiesta la “triple informalidad” laboral, de la vivienda y del transporte en Lima Metropolitana y en las ciudades del interior del país? ¿Cuál es la relación que hay entre la vivienda informal y el transporte informal? ¿Qué relación hay entre la informalidad urbana y los problemas de inseguridad que afectan a las familias que habitan en nuestras ciudades? ¿El transporte informal hace que nuestras ciudades sean más inclusivas? ¿Cómo debemos plantear la relación entre ciudad y campo, entre lo urbano y lo rural, en la sociedad actual y desde una perspectiva histórica? ¿De qué modo tenemos que plantear la relación entre la ciudad material, como asentamiento físico, y sus representaciones culturales e imaginarios sociales? ¿Cuáles son los lugares de enunciación desde donde es y ha sido pensada la ciudad en nuestro país? ¿Cuál es la agenda de investigación pendiente sobre los temas 360 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI urbanos en nuestras ciencias sociales? ¿Hasta qué punto la nueva sociología urbana contribuye a tener una imagen más precisa de nuestras ciudades, de cara al siglo XXI? Estas son las principales preguntas en torno a las cuales conversan en esta mesa de trabajo Julio Calderón Cockburn. Pablo Vega Centeno y Pablo Sandoval López, desde el campo de la sociología y la antropología, con la conducción de Eduardo Arroyo, que seguidamente pasamos a desarrollar. Eduardo Arroyo La ciudad es, para algunos sociólogos urbanos, arquitectos y urbanistas, uno de los grandes inventos de la civilización. Ha logrado, en su esencia, albergar a los seres humanos en un solo espacio reproduciendo los múltiples problemas sociales, desigualdades, segregaciones, pero a la vez convirtiéndose en uno de los territorios sustantivos para vivir y realizar a plenitud el ser social de la especie humana. Algunos han acentuado la controversia entre lo urbano y lo rural. Pero lo real es que el campo históricamente quedó relegado como abastecedor de materia prima y alimentos e insumos a las ciudades para que estas sobrevivieran, dándose la paradoja que las ciudades no podían vivir sin un espacio agrario circundante, pero a la vez dominaban dicho espacio rural. Se crea la teoría de la dominación interna, el colonialismo y se imprime a los espacios rurales alrededor de las ciudades una condición de satélites. 361 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI No siempre fue así, sin embargo En tiempos de vida nómade, los asentamientos, bastante primitivos, eran muy pasajeros y carecen de toda relevancia urbana para el momento presente. Es recién, tras la aparición de la agricultura y la ganadería (10,000 a. c.) que la especie humana logra poder permanecer por un tiempo mayor en una región. La agricultura, más que la ganadería que no anula al nomadismo lleva necesariamente a radicar permanentemente en un lugar. En los grandes desiertos de Medio Oriente entre África norte y Asia hasta el lejano oriente (las civilizaciones china e india), las ciudades se han desarrollado muy ligadas a grandes ríos y regímenes muy autoritarios. Ya disfrutan de haberse apoderado del excedente que provee el campo. Son las grandes civilizaciones construidas a lo largo de los 5,000 a. c., cuyas clases dominantes aseguran su poder a partir de tener una masa humana esclavizada trabajando los espacios rurales, garantizando no sólo su existencia sino teniendo la capacidad para planificar su existencia futura. La agricultura es así fuente de nuestra historia que se extiende al presente Las primeras ciudades egipcias del periodo sedentario crecen en los arenales regados por el río Nilo, que verdece los desiertos y se convierte en un medio de locomoción. Carecieron de murallas de protección ante las invasiones enemigas, las que sí encontramos en el mundo caldeo-asirio, fenicio, persa, etc. El cuadro es más o menos el de un desierto regado por un río de gran caudal, las murallas o cadenas de montañas con sus vigías a modos de protección. Destacan estas civilizaciones a lo largo de los 362 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ríos chinos Yang-Tse Kiang (río Azul), el Ho-An-Ho (río Amarillo); el Indo (India), Nilo (Egipto), Tigris, Éufrates (Mesopotamia). La presencia de fortalezas llevará a que algunos urbanistas definan las ciudades como espacios sociales amurallados. Son vastas extensiones de territorio con una marcada estratificación social en su interior, una masa social esclavizada y un alto sistema de desigualdades sociales las que crecen en este modelo conocido como despotismo asiático. El mundo grecolatino nos ofrecerá un paisaje diferente, un terreno más verde pero desigual, con promontorios y ríos de menor calado y extensión que los orientales (caso del Sena, Támesis, Moldau, Volga, Tajo, Duero, etc.). Tanto en las ciudades esclavistas como en las ciudades feudales, estas son amuralladas y más pequeñas que las orientales destacando el espacio dedicado al templo (un poder), el castillo del jerarca, las casas segregadas según las aproximaciones a los núcleos del poder. Con posterioridad, las ciudades capitalistas serán las que tengan las mayores tasas de urbanización, es decir, concentración de la población, destacando el rol de las industrias como polo magnético y fuerza centrípeta alrededor de la cual crecen las ciudades. Las fábricas se convierten en ejes urbanizadores. La propia industria traerá un proceso de descomposición agraria y una vasta urbanización producto de una extendida migración del campo a la ciudad. El hacinamiento, los slums (barriadas alrededor o en las cercanías de las fábricas formada por la población flotante o ejército industrial de reserva que no ha logrado trabajar en las fábricas); de otro lado, habrá zonas residenciales y una alta división y especialización de espacios. 363 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ya en los siglos XX y XXI se han impuesto grandes tasas de urbanización, de metropolización y megalopolización. La concentración espacial de gente es muy alta en América Latina superando a las tasas de urbanización de Asia y África. La población crece alrededor de las fábricas, en esta época de las barriadas (Perú), callampas (barriadas chilenas), favelas (Brasil), villas miseria (Argentina), ranchitos (Venezuela), jacales (México), housing states (África). La metropolización indica que estamos ante espacios cuyo radio de influencia es mayor a ellas mismas, caso de Lima, que tiene influencia a nivel nacional. New York será una metrópoli planetaria. Hoy estamos ante grandes conurbaciones (crecimiento alargado de las urbes sólo modelado por los accidentes geográficos), alta macrocefalia urbana (aplastamiento al resto de regiones), megalopolización, es decir, el encuentro de áreas metropolitanas que se suman y crean grandes ciudades, v. g. caso de Tokio y Yokohama que expandiéndose se unieron y forman la mayor conurbación del mundo (unos treinta millones de habitantes) mientras en América tenemos las mayores urbes del planeta (México, Sao Paulo, New York, Buenos Aires, Lima, etc.). En el siglo XXI, el centro comercial es el eje de la urbanización, viviendo hoy una época de pandemia, tiempo que no creo que finalice dado que la especie humana ha cruzado el límite de tolerancia de la naturaleza, con lo que esta epidemia termina siendo hija de la crisis climática y de la invasión de territorios de parte de las corporaciones transnacionales desplazando a centenares de especies vivas con sus virus, microbios y bacilos que afectarán a las especies que no están inmunizadas. Estamos ante grandes conurbaciones, metrópolis, megalópolis, extensos territorios con una alta desigualdad social, lo que entre 364 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI otros motivos lleva a Naciones Unidas a plantear los Objetivos Mundiales para contrarrestar la pobreza (ODM) y los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS). EL PERÚ Y SU SISTEMA DE CIUDADES Aquí prima Lima con más de diez millones de habitantes, una megalópolis muy desigual en su funcionamiento mientras en el sistema de ciudades nacional, empiezan a crecer ciudades con más de un millón de habitantes, casos de Arequipa, La Libertad y otras. Los problemas urbanos se suscitan y crecen en demasía: la desigualdad social, racial, étnica, de género, la oposición rural- urbana, brechas regionales. Problemas urbanos son los servicios muy deteriorados: educación, salud, vivienda y trabajo unido a indicadores como escasez de agua potable, más de 80% de informales, lo que dificulta la construcción de una sociedad de ciudadanos felices, como era el sueño y promesa de la vida republicana. La pandemia va imponiendo un nuevo modo de vivir, miedos, incertidumbres, cambios socioespaciales. 1. URBANOS Hemos pasado de una globalización neoliberal que ha propendido a la vida extravertida (hacia afuera en grandes estadios, plazas y parques, discotecas, festivales, campeonatos) a una vida introvertida, vertida hacia adentro. 365 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La globalización extiende un vasto consumismo, rasgo posmoderno actual, el presentismo, el hedonismo, el individualismo, el predominio de la imagen. Ya no se trata de simples aglomeraciones, es decir, amontonamiento de gente sino de ver en perspectiva el diseño de ciudades: − Los espacios se van haciendo más concentrados: empieza a revalorarse el barrio, esa unidad espiritual que integra a ciudadanos, v.g. Rímac, Barrios Altos, La Victoria, Monserrate; se aprecia más ahora al vecindario, la casa, la cuadra. La pandemia puede llevar a que en el futuro las calles sean más anchas, las propias veredas sean más amplias manteniendo el distanciamiento físico. No hablamos de distanciamiento social porque eso acentúa la desigualdad social en el Perú, que es histórica y muy grande. No negamos que la globalización había reducido y debilitado los lazos sociales mientras que ahora con la pandemia y su necesario confinamiento, en unos casos se han fortalecido los lazos y en otros casos se han alejado. Los feminicidios deben haber aumentado al quedar las mujeres y menores en manos de sus agresores. − Debe incentivarse el uso peatonal con vías para bicicletas, patinetes mientras se mejora el sistema de transporte público (no microbuses ni camionetas rurales) sino metros y trenes eléctricos. 366 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 2. LO SOCIAL El peruano siempre ha sido cordial, de grandes abrazos. No más abrazos, besos ni apretaduras. EL MIEDO COMO ELEMENTO CONSTITUTIVO DE LAS CIUDADES Separatismo e intolerancia a las diferencias, fenómeno internacional que acentúa la globalización. Ciudad llena de temor e incertidumbre ante el futuro, incapaz de planificar y de vivir a plenitud. Onda de cataclismos y fuerzas naturales centuplicadas. El recalentamiento global producto de la acción humana ha desprotegido a las especies vivas afectándose el equilibrio con la naturaleza. Esta reacciona centuplicando la fuerza de los tsunamis, los maremotos, el crecimiento de océanos que llevará a desaparecer a muchas ciudades costeras; huracanes, tifones colosales. La pandemia del coronavirus indica que hemos entrado en la era de los virus per secula seculorum como de medidas preventivas y vacunas por doquier. Estamos en el siglo de la incertidumbre ante la posibilidad de quedarte sin trabajo, de empobrecer, de contagiarte. Es un año muy duro para las clases medias al acercarse a la pobreza. Se agudiza el crecimiento de la informalidad. FUTURO En el caso peruano, hablando con algunos colegas, nosotros que somos tan efusivos, de grandes abrazos, ahora, en esta etapa de 367 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI cuarentena, hemos tenido que pasar a hacer el puñito, saludarnos con el codo, y ya no los grandes abrazos de antaño. Estamos en una etapa de grandes miedos, temores e incertidumbres. El temor a hundirte en la miseria, a empobrecer. En esta circunstancia, creo que esta mesa es sumamente importante, porque muchos d nosotros, la mayoría de la población, vivimos en medios urbanos. En el caso peruano, en una sociedad casi de sobrevivientes, porque deben haber más de 80% de informales. No estamos hablando ya de una ciudad, de una sociedad de ciudadanos, que es la que se quiso en 1821. Esta es una ciudad ya de gente que está sobreviviendo, entonces, no es una sociedad de gente feliz. Es un mundo muy fragmentado, unido por redes virtuales. Todo esto va a redundar en un nuevo tipo de ciudad. En el Perú se impone un nuevo contrato social que pase por regular al mercado y dar mayor presencia al Estado en defensa del bien público. Continuará la vida virtual, que no llega a todos, fragmentándose aún más más la vida social. Les agradezco haberme permitido hacer esta breve introducción. Se me ocurrieron estas ideas antes de empezar esta moderación. Sobre el punto. Sobre el tema La ciudad y los problemas urbanos, como primer expositor, vamos a escuchar la intervención del Dr. Julio Calderón Cockburn. Adelante. Julio Calderón Cockburn Buenas tardes con todos. Muchas gracias, Eduardo, por la presentación. En primer lugar, quiero agradecer a CONCYTEC por la invitación a participar en este taller sobre temas tan trascendentales. Hoy día, vamos a hablar de La ciudad y los problemas urbanos, que 368 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI es el tema que me han solicitado. Conviene aclarar que presentar aspectos de situación y problemas es solo un ángulo de este tópico, el cual requeriría complementarse con una consideración de los avances en las políticas públicas y, especialmente, con sugerencias de políticas para superar estas situaciones. Esperemos en un futuro poder abordar también estos aspectos. Una cuestión introductoria al tema es que la ciudad, ya desde la época de los romanos, tiene dos aspectos, es Urbs y es Civitis, es decir, es Urbs, un aspecto físico que tienen las ciudades, las casas, los monumentos; y es Civitis, en el sentido de comunidad. Se entiende, en la tradición europea, que tanto ha influido en América Latina, que hay un sentido de comunidad, hay un sentido de ciudad. La ciudad europea está asociada, por su origen histórico, a la libertad, al tránsito del feudalismo al capitalismo. Esta ese famoso dicho que Max Weber recuerda: “el aire de la ciudad hace libre”. La ciudad fue asociada con la libertad, con la municipalidad y el autogobierno. Del término ciudad viene ciudadano, un ser libre, que es capaz de elegir y ser elegido, que tiene deberes y derechos. Ese es el origen de la ciudad moderna. Y esta integración de elementos físicos y sociales, de Urbs y Civitis, recorre toda la tradición de la Sociología Urbana. Luis Wirth y Henri Lefebvre, entre otros, combinan estos elementos. Hay el espacio físico producido por relaciones sociales y, a su vez, ese espacio influye en esas relaciones sociales. Una relación de doble sentido entre estas dos dimensiones (física y social) que no debemos perder de vista, insertas en la tradición de la Sociología Urbana. Entrando al tema de los problemas, como han destacado muchos, en particular atiendo a lo escrito por David Harvey a inicios de los años 70. Hay que distinguir problemas en la ciudad de problemas de la ciudad. En una ciudad ocurren muchos problemas. Por 369 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ejemplo, la delincuencia, la educación de baja calidad, la débil infraestructura sanitaria. Estos son problemas en la ciudad; que hay que distinguirlos de los problemas de la ciudad, como, por ejemplo, la segregación social y espacial de las clases, el mercado inmobiliario excluyente, la formación de asentamientos precarios, etc., que son problemas de la ciudad porque responden, pues, a una estructura urbana, a su vez moldeada por factores sociales y económicos. Entonces, nos vamos a ocupar ahora de problemas de la ciudad y no de problemas en la ciudad. Los problemas que vamos a mencionar se vinculan entre sí, forman parte de una totalidad, integrando los aspectos sociales y físicos. Es prácticamente imposible separarlos. Eso es imposible. El hecho y fenómeno urbano es físico y es social a la vez. Ahora, hay dimensiones en el abordaje de los problemas de la ciudad. El más general, desde luego, lo constituyen las estructuras sociales y económicas de la acción social. También hay una dimensión regional (campo- ciudad) dentro de un sistema urbano. Finalmente, se tiene la dimensión intraurbana, la cual vamos a abordar. En la dimensión intraurbana existen problemas comunes a las urbes, vinculadas a su estructura y significado urbano (incluyendo los imaginarios). Existen también problemas que tienen que ver con los “tipos” de ciudad constituidos por la geografía y la historia, ubicados en el área central, anillo intermedio barrial y periferia; a su vez, sujetos a los procesos de consolidación urbanística. Es decir, la ciudad de los asentamientos precarios en la periferia, de los centros históricos, de los conjuntos habitacionales, de las “urbanizaciones residenciales”, entre otros (tabla 1). 370 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Tabla 1 PROBLEMAS Y POLÍTICAS POR “TIPO” DE CIUDAD Localización En geográfica/ Por ocupar consolidación/ Consolidado Etapa densificación Área central Tugurios. Renovación Tierra vacante Tugurios. urbana Edificio Créditos, bonos Reurbanización desocupado Créditos, bonos Vivienda en alquiler Anillo Vivienda mal intermedio construida, falta barrial de equipamiento, Vivienda mal cuartos de alquiler. construida, falta Mejoramiento de equipamiento, de barrios, cuartos de núcleos básicos, alquiler. Bonos autoconstrucción de densificación, asistida, mejoramiento de acumulación viviendas predial, crecimiento Vivienda en vertical, bono de alquiler densificación Periferia Vivienda y Tráfico de tierras, urbanización invasiones. “Mini” precaria. “Mini” asentamientos. asentamientos. Vivienda social, Mejoramiento de programas barrios, titulación, de acceso al vivienda, espacios suelos públicos/ públicos. Inversión privados, pública por habilitación “zonas” (no A.H.). urbana Habilitación. Elaboración: Julio Calderón 371 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI A su vez, este conjunto de problemas son objeto de la gestión urbana. Si bien la gestión puede verse como una solución también puede ser un problema, un problema más, especialmente de gobernanza y de gobernabilidad. Se trata de situaciones articuladas. Cuando decimos “en Lima casi un millón de personas no tienen agua potable”, este hecho urbano no puede verse alejado de la gestión del agua potable en Lima, o sea, de la gobernanza, la gobernabilidad. Se trata de una totalidad que incluye muchas aristas, pero interconectadas. Obviamente, cuando hay problemas que están juntos, se requiere un esfuerzo interdisciplinario, que yo creo que ya se está dando aquí en los estudios urbanos en el Perú. He elaborado la siguiente tabla 2 en la que clasifico y enumero los problemas de acuerdo a las dimensiones del análisis de las ciudades. En el Perú, y en parte de América Latina, tenemos una ciudad comfusa -una expresión de Pedro Abramo, un economista brasilero-, comfusa porque es compacta y es difusa. Por ejemplo, Lima, así como crece velozmente, ya creo que tiene unas 100 mil hectáreas, también engorda. Por un lado, se expande y, por otro lado, se verticaliza. Se dan los dos procesos: expansión, que es ciudad difusa (periferia), y la zona central que empieza a verticalizarse, o en el anillo barrial intermedio en que emergen los cuartos de alquiler. Tenemos una ciudad compacta y difusa. 372 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Tabla 2 PROBLEMAS Y POLÍTICAS POR “TIPO” DE CIUDAD Ámbitos Problemas La ciudad (Urbs y civitis) Confusa: compacta + difusa (expansión) Sistema urbano regional Segregación social y espacial Vivienda Servicios: transporte, infraestructura, Internet, movilidad (cotidiana, intraresidencial) Gobernanza, gobernabilidad, ciudadanía Difusa, extensa 100 mil has, distancia, desplazamiento, transporte público (85% Lima) Ocupación de áreas de riesgo, deterioro ambiental, lomas Acceso al suelo: submercados de lotizaciones informales, invasiones Urbanístico: crecimiento BUM, autoconstrucción espontánea. Compacta Densificación/ verticalización. Fragmentación: clase media vs "obrero popular". Intersticios, áreas degradadas, tugurios, hacinamiento. Área central Transporte, tráfico, congestionamiento Espacio público, inseguridad ciudadana Política pública: no hay vivienda de alquiler ni bonos Densificación, "cuartos de alquiler", hacinamiento Anillo barrial Espacio público, inseguridad ciudadana intermedio Política pública: no hay vivienda de alquiler ni bonos Elaboración: Julio Calderón 373 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Hay algunos urbanistas que creen que, por ejemplo, Lima debería ser una ciudad compacta. Si tú piensas eso, obviamente, las políticas públicas se van a orientar a una ciudad compacta. La pregunta es, entonces ¿el Estado tiene la capacidad de impedir que la ciudad se expanda? La pregunta de fondo es: ¿En realidad el Estado controla el fenómeno de la ciudad? O, más bien ¿la ciudad es producto de la articulación y la práctica de agentes y actores sociales? Estas cuestiones involucran la pregunta sobre ¿Quién manda en la ciudad? Yo pienso que es lo segundo. Pasemos lista a los problemas, sin entrar, por razones de tiempo, a profundizar en cada uno de ellos. En el contexto de sistemas urbanos regionales desiguales y desequilibrados, hay segregación social y espacial. Haga usted un estudio de quienes salen con mayores calificaciones de los colegios (educación básica) y tendrá un mapa con divisiones parecidas a la gente que tiene agua y quienes no la tienen, y lo mismo se puede decir de la estratificación por niveles socio económicos. Haga usted un mapa de los ingresos o de los trabajos formales y le va a salir el mismo mapa. Todos sabemos que en el área central de Lima va a estar la mejor educación, los mejores empleos, las mejores condiciones de vida, los que tienen más metros cuadrados de áreas verdes por persona. También sabemos que en la periferia va a salir todo lo contrario. Evidentemente, Lima es una ciudad totalmente segregada y ese es un problema a nivel de ciudad. También tenemos los problemas de vivienda, de servicios, de transporte, de infraestructura, de agua potable, de internet, de movilidad cotidiana, de movilidad residencial; así como, ubicados en la esfera de la gestión urbana, problemas de gobernanza, gobernabilidad y ciudadanía, en el clásico entendido, por supuesto, que la gobernanza es el modo en que los actores se articulan para 374 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI dirigir una institución, una ciudad. La gobernabilidad es, como decían los científicos políticos norteamericanos, esta relación entre la demanda de la sociedad, de abajo, y la capacidad del Estado y el sistema político de resolver los problemas. Tenemos en nuestras ciudades problemas de gobernanza. Se piensa que hay un grupo de iluminados, o un grupo de lobbies, que saben lo que es mejor para la ciudad. El caso del Valle del Lurín es un ejemplo que hemos visto hace poco. Pero también tenemos problemas de gobernabilidad, de gente, ciudadanos, que demandan, y el mercado no los atiende y el Estado tampoco. Podemos prender nuestro televisor hoy día y veremos esos problemas, las recientes invasiones o los asesinatos de dirigentes vecinales en manos de mafias de traficantes de terrenos. En fin, estos son los problemas generales de la ciudad, sin mencionar, por supuesto, los aspectos culturales, que ya sido subrayado por otros autores, y podemos entrar a cada tipo de ciudad, la ciudad difusa, la ciudad extensa. Tenemos una ciudad como Lima, muy grande, que va desde Cañete a Huacho y a Santa Eulalia. Por supuesto, cuando la ciudad crece no le interesa las divisiones administrativas. La ciudad crece. Es un problema que se ve en México, en Estados Unidos. Las ciudades simplemente crecen. Después hay ciudades que pueden quedar comprendidas en cinco provincias, y eso, por supuesto, genera problemas de gestión de la ciudad. Este crecimiento a la periferia, en una mínima medida, se da a través de condominios de lujo, clubes de playa, etc. En su gran mayoría, por el contrario, está movido por el mercado de lotizaciones informales, invasiones, y se ocupan áreas de riesgo, deterioro ambiental apropiación de las lomas. En los últimos diez años hemos perdido como cien hectáreas de lomas. Y todos estos son problemas, por supuesto. 375 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En las periferias tenemos problemas de acceso al suelo, el tráfico de terrenos públicos y comunales, la economía delictiva, la venta informal de suelo por agricultores. Luego que estas periferias son vendidas ilegalmente o invadidas, terminan siendo lo que el Estado peruano llama un BUM, un barrio urbano marginal. Y un barrio urbano marginal que se instala en el cerro o en el arenal, está poblado por gente que luego va a presionar por agua, por luz eléctrica y, entonces, se va generando toda una demanda que es un problema de gobernabilidad a atender por el Estado. En Lima, por ejemplo, hace como veinte años, la falta de agua potable bajó a ochocientos mil personas y hoy día hemos regresado al millón. Que haya gente que no tiene agua potable es un problema, que haya gente, familias, que vivan unos veinticinco años sin agua potable es un problema. Una generación perdida, sin agua potable, es un problema de la ciudad. Por otro lado, este gran crecimiento es atomizado. Ya no tenemos en las ciudades los grandes asentamientos, tales como Villa El Salvador con 125,000 personas o Huáscar, Canto Grande con 70 000 personas. No. Lo que hoy en día tenemos es la mini invasión, la apropiación del cerrito, etc. Y cada uno de estos asentamientos, es una unidad de demanda administrativa. Las autoridades no atienden las demandas urbanas por zonas, sino por cada asentamiento. Entonces, ese asentamiento de ochenta familias o de cien familias, en la punta del cerro de San Juan de Lurigancho, es una unidad de demanda que va al presupuesto participativo municipal, que le pide a SEDAPAL agua. SEDAPAL los tiene que agrupar en esquemas. ¿Por qué ocurren estos problemas? Porque no sólo no hay una efectiva política de vivienda social, sino que incluso abandonamos los programas masivos de acceso ordenado al suelo que antes teníamos en la época de Villa El Salvador, Canto Grande o, incluso, 376 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Pachacútec. ¿Por qué se abandonaron esos programas? Porque, en la década del noventa, los que ordenan las políticas, los Policy Makers y los bancos, decidieron, una vez más, que el Estado no tenía que entrar en el problema de la vivienda, que éste podía ser resuelto por el mercado. La utopía (neo) liberal desarmó todo, desapareció el Ministerio de Vivienda, el sistema mutual, etc., cosas que ya he señalado en anteriores ocasiones. La fragmentación física y social, la atomización de asentamientos humanos, deriva en una inversión pública atomizada, poco efectiva, con mayores costos. Porque es más costoso ponerle agua a un cerro que se invadió hace veinte años, que poner agua a una zona plana de propiedad pública. Unas cinco o seis veces más costoso. Pero es así como crece la ciudad, el laissez faire a la barriada, que algunos celebran. No existe la planificación urbana. No hay planes. A nadie le interesa hacer planes. Ninguna ley te obliga a hacer planes. No hay vinculación entre tener planes y algún incentivo como ser beneficiario de la inversión pública. Simplemente, las municipalidades, si quieren, planean o no. No hay instrumentos de gestión del suelo121. Y hay otros problemas que tienen que ver con el sector público, la gobernabilidad y la gobernanza. La presencia de acciones colectivas y movimientos sociales que demandan servicios, suelo, etc. Se tiene municipalidades con herramientas limitadas para la gestión de la ciudad, y que además no planifican, en el marco de fronteras indefinidas y conflictos interminables por demarcaciones territoriales. En un estudio que hacemos para San Marcos sobre la expansión de Lima, no hay un solo punto de la periferia donde no haya conflictos territoriales. Ni un solo caso. San Juan de Lurigancho peleando con Huarochirí, la comunidad de Jicamarca. Por el sur, Santo Domingo de los Olleros y la comunidad tal, con 121 En el mes de julio de 2021 el Congreso de la República ha aprobado sendas leyes que modifican este panorama en particular. 377 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la municipalidad de Punta Hermosa. En el norte, no se sabe si la última parte de Carabayllo es Carabayllo o es Huarochirí. Dejado la ciudad difusa, la periferia, continuemos el recorrido de afuera hacia adentro y geográficamente vamos a ubicarnos en el anillo barrial intermedio, aquella zona de las ciudades -Trujillo, Lima, Arequipa- donde se produjeron las grandes barriadas de los años sesenta y setenta. Aparte problemas de falta de espacios públicos y que muchas viviendas crecieron informalmente en vertical, y hoy representan problemas urbanísticos y sanitarios, se está dando el fenómeno de los cuartos de alquiler. El viejo invasor, ya propietario, habilita cuatro cuartos en el segundo piso y pone un baño al fondo. Otros dueños alquilan cuartos mientras siguen viviendo allí. Los inquilinos, con dos hijos a cuestas, viven en el cuarto de alquiler, con baños comunes, problemas de sociabilidad, incomodidad. Sin embargo, no hay una política pública para los cuartos de alquiler y predomina la vista gorda del laissez faire del “mercado popular”. Finalmente, entremos al área central de Lima, en la cual podemos distinguir dos grandes ámbitos. El área central, entendido como el triángulo Rímac, Callao, Chorrillos, el cual atraviesa por un proceso de densificación- verticalización, inicialmente impulsado por el Fondo Mi Vivienda (1998, 2002). Si uno analiza la inversión del Fondo Mi Vivienda y los datos del Censo del 2017, se va a dar cuenta que la verticalización se está produciendo en los barrios de clase media tradicional (Pueblo Libre, San Miguel, Magdalena). Pero si uno ve los barrios que, por comodidad, podemos llamar “obreros populares” (Rímac, La Victoria, Cercado de Lima), se verá que no hay programas de Fondo Mi Vivienda, no hay verticalización, no crecen los departamentos y hay menos edificios. Entonces, ¿cuál es el vínculo entre la rentabilidad que la política pública de bonos del Fondo Mi Vivienda promueve y la verticalización de ciertas áreas de la ciudad y otras no? Es un problema que debe ser 378 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI estudiado. A su vez, conviene explorar qué pasará a futuro entre esta verticalización y la dotación de espacios públicos, la provisión de agua, la capacidad del sistema de desagüe, etc. Por otro lado, tenemos en la misma área central intersticios y áreas degradadas: Barrios Altos, Mirones, Dos de Mayo, la margen izquierda del río Rímac. Tenemos tugurios, hacinamiento. Hay problemas de transporte público, de tráfico, de congestionamiento. Ausencia de espacios públicos y de metros cuadrados de área verde por habitante. La inseguridad ciudadana se ve a diario en la televisión: Comas, San Martin de Porres, Barrios Altos. Por ejemplo, en Comas, en los que he hecho trabajo de campo, es ampliamente conocido que hay zonas que, a partir de las tres de la tarde, entre la avenida Túpac Amaru y el cerro, corres por tu cuenta. No hay que contratar a Scotland Yard, para saber que eso ocurre. Nadie ignora lo que pasa a toda hora del día en Barrios Altos en el cruce de jirón Huánuco y Jirón Ancash. En cuanto a la vivienda, no hay bonos de renovación urbana. El problema de las ciudades peruanas no es solo que los actores y agentes van produciendo el espacio, libre y desordenadamente, bailando cada uno con su pañuelo, sino que las mismas autoridades no tienen políticas, o las que tienen benefician asimétricamente a los agentes. La gestión urbana y la política pública es un problema adicional para las ciudades, en lugar de constituir una solución. En el anillo barrial intermedio de las ciudades hay problemas de espacio público, de inseguridad ciudadana, de cuartos de alquiler. No existe, a pesar de demandarse hace décadas, políticas de bonos de densificación que permitan hacer una competencia formal y mejoren calidad al alquiler. Las políticas públicas, basadas en el otorgamiento de bonos han permitido atender en parte la demanda de clase media. El 379 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI problema es que han inclinado a balanza hacia allí priorizando la rentabilidad empresarial que se obtiene a través de vivienda nueva para la clase media, dejando de lado otros frentes de actuación. Actualmente Nuevo Crédito Mi Vivienda puede financiar unidades habitacionales hasta por un monto de 436,000 soles, un poco más de 120 mil dólares. Es difícil creer que estemos ante el fomento de producción de vivienda social y se trata de una estrategia financiera para permitir la rentabilidad empresarial. La política de vivienda, implementada desde el 2002, tras su abandono en la década de 1990, ha sido poco efectiva. A través del Programa Techo Propio para los sectores de menores ingresos entre 2003- 2018 ha invertido cinco mil millones de soles, unos mil quinientos millones de dólares, y solo ha logrado cubrir un 11% del déficit cuantitativo de vivienda y solo un 16% del déficit cualitativo. El Estado ha gastado mucho, pero ha reducido poco el déficit. Tabla 3 PARTICIPACIÓN BONO FAMILIAR HABITACIONAL Vs DÉFICIT HABITACIONAL MODALIDAD TIPO DE DÉFICIT TECHO N° BFH MONTO % DÉFICIT HABITA- BFH / PROPIO (Miles S/.) CIONAL DH > AVN 44,523 772,326,926 16.0 CUANTITATIVO 389,745 11% CSP 222,991 3,997,173,227 80.0 CUALITATIVO 1,470,947 16% MV 9,808 78,796,004 4.0 TOTAL 277,322 4,848,296,256 100.0 TOTAL 1,860,692 15% Fuente: Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. Primera versión del documento de Plan Nacional de Vivienda 2018-2030. Lima, 2019. 380 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La consecuencia de una política fallida de vivienda social es que, como la ciudad sigue creciendo impulsada por la necesidad, se incrementan los barrios urbanos marginales, como los denomina el Estado peruano. Fíjense, en Lima (tabla 3), entre 1993 y 2007, se han multiplicado por cuatro, es decir, en la gran época de crecimiento económico, del “milagro peruano”. Tabla 4 BARRIOS URBANO MARGINALES A NIVEL NACIONAL Y EN LIMA METROPOLITANA 1993 2002 2007 BUM en nivel nacional 2,998 7,419 8,940 Población de BUM 4,473,675 7,717,336 7,642,658 nacional BUM en Lima 1,147 2,705 4,453 Población de BUM en Lima 2,188,415 2,072,245 4,105,884 Fuente: Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. Situación de los barrios marginales en el Perú 2004 (Lima 2005) y Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento Situación de los barrios marginales en el Perú 2012 (Lima, 2012). Dado que la informalidad urbana sigue creciendo, el Estado despliega, entre varias políticas la de titulación de la propiedad. Pero, como es ampliamente sabido y reconocido mundialmente, la titulación, a falta de políticas de vivienda social y de acceso al suelo ordenado, estimula más informalidad. El gráfico 1 muestra la titulación de la propiedad otorgada entre 1960 y 2010 (línea amarilla) y cuánta gente ha ido a vivir a un barrio marginal Línea 381 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI celeste). El gráfico muestra que cuanto más titulamos, más gente invade o compra en submercados ilegales de suelo. Gráfico 1 TÍTULOS DE PROPIEDAD OTORGADOS POR DÉCADAS 1950 - 2010 4000000 3000000 2000000 1000000 0 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 Población títulos Elaboración: Julio Calderón La buena noticia es que los estudios urbanos vienen abordando algunos de estos problemas. Sobre los cuartos de alquiler, por ejemplo, hay un estudio reciente de Anderson García. En San Marcos estamos estudiando la expansión, los submercados de lotizaciones informales. La otra noticia buena es que he hecho una comparación entre los estudios urbanos del año 1,958 a 1,990, y de 1,991 a 2,020, solo de investigaciones, y cuando uno empieza hacer los cuadros de qué entidad promueve esos estudios, resulta que, entre 1958 y 1990, el 46% eran investigaciones hechas por ONG, y las universidades publicaban el 15%. Hoy en día las universidades están produciendo el 46% de las investigaciones. La universidad, en cierta medida, ha tomado la posta de las desfallecientes ONGs y eso es muy importante. 382 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Espero haber proporcionado un cuadro bastante amplio, una lista de problemas como se me solicitó, sin detenerme en ninguno de ellos. En otra ocasión, como indiqué inicialmente, sería bueno abordar también los aspectos rescatables de las políticas públicas y, sobre todo, sugerir soluciones a los problemas. Muchas gracias por su atención. Eduardo Arroyo Muchas gracias, doctor Calderón, por su intervención. Ese último cuadro ha sido muy revelador también. Dejamos ahora en el uso de la palabra al Dr. Pablo Vega centeno. Adelante. Pablo Vega Centeno Muchas gracias, Eduardo, por la presentación. y muchas gracias al CONCYTEC, por hacer este espacio, esta mesa de discusión sobre temas urbanos. Como dijo Julio, cada problema puede llevar todo un día de reflexiones y discusión. Yo he elegido en este caso concentrarme en una temática que tiene que ver con lo que estoy definiendo como El acceso a la ciudad: escenarios de desigualdad en Lima Metropolitana, que paso seguidamente a desarrollar. Bien, como digo, el acceso a la ciudad: ¿qué significa? Eduardo, al inicio, menciono las características, el atractivo, ese poder magnético que tiene la aglomeración de personas en las ciudades y eso significa que hay un conjunto de necesidades de vida que son satisfechas y estimuladas en la vida urbana. Entonces, el tema es cómo se accede a esas oportunidades por las cuales vivimos en las ciudades y, por ejemplo, el caso que voy a tomar, en este caso una gran ciudad, una metrópoli Latinoamericana, como Lima. Entonces, 383 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para el tema del acceso a la ciudad, y acá viene una primera reflexión importante, inmediatamente acceder a esas necesidades, para nosotros en una gran ciudad, es transportarnos en algún medio de transporte motorizado e, inmediatamente, tenemos un problema. Primero, poder llegar al medio de transporte accesible a nuestras posibilidades y que, en una de esas, no es de buena calidad, genera muchas inseguridades; pero, por otro lado, también tenemos enormes congestiones de tráfico. Y, acá, una primera reflexión. Yo podría, rápidamente, decir “son problemas que experimentamos en nuestra vida cotidiana”; pero, si vamos a analizarlo, justamente, en los estudios urbanos, es importante preguntarse si son realmente problemas o síntomas de un problema más complejo. Yo creo que eso es bien importante preguntarse y, según como nos plantemos el escenario, podemos tener respuestas y reacciones distintas. Es por eso que, acá, yo creo que es bien importante definir con que enfoque se va a trabajar. El enfoque clásico, cuando se habla de acceso a la ciudad, ha sido lo que llamamos un enfoque de transporte. En un enfoque de transporte, lo que nos preocupa va a ser cómo hacer eficiente la acción del traslado de las personas de un lugar de origen a un lugar de destino. Entonces, eso significa la disponibilidad de los medios de transporte posibles para ese viaje y que ese viaje se haga en un tiempo que no dure mucho, de tal manera que sea algo fácil de realizar en un día a día cotidiano. Entonces, de acuerdo a este enfoque de transporte, si yo veo ineficiencias de los medios, tengo que preocuparme por una oferta de medios de desplazamiento eficientes, que puede ser subsidiando automóviles, por ejemplo, o puede ser ofreciendo subsidios o asegurándome de tener una eficiente flota de transporte público, como alternativas. Pero, por otro lado, yo veo problemas de congestión vial y, entonces, digo “necesito una mayor inversión en ampliar la capacidad de la infraestructura urbana para los desplazamientos” y, entonces, 384 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tengo que mejorar las oportunidades de desplazamiento a mayor velocidad. Puede ser a través de intercambios viales, para evitar detenerme con la semaforización, o puede ser ampliando los carriles en una avenida, cuando la veo congestionada, por ejemplo, si yo veo congestión en una avenida de tres carriles, invertiré en un cuarto, para aligerar el transporte. Son formas de responder a lo que yo percibo como problemas. Sin embargo, este enfoque está siendo interpelado, desde hace medio siglo, porque la política pública de invertir millones y millones de dólares en todos los países, en mayores carriles, no está surtiendo efecto. Esta imagen, por ejemplo, es un acceso vial de zonas suburbanas a la ciudad de Madrid (figura 1). Entonces, hemos multiplicado las cantidades de carriles e igual esta congestionado. ¿Eso qué significa? Si yo identifique como problema al tráfico y, entonces, dije: “la respuesta es mayores carriles para que el tráfico fluya mejor”. Resulta que, al final, he gastado mucho dinero y no resolví el famoso problema original. ¿Se dan cuenta? ¿Por qué? Bueno, acá, en los estudios que, por ejemplo, realizó el gobierno británico, a mediados del siglo pasado, que fue el primero que se dio cuenta que algo no estaba funcionando, se identificó que, al concentrarnos en el tráfico, perdemos de vista que, al invertir en una mayor infraestructura, no estoy solucionando el problema de las unidades de transporte que circulaban, sino que, al contrario, estoy estimulando a la industria automotriz a producir más autos y estoy estimulando a las necesidades familiares del consumo a tener más autos por familia y, entonces, al final, resulta que mantengo el mismo problema con el cual trabaje originalmente. 385 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 1 EL ENFOQUE A ADOPTAR: MOVILIDAD O TRANSPORTE Un enfoque de transporte, en consecuencia, da algunos elementos para el análisis, pero es insuficiente para resolver este problema de congestión vehicular y es, por eso, que vale la pena plantearse otros enfoques. Es así que surge el enfoque de movilidad, que lo que busca es relacionar el transporte como un elemento integrante de la ciudad, porque un problema detectado es que el enfoque de transporte estaba muy segregado de lo que era la problemática de la ciudad, en su conjunto, y el transporte incide en la ciudad o la ciudad incide en el transporte. Este es un esquema clásico del ingeniero Manuel Herce, por ejemplo, que nos ayuda a entender este problema (figura 2). Si yo invierto en una extensión mayor de redes de infraestructura voy 386 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI a estimular en el mercado de suelo la mayor dispersión urbana, y si hay mayor dispersión urbana, hay menos densidad, esto que hablamos de ciudad dispersa y ciudad difusa, y si hay menos densidad, obviamente, no es atractivo para ofrecer transporte público. Figura 2 EL ENFOQUE A ADOPTAR: MOVILIDAD O TRANSPORTE Mayor extensión Redes infraestructura Más dispersión urbana Menor densidad Mayor dependencia del automóvil Desplazamiento más Mayor consumo Incremento largos energético exclusión social Fuente: Manuel Herce. Sobre la movilidad en la ciudad, 2009. Cuando no hay mucha densidad se depende más del automóvil; pero, por otro lado, esa dispersión genera desplazamiento cada vez más extenso. La dependencia del automóvil, asimismo, consume más energía y genera exclusión, diferencia socialmente entre el que tiene auto propio del que no lo tiene. Entonces, como ven, cuando realizamos inversiones viales, lo que está en juego no solamente es el transporte. Está en juego la estructura urbana. Y en eso me interesa que nos concentremos, para lo cual tomo como ejemplo el caso de la ciudad de Lima. 387 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Lima, como todos sabemos, ha crecido de manera exponencial, tanto demográfica como espacialmente, desde mediados del siglo pasado; pero acá, otra vez, hay que preguntarse sobre las necesidades de la ciudad, del acceso a la ciudad. Lima se expande, es verdad, hemos escuchado, por ejemplo, como Julio nos ha hablado del mercado de suelo, de la vivienda, vivienda de los más pobres, de los barrios marginales urbanos o edificaciones de vivienda en el centro, perfecto, pero en la ciudad la residencia no está próxima al conjunto de mis necesidades humanas. ¿Dónde trabajo? ¿Dónde estudio? ¿Dónde estudian mis hijos? ¿Dónde voy a acudir a servicios importantes para mi vida? Servicios culturales, deportivos, lúdicos, en fin, todo lo que hace parte de mis necesidades humanas, necesidades familiares de vida. ¿Dónde están? Entonces, eso requiere ver cómo se organiza la ciudad. Una pregunta básica es: ¿dónde están las oportunidades laborales? Y, a partir de eso, es importante darnos cuenta de que Lima ha crecido de manera exponencial, es verdad, pero tiene todavía muchas características de ciudad casi monocéntrica. ¿A que me refiero? A que las oportunidades están muy desigualmente distribuidas. Casi todas las oportunidades de ciudad están en lo que llamamos Lima Centro. Acá, por ejemplo, en la imagen derecha tenemos lo que es una referencia de la densidad del empleo en Lima y queda claro que, entre el Cercado de Lima, La Victoria, Miraflores, San Isidro, está el grueso de las oportunidades laborales de esta ciudad. 388 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 3 UNA EXPANSIÓN CASI MONOCÉNTRICA Entonces, si nosotros tenemos una distribución residencial de Lima hacia el norte, por ejemplo, hasta Puente Piedra, Ancón, hacia el este, Ate Vitarte, Seres, San Juan de Lurigancho, hacia el sur, Villa María, Chorrillos, Villa El Salvador, pero, al final, el grueso de oportunidades de empleo está en el área central, evidentemente, vamos a tener muchas necesidades de viajes cotidianos hacia el área central, viajes largos, y muchas personas viajando al mismo sitio. Entonces, como vemos, acá el tema del viaje metropolitano está muy relacionado a cómo se organiza la ciudad. Y, ante esta situación dada, y como esa organización de la ciudad cambia muy poco, lo que tenemos son paliativos, porque yo creo que el problema de fondo es como se está organizando la ciudad. La gente vive en extramuros, está a dos horas o sesenta, o treinta, o veinte kilómetros de su trabajo. 389 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Cómo hacen? En una ciudad de baja densidad, el transporte público no tiene rentabilidad de cobertura y, a través de la historia de la ciudad de Lima, el transporte público, lo más que logro cubrir, fue el 20% de las necesidades de desplazamiento, y eso lo hizo en los años ochenta. Entonces, es en ese contexto que se legitimaron las alternativas informales, estas famosas empresas que se arman para pedir derechos de concesión de rutas, y el Estado ha tenido un comportamiento muy similar al que ha tenido con las invasiones de terreno, como decía Julio, no controla, pero va dando títulos de propiedad (figura 4). En el fondo, el Estado ha ido dando concesiones de ruta como títulos de propiedad y, entonces, se ha lavado las manos de lo que es la organización de la ciudad, y estos transportes informales han resultado siendo el gran paliativo a la enorme quiebra o fractura de oportunidades de acceso a la ciudad que había. Si tuviésemos solamente el transporte público que teníamos hasta 1990, en realidad, tendríamos que el grueso de la población de Lima estaría excluido de las oportunidades de ciudad: trabajo, salud, educación. Es en este contexto que los microbuses, las combis, resultan siendo lo que mitiga esa enorme fractura. Por eso, por más que es un sistema que podemos criticar por su carácter caótico, problemático, el transporte de microbuses y combis tiene un componente de inclusión social, como el geógrafo urbano Pau Avellaneda lo advirtió hace diez años, tiene una relativa eficiencia social. ¿Por qué? Hay cobertura horaria y territorial. El transporte informal llega, accede, a diferentes lugares y en diferentes horarios. 390 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 4 EL TRANSPORTE PÚBLICO INFORMAL CRECIO DE LA MANO CON LA VIVIENDA INFORMAL 8´000,000 hab. Crecimiento poblacional vs. capacidad y 6´761,905 hab. modalidad de transporte urbano en Lima & XX 4´745,900 hab. 2´185,000 hab. 645,172 hab. 101,488 130,289 173,007 hab. hab. hab. 1876 1903 1920 1940 1965 1981 1992 2004 Colectivos informales Combis Tren eléctrico Tranvía de (sólo un tramo) sangre Tranvía eléctrico Microbuses Mototaxis Ómnibus Fuente: Manuela Munares, 2005. En otras ciudades, por ejemplo, en Santiago de Chile, el transporte público deja de funcionar a las once de la noche y genera una fractura de oportunidades. Entre la media noche y las cinco de la mañana, no hay oportunidades de transporte. Entonces, esta característica también es importante anotar. Y, bueno, es en ese contexto que Lima tiene un popurrí de oportunidades de medios de transporte a disponibilidad, las más importantes, las combis, las couster o microbuses o ómnibus, y bueno, una presencia del auto privado que representa, lo más, el 15%, que cubre casi todos los espacios donde hay congestión de tráfico (figura 5). El auto privado es una minoría, una minoría de usuarios, pero de enorme ocupación territorial, de los territorios de la movilidad. 391 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 5 PROPORCIÓN DE LOS DESPLAZAMIENTOS COTIDIANOS EN LIMA METROPOLITANA Fuente: EOD JICA, 2012. Y, desde hace unos diez años, más o menos, tenemos el retorno de iniciativas públicas del Estado para el transporte, con el Metropolitano y el Tren Eléctrico. Sin embargo, y esto es importante anotar, son iniciativas troncales modestas, porque tienen una cobertura muy limitada, y además son dos proyectos muy costosos, importantes, pero sin un enfoque de movilidad. ¿Esto cómo se entiende? Su objetivo es como facilitar traslados, pero hay muy pobre relación de estos dos proyectos con la estructura de la ciudad de Lima y, bueno, de eso creo que ustedes tienen la experiencia. Por ejemplo, el Metropolitano, ¿qué le aporta a la ciudad cuando pasa por Barranco? No le aporta nada, más bien, 392 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI agrede a la ciudad, porque ha generado como un tajo. Barranco, es algo así como Berlín del este y Berlín del oeste. La integración que pudo haber de zonas medias y zonas populares, en Barranco, es cortada a través de este tipo de estructura, que no tenía sentido hacerla en este tipo de espacios densos. El BRT (Bus Rapid Transit) no es pensado para ese tipo de escenario. ¿Qué es lo que ocurrió? Que los que promueven este proyecto se preocupan poco o nada por dar aportes a una mejor calidad de vida en la ciudad. Y con el Metro ocurre algo similar. Miren nomás cada estación. ¿Qué relación tiene con la ciudad? ¿Cuánto le aporta, le irradia de urbanidad, a la ciudad? Son como mojones independientes de la ciudad, incluso, hasta las empresas nos dicen: “usted entra acá, al sistema del Metro, y entra a otro mundo”. No se trata de eso. Se trata de que el Metro aporte a la ciudad y, entonces, mejore, irradie espacios interesantes para ciudad. Esas oportunidades son desperdiciadas. ¿Por qué? Justamente, por esa manera limitada de ver los problemas. Entonces, cuando hablamos del tráfico, de la congestión, el problema de fondo es relacionar eso con la organización de la ciudad. Entonces, ahora tenemos un tráfico fenomenal, terrible, sobre todo en los accesos a áreas como de San Isidro, Cercado de Lima o La Victoria, porque son muy pocos los grandes destinos laborales que tiene esta ciudad. Por eso, nos damos el lujo de tener enormes problemas de tráfico vehicular, a pesar de que el parque automotor de Lima es uno de los más bajos, más pequeños, entre las grandes ciudades de Sudamérica. Entonces, esto exige repensar, cuando hablamos de organización de la ciudad, dónde están justamente las grandes fuerzas centrípetas de la actividad, de la vida, de Lima, y ahí, lo que vemos es que los estudios de planificación que han hecho nuestros urbanistas, 393 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI lamentablemente, han estado muy dominados por el trabajo del proyecto urbano, que es valioso, pero poco nutrido de la investigación científica. El resultado es que los planes metropolitanos nos arman unos esquemas interesantes, pero con poca base de investigación empírica. Ahí, en la imagen derecha, les comparto ese esquema, que es resultado de una investigación que hemos hecho en el Centro de Investigación de la Arquitectura y la Ciudad, en la PUCP, donde, a partir de un conjunto de variables, de viajes cotidianos, del empleo, de la educación superior, de principales centros de abasto comercial, hemos tratado de identificar los centros con mayor flujo de personas que visitan y con mayor variedad de actividades y, a partir de eso, nos ha salido este escenario de centralidades, donde corroboramos lo que había mencionado al inicio, primero, las centralidades más importantes están siempre en Lima Centro, incluso la más importante sigue siendo la zona del Cercado de Lima, muy relacionada principalmente como fuerza centrípeta la zona de Mesa Redonda y el Mercado Central. Es el gran núcleo de la ciudad y, luego, viene Gamarra, Miraflores. Figura 6 CENTRALIDADES EXISTENTES EN LIMA METROPOLITANA ¿Centralidades emergentes, con algún potencial, hay fuera de Lima Centro? Sí, pero mucha, sobre todo, con congestión, reunión 394 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de personas, pero muy pobre inversión pública. Y ahí es donde creo que tenemos que pensar la búsqueda de respuestas. ¿En qué medida la inversión pública se compromete a darle calidad urbana a potenciales centros emergentes fuera de Lima Centro? Y, cuando hablo de calidad urbana, voy a otra dimensión. No solamente se trata de decir acá hay una reunión de actividades. Se trata también de ver cuál es la calidad de vida urbana en esas centralidades y, entonces, acá el estudio urbano tiene que nutrirse mucho de la investigación, el urbanismo con la investigación etnográfica, porque es en estos escenarios donde también podemos ver la calidad de los espacios públicos, donde se articula esta vida cotidiana que hacemos cuando estamos en los escenarios de trabajo, de estudio o de abasto. Y, lamentablemente, además de mal distribuidas las centralidades en Lima, tenemos que las percepciones son malísimas. La única excepción, tal vez, de una buena percepción, es la centralidad comercial en la zona de Miraflores, en el distrito de Miraflores (figura 7), pero es muy poco con respecto a las necesidades de los habitantes, y esto va mucho de la mano con lo que menciono al inicio Eduardo, finalmente, hay la sensación de los limeños que en esta ciudad no se vive, se sobrevive y estos es bien importante, porque, ¿qué tiene como efecto? Si yo sobrevivo, mi relación con ese espacio urbano es muy mala y pobre, es una tierra de nadie para mí. Entonces, yo no voy a comprometerme con cuidarla o quererla. No, porque es un espacio de supervivencia, no de vida. Entonces, ese es una dimensión que debería tocarse en el proyecto urbano, cuando hablamos de centralidades. 395 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 7 PERCEPCIONES SOBRE CENTRALIDADES DEL CENTRO HISTÓRICO, GAMARRA Y MIRAFLORES 120 100 80 60 40 20 0 Tránsito Limpieza Seguridad Tránsito Limpieza Seguridad Tránsito Limpieza Seguridad Centro Histórico (mercado central) Gamarra Miraflores Muy bueno/bueno Regular Malo/muy malo Fuente: CIAC. Las centralidades de Lima. Es de esta forma que podemos ver que el espacio público se vuelve un enorme indicador de la calidad de vida para una ciudad, porque es ahí donde yo puedo encontrar qué tan inclusiva puede ser una ciudad, qué tanto puede darme experiencias de espacio vividas que me afirmen una identidad urbana. Lamentablemente, todavía los escenarios de espacios públicos, de centralidades, en Lima, son sobre todo escenarios donde lo que se manifiesta, antes que nada, son las grandes situaciones de desigualdad, que van desde lo que es la prioridad absoluta del vehículo por encima del peatón, y eso es cotidiano en todas las centralidades, como también, en algunas centralidades, la búsqueda de estigmatizar y excluir a ciertos usuarios de la calle, de los espacios céntricos de la ciudad. Y esa obsesión, por ejemplo, con querer excluir a los comerciantes de la calle, cuando hay que interpelarse en qué medida ellos son problema o son parte de la respuesta a una manera de organización de la ciudad. 396 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, en síntesis, lo que quería compartir con todas y todos ustedes es que, cuando hablamos del acceso a la ciudad, sepamos diferenciar entre los que son los síntomas y los que son los problemas de fondo, que tenemos que saber enfrentar. Muchas gracias. Eduardo Arroyo Muy bien. Ilustrativa conferencia del doctor Vega Centeno que nos lleva a plantear que el transporte, más que un problema, más bien, es parte inherente, de la identidad, de la propia esencia de la ciudad y que nos hace acordar, tal vez para la segunda rueda, algunas propuestas de ese texto, Por una nueva convivencia, encabezado por Manuel Burga, Felipe Portocarrero y Aldo Panfichi122, que se publicó el año pasado, planteando que, entonces, dado que uno vive a dos horas en medio de transporte, a dos horas de ida y dos horas de vuelta, la idea sería, como ciudad ideal, desconcentrar, que los centros de trabajo deberían estar cerca a tu lugar de residencia, en donde deberían estar las escuelas, los mercados, etc. Eso en cuanto a un buen diseño urbano. Pasamos ahora a escuchar la intervención del Dr. Pablo Sandoval López, que queda en el uso de la palabra. Pablo Sandoval López Muchas gracias, Eduardo, por la presentación, y a todos los colegas del CONCYTEC también, por la oportunidad de compartir esta mesa sobre La ciudad y los problemas urbanos que, además, por el carácter complejo del tema, permite un abordaje multidisciplinario. Lo que quiero hacer ahora, es abordar este tema desde un enfoque más histórico y cultural, que permita también pluralizar un poco las perspectivas y el abordaje de este tema. Para ello me apoyo en 122 Manuel Burga, Felipe Portocarrero y Aldo Panfichi. Por una nueva convivencia, La sociedad peruana en tiempos del COVID – 19: escenarios, propuesta de política y acción pública. Grupo Temático de Ciencias Sociales. RM 213 – 2020 – MINSA. 397 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI las distintas reflexiones del historiador argentino Adrián Gorelik. En ese sentido, he preparado una presentación que he titulado Modernidad: ciudad y campo en las investigaciones sociales. Usualmente, cuando se quiere analizar la ciudad, se piensa la ciudad desde la mirada de la historia, y se analiza desde la tradición de la historia urbana o más concretamente, de la historia cultural urbana, que trata de establecer vínculos con los avances con la propia antropología urbana de las últimas décadas; pero, más bien, de lo que se trata es de recoger las distintas perspectivas disciplinarias de las ciencias sociales, y es lo que adelanto para la exposición posterior. Señalo la pertinencia de una perspectiva urbana para la historia cultural de la ciudad. Mayormente, cuando se ha pensado la ciudad en las décadas pasadas, se lo ha hecho desde un enfoque que podríamos llamar los procesos normativos de modernización urbana en América Latina. En el periodo de 1940 - 1970, estos estudios tuvieron muy marcadas en los ejes de la planificación urbana, las estadísticas, la demografía, la geografía urbana, la sociología de la cuestión urbana, digamos, con un enfoque más estructuralista. En buena parte, están los iniciales estudios del antropólogo, José Matos Mar, sobre las barriadas de Lima123, los varios estudios sobre la urbanización en América Latina124, cuya literatura es bastante amplia, o los numerosos estudios de Manuel Castells sobre la estructura de clases y la dependencia en las ciudades de América Latina125. Entonces, este enfoque fue parte de una red de investigaciones en América Latina, del Centro de Investigación en Ciencias Sociales (CICS), que generó también estilos de pensamiento de investigación, enfoques 123 José Matos Mar. Las barriadas de Lima 1957. Instituto de Estudios Peruanos. Lima – Perú, 1978. Véase también: José Matos Mar. Estudios de las barriadas limeñas (1955). UNMSM. Lima – Perú, 1966. 124 Phillip Hauser. La urbanización en América Latina. Solar / Hachete. Buenos Aires – Argentina, 1967. 125 Manuel Castells. Estructura de clases y poítica urbana en América Latina. Ediciones Siap. Buenos Aires – Argentina, 1974. 398 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI metodológicos, aportes teóricos, estilos de pensamiento político, sin duda alguna, que pensaba en la ciudad en términos de esta modernización capitalista dependiente en América Latina. Sin embargo, había también otra tradición de pensar la ciudad más antigua, no de América Latina, sino más bien del contexto europeo, pero que empieza a ser retomada en América Latina, sobre todo, a partir de la década de 1980, que es lo que yo considero que son los intérpretes de la metrópoli, y solo voy a mencionar a tres autores fundamentales de esta otra discusión sobre pensar histórica y culturalmente la ciudad, y me refiero a George Simmel126, Siegfried Kracauer127 y Walter Benjamín128, cada quien con sus propias perspectivas de pensar el impacto que iba a tener la modernidad urbana en Europa, entre finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX, sobre todo en Alemania, y en menor medida, también en Paris, en el caso de Benjamín. Es una perspectiva cultural, histórica, filosófica y etnográfica en cierta medida, que se pregunta acerca del impacto que la modernización urbana va a tener sobre el espíritu de la ciudad, sobre las representaciones, sobre las sociabilidades, los sentidos y las subjetividades, en el marco de la modernización capitalista. Esta literatura es muy importante porque nos lleva a una discusión en la que yo quisiera insistir. La ciudad física, la infraestructura material de lo urbano, sin duda alguna, es importante, pero también es muy importante la representaciones intelectuales y políticas que se hacen de ella. Es decir, recién en la década de 1980, aparece en América Latina la discusión sobre la singular modernidad de las ciudades. Hasta la etapa previa, la gran discusión era sobre el cauce de los procesos de modernización y las luchas políticas que se daban 126 Georg Simmel. Las grandes ciudades y la vida intellectual. Hermida Editorial. 2016. 127 Siegfried Kracauer. The Mass Ornament. Harvard University Press. 128 Walter Benjamin. Ciudad y modernidad. Libros del Amanecer. Santiago de Chile, 2020. 399 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en las ciudades de América Latina; pero, recién en la década de 1980, se discute sobre las características de la modernidad urbana en América Latina. Y es por ello que la historia urbana y, en menor medida, también la antropología urbana en América Latina y Perú es parte de esta tendencia que toma contacto con otras disciplinas como la filosofía, la crítica literaria, el análisis textual y el análisis de los discursos, y se da un desplazamiento, que es común a todas las ciencias sociales, de lo que podríamos llamar, grosso modo, de las estructuras a la representación. Este desplazamiento fue posible, en el caso de la historia urbana, por una figura particular. Me refiero a un historiador norteamericano, que venía investigando las ciudades de América Latina desde varias décadas previas, décadas del cincuenta y sesenta. Richard Morse empieza investigando la historia cultural de la ciudad de Sao Paulo, pero a su vez es una suerte de promotor, un gestor, un articulador de investigaciones históricas, sociológicas, antropológicas, literarias también, sobre la ciudad, desde distintos espacios de las ciencias sociales en América Latina: desde la UNESCO, desde CLACSO, desde FLACSO, redes académicas de formación, investigación y circulación de las ideas, entre la década de los setenta y ochenta. Muestro algunas de las publicaciones en las que Richard Morse y otros más, como el arquitecto Jorge Enrique Hardoy, van a ser parte de una corriente de relectura de la modernidad de la ciudad latinoamericana. 400 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 8 RICHARD MORSE: FIGURA DE TRANSICIÓN En esta corriente, si bien es cierto, no se deja de lado el enfoque estructuralista, preocupado más por la modernización de las ciudades, se lo complementa, abriendo otras líneas de investigación sobre el carácter cultural de la ciudad. Richard Morse es una figura muy importante también porque va a dar pie a otra corriente de investigación, que va aparecer como mucha fuerza en la década de 1980, con algunos textos claves, que va a plantear una discusión muy fuerte sobre la antropología urbana, la historia urbana, la sociología urbana, en general, los estudios urbanos. Me refiero a los textos de Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece en el aire129, el texto clásico del historiador Carl Schorske sobre La Viena de fin de siglo130, el texto clásico de Thomas Bender sobre La ciudad de Nueva York131, y el libro de Richard Sennett sobre El declive del hombre público132. Estos textos, que son publicados o cuyo impacto se da sobre todo en la década de 1980, y que van a tener una influencia decisiva en la agenda de investigación histórica y 129 Marshall Berman, Todo lo sólido se desvanece en el aire. La experiencia de la modernidad. Siglo XXI Editores. Madrid – España, 1998. 130 Carl E. Schorske, La Viena de fin de siglo: política y cultura. Siglo XXI. Buenos Aires – Argentina, 2011. 131 Thomas Bender. The unfinished city. New York and the Metropolitan idea. The New Press. New York – EE.UU., 2001. 132 Richard Sennett. El declive del hombre público. Editorial Anagrama. Barcelona – España, 2011. 401 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI antropológica, van a realinear la discusión sobre la ciudad material, que también es producto de lo que se piense sobre ella, es decir, la ciudad material y sus representaciones culturales. Y aquí el enfoque de la historia cultural urbana va tomar como fuente de indagación los discursos de la topografía, la medicina, sobre todo la medicina social, los narrativas periodísticas, el urbanismo, la filosofía, el discurso de la planificación y la demografía, es decir, lo que va hacer el estudio urbano es recoger esta heterogeneidad de narrativas como el centro de la indagación histórica y cultural, que implica ir más allá de una historia cultural urbana, donde no hay estrictamente un método único, no hay un método formal de análisis, ni tampoco hay una teoría única. De lo que se trata es de elaborar una perspectiva urbana para la historia cultural donde se constituye una zona de tensión entre enfoques diversos de investigación. Voy a mencionar solo tres textos, ya anclados en América Latina, que insisten mucho en la particularidad del carácter moderno de las ciudades en América Latina. El primero, un libro de crítica literaria, critica cultural argentina, de Beatriz Sarlo, que se llama Una modernidad periférica, Buenos Aires en 1920-1930, publicado en 1988133. El segundo, del historiador brasileño Nicolau Sevcenko, Orfeo extático en la metrópolis, que es una historia de la ciudad de São Paulo, publicado originalmente en portugués, en 1992134. Y el tercero, un libro de Carlos Monsiváis, Los rituales del caos, que es una crónica, sobre el carácter de la modernidad en la ciudad de México135. Estos tres libros representan muy bien este viraje o este desplazamiento del análisis, vamos a decirlo así, de las estructuras urbanas hacia las representaciones culturales. 133 Beatriz Sarlo. Una modernidad periférica: Buenos Aires, 1920 y 1930. Ediciones Nueva Visi6n. Buenos Aires – Argentina, 1988. 134 Nicolau Sevcenko. Orfeo extático en la metrópolis: San Pablo, sociedad y cultura en los febriles años veinte. Bernal. Universidad Nacional de Quilmes / Prometeo 3010, 2013. 135 Carlos Monsiváis. Los rituales del caos. Editorial Era. México, D. F., 2003. 402 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Estos virajes tienen que ver con los siguiente. Cuando se habla de ciudad, usualmente cuando uno revisa la literatura sobre la ciudad en América Latina, muchas veces se pierde vista que, al mismo tiempo, siempre se ha estado hablando sobre el campo o sobre lo rural. No es momento aquí para hacer una apreciación sobre los debates antropológicos o sociológicos de esta distinción entre lo rural y lo urbano. Simplemente quiero insistir que, en todo caso, a lo largo de las indagaciones sociales en el Perú del siglo XX ha prevalecido siempre la idea de que la ciudad, Lima en particular, es un artificio histórico, que tiene un origen colonial, y que persiste un impase republicano que no ha sido resuelto. La ciudad aparece siempre en los discursos públicos como una suerte de espacialización de las desigualdades históricas, es decir, aparece como un espacio de modernización caótica, que no expresa, en todo caso, una real y verdadera modernidad. Es una suerte de modernización sin producción de modernidad. Sin embargo, también ha existido otra línea de indagación, de discusión, que ha buscado crear otra narrativa, alternativa, desde donde se ha propuesto la idea de una migración popular, del campo a la ciudad, como base fundante de una verdadera modernidad. El texto clásico de Matos Mar, Desborde popular y crisis del Estado136, es uno entre muchas otras narrativas, la mayoría de ellas antropológicas, que han tratado de configurar una narrativa distinta sobre estos procesos de modernización sin modernidad. Esta modernidad popular buscaba ser la superación del dualismo estructural, de la modernización dependiente del Perú, que era parte de las discusiones de las ciencias sociales en las décadas previas. Campo y ciudad funcionaron siempre como dos universos que operan como dos registros antagónicos de realidad. Muchas veces, la ciudad aparece como una realidad artificial y lo rural aparece siempre como algo mucho más real, aunque atrasada y 136 José Matos Mar. Desborde popular y crisis del Estado. El nuevo rostro del Perú en la década de 1980. Instituto de Estudios Peruanos. Lima – Perú, 1984. 403 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI vacío. El indigenismo contribuyó a estos discursos; pero luego la propia antropología tomó la posta y contribuyó a profundizar esa imagen. Paradójicamente, estas imágenes se desplegaron cuando, entre los años cuarenta y setentas, se consolida la transición demográfica urbana en el Perú y en América Latina. Es decir, mientras más se urbaniza el Perú, emerge al mismo tiempo un discurso que busca encontrar en el campo rural un reservorio de valores e identidades primordiales. Pese a que las utopías indigenistas entraron en crisis en la década de 1940, la idea persiste a través de los movimientos campesinos de la década de 1960 y se extiende incluso con el debate sobre la persistente votación rural en contra del centralismo limeño. Una estructura de sentimiento persiste. Se pasa de “mancha india” al “voto negativo” de la región sur contra Lima. Quiero hacer breves citas, de dos intelectuales, que grafican bien estas tensiones interpretativas sobre la ciudad y el campo. La primera es de José María Arguedas, de un artículo titulado El Perú y las barriadas, publicado en el diario Expreso, en octubre de 1961, en el que dice lo siguiente: “En la peor barriada de Lima hay algo que no existe en la mayor parte de los pueblos y aldeas desde los cuales ha migraron a Lima, especialmente el campesino andino; la posibilidad de la emergencia, del ascenso, de la promoción. Para el indio, la llacta runa, y aun para el mestizo pobre, el porvenir está cerrado en esos pueblos con una cortina de acero e infierno […] ¿A qué puede aspirar en su aldea moribunda? ¿Qué importa hundirse en la inmundicia, en la fetidez y en el martirio de la barriada si le alienta a la convicción, aunque muy lejana, aunque incierta, pero no imposible, de que puede, al fin, surgir? 404 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Hay una diferencia inexpresable entre vivir sin esperanza, en el martirio y la fetidez, como en el infierno de Dante, y entre trasladarse a otro lugar en el que también hay ese mismo martirio, y aún más fetidez, pero donde la esperanza existe realmente”137. La segunda cita es del historiador Alberto Flores Galindo, en un texto de la segunda mitad de la década del ochenta, que señala: “En el Perú el margen para el consenso resulta estrecho. Para comprobarlo se puede recurrir, por ejemplo, a observar la distribución del espacio en Lima […] No hay plaza pública, paseo o parque en los que confluyan personas de cualquier extracción social y de diverso origen étnico. En Lima predomina las exclusiones. Los burgueses buscan edificar otros centros de la ciudad porque los pobres han invadido la “vieja Lima” […] Lima ha sido, desde Pizarro, la sede de la dominación, lo occidental y moderno imponiéndose sobre el mundo andino”138. Es decir, en estas distintas interpretaciones, una más optimistas, otra menos optimistas, Lima siempre aparece como un artificio conservador. Hay discursos, imágenes, representaciones. La ciudad aparece, en muchos casos, como un artificio impuesto. Se repudia su ficticio cosmopolitismo, porque siempre, se supone, está de “espaldas” al país. Hay una contraposición geográfica. Existe una suerte de geografía racializada y moral entre la ciudad y el campo. Habría que ver qué tan persistente es esta idea, planteada por Luis Valcárcel, en el año 1929, en Tempestad en los andes, donde dice: “La sierra es macho y la costa es hembra”139. País “falso” y país “real”. Perú “provinciano” y Perú “metropolitano”. 137 José María Arguedas. El Perú y las barriadas. Diario Expreso. Octubre, 1961. 138 Alberto Flores Galindo. La tradición autoritaria. Violencia y democracia en el Perú. APRODEH – SUR. Lima – Perú, 1999, p. 189. 139 Luis E. Valcárcel. Tempestad en los andes. Editorial Universo, S. A. Lima – Perú, 1972 (e. o., 1927). 405 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces un nudo problemático es la persistente idea de la modernidad artificial de la ciudad. ¿Por qué persevera la idea de la ciudad como una entidad ficticia de las clases medias versus la temporalidad antigua y verdadera del campo y las “provincias”? Es un tema que valdría la pena indagar a mayor profundidad, sea desde la historia, la antropología, la sociología, porque es un discurso permanente y que corre en paralelo al desarrollo material de la ciudad. Es decir, no es que haya un desarrollo asincrónico entre el desarrollo material de la ciudad y sus representaciones, más bien, es una suerte de desarrollo heterogéneo de representaciones y mentalidades de la ciudad. Se ha constituido el campo y la ciudad como geografías binarias, donde circulan sensibilidades políticas y culturales. En este juego binario, desde el campo y lo rural, se debe romper con el colonialismo interno y superar, a fin de cuentas, la dominación histórica de la ciudad letrada. Creo que, en ese antagonismo, valdría la pena imaginar una historia urbana distinta, una indagación etnográfica, que busque entender un poco lo que viene ocurriendo en el Perú, en las ciudades del Perú, pero también en el conjunto de la sociedad peruana, un poco cómo se viene elaborando imágenes de esta modernidad artificial que se supone se construye en las ciudades y, sobre todo, entender e indagar quiénes elaboran estas ideas. 1) ¿Desde dónde se producen estas imágenes que contraponen campo y ciudad? 2) ¿Cuáles son los lugares de enunciación de estas producciones intelectuales y, sobre todo, políticas? 3) ¿Cómo se han retroalimentado estas dos imágenes de campo y ciudad? 4) ¿Cómo han impactado en los lenguajes políticos? 406 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 5) ¿Qué actores sociales, culturales y políticos han hecho suyos estos lenguajes políticos que contraponen campo y ciudad? 6) ¿De qué manera ha impactado en la organización de voluntades políticas? Lo cierto es que una perspectiva antropológica de la ciudad, una perspectiva histórica y cultural de la ciudad, debe tomar en consideración estas aristas que me parece valdría la pena incorporar en una agenda interdisciplinaria que, por un lado, vea esos problemas evidentes de la ciudad material, los problemas de la vivienda, los evidentes problemas de transporte público, la interconexión vial, las exclusiones de la ciudadanía en la ciudad; pero también con los lenguajes, las representaciones, las subjetividades, que se vienen dando, y las disparidades regionales, territoriales, espaciales, racializadas y geográficas, que todavía persisten. Eduardo Arroyo Excelente, doctor Pablo Sandoval. Tiempo exacto. Muy claro lo expuesto. Pasamos a la segunda rueda de diez minutos. Diez minutos para cada uno. Para el doctor Julio Calderón, una primera pregunta: ¿qué impacto ha tenido el crecimiento vertical en Lima Metropolitana y en las ciudades del interior del país? La segunda: ¿cómo se plantea actualmente la cuestión urbana en nuestras ciudades? Tercera: ¿qué enfoque urbano adoptar para el traslado de personas con discapacidad? Cuarta: ¿por qué en las ciudades el Estado se preocupa por la tributación y no por dar un mejor servicio público a los ciudadanos? Apelamos a su capacidad de síntesis, doctor, por el poco tiempo que tiene. Adelante con sus respuestas. 407 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Julio Calderón Cockburn Muchas gracias. Voy a empezar por la última pregunta. ¿Por qué el Estado se preocupa por cobrar tributos y no por un buen servicio a los ciudadanos? Bueno, hay dos tipos de tributos. Hay el tributo a la renta, o sea, el tributo al ingreso, y el tributo a la propiedad. El tributo a la propiedad va a las arcas municipales. ¿En qué se usa este tributo, el impuesto predial o alcabala? En pagar al personal, o sea, se le paga al alcalde, se les paga su dieta a los regidores, se les paga a los funcionarios municipales. Ese pago de impuestos permite hacer obras solo cuando hay suficiente recaudación. Por ejemplo, las municipalidades de San Isidro, San Borja y Miraflores, que creo que son en las que mayormente pagan sus impuestos la gente, hacen obras. Pero, si ya empezamos hablar de los distritos digamos del anillo barrial intermedio o de expansión, San Juan de Lurigancho, Carabayllo, etc., en estos distritos los que pagan impuestos están entre el 30% y el 50%. La mayoría no paga impuestos, por lo tanto, estas municipalidades solo tienen recursos para mantener a su propio personal. ¿Por qué se preocupan en cobrar tributos? Porque tienen que pagar al personal. ¿Por qué no dan un buen servicio? Porque lo que recaudan no les da para hacer obras y esa es la historia de las municipalidades. Incluso, aparte del presupuesto participativo, del FONCOMUN, hay el Programa de Mejoramiento Integral de Barrios - PMIB, que el Estado le da dinero a la municipalidad. Entonces, en la práctica, las municipalidades viven para hacer obras del dinero que les da el gobierno nacional. Hay ahí un problema. Es como algo que se muerde la cola. La gente no paga impuestos, la municipalidad no hace obras, y como no hacen obras, la gente no pagan impuestos. Esa es, más o menos, la situación. Dicho sea de paso, no hay estudios muy recientes sobre este tema. 408 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el caso del enfoque para personas en discapacidad, hay todo lo que se llama ahora “la ciudad inclusiva”, la ciudad para la gente, lo que supone articular los edificios, las viviendas, y sobre todo el transporte público, para las personas en discapacidad. Yo recuerdo que una vez estuve en Washington, en un bus, y en eso iba a subir una persona en silla de ruedas. El bus paro, se desprendió una plataforma para que entrara la persona, la persona entro, y el bus partió. Más o menos se demoró diez minutos todo esto, o sea, el bus estuvo parado diez minutos. Ese sistema de transporte esta adecuado a este apoyo a las personas en discapacidad, como también lo pueden ser los edificios. Es más, no en el transporte, pero si en los edificios hay leyes, pero lamentablemente no se cumplen. Yo me acuerdo de que, hace unos años atrás, estuve en una reunión en SEDAPAL, en la oficina de La Atarjea, y un dirigente vecinal del barrio donde yo hacia mi trabajo llego en silla de ruedas. Tuvieron que cargarlo, o sea, nuestros edificios no están en condiciones para atender a esta población. Hay leyes y el enfoque es de la ciudad inclusiva. El problema es que no hay voluntad política ni interés para adecuar la ciudad a las necesidades de estas personas, que son un porcentaje importante, 20% o 30% de la población, dependiendo del tipo de discapacidad. Bueno, yo diría que hay que implementar un enfoque de ciudad inclusiva. Esa es la respuesta. ¿Qué impacto ha tenido el crecimiento vertical en Lima Metropolitana y en el interior del país? Bueno, conozco más de Lima. En general, el crecimiento vertical tiene dos dimensiones. Por un lado, los macroproyectos, que son grandes unidades vecinales, grandes conjuntos habitacionales, de muchas hectáreas, por ejemplo, Sol de Collique, Los parques de El Agustino, Nuevo Alcázar, en el Rímac, etc. son grandes unidades vecinales, y por otro, edificios insertos en la malla urbana, o sea, que crecen como hongos aislados dentro de las manzanas. Evidentemente, los impactos son tremendos, por ejemplo, vaya usted al parque John Lennon, en San Miguel, un día 409 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sábado, a las seis de la tarde. No entra un clavo, o sea, ese espacio público, ese parque, quedo chico frente a la cantidad de edificios que se han hecho frente al mar. Claro, la alternativa seria usar la playa, pero uno de los impactos es que la verticalización reduce el espacio público, otros es que, dependiendo de la arquitectura del diseño, también puede aumentar la inseguridad ciudadana, cuando se hacen conjuntos habitacionales cercados por muros ciegos, en los que caminas a las siete de la noche y no hay nadie, y estás rezando para que no vengan y te asalten, o sea, hay un impacto negativo en la seguridad ciudadana. Ahora, ¿qué impacto tiene esto en términos del empleo? Es decir, la gente que vive en estos edificios verticales, ¿se demora menos en trasladarse? ¿Gasta menos en trasporte? No hay estudios sobre eso. Tendríamos que movernos en la hipótesis de que eso ha ocurrido; pero no tenemos todavía estudios de ese tipo. ¿Por qué se ha desarrollado la verticalización en el área central de clase media tradicional de Lima y no en los distritos obreros populares? Probablemente, por el gusto del cliente. El que quiere comprar, quiere vivir en San Miguel, no quiere vivir en La Victoria, no quiere vivir en el Rímac, entonces, hay un gusto del cliente en querer vivir ahí. ¿Hay aspectos que quiebran esto? Claro, por ejemplo, Los parques de El Agustino, ese asentamiento ubicado en lo que era el cuartel La Pólvora. La gente no quería ir, pero ahora que han ido están contentos, porque no es como ellos pensaban, que los delincuentes iban a invadir el conjunto. En realidad, ese proceso no se ha dado de manera importante. Entonces, la gente está contenta porque pueden, con el crecimiento vertical, tomar menos tiempo de desplazamiento, tener una casa propia, en el caso de las viviendas apoyadas por el sector público, las mensualidades no son muy altas, etc. Sin embargo, hay otros problemas, la organización de los edificios, las asociaciones de 410 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI propietarios, el congestionamiento del tráfico, un día de esto van a reventar las tuberías del desagüe, porque hay distritos donde, en una manzana, había ocho viviendas, y ahora viven quinientas familias. Eso significa que va a haber escasez de agua, ya lo hay, de hecho. Hay zonas de Miraflores y San Isidro que ya no tienen agua, por no hablar de otras zonas de la ciudad, y lo más probable es que, dentro de diez o quince años, esas tuberías revienten si es que no se cambian, o sea, los efectos son muy distintos. Lo único que yo quiero señalar acá es que vivimos en una ciudad donde no se planifica, es decir, se verticaliza, pero nadie sabe que va a pasar dentro de veinte años. ¿Por qué? Porque el gobierno da el bono, el subsidio, el constructor construye y se va, el vecino llega y vive ahí, pero nadie está pensando si va a faltar agua o va a reventar la tubería de desagüe dentro de veinte años. Ese no es su tema. Esa es la forma como se producen las ciudades en el Perú. Se producen sin ninguna planificación. ¿Cómo se plantea la cuestión urbana en nuestras ciudades? Bueno, esta es una pregunta muy compleja, que requeriría una respuesta muy larga, que yo no puedo dar en el tiempo que tengo. El planteamiento de la cuestión urbana ha tenido grandes épocas de aproximación. La Escuela de Chicago, hasta los años 60, y de ahí viene esta cuestión de la nueva Sociología Urbana que, como se ha mencionado, tiene una aproximación más estructuralista, que incluye las ideas de Henri Lefebvre sobre la producción del espacio, o sea, el espacio no es contenedor ni está dado140. El espacio es producido por la gente, por las clases sociales y, por supuesto, esta producción expresa las desigualdades que hay en la sociedad, porque no puede ser que vivamos en una sociedad desigual y la ciudad sea igualitaria, por lógica, eso no es posible. Y menciono Lefebvre porque él es el que orienta la mayor parte del estudio, de los estudios urbanos académicos en el mundo, o sea, 140 Henri Lefebvre. La producción del espacio. Editorial Capitán Swing. Madrid – España, 2013. 411 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI se sigue mucho a este autor, y yo creo que su planteamiento de la producción del espacio es lo que más se usa. Como ya se mencionó, hubo después todos los estudios culturales, los estudios del imaginario de la ciudad, que, en realidad, se complementan con el enfoque estructural. Puede haber versiones que digan que son antinómicos, pero hay, por ejemplo, posturas de otro autor muy conocido, Edward Soja, que ya falleció, que complementa los estudios culturales con la aproximación estructural. En América Latina, las aproximaciones de la economía urbana, de la economía espacial, en realidad, no han tenido mayor desarrollo, y la aproximación neo institucional, tipo Hernando de Soto, que ve todo el problema en el derecho, etc., y no en los problemas del mercado, fue una idea que se vendió bien en la década del 90 y en la primera década del siglo XXI, pero ya prácticamente ha desaparecido, o sea, no se usa. El mismo Banco Mundial ha eliminado su área de propiedad. En fin, eso es lo que tengo que decir. A grandes rasgos, creo que todavía predomina una aproximación crítica a los estudios urbanos, inspirados en la nueva Sociología Urbana, esto es Lefebvre más los estudios culturales, en una perspectiva de integrarlos. Gracias. Eduardo Arroyo Muchas gracias. Tenemos diez minutos para el doctor Pablo Vega Centeno. Paso a dictarle las preguntas. ¿Qué características tienen el fenómeno de metropolización en Lima Metropolitana y en las ciudades del interior del país? Segunda pregunta: ¿hasta qué punto hay una efectiva descentralización de los servicios urbanos en una ciudad como Lima Metropolitana y cómo se refleja esto en los espacios públicos y en la movilidad espacial? Tercera pregunta: ¿hay arquitectos, antropólogos, arqueólogos y otros estudiosos en 412 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI el desarrollo urbano o el caos de la ciudad se debe al capricho de las autoridades que no tienen un plan? Adelante, Dr. Pablo Vega Centeno. Pablo Vega Centeno Bueno, son diferentes aproximaciones. Yo, en mi presentación, me he concentrado en Lima Metropolitana. Primero, como hilo conductor, voy a hablar de Lima y, si me queda un espacio y no me excedo en el tiempo, hare referencia a los que son otras ciudades del país. ¿Por qué hago esta diferencia? Por la escala. En términos de población y de superficie, es completamente distinto. Respecto al fenómeno de la metropolización, en el caso de Lima, se habla de metropolización por el área de incidencia que puede generar el fenómeno de urbanización, pero ya no como clásicamente se le entendía, como un continuo urbano. Cuando hablamos de metropolización, estamos en ya más en una escala, como diría el sociólogo también fallecido François Ascher, de metapolis, es decir, unas polis que se expande sin necesidad de los continuos. Entonces, por las conectividades viales, yo puedo hablar que la metropolización genera un impacto en la ciudad de Lima, por ejemplo, hacia el sur, hasta Cañete, a veces un poco más, hacia el norte, hasta Huacho, al este, puede afectar a veces Canta, en fin, o sea, la metropolización ya no como una idea de continuo urbano, sino esa superficie de impacto que genera efectos en la manera en que la población vive y articula lugares y destinos, porque hay población de Huacho, de Canta o de Cañete, que se mueven, se desplazan, en ritmos cotidianos, hacia el corazón de Lima por necesidades cotidianas. Entonces, hoy día tenemos ese fenómeno, que se da en condiciones de total desigualdad, porque, en algunos casos, es algo que se resuelve en el día a día, por medio de transporte privado, en otros, supone estrategias de estancias temporales, por 413 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la precariedad de los medios de transporte con la que uno lleva a cabo esos desplazamientos. ¿Hasta qué punto hay efectiva descentralización de los servicios urbanos? En el estudio que realizamos podemos decir que las necesidades de abasto de los limeños están bastante distribuidas en la ciudad. No hemos encontrado muchos viajes que vayan fuera de la zona de residencia. Eso quiere decir que casi todos encuentran un centro de abasto, supermercados, shopping y otros, relativamente, en un punto no muy distante de su casa. Podemos decir, entonces, que el consumo tiene una distribución adecuada. En otras ofertas, sin embargo, en servicio educativo superior y, sobre todo, en empleo, lamentablemente, no hay una adecuada descentralización. Y es el empleo, por ejemplo, la necesidad de desplazamiento cotidiano, el que mayores viajes urbanos demanda. ¿Esto cómo se relaciona con los espacios públicos? En realidad, hablando de los espacios públicos, yo siempre pido hacer un matiz, porque dentro del tejido urbano, en la ciudad, los espacios públicos y privados se articulan y dan sentido a la ciudad, pero hay que distinguir espacios públicos de escala metropolitana, que son las centralidades urbanas, de lo que son los espacios públicos en escalas de vecindario. Entonces, ¿qué pasa en los espacios públicos? Vemos problemáticas distintas. Algo de eso Pablo Sandoval menciono, por ejemplo, pueden ocurrir experiencias de desigualdad y segregación en espacios públicos de vecindarios donde hay una cierta practica del residente de querer excluir al no residente; pero, en los espacios de centralidades tenemos dos niveles de desigualdad: uno, según la zona donde estoy en Lima, yo siento que el equipamiento es completamente distinto, la inversión pública es completamente distinta, entonces, Miraflores contrasta con cualquier otra centralidad importante de la ciudad, en ese sentido, en equipamiento. Además, tenemos las características 414 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI del espacio público que no son necesariamente inclusivas para el ciudadano de a pie. Entonces, ahí tenemos que el espacio público se vuelve expresión de desigualdad. ¿Qué pasó con los profesionales? Los profesionales han participado. Lima ha tenido planes de desarrollo en los años cuarenta, sesenta, setenta, tal vez con preminencia de arquitectos e ingenieros en el desarrollo. Ha faltado, creo yo, nutrirse mejor de la investigación de las ciencias sociales. Probablemente, uno de los mejores planes, en términos urbanísticos que se ha hecho, es el Plan Piloto del año ’49, pero no se nutrió, por ejemplo, o no tuvo el tiempo de nutrirse de los estudios que, unos años después, publicaría José Matos Mar. Entonces, ahí había una insuficiencia de no ver ciertos fenómenos que estaban comenzando a ocurrir en el caso de Lima. El investigador aporta, genera conocimiento y propuestas, y tiene que haber una buena mistura, efectivamente, con decisiones políticas, ¿Qué pasa con las autoridades en el caso peruano? Las autoridades tienen miedo al largo plazo. El problema es que, enfrentar esas políticas, exige largo plazo, y la estructura de la organización política privilegia el corto plazo. Los alcaldes no quieren hacer un proyecto que lo vaya a inaugurar ocho años después otra persona, entonces, hay ese tipo de defectos. Además, esto está relacionado con lo que muy bien señalo Julio, del juego de actores e intereses que están detrás. Entonces, hay que ver esa mistura. Me queda un minuto y medio para mencionar que pasa con el Perú. Acá el tema es que el estudio de lo urbano, no metropolitano, exige otras categorías analísticas, porque tenemos, por ejemplo, que hay ocho millones de habitantes que viven en centros considerados urbanos menores de cien mil habitantes a dos mil o mil habitantes, y para aproximarnos a esos estudios urbanos tenemos que tener elementos de movilidad muy distintos. Se trata de población que no hace diferencia entre lo urbano y lo rural. Lo urbano-rural es una 415 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI categoría que no sirve, porque la población articula campo y ciudad con parte de su vida cotidiana, articula viajes interprovinciales de un centro poblado a ciudad como parte de su vida cotidiana, entonces, la movilidad necesita entenderse como un fenómeno no intraurbano sino extraurbano y, por lo mismo, nuestra aproximación al espacio público va hacer insuficiente, porque mucha de la noción espacio de encuentro está relacionado con el entorno, a extramuros del continuo urbano. El espacio público, para muchos de los centros poblados, esta fuera, es la campiña, que tiene un valor para el habitante del centro poblado o del centro urbano, aunque no tenga un formato de espacio público diseñado con ese propósito. Muchas gracias. Eduardo Arroyo Muchas gracias, doctor Pablo Vega centeno, Ya faltando muy poco para el final, dos preguntas para el doctor Pablo Sandoval López. La primera: ¿cuál es la agenda de la antropología urbana en nuestro país? Segunda pregunta: ¿de qué modo están presentes los problemas de inseguridad ciudadana y violencia en la agenda urbana? Adelante, doctor Sandoval. Pablo Sandoval López Muchas gracias. Bueno, las agendas son muy diversas. Yo quisiera, en todo caso, contestar las dos preguntas de esa manera. Hay agendas diversas. Algunas son una suerte de continuidad de agendas de décadas anteriores y otras son nuevas. En todo caso, yo quisiera insistir en algunos temas que, me parece, valdría la pena repreguntar o explorar de una manera etnográfica en el actual contexto, además que valdría la pena ser parte de un plan mucho más complejo de indagación. La experiencia de segregación o las 416 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI exclusiones culturales, sociales y espaciales en la ciudad. Esto, que ha sido parte de indagaciones históricas, sociológicas y antropológicas en las décadas previas, valdría la pena volver a preguntarse e investigar en la actualidad, cómo se vienen reconfigurando en el contexto global que estamos viviendo y, en particular, en las ciudades peruanas, es decir, se necesita esa información cualitativa y habría que reinventar, también, los abordajes metodológicos cualitativos para el actual contexto, que permita, de algún modo, recuperar esas experiencias de segregación, de exclusión, que se vienen dando en el actual contexto. Me parece que tiene que ver, un poco, en el marco de esa desarticulación espacial de la ciudad, con lo que anteriormente se llamaba como cultura de la pobreza, no sé si llamarlos guetos o, más bien, espacios en los que está ocurriendo procesos de relocalización en la ciudad. Otro tema, vinculado a la antropología urbana, tiene que ver con el problema de la inseguridad y la violencia. En ciertas zonas de la ciudad, digamos, se han generado formas específicas de sociabilidad alrededor de la violencia, es decir, hay geografía urbana especificas donde se han producido y se siguen produciendo sociabilidades muy específicas alrededor de la violencia, que me parece muy importante analizar, para ver cómo surgen y se organizan estos circuitos de circulación, de información de los barrios frente a la inseguridad. Discursos, información, circulación de los cuerpos, circulación también de las personas, que tienen un impacto en el diseño de políticas públicas de prevención de la violencia. Muchas veces, las reacciones que se tiene o las políticas públicas de seguridad, son ciegas a estas temporalidades de la violencia, que ameritan una indagación sociológica y antropológica mucho más precisa. En todo caso, yo quiera plantear una agenda posible de investigación en torno a cómo se están reconstruyendo las experiencias de segregación, de exclusión, en la ciudad y, por otro lado, cómo se vienen creando sociabilidades especificas alrededor 417 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de la inseguridad y la violencia, que están asociadas a la exclusión social. Es decir, no hay una relación causal entre pobreza y violencia en la ciudad, necesariamente, pero sí creo que es un tema muy importante de indagación en una posible agenda de investigación antropológica y sociológica a futuro. Muchas gracias. Eduardo Arroyo Muy bien. Hemos finalizado la sexta mesa del taller Formación e investigación en Ciencias Sociales en el Perú de hoy, tratando el tema La ciudad y los problemas urbanos. Agradezco, de modo personal y también como decano nacional del Colegio de Sociólogos del Perú y miembro directivo de la Asociación Latinoamericana de Sociología - ALAS, a CONCYTEC, por la buena organización de estos talleres y la excelente elección de los expositores. 418 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 419 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 420 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 7 AGRICULTURA FAMILIAR, SEGURIDAD ALIMENTARIA Y PROPIEDAD DE LA TIERRA 421 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 7 AGRICULTURA FAMILIAR, SEGURIDAD ALIMENTARIA Y PROPIEDAD DE LA TIERRA ¿A qué refiere el concepto de agricultura familiar en el Perú? ¿Qué tan importante es para pensar nuestras políticas públicas en materia agraria y rural? ¿De qué modo el concepto de agricultura familiar incorpora a las comunidades campesinas y comunidades nativas de nuestro país? ¿Cuál es la situación de la agricultura familiar en el Perú? ¿Cuál es la situación de nuestras comunidades campesinas y amazónicas como productores agrarios? ¿En qué medida la confluencia de las tecnologías de riego tradicionales y modernas ha contribuido a resolver los problemas que afectan a la agricultura familiar en costa, sierra y selva? ¿Qué tan importante es la planificación territorial para el desarrollo de la agricultura familiar en el país? ¿Cuáles son las ventajas y desventajas que ofrece el territorio para el desarrollo de la agricultura familiar? ¿Cómo podemos hacer para articular, desde una mirada territorial, a los distintos niveles del Estado, y de estos con el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil, en favor del desarrollo de la agricultura familiar en el país? ¿Cómo abordar, desde una mirada territorial, el desarrollo de la agricultura de subsistencia en el país? ¿Otra mirada es posible? ¿Cuál? ¿Cómo ha afectado la pandemia del COVID – 19 a las comunidades indígenas y amazónicas y a los pequeños productores que viven de la agricultura familiar en el país? ¿Qué tanto contribuye la agricultura familiar a la alimentación en el país? ¿Cómo impacta el modelo actual, que prioriza la agroexportación y la importación de alimentos, en la población peruana, en el ámbito urbano y rural? ¿Qué impacto 422 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tiene la agricultura de exportación en nuestra economía y en las familias de los peruanos? ¿Seguridad o soberanía alimentaria? ¿Qué enfoque es el más adecuado para nuestra política alimentaria? ¿Se están sustituyendo alimentos producidos en el país por otros, más baratos, que provienen del exterior? ¿Bajo qué términos corresponde hablar de una política de seguridad o de soberanía alimentaria en el país? ¿Qué tan importante es promover el desarrollo de mercados locales, desconcentrados, que prioricen la producción local de alimentos? ¿De qué modo podemos agregar valor a los alimentos que produce la agricultura familiar, mejorando su posición en el mercado? ¿Cómo afecta el problema de la concentración de tierras al desarrollo de la pequeña y mediana agricultura en el país? ¿Bajo qué términos corresponde hablar de la necesidad de realizar una nueva reforma agraria en nuestro país? En esta mesa de trabajo, bajo la conducción de Fernando Eguren, Ricardo Fort, Alejandro Diez y María Luisa Burneo conversan en torno a estas preguntas, desde distintas miradas, partiendo de su experiencia de trabajo en la investigación y en la academia, que seguidamente pasamos a desarrollar. Fernando Eguren Buenos días a todos y todas. Tenemos el placer de presentar esta mesa, que incluye tres temas, Agricultura Familiar, Seguridad Alimentaria y Propiedad de la Tierra, y el desafío es ver cómo enlazamos entre ellos. El tema de agricultura familiar en el Perú, con ese término de agricultura familiar, es relativamente nuevo. Acá la preocupación ha estado sobre todo volcada a lo que es la economía campesina y, más recientemente, a lo que son las poblaciones amazónicas. Nos viene un poco desde fuera este concepto de 423 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI agricultura familiar, que es un poco la respuesta a la elevación en la agenda nacional e internacional de problemas como la visión al futuro sobre la seguridad alimentaria, el calentamiento global, la persistencia de la pobreza, el deterioro de los recursos naturales, etc., que ha hecho que se comience a mirar a este amplísimo sector de la pequeña agricultura, ahora denominada agricultura familiar, como una agricultura qué es la que mejor puede responder a estos desafíos. Ignorada hasta finales del siglo pasado, ahora es visibilizada. En las décadas pasadas, este tipo de agricultura era vista como una agricultura del atraso, que estaba destinada a su desaparición, y el futuro era la agricultura industrializada, etc. Luego, se ha ido analizando los efectos negativos sobre la posibilidad de sostener ese tipo de agricultura industrializada, entonces, por contraste, ha comenzado a tomarse mucha más atención a la importancia de la agricultura familiar. La FAO estima que hay unos 570 millones de unidades productivas en el mundo, de las cuales 500 millones (88%) es lo que podría denominarse como agricultura familiar y, de esos 500 millones, más del 80% son de menos de dos hectáreas, y su papel en la seguridad alimentaria es fundamental. Los países adaptan la definición de agricultura familiar a sus propias realidades. En el caso del Perú se estima, aproximadamente, en 2 millones de unidades agropecuarias las que pueden calificarse como de agricultura familiar. Y sobre esto, como se acaba de señalar, hay debates académicos, pero también entre los diferentes países, sobre lo que se entiende por agricultura familiar, porque el concepto se va adecuando a la realidad de cada país. En el caso del Perú, digamos, la definición más amplia es un predio conducido por una familia que posee tierras, generalmente limitadas, en la que los familiares son la principal fuerza de trabajo, no contratan 424 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI trabajo asalariado o lo hacen eventualmente. Esta es la definición más general. Ahora, tomemos en cuenta que la agricultura familiar es una categoría que engloba una gran diversidad de grupos sociales, hay pequeños agricultores comerciales, hay comunidades campesinas, hay poblaciones nativas, hay los que están vinculados al mercado o más hacia el autoconsumo, los que hacen monocultivos, incluso exportan, o los que hacen policultivos, etc. Es un universo bastante heterogéneo que reclama, también, políticas diferenciadas. Si se unen los riesgos de solamente hablar de agricultura familiar, sin consideramos la heterogeneidad que esta encierra, es provocar medidas homogéneas ante una realidad que es bastante heterogénea. El año 2014, las Naciones Unidas lo declararon como el Año Internacional de la Agricultura Familiar, digamos, como una muestra para llamar la atención sobre la importancia para que los gobiernos apoyen este tipo de agricultura141. Luego, se declara el Decenio de las NN.UU. de la Agricultura Familiar (2019 - 2028), en el que actualmente estamos. Ahora, he estado revisando los tres últimos SEPIAS, Seminario Permanente de Investigación Agraria (Puno – 2019 -, Cajamarca – 2017 – y Arequipa - 2015), que se realizan cada dos años y publican las ponencias que se presentan. En los tres últimos SEPIA, en la publicación, que suma alrededor de 2,500 páginas, la palabra agricultura familiar aparece en no más de 20 a 25 veces, o sea, todavía no es un término que logre calar, aunque es obvio que se estudia lo que es la agricultura familiar, a través de lo que son las comunidades, la pequeña agricultura, etc. Y bueno, oficialmente, en el Estado, ha sido incorporado este término de agricultura familiar. Hay una Estrategia Nacional de 141 El Año Internacional de la Agricultura Familiar (AIAF), en el 2014, tuvo como objetivo aumentar la visibilidad de la agricultura familiar y la agricultura a pequeña escala al centrar la atención mundial sobre su importante papel en la mitigación del hambre y la pobreza, la seguridad alimentaria y la nutrición, para mejorar los medios de vida, la gestión de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y lograr el desarrollo sostenible, en particular en zonas rurales. 425 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Agricultura Familiar 2015 – 2021 – ENAF, hay la Ley de Promoción y Desarrollo de la Agricultura Familiar (Ley No. 30355), hay un Plan Nacional de Agricultura Familia 2019 – 2021 (DS No. 007 – 2019 - MINAGRI), etc. ¿Por qué vincularlo con la seguridad alimentaria? Primero, porque esta pequeña agricultura familiar, básicamente, produce alimentos. No solo alimentos, pero principalmente produce este tipo de productos. En muchísimos países, además, incluyendo el Perú, su posición es estratégica para garantizar la seguridad alimentaria de la población. Esta sensibilidad sobre la importancia de la pequeña agricultura, como soporte de la seguridad alimentaria, se ha agudizado bastante después de la crisis de la elevación de los precios de los alimentos, en el año 2008, y, además, porque se considera que la agricultura familiar es bastante más sostenible que otras formas alternativas de agricultura. Hay una serie de problemas también vinculados a ella. ¿Hasta qué punto la agricultura familiar es capaz de, digamos, afrontar el desafío de una demanda creciente de alimentos? ¿Qué cambios tecnológicos tendrían que ocurrir para que produzcan los alimentos necesarios para esta creciente demanda? Y hay cosas interesantes también. Aparentemente, la agricultura familiar ha mostrado bastante resiliencia en el actual contexto de pandemia. Revisando algunos datos del Ministerio de Agricultura, más o menos, se ha mantenido. Se ha reducido, digamos, pero moderadamente, los avances de las siembras de alimento que están bajo la responsabilidad, en gran parte, de la agricultura familiar. ¿Y que tiene todo esto que ver con el tercer término del título, es decir, con la propiedad de la tierra? Bueno, ahí hay varias cosas, ¿no? Hace años, en los programas de titulación de tierras, se considera que es importante tener la seguridad sobre la tenencia de la tierra y, para eso, hay que titular. Hay problemas no resueltos 426 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sobre las diferentes formas de propiedad. La propiedad individual es la tendencia oficial; pero no es la única forma de propiedad. Hay la propiedad comunal, hay lo reclamos territoriales, etc. Sería un despropósito ignorar su importancia y también su utilidad. Tenemos, por otro lado, un tema que no ha sido muy estudiado, que es el de la concentración de la propiedad de la tierra, sobre todo, en la costa, en nuevas áreas que han sido habilitadas gracias a las grandes obras de irrigación y que se están dedicando, básicamente, a la exportación. Y también otra dimensión es la competencia por el uso del suelo: exportación, mercado interno, alimentos, biocombustibles, bosques, agricultura, etc. Entonces, estos tres temas, agricultura familiar, seguridad alimentaria y propiedad de la tierra tienen más de una conexión y, por lo tanto, hacen que esta mesa sea sumamente interesante y, al mismo tiempo compleja. Me cabe ahora la satisfacción de presentar al primer expositor de esta mañana, que Ricardo Fort, que hará uso de la palabra por veinticinco minutos. Ricardo, el micro es tuyo. Ricardo Fort Muchas gracias, Fernando, y felicitaciones al CONCYTEC, por esta iniciativa que, me parece, muy interesante, y por invitarnos además a las ciencias sociales a participar, que a veces esta relegada de estas discusiones. Yo voy a aproximarme al tema, Fernando, colegas, desde una mirada un poquito diferente a los tres temas del título, quizá, pero que se va a complementar muy bien, espero, con las presentaciones de Alejandro y de Mari. Mi entrada va a ser desde el territorio. Tiene como título Territorio y Agricultura Familiar: Avances y Agenda. Voy a tratar de establecer y de hablar sobre la importancia de mirar el territorio para entender 427 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI mejor las estrategias de desarrollo de lo que llamamos ahora agricultura familiar. Voy a presentar algunos avances y trataré de dejar algunas pautas para agenda de investigación y cosas que faltan. Es un poco extenso, voy a ir rápido, porque después tenemos un tiempo para discutir más. Lo primero que voy a hablar es sobre la importancia de entender la importancia del territorio, y mi redundancia es apropósito. Segundo, voy a tratar de plasmar algunos consensos básicos, pero creo que incompletos, para entender sobre todo posibilidades de estrategias para el desarrollo rural. Y, luego, como tercer punto, voy a plantear algunas ideas de las cosas que hemos venido avanzando, de cómo mirar el territorio para desarrollar o pensar en oportunidades para la pequeña agricultura, para el desarrollo territorial y, al final, quiero plantear algunas posibilidades desde la biodiversidad, como potencial de estos territorios y de innovación. 1) Dinámicas territoriales Entonces, lo primero. Para ponernos en contexto, estas son imágenes satelitales de cuatro de las principales zonas de producción agrícola súper productivas en el mundo. Están a la misma escala y podemos ver ahí partes de Inglaterra, EE.UU., el Delta del Nilo e, incluso, las pampas argentinas. Y vemos, pues, territorios verdes, extensos, conectados con ciudades intermedias. 428 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 1 IMÁGENES SATELITALES DE LAS PRINCIPALES ZONAS DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA EN EL MUNDO Estos son las imágenes de los valles más productivos del Perú, a la misma escala. Lo que quiero resaltar es como el territorio marca la pauta de dónde hay posibilidades de desarrollo, sobre todo agropecuario, y cuál es la conectividad de estos territorios. Miren el tamaño de la escala, o sea, si no entramos y entendemos las dificultades que plantea el territorio complejo, como el nuestro, entonces creo que se hace difícil bajar luego y, en particular, plantear otras opciones que pueden ser más específicas. 429 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 2 IMÁGENES SATELITALES DE LAS PRINCIPALES VALLES DE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA EN EL PERÚ Y eso tiene que ver, también, con las posibilidades de conectividad y acceso al mercado. Este es el mapa de rutas actual que tenemos en el Perú. Y el otro, es el mapa del Qhapaq Ñan, 500 años atrás. El mapa es casi el mismo, porque el territorio no deja mayores posibilidades de expansión y de conectividad por otros lados que no sean estos. Es un territorio sumamente complejo, que limita, pero a la vez, creo yo, genera necesidad de discusión sobre opciones para el desarrollo de los territorios y de las personas que los habitan. 430 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 3 CONECTIVIDAD Y SISTEMA DE CIUDADES EN EL PERÚ ACTUAL Y EN LA ÉPOCA INCAICA Y la relación de esto con lo que voy a hablar es súper clara. Si nosotros vemos mapas satelitales de lo que se llama light pollution (contaminación lumínica), que son imágenes de cómo se ve desde el espacio la conectividad de los territorios, en base a las luces que se generan, sobre todo, en las ciudades y en los corredores, este es el Perú. Así se ve el Perú. Y así se ve la conectividad de Lima con el resto de las ciudades, que están marginadas y pocos conectadas. Y, sin ir muy lejos, así se ve Ecuador y Colombia, para no hablar de Brasil, Argentina o EE.UU. La posibilidad de conectar ciudades grandes con ciudades intermedias, con espacio rurales, es fundamental para cualquier estrategia de desarrollo. La tienen otros países. Nosotros no lo tenemos. Ese es mi punto de entrada. 431 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 4 CONECTIVIDAD Y SISTEMA DE CIUDADES EN PERÚ, ECUADOR Y COLOMBIA 432 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 2) Marco conceptual Entonces, viendo esto, cuales son, digamos, algunos de los consensos básicos que nosotros hemos podido recoger en toda estrategia de desarrollo rural que se vienen discutiendo, sobre todo con mirada territorial, en las últimas décadas. Básicamente, hay un conceso sobre la necesidad de mirar el territorio, claro, y complementarlo con intervenciones, proyectos, que sean multisectoriales y complementarios entre sí. No basta con la mirada desde un solo sector, sino que hay que articular con los distintos sectores. Un segundo consenso es que esa división de estrategia para reducir pobreza o para aumentar productividad, es un falso dilema. En realidad, tiene que mirarse el territorio con una lógica de donde aplicamos qué tipo de políticas y con ambos componentes, a la vez, como procesos fundamentales para promover dinámicas de crecimiento y desarrollo sostenible y socialmente incluyentes en estos espacios. El tercero es que, desde el estado o desde la sociedad civil, es poco lo que se puede hacer si no se incluye al sector privado, si no se llevan a cabo sinergias público – privadas, como un potenciador clave de intervenciones más efectivas en el ámbito rural. Y, por último, tenemos siempre que pensar en una explotación sostenibles de los recursos naturales e incorporar medidas de mitigación y adaptación del cambio climático y otros shocks. Entonces, en base a eso, nosotros venimos trabajando y varios usan este tipo de esquemas. 433 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 5 ESTRATEGIA DE DESARROLLO RURAL SOSTENIBLE Y SOCIALMENTE INCLUYENTE Mejora de las condiciones de calidad de vida de la población Reducción de la pobreza y barreras a la Ganancias de productividad AG y NAG movilidad social Identificación y Consolidación de Inclusión social aprovechamiento de oportunidades productivas oportunidades productivas e innovación Protección y asistencia Activos familiares Activos públicos social Infraestructura complementarios Infraestructura básica económica Servicios económicos Gobernanza rural (nivel Mapeo de (innovación) mínimo) potencialidades Consolidación y apertura productivas Gestón RRNN de mercados Servicios económicos Gobernanza rural Gobernanza rural (consolidación) (articulación) Gestión RRNN Gestión RRNN Gestión Recursos Naturales y CC ¿Cuáles son los tipos de intervenciones o proyectos que se pueden aplicar en territorios rurales, complejos, con la idea de mejorar las condiciones de la calidad de vida de la población que vive en esos espacios? Se pueden dividir, digamos, en políticas, estrategias o proyectos que tengan como objetivo apuntar a la reducción de la pobreza y mover barreras sociales o hacer ganancias de productividad, sea en actividades agrícolas o no agrícolas. El problema de estos marcos es que nunca sabemos qué cosa aplicar, a quién, y en dónde. Entonces, terminamos, muchas veces, en base a esos mismos consensos -y, por eso, decía que creo que son incompletos-, sin saber cómo priorizar ese tipo de intervenciones, dependiendo de cuáles son las necesidades o las oportunidades de los territorios o de las personas. 434 Institucionalidad Rural Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, si nosotros tuviéramos una idea de cómo articular las políticas de inclusión social, la de identificación de oportunidades o la de consolidación de oportunidades económicas, en base a un criterio de los territorios, sería más fácil ordenar y priorizar las políticas y, probablemente, responder mejor a las necesidades. Y aquí un ejemplo de cómo eso no viene ocurriendo en el Perú. Este es un estudio que hicimos con Marisa Remy y Héctor Paredes, hace ya algunos años, donde tratábamos una categoría simple de espacios rurales 1, 2 y 3, en la que los espacios rurales 1 eran los más conectados, los más avanzados, los que tenían mejor tecnología, y los espacios rurales 3 los más retrasados. Y lo que veíamos era que la inversión pública de los últimos años iba en sentido contrario de los que nos decían la lógica común. En los espacios donde había más necesidad de políticas de apoyo social, de servicios básicos, había menos inversiones en este tipo de proyectos, y al revés en los otros, donde había probablemente más necesidades de proyectos productivos, de acceso al mercado, se invertía menos. Figura 6 DESAJUSTE ENTRE ASIGNACIÓN DE RECURSOS Y NECESIDADES PRIORITARIAS G5: Composición del PIM por mil habitantes Rural 1 Rural 2 Rural 3 100% 90% 28.9 33.2 23.1 26.4 80% 32.2 70% 60% 30.2 29.6 50% 44.6 61.2 39.4 40% 30% 20% 40.9 37.3 29.0 28.4 10% 15.7 0% Incremento de activos Activos públicos Servicios económicos Calidad de vida Calidad de RRNN (familias) Fuente: Fort, Remy & Paredes, 2015. 435 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y, si lo mirábamos sobre el territorio, esos proyectos no se completaban entre sí, es decir, donde el Estado ponía algún tipo de carretera no era el mismo sitio donde ponían la irrigación o no era el mismo sitio donde invertían en activos de los hogares. Figura 7 LIMITACIONES DE LA COMPLEMENTARIEDAD TERRITORIAL DE LOS RECURSOS INVERTIDOS Fuente: Fort, Remy & Paredes, 2015. Entonces, esas complementariedades en el territorio no se encuentran presentes. Ahora, ¿Cómo vinculo esto a los temas de agricultura familiar? Creo que la introducción de Fernando fue muy interesante porque, más allá de la discusión de como calcular cuántas personas, cuántas unidades, hay en agricultura familiar. ¿Quiénes son? ¿Dónde están? Lo importante es pasar hacia algún tipo de tipología, que se ha tratado de hacer antes. Nosotros hemos trabajado una, hace poco, con el Ministerio de Agricultura, en base a mapas de pobreza de productores agrícolas y, claro, como en muchas otras, lo que encuentras es que más del 90% de 436 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI los agricultores en el Perú pertenecen a la agricultura familiar, que pueden ser de distintos tipos, ósea, hay muchos en agricultura de subsistencia (AFS), digamos, con dificultades muchos más grandes, pero hay algunos en transición (AFT I y AFT II) o consolidadas (AFC). Figura 8 UNIDADES AGROPECUARIAS DE LA AGRICULTURA FAMILIAR EN EL PERÚ Tipo AF AFS AFTI AFTII AFC Porcentaje 68% 15% 13% 4% Cantidad UAs 1,446,731 319,701 270,240 91,610 Distribución de la AF 4% 13% 94% UAs son Agricultura Familiar 15% 68% AFS AFT I AFT II AFC Entonces lo clave, yo diría, más que estas tipologías y estos cálculos, es decir, ok, ¿dónde están los agricultores familiares? ¿Hay alguna forma de ubicarlos en el territorio? Y, la verdad, es que, como vemos aquí, si bien hay algunas concentraciones en algunos espacios, hay agricultura familiar en todos lados y, en todo el Perú, aún en las zonas más ricas, hay algún tipo de agricultura familiar. 437 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 9 UNIDADES AGROPECUARIAS DE LA AGRICULTURA FAMILIAR EN EL TERRITORIO Entonces, ¿cómo aproximarnos desde las políticas al agricultor familiar? Es muy difícil, sin tener en cuenta en qué espacio del territorio se encuentran, y eso tiene que ver con una mirada más de marco conceptual, que se viene promoviendo desde hace tiempo, 438 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI del desarrollo territorial, que lo que dice es que, en verdad, hay distintas opciones, dependiendo no solamente de los activos que tienes o del tipo de agricultor que eres, sino también del entorno en el que te encuentras. Entonces, nosotros podemos encontrar agricultura familiar de subsistencia en entornos favorables o desfavorable y, probablemente, no sean las mismas estrategias de intervención en un lado o en otro, así el productor pueda ser similar. Y, para eso, hemos venido trabajando un intento de integración de algunos marcos conceptuales, que vinculan al territorio con la agricultura familiar y con las cadenas de valor, con una lógica, además, de escalera de progreso, en términos de territorios, y no específicamente en términos de productor, es decir, vamos promoviendo y moviendo territorios que están más atrasados y tienen menos oportunidades a través de la identificación de sus oportunidades, para que sean cada vez más dinámicos y tengan más potencial productivo. Figura 10 MARCO CONCEPTUAL Y TEORÍA DEL CAMBIO DEL DESARROLLO RURAL 439 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 3) Estrategias de desarrollo territorial Entonces, lo que les voy a presentar ahora es cómo estamos pensando nosotros en implementar este tipo de estrategias, y aquí es donde hay una agenda abierta, que se puede discutir, porque hay muy poco trabajo. Felizmente, en el sector público peruano ya ha calado mucho la idea de las estrategias territoriales. El Ministerio de Agricultura, el Ministerio de Economía y la PCM han sido muy receptivos a estos trabajos, y esperemos que se implementen pronto. Lo que proponemos nosotros es hacer una mirada detallada de como son los potenciales productivos del territorio peruano, en base a dos grandes grupos: la estructura territorial, es decir, características estructurales y no coyunturales, que tienen que ver con el acceso al mercado, las dinámicas territoriales, la conectividad; y, luego, la estructura productiva, tanto agropecuaria como de otros sectores, y en base a eso, estamos calculando lo que llamamos potencial productivo afectivo para cada territorio del país. 440 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 11 DETERMINACIÓN DEL POTENCIAL PRODUCTIVO EFECTIVO Nodos Población y densidad Servicios Financieros, logísticos, administrativos Estructura Luminosidad territorial Corredores Rutas óptimas Índice de tránsito Potencial productivo efectivo Potencial productivo agropecuario bruto Hectáreas equivalentes Cobertura vegetal Estructura Capacidad de uso mayor productiva Potencial turístico bruto Potencial acuícola bruto Entonces, la mirada estructural tiene que ver con las imágenes que les mostraba de conectividad y de los nodos urbanos. Podemos mirar distintos tipos de nodos urbanos en los territorios y la conectividad de los mismos, que es de distinto orden. Mientras más oscuro aquí es más transitado, digamos, hay más conectividad entre esos modos. Y eso lo tenemos ya para todo el Perú. 441 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 12 DETERMINACIÓN DEL POTENCIAL PRODUCTIVO EFECTIVO Y si, a eso, le sumamos algunos indicadores de potencial, es decir, la cantidad de tierra agrícola en producción o con capacidad de producción o irrigada o de buena calidad, etc., podemos comenzar a ver a niveles bien bajos, porque existe la información, algunos indicadores de donde hay más potencial y que tipo de potencial, y nosotros trabajamos este indicador que se llama potencial agropecuario afectivo, que combina la potencialidad del territorio con la conectividad y el acceso al mercado. 442 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 13 POTENCIAL AGROPECUARIO BRUTO Y EFECTIVO Entonces, en esta zona de San Martín, por ejemplo, encontramos un espacio verde oscuro que tiene mucho posible potencial, pero que está totalmente desconectado del resto, ósea, el potencial efectivo es más bajo, que se puede ampliar, obviamente, con mejor conectividad, por ejemplo. Y esa es la idea de lo que venimos trabajando, y podemos agregar a esto, como ya hemos hecho, potencial acuícola, potencial de turismo, potencial minero o cualquier otro. Y eso nos da un mapa a nivel de todo el Perú, que es con el que venimos trabajando. 443 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 14 POTENCIAL EFECTIVO A NIVEL NACIONAL Ahora, un tema interesante es que cuando miramos a nivel de distrito. Si bien hay muchos distritos que tienen algunos de los 444 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI distintos tipos de potencial, existen algunos que no cuentan con ninguno de estos potenciales, que es muy bajo. Esas suelen ser los espacios que concretan mayor pobreza y marginalidad. Entonces, tenemos que entender también qué opciones podemos plantear desde la política pública para esos espacios es sumamente importante. Figura 15 DISTRIBUCIÓN DEL POTENCIAL PRODUCTIVO A NIVEL NACIONAL Número de distritos por nivel de potencial, por actividad Potencial Agrícola / Pecuario Minero Acuícola Turismo Alto 525 16 291 151 Medio 550 30 230 124 Bajo 405 8 197 522 Sin potencial 320 1,746 1,082 1,003 223 distritos que cuentan con potencial alto en dos o más actividades 166 distritos sin potencial en ninguna de las actividades revisadas Unidades Agropecuarias por tipo de potencial Agrícola + Agropecuario + Pecuario Potencial # UA Promedio UA Alto 869,504 1,659 Medio 833,714 1,521 Bajo 337,567 833 Sin potencial 153,856 481 Lo conecto con agricultura familiar del siguiente modo. Cuando nosotros correlacionamos los espacios más productivos, en términos de este potencial, con agricultura familiar, lo que encontramos es lo que vemos en este gráfico. Los espacios de menor potencial productivo, los que tienen bajo o medio, tienen mucha concentración de agricultura familiar, de pequeña producción, que los espacios de potencial alto o muy alto. Sin embargo, hay agricultura familiar incluso en estas. Y ese potencial efectivo explica 445 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI mucho del porcentaje de agricultura familiar, incluso más allá de otras variables geográficas o de algún otro tipo. Figura 16 TERRITORIO VERSUS AGRICULTURA FAMILIAR Distribución del porcentaje de AFS Efectos fijos (Disminución en %AFS con respecto a según tipología de potencial efectivo potencial efectivo “Bajo”) 3 Potencial efectivo [1] [2] [3] [4] [5] Muy alto -0.281*** -0.273*** -0.194*** -0.196*** -0.134*** Alto -0.213*** -0.211*** -0.153*** -0.140*** -0.0997*** Medio -0.0684*** -0.0557*** -0.0404*** -0.0371*** -0.0233*** 2 Controles incluidos Potencia acuícola y turístico NO SI SI SI SI Superficie total (In) NO SI SI SI SI Altitud NO NO SI NO NO 1 N° productores NO SI SI SI SI Todos Muy alto Región NO NO NO SI NO Alto Cuenca NO NO NO NO SI Medio 0 Bajo R2 0.128 0.212 0.268 0.343 0.441 0 2 4 6 8 10 En la regresión [5] se corrigen los errores estándar con clústeres a nivel cuenca Porcentaje de AFS Entonces, la pregunta que nosotros nos hacemos y que venimos trabajando es: ¿cómo podemos usar esta mirada territorial y esta idea de potencial para distinguir estrategias de política pública que apunten a los distintos tipos de territorios? Y, para eso, hemos planteado dos rutas. Partiendo de un Potencial Productivo Efectivo - PPE determinado, cada territorio tiene dos rutas posibles para mejorar su desarrollo económico: Ruta 1: Aumentar el PPE del territorio Eso se puede hacer a través de mejoras en la cantidad o calidad de la tierra agrícola o mejorar el acceso al mercado y servicios. Mejorar carreteras. Mejorar riego. Una política que pocos se discute es aumentar la creación de nuevos mercados. Y esto es política de ciudades intermedias. Por ejemplo, si la dificultad del potencial 446 Densidad Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI efectivo de un territorio es que no tiene un mercado cerca, porque no hay espacios urbanos y no hay conectividad, eso es una política pública que aquí no se hace y no se entiende, pero que se ha hecho en todas partes del mundo. Ruta 2: Aprovechar el potencial existente del territorio. Dentro del potencial efectivo actual, cómo pasamos de lo que nosotros llamamos “no realizado” a “realizado”, es decir, cómo mejoramos, en base a lo que ya se tiene, las opciones de desarrollo en ese territorio. Y eso se ve, más o menos, en esta figura, como tratamos de saltar gradualmente los territorios. para tener mayor potencial o mayor efectividad de ese potencial. Figura 17 AUMENTAR EL POTENCIAL EFECTIVO DEL TERRITORIO APROVECHANDO EL POTENCIAL EXISTENTE Y esto lo tenemos mapeados a nivel de espacios bien pequeños, como microcuencas, casi a nivel de país, en ambos casos. 447 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 18 TERRITORIOS CON POTENCIAL PRODUCTIVO EFECTIVO EXPANDIBLE Esto permite, además, comenzar a ver con modelos de regresión o de evaluación de impactos de algunas políticas, cuáles son las políticas que funcionan mejor para cada uno de esos tipos de territorios. Aquí falta mucho por investigar. Nosotros hemos encontrado impactos muy importantes, en términos de aumentar las áreas bajo riego o aumentar la conectividad, sobre todo, para pasar de potencial bajo a potencial medio o de medio a alto, y hemos encontrado también, para ciertas políticas, mayores impactos de la asistencia técnica, por ejemplo, en algunos de los territorios, de la asociatividad, en otros, de las mejoras genéticas, etc. Entonces, esto es una estrategia para priorizar el tipo de intervenciones que se pueden hacer de manera gruesa, sin reducirlos a un espacio local especifico a nivel del Estado. 448 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Como mencionaba al comienzo, si replicamos ese análisis, que nos permite ver qué tanto las políticas del estado están respondiendo a algún tipo de esos indicadores de potencial, desgraciadamente, la cantidad de ceros que vemos aquí nos dice que muy poco, es decir, las políticas de Estado bajo el sistema de inversión pública que tenemos, que no mira al territorio, sino mira proyecto por proyecto, no permiten una mejor priorización de las inversiones. Figura 19 POLÍTICAS DE ESTADO BAJO EL SISTEMA DE INVERSIÓN PÚBLICA QUE NO MIRAN EL TERRITORIO Entidad formuladora/ejecutora % Proyectos # total de Monto 'bien Monto 'mal 'bien asignados' proyectos asignado' (S/.) asignado' (S/.) AGRORURAL 12% 64 40,037,616 296,429,880 Entre los proyectos de la PMI 2020- ANA 0% 3 0 422,000 2023 que aún se pueden 'ajustar', la EPS 0% 5 0 6,563,187 FONAFE tasa de PIPs 'bien asignados' es muy 0% 1 0 8,170,221 FORTALECE PERÚ 0% 1 0 353,233 baja. GORE 15% 1,193 2,583,533,418 11,648,740,205 INDECI 0% 5 0 6,861,026 INIA 0% 38 0 45,776,158 MIDAGRI 0% 11 0 31,185,659 MINJUS 0% 1 0 208,513 MUNI DIST 16% 5,923 1,808,324,935 15,632,332,773 MUNI PROV 14% 1.564 668,824,464 4,939,395,180 MVCS 0% 1 0 5,613,049 P.E. Alto Huallaga 50% 10 48,148,118 34,498,779 P.E. Binacional Lago Titicaca 7% 20 51,868,469 428,019,139 P.E. Binacional Río Putumayo 67% 6 9,134,798 4,028,504 P.E. Datem del Marañón... 56% 22 74,761,690 58,742,653 P.E. Jaén-San Ignacio-Bagua 13% 20 14,500,000 167,330,944 Es posible priorizar distritos en los P.E. PROVRAEM 0% 7 0 57,662,364 P.E. Jequetepeque-Zaña 0% 15 0 7,453,183 proyectos multidistritales de la PMI P.E. Pichis-Palcazu 29% 5 65,731,882 86,642,787 2020-2023. P.E. Puyango-Tumbes 0% 5 0 77,328,369 PSI 3% 123 46,241,168 1,111,693,611 SENASA 100% 7 3,827,647 SERFOR 0% 15 0 4,244,938 Sierra Azul 20% 17 11,131,238 56,782,845 Sierra Centro Sur 11% 21 13,468,427 298,849,847 Sierra y Selva Exportadora 0% 6 0 3,282,620 TRABAJA PERÚ 0% 2 0 1,054,862 TOTAL 15% 9,111 5,439,533,870 35,019,666,529 4) Biodiversidad, territorio e innovación Entonces, para cerrar, quería añadir un tema. He dicho, al inicio, que no basta con el sector público. Las políticas del sector público son importantes. Sin embargo, para generar y pensar en estrategias de desarrollo para el pequeño productor rural es necesario, sobre todo, por la mirada del territorio, incluir estrategias nuevas de innovación que respondan a este potencial y que incluyan al sector privado. 449 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Entonces, quiero decir algunas cosas sobre eso, y lo primero es la oportunidad general de la biodiversidad. No tengo que decirles, creo, a esta audiencia, todo el potencial enorme de biodiversidad con el que contamos en el país y, sin embargo, nos rompemos la cabeza para cuidarla, pero no para utilizarla de manera sostenible y generar desarrollo. Figura 20 POTENCIAL DE BIODIVERSIDAD EN EL PERÚ 84 de las 117 zonas de vida del mundo: una de las diversidades biológicas más altas del planeta. 28 tipos de clima de los 32 del mundo. A nivel mundial el Perú es el 2° con mayor superficie de bosque amazónico. 4° en el mundo en bosque tropicales. Posee una de las mayores cuencas pesqueras del mundo con 805,000 km2 de superficie, la cuenca del Pacífico. 25 000 especies de flora, aprox. 10% del total mundial. 3 000 especies de papa, ocupando el 1er lugar. 4 000 especies de orquídeas, es decir el 10% del total mundial. 4 500 plantas nativas de uso conocidos: alimenticias, medicinales, ornamentales, condimentos, tintes, aromáticas, cosméticas, pesticidas. La mayor variedad de ajíes cultivados del mundo. Esta es una de las grandes dificultades que tenemos y les pongo un ejemplo concreto de cómo esta dificultad se suma a la dificultad y a la complejidad de nuestro territorio. Hace varios años, mi maestro y guía, Javier Iguiñiz, sacó un librito que se llamaba Aplanar los Andes142 que era una propuesta de estrategia de desarrollo de las zonas rurales, en base a mejoras de la conectividad con los mercados, a través del aumento de valor de los productos que se realizan en esa zona antes de trasladarlos a los mercados grandes. Reconociendo que hay pocos mercados cercanos a las zonas donde están estos pequeños productores, hay que aumentar 142 Javier Iguiniz Echevarría. Aplanar los Andes y otras propuestas (Perú). Instituto Bartolomé de las Casas – Rímac – CEP. Lima - Perú, 1998. 450 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI valor, generar innovación, para poder mejorar las estrategias de desarrollo y legar a los mercados más grandes. Les quiero poner un ejemplo, muy simple, para representar esto. Si nosotros calculamos el costo de transporte de papa de Huánuco a lima, que es uno de los principales productores de papa, y lo hago en porcentaje del valor transportado, es decir, cuánto implica el valor de lo que transportamos del costo de transporte. Entonces, si los productores tratan de llevar a lima papa sin seleccionar, el costo del transporte representa el 40 % de todo el valor de la mercancía del camión. Eso es imposible. Eso no da, en ningún modelo, para llegar a los mercados grandes, que están concentrados, en este caso, en Lima. Sin embargo, con un proceso de selección de la papa, ese costo se reduce al 30%. Y si, además, hacemos un proceso un poquito más innovador de limpieza, empacado bonito de la papa, eso se reduce al 20%. Si hacemos hojuelas de papa en la zona y, luego, transportamos, eso se reduce al 2%. Y si hacemos vodka de papa, es 0.2%. Entonces, este tipo de estrategias de innovación reduce el impacto de la geografía en gran medida y habría que buscar más mercados de este tipo. Ustedes dirán, bueno, y quién va a hacer hojuelas de papa y vodka de papa. Bueno, existe un proyecto muy bonito del CIP, con varios otros actores, el proyecto INCOPA, que comenzó hace varios años a tratar de establecer alianzas en los territorios y con distintos tipos de actores públicos y privados, para promocionar este tipo de iniciativa y se ha logrado muchísimo. De hecho, el que podamos consumir en Lima, hoy, en los supermercados, muchas papas nativas, lo que no podíamos hacer 10 años atrás, es gracias a este proyecto. Y eso ha llevado a que, en la misma zona que les comenté, Huánuco y Huancavelica, tenemos ya comunidades que tienen plantas de procesamiento de papas nativas que llegan a los mercados 451 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI europeos. Existe un vodka de papa, en base a papa nativa, que usa papa nativa de comunidades campesinas de Huancavelica. Y, sin embargo, tenemos gobiernos regionales, como el de Apurímac, que invierte 30 millones de soles en una planta para procesar harina de papa que no tiene mercados, que no tiene alianzas privadas, y que, después de un año. Está fuera de funcionamiento. Porque no se ha podido mantener. Y esto lo vinculo también a las estrategias que se discuten mucho ahora de articulación a los mercados internacionales. Muchos de los mejores vínculos que hay entre pequeños productores y empresas privadas, para exportación, tiene que ver con alianzas público privadas, como el caso de la Palta Hass, la alcachofa, la quinua, el cacao y el café. Muchas de esas variedades, son variedades nuevas, innovadoras. No son las variedades típicas. Tenemos banano orgánico, Palta Hass, alcachofa sin tallo, etc. Entonces, ¿cómo articulamos, desde el Estado, con el sector privado, para promocionar, mirando los territorios, nuevas estrategias innovadoras que nos permitan salvar esta trampa del territorio complejo que tenemos? Creo que esta es una de las preguntas centrales a resolver, para entender posibilidades de desarrollo del mundo rural en el Perú. Gracias. Fernando Eguren Muchas gracias, Ricardo. Por la interesante exposición. Creo que, desde mi punto de vista, lo más importante es insistir sobre la necesidad de la mirada territorial y superar lo que son visiones focalizadas, como si los pequeños agricultores son entes aislados, que requieren soportes aislados. Esta dimensión territorial, digamos, es esencial. Luego hare algunas preguntas en relación a como tú observas las formas de delimitación político-administrativa 452 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y el funcionamiento de los gobiernos regionales, etc., pero eso ya lo veremos más adelante. Pasamos, ahora, a la exposición de Alejandro Diez, que tiene el uso de la palabra. Alejandro, te escuchamos. Alejandro Diez Buenos días con todos y todas. Como el tema es extenso también he hecho una selección de entradas. Lo que voy a hacer es, básicamente, es hablar de Agricultura familiar, lógicas productivas y lógicas de consumo de alimentos, y voy a desarrollar todo a partir de tres ejes: una discusión sobre las definiciones, una pequeña discusión sobre procesos y tendencias y, al final, más que conclusiones, tengo preguntas. En esa línea, como ya lo dijo Fernando, que es además uno de nuestros expertos en agricultura familiar, es un tema que, de alguna manera, se nos impone, a partir de que, en el 2014, la FAO declara el Año Internacional de la Agricultura Familiar y, a partir de ahí, tenemos una serie de desarrollos nacionales. Lo primero fue la Ley de Promoción y Desarrollo de la Agricultura Familiar, del 2015, que, en realidad, no decía gran cosa. El Plan Nacional de Agricultura Familiar y, luego, la Estrategia, que son del 2019, o sea, relativamente cercanas. Dicho sea de paso, el Plan Nacional recoge buena parte de los trabajos y los análisis de Fernando, hecho para la FAO, sobre el tema. Quisiera comenzar un poco con la definición de la agricultura familiar. Estos son algunos artículos tomados de la Ley de Promoción y Desarrollo de la Agricultura Familiar: “Se entiende por agricultura familiar al modo de vida y de producción que practican hombres y mujeres de un mismo núcleo familiar en un territorio rural en el que están a cargo 453 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de sistemas productivos diversificados, desarrollados dentro de la unidad productiva familiar, como son la producción agrícola, pecuaria, de manejo forestar, industrial rural, pesquera artesanal, acuícola y apícola, entre otros” (Artículo 3). “La unidad agropecuaria es aquella cuya principal fuente de ingreso proviene de la explotación y conducción de unidades agropecuarias. Trabajan directamente en las labores productivas el titular y su familia, bajo cualquier régimen de tenencia del predio rural, pudiendo contratar trabajadores permanentes o eventuales” (Artículo 5). Como bien se ha dicho, es un modo de vida que practican hombres y mujeres dentro de un mismo núcleo familiar, en un territorio rural, que están a cargo de sistemas productivos diversificados, en una unidad agrícola familiar, destinada a la producción agropecuaria, etc. Y, todo esto, centrado en una unidad agropecuaria familiar, que ha sido, algo así, como la unidad de medida de cuanta tierra tiene un campesino, un productor rural, bajo cualquier tipo de tenencia de la tierra. Entonces, lo que primero quería señalar es la dificultad del manejo de este concepto, de esta idea misma de agricultura familiar. Como bien dijo Fernando, cubre una gran cantidad de situaciones. Entonces, algunos se preguntan si la discusión sobre la agricultura familiar es lo central o hay que centrarse en los productores o, más bien, en el marco de los tipos de agricultura. Ahora, ya mencionaron muy bien que la agricultura familiar es, básicamente, casi todos los productores agropecuarios del Perú, en términos de volumen, o sea, más de 2.2 millones de unidades agropecuarias. En algunas regiones del Perú, el 100% de las unidades agropecuarias son agricultura familiar. Da mucho trabajo. Da trabajo a más de 3 millones (83%) de los 3.8 millones de trabajadores agrícolas. En 6 454 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI regiones representa más del 50% del total de la población, en 7 supera el 30% y, bueno, el plan de agricultura familiar (PLAF) dice que “la Agricultura Familiar es de vital importancia para el desarrollo nacional”, o sea, parte de los problemas de la Ley es que muchos de elementos, como bien dijo Ricardo, son más declarativos que efectivos, no tenemos claridad sobre qué tipo de familias y como las estamos apoyando, si es que las estamos apoyando. Está claro, además, que el valor de la producción agropecuaria es más de la mitad de la agricultura familiar y que, en su mayor parte, produce valor en la sierra: Valor de la producción pecuaria: S/. 4 mil 132 millones. S/. 2 mil 837 millones de AF (69%) 73% en la sierra (S/. 2 mil 059 millones) 13% en la costa (S). 365 millones) 15% en la selva (S/. 413 millones) Datos: ENAHO, 2012. Eguren, 2014. Estos son datos del 2012, de los trabajos de Fernando Eguren. Entonces, el núcleo duro de la agricultura familiar es el espacio andino peruano, que es además el espacio más pobre, el menos comunicado, el más difícil de integrar, el que tiene menores posibilidades. El otro elemento importante es que esta agricultura familiar se relaciona con una cantidad muy grande de agricultores, en comparación con lo que voy a llamar como agricultura empresarial (tabla 1). Esta ocupa un espacio, digámoslo así, mucho más pequeño en número, aunque en extensión puede ser bastante importante. 455 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La agricultura familiar, además, congrega una buena cantidad de unidades agropecuarias, una gran cantidad de población, etc. Esta distribución, además, es desigual en la costa, la sierra y la selva. En la sierra está la mayor parte de productores familiares y, más bien, la agricultura no familiar, empresarial, se concentra, como era de imaginarse, en la costa, donde, en realidad, tiene casi el equivalente a las otras dos regiones del Perú. Tabla 1 AGRICULTURA FAMILIAR Y AGRICULTURA EMPRESARIAL EN EL PERÚ: 2012 Distribución de las UA según tipo de agricultura y fuerza de trabajo Agricultura Familiar AF + AE AF + AE Eventuales Total Total Eventuales Permanentes Total Total N° de UA 873 503 1 283 230 2 156 833 14 194 42 479 56 673 2 213 506 % parcial 40 60 100 25 75 100 % total 39 58 97 1 2 3 100 Distribución de las UA según tipo de agricultura y región natural Agricultura Familiar Agricultura Empresarial Total Región natural N° de UA % % fila N° de UA % % fila N° de UA Costa 324 363 15 93 26 137 46 7 350 500 Sierra 1 392 032 65 99 15 000 26 1 1 407 032 Selva 440 438 20 97 15 536 27 3 455 974 TOTAL 2 156 833 100 97 56 673 100 3 2 213 506 Quisiera llamar la atención sobre un elemento muy importante, que se mencionó, y que tiene consecuencias a la hora de pensar en políticas, en el análisis, en qué se puede hacer. Ricardo nos mencionó y nos presentó una especie de escala de mejoramiento de condiciones, que es algo así como una especie de elementos virtuosos de posibilidades, señalando además que las estrategias tienen que ser distintas para estos tipos de agricultura familiar. Nuestra propia ley, nuestra estrategia, nuestro plan nacional distinguen entre 3 tipos de agricultura familiar: 456 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 1) Agricultura familiar de subsistencia - AFS Mayor orientación al autoconsumo, tierras e ingresos de producción propia insuficientes para garantizar la reproducción familiar. > trabajo asalariado. 2) Agricultura familiar intermedia - AFI Mayor dependencia de la producción propia (venta y autoconsumo), tierras con mejores recursos, satisface requerimientos de reproducción familiar. > no genera excedentes. 3) Agricultura familiar consolidada - AFC Sustento suficiente en la producción propia, tierra con potencial, acceso a mercados (tecnología, capital, productos). > capitaliza unidad productiva. Digámoslo así, en pocas palabras, la única agricultura familiar viable ahora es la agricultura familiar consolidada, que tiene producción propia, tierra de potencial, acceso a mercados de diferente tipo y, por lo tanto, se puede capitalizar. La agricultura intermedia, en cambio, tiene la característica de que depende mucho de su propia producción tiene pocos recursos, y satisface los requerimientos de la reproducción familiar. Podríamos decir que la característica central de este tipo de agricultura es que no genera excedentes. En la agricultura familiar de subsistencia, por su parte, las tierras que tienen, los ingresos que tienen son insuficientes. Es el grupo de población en pobreza que, además, necesita del trabajo asalariado 457 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI o de otros ingresos. Esta agricultura familiar de subsistencia, en realidad, es agricultura familiar de insubsistencia, es decir, está claro que con estas condiciones agrícolas no pueden subsistir. Esta clasificación tiene, vamos a decirlo así, subclasificaciones. La agricultura familiar consolidada es la que no genera “problemas”. No ocurre lo mismo con los otros tipos de agricultura. Tabla 2 POSIBILIDADES DE DESARROLLO DE LOS DISTINTOS TIPOS DE AGRICULTURA Tipo de Posibilidad agricultura Tamaño de parcela de Condiciones Balance familiar desarrollo Agricultura unidades Familiar Sin riego, sin agropecuarias Critica semillas Agricultura familiar de familiares (UA) (Sin subsistencia menores a posibilidades) 2 hectáreas Agricultura Riego o estandarizadas Familiar no semillas Critica certificadas Menor Sin riego, sin potencial semillas Agricultura UA entre 2 y (Con Familiar 5 hectáreas posibilidades) intermedio estandarizadas Riego o a desarrollar Mayor potencial semillas certificadas acceso a Agricultura UA entre 5 y mercados Familiar 10 hectáreas (tecnología, Riego y (Viable y Consolidada estandarizadas capital, semillas productiva) productor) 458 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Quiero llamar la atención, sin embargo, en que estas clasificaciones, a la hora de llevarlas sobre el territorio y sobre la casuística, están básicamente centrada en el tamaño de la unidad productiva y en la capacidad de acceso a tecnologías. No incorporan variables, como el territorio que, como bien lo señaló Ricardo, pueden ser muy significativas. Entonces, lo que dice nuestra clasificación es que, si tienes menos de 2 hectáreas, estas perdido, es decir, es un tipo de agricultura familiar que, tal como está, no tiene posibilidades de “desarrollo”, de superación de la pobreza, por la carencia de los recursos y por las condiciones en la que se desarrolla. Todo este balance está en términos de producción, de lógicas de ingresos y de posibilidades del pago de una canasta familiar. Sería interesante verlo bajo otras condiciones. La primera condición importante es que a la agricultura familiar de subsistencia no le queda otra. Tiene que subsistir con lo que tiene. Podemos pensar, sin embargo, en otras posibilidades, como la intensificación productiva, cambio en la cartera de producción, etc. La agricultura familiar intermedia es, algo así, como el espacio sujeto de políticas públicas, porque es la que tiene posibilidades, tiene condiciones que limitan su desarrollo, pero que son potenciables. Entonces, es el espacio principal de aplicación de las políticas públicas. El problema central es que, del total de los agricultores familiares clasificados en función a las variables que tenemos, casi la mitad están en condición de infra subsistencia (49.3%), es decir, la mitad de las unidades agropecuarias no es solvente, no tiene posibilidades evidentes, o a la vista, para superar esta condición. 459 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Tabla 3 TIPOLOGÍA DE LA AGRICULTURA FAMILIAR: 2012 Región AFS AFI natural Crítica No Menor AFC AF crítica potencial Mayor Costa 30 764 182 634 1 543 75 665 33 757 324 363 Sierra 722 937 599 884 31 666 31 013 6 532 1 392 032 Selva 309 823 47 265 63 803 14 271 5 276 440 438 Total 1 063 524 829 783 97 012 120 949 45 565 2 156 833 (%) (49.3) (38.5) (4.5) (5.6) (2.1) (100.0) Este cálculo está en función al tamaño y la productividad “mercantil”, es decir, medidas económicas. Mi impresión es que estás salidas económicas propuestas parecen limitadas y solo posibles y accesibles para una porción, vamos a decirlo así, que pueden llegar a la mitad, en el mejor de los casos, de la agricultura familiar. Tenemos, sin embargo, otras clasificaciones posibles de la agricultura familiar a la que deberíamos prestar atención. Proponemos una mirada, vamos a decirlo así, “campesinista” de esta agricultura familiar, poniendo en el balance otras consideraciones para la definición. Y, para mí, un tema central es la orientación al mercado versus la orientación al autoconsumo, en una lógica más campesina clásica que Van Der Ploeg llama “manifiesto chayanoviano”143. Entonces. y tomo este esquema desarrollado por Van Der Ploeg, él clasifica las agriculturas mundiales en tres tipos de explotaciones, lo que llama explotación capitalista, explotación empresarial y explotación campesina, con lógicas distintas detrás de estas. La primera es esta agricultura familiar, que es tanto campesina como capitalista. Hay una porción de productores, con lógicas familiares de 2, 3, 5, hasta de 10 hectáreas, que tienen lógica 143 Jan Douwe van der Ploeg. El campesino y el arte de la agricultura. Un manifiesto chayanoviano. Perspectiva Agroecológica, 13, 2016. 460 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de acumulación de ganancias y de generación de excedentes, en tanto que, del otro lado, hay unidades domésticas, cuyas lógicas son básicamente de reproducción social y de sostenimiento familiar. Es por eso que digo qué la salida para muchas de estas familias es la lógica no tanto de inserción al mercado, sino básicamente de producción de alimentos. Entonces, tendríamos que pensar en otras estrategias distintas. Entre aquellas que, en efecto, pueden dar el salto y pasar a lógicas de crecimiento económico, bajo la lógica de producción e inserción en el mercado, y aquellas que tienen más bien que dar, vamos a decirlo así, un salto más pequeño, por el momento, para otro tipo de lógicas que tienen que ver con la reducción de la pobreza y, sobre todo, la reducción de la anemia y sostenimiento de la unidad doméstica que, como decía, este tipo de políticas afectarían casi a la mitad de nuestras unidades agropecuarias. Esto es un esquema presentado en un balance para el SEPIA, donde uno ve, a partir de la literatura existente, que, en realidad, estas situaciones presentadas en los cuadros corresponden a dos grandes tipos de estrategia de lo que hace la gente en el campo actualmente, que se señalan en el tramo inferior derecho: (1) aquellas familias que lo que buscan es mantener a la familia y subsistir con las condiciones que tienen y (2) aquellas familias emprendedoras que les gusta acumular su producción. Entonces, yo creo que es un punto de partida importante para nuestras políticas públicas es pensar en estas orientaciones económicas, vamos a decir así, que tiene la agricultura familiar. 461 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 21 DOS ORIENTACIONES POSIBLES PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR Cambios en los entornos de riesgo y seguro Riesgo de mercado intensificación productiva y tecnológica Cambio climático acciones dispersas, empleo, actividades no agrícolas Minería y presión sobre tierras defensa o empleo minero Asociatividad: Defensiva (reductora Familia (campesina-rural) Tres tipos de familias de riesgo y pluriactiva rurales proveedora de Más pequeña, más móvil, 1) Tradicionales y seguros) doble residencia, menos campesinas de auto Proactiva agropecuaria subsistencia, (en retroceso) (generadora de 2) Vinculadas al mercado oportunidades y defensivamente economías (en condición de escala) desventajosa) 3) Vinculadas al mercado Cambios actividades proactivamente productivas (con pequeña Rol del Estado: Tradicionales: (agricultura, acumulación) Proveedor de ganadería, artesanía, venta subsidios y de Fuerza de Trabajo rural transferencias Nuevas actividades: Proveedor de Minería, turismo, trabajo soporte productivo rural y no rural no agrícola e infraestructura Cambio en estructura de ingresos: Dos grandes tipos Disminución de ingresos de estrategias: agropecuarios Campesinas, Incremento de ingresos mantenedoras de la Cambios en las trayectorias: no agrícolas familia, en Ganaderos a: ganaderos, Importancia de remesas subsistencia comerciantes y mineros y transferencias Agricultores a: agricultores, del Estado Emprendedoras, trabajadores urbanos y Tendencia a la nivelación que tienden a la profesionales de diferencias acumulación Fuente: Alejandro Diez Al respecto, quisiera señalar algunas tendencias de lo que está pasando, en la práctica, en este conjunto de unidades productivas familiares rurales. Lo primero, que ya es un elemento evidente desde hace algunas décadas, es el crecimiento y expansión de la economía de mercado y todo lo que ello implica en bienes, servicios, 462 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI trabajo y consumo. Eso va a tener consecuencias en la lógica de la alimentación. Bueno, y eso genera un cambio en esta expansión, planteada por Enrique Mayer, de la lógica de la economía y la producción campesina, entre la necesidad de solventar la casa, asegurar la chacra y conseguir un poco de dinero circulante. Lo que genera estos cambios es que en las unidades domésticas rurales y familiares hay una creciente necesidad del dinero. Entonces, tienen que conseguir ese dinero vendiendo productos, vendiendo fuerza de trabajo, cambiando de actividad, migrando, enviando dinero, porque tus propias lógicas en el cambio del patrón de consumo y tus necesidades de consumo familiar están fuera de tus posibilidades de desarrollo de tu propia unidad doméstica, es decir, en un mundo pasado, hace 50 años, uno podía pensar que una familia campesina podría ser autosuficiente. Eso, ahora, es imposible. Entonces, uno tiene que cultivas o trabajar para el mercado como una condición necesaria de supervivencia. Lo segundo, y una consecuencia además de este cambio de patrón, es la disminución creciente de la importancia de los ingresos agropecuarios. Cada vez más, se reporta en América Latina -y, en todo el mundo, en realidad- que el ingreso agropecuario es de menor crecimiento en relación a los ingresos no agropecuarios, de otras actividades que tienen valor agregado, como trabajar en turismo, trabajar en pequeña industria, migrando, trabajar en servicios para el Estado o como funcionario público, etc. Eso recoloca el lugar de la parcela familiar en su importancia agropecuaria. Entonces, es un espacio de refugio, un espacio seguro, que genera un ingreso complementario que me permite solventar la dificultad que tengo para algunas de mis necesidades. Todo eso, asociado al hecho de que, en general, el valor relativo del producto y del trabajo agropecuario es muy bajo. Y eso es una de las causas principales de la condición de pobreza en que vive la mayor parte de la población, es decir, producen productos de bajo costo, de bajo valor, y el 463 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI trabajo también es remunerado de manera muy baja. Por eso, tenemos esa movilización de los trabajadores agropecuarios, que es una manifestación de este problema. Entonces, todas las familias están frente a la necesidad de generar ingresos, frente a la necesidad de mejorar su calidad educativa, y eso genera la migración de jóvenes y tiene una serie de consecuencias en quienes están a cargo de esas unidades agropecuarias: procesos de feminización del campo, que se ve más en otras partes, pero también en Perú es evidente en muchos sitios, fuga de cerebros en el espacio micro local, donde los más capaces no están en el espacio rural, por lo tanto, es más difícil generar desarrollo, y un proceso de envejecimiento de la población, los propietarios de la tierra tienen todos más de 40 años en el Perú, o sea, el joven no es un propietario de tierra. Sin embargo, y esto es lo interesante, hay un desarrollo sistemático de nichos comerciales, hay un surgimiento de pequeños agricultores familiares, emprendedores, que maneja una vida que podemos llamar, usando una terminología antigua, la “vía Farmer”, que resulta relativamente exitosa y tiene posibilidades, es decir, los ejemplos qué podemos sacar de muchas partes del Perú, productores de miel, productores frutales, incluso productores de papa nativa, que pueden generar ingresos suficientes, bajo determinadas condiciones. La mayor parte de ellos tiene más de 2 hectáreas, digamos, 5 hectáreas. Entonces, hay un espacio para el crecimiento para esta esta producción de alimentos y no sólo de alimentos en el marco de la agricultura familiar. Entonces, las preguntas que yo planteo, y que no necesariamente voy a responder, son las siguientes: ¿para qué definimos o planteamos políticas de Agricultura Familiar? ¿Por qué no centramos en las familias, por un tema de justicia social, por un tema de desarrollo, por un tema de superación de la pobreza, por un tema de políticas 464 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI alimentarias? ¿Qué es lo que está detrás de estas políticas, más allá de la necesidad y del hecho de que tengamos una buena cantidad de peruanos y familias peruanas que están en estas condiciones? Yo creo que es importante distinguir entre lo que podemos llamar lógicas inerciales y lógicas de transformación y de desarrollo. Entonces el mundo rural peruano es agricultor por default, es decir, siempre hemos sido agricultores. En las discusiones que se plantean sobre agricultura familiar en Europa, hay campesinos y agricultura familiar por vocación, es decir, podrían ser otra cosa, pero no quieren, o sea, prefieren seguir siendo agricultores familiares, también en disminución, pero lo plantean en otras condiciones. Entonces, quizá tendríamos que empezar a pensar en la lógica de la agricultura familiar como una forma de vida, una condición deseable, y cuáles son las condiciones qué debe proveer el estado y las dinámicas económicas y sociales para que eso pueda suceder. Entonces, detrás de esto, están las preguntas de toda estrategia de desarrollo: ¿qué desarrollo agropecuario queremos, para qué y para quién? ¿Y qué relación hay, en todo esto, con las políticas alimentarias? Para empezar a tocar este otro tema que hasta ahora no hemos mencionado. Entonces, algunos supuestos que llao yo de sentido común alimentario. Un primer supuesto es que los campesinos o productores agropecuarios familiares se alimentan de lo que producen. Todo mundo piensa que el campesino vive, come, de lo que produce. Eso es, cada vez, menos cierto. Una buena parte de lo que los campesinos o productores rurales consumen no es sólo lo que ellos producen, sino que hay un interés y un proceso de incorporación de elementos que vienen del exterior. Lo segundo es que nuestros alimentos provienen principalmente de la producción agropecuaria rural y nacional, lo cual es parcialmente cierto. Los productores familiares todavía producen una buena parte de 465 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI lo que comemos y; sin embargo, hay una parte importante y creciente de productos que nosotros no producimos y que el Perú importa. El Perú importa una cantidad impresionante de papa, por ejemplo. Lo tercero es esta idea de que la estacionalidad de la producción agropecuaria es relevante y condiciona el consumo, lo que también es parcialmente cierto y, cada vez, menos cierto. La posibilidad de circular alimentos en una escala global hace que estas estacionalidades son mucho menos sentidas ahora. Podemos como comer fresas todo el año, papás todo el año, frutas todo el año, no importa qué fruta, porque si no lo producimos nosotros, alguien la produce y llegará. Quisiera señalar ahora algunos elementos de la práctica alimentaria, en concreto, pensando un poco como antropólogo. Lo primero es el proceso de complejidad y crecimiento de las cadenas de producción y transformación de alimentos. Cada vez más procesamos los alimentos. Esto, como bien lo señaló Ricardo, genera valor y es sumamente importante, pero el tema es: ¿para quién genera valor? ¿Y dónde se queda este incremento en el valor de los alimentos? Lo segundo, es tendencias al incremento de alimentos procesados en la dieta cotidiana. Cada vez más comemos productos qué no vienen directamente de la chacra, sino que son convertidos en galletas, en fideos, en bebidas, azucaradas o no azucaradas, etc. Lo tercero, y no menos importante, es que hay una importancia y búsqueda creciente de una “buena alimentación”. Está claro que, cada vez más, por los mensajes que van llegando, la gente sabe que tiene que alimentarse bien, pero esa buena alimentación está limitada por el ingreso. Conforme tienes un mejor ingreso, puedes comer mejor. Y conforme tienes un peor ingreso, tu alimentación es peor. Y hay un crecimiento importante de lo que se llama la “comida chatarra”, sino no habría necesidad de controlarla. Hay también una presencia creciente de los espacios “feriales”, estos mercados ecológicos, de la chacra la olla, promocionados por el Ministerio de 466 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Agricultura, que también son cuestionados en función a qué tanto pueden cumplir realmente con la demanda y la venta de alimentos. Para ir cerrando, quisiera mencionar un par de conceptos y paradigmas globales. El primero es el concepto de régimen alimentario y, el segundo, toda la discusión entre seguridad y soberanía alimentaria. Entonces, el concepto de régimen alimentario es acuñado por pensadores críticos, socialistas, que se refieren a una “estructura de producción y consumo de alimentos a escala global, gobernadas por reglas”144, que se sustenta en esta circulación global de alimentos, las políticas, principios económicos y mecanismo de control sobre el valor y circulación de los productos, que define los grandes flujos de alimentos, a nivel mundial. Se dice que ha habido tres grandes regímenes alimentarios globales. El primero, centrado en el Reino Unido, el segundo, en EE. UU, y el tercero, qué llamamos régimen alimentario corporativo, es el que estamos actualmente. Cada uno de ellos con consecuencias en la forma que toma la agricultura y la producción en cada país. El primer modelo genera agricultura de monocultivo, el segundo genera desarrollo de agronegocios y el tercero genera, más bien, una serie de procesos complejos de estandarización de producción y también procesos de desplazamientos y políticas de desplazamiento de productores “ineficientes” en el espacio y, por lo tanto, políticas también de acaparamiento de tierras. Entonces, esto se refiere a la revolución del supermercado y temas de liberación de comercio, que permiten un mayor flujo de alimentos a nivel global. Frente a estas políticas de liberalización de los alimentos y la circulación, hay mecanismos por los cuales cada vez más los 144 H. Friedman. From colonialism to green capitalism: social movements and emergence of food regimes. Research in rural sociology and development, 11, 2005, pp. 227-264. Disponible en: http://www.emeraldinsight. com/doi/abs/10.1016/S1057-1922(05)11009-9 467 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI alimentos son convertidos en mercancías. Tienen valor en bolsa. De ahí empieza ya a importar no solo si es maíz, sino qué tipo de maíz y para qué sirve y cómo es convertido. Hay un momento en el cual, cuando se desarrollan biocombustibles, también encontramos una especie de convergencia entre alimento y el combustible. Una vez que se han convertido en insumos para los mismos productos, su valor puede ser el mismo. La crisis económica ha generado, en los últimos años, una serie de precisiones sobre los recursos, en particular, sobre tierra y agua, corro por temas de tiempo. Entonces, hay toda una discusión sobre las políticas alimentarias, que tienen como supuestos los problemas de hambre, desnutrición y desigual distribución de la provisión de alimentos en el mundo, y hay dos conceptos que están en juego. El primero, es la seguridad alimentaria, que es promovida por la FAO y el Banco Mundial, desde 1974, que busca garantizar la producción y provisión de alimentos, asegurando flujos de alimentos que garanticen la disminución del hambre y provean a las naciones alimentos nutritivos de manera segura, estable y continua. Se prioriza, en este caso, la vía del “mercado”, mediante la venta de productos y la compra de alimentos, con una lógica de asegurar suministros. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), desde la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA) de 1996, la Seguridad Alimentaria ̈ a nivel de individuo, hogar, nación y global, se consigue cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a suficiente alimento, seguro y nutritivo, para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias, con el objeto de llevar una vida activa y sana”. El segundo concepto es soberanía alimentaria, promovido por la Vía Campesina, desde 1996, busca asegurar la autonomía en la provisión de alimentos. Se promueve, en este caso, la producción local frente a la importación de alimentos, buscando mejores 468 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI precios para los productos locales. Este enfoque incorpora elementos de autonomía (nacional / local) en la provisión de alimentos, mediante vías “alternativas”, con énfasis en la agroecología. En este enfoque, de acuerdo con la Vía Campesina, prevalece el “derecho de los pueblos, las naciones o las uniones de países a definir sus políticas agrícolas y de alimentos, sin ningún dumping frente a países terceros. La soberanía alimentaria organiza la producción y el consumo de alimentos acorde con las necesidades de las comunidades locales, otorgando prioridad a la producción para el consumo local y doméstico. Proporciona el derecho a los pueblos a elegir lo que comen y de qué manera quieren producirlo. La soberanía alimentaria incluye el derecho a proteger y regular la producción nacional agropecuaria y a proteger el mercado doméstico del dumping de excedentes agrícolas y de las importaciones a bajo precio de otros países. Reconoce así mismo los derechos de las mujeres campesinas. La gente sin tierra, el campesinado y la pequeña agricultura tienen que tener acceso a la tierra, el agua, las semillas y los recursos productivos, así como a un adecuado suministro de servicios públicos. La soberanía alimentaria y la sostenibilidad deben constituirse como prioritarias a las políticas de comercio”. La gran diferencia entre ambas propuestas de política es que la seguridad alimentaria busca que uno puede asegurarse continuamente con los alimentos, sin importar de dónde vienen, privilegiado, por lo general, mecanismos de mercado como de auto sostenimiento; en tanto que los mecanismos de soberanía alimentaria buscan, más bien, la promisión cercana de alimentos, en cadenas cercanas de producción y precios seguro para los productores. Entonces, hay una serie de tendencias de los procesos alimentarios en el mundo rural. Han cambiado los procesos y, particularmente, 469 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en el mundo rural, es decir, en primer lugar, hay un desarrollo del consumo parcial fuera de la unidad familiar. Muchos de las productores, pobladores rurales y sociedades intermedias comen una parte de sus alimentos fuera de la casa, por lo general, el almuerzo, además de la incorporación de nuevos alimentos, lo que tiene elementos buenos, porque ha incorporado el consumo de verduras, de otro tipo de carnes, de lácteos, etc. Hay un crecimiento en la importancia en los productos adquiridos versus los productos producidos. Hay, además, una serie de cambios intergeneracionales en la dieta, digamos, los abuelos tenían una dieta campesina, los padres una dieta mixta y los hijos, a veces, una dieta “urbana”, que lo podemos mirar desde el desayuno. Hay un crecimiento en la producción de alimentos importados y procesados también. Hay programas de alimentos, pero también, por consumo regular. El gran escándalo tradicional y etnográfico es el reemplazo de papas por fideos. Sin embargo, también hay una persistencia de la comida tradicional, que está asociada a la celebración y también a espacios de suministro y expendio público. Quería terminar con algunas preguntas finales, que son preguntas, yo no tengo las respuestas: 1) ¿Qué tanto contribuye la agricultura familiar a la alimentación en el país? ¿Puede contribuir más? 2) ¿Tiene sentido un plan nacional de provisión de alimentos? ¿En qué términos? 3) ¿Se están sustituyendo alimentos producidos en el país por otros más baratos del exterior? ¿Qué tanto? ¿Cómo afecta ello la producción nacional y a las economías de los productores locales? 470 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 4) ¿Qué tan largas deben ser las cadenas de valor y de circulación de alimentos? Esta, justamente, es la disputa entre la seguridad y la soberanía alimentaria. 5) ¿Cuál es el alcance y el potencial de los circuitos cortos y las modalidades de la chacra a la olla? ¿Son sustitutos posibles de los mercados mayoristas? ¿Cómo se determinaría eso? Y con esto termino. Muchas gracias. Fernando Eguren: Muchas gracias, Alejandro. Creo que, en muchos, es una exposición que complementa la de Ricardo, que está más centrada en agricultura familiar, que nos da una idea también de procesos, de evolución de la agricultura familiar y de posibles destinos. Y también, digamos, incorpora la cuestión seguridad alimentaria que también, una cosa interesante que has mencionado es que hay toda una dimensión política, incluso en la definición de qué cosas se trata en esta cuestión alimentaria, la cuestión de los regímenes alimentarios, la cuestión de sistemas alimentarios. Aprovecho para decir que el tema alimentario ha adquirido tal magnitud en Naciones Unidas, que están convocando a una reunión global, para dentro de dos o tres meses, para discutir este problema de los sistemas alimentarios globales, al constatar que estos sistemas están depredando el medio ambiente, están generando patrones de consumo de alimentos que llevan a enfermedades crónicas no transmisibles, etc. Bueno, ahora la tercera exposición va a estar a cargo de María Luisa Burneo, a quien dejo en el uso de la palabra. 471 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI María Luisa Burneo Gracias Fernando. Buenos días con todos y todas. He titulado la ponencia para esta mesa Dinámicas de propiedad, agricultura familiar y diversidad. Me ha tocado exponer al final, así que la ventaja es que ya no voy a tener que entrar en definiciones de agricultura familiar y tipologías que, tanto Ricardo como Alejandro, han dejado bastante claras. La desventaja, quizás, es que habrá algunas pequeñas redundancias. De todas maneras, he preparado una presentación que tiene un enfoque un poco distinto. Me voy a referir, primero, a algunos grandes procesos para entender los cambios en las estructuras de propiedad en el Perú. Luego, haré un breve repaso por la manera en que las ciencias sociales, sobre todo la antropología, se han referido a estas formas de propiedad y a la agricultura familiar, desde otras categorías analíticas. Finalmente, discutiré el reto de abordar la diversidad de la agricultura familiar, tomando en cuenta los distintos territorios. Procesos sociales, estructura de propiedad y concentración de tierras Para iniciar con los grandes procesos, me voy a situar en las últimas cuatro décadas, digamos, en el contexto post reforma agraria. Un primer proceso es el de la reestructuración agraria que ocurre con las tomas de tierra y con la disolución de las grandes empresas asociativas. La reestructuración agraria sigue distintos caminos, pero, finalmente, deriva en una ocupación parcelaria del territorio. Nos situamos aquí, en la década de los ochenta, y es un momento de ampliación del acceso a tierras y de conformación de nuevas comunidades campesinas. Estas combinan un régimen de tenencia familiar o individual –es decir, que las familias conducen sus propias parcelas–, regímenes mixtos (p.e. zonas ocupadas por familias, pero 472 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI reguladas por la comunidad) y regímenes comunales, al interior de sus territorios. Esto es importante porque complejiza la noción de propiedad que, a veces, no basta para entender diferentes formas de apropiación de la tierra y el territorio que existen en el Perú, sobre todo, en zonas de comunidades campesinas y nativas. Situándonos en los años noventa –y de ahí para delante–, un segundo proceso es el de la minifundización. El minifundio no solo ha ido en aumento en el Perú, sino que los datos censales muestran que existe una tendencia hacia la fragmentación y atomización de la tierra. Esto afecta, principalmente, a las nuevas generaciones de jóvenes rurales. El tercer proceso, al que ya hecho referencia Fernando, es uno más reciente que, cuyas bases se sientan en las reformas neoliberales de los años noventa, pero que se expande a partir de los años 2000 – 2005: este es el proceso de concentración de tierras y formación de nuevos latifundios, que implica el acceso a tierras fiscales, sobre todo, en la costa, pero también el cambio de uso del suelo como, por ejemplo, en el caso de las grandes áreas que se han deforestado para sembrar palma aceitera en la Amazonía. Ahora bien, no solamente existen mecanismos macro de acceso a grandes cantidades de tierra (como las subastas estatales), sino que también existen mecanismos micro, que quizás no se ven tanto en las estadísticas, porque se dan a pequeña escala, pero que tienen implicancias serias en la vida de la gente. Me refiero, por ejemplo, a la agricultura por contrato y a casos de despojo que sufren pequeños productores, entre otros. Dicho esto, quiero plantear un tema que me parece importante y que es transversal, a los tres grandes ejes que nos convocan en esta mesa: la desigualdad en el acceso a la tierra y lo que ella genera. En la última década, se viene produciendo información al respecto, 473 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tanto desde el mundo de la cooperación para el desarrollo, como desde la academia. Tenemos, por ejemplo, los estudios realizados por la International Land Coalition, y también datos estadísticos y mapas, como los que trabaja la Land Matrix Iniciative, que mapea grandes zonas de concentración de tierras en el mundo, o los estudios de Oxfam145, que nos hablan precisamente del tema de la desigualdad en el acceso a la tierra y su relación con la pobreza a nivel global. Este tipo de información es muy importante porque nos muestra cómo, en los últimos 15 o 20 años, el crecimiento de complejos agroindustriales en varias partes del mundo ha implicado la concentración de inmensas cantidades de tierras. Incluso, algunos especialistas hablan del término específico de “acaparamiento”, dependiendo de las características de este acceso. Y también se han realizado estudios de corte antropológico que muestran formas micro de acaparamiento. Uno muy conocido, por ejemplo, es de la antropóloga Tania Murray Li, Hall y Hirsch146. Este explora el caso de la palma africana en el Sudeste Asiático y muestra cómo, conforme se va expandiendo este monocultivo, miles de agricultores familiares empiezan a sembrar palma a través de la agricultura por contrato y se incorporan a la cadena productiva, pero en una situación de “incorporación inversa” (en desventaja y desprotección). Así, en el mediano plazo, quedan expuestos a una mayor dependencia de ingresos monetarios para asegurar el acceso a alimentos. Ello tiene que ver con la seguridad alimentaria, pero también, plantea el tema del control del territorio por parte de la agroindustria. Pero ¿por qué mencionar estos estudios sobre concentración y desigualdad en el acceso a la tierra? Porque estos nuevos 145 OXFAM. Desterrados: tierra, poder y desigualdad en América Latina. OXFAM Internacional, 2016. 146 Murray Li, T., Hall, D. y Hirsch, P., 2011. Powers of exclusion: Land dilemmas in Southeast Asia. Singapore: NUS Press. 474 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI latifundios generan efectos territoriales que implican una relación de poder con otras formas de propiedad y otras formas de agricultura, como la agricultura familiar; esto se expresa de diversas maneras. Autores especializados en el tema, como Borras, Franco, Kay y Spoor147, por ejemplo, hablan de “control territorial”, o de lo que han denominado el “acaparamiento desde abajo”; es decir, que la presencia de estos neolatifundios es tan fuerte en los territorios que, de todas maneras, van a dominar o alterar las dinámicas territoriales. En el Perú hay trabajos muy recientes de antropólogos y antropólogas jóvenes –como Alejandra Huamán, Diego Palacios y Ana Lucía Araujo–, que estudian algunas de estas dinámicas vinculadas a la formación de nuevos latifundios, sobre todo, en la costa norte peruana. Estos muestran, por ejemplo, cómo alrededor de las agroindustrias, mientras los medianos propietarios se benefician del arriendo de tierras, los más pequeños se perjudican por el alza del precio de la misma o se insertan en la cadena de valor a través de la agricultura por contrato en condiciones muy cuestionables, lo que agrava y alimenta el espiral de la desigualdad. Se generan, además, migraciones estacionales o permanentes de trabajadores provenientes de diversos puntos de la sierra, que se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad. Las asimetrías son también institucionales. En el Perú, en las últimas tres décadas, se ha apostado por un modelo de producción y de propiedad que es el monocultivo en extensas áreas, en desmedro de otros tipos de agricultura. La agricultura a gran escala ha obtenido una serie de incentivos fiscales y de regímenes laborales especiales, que ha permitido su crecimiento a costa del trabajo barato de miles de trabajadores agrícolas. Asimismo, hay estudios importantes que muestran la magnitud de las subvenciones del Estado. El trabajo de Francisco Durand, Fernando Eguren y Lorenzo 147 Borras, S., Franco, J., Kay, C. y Spoor, M., 2012. El acaparamiento de tierras en América Latina y el Caribe visto desde una perspectiva internacional más amplia. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura [FAO]. 475 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Eguren148, sobre los proyectos de irrigación para ampliación de la frontera agrícola, muestra cómo el acceso a nuevas tierras irrigadas –que debería ser planificado desde una visión territorial inclusiva– está mediado por condiciones que excluyen de toda posibilidad de acceso a medianos y pequeños productores. Otros trabajos, como el de Juan Luis Dammert, del 2016149, muestran los incentivos para el sector de biocombustibles, que promueve el avance del monocultivo de palma en la Amazonía; y con ello, el cambio de uso del suelo, en desmedro de la conservación del bosque y de los derechos de comunidades nativas. Finalmente, estudios como el de Zegarra, del año 2019150, muestran cómo en las últimas décadas, la agricultura familiar ha sido prácticamente relegada de la política agraria nacional. Sobre el último punto, como ya han señalado tanto Ricardo cómo Alejandro, si bien hay estrategias nacionales como la Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria o la Estrategia Nacional de Agricultura Familiar, estas han tenido una implementación lenta y dispersa (diferentes fondos y programas de diversas unidades ejecutoras que no coordinan entre sí), y, sobre todo, un alcance reducido en los diferentes territorios. Mientras tanto, el Estado implementó dispositivos fiscales, jurídicos y administrativos para beneficiar a las grandes empresas y permitir la concentración de tierras –con las implicancias territoriales que hemos señalado–. Ello, a pesar de que es la agricultura familiar la que provee más del 70% de los alimentos frescos que consumimos a nivel nacional. Hasta aquí, hemos visto algunas grandes tendencias de las dinámicas de la propiedad de la tierra en nuestro país. Por un 148 Lorenzo Eguren, Fernando Eguren y Francisco Durand. ¿Liberalismo o mercantilismo? Concentración de la tierra y poder político en el Perú. CEPES – OXFAM. Lima – Perú, 2018. 149 Juan Luís Dammert Bello. Hacia una ecología política de la palma aceitera en el Perú. OXFAM. Lima – Perú, 2016. 150 Eduardo Zegarra. Auge agroexportador en el Perú; un análisis de sobrevivencia de productos y empresas. GRADE. Lima – Perú, 2019. 476 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI lado, la continuidad e, incluso, el incremento del minifundio; por otro lado, la formación de nuevos latifundios. A ello se suman las nuevas experiencias de cooperativas y asociaciones de productores que ya no comparten el activo tierra, sino que son plataformas de acceso a servicios como la asistencia técnica y la gestión de la comercialización de la producción. Finalmente, si hablamos de propiedad la tierra en el Perú, no podemos dejar de lado a las comunidades campesinas y nativas, las cuales –según el III Censo de comunidades nativas y el I Censo de comunidades campesinas (INEI, 2017)– son las propietarias de alrededor del 60% de todas las tierras agropecuarias del país. En el Perú, lo comunal tiene una historia mucho más antigua, pero en esta ponencia me estoy refiriendo en particular a una época de consolidación de regímenes de propiedad comunal, que se puede ubicar en la década de 1980, como producto de todas las recomposiciones posteriores a la reforma agraria. Las comunidades campesinas afianzan sus trayectorias comunales y, en este sentido, es importante señalar que la misma noción de propiedad –entendida en un sentido jurídico– resulta un tanto limitada para entender las formas de tenencia al interior de sus territorios. Antes de continuar, dejemos claro que las comunidades son las propietarias legítimas de sus tierras; y es en su interior donde conviven distintos regímenes de tenencia. Así, al estudiar las trayectorias comunales observaremos diversas lógicas de ocupación y apropiación territorial. Por ello, una de las propuestas que se toma desde la antropología es trabajar con la noción de regímenes de apropiación –utilizada por el antropólogo francés Etienne Le Roy151– los cuales dan origen a distintos “paquetes de derechos”, como los ha llamado Alejandro Diez. Lo anterior incluye, por ejemplo, el régimen de posesión que tienen los comuneros y comuneras al interior de los territorios comunales. 151 Le Roy, E., 2011. La terre de l’autre. Une anthropologie des régimes d’appropriation foncière Paris: Lextenso Editions, Série anthropologie. 477 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Tierras, comunidades y familias campesinas en la academia peruana Ahora quisiera pasar a la segunda parte de la ponencia, hablando sobre cómo estos procesos y estos actores han sido abordados desde las ciencias sociales peruanas, sobre todo desde la antropología. ¿De quiénes han hablado más las ciencias sociales y desde qué categorías analíticas se han abordado estos temas? Podemos ubicar un primer grupo de estudios, que va desde los años cuarenta hasta, más o menos, fines de la década de 1970. En estos, sin lugar a dudas, la comunidad indígena es la categoría central de análisis, empezando por clásicos como el libro de Hildebrando Castro Pozo, Nuestra Comunidad Indígena152, y pasando por los trabajos de José Matos Mar, Hacienda, comunidad y campesinado en el Perú153, que compila el trabajo de distintos investigadores de la época, entre los cuales están: Fernando Fuenzalida, Julio Cotler y muchos otros o, regresando a los años cincuenta, el trabajo de varios investigadores extranjeros, como Henry Dobyns, con Comunidades campesinas del Perú154. Se trata de un primer momento en el que la comunidad indígena/campesina fue un agente siempre presente en los estudios sobre las dinámicas alrededor de la tierra y el poder en el mundo rural. Luego, desde la segunda mitad de los años setenta, hasta inicios de la década del noventa, si bien no se deja de lado a la comunidad campesina, se pone énfasis en la familia campesina como categoría analítica –como unidad de producción y como unidad de análisis–. En este periodo hay una serie de textos clásicos importantes que he recogido como ejemplo, porque hay muchísimos más, entre los 152 Hildebrando Castro Pozo, Nuestra Comunidad Indígena. Edición del autor. Lima – Perú, 1979 (Primera edición: 1924). 153 José Matos Mar (compilador). Hacienda, comunidad y campesinado en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 1976. 154 Henry F. Dobyns. Comunidades campesinas del Perú. Editorial de Estudios Andinos, 1970. 478 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que destaca el de Alberti y Mayer –Reciprocidad e intercambio en los Andes peruanos155–, que ya nos dejan ver las distintas lógicas de la agricultura familiar en comunidades andinas, aunque no usan este término. Luego, estudios como el de Jurgen Golte, La racionalidad de la organización andina156, que también se centra en las dinámicas, relaciones y tensiones de las familias campesinas, la gestión de la chacra y el peso de la comunidad. Hay otros estudios clásicos sobre agricultura andina y economía campesina como el de Harald Mossbrucker157, por ejemplo, o, incluso, desde la economía, estudios como el Efraín González de Olarte, Economía de la comunidad campesina158. En todos estos textos se habla de las familias campesinas, y bajo esa categoría se discute la relación de la esfera de la auto subsistencia y la esfera del mercado; es decir, ya se empieza hablar de la articulación de ambas esferas, pero no se utiliza en sí la categoría de agricultura familiar. Con la llegada de los años noventa, hay también un giro hacia nuevos temas y nuevos enfoques. Con el giro neoliberal de las políticas en el país, el ajuste estructural y otras políticas sobre tierras que afectan territorios comunales, surge una serie de estudios nuevos, que ponen el foco en otro tipo de dinámicas, como por ejemplo, la titulación de tierras y la relación con las municipalidades rurales. Están, por ejemplo, los estudios de Jaime Urrutia, Carlos Monge, Laureano del Castillo, entre otros. El tema de la economía campesina queda un poco relegado, lo mismo que el estudio de las comunidades, a excepción de un núcleo de investigadores que siempre, por decirlo así, ha venido trabajando sobre estas instituciones, como es el caso del mismo Alejandro Diez, que está 155 Giorgio Alberti y Enrique Mayer, Reciprocidad e intercambio en los andes peruanos. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 1974. 156 Jurgen Golte. La racionalidad de la organización andina. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 1980. 157 Harald Mossbrucker. La economía campesina y el concepto “comunidad”: un enfoque crítico. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 1990. 158 Efraín González de Olarte. Economía de la comunidad campesina. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 1986. 479 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI compartiendo esta mesa. Luego, a partir del año 2000 en adelante, lo que tenemos es una especie de giro en la mirada de los estudios rurales, que se refiere más al territorio que a las tierras, vinculado este a nuevos actores –como las industrias extractivas– y nuevos problemas –como los conflictos socio ambientales–. Finalmente, desde el año 2010 en adelante, surge una nueva serie de estudios sobre comunidades, vinculados a la presión sobre los recursos y la concentración de tierras. La diversidad de la agricultura familiar Para referirnos a la agricultura familiar debemos que señalar que esta es una categoría bastante amplia para hablar de una sola definición, como ha quedado evidenciado en las presentaciones previas. Es importante acotar que ha ocurrido un cambio en la manera de comprender la agricultura familiar a lo largo de los años. En la década de 1960, esta categoría se asociaba básicamente a pequeños agricultores tradicionales de subsistencia, es decir, se la vinculaba a la idea de la familia campesina influenciada por Chayanov. Pero luego hay una especie de viraje, vinculado no solo a la academia sino, también, al trabajo de entidades multilaterales como FAO, FIDA y otras, en el que se aborda a la agricultura familiar en sus distintas dinámicas y en sus distintos tipos y complejidades. Incluso, Chiriboga introduce la variable de la innovación tecnológica y distingue la agricultura familiar – con mano de obra fundamentalmente familiar pero vinculada a procesos de mercado– de una agricultura de minifundio y de subsistencia159. Hoy en día, resulta fundamental comprender que los agricultores y las agricultoras familiares están inmersos en dinámicas de pluriactividad y tienen vínculos importantes con zonas periurbanas y urbanas. Incluso los agricultores familiares 159 Manuel Chiriboga. Desafíos de la pequeña agricultura familiar frente a la globalización. Centro Latino Americano para el Desarrollo Rural (RIMISP), Boletín Intercambio No. 13, 2002. 480 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI del subtipo de subsistencia crítica, que son quienes menos activos tienen, dependen de estos vínculos; y, con mayor razón, dependen de ingresos no agropecuarios para financiar sus campañas y completar su canasta básica. Si revisamos las tipologías existentes, veremos que la variedad de definiciones – de tipos y subtipos de agricultura familiar– siempre toma en cuenta como criterio central la extensión de la tierra. Luego, se ha incorporado variables como: el acceso a riego, el peso de la mano de obra familiar, la orientación de la producción, la tecnología utilizada, la existencia de vínculos más o menos fuertes con el mercado, el acceso a servicios, etc.160 E, incluso, hay autores que incorporan las diferencias por microrregiones y cuencas; por ejemplo, el trabajo de Héctor Maletta del año 2017161. Ahora bien, siendo todos estos criterios importantes, considero que la diversidad de los agricultores familiares y las dinámicas que existen en los distintos territorios en el Perú, nos exigen y nos retan a tener una mirada territorial que incorpore variables institucionales y socioculturales. Para ello, los modelos estadísticos son un aporte fundamental, pero es necesario aterrizarlos en una realidad que tiene matices y que cambia en función de las relaciones de poder y la institucionalidad locales. A lo largo de la mesa hemos visto una serie variables útiles para tipificar distintos tipos de agricultura familiar. Pero en nuestro país, además de estas, también es importante tomar en cuenta el tipo de institucionalidad de los territorios. Por ejemplo, el tamaño de la tierra como activo de la unidad familiar es un tema que puede ser relativo, porque en un ámbito geográfico con presencia fuerte 160 Fernando Eguren y Miguel Pintado. La agricultura familiar en el Perú. Diagnóstico y lineamientos para una estrategia. FAO. Lima – Perú, 2014. 161 Héctor Maletta. La pequeña agricultura familiar en el Perú. Una tipología microrregionalizada. FAO – Universidad del Pacífico, 2017. 481 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de comunidades campesinas y nativas, hay distintos regímenes de tenencia de la tierra que posibilitan otras formas de acceso a recursos. Esto implica que muchas veces las familias tengan sus parcelas individuales en posesión, pero que también tengan acceso a otras tierras, por distintos acuerdos sociales: no solo por propiedad, sino por regímenes diversos como la posesión, la rotación en zona de laymes, las zonas de manejo mixto, el acceso a madera en bosques comunales o a pastos naturales de uso común, entre otros. Entonces, lo que tenemos es, más bien, un acceso territorial diferenciado y diferentes usos de la tierra en el marco de distintos acuerdos comunales. Como señalé, esto nos reta a una mirada territorializada de los pequeños agricultores y, en particular, de los agricultores familiares, que son la gran mayoría en el Perú. Asimismo, considero que hay una dimensión importante que se escapa a los criterios puramente económicos y técnicos, e incluso, institucionales. Dentro toda la diversidad que encierra la agricultura familiar, hay también un tema que tiene que ver con una relación particular con la tierra y lo que significa la chacra o la finca para las familias. Dependiendo del territorio y de su historia, la chacra es, también, un espacio de vida, es un espacio de transmisión de conocimientos y de aprendizajes. Y la parcela –o las parcelas– por más pequeña que esta sea, en muchos casos, no es solo un activo productivo (con un valor de cambio) sino que es parte una historia familiar y/o comunal de ocupación territorial. Para culminar, quiero poner tres ejemplos muy breves para referirme a esta diversidad. En la primera foto, tenemos una parcela de maíz de 0.30 hectáreas, es decir, muy pequeña; es una parcela familiar en un caserío rural del bajo Piura, que básicamente se destina al alimento del hogar, a intercambiar con vecinos, a preparar la chicha y alimentar a los animales de corral. Por el tamaño y otras variables, esta entraría dentro de la categoría de infra subsistencia, 482 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pero cumple un rol clave dentro del conjunto de actividades que forman parte de la reproducción de la familia. Luego tenemos, en la segunda foto, una comunidad campesina en las alturas de Apurímac. Aquí, las comuneras y los comuneros acceden a una parcela de papa dentro de una zona de rotación de tierras comunales de 4 hectáreas. La producción se orienta al consumo del hogar y a la venta en el mercado local, aunque los intermediarios con poder en el territorio, copan la demanda y les pagan precios muy bajos. A pesar de ello, y de que esta parcela técnicamente no es de su propiedad, tiene un peso importante tanto en sus ingresos como en la alimentación de sus familias. Finalmente, me referiré a una comunidad en Tayacaja, Huancavelica, en la que conocí a una joven comunera que ha apostado por sembrar frijol en las parcelas que ha heredado de sus padres y se ha asociado a una cooperativa de productores agroecológicos, que está comercializando fuera de la región. Tres ejemplos de agricultura familiar con distintos vínculos con el mercado e institucionalidades diferenciadas. Podríamos poner ejemplos de otros agricultores familiares comerciales – como los cafetaleros y cacaoteros de diversos ámbitos del país–, con mayor cantidad de tierras, muchos vinculados al mercado de exportación. Lo anterior nos permite dar cuenta de la diversidad de la agricultura familiar y de la importancia de tomar en cuenta las particularidades institucionales y territoriales para comprender sus necesidades y dinámicas. 483 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 22 DOS ORIENTACIONES POSIBLES PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR Cierro señalando que, en los últimos tiempos, con mayor presencia de eventos climáticos extremos por efecto del cambio climático, y en el contexto de la pandemia que ha generado una migración de retorno a zonas rurales, la agricultura familiar viene jugando un papel clave de refugio y para la seguridad alimentaria de las familias productoras y del país en general. Esta ha mostrado una alta capacidad de resiliencia y mayor capacidad de adaptación que otros modelos, como el del monocultivo a gran escala. Por tanto, considero que, mirando hacia el futuro cercano, debemos prestar mayor atención a temas, como por ejemplo: 1) la capacidad de resiliencia de las familias de agricultores familiares; 2) el acceso de las mujeres a la tierra y el vínculo de este acceso con la seguridad alimentaria; 3) los impactos del cambio climático sobre la agricultura familiar en diversos territorios del país y las respuestas necesarias para su adaptación; 4) las tecnologías de punta que serían apropiadas (algunas no lo son) y que podrían aprovecharse para potenciar a la agricultura familiar, en armonía con los conocimientos locales y la conservación de los ecosistemas; o 5) el rol que podría jugar la institucionalidad territorial (como las 484 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI comunidades), en programas integrales de mejora de condiciones para los agricultores familiares. Estas son líneas de investigación urgentes en las que hace falta profundizar. Muchas gracias. Fernando Eguren Muchas gracias, Mari. Entramos ahora a la ronda final, de 10 minutos, en la que pueden complementar o desarrollar algunos temas que no han tenido la oportunidad de hacerlo, pero también responder las preguntas que nos han hecho llegar, que paso a resumir rápidamente. Una es sobre la exposición de Ricardo. Ya subrayé la importancia del enfoque territorial. Al respecto, hay las siguientes preguntas: ¿cuáles son las condiciones políticas para que esto sea posible, dado que hay diferentes problemas de no fácil resolución, uno de ellos es las dificultades que tiene el propio aparato estatal para llevar a cabo acciones intersectoriales y las dificultades de articulación entre los diferentes niveles de gobierno, que sería necesario para lograr el desarrollo territorial? Yo quisiera agregar una pregunta, ya mía, que es la siguiente. Hay una experiencia muy interesante de desarrollo territorial, por ejemplo, en el valle del Mantaro. ¿Ustedes han observado otros casos de procesos históricos de desarrollo territorial? ¿Y, en esos casos, cuáles han sido los motores, los actores, las condiciones, etc., que han permitido llevarlo a cabo? Esas son las preguntas. Tienes 10 minutos, Ricardo. Ricardo Fort Muchas gracias, Fernando. Arranco con un par de comentario sobre algunas cosas que han mencionado Alex y Mari, que me parecen súper interesantes y complementarias. Los dos coinciden en que hay que tratar de crear consenso sobre esta tipología con alguna 485 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI mirada que vaya un poco más allá de las variables clásicas. Eso lo que hemos tratado de hacer varios. Fernando es uno de los primeros que trabajó este tema y ha habido otras miradas que han comentado, pero no hemos logrado acuerdos que se plasmen en los planes y en las políticas, y tenemos que dejar discutir eso, porque ya hay que dar el siguiente paso. Mientras seguimos discutiendo si es el criterio es este o es el otro, nos perdemos de vista el plato enorme que es casi toda la agricultura peruana. Salvo la gran agricultura moderna de exportación, es todo del resto. Entonces, creo que es importante crear esos consensos y dar el siguiente salto. Y sí me preocupa, al igual que Alex y Mari, ¿qué hacemos con esta tipología agricultores de subsistencia, mucho más precario que el resto, que son un montón y están en todos lados? ¿Cuáles son las opciones reales que tiene? Alex mencionaba algo importante y es que, cuando vemos la tipología, los que están en transición son los típicamente abordados por el Ministerio de Agricultura ¿Y quién trabaja la agricultura de subsistencia? Ahí hay una pelea entre las competencias del MIDIS y el MINAGRI, que termina siendo absurda, porque no tiene una mirada territorial, cuando debería ser complementaria. Tienes un montón de programas, con distintos enfoques, incluso en los mismos territorios, que se pelean por quién les da asistencia a unos productores que, con dificultad, van a salir de su lógica de autoconsumo y que, quizá, necesitan otro tipo de apoyo y otro tipo de políticas. Esa es una de las grandes dificultades. Y ese grupo es cada vez más difícil, o sea, cada vez más se fragmenta a través de la herencia y otros procesos, cada vez más los jóvenes ya no quieren trabajar en esas pequeñas hectáreas y se van a las ciudades, cada vez más el cambio climático genera shock y problemas. Entonces, a mí me preocupa seriamente y, entrando al tema político, parte de las reacciones políticas que vemos ahora tienen que ver con eso, o sea, es un país dividido y fragmentado, en el cual el Estado no ha sabido dar una respuesta concreta a esta 486 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI población y, como mencionaba Mari, sí la sabe dar para el sector más emprendedor, más moderno, más rico, con más tierras. Y parte del problema, además, que enfrenta la agricultura moderna de agroexportación, y que lo hemos visto con claridad hace un año, es que aprovecha que el costo de oportunidad de esos jornaleros o pequeños agricultores rurales es súper bajo, y pagar un salario que está un poquito por encima, con unas condiciones un poquito mejores, y es suficiente, porque aun así le ganas a la alternativa que tienen, que es básicamente nada, por no haber recibido un montón de políticas del Estado. Entonces, me parece central ese punto. Entrando a la siguiente pregunta, como yo decía al inicio, no podemos seguir pensando en una lógica sectorial para atender los problemas del pequeño productor rural, o sea, creo que eso ya se cae de maduro y lo saben, los hacedores de política pública lo saben, pero nadie sabe cómo hacer el cambio. No hay una voluntad política para hacer el cambio. Y es complicado porque implica, además, romper con un modelo que tenemos desde hace más de 20 años, que le teme a la planificación territorial. El sistema de inversión pública, que es el filtro por donde pasa cualquier estrategia real de aplicación del Estado, no permite articular ente sectores o entre niveles de gobierno. Seamos sinceros, todos los planes y las estrategias son muy bonitas, pero no son vinculantes. En el sistema de inversión pública peruano, ningún plan es vinculante si no tiene proyectos aprobados en el INVIERTE.PE, lo que antes era el SNIP. Entonces, tú puedes tener planes muy bonitos que no se traducen en proyectos reales ni inversiones que sigan esos planes. Y eso ocurre no sólo para los sectores, sino también para los intentos de planes multisectoriales. Entonces, si no tenemos un sistema de planificación que permita articular entre sectores y que permita articular estrategias de priorización de inversiones entre niveles de gobierno, jamás vamos a poder mirar al territorio y decidir qué cosa hay que hacer de manera conjunta. 487 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Yo siempre menciono, cuando tuvimos esta ilusión, en los años pasados, de tratar de entrar a la OSD, y comenzamos a elaborar varios elementos y vinieron un montón de expertos a hacer análisis sobre el modelo peruano y qué necesitábamos ajustar. No sé si ustedes han leído el informe del resumen ejecutivo final. Tiene un párrafo brutal, en la segunda página, que dice, más o menos, así: “…no sé cómo han llegado a generar tanto crecimiento sin un sistema de planificación que mire al territorio”. Y las desigualdades e inequidades que está reproduciendo el modelo se ve en eso. Entonces, hay que romper con ese patrón. Y eso implica, simplemente, un sistema de planificación territorial que sea vinculante con el presupuesto público. Si lo queremos más concreto, no debería haber proyecto del INVIERTE.PE que no tenga, en la primera página, una hoja que diga: este proyecto está en tal plan del Ministerio o en tal plan del gobierno regional o local, y con tal prioridad. Y si no está en el plan, no tiene prioridad, se pone al final de la cola. Entonces, a ver si, al día siguiente, no comienzan a importar los planes y a hacerse un sistema participativo y discusión sobre los planes de desarrollo. Eso me parece claro. Para cerrar con tu tema sobre las experiencias. Hay experiencia. Hay menos reporte, sistemático, riguroso, de las experiencias en conjunto que uno quisiera ver, creo, porque uno tiene que conversar con mucha gente para que te cuente cómo pasaron algunas cosas; pero es difícil sistematizar esa experiencia y creo que es clave. El caso del Mantaro es importante. La experiencia de San Martín es interesante. Hay algunas que, creo, deberíamos recoger. Y una de las cosas que nosotros hemos encontrado en esas experiencias que hemos recogido y que ahora tratamos de promocionar, es la necesidad de estas plataformas de articulación entre distintos actores para ponerse de acuerdo en cuáles son las estrategias que se deben implementar en ese territorio, en particular, donde debe estar sector privado, sector público, la academia y las organizaciones 488 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de sociedad civil. Eso te permite, además, establecer criterios que luego se transformen en proyectos, de no en planes, pero sí en proyectos, que además tienen una participación del sector privado que es el que, muchas veces, termina jalando al resto, a realizar no solamente la infraestructura y las obras, que son básicas, sino también el acceso al mercado, la tecnología y, a veces, hasta el crédito. Entonces, el rol Estado ahí es fundamental, porque no solamente pone la infraestructura y algunos presupuestos, sino que tiene que ser la bisagra, tiene que ser el mediador. Sabemos que, cuando hay algún intento de relación entre un privado grande, moderno y pequeños productores, la relación de súper difícil y desigual. Es el Estado el que tiene que estar al medio, respaldando la posición de los pequeños productores, ayudándolos a organizarse, ayudándolos a que los contratos sean de la mejor manera posible y así sacar adelante el proceso. Fernando Eguren Muchas gracias, Ricardo. Alex, también algunas preguntas. Algunas paradojas. Entre el año 1993, que se realizó el penúltimo censo demográfico, y el año 2017, que fue el último, el incremento de la población peruana ha sido alrededor de 13 millones, aproximadamente. Esto significa, obviamente, un incremento de la demanda de alimentos. Además, es un periodo en donde crecieron los ingresos y, por lo tanto, hubo un crecimiento mayor de la demanda de alimentos que el simple crecimiento demográfico. Ahora, sabemos que la agricultura más moderna y las grandes inversiones se han realizado para producir alimentos para la exportación y, por descarte, lo que queda es que buena parte de la agricultura familiar es la que ha abastecido ese mercado. ¿Tú estarías de acuerdo con esa hipótesis, de que hay una capacidad, a pesar de todo, de esta agricultura familiar de responder de una manera bastante notable a esta demanda, porque estamos 489 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI hablando de más de 15 millones de nuevos consumidores, sin mayor apoyo público? ¿Cómo explicarlo? Además, por supuesto, comenta las exposiciones que hemos escuchado hoy día. Alejandro Diez A ver, esa es la pregunta del millón. La verdad, no sé. Quería comenzar con tu lógica de crecimiento poblacional. Una de las cosas que más me gustó el texto de Piketty, El Capital del Siglo XXI, es que él encuentra correlación del crecimiento económico y el crecimiento de la población162. Entonces, digamos así, la gente viene con su pan bajo el brazo. No es que, automáticamente, genere más riqueza, pero más población genera más riqueza casi siempre, como una especie de regla, en los cálculos hechos y encontrados en los crecimientos que ha habido en Europa, Japón y Estados Unidos. Entonces, una parte de la riqueza peruana tiene que ver con el crecimiento de la población, en términos generales, crecimiento y expansión de la economía. Obviamente, toda esa población tiene que comer. Ahora, un tema crítico en el Perú es que los niveles de desnutrición son escandalosos. Entonces, no hemos realmente asegurado esa alimentación. Hay gente que, técnicamente, come todos los días; pero no toda la gente come todos los días acá. Hay problemas de alimentación que son importantes. Nosotros nunca hemos hecho un análisis del hambre en el Perú. ¿Cuánto comes y qué comes? Lo que estamos viendo, con el tema de la pandemia, es que hay gente que no tiene qué comer. Más allá del tema pandemia, hay cosas que son anteriores. Yo sí creo que más gente significa más gente para comer. Digámoslo así: más que tenga la capacidad ahora, yo sí creo que pueden tener el potencial hacia futuro. Y tiene que ver con una especie de la lógica básica, que viene de la 162 Thomas Piketty. El capital en el siglo XXI. Fondo de Cultura Económica. México D.F., 2014. 490 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI antropología económica, que es lo que se llama la economía de la sub producción, o sea, yo sí creo que hay espacios en el Perú que sub producen, y sub producen porque podrían producir más, con una serie de otros factores, que tienen que ver con condiciones económicas, que tienen que ver con capital, que tiene que ver con la intensificación del trabajo, que tienen que ver con incentivos, como dirían los economistas, de por qué tendrían que producir más. Yo he encontrado en campo ejemplos de gente exitosa, genial, que se ha abierto al mercado, y de otra gente qué es justamente lo contrario, gente que podría producir más, pero no lo hace, y te dice: “mira, para qué me mato todo el día, produciendo un montón, para ganar una miseria. Entonces, mejor no lo hago y, sencillamente, produzco lo básico, para tener aquí… ya no me complicó con nadie, no me peleo con los intermediarios, con los comerciantes, vivo más tranquilo”. Y ese es el perfil de agricultores, vamos a decir, de 50 años, que, para los estándares de tierras, son un productor medio, porque la mayor parte de productores tiene 40 años o más. Por lo tanto, esta gente de 50 años, que no tiene, hoy, ningún incentivo para llegar al mercado podría llegar. Yo sí creo que hay un espacio para que esta pequeña agricultura familiar pueda proveer más de alimentos, y al mismo tiempo, estoy convencido que, en realidad, hemos hecho algo así como fifty - fifty, o sea, hemos mejorado y estos productores, en efecto, han contribuido a la alimentación de la población, pero al, mismo tiempo, han crecido la importación de alimentos también, estamos importando más papa, más trigo, más arroz, más aceites, en fin. Hay una serie de cosas que nosotros estamos trayendo para nuestro consumo alimentario. Yo no creo, vamos a decirlo así, en la disyuntiva seguridad / soberanía alimentaria. Ambas son, en realidad, posiciones un poco extremas. Yo creo que, en el fondo, 491 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI es una mezcla de factores que están en el debate y que vienen de los dos elementos. Yo creo que el aseguramiento continuo de alimentos es importante. Eso ya es un punto para la seguridad elementaría. Y, al mismo tiempo, el acortar cadenas y asegurar ingresos para los productores también importante. Eso es un punto para los argumentos de la soberanía alimentaria. Entonces, retomo parte del debate que hubo hace un mes y medio, en el que estaba Eduardo Zegarra y representantes del Ministerio de Agricultura, organizado por el SEPIA; en el que Eduardo discutía la posibilidad de que los mercados locales sean capaces de sustituir al mercado mayorista. Por eso, puse esa pregunta, al final, o sea, ¿la pequeña producción familiar o la mediana producción familiar es suficiente para sustituir a la gran producción? ¿Y la comercialización más cercana, que es lo que piden las recetas de acortar el mercado, de acercar el mercado, pueden competir, realmente, con el volumen de la demanda de consumo de alimentos que tenemos? Yo creo que eso es una mirada más economistas. Podría encontrar un caso, pero necesitamos algunas cifras que nos permitan mirar hasta qué punto hay este match entre la capacidad y el potencial de producción y las necesidades de consumo. También está en juego qué es lo que estamos consumiendo. Y, ahí, yo creo que también hay un punto para los que trabajan los temas de soberanía alimentaria, que tiene que ver no solo con consumir en volumen, sino consumir bien. El consumo de alimentos es un tema crucial. Lo que demuestran los estudios, sobre el primer mundo, no sobre el nuestro, es que los consumidores saben que tienen que alimentarse mejor, pero no tienen los recursos para eso y se alimentan como pueden. Entonces, hay un tema de educación y de conocimiento, de qué te alimenta mejor, pero también hay un tema de recursos. Los mejores alimentos son también alimentos que no son los más baratos. 492 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Hay toda una discusión en la cual tienes en juego la capacidad de producción, el desarrollo y el consumo y la capacidad de adquirir esos alimentos. Entonces, esa ventaja que tenía el pequeño agricultor, de cambiar un poco tu cartera de cultivos y sobrellevar la crisis, yo creo que todavía se conserva. Yo producía arroz, ahora produzco frejoles, y eso me permite, por lo menos, comer todos los días, lo cual es una ventaja frente a un productor o un habitante o una zona marginal, de una ciudad, que no puede hacer eso. Es también un recurso limitado, es decir, una estrategia de emergencia. La estrategia normal, de cualquier productor, es que tiene que producir lo suficiente para comer, pero también para poder comprar lo que necesita, así como alimentación complementaria, que es el paquete completo de consumo. Yo creo que tenemos un déficit de conocimiento, para saber realmente hasta qué punto da este match. Y coincido con Ricardo, hay que pensar en términos de planeamiento territorial, de ordenamiento del territorio, que los europeos lo tienen hace años, lo aprendieron a las patadas, pero no por eso es comunista. Si limita el desarrollo del libre mercado, pero es por un bien social. Les dijeron a los productores de vino del sur de Francia, no produzcas tanto vino, tienes que producir menos, porque parte de la producción tiene que ir a la protección de bosques. Les dijeron eso a las vacas españolas, pero se salvaron con la enfermedad de las vacas locas, y eso recuperó unos cuantos millones de vacas que iban al sacrificio. Es una política de recuperación, de ordenamiento de la producción, en términos no solo de asegurar el consumo, sino de proteger a los productores, para que puedan tener precios apropiados y, con eso, puedan subsistir en un mercado en el que los precios agropecuarios van a la baja. Entonces, yo sí creo que un elemento de planificación es absolutamente necesario. 493 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Fernando Eguren Gracias, Alex. María Luisa, dos preguntas. Tú has estudiado mucho las comunidades campesinas, ¿qué potencial encuentras en las comunidades para un desarrollo territorial? ¿La comunidad le agrega posibilidades a este tipo de desarrollo o es, más bien, una barrera? La pregunta, digamos, no es baladí, porque uno de los temas que hemos visto en esta reunión es sobre los regímenes de propiedad de la tierra. Si la titulación es solamente individual, eso tiende a debilitar a las comunidades. Entonces, detrás también hay una visión más estratégica de si las comunidades deben existir, no deben existir, etc. Y quiero ligarlo con una pregunta que ha estado, por lo menos, en dos de los planes de gobierno de los partidos que han competido en estos últimos días, uno de los cuales ha pasado a la segunda vuelta, que plantea, no con este nombre, la reforma agraria. ¿Hoy en día, la reforma agraria es una necesidad para resolver algo de los temas que hemos conversado, discutido, en esta reunión? María Luisa Burneo Gracias, Fernando. Dos preguntas amplias. Voy a tratar de ser breve en los minutos que me corresponde. Primero, el tema de las comunidades campesinas. Lo primero que hay que señalar es que, bueno, voy a hablar de las comunidades campesinas de la costa y la sierra. No me voy a referir a las comunidades nativas de la Amazonía, que tienen otra dinámica, y no son precisamente mi campo de estudio. De las comunidades campesinas, hay que decir que son más de 6.000 en el país. También es difícil generalizar, porque uno puede distinguir comunidades campesinas que han seguido una trayectoria comunal, claramente, hacia la parcelación. Hay comunidades que han perdido presencia en el territorio. No hay 494 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que romantizar el tema. Hay que reconocer eso. Sin embargo, hay otras comunidades, en otros territorios del país, que todavía tienen una presencia institucional muy fuerte, y son actores innegables de gestión territorial, y también, digamos, espacio de tomas de decisión política. Entonces, una de las cosas que habría que decir es que sería interesante que, en determinados territorios, en donde las comunidades tienen una presencia importante en la gestión del territorio, de los recursos y como espacio de decisión, estos planes, políticas, de los que estamos hablando, estas relaciones intersectoriales, consideren a las comunidades campesinas como actores territoriales válidos en este tipo de procesos o en procesos de planificación y ordenamiento territorial. Yo creo que, en los últimos 25 años, por lo menos, las comunidades, simplemente, han dejado de ser miradas como actores territoriales por el Estado peruano. Entonces, el Estado está pensando en términos de asociación de productores, de pequeñas familias, de parceleros, pero las comunidades han quedado un poco al margen, y creo que sí valdría la pena, sobre todo en algunas zonas, donde tienen una presencia muy fuerte, involucrarlas de manera más activa en estos procesos institucionales, de planificación, de toma de decisiones, de recuperación de suelos. Conozco zonas muy interesantes en donde la comunidad pone un capital humano muy importante, por ejemplo, para proyectos de reforestación, de captura hídrica, de cosecha de agua, etc. Entonces, hay que tener una mirada por territorios, pero, al interior de estos, las comunidades representan un potencial importante. Ahora, esta pregunta grande por la reforma agraria. Hay que entender a qué nos estaríamos refiriendo con una reforma agraria. Obviamente, no estamos hablando de la reforma agraria en términos de recuperación de tierras, expropiaciones, y lo que fue la reforma 495 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en la época de la lucha por la tierra, en los años sesenta y setenta, que culminó con la reforma agraria de Velasco Alvarado. Estamos hablando de otro contexto. Y creo que, aquí, el término se refiere más a hacer un giro en la mirada, en las políticas de Estado, respecto de la política agraria en el país. Y ese giro tiene que ver con varios de los elementos que hemos estado tocando en esta mesa. ¿Qué peso se le da, desde el Estado, a la agricultura familiar? ¿Qué peso se les da a estos grandes modelos de agroexportación, que han sido, por dos décadas, favorecidos con subvenciones del Estado y con incentivos tributarios, que han crecido a costa de los impuestos de todos, y que se les ha permitido un régimen laboral que ha terminado por generar condiciones de explotación y abuso, que ni siquiera han tenido fiscalización y vigilancia de parte del Estado? Entonces, creo que se refiere un poco a eso, en estos términos, la reforma agraria, y también a revisar temas, por ejemplo, como los límites a la concentración de la tierra. El límite de la propiedad de la tierra es un tema que se disolvió en los noventa y, de ahí para adelante, se ha normalizado el hecho de que haya extensiones de tierras que puede ocupar un valle entero o la mitad de un valle, 5,000, 10,000 hectáreas, lo que implica, como decía en la exposición, no solo un tema económico, sino un tema de control territorial que, además, genera otro tipo de dinámicas y externalidades negativas, como la degradación de los ecosistemas, consumo excesivo de agua, como en el caso del acuífero de Ica, pero también la exclusión de otros grupos importantes de productores. Entonces, yo creo que, cuando se habla en esos términos de reforma agraria, me parece válido, o sea, hay que cambiar de giro, cambiar la apuesta desde el Estado sobre cuáles son los modelos que, en realidad, son más viables, más sostenibles, que garantizan la conservación de los ecosistemas, la conservación de la biodiversidad, que incorporan en condiciones más justas una cantidad importante de mano de obra, etc. Yo creo que por ahí va la mirada de una nueva reforma agraria. 496 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Fernando Eguren Muchas gracias, Mari. Con tu respuesta, hemos culminado con esta sesión. Les agradezco muchísimo a ustedes y lo que me queda como sensación es: ¿cuáles son los espacios y las instancias en las que podemos continuar, no solamente los que estamos sentados acá, la discusión y llegar a conclusiones y a propuestas que tengan posibilidades de influir en las políticas públicas? Creo que estamos entrando en un período muy difícil, en un quinquenio que va a ser muy difícil. Creo que lo que hemos conversado acá tiene una importancia estratégica. ¿Cómo continuamos para cumplir un papel en ayudar a que el país salga adelante en estas circunstancias políticas y de salud pública? Bueno, hemos llegado al final. Muchas gracias. 497 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 498 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 8 EL PODER Y LA VIDA POLÍTICA 499 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 8 EL PODER Y LA VIDA POLÍTICA ¿Cómo entender la política y el poder político en el mundo actual? ¿Cómo se ha formado y evolucionado el sistema político en el Perú, el marco de nuestra historia republicana? ¿Cómo funciona la política en el Perú? ¿Cómo entender el comportamiento de los actores políticos y los intereses que representan? ¿Cómo está distribuido el poder político en el Perú y que problemas plantea para la gobernabilidad y gobernanza del país? ¿Cuáles son las fuentes de poder que hay en el país y cómo se relacionan entre sí y con el poder político? ¿Qué rol juegan los “micropoderes” distribuidos en todo el país? ¿Crisis de la política o crisis de los actores políticos (o ambas)? ¿Crisis de los partidos políticos? ¿Crisis del sistema político? ¿Qué relación hay entre la ciudadanía y el sistema de representación política? ¿Crisis de representación o crisis de los representados (o ambas)? ¿Qué relación hay entre el sistema político y el tipo de sociedad en la que vivimos? ¿Es posible lograr una adecuada representación en el sistema político en un país signado por la informalidad? ¿Qué tan representable es nuestra sociedad a la heterogeneidad y complejidad social subyacente? ¿El problema está en los representados? ¿Qué rige el actuar de los actores políticos: los intereses colectivos o los intereses privados? ¿Qué relación hay entre la “privatización” de la política y la proliferación de “caudillos” políticos que operan en los distintos niveles del Estado? ¿El Perú del bicentenario es una “república sin ciudadanos”? ¿Qué tan gobernable es el Perú atendiendo a los problemas de gobernanza y gobernabilidad que existen? ¿Cómo se reflejan estos problemas en la gestión pública? ¿Cómo entender el resultado electoral del 11 de abril pasado atendiendo a los problemas que afectan a nuestra vida política y 500 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la polarización existente en nuestra sociedad? ¿De qué hablamos cuando hablamos de democracia, transición democrática y procesos de democratización en el Perú? ¿Cuál es la agenda de investigación pendiente en nuestras ciencias sociales, en relación al poder, la vida política, la democracia, la representación política y los procesos de democratización en el país? En esta mesa de trabajo, que estuvo moderada por Natalia Gonzales Carrasco, directora del IEP, Sinesio López Jiménez, Patricia Zarate y Manuel Castillo Ochoa conversan en torno a estos problemas, que tienen que ver con la coyuntura actual y la configuración histórica y dinámica estructural de nuestro sistema político, tal como leemos a continuación. Natalia Gonzales Carrasco Muy buenas tardes a todos los que no acompaña esta tarde. Primero, felicitar la iniciativa CONCYTEC. Es el segundo evento virtual que organizan en el marco de la emergencia sanitaria. El primero, realizado el año pasado, sobre la pandemia y la problemática social en el Perú, fue un evento que nos permitió llegar a la comunidad académica y al público, en general, con evaluaciones e información muy importante para analizar las crisis que se nos presentaban en el país en ese momento. Este año, es muy bueno iniciar con este taller de formación en ciencias sociales. Han sido varias jornadas en las que se han abordado diferentes temas fundamentales, tanto para estudiantes como para académicos, que nos permiten intercambiar ideas, metodologías de investigación y aproximaciones a los temas que estamos investigando. Me parece que esta iniciativa de CONCYTEC acerca las ciencias sociales a la población, en general, y esto es fundamental en la sociedad de hoy en día. En ese sentido, esta mesa es singularmente importante. Es una mensa para 501 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI hablar de política, del poder, de la vida política en nuestro país. En la coyuntura en la que vivimos, la política se ha convertido en el centro de nuestras preocupaciones, pero también de nuestras angustias. Poder entender mejor que es lo que está pasando en el Perú, nos permitirá no solamente tener un voto más responsable, sino también entender mejor los resultados electorales, las ansias de representación de diferentes sectores de nuestro país y las crisis que atraviesa el Estado peruano en estas circunstancias. Para esta mesa, no tenemos mejores panelistas que los que hemos reunido el día de hoy. Vamos a tener la participación del doctor Sinesio López Jiménez, de la doctora Patricia Zárate Ardela y del doctor Manuel Castillo Ochoa. Cada uno, en su primera intervención, hará uso de la palabra por veinticinco minutos. Vamos a iniciar con el Dr. Sinesio López Jiménez, a quien dejamos en el uso de la palabra. Sinesio López Jiménez Muchas gracias por la invitación y por la presentación. Primero, quiero presentar brevemente el tema. Voy a respetar lo que dice la invitación, El poder político y la vida política en el Perú, formación e investigación. Quisiera hacer una pequeña introducción y, luego, entrar en el tema de la formación y la investigación. La política siempre ha sido preocupación y una angustia, como ha dicho nuestra presentadora, para todos los peruanos. En el siglo XIX, pese a que no se logró formar un Estado más o menos en forma, pese a que no logramos formar un nosotros, una nación, sin embargo, la política fue importante, pese a que no tuvimos un sistema de partidos, sino un partido tardío, el Partido Civil. El ejército, por su parte, aun cuando no estaba institucionalizado, fue el principal actor de la vida política peruana durante todo el siglo XIX. 502 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el siglo XX, los partidos políticos y el poder político si han jugado un papel muy importante en la vida política y académica también. En el siglo XX tenemos ya tres formas de Estado. Por primera vez se forma un Estado, un poco defectuoso, débil aún, pero se forma un Estado oligárquico, entre 1895 y 1968, que tenemos una reforma. Luego, con Velasco, tenemos otra forma de Estado nacional corporativo, que colapsó en 1992 y se abrió las puertas al Estado Neoliberal. De tal manera que ya, digamos, la política tiene un centro, que es el Estado, cosa que no existió en el siglo XIX. Existieron una serie de fenómenos, no solo el tema del Estado. Se forma claramente un Sistema de partidos. Se pasa del partido local a un Sistema de Partidos. Hay procesos importantísimos dentro del Estado Oligárquico, procesos de democratización social y política, ampliación de la ciudadanía y, luego, grandes debates políticos. Eso es, más o menos, el siglo XX. ¿Cuándo pierde importancia y es desvalorizada la política y desvalorizado el Estado? En el siglo XXI. Con la instauración del neoliberalismo, la política y el Estado se desvalorizan, pierden fuerza, porque el neoliberalismo instaura como eje organizador de la vida social, en su conjunto, el mercado y, entonces, el Estado es desplazado y transformado en algo subsidiario del capital. Todo eso es institucionalizado en la Constitución de 1993. Entonces, esa es la etapa que estamos viviendo. Por eso, hemos vivido grandes procesos de anti política, de despolitización, que hemos experimentado, digamos, en estos años. Ahora sí quiero entrar al tema de los centros de formación e investigación. Bueno, yo diría que la prensa siempre fue un espacio de debate y de formación política y, de alguna manera, se influyó en la vida política, desde el siglo XIX incluso. Solamente que, en el siglo XIX, el debate se dará a través de unos periódicos, de algunos ensayos especiales sobre el tema, o también lo vemos en espacios 503 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI académicos como, por ejemplo, el debate entre San Carlos y el Guadalupe. La perspectiva desde la que se discutió la política, en el siglo XIX, fue básicamente la filosofía y el derecho. No había otro enfoque importante de otra óptica. Fue lo central, digamos. Los grandes debates del siglo XIX fueron básicamente filosóficos, de diferentes orientaciones. El debate monárquico - republicano, el debate entre liberales – conservadores, ciertos debates implícitos sobre el feminismo o sobre el problema de la nación, fueron hechos en periódicos, en revistas, no en la academia. Y yo creo que ese carácter de cómo se desarrolla la política en el siglo XIX, también se prolonga de alguna manera en el siglo XX. Hasta mediados del siglo XX, la política, básicamente, fue vista desde el campo de la filosofía y del derecho. Hay unos avances, por influencia de autores extranjeros o que escribieron en el extranjero, donde ya hay una cierta mirada sociológica, por ejemplo, el libro de Francisco García Calderón, El Perú contemporáneo163, ya es un libro que tiene cierto enfoque sociológico y un enfoque político, más o menos sistemático, pero, digamos, son extranjeros. Adentro es, básicamente, un debate filosófico. Todos los debates que hay en la República Aristocrática son básicamente entre filósofos y juristas. Claro, a partir de los años treinta, eso se abre a otras corrientes, como el marxismo, la teoría del pensamiento reaccionario -que, en ese tiempo, eran autores realmente brillantes-, el social cristianismo, el indigenismo, o sea, se abrió un abanico de discusión desde diversas ópticas, pero siempre dentro del campo de la filosofía o del derecho. 163 Francisco García Calderón. El Perú contemporáneo. Interbank. Lima – Perú, 1981 (e. o., en francés: 1907) 504 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Cuándo comienza a institucionalizarse la formación en la política o la formación política? Eso, más o menos, es desde la segunda mitad del siglo XX hacia adelante. Surgen, a partir de la segunda mitad del siglo XX, diversas disciplinas sociales. Una de las primeras es la antropología. Antes, había habido ya la arqueología, pero esto más desde un punto de vista de ciencia dura. Surgen la antropología, la etnohistoria y, luego, la economía y, en los sesentas, se abre las puertas a la sociología. La ciencia política también se abrió en ese momento, pero fue muy temprano. En la Universidad Católica se ensayó abrir una especie de escuela de ciencia política, o de especialidad en la ciencia política, y vinieron profesores de Holanda, de Bélgica, a dictar esos cursos y a formar gente, pero sucede que no había mercado, que es diferente a lo que pasa hoy, no había mercado. Entonces, cuando terminaron la carrera, se dieron cuenta que no había un sitio adónde ir a trabajar y le preguntaron a los que egresaron, entre los que estaban Henry Pease, Rafael Roncagliolo, Alberto Giesecke, ¿qué quieren ser? ¿Politólogos o sociólogos? Entonces se graduaron como sociólogos, habiendo estudiado ciencias políticas, porque era una formación muy temprana, digamos, donde no había un mercado constituido. Sin embargo, se le dio esa mirada, esa perspectiva, esa especialización. La política, entonces, fue tratada no solo desde la Antropología, con influencia extranjera, o desde la historia, la etnohistoria, sobre el Estado Inca, sino sobre todo desde la sociología. La sociología fue el espacio donde se discutió la política, se formó la política, se dictaban cursos de política. Básicamente, eran San Marcos y Católica y, después, otras universidades de provincia. Se fue extendiendo esta formación sociológica y la política fue analizada 505 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sistemáticamente. Había diferentes orientaciones. En San Marcos, por ejemplo, entre los que estudiaban sociología, había una tensión fuerte entre funcionalismo, el marxismo, la dependencia, en fin, diversas orientaciones que alimentaban la enseñanza universitaria en aquel entonces, pero todas muy útiles, y había gente capaz que dictaba esas diversas corrientes. Y la política, sobre todo la sociología política, fue un curso muy importante. Julio Cotler fue uno de los más brillantes profesores que tuvimos entonces y que contribuyó a la formación de la política como disciplina, desde la perspectiva de la sociología. También en esa época aparecieron, además de las universidades, algunos centros de investigación, como el IEP. El Instituto de Estudios Peruanos ha jugado un papel muy importante en el desarrollo de las ciencias sociales. Ahí llegaban investigadores de diversos países en un primer momento. Hubo influencia de europeos y de latinoamericanos, pero también comenzaron a llegar, sobre todo al IEP, profesores norteamericanos, a investigar o desarrollar algunos temas de investigación. Por ejemplo, en el año ‘68, vino un amigo mío, David Collier, uno de los grandes politólogos norteamericanos que acaba de jubilarse de la Universidad de Berkeley. Él vino a estudiar la democracia en el Perú, y el 3 de octubre se produce el Golpe de Velasco y, entonces, se quedó sin tema. Tuvo que cambiar de tema. Así como él, gente muy importante de la ciencia política, politólogos, como Alfred Stepan, que ha publicado un libro hermoso sobre el Perú, The State and Society: Peru in Comparative Perspective164, Peter Cliff, varios llegaron, pero ya dentro de la sociología. Aún no había la formación de la ciencia política especializada, pero hubo mucha influencia, sobre todo del extranjero. No podemos olvidar a François Bourricaud, Poder y sociedad en el Perú165, o investigaciones más específicas que 164 Alfred Stepan. The State and Society: Peru in Comparative Perspective. Princeton University Press, New Jersey, 1978. 165 François Bourricaud. Poder y sociedad en el Perú contemporáneo. Editorial Sur. Buenos Aires – Argentina, 1967. 506 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI realizó, Cambios en Puno166, por ejemplo. Comienza a producirse algunas cosas importantísimas de Julio Cotler en esa década. Escribe un artículo brillante, de 20 páginas, que justifica toda la existencia de un hombre y un intelectual como Julio, que se llamó La mecánica de la dominación interna y del cambio social en el Perú167, 20 paginitas espectacularmente brillantes para entender cómo funcionaba el gamonalismo. Julio escribió varios trabajos. Después, luego de que lo deportaran a México, a su regreso, escribe el libro clásico que todos conocemos: Clase, Estado y Nación en el Perú168. Esa es, un poco, la influencia de autores extranjeros que se fue desarrollando en las ciencias sociales y, luego, ya la reflexión sobre la política abandona el ensayismo o, más bien, el ensayismo se debilita y se fortalece la investigación empírica dura, ya con trabajos de investigación más sistemáticos. Yo diría que, además del Instituto de Estudios Peruanos, se van desarrollando otras ONGs que hacen investigación, pero también promoción del desarrollo. Me estoy refiriendo, particularmente, a DESCO y al CEPES. CEPES especializado en gestión, política agraria y la otra institución, DESCO, estaba mucho más abierta a otras disciplinas. Ahora, los fondos editoriales fundamentales, yo diría, Católica y IEP. IEP siempre fue central como fondo editorial. Muchas cosas que sabemos sobre el Perú se publicaron en IEP, no solamente de producción interna, sino de autores extranjeros que se traducía, como lo sigue haciendo hasta ahora. El IEP ha jugado un rol central en la formación de las ciencias sociales y, sobre todo, de la política, y también otros fondos editoriales, como San Marcos, más modesto, y la Católica, que en ese tiempo era más modesto de lo que tiene ahora. 166 François Bourricaud. Cambios en Puno. Instituto Indigenista Interamericano. México, D. F., 1967 (e. o., en francés: 1962). 167 Julio Cotler. La mecánica de la dominación interna y del cambio social en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú,1967. 168 Julio Cotler. Clase, Estado y Nación en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 1978. 507 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Finalmente, quiero trabajar el tema de manera más sistemático. La ciencia política, como una carrera más especializada, tiene una formación más tardía. Se desarrolla tardíamente. Aparte del pequeño “aborto” que tuvo en el año ‘60, en mano de los holandeses y los belgas, la ciencia política, como carrera, como espacio de reflexión, se forma muy tardíamente. Comienza en la Católica a finales de los años noventa. Yo recuerdo que, junto con Catalina Romero, en esa época comencé a coordinar y organizamos la Maestría en Ciencias Políticas y Política Púbica. Entonces, para nuestra sorpresa, tuvo una demanda impresionante, pero comenzó por la maestría. Después de una cierta experiencia, se abre ya como carrera de pregrado y, luego, se apertura también en otras universidades. En San Marcos, en la Facultad de Derecho. No había Ciencia Política en esta universidad. Después, se incluyó la carrera de Ciencia Política dentro de la Facultad de Derecho. En la Católica, en cambio, la carrera de Ciencia Política se incluyó dentro de la Facultad de Ciencias Sociales, y lo mismo se hizo en otras universidades. Actualmente, diversas universidades, tanto de Lima como de provincias, tienen la carrera de Ciencia Política. Yo diría que la investigación es desigual. En las universidades privadas, que funcionan como empresas, aquellas que cobran dinero y obtienen una ganancia que se distribuye entre sus accionistas, hay muy poca investigación, en general, y en Ciencia Política, menos. Sin embargo, tienen hasta doctorado. Ahí no hay investigación. Lo que hay, básicamente, es formación, pero no investigación. La investigación es cara y se hace principalmente en las universidades públicas, en San Marcos o en provincias, y supone un cierto gasto que hay que hacer. En la Católica también se hace investigación, pero ha sido apoyada tardíamente, porque lo que se vendían eran cursos y no estudios. Ahora si hay un presupuesto 508 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de investigaciones y ahí se incluye a la Ciencia Política, como especialidad, o sea, hay diversos temas de investigación, que antes ya había, pero que ahora se han ampliado, que incluyen los siguientes: − Las transiciones democráticas. − La democracia. − Los procesos de democratización. − Los partidos políticos. − Los sistemas electorales. − Las formas de gobierno. − Las políticas públicas. − La gestión pública. − El sistema de partidos. − La representación política. − La ciudadanía. Algunos de estos temas ya tienen tradición. Otros son relativamente nuevos. Cuando yo comencé a hacer investigación en ciudadanía, hacia el 90, 92, 93, y publiqué después el libro Ciudadanos reales e imaginarios,169 que me tomó más o menos 7 años hacerlo, no había una tradición de investigación en el campo, o sea, había que abrir un campo; pero, en otros, ya había tradición. Por ejemplo, la investigación sobre el Estado hoy es importante. Julio Cotler hizo un trabajo interesante, que era básicamente central; pero hoy la investigación sobre el Estado, que ayuda a entenderlo mejor, es la perspectiva comparada. Hoy sabemos más del Estado peruano porque hay una serie de investigadores peruanos, y sobre todo 169 Sinesio López Jiménez. Ciudadanos reales e imaginarios: Concepciones, desarrollo y mapas de la ciudadanía en el Perú. Instituto Diálogo y Propuesta. Lima – Perú, 1997. 509 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI extranjeros, que han escrito sobre el Perú, pero en perspectiva comparada. Hay libros importantísimos que se han producido recientemente, como el de Soifer, State Building in Latin America170, o el de Kurtz171, que compara Perú y Chile, por qué Chile tiene un Estado fuerte y Perú no lo tiene. Bueno, lo de Soifer digamos que es más grande, porque es una comparación de México, Colombia, Perú y Chile. Entonces, la política comparada es el enfoque en las ciencias sociales, en general, y en la política, en particular, más interesante, más productivo y nos ayuda a entender mejor los fenómenos que se quieren investigar. Entonces, al Estado lo puedes estudiar tanto como un todo, pero también puedes estudiar sus partes. Yo mismo estoy metido en una investigación que ya llevo dos años, Estado, democratización y democracia en el Perú. Vamos a ver qué es lo que va a salir. Bueno, los enfoques que se usan sistemáticamente dentro de la Ciencia Política son los mismo que se usan, generalmente, en las Ciencias sociales, los enfoques cuantitativos, cualitativos, mixtos, de política comparada. Entonces, esto es muy importante. Y han ayudado a desarrollar la Ciencia Política, tanto en la formación como en la investigación, autores muy importantes que han venido de visita siempre, o sea, desde el año ‘78 yo conozco a Guillermo O’Donnell y a Adam Przeworski, el gran politólogo polaco – norteamericano. Si hubiera premio nobel en Ciencia Política, yo se lo daría a Przeworski, gran politólogo, sociólogo y filósofo. Toda esta gente ha estado acá. David Collier ha venido frecuentemente. Guillermo O’Donnell también. Entonces, todos ellos nos han ayudado al desarrollo de la política como investigación. Y también hay sociólogos y politólogos, al mismo tiempo, que reflexionaron 170 Hillel David Soifer. State Building in Latin America. Cambridge University Press. New York, 2015. 171 Marcus J. Kurtz. Latin American State Building in Comparative Perspective. Social Foundations of Institutional Order. Cambridge University Press. New York, 2013. 510 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sobre la política. Fernando Henrique Cardoso ha sido fundamental, por ejemplo. José Nun nunca vino, pero también ha influido mucho, sobre todo, en la sociología política. Ahora, y con esto concluyo, habría que preguntarse si es posible ir más allá de la especialización y desarrollar un enfoque interdisciplinario. Miren, yo creo que eso es relativamente fácil en la formación y depende de qué cursos se lleven. Yo dicto en la universidad cursos un poco teóricos. Entonces, yo puedo combinar diversas cosas, yo dicto teoría política, teoría política moderna, y puedo combinar ahí la filosofía, la sociología y la ciencia política. Entonces, como formación no me es difícil articular contribuciones desde diversas ópticas, digamos, diversas disciplinas. Ahora, entiendo que eso es más difícil en la investigación, pero con todo, creo que hay una tendencia a ir más allá de la especialización, o sea, frente a investigaciones totalistas o investigaciones muy localizadas, hay una perspectiva, más bien, de mirar todas las cosas o mirar algunas cosas desde diversas ópticas. Lo importante no es con qué camiseta miras la realidad, sino que comprendas la realidad, incluso si puedo usar todas las camisetas, o sea, de eso se trata lo interdisciplinario. ¿No es cierto? Entonces, se reemplaza al pensamiento total, holístico, por enfoques más bien interdisciplinarios, que respetan la especialización de cada disciplina. Bueno, muchas gracias. Natalia Gonzales Carrasco Muchas Gracias, profesor Sinesio. Ahora tengo el gusto de presentar a Patricia Zarate, que tiene una larga trayectoria de investigación en el Instituto de Estudios Peruanos, a quien dejo en el uso de la palabra. 511 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Patricia Zarate Muchas gracias, Natalia. Muchas gracias a CONCYTEC, por la invitación. Yo tengo muchos años en el trabajo de investigación. Trabajo en el IEP durante mucho tiempo. Me ha gustado mucho escuchar al profesor Sinesio. Como decía Natalia, quién no ha leído o ha llevado alguna clase o, no solo sus libros, sino también sus columnas o alguna charla, en fin. Creo que es un referente muy importante. Estoy muy orgullosa de estar en la misma mesa que él. Y también, los dos nos podemos referir a estar en la misma mesa que él. Y también, los dos nos podemos referir a una persona que ha sido, que es, emblemática en el IEP, como es el doctor Julio Cotler, al que ha hecho referencia. Él fue mi jefe por muchos años. Entonces, me siento muy bien en esta mesa. A ver, para entrar de lleno al tema. El poder, como tal, no es mi especialidad. Así que, ante la invitación de CONCYTEC, volví a revisar qué cosas diría, para comenzar. Cuando quiera estudiar el tema de poder, ¿qué es lo que tendría que hacer, desde mi experiencia de ciencias sociales y desde la formación que he tenido? Primero, con los clásicos, de hecho, El Príncipe, de Maquiavelo, el Leviatán, de Hobbes. También, no pueden dejar de leer a Weber. Eso, como que ya lo asumimos. Los profesores como el doctor Sinesio, el doctor Castillo, lo tienen tan internalizado que no lo mencionan, porque para ellos ya debe ser como su Coquito, ya deben tener muy internalizados esos clásicos. Otros autores, que creo que son importantes de revisar, luego de tener en mente a los clásicos, es a Foucault y a Hannah Arendt. Creo que ambos, Foucault en Las palabras y las cosas172, y, Hannah Arendt en el libro Sobre la violencia173 tienen definiciones y se acercan a las nociones 172 Michel Foucault. Las palabras y las cosas. Editorial Siglo XXI. México, D.F., 1968 (e. o., en francés: 1966). 173 Hannah Arendt. Sobre la violencia. Alianza Editorial. Madrid – España, 2005 (e. o., en inglés: 1970) 512 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de poder y, con esto, a la dominación. No quiero decir que, en otros textos, no esté obviamente el tema de dominación, pero si es muy interesante la perspectiva que ambos autores le dan. Y, personalmente, ya desde las ciencias sociales, hay tres autores -uno de ellos de la casa- que yo visito y revisito. Pierre Bourdieu, por todo el análisis de clases sociales, que es algo que también estoy trabajando, y James Scott, por esta resistencia frente al poder y la dominación que está en The Moral Economy of the peasant174, ese libro que sacó. Hay que tener en cuenta que James Scott es antropólogo y politólogo. Y eso me lleva a la referencia que hizo el doctor Sinesio López sobre La mecánica de la dominación interna que, como él mismo dijo, es un escrito de 20 páginas que como libro no salió, porque 20 páginas no forman un libro, pero que se encuentra en el libro Política y Sociedad en el Perú175, que el doctor Julio Cotler editó en el año ‘94, cuando yo era su asistente en el IEP. Entonces, creo que esas lecturas nos van llevando hacia algunos temas que tenemos que tener en cuenta cuando hablamos de poder, antes incluso de hablar del tema político. ¿Y por qué es importante? En el tema de las clases sociales, por ejemplo, desde la perspectiva de Pierre Bourdieu, un elemento consustancial de las clases es ese carácter relacional que se agregan. Son relaciones entre agregados de individuos que están segregados por relaciones de poder y dominación. Eso es lo que se resalta principalmente en las clases sociales, porque en un espacio social, como es el territorio peruano -es un poco abstracto el tema-, tenemos a diferentes grupos que tienen diferentes tipos de poder, diferentes tipos de capitales, más bien, que tratan de luchar por cuotas de poder. Obviamente, quienes tienen más capital, son quienes van 174 James C. Scott. The Moral Economy of the Peasant: Rebelion and Subsistence in Southeast Asia. New Haven: Yale University Press, 1978. 175 Julio Cotler. Política y sociedad en el Perú: cambios y continuidades. Instituto de Estudios Peruanos. Lima – Perú, 1994. 513 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI a tener un mayor poder, entre el capital económico, el capital social y el capital cultural – simbólico. Entonces, este espacio, más bien abstracto, que lo estamos viendo como clases sociales, nos va a ayudar a entender porque nos comportamos como nos comportamos, quiénes nos están representando o quiénes no nos están representando en el poder político. Y, aparte de Bourdieu, ¿por qué citaría a Scott? Porque no es que haya una lucha de clases, realmente, lo que vemos en acción, sino que, para los que venimos de las Ciencias sociales, todo el tiempo lo que miramos son las relaciones, las relaciones que uno ve en el supermercado, en la bodega, en el mercado mismo, en la calle, estamos todo el tiempo, por defecto, mirando como se interrelacionan las personas, qué ponen en cada conversación o en cada interacción, si es que no son amigas, cómo marcan sus distancias, marcan su discriminación, cómo negocian algunas cosas y cómo, las personas que tienen menos poder, tratan de defenderse con formas más sutiles, como diría Scott. Entonces, creo que ese contexto es importante para que entendamos cómo funciona. Así no solo funciona Perú, sino que funcionan muchas sociedades. Ese análisis de clases creo que es importante para entender el funcionamiento de la sociedad, la segregación que puede haber, la diferencia de capitales en un país tan desigual como es el Perú, de capital económico, pero también de capital cultural. Y, acá, yo quisiera llamar la atención, porque estamos acostumbrados a hablar de las distancias que hay entre un capital económico, o sea, un gerente, el dueño de una mina, entre otros, pero también el capital cultural es importante. ¿Por qué es importante? Porque quienes tienen el privilegio de estudiar en buenas universidades, también sacan adelante capitales, y también discriminan, a veces, sin malas intenciones, pero también discriminan y se van segregando los grupos sociales. 514 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Todo ese contexto social y desigual, de alguna manera, no sé si cambia, pero hay como un pequeño paréntesis en un tiempo electoral. ¿Por qué? Porque creo que es el único momento en que, participando, cada persona tiene el mismo derecho, porque es un voto, un voto que no tiene ni con el capital económico, ni con tu capital cultural. No me refiero a tu elección ni por quien votas. Eso sí, obviamente, tiene que ver con tus capitales. Me refiero a que tu voto, sea por tu candidato, sea en blanco, sea nulo, vale lo mismo en San Isidro como en el Marañón. A eso me refiero. Tiene el mismo valor. Y creo que, por eso, cuando hablamos de que hay relaciones de poder y que el poder se manifiesta en la política, ahí entra el tema de las elecciones y de la democracia representativa, como aquel mecanismo que nos ayuda a llevar la fiesta en paz, que no debería ser como algo que impida que uno luche por disminuir los niveles de desigualdad. No va a haber una igualdad entre todos, necesariamente, pero sí ciertos niveles de desigualdad que ya rayan con lo poco ético, cuando muy pocas personas concentran todo el poder político, económico y social en una sociedad y la mayoría no lo tiene. Entonces, creo que es la democracia justamente la que puede hacer que esa participación, esa participación electoral, la participación política, pueden, de alguna manera, paliar estas diferencias. Y, por eso, creo que a los que estudiamos ciencias sociales nos interesa, por un lado, como les dije, leer, releer, a los clásicos. Y revisítenlos, cada vez que puedan, porque realmente es refrescarse. Yo envidio, en ese sentido, al doctor Sinesio, que siempre da clases, o al doctor Castillo, porque nosotros, cuando hacemos investigación en el día a día, no podemos estar releyendo a nuestros clásicos, pero si es importante. Y, por otro lado, hay que tener en mente cómo la participación política sí puede ayudar a cambiar ciertas cosas, puede ayudar, como opinión pública, a detener ciertas formas. Yo creo que, el año pasado, lo vieron los grupos que se manifestaron 515 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI contra un gobierno con el que no estaban de acuerdo, porque si bien, legalmente, uno puede tener ciertas atribuciones, la legitimidad que da unos actos unilaterales puede estar en discusión y, en ese sentido, las personas asociadas en colectivos o manifestándose, la opinión pública, todo eso, puede tratar de equiparar las cosas. Entonces, creo que en este último tiempo que hemos vivido, nosotros seguimos teniendo clases sociales diferentes, muy desiguales. El crecimiento de la clase media ha sido como una panacea que ha sido muy criticado desde diversos estudios. Las desigualdades sociales siguen existiendo. Las desigualdades entre Lima y otras regiones también. No es necesariamente lo que llaman el Perú profundo, pero ciertamente hay relaciones muy desiguales de distribución de los recursos. El análisis relacional de clases justamente nos dice eso, que los recursos no están bien distribuidos. Hay cierto sector que puede pagar por salud y otros sectores que no pueden hacerlo. Entonces, volvemos a la noción de clase, volvemos a la noción de poder y volvemos a las diferencias; pero todo esto, se supone, se lleva mejor con elecciones, con democracia, siempre y cuando todos tengan la misma la misma oportunidad de participar. En el caso peruano, sin embargo, no ha sido así. Todo está muy fragmentado. El doctor Sinesio, me imagino, va a tratar de eso más adelante, y yo también, en las preguntas; pero lo que quería resaltar, en este punto, es que la democracia nos impide luchar entre nosotros tanto, porque tenemos ciertos aspectos en los cuales deberíamos tratar de ser más iguales, deberíamos controlar ese poder de unos pocos para extenderlo a otros grupos. Entonces, esa vida política es lo que, de alguna manera, se estudia desde las ciencias sociales y desde la Ciencias Política, y no solo la Ciencia Política, porque a mí me gusta este aspecto, tanto de Julio Cotler como de James Scott que, como les dije, 516 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI eran antropólogos y eran politólogos también. Entonces, creo que la interdisciplinariedad, que es algo a lo que estoy muy acostumbrada a trabajar en el IEP, no nos es extraña en nuestras investigaciones. Casi todos los grupos de investigación que tenemos son interdisciplinarios. Obviamente, cada uno tiende a asociarse a algunas especialidades que le puedan ser más afines. Si mi interés es más por los temas cualitativos, me puedo orientar hacia un trabajo más con antropólogos. Si me interesa más lo cuantitativo, me voy con los economistas o con los politólogos, con los que me asocio de esta manera. Y si quiero hacer una suerte de ambas cosas, bueno, estamos todos presentes y dando diferentes puntos de vista, diferentes orientaciones metodológicas, porque creo que eso es lo más importante cuando se hace investigación. Y si se quiere estudiar el poder, se quiere estudiar la política, poder combinar diferentes enfoques teóricos, poder combinar diferentes metodologías. Ahora, terminando esta parte inicial, que yo pensé que iba a ser más corta, quiero entrar más de lleno al tema de democracia, el tema electoral, que es lo que yo trabajo, y lo hago, obviamente, con la gente de LAPOP, del Barómetro de las Américas. Hacemos una medición cada dos años en Perú. Ahora también trabajo encuestas de opinión pública para ver elecciones, pero también para ver otros temas, no solo electorales. Esta coyuntura ha sido, más bien, electoral, pero hemos trabajado otros temas que han tenido que ver con el COVID, con la situación laboral, la situación económica, en fin, hacemos una serie de estudios de ese tipo; pero yo quería entrar a este punto más de democracia, cultura política, porque ahí podemos entender esta distancia que hay con el Estado y estos diferentes comportamientos que vamos viendo. Sobre la democracia, ha ido bajando su apoyo a lo largo de los años en el Perú; pero, básicamente, este apoyo a la democracia tiene 517 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI mucho que ver con la figura presidencial. Mientras más popular sea el presidente, el apoyo a la democracia tiende a ser más alto. Eso lo vimos en la época del Gobierno de Fujimori y lo hemos visto en el gobierno de Vizcarra. Son dos periodos en los que el apoyo a la democracia crece, pero también crece la aprobación presidencial. Hay un punto intermedio, que ha sido el caso de Ollanta Humala, donde crecen todos los indicadores de apoyo a la democracia, en general. Esta medición se hizo al poco tiempo que fue elegido el presidente Humala. Entonces, había toda esta luna de miel con la población, al creer que era una opción de cambio que iban a tener con el expresidente. Entonces, ese tema de apoyo a la democracia y popularidad presidencial es muy importante. Por eso, la figura presidencial en el Perú es tan importante. No solo es importante porque la gente, la ciudadanía, tiende a asignarle muchas de sus necesidades y confiar en esa persona, para bien o para mal, sino porque, además, es como la figura de la democracia para buena parte de la ciudadanía. Entonces, creo que este es un tema que tenemos que trabajar. Otro tema que está dañando a la democracia, y que creo el profesor Castillo también lo va a tratar, es el tema de la representación política. Aquí yo creo, y lo he dicho hace mucho tiempo, que ya estamos patinando. Creo estamos teniendo, lamentablemente, grupos que se presentan a líderes electorales, pero que no necesariamente funcionan como partidos políticos que busquen representar intereses. En parte, pueden ser porque los intereses son muy diversos, los intereses pueden ser, incluso, contrapuestos; pero creo que la gran mayoría de la población quiere un cambio, quiere mejorar sus condiciones de vida, pero no hay un aprendizaje democrático, no hay un aprendizaje ni de la ciudadanía ni de quienes se dedican a la política para construir una relación política 518 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que pueda mejorar su adhesión democrática. Entonces, creo que ese es un tema que no se está estudiando mucho desde la Ciencia Política ni desde la sociología, en general. Los temas de representación o cómo funciona la política fuera de Lima, cómo funciona la política subnacional, cómo funciona la política en las regiones, cómo funciona la política en la micropolítica, cómo funciona la política en las zonas predominantemente rurales, no se están investigando. Tenemos algunos estudios, como el de Raúl Hernández Ascencio, Los nuevos Incas176, que se acerca a analizar justamente elecciones en el ámbito municipal. pero la formación política, la formación de partidos, es un tema que creo que es urgente estudiar, porque es la única manera en la que uno realmente pueda hacer una reforma política. Hacer una reforma política pensando en los partidos como entelequias, que son prácticamente cascarones vacíos, no creo que funcione si es que uno no sabe a lo que se enfrenta fuera. No es está a la única reforma a la que me voy a referir, la reforma política, sino las reformas anteriores que se han hecho para la ley de partidos, todas las reformas que se han ido haciendo, se hacen con el fin, se supone, de mejorar la política. A la larga, eso no sucede, y no quiere decir que el efecto sea contraproducente, sino que casi no tiene efecto. ¿Por qué no tiene efecto? Porque la mayoría de los partidos que tratan de adecuarse a la nueva ley, a la nueva reforma, lo que fuese, van a tratar de adecuarse, van a tratar de cumplir con todas las normas que les pongan, pero no se está cambiando nada. Es como un teatro. Hay muchas personas que se han presentado con partidos en los que no militaban anteriormente, se han prestado logos de partidos, lo cual se quiso evitar. Entonces, creo que la única manera de mejorar la política, que es lo que todos queremos en esta mesa y fuera de ella, es tratar de 176 Raúl Hernández Asensio. Los Nuevos Incas. La economía política del desarrollo rural andino en Quispicanchi. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 2016. 519 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI entender el funcionamiento de los partidos, el funcionamiento de la representación, el funcionamiento de la política, con una mirada amplia, interdisciplinaria, basada en evidencia. No lo que yo creo que debe ser, porque así ha funcionado en tal país, así se ha hecho en este otro país y ha salido bien. No. Parece que no hubieran estado nunca en elecciones municipales, en cómo se reparten las cuotas de poder a nivel local, todo ese tipo de cosas, cómo funcionan los medios cuando hay campañas electorales, etc. Por el trabajo que he hecho, he tenido oportunidad de ver cada uno de estos aspectos y creo que no tenemos trabajos sistemáticos que nos puedan ayudar a mejorar este escenario político, ya no para esta elección, me refiero hacia adelante, para que la gente se sienta representada y, además, pueda defender un sistema democrático que, pese a todos los problemas que hay, es el mejor sistema que existe. Muchas gracias. Natalia Gonzales Carrasco Gracias Patricia. Bueno, ahora vamos a escuchar la participación del profesor Manuel Castillo Ochoa, que es el tercero de los expositores invitados. Profesor Castillo, tiene usted el uso de la palabra. Manuel Castillo Ochoa Muchas gracias por la presentación y gracias también al CONCYTEC, por la oportunidad que nos brinda para hablar de estos temas, junto con los dos ponentes anteriores. Como me toca hablar al último, muchas de las ideas que iba decir, las han dicho Sinesio y Patricia. Así que yo, que había preparado un pequeño guion, voy a tener que improvisar un poco sobre el mismo, y creo que puedo hablar más abiertamente sobre lo mismo que ha dicho Sinesio y también Patricia, pero retomando lo que hemos escuchado 520 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI más directamente. Lo primero es el seminario en el que estamos, Formación e investigación en ciencias sociales y, después, el tema es político, El poder político y la vida política en el Perú, y a los que invitan son tres sociólogos y, ahora, ha salido la politología con mucha fuerza, a partir de ese famoso libro de la universidad Católica, La iniciación de la política177, fíjense ustedes, la iniciación, cómo diciendo que lo que hicieron antes, sencillamente, eso no era política, filosofía política, etc., pero no era política. Y ahí entraba, incluso, hasta Cotler. Entonces, en ese famoso libro se quiso hacer una ruptura, había el antes y había el ahora. Ahora sí han salido analistas políticos y uno ve, sorprendido, que todos los días en la televisión salen politólogos. Y les doy una anécdota. En Chiclayo también se ha creado la escuela de politología. En este momento tienen mucha más gente que ha ingresado ahí que la escuela de sociología. La escuela de sociología de Chiclayo se ha quedado chica frente a los que quieren ingresar a estudiar politología. Y ya no solo hay dos o tres escuelas de politología, como había al inicio. San Marcos tenía una escuela, que salió en Derecho. Ni siquiera salió por el lado de ciencias sociales, sino por el lado del Derecho. Estuvo de director Francisco Miro Quesada. Y, después, se crearon otras escuelas de Ciencias Políticas. Hubo un intento, como decía Sinesio, en los años ’60, cuando se quiso hacer eso, pero no funciono la escuela de políticos, eran Sociólogos, pero ahora sí hay. Hay como nueve o diez escuelas de Ciencias Políticas. Hay, incluso, en la Universidad del Pacífico. Hay también en la Ruiz de Montoya. Hay en las universidades de provincias. Ahora tenemos politología. Y esta politología entra dura, como diciendo sí hay un campo específico para la politología, que tenemos que aprender a separar de las ciencias sociales, o sea, hay ciencias sociales y Ciencias Políticas, y ahí viene una pregunta que me hago: ¿Esto es propio, es una necesidad, como que la sociedad haya presionado 177 Carlos Meléndez y Alberto Vergara (editores). La iniciación de la política. El Perú político en perspectiva comparada. Pontificia Universidad Católica del Perú – PUCP – Fondo Editorial. Lima – Perú, 2014. 521 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para que surja un campo especifico de la política o, sencillamente, es una forma de inventar un campo por diferentes razones? A mí me parece que, en realidad, esta complejidad de campos, complejidad social, que van surgiendo en la sociedad -para tomar la famosa terminología de Bourdieu, cada campo tiene su objeto propio y su ilussio propio, su propia ilusión-, en realidad, cuando se hace así, tajante, pierde muchas cosas. Tal como lo decía Sinesio, y yo lo sintetizo más, es cierto que en el siglo XIX había política y libros de escritos políticos. Ahora, se le llama filosofía política. Después, en el siglo XX, había gente que hacía análisis político. No solo García Calderón. Los mismos libros de Riva Agüero, Cuando uno habla de Riva Agüero y ve como entra al detalle, cuando hace memoria de sus viajes por Cusco, para conocer al Perú, a los 21 años, el detalle, y no solo el detalle de lo andino, la fiesta, la vestimenta, etc., lo relaciona con los grandes procesos sociales178. Dice “la boba derecha colonial nuestra, la boba derecha aristocrática, que no entiende este país”. Bueno, él habla de un mestizaje, etc. Todo eso, ¿a qué nos lleva? A que sí es cierto que hay que mantener, creo yo, lo pasado. Lo pasado se puede sintetizar en una sola palabra. Cuando surge la sociología, en los años 60, la sociología crítica, introduce lo que es el enfoque histórico - estructural en pelea con el famoso enfoque estructural funcionalista, que venía de Norteamérica, etc., y crea la escuela dependentista, como se ha dicho, pero sí permitía entender algo bien interesante, que hay que entender las estructuras sociales del Perú y verlo en relación con los agentes, esa famosa relación dialéctica actor – sistema, agente – estructura, etc. Acuérdense que Mariátegui, en un ensayo que se llama Regionalismo y Centralismo, él empieza el primer párrafo diciendo que aquí no nos ocupamos de las grandes figuras, los figurones de la política nacional, aquí nos ocupamos de procesos, 178 José de la Riva Agüero. Paisajes peruanos. Patronato del Libro Peruano. Lima – Perú, 1,956. 522 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que están en la profundidad de la sociedad, que son los que marcan realmente a la sociedad179. Después viene, a la muerte de Mariátegui, la famosa dualidad de los grandes bloques, que hablaba Basadre en Perú: problemas y posibilidad, la república criolla o el Perú oficial y el Perú profundo, que a la vez Basadre lo retomaba de la famosa visión que hicieron los españoles entre república de blancos, peninsulares e hijos, nacidos acá, que se los denominaba incluso español criollo o español americano, y la república de indios180. Y esa entrada llegaba hasta la sociología que hacía su entrada académica en los años 60, jaloneando lo estructural, y crea toda una narrativa. que va desde Mariátegui, Basadre, etc. Estos dos bloques que se oponen, en los ’60, es redefinido por Quijano, que lo va a incluir, en mucho de sus trabajos, con la colonialidad del poder, como parte de un sistema mundial, la dependencia, el sistema mundial dependiente, pero continúa hablando de estos dos bloques articulados sistémicamente entre sí181. Y, eso, es lo que ha emergido en las últimas elecciones. Ustedes ven bien cuando Castillo dice: “la opulencia de Lima contra nosotros, los provincianos pobres”. Está hablando de dos bloques, aun cuando esta matizado de otra forma, de otros ropajes, de otras maneras de ser, etc., pero como que habría una continuidad ahí; pero, a la vez que hay continuidad, también hay discontinuidad. ¿Y cuál es la discontinuidad? Tal vez que necesitábamos un campo especifico de la política, que ha venido a denominarse gobernabilidad. Entonces, el mundo académico ingresa a la gobernabilidad. Ahora, si vemos bien el asunto de la gobernabilidad, es las correlaciones de fuerza para hacer un gobierno que pueda solucionar las grandes demandas de la sociedad. El esquema de 179 José Carlos Mariátegui. “Regionalismo y centralismo”. En: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Editorial Amauta. Lima – Perú, 1984. 180 Jorge Basadre. Perú: problema y posibilidad. Fundación M. J. Bustamante de la Fuente. Lima – Perú, 2,000 (e. o., 1931). 181 Véase: Aníbal Quijano. Cuestiones y Horizontes. Antología esencial. De la dependencia histórico – estructural a la colonialidad del poder. Colección Antologías. CLACSO. Buenos Aires – Argentina, 2014. 523 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Easton182. Demandas que el sistema político tiene que procesar y, si las procesa bien, soluciona las crisis. Si la procesa mal, puede ser desbordada por las propias demandas de la sociedad. Entonces, también se necesita hacer una política -eso es lo que se trataba de hacer con el libro La iniciación de la política- que se analizara la gestión, la institucionalidad, la gobernabilidad, con bases de datos estadísticos, y que incluso se alejara del ensayismo, que en el Perú se lo ha denigrado mucho, pero creo que es muy valioso. No hay Ciencias Sociales sin ensayismo. No hay politología sin ensayismo. Y, si vemos los últimos libros de Fukuyama, Los orígenes del orden político183 y Orden y decadencia de la política184, que va desde origen de la estatalidad hasta la actualidad, el primero se queda en la Revolución Francesa y, el segundo, continua hasta la actualidad, hace ensayismo. Claro, ensayismo en las Ciencias Sociales, con fuentes y bibliografías, etc. Pero, entonces, aparece las dos “necesidades” de la politología: la estadística y el ensayismo que la expresa. Ahora, al entrar a hablar de política desde un análisis mayormente científico, y para no repetir lo que ya, de manera brillante, han señalado mis antecesores expositivos – y ya estoy rearmando mi guion inicial-, yo diría que lo que aquí tenemos que analizar bien es lo popular, porque si se habla de política, se habla del pueblo, y ahí tenemos un problema: ¿qué es lo popular en nosotros? Hubo un famoso seminario, hace muchos años, en DESCO, Lo popular en América Latina. Trajeron a Aricó, Alburquerque, Hinkelammert, etc., pero no quedó muy claro lo popular185. Ahora creo que se puede ver mejor, en parte, en base a lo que Patricia 182 David Easton. Esquema para el análisis político. Editorial Amorrortu. Buenos Aires – Argentina, 1969. 183 Francis Fukuyama. Los orígenes del orden político. Desde la prehistoria hasta la revolución francesa. Ediciones Deusto. Barcelona – España, 2016. 184 Francis Fukuyama. Orden y decadencia de la política. Desde la revolución industrial a la globalización de la democracia. Ediciones Deusto. Barcelona – España, 2016. 185 DESCO. Lo Popular en América Latina. ¿Una visión en crisis? Adrianzén, Alburquerque, Aricó, Ballón, Calderón, Regis de Castro, Feijóo, Grüner, Franco, Hinkelammert, Iguíñiz, López, Palma, Pascal, Piscitelli, Rochabrún, Sánchez-León, Villarán. Lima – Perú, 1992. 524 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Zarate ha dicho, a través de sus investigaciones, etc. Yo creo que lo popular acá aparece siempre sobre representado. Lo popular nunca aparece presentado, sino sobrerrepresentado. Lo popular aparece mediante retoricas mediadas. Siempre ha aparecido así. Una semántica de retoricas mediadas. Y, ahí, habría que recoger los trabajos de Verón, un argentino que hablaba de la sociósfera186. Cada periodo de la historia en el Perú tiene un clima político propio, lo que Husserl llamaba el mundo circunscrito, lo que Ortega y Gasset llamaba el hombre y sus circunstancias, lo que llamamos entorno – contexto, lo que es fundamental, incluso, para hacer proyectos, etc., Entonces, ahí habría que entrar. Es la escuela de Tartuf. Y es, también, de donde se nutre de alguna manera Foucault, que es bastante mencionado, cuando escribe Las palabras y las cosas187, las epistemes. Por ese lado habría que trabajar lo popular en el Perú. Y yo recuerdo una idea de Carlos Franco, que era psicólogo, y entraba a hacer politología. Él decía: el problema del Perú es que nunca lo popular ha sido representado por sí mismo. Siempre ha sido representado por otros grupos, fuera de la propia extracción de lo popular. Claro, uno podría ser ahí leninista, y decir, pero si Lenin ha dicho en el Qué Hacer que lo popular, por sí mismo, no es popular como universalidad porque no pasa de los limites corporativos tradeunionistas, sindicalistas188. Entonces, hay que llevar ahí la voz de los intelectuales comprometidos, el interés de clase, etc., o la desclasificación del intelectual, para hacer una inserción en lo popular. Lo popular se estudia y analiza, pero queda siempre algo “oscuro”, desconocido de lo popular. Ahora, el otro elemento es que, cuando uno ve lo popular en el Perú, por ejemplo -y aquí voy a ser un poco directo-, ninguna encuesta, 186 Eliseo Verón y E. C. Lloveras. La semiosis social: fragmentos de una teoría de la discursividad. Editorial Gedisa. Barcelona – España, 1996. 187 Michel Foucault. Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas. Siglo XXI Editores. Buenos Aires -Argentina, 1968. 188 Vladimir Lenin. ¿Qué hacer? Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. Caracas – Venezuela, 2010. 525 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI generalizando con las excepciones debidas, se ha dado cuenta, ninguno ha visto al elefante que ha pasado por la ventana y no lo hemos visto. Así como no vimos, en los años ’80, al movimiento de lo que después se convirtió en el terrorismo de Sendero Luminoso, ahora no hemos visto a Castillo. Después, ya cuando chocamos el carro, el del costado, me dice a mí, que estaba manejando y fui el que choqué: “yo te iba a decir que dieras la vuelta para no chocar”, pero si ya choqué, pero ya no interesa que lo diga, ese elemento de previsión con mayor agudeza es lo parecería estar faltando en la politicología. Una vez que emerge el suceso ya se puede decir cualquier cosa. Ahora todos se empiezan a dar cuenta que sí, que Castillo…etc. Un ejemplo, escuchaba a un encuestador del CIT, entrevistado en Willax, por Butters, que decía que él sí había visto la emergencia de Pedro Castillo, cuando no es así. Esa encuestadora obviamente no vio el suceso que emergía, estaba levantando a favor de López Aliaga, todo el tiempo, y luego se les cayo. Carlos Franco hablaba de esto, que lo popular podría tener su propia representación. Y, si vemos eso, vemos una terquedad pese a sus derrotas de lo popular. Miren, lo popular se juega por Toledo, primera vez en la historia del Perú que ingresa un presidente de rasgos populares, bien populares, de forma democrática, y decepciona a lo popular. Luego, se juega por Ollanta y lo decepciona Ollanta, pasando por la gran transformación. Todo el grupo de la Católica que lo apoya en ese primer gabinete es arrastrado en ese cambio y, después, cambia, hace la hoja de ruta y deja la gran transformación. Y, ahora, tercamente vuelven a poner a otro líder, popular, y ahí tenemos el nuevo “asunto” político. Para ver lo popular y sus efectos, ahora que estamos llegando al Bicentenario, podríamos ver algunos componentes básicos de la estatalidad nacional. Primero, como conocemos en las ciencias sociales, aquí no ha habido un contrato social, aquí no ha habido 526 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI formación de la República, acá no ha habido un nosotros, aquí ha funcionado la herencia colonial, tema clásico en nuestras ciencias sociales, que es una continuidad, pero a la vez una discontinuidad, y eso es lo que habría que tomar en cuenta; pero vino la crisis, esta famosa crisis de la pandemia de la que todo el mundo habla, y esta crisis desnuda dos campos. Y aquí utilizo a Habermas que, en La reconstrucción del materialismo histórico189, publicado en 1976, nos dice que toda sociedad tiene un mundo exterior y un mundo interior. Entonces, se nos desnuda el mundo exterior, que es el Estado y las políticas sociales y como no funcionaba el contrato social a cabalidad pese al tiempo histórico ocurrido -el Estado no cumplía a cabalidad con la política de compensación social con las grandes mayorías- por eso es que se muestra quebrada la oferta de bienes de salud pública, está quebrad la educación, está quebrada la vivienda, tenemos 80 mil millones de dólares de déficit de infraestructura. Y eso es objetivamente cierto. Estamos en eso. Pero también se ve que surge un mundo interior ¿Y cómo es ese mundo interior que está ahí? Habermas lo describe. Dice que, incluso, se puede “etapizar” el mundo interior para ver cómo va de lo mínimo a lo máximo. Él lo trabaja con las tres etapas de Kohlberg sobre la formación de la moral personalidad colectiva: la preconvencional, la convencional y la post convencional. También el tema lo toca Habermas en otro libro, que se llama Problemas de legitimización en el capitalismo tardío190. La crisis también destapa el mundo interior, porque ahí vemos el mundo interior peruano, el imaginario peruano y, si es política, tenemos que introducirnos y analizar al imaginario del país, porque la política es una ilusión no en el sentido de una falsedad sino de artificio creado para dar el sentido de existencia nacional. La política, de alguna manera, es también, por lo mismo que se ha explicado, para retomar un término freudiano, libidinal. Y, aquí, en el Perú, es más libidinal 189 Jürgen Habermas. La reconstrucción del materialismo histórico. Taurus Humanidades. Madrid – España, 1981. 190 Jürgen Habermas. Problemas de legitimación en el capitalismo tardío. Editorial Catedra. Colección Teorema. Madrid – España, 1999 (e. o., en alemán: 1973). 527 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que nada, porque nadie vota por programas. Votamos por afectos libidinales de masas. La relación entre lo afectivo-libidinal de la política y la acción colectiva de la política yo nunca la he visto estudiada de manera detenida. Max Hernández intuye el tema, pero no llega a entrar detenidamente al tema, aunque si estudia las pinturas, etc., en su libro “En los márgenes de la memoria histórica”. Cuando entramos al mundo interior, vemos que hay una crisis de la política y, alguien repitió, hay un hartazgo de la política. Este es el problema. Y este hartazgo viene en todo lo que va del siglo XXI. Hartazgo con Toledo, con Alan García, con Humala. Hartazgo con PPK, con Vizcarra, incluso con Sagasti. El cómico, Carlos Álvarez, caricaturiza bien este hartazgo con la política. Entonces, el mundo interior refleja este hartazgo. Y miren ustedes. Cuando hubo el debate electoral en Primera Vuelta, en el que hablaron todos los candidatos a la Presidencia, incluido Pedro Castillo paso desapercibido. No recuerdo bien si él habló en el primero o en el segundo de los debates. Todos los comentaristas dijeron que el que había ganado los tres debates era Alberto Beingolea. Ahí también se dio la caída de López Aliaga. Solo un comentarista, no recuerdo cuál, dijo que el que mejor había hablado era Pedro Castillo y nadie le creyó, porque ahí vimos hablar a un hombrecito, con sombrero campesino, cuyas preferencias electorales no pasaban del 3%. Sin embargo, miren el impacto que tuvo. A partir de ahí, comenzó a crecer hasta llegar a 19.3% el día de las elecciones, dejando en segundo lugar a Keiko Fujimori, que obtuvo 13.3%, o sea, seis puntos por debajo. No quiero hablar de los dos candidatos. Para eso está el análisis periodístico como el de Hildebrandt, que ya analizo a los dos. Pero es ese “mundo interior”, venía con un hartazgo de la política. Ese hartazgo expresa “meditadamente” lo popular. Y eso análisis hay que hacerlo también con las elites privilegiadas. La oligarquía nunca fue popular. Un 528 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tema ya consolidado en las ciencias histórico-sociales, nos decía que la oligarquía cambió la crítica de las ideas por las críticas de las armas en el año 32, el año de la barbarie. La oligarquía no quiso hacer política. Y es por eso que, en su decadencia, el año 68, viene la Reforma Agraria y la oligarquía está, prácticamente, ya sin nada que hacer y Velasco pasa con facilidad encima de ella. La idea es cuál es el mundo interior y su reproducción imaginaria ya no del actor popular sino el del privilegio. Unos y otros se remiten, se conflictúan entre ellos en ciertos momentos históricos, pero uno no se entiende sin el otro. Entonces, siempre ha habido ese hartazgo. Y siempre ha habido ese hartazgo también en la clase media. Esa palabra nunca había salido en el Perú. Recién ha salido con esta crisis. Y aquí viene algo interesante. Para analizar la política, lo popular y lo imaginario no nos podemos desentender de lo libidinal-afectivo. Recojo las palabras de Cotler, que se las escuché una vez. Él dijo que si Sendero Luminoso no hubiera utilizado el armazón conceptual marxista – leninista – maoísta, con categorías como clase, proletariado, burguesía, lucha de clases, violencia, etc., sino el armazón conceptual de lo étnico -lo que ha querido hacer Antauro después, en su periódico, con el etnocacerismo, pero no le ha funcionado-, se hubiera llevado Sendero al Perú. Eso decía Cotler. En una palabra, no había que ser solo histórico estructural, sino etno - estructural, había que ser histórico etno – estructural. Yo sé que esta entrada histórica etno - cultural, incluso, para analizar la política, ha quedado de lado por estos nuevos politólogos. Incluso Mc Evoy, en el libro que analiza el gobierno de Manuel Pardo, dice: se olvidaron de Manuel Pardo los analistas políticos, sociólogos, historiadores, cuando vieron el siglo XIX y el guano, por haber utilizado el enfoque estructuralista - dependentista191. Y ahí 191 Carmen Mc Evoy. Un proyecto nacional en el siglo XIX: Manuel Pardo y su visión del Perú. Pontificia Universidad Católica del Perú. Fondo Editorial. Lima – Perú, 1994. 529 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI lo incluye a Cotler, lo incluye a Flores Galindo, lo incluye a Burga, lo incluye a Bonilla, etc., nuestros grandes “padres” de las ciencias sociales en el Perú. Y Mc Evoy hace una historia politicista. Uno le podría aplicar a Mc Evoy lo que dijo Mariátegui: Mc Evoy se empieza a perder entre figuras y figurones. Y podría uno aplicarle lo que un famoso francés, que ya no se habla de él, Louis Althusser, decía: “el papel de la ideología”192. ¿Y cuál es el papel de la ideología? Es como los hombres se imaginan la representación de su propia vida, no como lo imaginamos nosotros, sino como ellos se imaginan y verbalizan la representación de su propia vida y por eso, en ese análisis debemos tener cuidado porque se puede caer en el “error hermenéutico”, perderse en las palabras de los propios actores y no ver el sistema y estructura de historicidad y materialidad en el que actuaron. En cierto momento, parecería que Mc Evoy cae en eso, porque llega a decir que Manuel Pardo quería hacer una República democrática y tenía toda la intención de hacer una República democrática, por eso, bajo el presupuesto a los caudillos, etc., y también desmovilizó a las Fuerzas Armadas y Chile pudo entrar fácil. Pero no veía que el intento de Manuel Pardo, entre 1872 y 1876, carecía de bases materiales ¿Por qué? Porque se olvida de lo histórico – estructural. Si era un país dividido en dos (1872 – 1876), de criollos y una gran masa andina, que todavía no había migrado -la masa andina migra en los años 40 y 50 de l900 hacia la capital-, ¿cómo vas a hacer un país democrático? No había, pues, lo que Marx dice, las grandes masas que el mercado las ha igualado, las ha alienado, las han vuelto dueño de su propiedad, aunque solo tengan su fuerza de trabajo para venderla como su propiedad. No había mercado. O el mercado era mínimo, de las lanas, por un lado, y el guano no había hecho mucho mercado, etc. Entonces, ahí es donde se pierde esta nueva politología, y también, se podría decir, nueva reescritura de la historia que ha recibido un premio, cuando a Mc Evoy le han puesto, bien merecido por sus 192 Louis Althusser. Ideología y aparatos ideológicos del estado. Freud y Lacan. Editorial Nueva Visión. Buenos Aires -Argentina, 1988. 530 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI conocidos trabajos, como presidenta del Consejo Consultivo del Proyecto Bicentenario. Y esa es la herencia de Cotler, porque Cotler recoge la herencia colonial y hace una entrada histórico – estructural. Yo recuerdo que, alguna vez, alguien criticó a Cotler, diciendo por qué se va hasta la caída del mundo andino para ver al Perú; pero, miren, Cotler sigue vigente. De alguna manera, no es pues la República de blancos y la República de indios, la que ha signado la historia nacional hasta hace muy poco. Pero la vieja heterogeneidad dual se ha transformado en la nueva heterogeneidad dual. Quijano lo decía, formales e informales, y de ahí sale el polo marginal. Entonces, esa es la idea. Yo, lo que veo, es que la política tiene que entender todo esto y, por eso, es que se les pierde el elefante, ¿Por qué se les perdió el elefante de Sendero a los politólogos, incluso cuando hacían encuestas? Porque no estaban en provincia, porque no iban a provincia. Incluso Carlos Iván Degregori, yo conversaba mucho con él, no la vio tampoco. Él la vio después. El creyó, al igual que todos nosotros, que este grupito que se lanza en Chuschi, y sale de una universidad, no duraba dos semanas. Y, ahora, no vieron a Castillo tampoco. Ese es el gran tema, creo yo, que estamos viendo. Ahora, si vemos bien, y entramos con una mirada histórica – estructural, desde el imaginario, ahí podemos retomar a Gonzalo Portocarrero, cuando entraba con mucha fuerza a analizar esto a través de textos literarios, en la última etapa de su vida. ¿Qué hablaba Portocarrero? Portocarrero decía que la fuente del mal en el Perú estaba en lo criollo, venía de lo criollo. Tiene un famoso libro, Rostros Criollos del mal193, donde desarrolla esta idea. Es lo criollo la maldad. Claro, uno podría decir, lo criollo crea la transgresión, que ha invadido la sociedad, que se ha acriollado, y tenemos que hablar 193 Gonzalo Portocarrero. Rostros criollos del mal. Cultura y transgresión en la sociedad peruana. Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Perú. Lima – Perú, 2004. 531 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de la transgresión y, entonces, esa sociedad aparece quebrada, se abren grandes brechas, encima viene la brecha formal e informal, y podemos ver estas rearticulaciones que se dan ahí, en todas partes; pero, de alguna manera, nos está dando a entender lo que se llama designio, el designio criollo. Aníbal Quijano decía, cuando empezó a ver la migración en los años año 40 y 50, en su afamada tesis doctoral sobre La emergencia del Grupo Cholo en el Perú194, que si lo cholo, al venir a Lima, a la costa, no se enfeudaba a los designios criollos, podía ser un gran actor de grandes cambios estructurales en la sociedad peruana; pero si se enfeudaba a los designios criollos, en su migración, al venir hacia Lima, se perdía y perdía su base sustentadora de una solución alternativa, que era lo comunitario. Entonces, esa era la idea, de lo que hemos visto. Ahora, habría que ver. ¿Ha perdido ya este mundo popular su potencialidad, se enfeudó en los designios criollos? Y ahí emerge lo que estamos viendo, por eso el hartazgo, la política quebrada con la corrupción, etc. ¿O, todavía, hay fuente de “no designios criollos” en lo popular? Pero ahí apa ingresar a ese tema hay que entrar al imaginario. Al “mundo interior” de las imágenes colectivas que compartimos como sociedad. No queda otra. Y hay que hacer etnografía también. Y, por lo tanto, esa vieja escisión, la vieja política – nueva política, no va. Hay que empezar a juntar todos los enfoques que ha habido en la política para hacer investigación. Bueno, yo los dejo acá y agradezco la oportunidad de decir estas palabras. Muchas gracias. 194 Aníbal Quijano. La emergencia del Grupo Cholo y sus implicaciones en la sociedad peruana. Tesis doctoral. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Facultad de Letras. Lima – Perú, 1964. 532 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Natalia Gonzales Carrasco Muchas gracias, profesor Castillo. Ahora, vamos a entrar a una segunda ronda, que va a durar 8 minutos para cada uno de los expositores, en la que vamos a plantearles algunas preguntas que han venido del público. Para el profesor Sinesio López, quisiéramos que nos haga un breve repaso sobre los resultados electorales del último domingo, 11 de abril, y su opinión sobre la emergencia del candidato Pedro Castillo. Además, tenemos otra pregunta para usted, una de esas grandes preguntas que hay: ¿por qué cree usted que las élites y la política, los políticos, no han llegado a construir un Estado Nación, después de 200 años de vida independiente? Adelante, profesor. Sinesio López Jiménez Bueno, voy a tratar de dar una visión más o menos sintética sobre las últimas elecciones y los resultados electorales. Comenzare recordándoles que, si uno mira el mapa de los resultados electorales de hoy y los anteriores, desde el 2001, vamos a encontrar lo siguiente: los mismos electores que, esta vez, votaron por Castillo, en las mismas regiones donde lo eligieron, fueron los que votaron por Verónika Mendoza, en el 2016, quizás un poco menos, pero era, más o menos, el mismo mapa. Y es el mismo mapa que tuvo, antes, Ollanta Humala, en el 2011 y en el 2006, y también Toledo, en el 2001. El mapa electoral es el mismo. Por otro lado, está la contraparte de este mapa. Si uno mira los resultados electorales, de Ica hacia arriba, por toda la costa, pasando por Lima, encontramos también que es casi el mismo mapa, que incluye a los que votan por Keiko, por López Aliaga o por De Soto. Son los mismos que antes, en el 2016, votaron por PPK y por Keiko. Los mismos que, en el 2011, votaron por Keiko, solo que, entonces, la votación por Keiko era mucho más 533 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI alta. Los resultados eran mucho más abultados. Ahora, en cambio, el resultado es bajísimo. Esto es señal de la enorme fragmentación que hay. Lo que quiero decir es que tenemos un cierto mapa electoral, tanto por el lado de Castillo, como por el lado de Keiko, que más o menos se repite todo el siglo XXI. Es el mapa electoral que es resultado de lo que ha sido el neoliberalismo, el Estado neoliberal y la política neoliberal, porque esos sectores, si uno lo cruza, por ejemplo, con el mapa de la pobreza, son las zonas más pobres, también. Frente a la costa, que más o menos es la zona más rica, los que votan por diversos candidatos en el siglo XXI en la sierra, en el mundo andino y en el sur, son ciudadanos que son los más descontentos, los más contestatarios y los más pobres, los que tienen un nivel de pobreza mayor. El famoso milagro económico, que se dice que hay que preservar, mayormente ha beneficiado a Lima y la costa. El modelo neoliberal, con las altas rentas que produce la economía primaria exportadora y de servicios, ha beneficiado básicamente a estos sectores, afincados en estas zonas; mientras que los otros han sido, prácticamente, puestos de lado. Y también el beneficio de los altos ingresos fiscales, que suben en monto, no la ratio, no lo que se llama presión tributaria, o sea, impuestos sobre el PBI. Lo que ha crecido es el PBI; no la presión tributaria. Entonces, la ratio no crece mucho, lo que ha subido es el volumen. Y, con ese volumen, se puede hacer mucha política social. La pobreza se ha reducido por el lado de la política social; pero no tanto por el modelo económico, sino por el boom exportador. Entonces, el índice de competitividad regional, cuyo mapa es muy parecido al de la pobreza y el resultado electoral, a mi juicio, es clave para entender lo que es el Perú hoy, el Perú que ha creado el neoliberalismo. El otro mapa importante es el del Índice de desarrollo humano - IDH, en el que vamos a encontrar que aquellos sectores que, en esta 534 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI oportunidad, han votado por Castillo, votaron antes por Verónika, por Humala y por Toledo. Estas poblaciones son las poblaciones que registran el más bajo índice de desarrollo humano. Este indicador, como ustedes saben, en base a 3 o 4 variables, mide el nivel de bienestar de la población. Los lugares en los que gana la derecha son, a su vez, los que registran un mayor índice de desarrollo humano. Incluso la brecha urbano – rural de desarrollo humano, es mucho más baja en Ica que en otros lugares, por ejemplo, en la Libertad, que registra una brecha más alta, por la población que vive en la sierra. Entonces, este es un mapa importante para explicar los resultados electorales. Otro mapa clave, a mi juicio, es el mapa del Estado. Para poder entenderlo, con Manuel Magallanes, hemos hecho un mapa, hace más o menos dos años, sobre las capacidades del Estado. Ahora lo estamos afinando más. Tenemos varios mapas ya, hasta comienzos del siglo XX. Del siglo XIX, es difícil hacer un mapa. No hay datos. No hay datos sobre el Estado y, además, no hay Estado casi, no hubo Estado y, en consecuencia, una presencia efectiva en muchas zonas del país. Entonces, uno puede encontrar que aquellas zonas que han votado más por Castillo, y que antes votaron por Verónika, Humala y Toledo, son aquellas donde el Estado tiene menos capacidad, una menor presencia efectiva. La ley no es igual para todos. Es mucho más desigual ahí. La provisión de bienes públicos, la seguridad ciudadana, la penetración del Estado en la población, la penetración del Estado en el territorio es mucho menor. Entonces, las capacidades estatales esta desigualmente distribuidas y les toca la peor parte a estas zonas, que son las que han votado por Castillo ahora y antes por los demás candidatos. Eso es lo que quiero decir. Esta es una constante. Ese es el mapa construido por el neoliberalismo. Bueno, esa es una primera cosa, 535 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Lo segundo que quería señalar es que es una competencia muy fragmentada. La fragmentación se produce cuando se llega con un nivel de representación bajísimo, en nivel 0, como dice Martin Tanaka, en un pequeño artículo que escribió ayer195. Llegar a nivel 0 de representación quiere decir que, bueno, desapareció los partidos históricos, en la práctica, desaparecieron los partidos outsiders, que reemplazaban a los partidos históricos, y los partidos empresa privada, que han surgido después, se están tambaleando. No han tenido candidatos. Los candidatos son aparte. Hay candidatos que no tienen partido o que no tenían partido. Entonces, el gran actor es el candidato y, en consecuencia, ha habido una alta fragmentación. Han sido 18 los candidatos. En el 2016, me parece, hubo 20 candidatos. Antes, hubieran competido 3 o 4 candidatos. La competencia, entonces, es muy fragmentada. Hay una altísima fragmentación y eso tiene que ver con la enorme crisis de representación que hay. Otro efecto de la “crisis de representación 0” es que la competencia política es enorme, se exacerba, y conduce a la polarización. A la polarización estructural, que indica el índice de desarrollo regional, hay que sumarle la polarización electoral, que vemos en el mapa, y la polarización producida por la pandemia. La pandemia agravó esa polarización. Entonces, la polarización es muy grande. No se pueden entender estos resultados electorales si no se toma en cuenta esa polarización. Además, otro elemento básico debido a la crisis de representación es que, al final, los grandes actores son los candidatos y sus pequeños entornos. El resto no cuenta. No cuentan para nada. Absolutamente. Antes eran los partidos, que movilizaban a sus cuadros. Hoy no ocurre eso. Es el candidato y su entorno lo único que cuenta. Sin embargo, no podemos entender el mapa electoral analizando solo al candidato. No podemos entender la crisis de la representación simplemente porque hay una especie de incapacidad de los actores 195 Martín Tanaka. Primeros apuntes. El Comercio: 13 / 04 / 2021. 536 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI políticos para recoger las demandas de la gente y canalizarlas en el sistema político para resolverlos. Es un problema también que pasa en los representados, es decir, en la sociedad. En el siglo XX era más fácil representar, porque estábamos frente a una sociedad de clases. Ahora, en cambio, estamos frente a una sociedad informal. Es muy difícil representar una sociedad informal. Tenemos 80% de informales. Esa es una sociedad informal, que es inviable, a mi juicio. Chile tiene 30% de informales. Canadá tiene 15% de informales. Una sociedad de 80% de informales no es viable, por una serie de razones, que no voy a entrar a discutir. Es muy difícil representarla. Entonces la crisis de representación está vinculada a eso, a la dificultad del entorno económico y social para representarlo en el campo de la política. Entonces, las cosas son más estructurales y sociales. El candidato no es responsable de eso. Claro que él cuenta, cuentan los errores que pueda cometer. Es un error, por ejemplo, jugar al centro, definirse como un partido de centro, cuando tienes una estructura polarizada desde hace cinco años, agudizada por la pandemia. Entonces, toda la dinámica política corre por los polos y el centro se diluye. Lo primero que vimos cuando hubo la movida de los datos es la dilución del centro. Entonces, empezó a aparecer la posibilidad de la polarización. El centro se fue diluyendo. El señor Forsyth, que estaba primero, casi no pasa la valla. El hombre que pensaba en el centro, partido poderoso, casi no existe. Entonces, el problema es ese: la polarización. Es un error, obviamente, apostar al centro cuando tienes una aprobación brutal. Es un error también -y lo digo con cierta confianza, todos saben que yo aposté por Verónika, y sigo apostando por ella, pese a que ha perdido-. no mantener la lealtad de aquellos que habían votado por ella en el 2016, y comenzar más a jugar en el lado urbano, en el lado de la clase media, para tener cierta aceptación. Entonces, comenzaron a entrar ahí, primero, Lescano, y luego, Castillo, o sea, hay problemas ahí. 537 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ahora, miren, lo que yo les quiero decir no es que tal candidato tenga tal virtud y ganó un montón de gente. No. ¿Qué es lo que yo quiero decir? Castillo, más que haber ganado a la gente, la gente encontró en él la forma de expresar su protesta y su ira. No es que toda la gente sea ultra. No es que toda la gente sean hinchas, que el partido de Castillo – Cerrón es enorme o que el señor hizo cosas muy brillantes. No. La gente buscaba alguien en quien expresar su ira, y a Verónika la vieron como parte, ya casi, del establishment. Entonces, es eso. Ahora viene ya la segunda vuelta. Ahí sí vas a tener que abrir juego. Tienes que ir más allá del lugar donde ganaste. Tienes que tratar de ganar en aquellos sitios que no ganaste. Y, bueno, yo veo en Castillo apertura, habilidad, es un sindicalista negociador. En cambio, hay una dureza en Cerrón, que no entiende. Entonces, ahí va a haber problemas. Keiko es más flexible para negociar, ya tiene mucha experiencia. Sin embargo, yo creo que es mucho más fácil que Castillo gane. Aquí se necesita cierta habilidad de apertura en cada uno de los candidatos, capacidad de negociar, porque tienen que ir más allá del lugar en que ganaron. Bueno, muchas gracias. Natalia Gonzales Carrasco Muchas gracias, profesor. Patricia, para ti tenemos dos preguntas, una muy coyuntural y, la otra, que tiene que ver más con el desarrollo de la política y, en general, con el desarrollo de la vida republicana. La primera, que tiene que ver con los resultados del 11 de abril: ¿cómo interpretarías tú o cómo nos presentarías la diferencia entre el voto urbano y rural que ha habido este último domingo? ¿Este voto representa, más que una posición ideológica, un fastidio entre las provincias y la capital? Y, en segundo lugar, y esta viene del público: ¿qué dicen las investigaciones sobre el fracaso que está teniendo la democracia representativa? ¿Y cómo podríamos hacer para entender mejor la crisis por la que atraviesa el sistema político? 538 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Patricia Zarate Gracias. Quería traer a colación algunos temas que han salido en la coyuntura electoral. Las diferencias entre voto urbano, o el voto de Lima, y el voto rural, en primer lugar. Hay como miradas culposas de Lima hacia el resto del país. Y el resto del país ha cambiado mucho, con lo que uno veía en los ‘60, en los ‘70, en los ‘80, en los ’90. Yo recién hago trabajo de campo desde los ’90. Entonces, con respecto a los ‘90, en este siglo realmente muchas cosas han cambiado. No es muy bucólico, pero si es cierto que la situación, en muchas zonas, era mucho peor a como la tenemos ahora. Y, para referirme un poquito a lo que decía mi colega Manuel Castillo, con respecto a que las encuestas no han captado estos cambios. Yo creo que la encuesta del IEP, por lo que también nosotros hacemos muchas investigaciones que no tienen que ver solo con zonas urbanas, tratamos de tener muestras muy representativas, muy dispersas, y no nos alcanzó el tiempo ni los fondos como para hacer encuestas a lo largo de la última semana, pero sí habíamos encontrado el crecimiento de Castillo, hasta el 4 abril. Esta es la distribución de la muestra que queremos enseñar a todos. Es una muestra muy dispersa, que no solo se concentra en las capitales de departamentos, en las ciudades principales, sino que incluso llegamos hasta el Putumayo. Entonces, es una muestra bastante representativa. 539 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 1 DISTRIBUCIÓN DE LA MUESTRA DE LA ENCUESTA DEL 4 DE ABRIL DE 2021 Fuente: Instituto de Estudios Peruanos – IEP Este es el resultado de la ONPE, al 100%, comparados con los resultados de las encuestadoras que publicamos el 2 de abril (DATUM) y 4 de abril (IEP e IPSOS), que era el último día que se podía publicar encuestas (figura 2). Incluye la encuesta telefónica del IEP y las encuestas de IPSOS y de DATUM, que son con simulacro de votación. Ahí vemos que, salvo el caso de Castillo, cuyo crecimiento 540 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI fue exponencial en la última semana, los resultados de la encuesta del IEP son los que más se acercan al resultado final de la ONPE, comparados con los resultados obtenidos por IPSOS y DATUM en la misma fecha. Nuestra muestra no solo es representativa, sino que esta adecuadamente distribuida en la población. No se concentra en las zonas urbanas ni en las capitales de provincias, porque el centralismo es así. El centralismo no es solo Lima versus el resto del país. El centralismo se reproduce en cada región o departamento. Una cosa es lo que piensen en Huancayo y otra la que piensen en Chupaca. Una cosa es lo que piensen en Iquitos y otra la que piensen en el Putumayo. El centralismo se reproduce hacia adentro, en cada capital de departamento y en cada capital de provincia. Eso lo sabemos todos. Figura 2 COMPARACIÓN RESULTADOS DE ONPE, AL 100%, VERSUS IEP, IPSOS Y DATUM (Simulacro al 4 de abril, sin voto extranjero) Perú Libre Fuerza Renovación Avanza País Acción Juntos por el Alianza para Podemos Perú Victoria Popular Popular Popular Perú el Progreso Nacional ONPE IEP IPSOS Datum Fuente: Instituto de Estudios Peruanos – IEP 541 15.5% 6.6% 6.5% 3.7% 10.9% 9.8% 9.3% 7.9% 9.5% 8.4% 6.8% 7.2% 9.5% 9.8% 11.5% 6.5% 7.4% 8.2% 12.1% 12.1% 6.4% 7.3% 10.2% 5.7% 4.9% 4.1% 3.5% 2.5% 4.6% 3.5% 3.9% 3.5% 4.6% 5.7% 9.8% 7.4% Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI El fenómeno Castillo comenzó a crecer a partir de enero. En diciembre de 2020, estaba en 0.8%. En enero empieza a crecer, tal como vemos aquí. La encuesta del IEP captó mejor este crecimiento que las otras encuestadoras. Figura 3 PORCENTAJE OBTENIDO POR PEDRO CASTILLO EN TRES ENCUESTADORAS, ENTRE ENERO Y MARZO DE 2021 Datum Fecha de campo 8-12 enero 9-12 febrero 5-7 marzo 18-21 marzo 27-29 marzo Pedro Castillo 0.9% 1.8% 1.6% 3.6% 3-7 IPSOS Fecha de campo 13-15 enero 10-11 febrero 10-11 marzo 31 marzo Pedro Castillo 1.3% 1.7% 3.0% 6.5% IEP Fecha de campo 21-27 enero 19-23 febrero 8-11 marzo 22-25 marzo 1-2 abril Pedro Castillo 2.3% 2.4% 3.5% 4.3% 6.6% Fuente: Instituto de Estudios Peruanos – IEP ¿Qué diferencia la zona urbana, o Lima, del resto del país? ¿Se comportan diferentes? Primero, la gente de Lima está mucho más involucrada en los temas políticos. Los jóvenes tienen mucho más acceso a internet y participan más. Acá lo vemos, en agosto del año pasado, que es cuando comenzó la campaña. Los datos son, más o menos, similares luego. Por eso, pongo solo este dato. 542 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 4 INTERÉS POR LA POLÍTICA EN GENERAL % Mucho + Algo de interés Febrero 20 43% Feb-20 Agosto 20 58% Ago-20 43% 32% 31% 15% 25% 21% 22% 11% 1% Mucho interés Algo de interés No mucho interés Nada de interés NS/NP Ámbito Macro zona Nivel socioeconómico Edad Sexo Agosto 2020 Total Lima Perú Perú Met. urbano rural Norte Centro Sur Oriente NSE A/B NSE C NSE D/E 18 a 24 25 a 39 40 a + Hombre Mujer Mucho 15% 18% 14% 12% 14% 9% 15% 12% 19% 17% 12% 18% 12% 16% 18% 12% Algo 43% 46% 42% 38% 38% 46% 44% 35% 51% 45% 39% 57% 46% 36% 40% 45% No mucho 21% 18% 21% 25% 26% 18% 22% 15% 16% 20% 23% 17% 24% 19% 20% 21% Nada 22% 18% 24% 26% 23% 27% 19% 38% 14% 18% 27% 8% 18% 29% 22% 22% Fuente: Instituto de Estudios Peruanos – IEP En agosto hicimos esta pregunta, de respuesta espontánea, por la intención de voto. ¿Por qué hicimos esta pregunta? Porque yo creo que, cuando no hay candidatos que se estén presentando, que es lo que pasaba en agosto, presentar una tarjeta con el nombre de personajes que podían ser de una opinión favorable en la población, podía tergiversar su intención de voto. Sin embargo, todo el mundo se nos vino encima. No pusimos a Forsyth en tarjeta y nos salió 5.7%. Ese es su resultado ahora. Martin Vizcarra salía con un porcentaje mayor y desde Willax y otros medios nos criticaron enormemente. Nosotros les respondimos que eso es lo que piensan las personas. Estaban muy contentas en ese tiempo con el presidente Vizcarra, o sea, no podíamos tergiversar la opinión de la población diciendo que no lo apoyaban. Sí lo apoyaban. Yo era una de las personas más críticas dentro de mi institución, en todos los grupos en donde estaba, con el gobierno de Vizcarra y su gestión de la pandemia; pero, aun así, tenía que publicar que la gente lo apoyaba y eso se refleja en esta encuesta. Además, en el resultado electoral, es el congresista más votado en Lima. 543 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 5 INTENCIÓN DE VOTO EN AGOSTO DE 2020 (Pregunta abierta de respuesta espontánea) Nivel Socioeconómico Edad Sexo NSE A/B NSE C NSE D/E 18 a 24 25 a 39 40 a + Hombre Mujer Ninguno/nadie 25.2% 21.6% 21.1% 28.4% 26.2% 22.6% 26.7% 25.6% 24.9% 51% NS/NP 20.4% 16.3% 18.1% 23.3% 22.3% 19.7% 20.2% 18.6% 22.2% No elige a nadie Blanco/viciado 4.4% 3.0% 3.6% 5.4% 7.1% 4.3% 3.5% 4.6% 4.2% No iría a votar 0.7% 1.0% 0.7% 0.7% 0.4% 0.5% 1.0% 0.6% 0.8% Martín Vizcarra 15.9% 13.6% 18.7% 14.7% 19.1% 19.8% 12.0% 9.9% 21.6% George Forsyth 5.7% 6.7% 8.3% 3.7% 4.9% 5.3% 6.3% 4.3% 7.0% Salvador del Solar 5.7% 11.1% 9.0% 1.8% 3.3% 5.5% 6.7% 5.4% 6.0% Antauro Humala 5.6% 2.9% 4.3% 7.3% 6.7% 6.1% 4.8% 8.7% 2.6% Daniel Urresti 2.8% 3.5% 3.2% 2.3% 1.7% 2.6% 3.3% 3.9% 1.7% Keiko Fujimori 2.8% 4.3% 2.2% 2.7% 0.8% 3.6% 2.9% 2.4% 3.1% Julio Guzmán 1.7% 2.4% 1.6% 1.7% 1.2% 1.2% 2.3% 2.6% 0.9% Un candidato del FREPAP 1.6% 0.4% 0.9% 2.4% 1.5% 1.3% 1.8% 1.9% 1.3% Verónika Mendoza 1.0% 0.4% 1.1% 1.1% 0.4% 1.5% 0.8% 1.6% 0.4% Otros* 6.6% 12.8% 6.1% 4.6% 4.3% 6.0% 7.7% 9.8% 3.4% Diferencia significativa Fuente: Instituto de Estudios Peruanos – IEP Y acá tenemos los resultados de diciembre de 2020. Nuevamente, hicimos la pregunta de respuesta espontánea. Y miren, casi la mitad de la población rural decía que no sabía por quién iba a votar. Entonces, no estaban muy involucrados en esta campaña. Eso no ocurría todavía. Obviamente, las personas que no elegían a nadie, estaban más centradas en los temas principales que tenían que resolver, como era la crisis sanitaria y la crisis económica. Entonces, creo que el involucramiento ha venido después y, como decía el Dr. Castillo, en el debate la gente vio en Castillo una persona muy auténtica, que había vivido como él o ella la pandemia, el tema de salud. Y eso se ha reflejado en el resultado electoral. 544 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 6 INTENCIÓN DE VOTO EN AGOSTO DE 2020 (Pregunta abierta de respuesta espontánea) Total Nacional Ámbito Macrozona Lima Perú urbano Perú rural Norte Centro Sur Oriente Martín Vizcarra 10,5% 7.1% 10.7% 15.7% 15.0% 10.2% 9.4% 14.1% George Forsyth 5,5% 7.0% 5.1% 3.7% 2.8% 5.3% 4.2% 8.8% Julio Guzmán 5,2% 6.4% 5.2% 3.1% 4.0% 6.9% 3.1% 5.8% Verónika Mendoza 2,4% 2.1% 3.5% 0.9% 2.6% 3.4% 3.2% 1.0% Keiko Fujimori 2,3% 3.5% 2.1% 0.7% 1.1% 4.1% 1.1% 1.3% 1.8% 2.4% - 2.0% - 1.1% 3.5% Hernando de Soto 1,7% 2.2% 1.8% 0.5% 1.6% - 2.6% - Yonhy Lescano 1,6% 0.6% 2.1% 1.9% 0.3% 1.7% 4.0% 2.4% Antauro Humala 1,5% 6.8% 7.5% 5.4% 6.4% 6.4% 6.1% 8.4% Otro* 6,7% 36.9% 37.2% 49.0% 43.1% 41.7% 39.6% 38.9% NS/NP 39,6% 17.8% 18.1% 17.1% 17.4% 17.6% 20.4% 14.2% No elige a nadie 63% Ninguno/nadie 17,8% 7.0% 4.3% 1.6% 3.8% 2.7% 4.5% 1.6% (62% en Blanco/viciado 4,7% 0.8% - 0.5% - - 0.5% - octubre) No iría a votar 0,4% Diferencia significativa Fuente: Instituto de Estudios Peruanos – IEP Entonces, esto de tener preguntas abiertas nosotros lo introdujimos para que la gente conteste espontáneamente, porque, a veces, con tarjetas, sobre todo si son personas con un menor nivel educativo, que no están acostumbradas a contestar encuestas, les es difícil responder y, por más que uno ponga de manera aleatoria las respuestas, se dejan llevar por lo primero que escuchan. Entonces, preguntábamos las razones de la intención de voto por cada uno de los candidatos y las respuestas que no podíamos agrupar bien eran las de Castillo. Decían: porque es un profesor, porque es un ciudadano como yo, porque tiene humanidad, por la igualdad, etc. Había ese tipo de frases en las respuestas que daban las personas. Entonces, creo que por eso ha sido importante que lo hayan visto por televisión. Ahora, sobre la representación política, que era la otra pregunta que se me hizo, este tema de la democracia representativa, a nivel mundial, tiene un problema serio y, quizá en otros países, en los 545 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI países más desarrollados, no lo vieron de la manera como lo vemos nosotros, porque el voto no suele ser obligatorio y vota un sector de la población, por lo general, el más involucrado en política. Sin embargo, con lo del Brexit, con otros gobiernos que han salido de derecha, incluso en Estados Unidos, mucha gente que no votaba, que era marginada o marginal, ha ido a votar. Entonces, están saliendo en contraposición a discursos -y subrayo esto de discursos- que pueden ser muy progresistas y discursivamente buscan la igualdad. Hay mucha gente que todavía se siente marginada y que no hay una manera o canal de lograr esa representación que, finalmente, ayude a cambiar las cosas. Creo que, ahora sí, estoy en mi tiempo. Natalia Gonzales Carrasco Muchas gracias, Patricio. Profesor Manuel Castillo, tenemos dos preguntas para usted, que tienen que ver con el tema de la representación: ¿Usted cree que el sistema político está encaminado a lograr la representación de todos los ciudadanos? ¿Cree usted que estamos pasando por la peor crisis de la representación en nuestra historia política? Manuel Castillo Ochoa A ver, esto de lo de la representación en el Perú es uno de los temas más difíciles. Yo me acuerdo de que Guillermo Rochabrún escribió un artículo, hace tiempo, que decía que el Perú era irrepresentable196. No solo es que el representador tiene que buscar al representado, sino que el representado no se deja ubicar en el representador, o sea, hay acá un problema de representatividad muy fuerte. Además, esto tiene que ver también con las características materiales de la sociedad. Si es una sociedad que, estructuralmente, ha tenido 196 Guillermo Rochabrún. El problema está en los representados. En: Revista Ideele, No. 160. Lima – Perú, 2003. 546 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI un 70% de informales y un 30% de formales -y, ahora, se dice que los informales podrían llegar al 75% u 80% y los formales al 20%-, y eso viene ya desde los años 40, 50 de la centuria pasada, que es cuando surge el fenómeno de la informalidad, esa población, esa informalidad, es bien difícil de poder ser representada, porque, en primer lugar, es transgresora, se ha hecho transgresora. Porque, para poder ubicarse en Lima, frente a los criollos, han tenido que ser transgresores. Y, eso, lo explica el mismo Hernando de Soto197. La vivienda y la formación de los grandes conos en Lima, el cono norte, el cono sur, el cono este, se han hecho por transgresión, es decir, por invasión, y con el tiempo terminó siendo distritos populares, que algunos se empiezan a diferenciar, como Los Olivos. Y la transgresión es también des y antinstitucionalidad. Cuando recién empezaron las invasiones había la represión, porque eran fundos. Fue Odría, en su pelea con el APRA y para ganarse al sector popular el que le dice a la población invasora que podían quedarse con la tierra, hasta las orillas del río Rímac, como usuarios. Y, con el tiempo, ha salido una especie de derecho, que no hay en el Perú, pero que se ha hecho a la fuerza, con la propiedad transgresora, el derecho consuetudinario del uso, que es el gran problema de la propiedad. Nos interpela y señala, “ya somos dueños por el tiempo de uso del terreno, aunque haya empezado ilegalmente”. Con el tiempo, entonces, se reconoce la propiedad del terreno, después de la posesión y uso. Ahí está De Soto y su famoso “misterio del capital”198 Pero, al decirle transgresora, yo también estoy diciendo que es anti normativa, es decir, no respeta la ley., Hay un problema con la ley. Yo recuerdo que la presidenta del Tribunal Constitucional, Marielena Ledesma, compilo y edito un libro, Justicia, derecho y sociedad, y ahí casi todos los que escribieron, en una serie de artículos, decían que el 197 Hernando de Soto. El Otros Sendero: La revolución informal. Editorial La Oveja Negra. Bogotá – Colombia, 1987. 198 Hernando de Soto. El misterio del capital. Editorial Diana. México D. F., 2001. 547 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI problema en el Perú era que no se obedecía a la ley. El de arriba no obedece a la ley, porque eso viene del Estado oligárquico, etc. La famosos herencia oligárquica. “Para mis amigos todo, para mis enemigos la ley”, es la famosa frase que se le atribuye a Leguía y a otros personajes de la región. La ley es el instrumento para destruir a los enemigos. Entonces, si el de arriba hace lo que quiere con la ley, los de abajo también hacen lo que quieren con la ley. Entonces, ese es un problema. La ley no funciona. Y la ley es un instrumento necesario para construir el “orden deseado”, como diría un sociólogo chileno. A los peruanos no les interesa la ley y por lo tanto y deduciendo, tenemos problemas de “alteridad” de la relación entre el yo y el otro. Encapsulamiento sobre el uno y desprecio del otro. Tenemos un problema muy fuerte con eso. Y entramos también a otro elemento que estaría ahí, en la sociedad popular -un tiempo se le decía sociedad civil, pero debemos tener cuidado porque hay “graduaciones” de civilidad y no sé qué tan civil sea nuestra “sociedad civil”-, el uso o la costumbre diaria de la cuasi anomia de la sociedad peruana. Hubo una famosa discusión que esta era una sociedad anómica, que se rompían las reglas199. Recién se ha empezado a hacer cola para usar el transporte peruano, desde hace 10 u 11 años. Antes, nadie hacía cola. ¿Quién hacía cola? No se hacía. Y, si ustedes van a cualquier estadio del mundo, en Europa, EE.UU., etc., uno compra su boleto y entra al estadio. Ahí está el número del asiento y uno se sienta. Eso aún no se respeta en el Perú. Recién se ha empezado a respetar el uso del número del boleto comprado para un asiento. Acá se entraba al estadio, yo me acuerdo muchas veces, y todo el mundo agarraba el asiento que quería. Y, si alguien venía y decía, “yo he comprado ese número de asiento”, lo mandabas al diablo. “Yo estoy mirando mi futbol, no 199 Véase: Hugo Neira. Violencia y anomia. Reflexiones para intentar comprender. Socialismo y Participación, No. 37, marzo de 1987. Catalina Romero. Violencia y anomia. Comentarios sobre una reflexión. Socialismo y Participación, No. 39, setiembre de 1987. Nicolás Lynch. ¿Anomia de regresión o anomia de desarrollo? Socialismo y Participación, No. 45, marzo de 1989. 548 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI me interesa”. Entonces, esa manera de vivir cuasi anómica hace una sociedad muy difícil de ser representable. Encima, viene lo que se llama la “complejidad social”. El Perú ya era heterogéneo, desde antes de la llegada de los españoles. Torero habla de que había 1200 quechuas. Hasta ahora hay, más o menos, 22 quechuas. Los vigentes son 6, 7 quechuas. No es, como decía Garcilaso de la Vega, el único quechua verdadero, real, es el del Cusco. No. Hay el quechua de Chachapoyas, el de Kuélap, el de Lima, el de Ancash, que no se entiende con el de Cusco ni con el de Cajamarca. Entonces, esa era la sociedad heterogénea que teníamos; pero ahora se ha complejizado más. Esto se ha trabajado más en los años ‘65, etc., con lo que se llamaba la heterogeneidad popular, y ahora surge lo que se llama la nueva heterogeneidad popular, la nueva complejidad peruana. Han surgido cantidad de oficios que no necesariamente tienen que ver con la carrera. Cuando uno va a EE.UU., nadie pregunta por la carrera. Al norteamericano, nadie le pregunta cuál es su carrera, porque es tan complejo que puedes estar ejerciendo una carrera o estar en otra cosa. Se le pregunta: ¿tú profesión? ¿Tú oficio? ¿De qué vives? Eso es lo que se le pregunta a uno. ¿En qué te ocupas? No por lo que estudiaste. Tú puedes haber estudiado sociología, pero haber acabado de profesor universitario, para lo que no estudiaste. Solo acabaste trabajando como profesor y te jubilaste ahí. Entonces, con lo que te ganas la vida es como profesor universitario, o igual, puedes ser un investigador social. No hay carrera de investigador social, pero uno se gana la vida así. Y, así, hay un tejido de complejidad social sumamente problemático. Y el gran mundo de complejidad social se ve en estas carreras de mando medio, que son los institutos técnicos. Ahí no ha podido entrar SUNEDU hasta ahora. El SUNEDU ha podido entrar a las universidades, a las nacionales y a las particulares, y las ha ordenado, les ha puesto pautas, normas, reglas, y las supervisa cada cierto 549 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tiempo, para licenciarlas y darle la legitimidad de continuar o no. Eso, sin embargo, no ha podido hacer con los institutos técnicos, con las carreras cortas, los oficios técnicos, que forman costureras, peinadoras, cocineros, manicuristas, mecánicos, diseñadores, dibujantes, gráficos, etc. Ese es un mundo inacabable, complejo, que la SUNEDU no lo entiende, en el que hay mucha más gente que la que hay en las universidades. Se habla de dos y medio a tres millones de personas que estudian este tipo de carreras. En las universidades hay más o menos 800 mil, o sea, mucho menos, Esa es la complejidad peruana. Y viene el último elemento, que también se ha hablado acá: en el Perú nunca se logró articular una nación, que pasara de nación en formación a nación formada. Lo que decía Mariátegui: somos una nación en formación. En la famosa polémica entre Mariátegui y Alfredo Palacios, éste último dice ya se formó una ideología latinoamericana, pero él se refería a Argentina, que no ha tenido el choque civilizatorio que hemos tenido nosotros, y a Chile. Y Mariátegui le responde que no, que en los países que estamos de la cordillera para acá, en Perú, Ecuador y Bolivia, no sucede los mismo que en Argentina y Chile o que en Uruguay, porque aquí ha habido un choque civilizatorio, un mestizaje tan complicado, que incluso ha mezclado biotipos, etc., que al Perú lo hace muy heterogéneo. Eso está en una Antología que hizo Quijano sobre Mariátegui. Ahí hay un artículo sobre Mariátegui y Palacios200. Esa sociedad heterogénea, si algún día buscara representarse, no podría ser como ha sido la formación y la representación del nosotros en las sociedades europeas. Ahí sí, de alguna manera, surgen en el siglo XIX los grandes reformadores: Mazzini, en Italia, Bismarck, en Alemania, Pedro el Grande, en Rusia, la dinastía Meiji, en Japón, etc., que lograron aglutinar a lo que eran reinos, a lo que eran poderes locales, los aglutinan en uno solo y le imponen una sola 200 José Carlos Mariátegui. ¿Existe un pensamiento hispano - americano? En: Ensayos escogidos. Selección de Aníbal Quijano. Prólogo de Manuel Scorza. Patronato del Libro Peruano. Lima – Perú, 1956. 550 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI cultura, que se impone sobre los otros, y que aún tienen problemas, porque, cuando uno va a Francia, a uno le hablan de los corsos, que tienen hasta otro idioma, y de los marselleses, y cuando uno va a Italia, le hablan de los sicilianos, de los napolitanos, y en España similarmente con vascos y catalanes etc. Todo eso se expresa en el folklore. Aun así, los países de Europa lograron construir una nación. Con el acompañamiento del libro, de los periódicos, de las novelas, del folletín, etc. construyeron un nosotros. El Perú nunca ha construido un nosotros. Por lo tanto, si alguna vez tuviéramos que hacer un Estado que lograra integrar al país, va a tener que integrar a la heterogeneidad y va a tener que integrar a la fragmentación. Eso es lo difícil y lo específico de nuestro caso. Ahora, a mí me dicen que estas últimas elecciones han sido fragmentadas. Miren. Si se junta Keiko con Rafael López Aliaga y Hernando de Soto, tienen una gran presencia, aunque no logran mayoría congresal. Entonces, la fragmentación está ahí, pero lo fragmentado se puede juntar y son el pueblo de derecha. Claro, habría que atarlo un poco a López Aliaga, cuando dijo que se uniría con Castillo, porque Castillo también defiende a la familia, “Con Mis Hijos No Te Metas”, etc., y salió su candidata a vicepresidenta, una diputada elegida por él, a decir que no estaban con López Aliaga en eso, porque eran de derecha y no podían estar con la izquierda comunista, como es Pedro Castillo. Lo que quiero señalar con estos ejemplos es que pese a nuestra fragmentación y complejidad se pueden formar rearticulaciones que den un sentido de nación y de un nosotros compartido. Eso dependerá, en mucho, de quien se pone al frente de la gobernabilidad y la acción de ejercerla, la gobernanza. Si el Estado lograra integrar para que funciones este contrato social, que funcione la política pública de compensación, de acumulación, de defensa nacional, etc., va a tener que ser en 551 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI medio de la heterogeneidad, y manteniendo la heterogeneidad. Ya no podemos soñar en un país como la Revolución de 1910, en México, en la que el charrismo era su identidad, y que después dio origen a Lázaro Cárdenas, etc., o como Brasil, que tiene su identidad en el carnaval, en la samba y la negritud. No. Aquí vamos a seguir siendo siempre una sociedad muy heterogénea. Y ahí es donde entra Arguedas, cuando dice “no hay país más diverso” y la sociedad de “todas las sangres”. Entonces, la polémica del ’30, de lograr la unidad bajo un Estado integrador, aquí ya no sería una unidad homogenizante, sino una heterogeneidad que una simbólicamente e institucionalmente lo diverso. Es cierto que ha venido la globalización, que trata de homogeneizarnos, con el auge apoteósico de la cultura de masas y los grandes medios masivos de comunicación, programas de televisión, cable, etc., pero seguimos siendo y vamos a seguir siendo un país heterogéneo. Y eso haría difícil la representación. Habría que cambiar los discursos que retomaban mayormente como figura básica las tradicionales formaciones nacionales a la europea sobre la representatividad nacional. Muchas gracias. Natalia Gonzales Carrasco Muchas gracias, profesor Castillo. Bueno, queremos agradecer a nuestros expositores de esta tarde. Queremos agradecer a los que nos han acompañado. Y agradecer, sobre todo, a CONCYTEC, interesado ahora en promover las ciencias sociales y esta mesa tan singular, que nos ha permitido mirar y analizar que las ciencias sociales en el Perú necesitan ser interdisciplinarias y también indisciplinadas, para poder entender una realidad diversa, heterogénea, en constante cambio, que permita, además, encontrar soluciones a los más graves problemas. Muchas gracias. 552 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 553 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 554 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 9 CORRUPCIÓN, CRIMEN ORGANIZADO E INSEGURIDAD SOCIAL 555 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 9 CORRUPCIÓN, CRIMEN ORGANIZADO E INSEGURIDAD SOCIAL ¿La corrupción es un fenómeno nuevo o tan antiguo como nuestra historia republicana? ¿Las redes de corrupción involucran solo a actores públicos o también a actores privados? ¿Cuál es el rol que desempeñan los actores privados en los procesos de corrupción? ¿Cuáles son las modalidades de corrupción que hay en nuestro país, atendiendo a su volumen y a los tipos de actores involucrados? ¿Cómo ha evolucionado el fenómeno de la corrupción a lo largo de nuestra historia republicana? ¿La corrupción forma parte de nuestra herencia colonial? ¿De qué modo estuvo presente la corrupción en la Colonia y en la República? ¿Cómo encajan las nuevas modalidades de corrupción, vinculadas al sector privado, en nuestra historia republicana? ¿Qué diferencia a la corrupción que hay actualmente en nuestro país, en el periodo neoliberal, de la que hubo en periodos anteriores de nuestra historia? ¿Cuáles son las tradiciones o prácticas que hay en nuestro país en relación a la corrupción y cómo se relacionan o interactúan a lo largo de nuestra historia republicana? ¿Existe una cultura de la corrupción en nuestro país? ¿Qué tan tolerante es nuestra población con la corrupción en sus distintas modalidades? ¿De qué modo la Escuela y la educación, en general, contribuyen a reproducir el fenómeno de la corrupción en nuestro país? ¿Qué relación hay entre la corrupción, la anomia, la transgresión y la informalidad, que son prácticas recurrentes en nuestro país? ¿Cuáles son los vínculos que hay entre la corrupción y la criminalidad organizada, a nivel nacional e internacional? ¿Cómo encajan las nuevas modalidades de corrupción, vinculadas al crimen organizado, en nuestra historia reciente? ¿Qué relación hay entre la corrupción 556 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI existente y la inseguridad ciudadana que afecta a un sector cada vez más amplio de nuestra población? ¿Es posible romper con la corrupción y su historia en nuestro país? ¿Cómo? En esta mesa de trabajo, bajo la conducción de Javier Herrera, Francisco Durand, Antonio Zapata y Humberto Porras, conversan en torno a estas preguntas, desde las perspectivas de la historia y la sociología, que involucra tanto los aspectos institucionales como los comportamientos individuales en torno a la corrupción y cómo se reproducen a lo largo de nuestra historia. Javier Herrera Buenos días. En primero lugar, quiero agradecer a los organizadores y, en particular, a Benjamín Marticorena, por la invitación. Creo que es importante destacar la convocatoria que se ha hecho hacia las ciencias sociales. La apertura de CONCYTEC a las ciencias sociales, en sus distintas disciplinas, me parece muy acertada. Creo que la crisis actual, con el COVID -19, ha hecho evidente la necesidad de contar no solo con expertos en materia de salud, sino también con los científicos sociales. Ellos pueden, yo diría que también tienen, que hacer aportes decisivos para la toma de decisión por parte de aquellos que tienen la responsabilidad de hacerlo. Esto me lleva a un punto importante que quisiera introducir, que es la conexión que existe entre los diferentes temas de este taller: corrupción, crimen organizado e inseguridad social. Estos temas tienen como nexo, como vinculo, que sus consecuencias, en primer lugar, se traducen en una pérdida de confianza de los ciudadanos hacia las instituciones encargadas de evitar y sancionar la corrupción y el crimen organizado y de brindar seguridad a la población; y, en segundo lugar, afecta las instituciones encargadas 557 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de esto, es decir, a las fuerzas policiales y el Poder Judicial. Sabemos, por los datos que nos proporciona el INEI, que la fatal de seguridad ciudadana y la corrupción se han convertido, en la última década, en el principal problema del país, de acuerdo con la opinión de la ciudadanía, superando incluso la preocupación de la población por la pobreza y la falta de empleo. El mismo INEI reporta que, actualmente, 9 de 10 ciudadanos no tiene confianza en las instituciones, y poca o ninguna confianza en el Poder judicial y en la Policía Nacional. Esta pérdida de confianza en las instituciones acarrea igualmente un debilitamiento del sistema político, en su conjunto, y de la democracia, en particular. Algunos autores también han señalado que estos fenómenos afectan igualmente la confianza interpersonal, la confianza que tiene cada individuo con su entorno inmediato, sus amigos, sus vecinos, sus parientes. Y esta confianza interpersonal, según la Encuesta Mundial de Valores, una de las más baja en el mundo. El Perú ocupa los puestos más bajos en el mundo, en términos de confianza interpersonal. Creo que es importante también destacar la interacción que hay entre estos tres fenómenos de corrupción, crimen organizado e inseguridad social. Hemos sido testigos, en los últimos tiempos, de la relación que hay entre estos fenómenos. Hemos tenido ejemplos concretos, como el caso de “Los cuellos blancos del puerto”, “El club de la construcción”, que han implicado, al mismo tiempo, actores importantes de la sociedad civil, de lo cual, sin duda, Francisco Durand nos va a hablar con más detalle, cómo están implicados los grupos económicos en esta relación indebida, a través de las contrataciones de obras públicas. Esto no es algo nuevo en la historia del Perú. El libro, muy importante, de Alfonso Quiroz201 nos ha detallado desde periodos muy antiguos, incluso desde el periodo 201 Alfonso W. Quiroz. Historia de la corrupción en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 2013. 558 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI colonial, pasando por el periodo republicano y la época actual, de qué manera el Estado fue minado desde adentro y debilitado, y en qué medida esta relación, este fenómeno, ha incidido sobre el debilitamiento institucional que ahora vivimos y que ha afectado no solamente la parte oficial, gubernamental, sino también a los actores claves de la sociedad, que son los partidos políticos. Entonces creo que es importante vincular estos tres temas y ponerlos en una perspectiva histórica. Sin más que decir, quiero dejar en el uso de la palabra a Francisco Durand y quedamos atentos a su presentación. Francisco Durand Muchas gracias. Me sumo al saludo de Javier Herrera de felicitar al CONCYTEC por esta apertura en el campo de las ciencias sociales, que además tiene la ventaja de hacer conocida a la institución en un aspecto particularmente importante, en este momento de su vida institucional. Yo me voy a centrar, principalmente, en el caso de la corrupción, que es el tema que he venido trabajando con mayor esfuerzo, tanto teórico como empírico, en los últimos años. Sobre esto, quisiera empezar dando una suerte de definición, para entender o, al menos dar una idea, de qué es lo que yo entiendo por corrupción. Creo que se trata de un tipo de comportamiento que es transgresor por naturaleza, que transgrede tanto normas sociales de tipo ético, moral, como normas legales, y que se expresa en exigir favores o dinero y, a partir de este tipo de comportamiento, se establece una relación, por lo menos, entre dos actores, en la mayoría de los casos de la corrupción. Es cierto que la corrupción puede ser individual, puede haber una persona en una institución pública o privada que se lleva sus recursos, se los roba, se los lleva a su casa, los vende o los utiliza para beneficio propio y, ciertamente, 559 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI eso cae dentro de los casos de la corrupción; pero los casos más comunes, más frecuentes, que generan mayor preocupación es una donde hay una relación entre dos actores, principalmente, cuando de un lado de la relación interviene un actor estatal, una autoridad del Estado, un funcionario de alguna de las ramas del aparato del Estado, y del otro lado, un privado, alguien que no está en el Estado, pero que busca algo de él. Entonces, dentro de este marco definitorio, quisiera desarrollar lo que es el tema de la corrupción, en qué situación estamos en el Perú, y poner algunos ejemplos concretos, y espero que me alcance el tiempo para discutir dos de los casos más conocidos, que ha llamado más la atención no solo en las Ciencias sociales, sino también del público, en general, de los últimos dos años, que es el caso del llamado Club de la construcción y el caso de Los cuellos blancos de Puerto, que han sido mencionados por Javier Herrera en su introducción, y que tiene la ventaja, desde el punto de vista de las ciencias sociales, de presentar, hasta cierto punto, testimonios y evidencias que nos permiten ver adentro de la corrupción, a partir de casos concretos de manera bastante visible, situación que antes no se había dado, o al menos no de la misma manera, y gracias a esta mayor información, a esta visualización de lo que es la corrupción, la sociedad peruana ha entrado, hoy día, a debatirla de manera mucho más intensa. Retomo la idea central que estaba planteando al principio, de que cuando alguien pide o exige favores o dinero está entrando a un proceso de transgresión, y que esa trasgresión es formalmente condenada por la sociedad, porque va contra un principio ético, porque quienes dirigen una sociedad o, al menos, los mejores elementos de ella consideran que si este tipo de comportamiento transgresor se acepta, corre el peligro de generalizarse y afectar el todo social, tiene un efecto disolvente. Entonces, se establecen 560 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI salvaguardas morales, de tal manera que, en teoría, aquellos que transgreden deben ser sancionados socialmente. Esto, obviamente, depende de los tiempos y de los espacios. Cada sociedad define qué cosa es corrupción y cómo se condena socialmente. Así que, sobre eso, haremos alguna referencia concreta, más adelante, para estudiar el caso peruano. Y, también, este pedido de exigencia de favores o dinero está penado legalmente, es decir, existen normas aprobadas que especifican el tipo de delito de corrupción y lo sancionan de una cierta manera, previa investigación judicial. Entonces, aquí la primera pregunta que quisiéramos hacernos es si estamos, en nuestro caso, en el Perú, frente a una sociedad y frente a un Estado que ejerce, de manera bastante efectiva, un poder normativo. Y yo, para responder a esta pregunta, haría la siguiente atingencia, que me parece importante. Estas transgresiones pueden darse a un nivel muy pequeño, de manera cotidiana, que es lo que llamamos la pequeña corrupción, pero también pueden ser casos donde grandes, donde hay la gran corrupción. Si uno, por ejemplo, habla de dinero, estamos hablando de millones de soles y, en algunos casos, de miles de millones de soles, que se obtienen por un mecanismo que se llama corrupción. Entonces, esta capacidad normativa que debería tener toda sociedad y todo Estado, es alta o es baja, y en qué medida eso varía, según estemos hablando de la pequeña corrupción o de la gran corrupción. Entonces, yo diría, de manera muy rápida, para poder ir enmarcando el tema en el Perú, que el poder normativo en nuestro caso es relativamente bajo. No nos distinguimos por ser una sociedad que condena fuertemente, que sanciona fuertemente la corrupción, en lo social, ni que ejerce la ley de una manera tal que es capaz de aplicar las sanciones con rigor. Sin embargo, esto nos lleva a un problema de tipo sociológico: ¿cómo hemos construido esta sociedad, qué clase de Estado somos, para estar en una situación de baja capacidad normativa? Porque, de algún modo, indica una serie de problemas 561 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que impiden aplicar las sanciones; pero, de repente estamos frente a algo mayor, que a mí me preocupa particularmente, y es que hay una tolerancia a la corrupción. Aquí entramos a la parte más sociológica, que no voy a desarrollar en detalle, pero que creo que ustedes pueden, a partir de su conocimiento, de su experiencia, reconocer como importante, de que tenemos un nivel de tolerancia frente a la corrupción, y eso parte de la explicación de por qué no podemos sancionarla y condenarla adecuadamente. Ahora bien, esta tolerancia no es igual en todos los casos. Hay variaciones importantes. Yo creo que una expresión de esta variación de la tolerancia frente a la corrupción tiene que ver con el tamaño. Somos muy tolerantes con la pequeña corrupción, por uno serie de factores sobre los cuales no vamos a entrar, pero somos mucho menos tolerantes con la gran corrupción. Entonces, estamos en esta situación frente al problema, que tiene estas particularidades, que nos hacen reflexionar sobre cómo es posible que, por un lado, seamos capaces de tolerar la pequeña corrupción, y por otro, condenemos al mismo tiempo, al menos declarativamente, aquella que la producen agentes poderosos, sean grandes empresarios privados o importantes personajes de la política, en nuestro caso, empezando por el presidente de la República, seguido de los ministros y de los directores de ministerios importantes, que se distribuyen importantes recursos económicos. Entonces, yo no voy a responder a esta pregunta, pero quisiera señalarlo para poder adentrarnos a esta problemática de una manera más amplia y holística porque, efectivamente, son campos donde las ciencias sociales pueden aportar y, de algún modo, lo están haciendo, sobre todo en los últimos años, donde vemos cada vez más académicos que comienzan a discutir el tema de la corrupción, desde el punto de vista teórico. Vemos también a investigadores que comienzan a recolectar datos, a organizarlos 562 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y presentarlos, de una manera más consistente, para explicar la dinámica de la corrupción en una serie de casos. Y, felizmente, creo que es una buena señal, a pesar de los riesgos que conlleva este tipo de investigación, tenemos cada vez más tesis de licenciatura, por lo menos en el caso de la universidad Católica, donde se comienzan a tomar estos temas en consideración. Y tenemos los primeros productos académicos por parte de esta nueva generación que está terminando su ciclo formativo en las universidades y que, espero, el día de mañana, gracias a estas investigaciones, a esta preocupación intelectual por explicarla y, quizá, al ser parte de una especialización en este campo, podemos mejorar en el futuro. Yo he asesorado, por lo menos, 4 tesis sobre estos temas, en los últimos años, y creo que es una señal buena de que estamos avanzando, porque ciertamente para corregir este tipo de conducta transgresora, que tiene un alto nivel de tolerancia en muchos casos, es necesario explicar su mecánica, para después hacer sus proposiciones específicas e ir corrigiéndola. Entonces, estamos frente a un fenómeno importante cuyas manifestaciones más graves es de tipo relacional. Como se dice en inglés, “it takes two to tango”, se necesitan dos para bailar tango, y, curiosamente, las teorías sobre la gran corrupción han estado centrado en uno de los personajes y no en los dos que, como mínimo, están envueltos en este tipo de comportamiento transgresor, que es negativo para la sociedad y para el Estado. Si uno revisa las principales teorías sobre la corrupción, básicamente, están centradas en el actor estatal y explican el soborno como el mecanismo más importante de la corrupción, como un fenómeno donde el funcionario público va en contra de las normas existentes y comienza a exigir o pedir coimas, a cambio de dar favores y, sobre todo, autorizaciones, sin respetar los debidos procesos. Entonces, el otro lado de la pareja que baila queda, de algún modo, no excluido, 563 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pero si perdonado, en el sentido que aparece como la víctima de una extorsión. Durante muchos años, sobre todo, en las últimas décadas, cuando se ha extendido la economía de mercado en el mundo, cuando se ha dicho que debía tener una normatividad más o menos uniforme, cuando, al mismo tiempo, junto a esa normatividad. se ha señalado la necesidad de estudiar la corrupción, para que seamos más transparentes, para que haya una suerte de fiscalización de los principales actores, la atención inicial, por ejemplo, de Transparency International, fue centralmente en los actores políticos, en los funcionarios del Estado. Y, sin embargo, ahora, luego de casos como en Lava Jato, en América latina, luego de las grandes revelaciones internacionales de Panama papers y de Luxembourg papers y otros, que demuestran gran parte del dinero de la corrupción termina siendo escondido en los paraísos tributarios, y que esos paraísos tributarios son tolerados por los grandes Estados, llegamos a ver esto ya no desde ese ángulo inicial, sino desde un ángulo en el cual, por lo menos, se acepta esto como un fenómeno complejo, relacional, donde la gran corrupción, la más importante, en la que se pone en cuestión los grandes recursos económicos, requiere por lo menos dos actores: uno privado y uno público. Y donde, ciertamente, la relación puede ser a iniciativa del sector público y, al mismo tiempo, ocurre corrupción de alto nivel a iniciativa del privado. Y esto es, justamente, lo que podemos ver a partir de los casos que se han investigado en los últimos años, donde hemos logrado identificar no solo personas involucradas en fenómenos de alta corrupción, un empresario, en particular, o un funcionario específico, que realizó una coima y que, probablemente, esa coima fue depositada en algún paraíso tributario para poder acceder a ella y que no se note que estaba siendo enriquecido. Nosotros ya 564 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI hemos pasado ese punto y hemos logrado identificar a todos los involucrados, luego de indicaciones más profundas, que tomaron bastante tiempo, que implicaron el entrenamiento de equipos especiales de investigación, que contaron con la colaboración del público, porque parte de la dinámica de investigación profunda, que rara vez se ha dado en el Perú, requería del apoyo del público, es decir, del conocimiento de la mecánica de la corrupción y que, por lo tanto, tanto en la sociedad civil, como en algunos sectores del Estado, y a nivel internacional, comenzaron a desarrollarse mejores condiciones para describir casos más complejos de corrupción. Y los dos casos que, ciertamente, y en eso coincidirán conmigo, han marcado mucho este tipo de preocupaciones, de corrupción organizado, son el caso de El Club de Construcción y el caso de Los cuellos blancos del puerto. Estos casos, lamentablemente, todavía no los hemos; pero, al menos, los hemos investigado y, al menos, ha habido una sanción social y, hasta cierto punto, política, de los principales actores. Y esperamos que esta dinámica tenga la suficiente fuerza para poder desarrollar esa capacidad normativa que es faltante en el Perú, pero que tiene un cierto potencial, a partir de lo que estos casos implican. En el caso de El Club de la Construcción, nosotros vemos una organización tipo cartel, donde varias grandes empresas han tomado la iniciativa para organizarse como grupo, de tal manera que, a través de una serie de mecanismos, donde destacan principalmente tres: el soborno o coima, la puerta giratoria, es decir, el colocar miembros del cartel dentro del Estado, para controlar el proceso decisorio que se va a tomar respecto a contratos de obras públicas, y el lobby, es decir, contratar a una persona que es capaz de hacer gestiones constantemente dentro del Estado, desde afuera, para asegurarse que va a haber un contrato amañado, que favorezca a cierta empresa, para obtener los más grandes 565 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI contratos en la construcción de obras públicas. Entonces, tenemos, por lo menos, tres mecanismos y, como verán, ninguno de esos mecanismos es violento. Es basado en el consenso y es un consenso que se va construyendo a lo largo del tiempo, hasta que se hace normal, y, sin embargo, ha generado un desangre de recursos notable en el Estado, de miles de millones de dólares. Todavía no tenemos una estimación específica de cuánto se ha perdido; pero, ciertamente, estamos hablando de los pocos casos que se conoce, que son grandes casos, que involucran miles de millones de soles que durante varias décadas han terminado, una pequeña parte, en manos de los funcionarios del Estado, y una gran parte, porque hay una asimetría muy fuerte, en manos de los grandes empresarios, que inflaron los costos adrede, y se aseguraron de tener la capacidad de “aparentar legalidad” inflando esos costos, a través de contratos amañados. No podemos establecer la fecha o el momento en el cual se creó este Club; pero, por lo menos, a partir de algunas declaraciones, sabemos que, desde el 2001 en adelante, momento en el que el Perú comienza a gastar mucho en materia de obras públicas, se organiza de una nueva manera, más sofisticada y, por lo menos, desde el 2001 hasta 2018 – 2019, que todavía estamos en las investigaciones de Lava Jato, opera con normalidad, gobierno a gobierno, ministro a ministro. Es un mecanismo institucionalizado, cuya operatividad funciona a pesar de los cambios de gobierno. Quiere decir que la penetración que han logrado en el Estado ha sido tan profunda, que ninguna renovación del personal del Estado, realmente, las afecta, sea porque las autoridades que entran no logran detectar lo que está pasando detrás de ellas, o porque se hacen de la vista gorda, en la medida en que se trata de una organización poderosa y muy influyente, que tiene también capacidad de sanción y castigo o, finalmente, porque han entrado al negocio y a participar de este juego de obtención de recursos por esta vía. 566 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Permítanme mostrarles una lámina de uno de los casos que se discutieron más, y es el caso de Lava Jato, el metro de Lima (figura 1). Nosotros, durante muchos meses, en el equipo de investigación que formamos, logramos determinar, del lado del Estado y del lado del sector privado, como se había organizado esta red. Y esto es solo para un caso. En realidad, para cada obra pública se arma una red específica, y cuando termina el proyecto, se deshace la red y, luego, se reproduce cuando ocurre otro tipo de obra. Entonces, esto les da una idea de la complejidad de estas redes de corrupción. Entonces, en el caso del Estado, sabemos que ha habido, por lo menos a partir de testimonios, pagos de sobornos al presidente, al secretario de la presidencia, y que están envueltos otros personajes en el proceso de toma de decisiones, obviamente, autoridades especiales, porque se formó la Autoridad Autónoma del Tren Eléctrico (AATE), y llega hasta funcionarios bajos, pero que tenían que ver con el manejo de contratos, que es la zona de color rojizo, y que sabemos que ahí, por la línea roja, recibieron también dinero para poder asegurarle la licitación. Y esto tenía un manejo que partía de dos grandes empresas, la empresa Odebrecht y la empresa Graña y Montero, que tenían sus operadores, en este caso Jorge Barata, y que a partir de este operador y bajo la autorización de estas autoridades empresariales, logra organizar todo este sistema. 567 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 1 RED DE CORRUPCIÓN IMPLEMENTADA EN EL CASO LAVA JATO Elaboración: Francisco Durand y Emilio Salcedo – Investigación PUCP Entonces, a partir de este caso, sin discutirlo más, podemos decir que tenemos evidencia de un caso de gran corrupción que parte del sector privado, que opera durante varias décadas y que funciona de manera regular, mermando recursos del Estado. El otro caso, que es distinto, es al revés. La red se forma dentro del Estado, en el Poder judicial, pero en varias instancias decisorias del Poder Judicial. Y, una vez que se constituye como tal, es decir, una vez que personajes que están dispuestos a la transgresión, que están deseosos de obtener recursos o favores a partir del arreglo de decisiones legales, de decisiones en el sistema de justicia, comienzan a enriquecerse. No solo se enriquecen, sino que al mismo tiempo comienzan a organizar un sistema, por medio del cual, ellos deben 568 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI asegurarse de que controlan las distintas instancias del poder, para poder corromperlas y extender la red y, de esa manera, garantizar su existencia. No sabemos bien en qué momento se ha formado y, ciertamente, requiere de una investigación más profunda, pero sí podemos decir de que no es un privado la que lo ha formado. Son jueces y autoridades judiciales que, con el paso del tiempo, han logrado colocarse en una posición que le permite manejar distintas instancias judiciales a lo largo de un tiempo y, de esa manera, hacer favores o pedir sobornos. Entonces, el caso de Los Cuellos blancos del puerto, y con esto termino, nos indica otro tipo de corrupción sobre el cual tenemos que prestar atención. Entonces, como ven, y por lo que ustedes conocen, ha habido una condena muy fuerte a este tipo de corrupción, sobre todo, por parte de la sociedad civil, por la parte sana del Estado, digamos, la reserva moral, pero al mismo tiempo nos preocupa que, tanto una como otra forma de gran corrupción, la manejada por el sector privado y la manejada por el Estado, ha desarrollado capacidades de defensa bastante efectivas, al punto que, hasta el día de hoy, luego de varios años de investigación, a pesar de las presiones porque se haga justicia, todavía no hemos llegado a un punto en el que podamos decir que hemos logrado desarticular estas organizaciones, de tal manera que no se vuelvan a reproducir en el futuro. Habremos dañado algunas reputaciones, con razón, pero este sistema muestra ejemplos, digamos, a pesar de que algunos son investigados y sancionados, el día de mañana, por esta falta de capacidad normativa, bien puede darse las condiciones para que continúe. Bien, yo quería terminar aquí. Les agradezco el haberme escuchado, pero, al menos, creo que podemos avanzar un poco en la dirección de conocer la mecánica de la corrupción y ese ha sido el objetivo que he querido cumplir en mi charla. Muchas gracias. 569 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Herrera Muchas gracias, Francisco. Realmente, nos has iluminado sobre el tema, haciendo estas distinciones analíticas que nos van a permitir profundizar en el estudio de este problema, y creo que la pregunta que has planteado sobre esta paradoja, donde, por un lado, la corrupción es considerada por la población mayoritariamente como uno de los principales problemas del país y, al mismo tiempo, hay una tolerancia, en particular, hacia la pequeña corrupción, me parece relevante. Y yo estaba pensando en un tema que me parece importante, también, añadir a esta discusión y es el tema de la calidad de las instituciones del Estado. En mucha de la literatura, en particular, económica, la pequeña corrupción se manifiesta como una respuesta a las barreras que impone el Estado al acceso de la población hacia las instituciones de servicio público, de salud, de educación, de seguridad ciudadana. Y vemos de qué manera, por ejemplo, a través de las encuestas mismas del INEI, que aquellos que han tenido que pagar o que se han visto obligados a “aceitar” los engranajes de la máquina para que funcione el Estado, han tenido que pagar una pequeña corrupción. Lo hemos visto hace poco, con el acceso a las camas UCI. La insuficiencia de la labor del Estado motiva a que la gente, por así decirlo, tenga que sacarse la cola para salvar su vida, literalmente. Entonces, creo que ese es un punto importante para añadir a la discusión. Y el otro, tiene que ver con lo que acabas de mencionar. ¿En qué medida, más allá de los individuos, el funcionamiento mismo de algunas instituciones ha sido, no sé si decirlo parasitado o no, por mecanismos y sistemas que aseguran a quienes participan un beneficio particular? Y me hace recordar a una discusión que un economista, Schneider, propuso hace un buen tiempo, acerca de una distinción entre, por un lado, la corrupción centralizada, y, por el 570 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI otro, la corrupción descentralizada. Y, lo que uno ve, con el tema de la corrupción centralizada, es de que hay una organización vertical, en la que cada uno de los eslabones ocupa un rol, en muchos de los casos subordinados, que asegura un funcionamiento y una perduración de este sistema. Ahora, a diferencia, en este sistema descentralizado, actúan diferentes agentes sin coordinación entre sí, lo que, finalmente, provoca el desplome del sistema de corrupción. Yo lo vi estudiando este sistema en Nigeria, a través del contrabando. En un principio, cuando estaba muy organizado, jerárquicamente, a través de instituciones militares y policiales, funcionaba, porque el margen que cobraban a los comerciantes les permitía continuar con su comercio; pero, cuando este margen se convierte en excesivo, el sistema se desploma. Entonces, mi pregunta va en ese sentido, en esta distinción o aceptación de la pequeña corrupción, ¿cuánto hay ineficiencias del Estado? Y, por otro lado, también la aceptación, en parte, de la gran corrupción, porque creo que ese sería también un ingrediente a añadir, la expresión que escuchamos muy a menudo, “roba, pero hace obra”, que incluso ha motivado a que algunos candidatos con un pasado muy pesado, digamos, de antecedentes de corrupción, puedan llegar a ser elegimos. Aquí también es interesante añadir el aspecto de clientelismo, a nivel de la gran corrupción. Y, por último, quizás nos puedas dar algunas precisiones acerca del costo de la corrupción para la sociedad. Uno tiene tendencia a mirar este costo, simplemente, por el monto que ha recibido, en este caso, el gobernante. Sabemos cuánto recibió el presidente Toledo por parte de Odebrecht, y este es un punto muy interesante que acabas de mencionar, el Perú es uno de los países en donde la corrupción está más documentada. Tenemos una colección de Vladivideos, tenemos los Panama Papers, tenemos todos los documentos que tú has examinado, y esto nos permitiría estimar cuál es el costo 571 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para la sociedad. ¿Está en los sobrecostos de estas empresas que han sido facturadas al Estado, más el tema de cuánto, de manera privada, se apropiaron estos funcionarios? Entonces, quisiera que nos des algunas luces al respecto. Lo hacemos al terminar la primera ronda de intervenciones. A continuación, tenemos la presentación del doctor Antonio Zapata, muy conocido por todos nosotros, que va a hacer uso de la palabra por 25 minutos. Adelante, Antonio. Antonio Zapata Muchas gracias. Buenos días con todos. Yo, en primer lugar, quería saludar al público, a continuación, a los miembros de la mesa que nos acompañan, a Javier, y agradecer la invitación que nos ha hecho el CONCYTEC, especialmente, Benjamín Marticorena. Dicho esto, entrando al tema de la corrupción, mi punto de partida es que en la cultura política del Perú hay dos tradiciones que están en conflicto. Y, grosso modo, con respecto a corrupción, son pues una que hace natural la corrupción y la otra que la combate sin denuedo, y paso a explicar cada una de ellas, para luego referirme a por qué, a lo largo de la historia, esta contradicción no se ha resuelto, sino se reproduce. Con respecto a la tradición que normaliza la corrupción, yo no diría tanto que la tolera, sino que incluso la celebra. La idea acá es que la corrupción es concebida como algo bien hecho. Cuando está bien hecho y no se nota, es celebrada. No es solamente tolerado, tolerado quizás por el resto, pero los protagonistas creen que es una gran operación. En esta tradición, el punto de partida es el jefe, el presidente, la cabeza. Esta es una de las ideas que surgen del 572 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI libro de Alfonso Quiroz, Historia de la corrupción en el Perú202. Una de las ideas que quedan del libro de Alfonso Quiroz, entre otras, es la importancia de articular la corrupción desde arriba. En épocas virreinal, alguien era nombrado, llegaba a Lima, los ricos de Lima le hacían regalos. Y, con esos regalos, compraban su favor para que él, a su vez, extienda una serie de beneficios, permita contrabandos, etc. Y, luego, en épocas republicanas, en algunas oportunidades, entra directamente un grupo que ya tiene planes concebidos, que tiene redes de amigos desde antemano, y entra directamente a articular los beneficios para ese grupo; y, en otras oportunidades, como fue con Fujimori, y puede pasar ahora mismo también, alguien que llegue sin relaciones y que inmediatamente es copado. El caso es que, desde ahí, se ha armado una red. Tiene que ver con la cabeza. Tiene que ver con una red de favores a redes de relacionados. Las relaciones sociales son la clave. Y la palabra que la cultura política peruana ha patentizado todo esto es la palabra “la vara”. Se trata en el Perú de tener vara. Y tener vara es tener relación que permita, en algunos casos, ascender, y en otros casos, obtener beneficios materiales derivados de la corrupción a través de las relaciones que uno establece en el sector privado y el sector público. Esa es una tradición y una tradición muy larga. Se remonta, como dice Alfonso Quiroz, a la época de los virreyes, por lo menos, y sigue largamente a través de la historia republicana. Leyendo el libro de Quiroz, me parece, hay cuatro gobiernos a los cuales el no considera bastante corruptos, porque la idea es que el resto son o muy corruptos o bastante corruptos. En el Perú, la corrupción pocas veces ha sido mediana y casi nunca baja. Precisado esto, quisiera decir que esta tradición, sin embargo, no es generalizada. Hay otros países de América Latina y el mundo donde la corrupción ha cubierto completamente, como manchas 202 Alfonso Quiroz. Historia de la corrupción en el Perú. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Instituto de Defensa Legal – IDL. Lima – Perú, 2013. 573 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de aceite, el espectro político; mientras que, en el Perú, hay una resistencia, la así llamada reserva moral, que se expresa no solamente en la sociedad, sino también en el Estado, y se expresa en los partidos políticos. En cada uno de ellos, hay gente que está de un lado y del otro, con respecto a este punto de la corrupción. No sé si en todos y en cada uno de los partidos, pero en buena parte de los que yo he conocido, hay gente que está en un lado y al otro con respecto a este punto de la corrupción. En esta segunda tradición prevalece la idea del buen gobierno, la aspiración al buen gobierno, la idea fuerza que solamente un buen gobierno permitirá la prosperidad del país. Si el país es atrasado, si el país es desigual, si país es no integrado, se debe a muchísimas causas, pero una principal es la corrupción en el aparato del Estado, que impide que el Estado cumpla con su función. ¿Cuál es su función básica? Pues, garantizar la seguridad de todos los habitantes del territorio y hacer todo lo posible por redistribuir la ganancia y aumentar las oportunidades para que, a través de infraestructura y el desarrollo económico, todos puedan alcanzar un nivel básico, un mínimo, de prosperidad. ¿Por qué el Estado no puede hacer esto? Por la elevada corrupción. Entonces, la corrupción aparece como algo que, como país, como sociedad, nos tira para abajo, nos impide salir adelante. Entonces, lo sensato en esta tradición es terminar con esta corrupción, para permitir que el Estado cumpla con su función. Esta segunda tradición es bien poderosa. Cuando ustedes revisan a sus protagonistas y trazan una historia de la corrupción, tienen que trazar, al lado, como una paralela, la historia de los luchadores anticorrupción en el Perú, y encontraran que es una línea continua, que no se interrumpe, y que tiene grandes nombres. En el siglo XIX, podría decir, para mencionar algunos nombres de la primera centuria republicana, que se entiende que fue muy corrupta, sin 574 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI embargo, en el libro de Francisco García Calderón, Diccionario de la legislación peruana203, hay toda una reflexión al respecto, en una serie de entradas, porque es un diccionario, tiene reflexiones sobre moral, cultura política, corrupción, abuso de poder, etc., que permiten tener un cuadro claro de cómo la gente de la época del guano entendía la corrupción que estaba frente a sus ojos. Bueno, eso es para mencionar un ejemplo de la época del guano; pero, como les digo, si ustedes trazan una línea, encontrarán nombres grandes, como Manuel González Prada, encontrarán nombres grandes en el siglo XX, como el padre Gustavo Gutiérrez, desde una reflexión moral sobre la cosa pública. De tal manera que, en este país, lo que encuentro es una contradicción, una lucha, una pelea, no hay resignación de una parte, y de la otra, tampoco hay triunfo absoluto. Entonces, la pregunta es: ¿por qué esto se perpetua? ¿Por qué no se resuelve? Y, bueno, lo que se puede ver desde la historia no es necesariamente la única verdad, pero un aporte desde la historia es que no ha habido gran sanción política a los culpables de los grandes escándalos de corrupción, que siempre ha sido un vaivén, que no hay continuidad, que quienes han luchado contra la corrupción han ganado en ciertos momentos, pero han sido breves y episódicos y, luego, todo ha retornado. Pongámonos un caso, el de Fujimori. La gran corrupción de los noventa generó una movilización ciudadana que condujo a la salida del régimen, pero después no ha habido una sanción ejemplar de los responsables, que hoy, fortalecidos, pugnan por retornar al poder. Y, después hemos tenido lo de Odebrecht, con distintos gobiernos involucrados., sin que hasta el momento haya una sanción efectiva. Entonces, se reproduce el ciclo. La única forma de cortar es una sanción política ejemplar que deje un gran consenso, que no ha habido una causa politiquera, sino que ha habido una 203 Francisco García Calderón. Diccionario de la Legislación Peruana. Imprenta de Estado, por E. Aranda. Lima – Perú, 1860 – 62. 575 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sanción ejemplar por este tipo de hechos delictivas con respecto a la corrupción. Y que, de esa manera, no solamente gobernantes, sino los participantes en el acto corrupto, tanto desde el gobierno como desde la empresa, queden ante los ojos de la sociedad como algo que le pueda pasar al próximo. Mientras no haya eso, el próximo tendrá las manos libres, como lo tuvo Toledo para seguir haciendo lo mismo que había hecho el anterior. Y se reproduce, entonces, el ciclo, porque como hay reserva moral, la gente tampoco se rinde, y viene una nueva generación que hace resistencia, prácticamente, en los mismos términos. Yo no sé si quedó clara la idea, pero lo que yo trataba de precisar es que, en el Perú, a lo largo de la historia política, los grandes casos que se han presentado no han recibido una sanción judicial que se constituya en ejemplar, que modifique la cultura política y que permita que los nuevos gobernantes tengan un ejemplo de lo que pueda ocurrir si ellos, nuevamente, incurren en corrupción. Al no ocurrir esto, lo que se ha generado es una cultura de impunidad. Los que llegan arriba creen o hacen lo posible para poder robar con impunidad y, obviamente, los grandes empresarios, los grandes malos empresarios, son los que aceitan y obtienen grandes beneficios a cambio de su función como sobornadores, en el fondo, como repartidores de coimas, porque todos los otros mecanismos que ha mencionado Paco, yo los entiendo, la puerta giratoria, el lobby, pero son todos, en el fondo, para soltar dinero y, finalmente, obtener un gran contrato, y un contrato, obviamente, con precios inflados. Esto ha ocurrido en todos los gobiernos. En cualquiera que usted se situé, uno lo puede encontrar. Yo, últimamente, estoy trabajando las actas del Consejo de Ministros, que son una fuente nueva que ha aparecido, bastante interesante. Desde el año 1939, prácticamente, hasta nuestros días, tenemos las Actas de todos los Consejos de 576 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ministros en internet, de libre exposición -es un proyecto de San Marcos, dicho sea de paso-, y en esta fuente, obviamente, no se ve directamente actos de corrupción alguno, no queda registrado en las actas un acto de corrupción, pero si queda registrado el sistema de relaciones, como funciona a través del nepotismo –“es pariente de”, “si, es familiar”, “nombremos a”-, y, si no, la recomendación, directamente “la vara”, para fortalecer ciertos grupos. Entonces, la cultura política, en este caso, queda clara. No hay información directa sobre ningún acto corrupto, pero la cultura, en la cual se mueven los gobernantes, queda muy clara, y ella apunta en la misma dirección. Decía que, como no hay sanción, entonces se reproduce el sentido común, y el sentido común, en efecto, tolera la corrupción, celebra la corrupción. Yo creo que la figura de “Pepe el vivo” es una de las claves. Se haya también en Ricardo Palma, como bien preciso, en un libro, Gonzalo Portocarrero204. La idea es que el pobre, el miserable, siente las leyes como un espacio que privilegian algunos y, entonces, hay que burlar la ley para incorporarse al mundo de los privilegiados. Eso se celebra, si es que no le hace daño a los demás, si es sin matar a nadie, si es sin herir al otro. Si tú burlas la ley, la aprovechas bien, y entras al mundo de los privilegiados, te dan premio. La cultura no solo te tolera, te da premio, medalla. Entonces, ese es el punto clave. ¿Por qué no cambia el sentido común? Porque no hay sanción, porque políticamente no se resuelve esa contradicción a través de un juicio ejemplar. Quisiera decir, para ir terminando, que me han hecho una pregunta por la situación actual: ¿qué diferencia la corrupción, en el ciclo neoliberal, de periodos anteriores? Entonces, ¿qué periodos anteriores? ¿De qué ciclos estamos hablando? Una vez más, me remito al libro de Quiroz, para recoger una de sus ideas. La idea 204 Gonzalo Portocarrero. Rostros criollos del mal. Cultura y transgresión en la sociedad peruana. Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Perú. Lima – Perú, 2004. 577 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI es la siguiente. En el Perú, ha habido ciclos de gran corrupción, y la corrupción siempre ha sido entre media alta o media, en los periodos distintos a estos grandes ciclos de gran corrupción. ¿Cuáles han sido los ciclos de gran corrupción que él estudia? Tres: el guano, Leguía y Fujimori. ¿Cuál es el argumento? El argumento es que, en los tres, lo común es que había una bolsa de dinero en manos del Estado, superior a la que habitualmente hay, superior a un presupuesto promedio de la época. En la época del guano, llego durante 35 años a ser un poco más del doble del promedio del presupuesto lo que entraba por guano. Entonces, había tal tesoro, que repartirlo con la clase alta es pues la corrupción. Entonces, el acto de corrupción, de alta corrupción, de enorme corrupción, es aquella en la cual el Estado dispone de un dinero extra al habitual y se lo reparte con la clase alta. Ahí ocurre la corrupción. Entonces, los escándalos que estudia Quiroz, como la deuda interna, todos ellos apuntan a repartirse los ingresos extras. ¿Cuáles fueron los ingresos extras en la época de Leguía? Los empréstitos norteamericanos. Entran a las arcas del Estado peruano por empréstitos norteamericanos como 40% más del presupuesto. Solamente los empréstitos norteamericanos hacen el 40% del presupuesto. Entonces, ahí ocurre la gran corrupción. Repartir obras públicas y otros mecanismos, para gastarse el dinero, favoreciendo a unos u otros grupos plutocráticos. Entonces, el gobierno funciona para hacer más rica a la plutocracia. Y con Fujimori, como ustedes recuerdan, se vendieron todas las empresas públicas. El padre de familia que vende todos los muebles de la casa y tiene la billetera llena y se lo gasta. ¿Con quién? Con sus amigotes, claro, a través del Ministerio de Economía y Finanzas. Entonces, la idea de Quiroz para identificar un ciclo de gran corrupción es: busque usted cuál es el dinero extra y cómo ese 578 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI dinero extra se ha repartido y encontrará la naturaleza de la corrupción de este ciclo que está investigando. Si se pregunta por la corrupción actual, después de Fujimori, lamentablemente, hay una larga continuidad. No ha habido una ruptura o un reflujo. Entre los ciclos anteriores de gran corrupción, hay en el medio una época de corrupción media alta o media. En este caso, no ha ocurrido eso. Después de la gran corrupción de la época de Fujimori, generada por la privatización de las empresas públicas, tenemos el gran ciclo de corrupción generado por las sobre ganancias de los commodities, el gran ciclo de los ingresos por exportaciones de materias primas. Ese súper ciclo, que se traduce en bonanza fiscal, también se traduce en corrupción. ¿Cómo gastármelo con mis amigos, repartiéndome una buena plata para mí? Esa es, pues, la historia de Toledo y de los que vinieron después. Entonces, esa teoría o esa idea, que surge de la historia, averigüe usted cual era la fuente del tesoro y cómo se repartió el tesoro extra en el ingreso presupuestal ordinario, ayuda a entender dónde estamos parados en este momento. Para terminar, ahora sí, quisiera decir que, sin embargo, hay esperanzas, puesto que, como decía al comenzar, somos una país donde la tradición por el buen gobierno no se ha rendido y siempre se perpetúa y seguirá siéndolo, y que, cuando uno mira la corrupción en otros países, resulta que hay algunos que fueron tan corruptos como el Perú y que, poco a poco, o de golpe, de pronto, empezaron a cambiar y, en unos años, habían cambiado, es decir, no tenemos que sentirnos abrumados por la cultura de la corrupción. Esto se puede cambiar, hay expectativas para hacerlo, y hay esperanza, porque otros países lo han hecho. 579 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Cómo lo hicieron? Lo primero es ese caso ejemplar, al cual ya me he referido, que le enseña y queda en los libros de historia, entra a los anales, todos aprenden. Una generación se da cuenta de lo que ocurre ante una sanción ejemplar a los protagonistas de los grandes casos. Y, luego, son una serie de reformas, que tienen que ser en paralelo, en diversas instancias, obviamente, en los judicial, ya lo dijo Javier, en la policía, sin ninguna duda, y yo quería añadir la Contraloría General de la República, que me parece una instituciones clave, porque es la que directamente está involucrada en el día a día de las oficinas públicas y, entonces, es la que puede ser un sistema de alerta, de luces rojas, que se van encendiendo aquí o allá, y que alertan a un gobernante, si es que este está interesado, obviamente, en reducir, disminuir, eliminar la corrupción. Y, si no llegan a la educación estas reformas, en realidad, no pasa nada, porque como bien sabemos, a estas alturas, hay un asunto generacional. Las nuevas generaciones tienen que ser educadas. La escuela pública es la primera plataforma desde la cual un niño aprende la ciudadanía, se relaciona con los demás, se relaciona con el Estado, por primera vez ve si hay igualdad o si hay discriminación, la vive, la siente y, bueno, la escuela como herramienta del buen gobierno es indudablemente uno de los capítulos de una reforma general institucional que acompañe a la sanción ejemplificadora y permita, entonces, abrir un nuevo camino para el país. Muchas gracias. Javier Herrera Muchas gracias, Antonio, por esta excelente presentación, que complementa la presentación de Francisco. Creo que a la pregunta central que tú has planteado, esta tensión constante y permanente entre impunidad y sanción está vinculada a esta cultura de 580 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI impunidad, de aquellos que normalizan la corrupción y aquellos que luchan contra ella. Es una pregunta muy importante este tema de la celebración de la corrupción que tiene éxito, pero que es percibida muchas veces como necesaria. Mencionaba el hecho de aquellos que intentan acceder a los servicios públicos. Tú has mencionado la necesidad, para algunos sentida como tal, de burlar la ley para poder incorporarse al mundo de los privilegiados. Y, al mismo tiempo, tenemos una percepción de que las instituciones, en particular, el poder judicial, el mercado de trabajo, no funciona igual para todos, que es necesario las “varas” para saltar esas vallas que se imponen ante ellos y que no solo es una cuestión de estatus socioeconómico, sino también hay una dimensión que me parece importante de incluir, que es la fractura étnica en el Perú. Lo vemos, quizá, en esta tensión actual entre los dos candidatos que compiten por la presidencia, un candidato del interior del país y la otra de la capital, y los temas que se reproducen en esta línea de fractura. Y también creo que es importante lo que has mencionado y que apunta a los temas estructurales, que están vinculados al desarrollo del Estado, al desarrollo de los mercados, y uno se plantea la pregunta que tú has señalado: ¿por qué hay algunos países que sí lograron superar la corrupción? Nuestro vecino del sur tiene los más bajos índices de corrupción y uno se pregunta: ¿por qué han evolucionado a esa situación o, simplemente, porque desconocemos, no está documentado? No hay un trabajo histórico. Entonces, este es un tema que me gustaría que podamos discutir luego de la presentación de Humberto Porras, que también va a abordar este tema, en particular, la persistencia del patrimonialismo, desde una perspectiva del Estado y también de los actores privados, y la pregunta que le plantearíamos también es: ¿se puede construir un Estado moderno sin que este gangrenado por este patrimonialismo? Y este es un desafío, 581 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI obviamente, para todos. Escuchamos, entonces a Humberto, que tiene el uso de la palabra por 25 minutos. Humberto Porras Muchas gracias por la oportunidad. No tengo los pergaminos de mis antecesores y eso me impulsa a esforzarme por presentar mis puntos de vista para que sean sometidos a la crítica. Al igual que mis antecesores, quiero felicitar a CONCYTEC por la feliz idea de considerar a las ciencias sociales como parte de las ciencias, porque tradicionalmente, en nuestro medio, ciencia y tecnología se identifican con las ciencias naturales. Por eso, me causa una gran alegría y esperanza que las ciencias sociales sean consideradas como tal, lo que nos lleva a debatir sobre eso. ¿Por qué me eligieron, si yo no he investigado desde un punto de vista histórico o económico sobre la corrupción? Soy sociólogo y docente universitario. En un evento de la Universidad Agraria hablé sobre el tema de la corrupción, en base al libro de Alfonso Quiroz sobre la Historia de la corrupción en el Perú205, y señalé que puede ser complementado o enriquecido con el concepto de patrimonialismo y Estado patrimonial, del que habla Weber206. Mi decano, entonces, me pidió que escriba un artículo sobre el tema, que se publicó en la Revista Tierra Nuestra, de la UNAM, con el título Un punto de vista sobre la corrupción207, que es lo que vengo a hablar acá. Bien, como dije, todo comienza con uno de los pocos estudios serios que se han publicado sobre la corrupción, que es la Historia de la corrupción, de Quiroz. Él señala que la corrupción es una constante cultural en nuestra historia, lo que también ha sido subrayado por 205 Alfonso Quiroz. Ob. Cit. 206 Max Weber. Dominación Patriarcal y patrimonial. En Economía y Sociedad. Fondo de Cultura Económica, México, D. F., 1984. 207 Humberto Porras Vásquez. Un punto de vista sobre la corrupción. En: Revista Tierra Nuestra 14(1):77-92(2020). Lima – Perú, 2020. 582 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Antonio Zapata. Una de las cosas más importantes que señala es su definición de la corrupción, que tiene que ver con “el mal uso del poder político-burocrático por parte de camarillas de funcionarios, coludidos con mezquinos intereses privados, con el fin de obtener ventajas económicas o políticas contrarias a las metas del desarrollo social mediante la malversación o el desvío de recursos públicos, junto con la distorsión de políticas e instituciones”208. Esta definición contiene un componente que es importante subrayar, que alude al “poder político - burocrático”. Es por ese lado, en lo burocrático, por donde desarrollaré mi argumentación. Lo primero que tengo que decir sobre esa defunción es que el concepto de “desarrollo social”, al que también se alude en ella, es un concepto moderno. No sé si podría aplicarse a nuestra colonia o a la época del imperio incaico, no sé si tenga que ver eso, si nos atenemos a la lectura de Weber. En el enfoque culturalista, la cultura explicaría los diferentes niveles de corrupción. De hecho, hay una cultura de la corrupción. Sí hay excepciones, como señala Antonio Zapata, pero son eso, excepciones que confirman la regla. Hay personas honorables, profesionales y no profesionales, que rechazan la corrupción. Esta es una idea que el propio Quiroz subraya, en referencia a Europa. En las regiones católicas del sur, habría más corrupción que en los países del norte protestante. Estos enfoques no explican los intereses o factores institucionales. El marxismo, por ejemplo, está asociado con el estudio del capitalismo, en el que las élites establecen su dominio mediante prácticas corruptas, lo que también se da en los regímenes socialistas. Ahora, ¿qué elementos tiene el enfoque culturalista? Son dos: a) el poder sirve también para lucrar, lo que también es subrayado por Quiroz; y b) los controles institucionales son ineficaces. 208 Alfonso Quiroz. Ob. Cit., p. 30. 583 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En el enfoque sociológico, que lo baso en algunos autores, como Norbert Elías, la configuración social se nutre de normas y valores que son tolerantes a la corrupción209. Antonio Zapata ha mencionado el libro de Gonzalo Portocarrero, que también me ha servido mucho, sobre la criollada y la “cultura de la pendejada”. Cuando fue presentado el borrador del libro, Guillermo Rochabrún dijo algo muy bueno, que después no ha sido tomado en cuenta: el hecho que la criollada o, en este caso, la corrupción, se origine en el pasado, no explica su reproducción en el presente, concepto que ha ampliado correctamente Antonio Zapata. ¿Qué es el Estado? Hay muchas definiciones. Aquí subrayamos algunas características generales: a) Es una relación de autoridad - subordinación; b) Supone, de acuerdo con Weber, el ejercicio monopólico de la violencia por parte de la autoridad; c) Tiene un orden jurídico; d) Tiene una relativa permanencia en el tiempo; y e) Tiene una dimensión institucional. El Estado, cualquier tipo de Estado, está conformado por el territorio, la población y la autoridad. La autoridad se ejerce a través de normas jurídicas y un aparato administrativo encargado de hacerlas cumplir. Ahora bien, ¿qué definiciones tenemos de corrupción? Es lo que se ha dicho acá, es el “robo del dinero público”. En mi opinión, aquí radica la confusión: la corrupción solo es pública en el Estado moderno. Hay también la corrupción privada, que es más un componente sociológico que un componente histórico y económico. En otros casos, el dinero, las propiedades, los títulos nobiliarios y otros bienes que dan prestigio y poder, pertenecen al 209 Norbert Elías. La sociedad cortesana. Fondo de Cultura Económica. México, D.F., 1996. 584 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI patrimonio del Señor, es decir, no se trata de bienes públicos. Por ello, es necesario esclarecer el concepto de “patrimonialismo” y las modalidades que tiene. Mi tesis es esa. La corrupción, en nuestro caso, tiene que ver con un tipo de Estado que es patrimonialista. En este caso, el acceso a los bienes anhelados requiere de tener acceso, o ser parte, de la estructura de poder y, para esto, se necesita ya sea la cercanía al Señor o pertenecer al cuadro administrativo, a la burocracia. Estamos analizando la corrupción de la colonia, de la que parte Quiroz, con el criterio de la sociedad moderna. Si entendiéramos que no es moderna la colonia. sino que es un régimen patrimonial, entonces, tendríamos que tener mucho cuidado cuando calificamos la corrupción. La dominación funciona cuando los dominadores y los dominados comparten ideas comunes que le permiten “naturalizar” las relaciones conflictivas y requiere de una burocracia para que esa dominación funcione. En el enfoque de Max Weber, que es en el que me baso, la estructura patriarcal de la dominación no tiene una “finalidad” impersonal, ni responde a las normas abstractas del Estado moderno. El dominio surge en la unidad doméstica. La autoridad tiene un carácter cercano, real, no abstracto. Supone una devoción personal. La dominación tradicional se basa en la “tradición”. Es la sumisión al señor la que otorga legitimidad a las normas y al ejercicio del poder. En las relaciones patrimoniales, los límites fácticos de la arbitrariedad del señor se originan en los usos del poder santificador de la tradición. Contribuye a esto el temor ante los poderes religiosos, que defienden siempre la tradición. En la organización estatal patrimonial, el poder político se parece al dominio doméstico. 585 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La administración patrimonial se adapta a las exigencias personales del señor, como su hacienda privada. El cargo patrimonial no distingue entre la esfera privada y la pública. Esto es así porque la misma administración política es considerada como algo personal por el soberano. La posesión y el ejercicio del poder son estimados como una parte de su fortuna personal. Por ello, la forma de ejercer el poder siempre depende del libre albedrío del señor, siempre que no se interponga alguna restricción tradicional. El capricho personal del señor define las competencias de los servidores. La prebenda significa el reconocimiento de un “derecho fijo en el cargo”. Hay distintos tipos de prebenda. La prebenda no es vitalicia, por ejemplo, en la colonia, la encomienda era el premio por haber conseguido un reino para la corona española. Sin embargo, se comendaba vasallos y no las tierras. La costumbre establecía que el derecho durara solo de dos a tres generaciones. Los encomenderos se rebelaron porque la corona no accedió el derecho a perpetuidad. En el Perú, lo que sostengo es que mucho de lo que se llama corrupción, en realidad, es patrimonialismo. El enfoque de Weber, en este caso, se complementa con el enfoque de Elías en su libro sobre La sociedad cortesana. En este tipo de sociedad se mezclaba todavía la función de la Casa Real con la administración del Estado. Su función era reinar de modo absoluto, prescindiendo de las limitaciones estamentales. Las tareas y relaciones personales no están diferenciadas ni especializadas. Se encuentran en las sociedades conquistadoras y en las conquistadas. La diferenciación social se da en varios grados, Responde a la centralización del poder y a la capacidad de cobrar impuestos. La etiqueta mide el valor del prestigio. Mientras que en los Estados nacionales industrializados se debe distinguir con claridad los asuntos personales de los oficiales, en las sociedades dinásticas las élites cortesanas mezclan sus asuntos personales con los oficiales o profesionales. La idea de la separación 586 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ente ambas esferas aparece de manera lenta con el desarrollo de los Estados modernos. ¿Qué tiene que ver todo esto con el Perú? No olvidemos que conquista y colonia se hace en un contexto en que el Estado español es de tipo feudal y que Europa marcha aceleradamente hacia un capitalismo, en su primera fase, de tipo comercial. En ese sentido tenemos que entender mi tesis sobre la corrupción. Algunos historiadores estudian a los individuos de manera aislada, como si Echenique, por ejemplo, porque era malo o porque era ambicioso, promovió muchas de estas acciones que son consideradas como corrupción y que, en el contexto que estoy señalando, pueden ser corrupción, pero aparecen justificadas dentro de un Estado patrimonial. Ambas posiciones, las individualistas y las sociales, son erróneas. Porque se requiere una colaboración, como ha dicho Antonio Zapata, entre el corruptor y el corrompido. La corte abarca la totalidad de las formas sociales. Su configuración económica es el mercantilismo y su burocracia es patrimonial. Entonces, recuerden que acá los cargos se compraban. Todo lo que el rey disponía tenía que aprobarlo la corte. Esta configuración aristocrática nos condujo a la ruina, naturalmente. Vamos de frente a lo que se ha llamado la herencia colonial. Rafael Varón, que tiene muchas limitaciones desde mi punto de vista, sostiene que la conquista fue una empresa comercial y financiera. Para este autor, descubrimiento y conquista son calificadas como actividades empresariales, que estuvieron dirigidas por el espíritu empresarial de hombres que buscaron recuperar sus inversiones210. No he dicho que sea capitalista. En un contexto de patrimonialismo, la conquista permite a los Pizarro, a Pizarro primero y, luego, a sus hermanos, acumular riquezas para él y sus parientes. La encomienda permite realizar sus expectativas señoriales. Realizaron 210 Rafael Varón y Auke Pieter Jacobs. Los dueños del Perú: negocios e inversiones de los Pizarro en el siglo XVI. Histórica, 1989, pp. 197- 242. 587 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI inversiones diversificadas. Dirán, eso es capitalismo. Claro, en un contexto patrimonial. Acumular riquezas les permite acceder a la nobleza. Una sociedad cortesana que empieza a desmoronarse por la acción del capitalismo comercial y usurario. Macera lo llama a esto feudalismo colonial, tratando de decir que es un feudalismo sui generis, que no es igual al feudalismo europeo. En mi opinión, esto es patrimonialismo. ¿Con la república desaparece el patrimonialismo? ¿Así, de la noche a la mañana, porque simplemente se juró la independencia, desapareció una institución que dio origen al Perú y que, en Europa, todavía existía, a nivel estatal y, naturalmente, a nivel de las costumbres? Formalmente, el Estado era moderno; pero lo jurídico no estaba acorde con la realidad, y esto lo dice no solo Mariátegui, sino el sentido común. Según Mc Evoy, Castilla contribuyó a establecer la “institucionalidad criolla” que Gamarra no pudo establecer211. Su modelo buscó unificar a todos los peruanos, basados en las múltiples clientelas que logró desarrollar a lo largo de su carrera político-militar. Esta ideología cohesionadora fue formulada por Bartolomé Herrera. Este buscaba recomponer el cuerpo social dañado por las guerras civiles. La prosperidad guanera facilitó la realización de este proyecto. Castilla buscó un equilibrio entre el respeto a la Constitución y la preservación del orden. Mantuvo una relación equilibrada tanto con los conservadores como con los liberales. Su habilidad política fue el resultado de su azarosa vida pública. Su modelo era el de un Estado patrimonial. La “esfera pública”, como escenario de las luchas políticas, recién aparece en 1851. Entonces, surgieron nuevos periódicos y la cultura de la movilización. Las multitudes movilizadas eran asalariadas. Esta esfera pública no era la clásica esfera burguesa que media entre el poder político y la sociedad civil. La escena de 1851 no estuvo 211 Carmen Mc Evoy. La Utopía Republicana. Ideales y realidades en la formación de la cultura política peruana (1871-1919). Fondo Editorial de la PUCP. Lima – Perú. 1997. 588 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI organizada por elementos burgueses, sino por agentes a sueldo y por caudillos regionales. La tarea de la Sociedad Independencia Electoral fue la de “civilizar”, o “modernizar” los espacios públicos. Se recurrió a la movilización silenciosa, pero no se dejaron de lado las prácticas tradicionales, es decir, se recurrió también a las masas asalariadas. El patrimonialismo. en mi opinión, continúo. Mc Evoy señala lo que ha dicho Zapata, que la “patria nueva”, el proyecto autoritario de Leguía estaba emparentado con el antiguo patrimonialismo autoritario. Haya de la Torre, en la entrevista final que le hace Barrenechea, considera a Leguía como el mejor gobierno del siglo XX. Los caudillos y los partidos políticos que llegan al poder consideran que lo público, los fondos públicos, son para el beneficio personal, familiar o grupal. Y eso ocurre hasta ahora, aunque en lo formal dicen que quieren hacer el bien al país. Existen los bienes públicos, pero las autoridades, hasta ahora, y a eso es lo que hemos llamado corrupción, los usan para su beneficio particular, para favorecer intereses privados. Esta corrupción y nuestra tolerancia a la corrupción, en mi opinión, procede de esa matriz patrimonial, que facilita el saqueo de las arcas públicas, de los bienes públicos. Las autoridades hacen uso de los recursos del Estado “como si fueran su patrimonio”. De ahí, precisamente, viene el vínculo o la identificación entre corrupción y patrimonialismo. La corrupción no se refiere solo a la apropiación de los bienes públicos, sino también a las prácticas y comportamientos que la favorecen. En este sentido, el Poder Judicial, con su formalismo, facilita el saqueo de las arcas públicas. Es difícil probar que hay corrupción porque, como decía Fujimori, al comienzo de su primer gobierno, ésta no da recibo. En mi opinión, en la Reforma Judicial no deben de tomarse en cuenta solo los aspectos 589 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI jurídicos o económicos, sino también los aspectos organizativos y sociológicos. Mi interpretación no es nueva. Otros estudios ya han señalado que el patrimonialismo en el Perú tiene una vieja historia, que está vinculada a la corrupción. ¿Por qué la tolerancia? Hemos heredado el racismo, el cristianismo, el espíritu de casta y otros vicios, de esto que Manrique llama el universo mental de la conquista.212 Eso es lo que hemos heredado. Y hemos heredado también el patrimonialismo, con diferentes nombres. Este modelo se reproduce sin importar que la jerarquía social, sea estamental o de clase. Es un comportamiento que se aprende. Tenemos que distinguir entre lo ideal y lo real, entre lo que se predica y lo que se hace, lo que dice la ley y su aplicación efectiva. Esta es mi tesis. Sobre esto he escrito un libro213. Cuando se habla de educación, todos hablan del aula. Nadie habla del patio. ¿Qué pasa en el patio? La “viveza criolla”, hasta ahora, da prestigio a la corrupción y explica su permanencia en el tiempo. El poder facilita la corrupción. ¿Qué hacer? Muchos plantean que es un problema de educación. Yo no digo que no lo sea; pero aquí otra vez hay que distinguir, haciendo uso de la sociología de la educación, observando los procesos de socialización, entre lo que se dice y lo que se hace, entre lo que se predica en el aula y cómo funciona la escuela. Yo he sido 27 años docente en un colegio de Comas y también he sido auxiliar de 212 Nelson Manrique. Vinieron los sarracenos...El universo mental de la conquista de América. DESCO. Lima – Perú, 1993. 213 Humberto Porras. Estudiantes universitarios. Cultura de la criollada y formación profesional. UNALM. Lima – Perú, 2014. 590 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI educación. A diferencia de mis colegas, que se iban a la cafetería en el recreo, yo hacía sociología. El patio escolar, a la hora del recreo, para mí era un laboratorio. Observaba todo lo que ocurría ahí. Ningún profesor le daba importancia al patio escolar en la hora de recreo. En las encuestas dicen que quieren estudiar, pero no investigan. Y, cuando van a la universidad, para capacitarse, lo único que les interesa es aprobar los cursos, pero no estudian, no investigan. Entonces, algunos dicen que el problema se soluciona con educación, pero no toman en cuenta que lo que se dice en las aulas, invocando un cambio de actitud en las nuevas generaciones de estudiantes, se niega en las propias aulas, cuando se genera una distancia entre lo que se dice y lo que se hace. Se le llama el “currículum oculto”, que alude al sistema normativo y valorativo que realmente se desarrolla tanto en las aulas como en los patios. El cuento Paco Yunque, de César Vallejo, nos muestra cómo la discriminación y el abuso siguen funcionando en la escuela cuando el profesor se da vuelta para explicar algún tema. Lo mismo ocurre con la corrupción y, en general, con la transgresión de la ley, la “cultura de la transgresión”, tal como la ha denominado Gonzalo Portocarrero214. Se ha desarrollado toda una discusión en torno al concepto de anomia en la sociología clásica215. Otros, como Andrés Solari, docente de la Agraria que enseña en México, la han denominado como “cultura del atropellamiento”216. La cultura del atropellamiento alude a lo que los sociólogos llaman anomia. Este es un tema que Hugo Neira, Catalina Romero y Nicolas Lynch discutieron a finales 214 Gonzalo Portocarrero. Rostros criollos del mal. Cultura y transgresión en la sociedad peruana. Ob. Cit. 215 Véase al respecto: Arturo Manrique Guzmán. Algunas precisiones en torno al concepto de anomia en sociología. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos – MINJUSDH. Escuela Nacional de Conciliación Extrajudicial. Lima – Perú, 2001. 216 Andrés Solari Vicente. Atropellos, arreglos y regocijos. Lluvia Editores. Lima – Perú, 2018. 591 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de los años ’80, pero que después se dejó de lado217. Lynch, en aquel entonces, propuso que había que distinguir entre “anomia de regresión” y “anomia de desarrollo”218. Ahora se lee a Durkheim, pero como una curiosidad. Lo cierto es que, más allá de cualquier enfoque, no necesitamos leer ningún libro para constatar que existe tolerancia a la corrupción en nuestra sociedad, que no es de ahora, sino que nos viene desde la colonia, forma parte de nuestra herencia colonial. Ahora, que venga de atrás, de la colonia, que esté enraizada en nuestra historia, no explica su reproducción en la sociedad actual, como acertadamente lo ha señalado Guillermo Rochabrún. Mi tesis discrepa un poco de esta lectura. Primero, como ya ha sido señalado, se trata de un comportamiento aprendido, que se acepta como algo “natural” y se repite cotidianamente. Los que tienen poder lo usan en beneficio propio y los grupos subalternos tienden a normalizarlo, “naturalizarlo” y lo perciben como algo difícil de extirpar, aun cuando se lo critique. En segundo lugar, el problema tiene que ver con una “desorientación normativa” en los actores y grupos sociales en un contexto de cambio acelerado. Esto significa que los cambios que operan en distintas esferas de la realidad son tan rápidos, tan acelerados, que resulta inadecuado recurrir a las antiguas reglas. Entonces, esa desorientación produce confusión, por no poder aplicar a las nuevas situaciones las antiguas reglas que antes daban resultados. La confluencia de ambos factores explica la corrupción existente y cómo se reproduce cotidianamente entre nosotros, más allá de los antecedentes en la colonia y en nuestra vida republicana. 217 Hugo Neira. Violencia y anomia. Reflexiones para intentar comprender. Socialismo y Participación, No. 37, marzo de 1987. Catalina Romero. Violencia y anomia. Comentarios sobre una reflexión. Socialismo y Participación, No. 39, setiembre de 1987. Nicolás Lynch. ¿Anomia de regresión o anomia de desarrollo? Socialismo y Participación, No. 45, marzo de 1989. 218 Nicolás Lynch. Ob. Cit. 592 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Quiroz dice que no se puede eliminar la corrupción o que es muy difícil hacerlo. No hay sociedad en la que se la haya extirpado. Sin embargo, si se la puede controlar y evitar que se desborde el problema. Estoy completamente de acuerdo con esta apreciación. También coincido con Antonio Zapata en que, si no hay una sanción efectiva de la corrupción en la sociedad, con castigos ejemplares a los responsables, no se puede controlar el problema. La corrupción no solo existe, sino que se reproduce en nuestra sociedad, entre otras cosas, porque no hay una sanción efectiva a los responsables y los que se involucran en ella, a pequeña y gran escala, saben que tienen altas probabilidades de quedar bien librados de cualquier tipo de condena o sanción en la sociedad, que además tiende a ser tolerante con la corrupción. Con buenos deseos, buenas intenciones, no se combate la corrupción. Sin sanción efectiva y ejemplar, como ha dicho Zapata, es poco probable que acabemos con el problema. Weber dice, y con esto termino, que en la época incaica también había corrupción, algo parecido a lo que ocurre con el patrimonialismo. Diversos cronistas señalan que el Inca, cuando iniciaba una campaña militar, para la conquista de nuevos territorios, convocaba a los curacas y les regalaba tierras, tejidos y mujeres. Estos bienes eran parte de su patrimonio y los repartía a cambio de que los curacas cumplan con sus obligaciones militares. Esto es muy similar a lo que hacían los reyes en la edad media, en Europa, siguiendo el modelo patrimonial del que hemos hablado anteriormente. John Murra señala que, tanto a nivel de la comunidad como a nivel del Estado, se dan relaciones de intercambio recíproco en la sociedad incaica y ubica este intercambio del patrimonio del Inca por obligaciones militares entre esas relaciones219. Lo cierto, sin embargo, es que estas relaciones no eran reciprocas sino desiguales y asimétricas. Los antecedentes de la corrupción entonces se pueden rastrear 219 John Murra. Formaciones económicas y políticas del mundo andino. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 1975. 593 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI hasta la época incaica, bajo estas modalidades, que ocurrían en condiciones distintas a la Colonia y la República. Muchas gracias. Javier Herrera Muchas gracias. Vamos a dar paso a la siguiente etapa. Los temas que ha planteado Humberto son muy importantes, juntos con los que se plantearon anteriormente. El tema de la constancia cultural de los valores. Sabemos que compartir valores de convivencia y también de la delegación, que son propias a una democracia, son los cimientos también de la consolidación de un país como una nación. Julio Cotler había puesto énfasis justamente entre esta distinción entre Estado y nación y en qué medida, en la agenda de la sociedad, quedaba todavía este pendiente, esa relación autoritaria – subordinación que es jugada también por los partidos políticos, que deben ser la expresión, la intermediación y la representación de las demandas populares para generar consensos, es algo que también nos está faltando. Esta es una pregunta para todos: ¿en qué medida los partidos políticos han estado jugando en contra de este objetivo, de este cambio? ¿En qué medida esto está haciendo que la democracia pierda su legitimidad? Como dice Martin Tanaka, “democracias sin partidos”220. Hay un libro reciente de Yascha Mounk, cuyo título es El pueblo contra la democracia221, que aborda, entre otros temas, la crisis de la democracia liberal, una democracia sin derechos, donde la autocracia se generaliza y que apunta, justamente, a la desconsolidación de la democracia. Y, como nos decía Antonio, hay países que han logrado superar la corrupción y el patrimonialismo y la pregunta que nos hacemos ahora todos es: ¿en qué senda está el Perú? ¿Está tomando esa senda virtuosa -que podría ser expresada en el hecho de que, en las 220 Martin Tanaka. Democracia sin partidos. Perú 2000-2005: los problemas de representación y las propuestas de reforma política. Instituto de Estudios Peruanos. Lima – Perú, 2005. 221 Yascha Mounk. El pueblo contra la democracia. Por qué nuestra libertad está en peligro y como salvarla. Editorial Paidós. Estado y Sociedad. Barcelona – España, 2018. 594 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI últimas dos décadas, todos los presidentes han estado implicados en procesos judiciales y condenas, lo cual se podría pensar que es algo positivo, en la medida que hay una sanción- o, más bien, es una señal, como decía el personaje Marcelo, en la famosa pieza del Hamlet, de Shakespeare, de que “algo se pudre”, no en Dinamarca, sino en el Perú? Entonces, damos paso a las preguntas del público y también a las intervenciones de los expositores para responder a estas preguntas. ¿Cómo debemos entender el problema de la corrupción actual? ¿Se trata de un problema que involucra solo de funcionarios públicos o es promovida por actores privados? Ya nos han dado algunos elementos en torno a este punto, pero quizás valdría la pena profundizar. ¿Qué podemos decir acerca de los vínculos que hay entre la corrupción y el crimen organizado, en sus distintas modalidades? Hemos visto los casos de Los cuellos blancos del puerto, el caso de Odebrecht, ¿en qué medida esto ha involucrado, desde el interior, a las organizaciones del Estado? ¿Y cómo estas dos dimensiones, crimen organizado y corrupción, interactúan entre sí? Francisco Durand Bueno, creo que hay una pregunta dirigida a mí. Me permito empezar entonces. Hay una pregunta interesante que, me parece, conviene contestar para aclarar la complejidad del problema. Dice: “¿Se trata de un problema que involucra solo de funcionarios públicos o es promovida por actores privados?” Creo que la respuesta indica que, en muchos de los casos de corrupción, no sé si necesariamente en todos -porque alguien, digamos, puede asaltar al Estado en solitario, llevarse literalmente los recursos a su casa, y ahí no hay un involucramiento de un privado-, en la gran 595 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI mayoría de los casos hay una relación entre el sector público y el sector privado o entre actores de un aparato burocrático del Estado y, del otro lado, personas, familias y, en muchos casos, empresas. Entonces, yo pienso que la corrupción de este tipo, que es también la más grande, la más organizada en redes complejas, como se ha explicado, implica una relación de dos, así esta relación se inicie, en el funcionario público, como creo que es el caso de Los cuellos blancos del puerto, que es una red de jueces, de juristas, que se forma dentro del aparato judicial para obtener rentas, para dar favores a cambio de favores, pero que ahí es donde involucran a privados, o en el caso de El club de la construcción, donde es al revés, y donde uno, digamos, tendría que tener otro tipo de instrumentos teóricos para explicar lo que pasa, porque va más allá, ciertamente, del patrimonialismo. Este es un tema interesante e importante, pero explica más lo que sucede entre el Estado y la sociedad y menos lo que sucede entre las empresas privadas modernas. La red se arma desde el sector privado y logra colonizar, si ustedes quieren, cooptar, capturar, hay varios términos en la política, el Estado. Entonces, siempre es una relación de a dos la gran corrupción moderna y yo creo que debemos verla de esa manera. Entonces, la única manera de superar la gran corrupción es entender sus diferentes tipos, identificar sus principales mecanismos, y es a partir de ahí, que uno debe ir aplicando las sanciones. entonces ese es un primer punto que quisiera aclarar. Ahora bien, yo he hablado de una corrupción de gente que no utiliza la violencia. Los mecanismos principales son la influencia, la coima, los favores, pero no la violencia. Cuando nosotros pasamos a ver casos de narcotráfico u otras mafias, ahí tienes que incorporar como mecanismo, aparte de los sobornos, la violencia. Y uno se pregunta si el soborno es igual o más importante que la violencia. En los estudios que conocemos de la manera cómo opera el narcotráfico en Perú, México y Colombia, el soborno es el principal mecanismo 596 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para poder neutralizar al Estado y seguir realizando esta actividad delictiva; pero tiene que estar acompañado, complementado, por la violencia, no en sentido de ejercerla, sino de existir siempre como posibilidad, ¿Cuándo los transgresores transgreden? Cuando incumplen los pactos. Y esa es una forma de sanción desde el otro lado, que es muy efectiva, lo cual lleva al otro tema, que es el tema de las sanciones; pero bueno, yo dejaría aquí mi intervención para que otros colegas, que tienen visiones más amplias, más históricas, puedan intervenir al respecto. Javier Herrera Están llegando otras preguntas. Hay una pregunta para Antonio Zapata. Ya nos han explicado que para bailar el tango se necesitan dos personas, y sabemos ahora que, para bailar marinera, también. La pregunta para Antonio tiene que ver justo con la relación entre corrupción, violencia e inseguridad, en particular, hemos visto estos problemas en las últimas décadas, periodos de violencia que han gangrenado también la confianza en el Estado, en la medida que ha habido violencia estatal hacia las poblaciones indígenas. ¿Cómo ha ocurrido esto y en qué medida esta situación se compara con las épocas anteriores en el periodo republicano? Esta es la pregunta Antonio. Adelante. Antonio Zapata Yo quería comenzar con las preguntas que anteriormente sintetizó Javier y, luego, al final, iré a esta última que acabas de mencionar. Efectivamente, como dice Paco, todo acto de corrupción implica dos partes, y no se puede explicar la corrupción sin mirar a ambos lados, a ambos protagonistas de la corrupción. No hay corrupción sino ahí donde se encuentran un funcionario que viola la ley o 597 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI abusa de su poder arbitrario, para favorecer a un empresario que, normalmente, ha coimeado o ha ofrecido beneficios de otra forma. Sea como fuere, completamente de acuerdo con esa idea principal. En la definición de la corrupción tenemos que entender la participación de dos agentes: uno, en el Estado, y el otro, en el mundo privado. Ahora, la idea del Perú como un país con gobiernos autoritarios, que no necesariamente son dictaduras. Bueno, Fujimori no era una dictadura. Si pensamos en Fujimori, lo que tenemos es un gobierno hibrido, con algunos elementos de dictadura, pero con un ropaje democrático. Había elecciones, había congreso, había parlamentarios de oposición, Javier Diez Canseco era uno de ellos. Entonces, había la apariencia de libre juego democrático, pero un manejo autoritario y corrupto del poder, a gran escala. Eso es lo que hemos tenido con frecuencia. Recuerden ustedes que Odría era un presidente constitucional. Claro, había surgido en unas elecciones fraudulentas, pero era presidente constitucional. Entonces, lo que hemos tenido son gobiernos autoritarios, más bien híbridos, no necesariamente dictaduras, que, cuando se terminan, dan pasos a transiciones democráticas en las cuales hay grandes expectativas y, sin embargo, estas rápidamente se frustran y viene como una democrática impotente que termina en otro momento autoritario. De pronto, se resuelve la crisis de alguna manera, en otras épocas eran golpes de Estado, ahora ya no tanto, pero se resuelve la crisis de alguna manera y aparece, más bien, un régimen político autoritario, de estos que he llamado híbridos. Ese vaivén es la característica del Perú. Si uno se sitúa, digamos, después de la Segunda Guerra Mundial, que inaugura un nuevo ciclo para el mundo, al día de hoy, hemos tenido cinco o seis de esas transiciones en solo setenta años. Ese vaivén es muy destructivo. No permite acumular. Una pregunta podría ser: ¿por qué las 598 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI democracias son impotentes? ¿Por qué las grandes expectativas en el momento de todas las transiciones democráticas se ven rápidamente frustradas? En el ‘45, con Bustamante y Rivero, grandes expectativas. En el ‘56, cuando se fue Odría, primera vez que votaron las mujeres, también grandes expectativas para la democracia. En el 80, ni se diga, y luego, toda una década, una gigantesca depresión, un gigantesco retroceso por la guerra interna, etc. Y, situémonos en el momento que se fue Fujimori, también grandes expectativas para la democracia rápidamente frustradas. Entonces, esto pasa con mucha frecuencia. Ese vaivén es muy destructivo y es la marca de fábrica del país. ¿Por qué la democracia es impotente? Está mal organizada. Hay algunos problemas constitucionales que siempre se señalan. El parlamento tiene unos poderes increíbles acá. Se puede bajar al presidente del país sin una causa razonable, como esa causa tan abstracta de la incapacidad moral, y basta una mayoría para lograrlo. También basta una mayoría para insistir en leyes que el Ejecutivo ha vetado. Y basta una mayoría para censurar ministros. Entonces, el parlamento, aquí, tiene una cantidad enorme de poderes, y cuando el ejecutivo no lo controla, como ocurre en muchas elecciones en nuestras épocas, entonces, la colisión entre el Ejecutivo y Legislativo es la situación en la que incurre el país con frecuencia. Ocurrió con Bustamante Rivero, ocurrió, luego, con Fernando Belaunde, y está ocurriendo ahora, a lo largo de los últimos 5 años es lo que ha ocurrido y, en los próximos, seguramente también. Y un punto extra aquí. Los partidos no son representativos. Son pequeñas maquinarias electorales, casi clubes de amigos de candidatos, de interesados en hacer política con un candidato, 599 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de coaliciones de independientes; pero partidos organizados, con militancia, con cedulas, con comités, con bases, con reflexión interna, con toma de decisiones, con democracia interna y representación, casi no hay. Y los que hubo en el pasado, Izquierda Unida, el APRA, obviamente, eran un poco más organizado que los de hoy, pero tampoco tanto, o sea, comparado con otros países del continente, la militancia política en el Perú nunca ha sido muy profunda. Creo que, en suma, este conjunto de problemas son los que hacen que tengamos la sensación de que la estructura política en el Perú está muy mal armada y que uno de los factores disolventes de la estructura, de la configuración de la política, es la corrupción, de la cual hemos hablado el día de hoy. Obviamente, no es el único, pero es un factor disolvente. Cumple una función contraria a la que puede cumplir el cemento, la argamasa. Estos dos, el cemento, la argamasa, más bien, contribuyen a solidificar, a formar el muro, a darle consistencia. En este caso, la corrupción es uno de los ingredientes de un Estado de cuarta categoría, como es el que tenemos, y con el cual llegamos al Bicentenario casi en la peor de las situaciones que uno pudiera imaginar. Si algo nos faltaba para que la conmemoración del Bicentenario sea de gran impacto, por lo mal que se lleva como país, lo mal constituido como país, es la pandemia. La pandemia ha terminado de revelar que las estructuras sobre las cuales hemos basado la República, hasta el día de hoy, está a punto de caerse abajo. Tenemos que empezar de nuevo. Javier Herrera Gracias Antonio. Nos quedan muy pocos minutos. Antes de cerrar, quiero agradecer a todos los participantes. Creo que el debate continúa. Esperamos que las excelentes presentaciones, las 600 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI discusiones que hemos tenido, sean un incentivo para suscitar nuevas investigaciones en las líneas de las preguntas que aún quedan abiertas. Hemos visto que los temas de corrupción, crimen organizado e inseguridad social, sí se pueden abordar desde las perspectivas de las distintas ciencias sociales, no necesariamente con una visión monodisciplinaria. La obra misma de Alfonso Quiroz, con quien compartí algunos años en Nueva York, en discusiones con él, quedaba muy evidente su capacidad de tener una visión holística, combinando la economía, la sociología, la historia. Pienso que la historia de la corrupción sigue aun escribiéndose y por escribir, y esperamos que esta discusión sea un aliciente para continuar. Como decía Antonio Zapata, vamos a conmemorar, en el sentido que vamos a recordar, vamos a ver, vamos a mirar, desde una perspectiva histórica, este periodo republicano, y no necesariamente vamos a celebrar. Bueno, con esto damos por finalizada esta mesa, agradeciendo al púbico que permaneció conectado a través de sus ordenadores. 601 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 602 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 10 LA GESTIÓN DEL TERRITORIO: ECONOMÍA, AMBIENTE Y CULTURA 603 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 10 LA GESTIÓN DEL TERRITORIO: ECONOMÍA, AMBIENTE Y CULTURA ¿Qué es lo primero que tenemos que mirar en el territorio? ¿Cómo interactúa la población y el territorio en nuestro país? ¿Cuáles son las distintas formas y criterios utilizados para definir los territorios en los distintos actores sociales? ¿Cuáles son los distintos tipos de territorios que hay? ¿Cuál es el criterio de demarcación territorial que debe prevalecer en los procesos de desarrollo territorial? ¿Es suficiente con un enfoque de cuencas? ¿Cómo impulsamos los procesos de desarrollo territorial en las distintas cuencas que existen en el país? ¿Cómo vinculamos la educación con los procesos de desarrollo territorial? ¿Hasta qué punto la incorporación de los saberes locales en la educación contribuye al desarrollo de las identidades regionales y locales en el marco del proceso de descentralización? ¿Cómo se articula el género con los proyectos y programas de desarrollo en el país? ¿Cuál es la situación actual del ordenamiento territorial en el Perú? ¿Qué avances se han producido en este campo, a nivel nacional, regional y local? ¿Qué rol han cumplido y cumplen los actores públicos y privados en el proceso de ordenamiento territorial del país? ¿Cuáles son los obstáculos y problemas más frecuentes que se han identificado para el ordenamiento territorial del país? ¿Hasta qué punto el ordenamiento del territorio en el interior del país ha desencadenado procesos de desarrollo territorial que merezcan ser replicados? ¿Qué experiencias valiosas de desarrollo territorial existen el Perú? ¿Cuáles son los componentes o las “claves” que hay para un buen ordenamiento y desarrollo territorial? ¿Cómo interactúa la economía, el ambiente y la cultura en los procesos 604 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de ordenamiento y desarrollo territorial? ¿Lo rural y lo urbano son dos mundos opuestos o debieran ser, más bien, complementarios? ¿Cómo interactúa lo urbano y lo rural en el territorio? ¿Qué significado tiene la “nueva ruralidad” en el marco de los procesos de desarrollo territorial? Javier Abugattás Fatule, Patricia Ruíz Bravo y Gerardo Damonte conversan en tono a estas preguntas en este dialogo dirigida por Javier Iguiniz Echevarría que, en las líneas que siguen, pasamos a desarrollar. Javier Iguiñiz Echevarría Buenas tardes. Es un gusto estar en presencia de los panelistas que tenemos hoy día en este tema, siempre tan interesante, que requiere juntar de una manera original territorio, cultura y ambiente. Hay varias maneras de hacerlo y estaremos sumamente atentos y muy interesados en escuchar cómo es que se conectan estas dimensiones, digamos, de una manera inteligente y útil para el desarrollo del país. Empezamos entonces con la exposición de Javier Abugattás, que hará uso de la palabra por 25 minutos. Adelante Javier. Javier Abugattás Fatule Buenas tardes a todos. Gracias por la invitación. Creo que tratar estos temas ahora, en el Perú, es un asunto de mayor interés. Estamos enfrentando unas situaciones adversas severas y agravadas. ¿No es cierto? Esa es la situación actual en Perú. Nosotros, desde CEPLAN, tenemos la obligación de mirar el largo plazo, pero no podemos dejar de mirar lo que está pasando. Y lo que está pasando es un creciente número de muertes diarias. ¿Qué es lo primero que 605 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI miro en el territorio, en un área geográfica? La población. Y eso, para nosotros, es nacimiento, muerte, migraciones. Deberíamos prestarle muchísima atención a ese factor importante que es la población, en áreas geográficas tan diversas como las que tiene el Perú. La Amazonía, los Andes, la Costa, y yo insisto en el Océano, porque a veces no lo vemos ni nos damos cuenta. Entonces, tenemos una geografía enormemente, diversa, geografías y culturas distintas, y lo que nos corresponde es tratar de ver la gestión de eso. Sabemos que ha sido muy mala en el Perú. Desde el desconocimiento de realidad, que es un primer tema y, por lo tanto, directamente relacionado con la investigación, hasta que, si uno piensa en las personas primero, lo primero que habría que hacer es tratar de entender la vida diaria de la gente, en geografías y culturas distintas, cosas que tampoco hacemos en el Perú ese enorme esfuerzo de comprender. Yo recuerdo, cuando asumí el cargo el 2016, lo primero que hice fue llamar a Javier Iguiñiz, que estaba con como secretario ejecutivo del Acuerdo Nacional, para decirle: “y ahora cómo hacemos esto del Acuerdo, que es el espacio teórico de encuentro de la sociedad peruana y su estado y la búsqueda de políticas y planes de largo plazo, más allá del gobierno”, que también es lo que representa el Acuerdo, felizmente. Inmediatamente, después de eso, el 2017, discutíamos cómo pedirle a las universidades y a los centros de investigación conocer mejor el territorio para el mejor diseño de políticas y planes, En el Perú hemos tenido, exactamente, lo inverso, poco conocimiento de la realidad, muy mal diseño, miles de planes que no se cumplen, muchas políticas sin objetivos. Les recomiendo ver la página de CEPLAN si están interesados en estos temas. Ahí ya discutíamos, entonces, desde el 2016, la necesidad de mirar a la persona, a la familia, a la comunidad, en áreas geográficas determinadas. Yo creo que ese es un primer desafío enorme: no 606 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tomar promedios. Y eso vale para el Perú y para todo. Y, a partir de ahí, tratar de entender población, cómo viven, en qué trabajan, cómo son. Discutíamos, al inicio de la pandemia, ustedes pueden ver en un informe de mayo del año pasado, sobre la vida, los medios de vida, las cadenas de producción, la actitud ciudadana, ahora muy mezclada con salud mental222. Creo que son una serie de factores que, junto con la necesidad de investigar, conocer y poner eso en la práctica, señalan como una ruta a seguir. Como tenemos un poquito de tiempo, me voy a permitir hacer una presentación que hemos visto ayer con los 4 departamentos que son parte de la cuenca del Mantaro, en la que empezábamos con cosas como esta: Figura 1 DÍA A DÍA: NACIMIENTOS, MUERTES Y MIGRACIÓN EN EL PERÚ (Ver por localidad) PERÚ: Fallecidos por causas no violentas. (Media móvil centrada: 7 días) 1100 Aproximadamente, cada día: 2020-2021 2020-2021 media móvil - 1,400 nacimientos. 1000 2019 media móvil - 300 muertes en 2019. 900 - 80 nacidos con bajo peso (alerta) 800 700 Migración: confusa 600 500 400 300 01 January 01 March 01 May 01 July 01 September 01 November 01 January 01 March 2020 2020 2020 2020 2020 2020 2021 2021 Fuente: OpenCovid – Perú 222 CEPLAN. Informe Nacional: Perú a mayo 2020. La protección de la vida en la emergencia y después. Lima – Perú, 2020. 607 Fallecidos diarios Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Si tratamos de ver el día a día de la gente, ¿dónde está? Y, para nosotros, esto es OpenCovid - Perú, con nuestra enorme curva que tenemos en nuestro país respecto a la población, en general. En Perú tenemos cada día 1,400 nacimientos diarios. Teníamos, en condiciones llamadas “normales”, 300 muertes diarias, en el 2019. Ahora, tenemos el triple y un poquito más. Esos son cambios que, creo, habría que tener presentes. Pero, además de esos 1,400 nacimientos cada día, hay 80 niños y niñas que nacen con bajo peso cada día. Tenemos uno de los mejores registros del mundo en eso. Tenemos un certificado de nacido a los 10 minutos del nacimiento que ya cubre a más de 90% de la población. Por eso, sabemos que son 14000. Ahí podemos saber si nacieron con menos de 2 kilos y medio. ¿Qué significa que un niño, niña haya nacido con menos de 2 kilos y medios? Significa que está en un riesgo muy alto de perder ese potencial humano que tenemos todos los seres humanos. Los siete mil setecientos millones del planeta tienen, más o menos, el mismo potencial, Con eso, un niño o niña está perdiendo desde que nació, desde antes que naciera, en realidad, dependiendo si la madre es una adolescente que estuvo abandonada o no. Y el otro tema en esto es la migración, que, en este caso, lo llamo migración confusa en el Perú. Entonces, tenemos, uno, la vida de la gente: ¿dónde están? ¿En qué territorios viven? Y el otro tema es la economía, las tendencias que nos presenta el MEF, la caída, las posibles recuperaciones, que es un tema sobre lo que vamos a seguir discutiendo. 608 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 2 REFLEXIÓN ACERCA DE LA SITUACIÓN Y PERSPECTIVAS EN EL MARCO DEL SINAPLAN esperado 2000 2004 2008 2012 2016 2020 2024 2000 2004 2008 2012 2016 2020 2024 Basado en tendencia de PBI del MEF Basado en tendencia de PBI del MEF Desde el SINAPLAN: conocer el contexto y usar las orientaciones nacionales Fuente: MEF Caídas muy fuertes en todo. Yo podría poner igual los ingresos de las familias, la producción y cualquier otro factor; pero factores que van con estas personas que hemos visto antes, que están vivas en algún lugar del territorio. Entonces, yo regresaría a mi presentación básica. Esta es una presentación de CEPLAN, que hicimos hace pocos días, en la que discutíamos distintos temas. En este momento estamos formulando el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional de Largo Plazo, basado en la visión del Perú al 2050, que se construyó a lo largo de dos años. Ahí, Javier Iguiñiz nos podría contar muchas más cosas sobre eso, porque él fue responsable de poder llegar, de una imagen del 2017, basada en cuencas, en ecosistemas, en ejes de desarrollo, a un dialogo entre sociedad y Estado que, felizmente, se da en el Acuerdo Nacional, para llegar, después de dos años, a algunas cosas comunes que queremos, no importa que estemos peleados de todos los demás. Eso es lo que intenta reflejar esta visión del Perú al 2050. La pongo porque es: ¿a qué dirigimos los esfuerzos? ¿Cómo se realiza una gestión si no sabemos a dónde 609 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI vamos? Y lo malo es que en el Perú hemos tenido mucho de eso, de no saber a dónde vamos. Entonces, la visión del Perú al 2050, aprobada por el foro del Acuerdo Nacional, no por el CEPLAN, que es un organismo, en resumen, dice que todos desarrollan sus capacidades humanas en un ambiente equilibrado (figura 3). Figura 3 VISIÓN DEL PERÚ AL 2050 Al 2050, somos un país democrático, respetuoso del Estado de derecho y de la institucionalidad, integrado al mundo y proyectado hacia el futuro que garantiza la defensa de la persona humana y de su dignidad en todo el territorio nacional. Estamos orgullosos de nuestra identidad, propia de la diversidad étnica, cultural y lingüística del país. Respetamos nuestra historia y patrimonio milenario, y protegemos nuestra biodiversidad. El Estado constitucional es unitario y descentralizado. Su accionar es ético, transparente, eficaz, eficiente, moderno y con enfoque intercultural. Juntos, hemos logrado un desarrollo inclusivo, en igualdad de oportunidades, competitivo y sostenible en todo el territorio nacional, que ha permitido erradicar la pobreza extrema y asegurar el fortalecimiento de la familia. Fuente: CEPLAN – Acuerdo Nacional. Eso requerirá, por supuesto, desde el cuidado diario de esas capacidades, la canasta mínima de consumo, pero también la producción, los ingresos de las familias, la prevención ante daños y una sociedad que funcione, cosas que a veces no se suelen hacer mucho. Entonces, esa está en la visión del Perú al 2050. El Informe Nacional de mayo, antes citado, ya recogió esta visión y otros compromisos del Acuerdo Nacional, como el que habla del “Hambre Cero” y de evitar los daños en la vida de la gente. Eso se separa, entonces, en dos temas que me gustaría tocar con más detalle. Para tocar temas tan importantes como estos, yo creo que hay que intentar separar los asuntos de Estado de los temas de gobierno. Está la sociedad y el Estado, por un lado, como en el 610 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI foro del Acuerdo Nacional, y después están los gobiernos de ahora. En julio tenemos cambio de gobierno y, por lo tanto, vendrá una nueva política general de gobierno para los siguientes 5 años, que se refleje en políticas que afectan a los tres niveles de gobierno. Entonces, reitero la pregunta: ¿qué es lo primero? Y lo primero es esa vida de la gente en comunidad, en ambientes complejos, en geografías y culturas diversas, en la Amazonía, los Andes, la Costa y el Océano. Por eso, cuando hemos presentado estas cosas, como se aprecia en el siguiente mapa, mostramos cuencas y ecosistemas, no mostramos demarcación política. Y eso lo venimos haciendo desde hace varios años. 611 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 4 MAPA HIDROGRÁFICO, SITIOS Y CAPITALES DEL PERÚ Fuente: CEPLAN. 612 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ya en demarcación política tenemos un lío grande. Solo pensar en demarcación política nos trae dificultades enormes. Más aún ahora. No sé si han visto, pero el Congreso de la República está creando, continuamente, nuevos distritos que no tiene las condiciones para ser distritos. Son decenas. Varios hemos pedido ya que, por favor, paremos eso, porque, además, destroza las posibilidades de discutir en qué provincia estoy. Eso, la realidad, y no la teoría, se da en cuencas, ecosistemas y ejes de desarrollo donde la sociedad peruana y su Estado sobreviven. Esas cuencas, ecosistemas, ejes, que son los que mencionábamos al principio, requieren enormes esfuerzos de conocimiento. Yo diría que ahí es donde viene el tema: ¿qué hace la investigación, la ciencia y la tecnología? Desde que empezamos estos trabajos con los gobiernos regionales y provinciales, antes de la pandemia, en el 2019, en todos los departamentos, les pedíamos que estuviese presente la universidad, las cámaras de comercio, los colegios profesionales, las mesas de concertación y cualquier otra organización que son requeridas para discutir en un área geográfica dada cómo es la vida de la gente en esa zona. No en otra zona. Aún dentro de una misma provincia podemos tener condiciones completamente distintas. No deberíamos acostumbrarnos a ver todo homogéneo. Creo que eso lo estamos aprendiendo con dificultad. Y, sin embargo, no lo vemos, no lo hacemos, no lo aplicamos. Este es el esquema que el Consejo Directivo de CEPLAN aprobó hace poco para guiar el proceso de formulación de este plan. Lo que estamos pidiendo es a sociedad y Estado sus comentarios. ¿Qué no debería dejar de estar en objetivos nacionales siguientes? Y creo que una pregunta como esta, de decir: ¿de dónde partimos en el conocimiento de la realidad?, no debería quedar de lado. Insisto en separar estos temas de sociedad peruana y su Estado, donde está el nivel de las políticas de Estado, de la visión, del plan, 613 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de lo que hacemos ya en los territorios, de estos famosos Planes de Desarrollo Concertado de cada uno de los 26 pseudoregiones del país. Lo que es más importante, sin embargo, es la necesidad de seguimiento y evaluación. Otro tema de investigación que tiene que ser multidisciplinario. No podemos hacer estudios, o tratar de entender un territorio, o tratar de entender la vida diaria, si no es con equipos multidisciplinarios y, después, traer ese conocimiento para retroalimentar los procesos de políticas o, en este caso, de cómo aterrizamos esta visión que no tiene nada de raro. Dice: “Las personas alcanzan su potencial y no sufren daños, hacemos un desarrollo sostenible, logramos empleo digno y logramos una sociedad pacifica, respetuosa, con un gobierno que funcione”. Eso es, más o menos, lo que dice. Nadie puede estar en desacuerdo con esa gran aspiración que se construyó durante dos años en el espacio del Acuerdo Nacional. Figura 5 ARTICULACIÓN DE POLÍTICAS Y PLANES EN EL SINAPLAN Fuente: CEPLAN. 614 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ahora, ¿cómo opero eso en realidades diversas, donde hay cientos de pueblos, centros poblados, sitios donde está ocurriendo ahora lo del COVID, donde cae la producción? Entonces, vengo, claro, con un sesgo, trabajo en el CEPLAN, y el CEPLAN es uno de once sistemas administrativos del Estado. Solo que es un sistema raro, porque es el único que tiene esta relación con la sociedad, que se ve en el foro del Acuerdo Nacional. Eso es algo que, con Javier Iguiniz y ahora con Max Hernández, discutimos todos los días. ¿Dónde y cómo podemos ir integrando decisiones y temas tan complejos como los que estamos tratando de discutir? No voy a entrar en esto, pero, en este momento, lo que está en discusión es lo siguiente: ¿podemos discutir desarrollo con pocos objetivos nacionales? Sería interesante tener pocos objetivos. No matrices de cientos de objetivos que nadie entiende. ¿Cómo podríamos comunicarnos? Lo primero sería comunicación. Entonces hay que entender en qué idioma habla la gente. ¿Cómo le hablamos? ¿Cómo intercambiamos información con múltiples aspectos de geografía y cultura diversa? Creo que es lo primero. Otra vez, insisto, lo voy a repetir varias veces, pero es que lo venimos diciendo desde hace décadas y no logramos aplicarlo. En esas áreas geográficas, con población, con tipos de servicio, con tipos de producción distintas, a veces centros poblados de Amazonía, trece comunidades unidas por un río, con pocos establecimientos de salud, unas cuantas instituciones educativas y muy pocos servicios, muy mala calidad de agua, telecomunicaciones que no sirven, ¿ese pleno desarrollo, en un ambiente equilibrado, se da? En zonas de la Amazonía, de los Andes, de la Costa; y en nuestra relación con el océano, ¿qué niveles de productividad se logran y por qué? Y otra vez, entonces, son temas multidisciplinarios. Creo que ninguno de estos es un asunto que se puede manejar desde un solo análisis. Y no solo son temas de ingeniería. No tengo nada contra la ingeniería. Yo soy ingeniero de formación. Ahora, con la pandemia, 615 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI salió que, además de mirar la producción, la productividad, la ciencia y la tecnología, aplicada a esos temas o a temas de las reformas, como la reforma judicial, deberíamos mirar el evitar daño inminente en las personas. Y eso es lo que no está ocurriendo ahora. No solo por la pandemia. Miren nomas la causa de muerte en el SINADEF, que está tan de moda, y van a ver que son muchas causas, desde accidentes hasta violencia -que también fue tratada en una sesión, hace poco, en el Acuerdo Nacional-, pasando por la salud o los riesgos y los desastres. Un sismo acá, al frente de Lima, de grado 8.8, y a ver cómo nos comportamos, a ver si hemos aprendido lo suficiente para prevenir muertes, daños, daños a los activos, daños a los medios de vida de la gente. Yo dejaría esto, también, como ese conocimiento que nos debería permitir fijar pocos objetivos nacionales y ser capaces de llevarlos a la práctica. Uno de los problemas más graves que hemos notado en las políticas y planes anteriores es que, a veces, no ha habido objetivos, pero cuando hay objetivos, tampoco se implementan. Hay planes que nunca bajan a la realidad. Y eso es programar multianualmente bien, fijar metas posibles, conociendo las realidades y la población donde eso debería ejecutarse. Esto es una cosa que vemos, por ejemplo, si revisamos la realidad peruana. Acabamos de ver esto en la cuenca del Mantaro, que incluye cuatro departamentos, Pasco, Junín, Huancavelica y Ayacucho, y la diversidad es enorme y tiene toda la zona una complejidad grande. Igual podríamos tomar cualquier cuenca del país. Es por eso nuestro interés de tomar cuencas, ecosistemas y ejes y, quizás, debería ser el primer objeto de entrada la geografía amplia, digo, de todo tipo, geografía física, geografía humana, como referencia. En CEPLAN tenemos datos de detalle, por ejemplo, de las actividades económicas que se realizan en esta geografía. 616 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ahora, el Ministerio de Agricultura tiene un nuevo acceso, muy bueno, que nos permite, por ejemplo, acercándonos a la agricultura familiar de un área de Ancash, hasta el nivel distrital. Figura 6 PERFIL DE LA AGRICULTURA FAMILIAR EN EL DISTRITO DE CABANA, PROVINCIA DE PALLASCA, DEPARTAMENTO DE ANCASH Fuente: SIEA - MIDAGRI. Entonces ¿cuántos de los cientos de productores agrarios del distrito de Cabana tienen título? 415 de 745 productores tipificados. Otra vez, empieza diversos temas: ¿por qué no tienen título? ¿Por qué no tienen propiedad? ¿Qué cosa usan para producir y qué condiciones hay para la producción? ¿Por qué la mayoría de los productores, con título y sin título, no producen para el mercado? ¿Por qué no hay cultivos destinados a la agroindustria o a la agroexportación? Esta información está disponible en cada tema. Tomo el de agricultura familiar porque es la mayor parte de la PEA en prácticamente todos los departamentos del país, fuera de Lima. Igual podríamos seguir revisando otros datos y otras herramientas de información. En el caso del SIEA – MINAGRI, además de la 617 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI agricultura familiar, hay información disponible sobre el perfil productivo y regional, el avance de la campaña agrícola, temporada de cosechas, resultado de intenciones de siembra, factores de justifican la intención de siembra, costo de producción e índice de competitividad, producción pecuaria, producción avícola, estadísticas de agroexportaciones, valor bruto de la producción agropecuaria, comercio interno y mercados, perfil departamental, agroquímicos y perfil agroindustrial223. Perú tiene una enorme cantidad de información disponible que no se usa. Entonces, otra vez la pregunta: ¿cómo hacemos para dar uso a esa información? Tenemos datos georreferenciados por todos lados. Podríamos aterrizar con distintas herramientas. Lo que hemos hecho en el sistema de planeamiento es que hemos actualizado la directiva224. Y esta directiva, para los que lo han visto en 2017, es cómo guiamos esta discusión, partiendo de esa realidad geográfica, en la que siempre poníamos a la persona al centro, el seguimiento y la evaluación, el conocimiento, el acordar un futuro y el tener políticas. Lo que se ha hecho ahora, en el Consejo Directivo de CEPLAN, es decir que, además de todo lo que veíamos antes, en que lo primero era lo productivo, la producción, los medios y todo lo demás, pongamos que hay que enfatizar cómo hacemos para estar preparados para condiciones adversas severas (figura 7). Eso es lo único que, en verdad, hemos añadido a esta orientación que estamos dando desde el Sistema de Planeamiento Estratégico, manteniendo al centro a la persona y su dignidad como fin supremo de la sociedad y el Estado, que está en la Constitución, está en la agenda 2030, está en la visión y, sin embargo, no somos capaces de caminar hacia eso. 223 El SIEA – MIDAGRI está disponible en la siguiente dirección electrónica: https://siea.midagri.gob.pe/portal/siea_ bi/index.html 224 Directiva N° 001 – 2017 – CEPLAN / PCD. Directiva para la Formalización y Actualización del Plan Estratégico de Desarrollo Nacional. Versión modificada a febrero de 20021. 618 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y, para terminar, entonces, yo hablaba de esto de articulación. Hay una gran articulación de sociedad y Estado. Y, después, hay articulación múltiple a nivel que aterriza, por ejemplo, en el nivel, yo diría, provincial, como el mejor de las 196 provincias. A los que estén interesados en nuestro sistema de información, pueden servirles para eso. Pero, ahora, lo que deberíamos lograr es, primero, acciones inmediatas de emergencia, que logran cerrar temas como la seguridad alimentaria, que está acompañada de una seguridad hídrica muy débil, o la protección durante situaciones adveras, o la salud mental de la gente. Yo creo que esos temas nomas, hoy día, ya son suficientes para convocar a acciones multidisciplinarias en todos los campos. Figura 7 CICLO DE PLANEAMIENTO ESTRATÉGICO PARA LA MEJORA CONTINUA (Artículo 6) El ciclo de planeamiento estratégico para la mejora continua tiene como primera prioridad la protección de la vida, más aún en condiciones adversas severas. La persona y su dignidad son el fin supremo de la sociedad y el Estado, por lo que estos tienen como prioridad proteger la vida, lo que exige prestar atención a la vida diaria de la población desde el territorio que habita, considerando contextos de alta complejidad. (...) Para la formulación y actualización de políticas y planes estratégicos, se aplica un ciclo compuesto por las cuatro fases interrelacionadas que se orientan hacia el pleno desarrollo humano en un ambiente equilibrado. Imagen del territorio Conocimiento actual integral de la El futuro realidad deseado ¿Cómo vivimos? ¿Cómo queremos vivir? Informes Imagen para la mejora del territorio continua deseado Seguimiento y evaluación para la mejora continua Politicas y plan ¿Cuánto coordinados avanzamos y cómo mejorar? Políticas ¿Cómo lo y planes vamos a hacer? Fuente: CEPLAN. 619 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y, después, ya del lado el Estado, hay la operación de 2,000, casi 3,000 entidades públicas, y tratar de ver que esas entidades estén mirando la vida de la gente y no mirando otras cosas, cosa muy difícil, en verdad. Hemos avanzado en algo, pero falta muchísimo. Entonces, por si acaso, para los que están interesados, estamos integrando información de alguna manera para tener, en estas semanas, algunas propuestas de objetivos nacionales, recogiendo y sistematizando información; pero si la academia, los centros de investigación, no están en esto, no podemos hacer nada. Es decir, ¿cómo tomar en cuenta los aportes de toda la sociedad y del Estado peruano? Pero, después, hay que aterrizarlo, verificando la existencia de buenos casos de desarrollo, de buenas prácticas, de zonas donde hay buenas soluciones que ha encontrado la población, su comunidad, niveles de producción interesantes. Hemos visto muchos casos en la Amazonía, en los Andes, en la Costa. Puedo mencionar un caso que acabamos de ver ahorita, en Amazonas, donde es la gente logrando muy buenos niveles de producción y productividad en zonas de amortiguamiento de áreas protegidas, pero produciendo de una manera sostenible y tratando de mejorar, por supuesto, los ingresos sostenibles de las familias. Creo que esos son elementos a tener en cuente, pero un primer elemento, ahora, es: ¿cómo logramos que nadie sufra daños por causa evitable? Y ojalá que sean cosas que podemos lograr en el Perú. Y ahora viene, por supuesto, si esto lo acepta o no cualquiera que sea el gobierno que entre, cómo va a presentar su política general de gobierno, en agosto. Este va a ser uno de los desafíos de si hay o no hay información, seguimiento y una acción de la sociedad peruana y su Estado para acercarnos hacia esto que, en verdad, exige la integración de temas económicos, sociales y ambientales, para los procesos de toma de decisiones, cosa que tampoco estamos acostumbrados a hacer en el Perú. Muchas gracias. 620 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Iguiñiz Echevarría Muchas gracias, Javier. En el tope, perfectamente, y hasta con un minuto de holgura. Ahora, dejamos en el uso de la palabra a la Dra. Patricia Ruíz Bravo. Patricia, por favor. Patricia Ruíz Bravo Gracias, Javier. Buenas tardes a todas y todos. Muy agradecida a CONCYTEC por la invitación. Cuando a una la invitan, y aceptas, luego te pones a pensar: ¿y ahora que voy a decir? Le di bastantes vueltas y, bueno, yo creo que, siguiendo con lo que acaba de señalar Javier Abugattás, el tema que nos ha tocado presentar es bastante complejo, pero muy pertinente para entender el Perú de hoy, cómo se reproducen las desigualdades en nuestro país y cómo se mantiene, así, a gran parte de nuestra población, excluida de los beneficios del crecimiento económico y del desarrollo. Partiré señalando, y esto lo hemos trabajado bastante en un equipo que participo con Javier en el Instituto de Desarrollo Humano, que el enfoque que tomó como referencia es el de Amartya Sen, el de desarrollo humano. En su libro Desarrollo y libertad, se plantea que el desarrollo supone que las personas sean libres para llevar la vida que tienen razones para valorar225. En ese sentido, señala el autor, la pobreza, la exclusión y la discriminación, entre otros problemas sociales, implican que esta libertad de la persona ha sido cercenada, mutilada, coactada, limitada. El Perú es un país con altos índices de desigualdad y, en este contexto, valdría la pena preguntarnos por el tema que nos convoca: la gestión del territorio. Creo que el profesor Abugattás, de alguna manera lo ha señalado, en el sentido de que, al menos 225 Amartya Sen. Desarrollo y Libertad. Editorial Planeta. Buenos Aires -Argentina, 2000. 621 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI hasta este momento, nuestro país no ha gestionado el territorio, o sea, no se ha dado esta mirada del territorio como eje o base para el desarrollo, porque eso nos llevaría a ciertas definiciones sobre cuáles son los territorios o cómo se divide el Perú en esos territorios sobre los cuales trabajamos. Entonces, comencemos por definir lo que entendemos como territorio para, luego, pasar a algunos ejemplos. He tomado esta definición de PNUD: “El territorio -dicen- es una comunión humana con sentido de pertenencia, de futuro y de apropiación de un espacio físico, natural o artificial. Se trata de una construcción social que se nutre de la cultura, la política, la tecnología y la infraestructura y que contribuye a responder a los desafíos del desarrollo, de la sostenibilidad y de la igualdad. El territorio, junto con ser el soporte físico de actividades y procesos económicos, es un medio de transformación social, tiene un carácter multidimensional, contiene un espacio económico y de empleo, un hábitat de la vida cotidiana, un sistema de relaciones sociales de género, un espacio geográfico y diversas identidades sociales, históricas y culturales”. Entonces, con esta definición en mente, que es del PNUD, justamente, habría que preguntarnos: ¿qué pasa con nuestro territorio? ¿De qué manera promueve el desarrollo de las poblaciones o, por el contrario, perpetúa las desigualdades? La gestión del territorio implica una articulación de sectores y de niveles y una visión de desarrollo que, como he señalado, supone poner a las personas por delante. Eso, lamentablemente, no sucede en nuestro país. La descentralización no ha funcionado y los distintos espacios que pudieran estar unidos por razones históricas y culturales, no están pensadas así desde la política nacional y publica. Muchos espacios 622 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI están desconectados o poco articulados. Esto no necesito ahondar mucho, porque la pandemia ha puesto en evidencia la escasa articulación que hay, inclusive para saber dónde hay una cama UCI, dónde hay oxígeno y la dificultad que tenemos para comunicarnos. A pesar de que, como ha señalado Javier Abugattás, hay mucha información, esta información no está articulada. No hay una entidad, vamos a decirlo así, territorial, que pueda gestionar esta información para trabajar en favor de la población. Entonces, entrando al tema sobre el que voy a hablar, que es básicamente el tema de cultura, lo primero que tendríamos que decir es que las propuestas de desarrollo o políticas llevadas adelante no han considerado, en general, en concreto, la diversidad cultural de nuestro país. Por el contrario, diría yo, nuestras culturas han sido ignoradas, cuando no menospreciadas, como elemento central del desarrollo. La pertenencia a la cultura quechua, aimara, asháninca o awajún, entre otras, no ha sido una dimensión incorporada sustantivamente, y en la práctica, en los planes regionales, provinciales y distritales. Acá siempre se ha señalado la importancia de que los planes y políticas tengan una dimensión nacional pero que también se adapten y puedan responder a las necesidades regionales. De ahí surgió el proceso regionalización, luego el de descentralización, tratando, justamente, de entender que estos territorios están marcados por las diferentes culturas. No son territorios en abstracto. No son solamente montañas, lagos, ríos, cuencas. Es también personas, como ha señalado el profesor Abugattás, personas y grupos que vienen siendo, digamos, asentadas en esos territorios durante mucho tiempo. Entonces, esta es una apreciación de lo que yo veo, que el tema de la cultura no ha sido incorporado como un eje central del desarrollo en los planes regionales y sectoriales. Para no ser abstracta, porque me gusta a mi poner los ejemplos, quisiera poner dos casos que 623 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI me permiten ilustrar lo que les estoy diciendo: uno es la educación y el otro es el tema de género en los programas y proyectos. En los estudios, hace un buen tiempo, hicimos un trabajo para GRADE sobre el tema de educación, pero nos enfocamos en un elemento que estaba muy mencionado en los planes curriculares, en el Ministerio de Educación, es decir, era parte de lo que tendría que ser la política educativa en ese entonces. Entonces, era el tema de la diversificación curricular y la importancia que tenían los saberes previos en los procesos de enseñanza - aprendizaje. Pues bien, nosotros hicimos una investigación que incluyó un trabajo de campo para ver en las aulas cómo se integraban estos saberes previos en la educación escolar. Fuimos a dos zonas completamente diferentes: una era la zona de Canas, de la cultura quechua, y la otra, nos fuimos a Nauta, en la Amazonía. Entonces, ¿qué es lo que les quiero decir? Como resultado de la investigación y del trabajo etnográfico, lo que observamos es que en esta propuesta de diversificaron curricular y de inclusión de los saberes previos que traen los niños y las niñas, no había una vocación para incorporar los saberes previos que estos niños y niñas traían. Es decir, entraban al aula y podían traer una serie de conocimientos, pero lo que el profesor preguntaba era respecto al tema que ellos iban a trabajar en ese momento. Por decir, una cosa que parece de broma, pero no es así. Empezaban la clase sobre Mesopotamia. Entonces, la pregunta de los saberes previos es: ¿qué sabían los niños de Mesopotamia? Por supuesto, nada. Entonces, ¿qué es lo que pasa con esto de los saberes previos? Nosotros habíamos hipotetizado que en estos saberes previos iban a preguntarles sobre lo que es de su comunidad, lo que los niños pueden saber, por ejemplo, de crianza de animales o de botánica, o de salud, o de relaciones personales. Es decir, que aquello que los niños viven en su realidad cotidiana fuera recogido por la escuela, 624 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para que la escuela, sobre ese saber cultural, pudiera elaborar la clase. Entonces, descubrimos que no, que, por el contrario, esos saberes culturales o que venían de su propia comunidad, en el caso de Canas, la cultura quechua, no eran considerados como “saberes para la educación”, sino que estaban en una escala de menos valoración. No eran considerados saberes. Entonces, si el niño podía explicar cómo era la crianza de las alpacas o cómo era el comercio entre las diversas comunidades, inclusive temas que tienen que ver con el espacio, no eran considerados saberes. Y, por el contrario, se le decía que eso eran creencias, que esa no era el verdadero saber y que el saber era el que venía de los libros que ellos tenían que aprender. Entonces, por un lado, teníamos todo lo que el niño y la niña sabían de diversos temas, pero eso que los niños sabían, primero, no era reconocido, y por eso, no era incorporado como un saber previo. No era reconocido por la escuela. Entonces, los niños tenían que entrar a la escuela, como un profesor nos lo dijo, como “una página en blanco”. Y otro profesor dijo otra cosa peor: “en realidad, no entran como una página en blanco, sino que los niños y niñas entran como una página sucia, de la cual hay que borrar todo lo que ellos saben, porque eso que traen es negativo para la educación”. Entonces, esto pasó tanto en la zona de Canas como en la zona de Nauta. En la idea o el plan del Ministerio de Educación, en el currículum, sí estaba la idea de la diversificación curricular y los saberes previos, pero los saberes previos entraban desde una perspectiva de la zona urbana, occidental, hegemónica. No se recuperaban o no se consideraban saberes aquéllos que venían de estas poblaciones. Nosotros encontramos, por ejemplo, cinco tipos de saberes que no se incorporaron a la escuela y que venían de estos niños y niñas. Los saberes, por ejemplo, referidos a datos y hechos. Se trata de información que no se incluye en la escuela y que es parte del 625 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI entorno. Es el caso de flores, animales, plantas comunidades, barrios, enfermedades, etc. Entonces, esto que decía Javier Abugattás, estos saberes tendrían que ser incorporados porque son saberes de la vida cotidiana, esos que son parte de lo que queremos apoyar y desarrollar. Luego, había saberes referidos a la propia historia, que tampoco se conocían. No podían recordar qué era Mesopotamia, pero tampoco se trabajaba lo que era la historia de su propia comunidad, lo que había pasado en Nauta, la época del caucho, etc. Luego, tampoco se reconocían otros saberes que también muy importantes, referidos a la gestión y organización. Son conocimientos, habilidades y prácticas referidas a gestión familiar y comunal. Se trata de los procedimientos que siguen para organizarse, así como los criterios racionales, climáticos, afectivos, que se consideran importantes para la toma de decisiones. Luego, había los saberes vinculados a las visiones del mundo, por supuesto, y los saberes sobre los procesos de enseñanza - aprendizaje, es decir, estos niños, estas niñas, venían con un saber de cómo se aprende y como se enseña. Usualmente, los antropólogos y los que están ahí saben que la educación y los procesos de enseñanza - aprendizaje en las zonas campesinas, andinas, es un proceso a partir de la práctica. Este es un ejemplo de cómo la cultura y, en este caso, los saberes previos en estas dos comunidades andinas y amazónica, no entra en los planes educativos. Entonces, ahí hay una traba, porque esta cultura, que es uno de los temas de la gestión del territorio, no entra en esta gestión. Es invisibilizada, cuando no menospreciada. Y el otro ejemplo que quería poner tiene que ver con los proyectos y el enfoque de género. Justamente, en los objetivos de desarrollo sostenible, estos treinta objetivos, uno de ellos es lograr la igualdad y el empoderamiento de las mujeres. Sin embargo, en los planes y políticas tampoco se reconocen las diferencias que existen en los distintos departamentos y regiones. Lo que nos señala el enfoque 626 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de género es que, para tener programas y políticas que realmente ayuden a la gente, en el sentido de lograr que tengan una mayor libertad para decidir la vida que tienen razones para valorar, deberían tener en cuenta las diferencias que existen en las actividades que tienen hombres y mujeres, las diferencias que existen en acceso a recursos, las diferencias que existen en los procesos de tomas de decisiones y de representación política entre hombres y mujeres, para que los planes y proyectos que se presenten en esos territorios no abonen a las brechas y a las desigualdades. Nuevamente regresando al tema de cultura y gestión del territorio, observamos que muchos programas sociales, de alguna manera, son homogeneizados. En mi trabajo de tesis doctoral, yo encontraba que el género se construye socialmente, culturalmente. Las identidades de género y las relaciones de género, en el mundo quechua, son diferentes a las identidades de género que puede haber, por ejemplo, en el mundo criollo popular o en una comunidad Awajún. Son diferentes. Entonces, lo que una mujer puede aportar en cada una de estas regiones, que se supone que pueden ser luego convertidas en territorios para la acción, si no se consideran estas matrices culturales que marcan -yo estoy hablando de las identidades de género, pero marcan muchas más dimensiones de la vida de los seres humanos, como su visión del mundo, su relación con el entorno, probablemente Gerardo hable del cuidado del medio ambiente-, y también ahí uno puede encontrar que hombres y mujeres tienen tareas diferentes y que se ocupan de cosas diferentes. Hay proyectos que, bajo nuestra mirada vamos a decir Limeña, se desarrollan con varones, porque se piensa que son los varones los encargados de estas tareas, por decir, la crianza de alpacas. En Arequipa, en uno los proyectos que yo visité en esa parte, de la que soy consultora, encontré que las alpacas, en verdad, eran 627 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI criadas por las mujeres. Todo el proyecto alpaquero, sin embargo, se había dedicado a capacitar a los hombres, y eran ellos los que, luego, compartían con sus esposas o sus mujeres o sus hijas lo que habían aprendido en la capacitación. La no incorporación del enfoque de género, en esta mirada de gestión del territorio, tiene efectos diversos. En primer lugar, en términos económicos, es un desperdicio de fondos. En segundo lugar, en términos sociales, tiene un impacto diferencial negativo para las mujeres, en el sentido de que está lejos de capacitar, en este caso, a las personas que realiza la tarea y, con ello, darles más libertad de acción, porque si mejoran la crianza de sus alpacas van a tener mayores ingresos, autonomía económica y reconocimiento social. Si llega un proyecto del Estado o de una institución que trabaja y les da esta valía a las mujeres, entonces, ellas se van a sentir reconocidas y, bueno, estaremos yendo hacia los objetivos de desarrollo sostenible. Entonces, para ir avanzando en mi presentación, el género, la construcción social del género, también supone una mirada al territorio desde la cultura. La cultura no es solamente los museos o, digamos, Machu Picchu. A veces se piensa en la cultura como algo abstracto. La cultura es la vida misma, la cotidianeidad, las prácticas, las costumbres, las tradiciones, la manera de entender el mundo, la vida y la muerte. Entonces, he querido poner el ejemplo de la escuela como un caso en la cual esta cultura, sobre la cual se está trabajando, en este caso la educación, no es considerada. Y, el otro ejemplo, son los proyectos, que no incorporan la dimensión de género, en el sentido también cultural. No es lo mismo hacer proyectos con mujeres awajún, o con mujeres andinas, o con mujeres criollas populares, porque cada una tiene definida de una manera diferente su identidad. Se sabe que las mujeres quechuas y aimaras son muy trabajadoras y, sin embargo, en muchas ocasiones, como no tienen la alfabetización que se requiere para los proyectos, no se las convoca. Siendo que, por el contrario, ellas 628 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pueden hacer cualquier cantidad de operaciones matemáticas sin haber ido a la escuela. ¿Por qué? Porque la tradición andina, en este caso las que yo vi en el Puno quechua, hace que su identidad sea la de mujer trabajadora, no la de mujer ama de casa, como sí podría ser el caso de las mujeres de la costa norte, ligadas a lo que fue el modelo de cooperativas. Y esto tiene una larga historia que viene desde el minifundio, de la hacienda, y ya no voy a remitirme a toda la historia que está detrás de la crianza de alpacas por mujeres o del comercio en las zonas altoandinas. Entonces, es por eso que me parecía importante que la dimensión cultural se aterrice. Igual podría haber tomado otros ejemplos. Probablemente, Javier o Gerardo van a poner otros casos. Ahora que he escuchado a Javier Abugattás, podría terminar mi presentación hablando sobre la importancia de que, realmente, se definan los territorios. ¿Dónde están esos territorios? ¿Vamos a salir, finalmente, de las regiones que son los departamentos o no? Yo creo que esta política de gobierno que se reclama es algo en lo que venimos atrasados. No se da el debate que si deberíamos dar en el sentido de cuál va a ser esa matriz territorial. Creo que había una propuesta desde la PCM, pero no ha salido, todavía no ha llegado a desarrollarse. Bueno, eso es todo. Quedo a la espera de las preguntas y comentarios. Muchas gracias. Javier Iguiñiz Echevarría Muchas gracias, Patricia. Eh, muy interesante y muy ilustrativa la exposición. Hubiéramos querido seguir escuchando más ejemplos para irnos sensibilizando hacia esa manera de mirar las cosas y hacia el cuidado que habría que tener al respecto. Continuaremos, pues, con el profesor Gerardo Damonte, a quien dejo en el uso de la palabra. Adelante. 629 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Gerardo Damonte Muchas gracias, Javier. Voy a mi presentación. Quiero agradecer, primero, a CONCYTEC, por la invitación. Ha sido de mucha ayuda también escuchar a mis colegas que han expuesto y tenemos varias coincidencias. Yo tengo una presentación que voy a proyectar ahora y que me ayudará en la exposición. Mi exposición tiene dos premisas. La primera es que, para gestionar un territorio, hay que conocerlo, y en ese sentido, el Perú tiene un déficit enorme en haber hecho un esfuerzo por conocer los distintos territorios. La segunda premisa es que los territorios tienen que ser vistos de manera distinta e interdisciplinaria para poder ser entendidos en la complejidad de sus dimensiones. Entonces, con estas dos premisas, yo voy a parar en dos o tres puntos básicos y voy a dar ejemplos de algunos estudios que he realizado en los últimos años, para sostener estos argumentos. Entonces, lo primero, es que necesitamos una comprensión del tema socioambiental, que debe entenderse tanto como un tema social y ambiental de manera interrelacionada, en esta interrelación o compresión holística, el tema social y las ciencias sociales tienen un valor particular, un valor fundamental. Primero, al igual que Patricia, voy a definir, de alguna manera, el territorio, pero tomando algunas definiciones que he utilizado, para, después, a partir de unos ejemplos, ver cómo los territorios pueden ser distintos y cómo hay que entenderlos no solamente en su base territorial, sino también las conexiones que tienen dichos territorios en términos nacionales y globales. Para eso, voy a usar cuatro estudios que he hecho en los últimos años, sobre la expansión minera, sobre minería a gran escala, sobre la agroexportación y sobre aimaras en el tema cultural. Y, al final, voy a hablar un poco de los retos de la interdisciplinariedad, a partir de los ejemplos de estos trabajos. 630 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Eh lo que respecta a la definición, esta es una definición que yo trabajé en algún momento: “Los territorios son construcciones sociales que fijan los límites y definen un determinado espacio físico-social nutriéndose de una o varias narrativas territoriales. Los territorios se fundan en narrativas territoriales articulándolas en un proyecto político que busca no solamente describir sino ejercer dominio sobre un espacio determinado. Para esto los territorios se constituyen sobre la base de narrativas territoriales, privilegian una narrativa que les da identidad y establecen las fronteras que señalan su dominio territorial. Por ello los territorios pueden definirse a partir de narrativas científicas ambientales, sociales o narrativas locales”. La base de esta definición es que el territorio puede verse de distintas maneras. No hay una sola forma de definir el territorio. El territorio se puede definir de distintas bases. Por ejemplo, la ANA define el territorio o los territorios a partir de las cuencas hidrográficas. ¿No es cierto? Entonces, las ciencias naturales muchas veces establecen los límites de esas cuencas y son territorios de cuenca. Sin embargo, uno puede tener territorios también vistos desde otras disciplinas. Los territorios más comunes son los territorios político - administrativo, las regiones, las provincias, los municipios, que es una forma de dividir el territorio. En realidad, hay una multiplicidad de formas de ver el territorio, que no solamente se definen desde arriba, a partir del Estado, sino que también puede ser definidas a partir de las mismas poblaciones, que pueden construir formas en las cuales miran sus propios territorios. El comprender esto es muy importante porque es la única manera no solo de gestionar el territorio, sino gestionarlo de una manera en que se pueda incorporar a las personas que viven en dichos territorios. 631 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Voy a dar algunos ejemplos a partir de lo que acabo de decir. Por ejemplo, acá tenemos un territorio extractivo. Figura 8 TERRITORIOS EXTRACTIVOS: EL “CORREDOR MINERO” EN MADRE DE DIOS Fuente: Gerardo Damonte. El gobierno peruano buscó establecer este territorio a partir de los procesos de formalización de la minería del oro a pequeña escala en la zona de Madre de Dios. Hace algunos años, el Estado peruano propuso un territorio minero en Madre de Dios, es decir, el tratar de limitar la explotación minera formal a cierto espacio territorial. Lo definió a partir de variables económicas, es decir, donde existen 632 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI depósitos aluviales de oro; pero también, y esto es importante, a partir de una visión de conservación, es decir, tratar de establecer y limitar la actividad minera, para contener los problemas ambientales que esta actividad causa. Sin embargo, los mineros, que son los que viven en estas poblaciones, obviamente, no estuvieron de acuerdo con este tipo de territorialización y generaron otra territorialización, basada, primero, en los que ellos llaman “derechos previos”, es decir, “yo ya hacía minería en ese lugar antes que el Estado llegara con su territorialización”; y, segundo, basado en un criterio económico, que es interesante, porque el criterio económico es algo que el Estado utiliza en minería a gran escala. Ahí donde hay depósitos de minería, generalmente, se dan concesiones. En este caso, sin embargo, no se utilizó este criterio. Los mineros, en cambio, sí lo utilizaron. Entonces, tratan de abarcar todos los espacios ahí donde hay depósito aluvial, es decir, donde hay mineral, consideran que tienen derecho a la explotación. Y lo que ha creado, como vemos en el mapa, son el corredor minero y las zonas de explotación ilegal, en este caso, porque están fuera del corredor, lo que las convierte en ilegales. Sin embargo, son zonas de explotación actual. Entonces, uno tiene, por un lado, el territorio propuesto del Estado, y, por otro, tienes el territorio real de explotación minera, que incluye las zonas C, B, A y D. Son dos formas de mirar un territorio. Una mirada económica, pero que también entran en espacio de conflictividad para con relaciones locales. Esas relaciones locales, entonces, la minería en esta zona sigue preceptos formales, pero también sigue preceptos informales, que genera lo que en ciencias sociales se conoce como “gobernanzas hibridas”. Sin embargo, el Estado no tiene una comprensión real de estas gobernanzas hibridas y, cada vez que busca gestionar este territorio, se da con el golpe de no poder contar con una forma real de poder hacerlo y, más bien, está todo el tiempo entre conflicto y negociación. 633 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Otro ejemplo, acá, es un caso de Colombia, el Territorio Hidrosocial del río Ranchería, donde tenemos un conjunto de espacios alrededor de esta cuenca. Es una zona ecológicamente semi árida que tiene como fuente principal de agua al río Ranchería. Lo que quería mostrar acá son territorios que se llaman resguardo en Colombia, que son territorios indígenas, reconocidos por el Estado, ubicados en las zonas sombreadas, habitadas por los Wayuu. Las zonas más oscuras son concesiones mineras, en este caso, a gran escala. El Cerrejón es una mina a gran escala, ubicada en el departamento de La Guajira, en Colombia, en una zona semiárida, donde el agua es muy escasa, en la que opera esta minera que es la mayor productora de carbón en Colombia y una de las más grandes de toda Latinoamérica. Hay un conjunto de infraestructuras aquí, que no se llegan a apreciar bien, que son para generar agua suficiente para sustentar la explotación minera en esta zona. 634 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 9 TERRITORIO HIDROSOCIAL: CUENCA DEL RIO RANCHERÍA, PUEBLOS INDÍGENAS Y MINERA Fuente: Gerardo Damonte. Entonces, lo que tenemos aquí, en estas zonas de resguardo, habitada por los Wayuu y otros pueblos, es un conjunto de conflictos territoriales, conflictos por el manejo del agua en términos territoriales, es decir, de quién tiene acceso territorial a esa agua en una dinámica que existía antes de la llegada de la mina y que se transformó a partir de esta minería a gran escala. Otra vez, tenemos visiones territoriales, por un lado, desde una promoción minera, que se basa en estas concesiones, y por otro, un manejo territorial desde una cultura indígena, Wayuu en este caso, que entran en 635 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI conflicto, en contradicción, y lo que genera son formas territoriales en donde en el mismo territorio se producen desigualdades. En este caso, hablamos de desigualdades hídricas, que privilegia el acceso a la minería, en perjuicio de los pueblos indígenas y también de las zonas urbanas, como Albania, Hato Nuevo o Fonseca, que tienen un acceso más limitado. Entonces, tenemos una transformación territorial con una desigualdad intrínseca en la forma en que ese territorio es concebido y transformado. El termino de territorio hidrosocial es también un concepto, como territorio activo, que tiene un componente físico, determinado por la cuenca, y un componente social, que viene dado por las relaciones sociales que establecen los actores que usan el agua que se produce en esta cuenca. Asimismo, tenemos territorios de base cultural. Estos territorios de base cultural, como ya dije anteriormente, en el caso de los Wayuu, tienen una visión distinta del territorio. Antes de seguir, quería compartir una imagen, un poco más concreta, de un territorio de base cultural. 636 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 10 TERRITORIOS DE BASE CULTURAL Fuente: Gerardo Damonte. Como bien dijo Patricia, la gente, las personas que viven en estas comunidades, tienen una forma particular, culturalmente basada, de mirar ellos mismos el espacio en donde viven. En un estudio que hice hace algunos años, lo que tenemos es que, por ejemplo, aquí yo pregunté sobre base de adscripción: ¿cuál es el territorio tuyo? Como sabemos, nosotros tenemos comunidades que tienen un territorio reconocido. En el caso boliviano también. Tienes territorios, comunidades campesinas, con un espacio reconocido por ley. Sin embargo, muchas veces estos territorios son más limitados en términos territoriales que los territorios de adscripción, es decir, que los territorios que esos grupos étnicos consideran suyos, de alguna manera, en términos de adscripción histórica. En este caso, estamos hablando de comunidades aimaras, en la zona 637 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI del Lago Titicaca. Yo hice un estudio en comunidades peruanas y bolivianas. Y lo que tenemos acá es que cuando yo preguntaba sobre formas de adscripción del territorio aimara, era interesante, porque terminamos yendo hacia la forma demarcadores de ese territorio aimara que estaba contenido en las formas religioso, de ritualidad, en particular. Y, entonces, tenemos cerros, Apus, los cerros tutelares de los aimaras, que para ellos constituían, dentro de esta comunidad, los marcadores espaciales de ese territorio de adscripción propia. Yo he puesto acá los nombres: Illapu, Huayna Potosí, Mururata, Illimani. Y acá también, en pequeño, otros cerros -Santa Bárbara, Pucara, Pabellón, Torre Torini, Juana, San Sebastián, Calvario, Ceroka-, donde ellos tenían muy claro que esos eran los cerros tutelares. Yo, lo que hice, fue mapearlo, y al mapearlo, descubrí que estos cerros se iban súper lejos y que agarraban zonas de Chile, zonas de Perú. Estoy poniendo un ejemplo. Lo mismo hice para varias comunidades y era distinto, pero se yuxtaponían en muchos casos. Solo como anécdota, había algo que me pareció muy simpático: algunos ponían la mitad de la ciudad de Arequipa como zona aimara, y cuando yo les decía: ahí no hay ningún cerro. Ellos respondían: no, pero hay suficientes aimaras para que sea un territorio nuestro. Lo que teníamos, entonces, era estas zonas de adscripción cultural. Entonces, otra vez, las formas. Por ejemplo, en el caso boliviano, políticamente se ha explotado mucho esto. Yo no sé ustedes conocen, supongo que sí, pero en Bolivia hubo una reconstitución territorial, con Evo Morales, en donde se crearon marcas, es decir, las comunidades y sindicatos se unieron en unidades mayores, Marcas, que trataron de recrear una territorialización prehispánica. Son embargo, Esta recreación prehispánica nunca se dio de manera exacta, científica. Fue un trabajo de memoria cultural, de 638 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI recreación de la memoria con el fin de recrear territorios desde una visión indígena (opuesta la conquistadora que subsistía hasta entonces). Entonces, La comunidad se expande culturalmente en un espacio territorial de adscripción mucho mayor. La adscripción cultural se utiliza como base para la generación y reclamo de derechos y reivindicaciones territoriales históricas, a partir de un trabajo político de los movimientos sociales que sustenta la recreación territorial indígena, en el caso boliviano. Para volver al tema del territorio hidrosocial, por ejemplo, en términos no solamente de minería, sino también del boom agroexportador, otra vez, tenemos estas formas, por ejemplo, en términos de cuenca, que es un tema que se usa mucho en ciencias naturales, lo que tenemos aquí es que las cuencas pueden variar; pueden variar en términos aquí con infraestructura. La infraestructura va a generar una diferencia en la cuenca. Aquí, en la parte alta, es lo que estoy señalando, es un represamiento de la laguna de Choclococha que, en realidad, eran lagunas que van para el otro lado, o sea, que para Huancavelica. Entonces, al represarlas, estás tirando el agua para este lado, o sea, para Ica. Ahí ya estás generando una desigualdad hídrica entre una cuenca que tiene que dar agua, digamos, a esta cuenca de Ica. ¿Y por qué se hizo esto? Para generar agua para la agroexportación, hace muchos años, en los años ‘50, para la agroexportación de esa época, que era de algodón. La agroexportación actual, en cambio, está basada en aguas subterráneas. En este mapa tenemos, en color más oscuro, los dos acuíferos que existen. Estos acuíferos están donde están las empresas, muchas de las empresas, de donde sale agua. ¿Por qué los acuíferos y no el río? Porque la base de la agroexportación que sale de Ica es producto de alta calidad, que necesitan un agua de alta calidad y completamente regulada. El agua de río es regulada, pero no tan bien como el agua subterránea. Tú haces un pozo y sencillamente regulas cuanto sale. El agua superficial no es tan 639 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pura como el agua subterránea que, en algunos casos, tiene siglos después de haber sido percolado. Entonces, los acuíferos tienen un agua de mejor calidad y de una regulación mayor. Esto hace que los productos que salgan a la exportación tengan una gran calidad y, por eso, se insertan en el mercado internacional. Entonces, lo que ha pasado aquí son dos cosas que a mí me parece interesante. Primero, tienes que la cuenca se abre en términos agrícolas, en este caso, no mineros, en términos productivos, como un territorio agrícola que se va expandiendo. Y, por otro lado, no hay una idea cimentada de conectividad. El flujo de agua conecta no solamente la materialidad del agua, sino, conecta a las personas, conecta a los alpaqueros, que están arriba, conecta a todos los pequeños propietarios, que usan el agua en la zona intermedia, y conecta a los agroexportadores. 640 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 11 TERRITORIOS HIDROSOCIAL: BOOM AGROEXPORTADOR, ESCASEZ DE AGUA Y CONFLICTO EN ICA Fuente: Gerardo Damonte. 641 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI El agua subterránea no es distinta al agua de arriba, porque el agua subterránea viene de recargas de acuífero, que viene del agua superficial que se percola, como un colador, en las partes altas. Entonces, todo es un sistema de cuenca donde el agua no es que esté dividida. Y, asimismo, la desigualdad de los distintos sectores al acceso agrícola al agua también no está dividido. Cuanto más saque agua de estas zonas de los acuíferos, y más bajen los acuíferos, más agua estoy quitando al sistema. Y ese sistema no va a ser inequitativo para quien tiene la capacidad de extraer el agua, sino que es inequitativo para el que no tiene la capacidad de acceder a esta agua de la misma manera, porque no tiene el dinero para hacer los pozos necesarios. Ahí, por ejemplo, tienen una desigualdad enorme, vinculada al agua en Ica. Ica, siendo una ciudad costera, tiene, en algunos sectores, horas de agua, mientras el agua, para esta zona, a partir de pozos, está asegurada las 24 horas. Y solo para tener una visión más clara de esto. Hace unos 15 años, esto era desierto completo. Todos los puntos de este mapa son empresas agroexportadoras que han ido recibiendo del Estado adjudicación (figura 12). Y uno diría qué bueno, porque está generando desarrollo. Bueno, si ven lo que está abajo, esto es el acuífero Villa Curul. Entonces, lo que están haciendo es, sencillamente, asentándose en zonas de abajo donde hay agua. Y es interesante porque hay una ley en el Perú de que, si haces verde el desierto, tienes prioridad para adjudicación de la tierra. Entonces, si tú tienes el dinero para ir y pedir una concesión, y tienes el dinero para sacar los pozos, como hay un acuífero abajo, ya después quedarse con la propiedad de la tierra es mucho más fácil. Y este es el milagro, en Ica, de la agroexportación, que ha estado en los titulares hace un tiempo. Y esta es una forma de explotación mucho mayor donde los acuíferos están en estrés hídrico y donde ese estrés hídrico ha hecho, por ejemplo, que muchos pozos para el consumo humano en la ciudad se sequen, porque los agroexportadores hacen su 642 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pozo más al fondo, porque el acuífero va bajando, pero la ciudad no puede irse más al fondo, porque no tiene el dinero y, entonces, el agua se queda abajo y tu pozo se secó. Y, entonces, esas son formas también territoriales donde no voy a ahondar en las distintas formas de conflicto y de relación que existen, pero son formas que te pueden dar la imagen de esta diversidad enorme. Figura 12 ZONA DE EXPANSIÓN AGRÍCOLA EN VILLACURÍ - ICA Fuente: Gerardo Damonte. 643 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ahora, estos territorios y su diversidad y su manera distinta de mirar, de observar, de entender, no son territorios que están desligados de la política nacional o política global. En realidad, ya Javier ha hablado bastante con CEPLAN de cómo estos territorios quieren insertarse a una institución nacional, pero yo quería ver acá también cómo estos territorios están completamente interconectados con realidades transnacionales y como dependen, en un ida y vuelta, con estas formas dinámicas territoriales globales. Esto es importante, también, para entender el territorio. No basta con ir al territorio y verlo en sí mismo, sino también entender la forma en que se articula con otros espacios. Solo para volver a dos casos, por ejemplo, en la cadena de valor del oro que vimos en la zona de explotación en Madre de Dios (figura 13). Entonces, en la cadena del oro hay la hibridación de espacios formales e informales que se entrecruzan. Los insumos vienen de manera formal hacia la zona de Madre de Dios y la extracción se hace, básicamente, de forma informal. Primero, tenemos los inputs. El mercurio, por ejemplo, viene de forma formal, para los hospitales. La gasolina, que es necesaria para la extracción del oro, viene de forma formal. Los insumos, mayormente, llegan a la zona de forma formal y, luego, se desvían para ser utilizado en la extracción informal e ilegal del oro. Entonces, esta producción informal e ilegal del oro, después, es colectado de manera informal, en su mayoría, a partir de un conjunto de empresas que blanquean el oro y lo exportan. Termina siendo comprado de manera formal, adquirido de manera formal, vendido de manera formal, por empresas en Suiza, India o los Estados Unidos. Entonces, este tipo de cadena de valor nos permite ver que cuando hay una mayor demanda de oro en el mercado, como ahora con la crisis pandémica, que hace que mucha gente dentro y fuera del país este comprando oro como capital de refugio, se incrementa el precio y eso, a su vez, hace que haya una mayor migración hacia Madre de Dios, de personas dela sierra y 644 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI otras partes del país que no tienen o han perdido su trabajo y van a sacar oro para tener un medio de vida para ellos y sus familias, lo que le da gasolina, le da un mayor impulso a las redes informales e ilegales que operan en la cadena por donde pasa el oro, sin contar todos los problemas que eso conlleva en otros espacios, como la trata de personas, etc. Acá también hay un tema de flujo hídrico, que tiene que ver con el agua que se necesita para producir las mercancías que se exportan y que viaja con los productos (figura 14). Hablábamos de Ica y la extracción de agua. Hay un concepto que se llama “agua virtual”, que quiere decir que cuando tú exportas cualquier mercancía, hay agua dentro de ese producto, que es la necesaria para producirlo y hacerlo mercancía. Entonces, al momento de circular la mercancía, circula con el agua que tiene, con la que ha sido hecha, procesada y, por lo tanto, es una forma como el agua viaja en términos económicos. Esto pasa, por ejemplo, con lo que hacemos en Ica con el esparrago. El espárrago es uno de los cultivos que más agua necesita para ser producido. El boom esparraguero es una contradicción. El Perú es el primer exportador de espárrago verde en el mundo. Sin embargo, este espárrago, que es uno de los cultivos que más agua necesita, se produce en Ica, que es una zona semiárida. Y, luego, se exporta a China y otros mercados globales. El espárrago viaja con el agua que fue necesaria para producirlo. Ese es el “agua virtual”. La teoría todavía no lo ha sustentado, no lo ha demostrado, pero busca hacerlo, demostrar que los países pobres o países de tercer mundo, no solo son exportadores de materias primas y de productos agrícolas, sino también de mercancías que requieren más agua para ser producidas, que es exportada con esos productos, en beneficio de los consumidores del primer mundo. 645 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 13 CADENA DE VALOR DEL ORO EXTRAIDO EN MADRE DE DIOS Fuente: Gerardo Damonte. 646 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Figura 14 MAPA DEL AGUA VIRTUAL: FLUJO DE MERCANCIAS COMO FLUJO HÍDRICO Fuente: Gerardo Damonte. Por último, la importancia del reto de análisis interdisciplinario en temas socio - ambientales. Yo creo que necesitamos, como ya lo dijo Patricia y Javier, de una mirada interdisciplinaria para ver el medioambiente y la territorialidad. Lo que yo he encontrado, en mi experiencia, es que es complicado. Yo he trabajado con gente de biología, con ingenieros, con gente en varios proyectos trasnacionales, digamos, con gente de distintas disciplinas y, si bien es muy rico, también es un reto. Y en ese sentido quería mostrar, por ejemplo, en el tema biología, cosas que estoy trabajando ahora en pesca. Lo que hablan son de los sistemas socio – ecológicos, en el que la parte social, y ahí Patricia seguramente va a estar conmigo, lo ven de una manera estructuralista, que nosotros lo habríamos visto en los años ’50 (figura 15). Entonces, la cuestión es cómo, para los enfoques que ellos tienen, tienes sociedad, medio ambiente y economía. Es interesante porque economía no lo ven, a veces, como parte de lo social, sino como un rango aparte, y las interacciones que existen. Estamos todos de acuerdo en qué interacciones; pero, digamos, desde un punto de vista social, por lo 647 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI menos, desde mi experiencia, desde mi background, es un poco complicado mirarlo de manera estructural, como un subsistema estructural que es estable y que tiene que dialogar de manera estable con un sistema ecológico. Entiendo que el ecosistema termina siendo un sistema, sigamos, pero a mí me cuesta más trabajo mirar las sociedades como sistemas. Digamos que tienen una forma mecánica de trabajar. Este, sin embargo, es un espacio en donde se invita a las ciencias sociales a un trabajo interdisciplinario y nosotros deberíamos ser capaces de reinterpretar estas ideas. No adecuarse, pero si reinterpretar, aportar y reconfigurar estos esquemas de interacción. Figura 15 SISTEMAS SOCIO - ECOLÓGICOS Society Population Lifestyle Culture Social Organization Environment Natural Resources Economy Atmosphere Agriculture Hydrosphere Impacts Households Land Industry Biota Transport Minerals Services Fuente: Gerardo Damonte. 648 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y, para eso, yo creo que las ciencias sociales tienen mucho que decir. Hay enfoques conceptuales donde nosotros tenemos la posibilidad de poner por delante la interacción constante entre hombre y naturaleza. También aproximaciones un poco más jugadas, en las tratan de superar esta distinción sujeta – objeto en la relación con la naturaleza. El cambio es una visión ontológica, donde yo no me encuentro, pero también me parece un aporte interesante. Y también está la idea de integrar estas distintas visiones sobre la naturaleza, sobre el territorio, sobre las prácticas cotidianas, de las que he hablado antes y que Patricia también mencionó, integrar la agencia social y la transformación, que va a contrapelo de esta idea más estructuralista, es decir, nosotros, como grupos sociales, tenemos la capacidad de transformar la naturaleza, transformar los territorios. Y también la idea es incorporar el poder y la desigualdad como formas fundamentales para entender las dinámicas territoriales. Y termino con estas reflexiones finales. Primero, creo que el país, como los colegas que me han antecedido también han señalado, ha privilegiado una perspectiva centralista y urbana para mirar al territorio. Entonces, nosotros miramos las provincias, miramos los territorios en el país, desde una mirada muchas veces limeña o, en el mejor de los casos, urbana, que no entiende las complejidades que existen en cada territorio social. Entonces, uno de los retos es entender estas dinámicas sociales y ambientales que se producen en estos territorios y, en ese sentido, lo ambiental no se puede desligar de lo social. Lo social y lo ambiental van de la mano para la comprensión territorial. Y eso es algo que debemos aprender y que, muchas veces, no hemos seguido o que en el Perú no se ha desarrollado suficiente. Los territorios no solamente son territorios físicos, sino también son territorios sociales y, en ese sentido, son espacios donde interactúan distintas dimensiones de los social y de lo físico y de lo ambiental. 649 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Lo segundo, es que estos territorios no están aislados. No deben verse como formas aisladas, sino como territorios que están articulados a dinámicas regionales, nacionales y globales. Existe una interdependencia entre lo local y lo global, en algunos textos se conceptualiza como global, pero que esa interacción, además, no es de arriba para abajo ni de abajo para arriba, sino ambos, es decir, como lo señala Eric Wolf en su trabajo clásico de la economía política, la interrelación entre los que existe y sucede en el plano global o en los mercados globales y lo que sucede en pequeños territorios, y que los cambios territoriales van a afectar también las dinámicas globales. Entonces, en ese sentido, las ciencias sociales creo que tienen una experiencia y herramientas de investigación privilegiadas para el entendimiento de estas relacione entre territorios y las distintas escalas que existen. Y, por último, la necesidad de generar desarrollar marcos interdisciplinarios. Yo creo que nosotros todavía estamos en esta búsqueda de poder interactuar con otras disciplinas fuera de las ciencias sociales y, para mí, la economía entra en las ciencias sociales. Así que hablo más de las ciencias naturales. Pero si creo que tenemos una tarea pendiente de no ir en paralelo, sino de conversar. Por un lado, tratar de integrarse, de entender también unas visiones más estructurales desde las ciencias naturales y tratar de mejorarlas, tratar de enriquecerlas, desde la experiencia de nuestras propias investigaciones. En ese sentido, creo que las ciencias sociales tienen un papel fundamental y no solo complementario, como a veces se piensa, para la comprensión de las problemáticas socio ambientales. Y, con eso, acabo. Muchas gracias. 650 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Iguiñiz Echevarría Muchas gracias, Gerardo. Bueno, tenemos ahora un momento de preguntas y de respuestas por 10 minutos para cada uno de los expositores. Empecemos, entonces, con Javier Abugattás. Muchas gracias, de nuevo, por tu exposición. Siempre el tema del planeamiento estratégico, digamos, el de la articulación de niveles, termina siendo reiterado como un asunto carente y deficitario, así como otros que tú también has mencionado, como la centralidad del ser humano en la mirada del territorio y la planificación. Las preguntas que tengo son: ¿Cómo se aborda, desde CEPLAN, la gestión del territorio en los distintos niveles? Justamente, sobre esto de la articulación, a la que aludía hace un segundo. ¿Qué avances se han producido en este ámbito de la planificación, a nivel de gobierno central y en los gobiernos subnacionales? ¿Qué progreso percibes que hay, quizás desigual, en algunos lugares, que sean interesantes? Entonces, esas son las preguntas. Adelante con tu respuesta. Javier Abugattás Fatule Gracias. Lo primero es la articulación. Yo he mostrado algunos elementos de articulación en una de las gráficas que presenté. Por suerte, Perú tiene un mecanismo como el Acuerdo Nacional, que nos ayuda a pasar estos difíciles momentos que pasamos usualmente. Porque, aun con deficiencias, es un espacio que intenta representar a la sociedad y al Estado peruano. Y ha permitido lograr, aunque después dicen que no se implementa, políticas de estado, la visión de país de largo plazo y algunos compromisos muy importantes después de la pandemia. ¿Para qué necesitamos eso? Para tener pocos objetivos nacionales, porque, si no, el fraccionamiento es todavía mayor. Las orientaciones, lamentablemente, están, desde 651 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI mi punto de vista, bastante aclaradas desde el año 2001, 2002. En algunas cosas, se aclaró con las leyes de descentralización, incumplidas, por supuesto, y nunca vistas. Ahí estaba ya una orientación de la descentralización para el desarrollo integral de país, como dice la Constitución, y también estaban los procesos que debían seguirse. Lamentablemente, no los hemos seguido, o sea, están las normas, está todo, pero no se implementa. En el Perú tenemos exceso de normas, que nos confunden. Si ustedes ven los documentos, las guías que hemos propuesto, tratan de recoger eso, pero también reconocen que hoy día en el Perú es imposible seguir el proceso correcto. Para construir el Plan Estratégico de Desarrollo Nacional no vamos a tener, como el caso ideal que está en las normas, que se haya partido de realidades de comunidades, por ejemplo, que los distritos integren esas diversas realidades y propuestas. Las leyes lo dicen con mucha claridad y con especificación, que el provincial recoge lo distrital, los lleva a los regionales y, entonces, deberíamos tener 26 estrategias de desarrollo departamentales, porque no son regiones, que ayudan a formular un Plan de Desarrollo Nacional. No es el caso ahora, lo estamos formulando de la manera que podemos, va a estar incompleto, no está bien, pero creo que hemos avanzado en el mecanismo de dialogo entre sociedad y Estado en el Acuerdo Nacional, que creo es algo que hay que proteger, igual que las Mesa de Concertación para Lucha contra la Pobreza, que es un mecanismo de dialogo en cada departamento, en las provincias y en varios distritos. ¿Para qué? Para fijar objetivos comunes, es decir, ceder cada uno un poco y decir: “esto es lo que queremos”. Pero, si lo que queremos no es esa vida plena de todos, de los actuales 34 y futuros 40 millones, en un ambiente equilibrado, con ingresos suficientes para las familias, entonces, no sé qué queremos. Eso es lo que estaba escrito. Eso es lo que estamos usando. Ha habido avances en ese sentido y, para los que están 652 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI interesados por el lado de las políticas públicas, hay un cambio que empezó el 2018, que es una reglamentación de la Ley del Poder Ejecutivo sobre las políticas226. Ahora estamos empezando a construir políticas nacionales de mejor calidad, con objetivos, con costeo, con programación multianual, que estamos tratando que se acuerden con el Ministerio de Economía, para lograr que se realicen. Donde sí fallamos, clamorosamente creo yo, es en esas propuestas y discusiones que tuvimos en el año 2017, por ejemplo, sobre partir de geografías y culturas distintas, no solo de las cuenca geográfica, sino cuencas, ecosistemas, ejes y agrupaciones que llamamos núcleos -si quieren, lo podemos llamar “núcleos poblacionales”, como lo llama la Secretaría de Demarcación Territorial de la PCM, esa es la definición que usamos-, que son áreas definidas por sus realidades, no por la demarcación política. Y creo que eso es importante. Se está avanzando. Hay un avance en eso. Lo hemos usado, por ejemplo, en el caso de la provincia de Condorcanqui, que se puede discutir con todos los problemas que tiene. Entonces, avances, para mí un avance, les pido a todos que prestemos atención, está en el Informe Nacional de mayo que les hemos distribuido a la mayoría de ustedes227. Después, en el Acuerdo Nacional se logró un compromiso para el “Hambre Cero”, que se llamaba: “Proteger la vida, los medios de vida, conocer la actitud ciudadana”228. Esa situación, que se vio en abril y mayo del año pasado, ya con la pandemia, se conversó con todos los gobiernos regionales. Yo asistí varias veces a la Asamblea de Gobiernos Regionales, que asumió esto y, a su vez, parte de las acciones de emergencia, parte de las acciones de rehabilitación, se han tratado de enfocar así. Ustedes pueden ver en la página cinco del informe 226 DS N° 029 – 2028 – PCM. Reglamento que regula las Políticas Nacionales. 227 CEPLAN. Informe Nacional: Perú a mayo 2020. La protección de la vida en la emergencia y después. Ob. Cit. 228 El Compromiso con la Protección de la Vida “Perú Hambre 0” es un documento elaborado por las instituciones integrantes del Foro del Acuerdo Nacional donde se indican los principales acuerdos y esfuerzos para enfrentar la malnutrición y el hambre que actualmente afecta a la población a consecuencia de la pandemia del COVID-19. 653 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Nacional nuestro como se menciona una jerarquización y orden de prioridad que parte, entonces, de la vida de la gente, primero, el evitar los daños, y eso era con pandemia o sin pandemia, que no haya daños que pueda ser evitados, la canasta básica, en ese momento también se discutió la calidad e inocuidad de los productos en los mercados, y la actitud ciudadana, que es otra cosa, para mí, muy interesante, que pidieron los gobernadores regionales. Eso, en el caso de Tacna, por ejemplo, en la Universidad de Tacna, se convirtió en discutir la actitud humana, o sea, cómo estamos actuando ahora los ciudadanos. Y aparece y emerge, con mucha fuerza, un tema que ojalá discutamos las siguientes semanas: salud mental. Entonces, ese conjunto está muy serio, está muy grave, lamentablemente está empeorando. Creo que tenemos que hacer algo urgente. Felizmente, hay buenos casos. Yo mencionaría, por ejemplo, el caso de Cajamarca, donde el gobernador regional ha logrado avances notables en conectividad en zonas awajún, por ejemplo. El caso que mencionaba de Condorcanqui, zonas, núcleo de desarrollo bien constituidos, como, por ejemplo, el de la Reserva Comunal de Tuntanaín, donde hay producción, hay todo. Están abandonados, por supuesto. No hay servicios del Estado. Hasta ahora no logramos casos de buenos alcaldes que no son apoyados y esa es la falta de personal en el sector público. No tenemos personal capaz de entender esta complejidad en ninguno de los tres niveles de gobierno. Yo diría, e insistía mucho en cada departamento del país, le hemos pedido a todas las universidades y centros de investigación: ayúdennos a entender esas realidades y a incorporar a las políticas. O sea, lo que pedimos en estas semanas y meses que nos faltan, es que cooperemos para ver si logramos entender esas realidades humanas, entender el comportamiento humano, qué está ocurriendo ahora. Muchas gracias. 654 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Iguiñiz Echevarría Muchas gracias, Javier. Profesora Ruíz Bravo, por favor, ¿cómo vincular el desarrollo territorial con el desarrollo rural en la sierra? ¿Hasta qué punto los intereses privados, por ejemplo, en el caso de la minería o de las industrias extractivas, obstaculizan el proceso de desarrollo territorial? Adelante con su respuesta. Patricia Ruíz Bravo Bueno. Es una pregunta difícil, pero ensayaremos algunas ideas. En primer lugar, creo que la división o señalamiento que tú haces es importante para plantear algunas ideas. Voy a poner el caso de Ica, que señaló Gerardo. Ahí, el desarrollo de las industrias extractivas, especialmente del espárrago, ha generado todo el boom agroexportador, pero eso ha traído mucha pobreza también en otras zonas. Hay migraciones de Huancavelica, en fin. Pero en el caso de otras zonas andinas o rurales, habría que ver si son zonas de minas, de minería formal, minería informal, para ver cómo se articula. ¿Qué sucede con las grandes empresas y el desarrollo rural, entendido este último ya no solo como campo, sino como lo urbano y lo rural, porque ya no hay estrictamente zonas rurales? Entonces, en el departamento de Apurímac, ahí tenemos el caso de la comunidad de Mara, me parece, que está muy cerca de Las Bambas. Ahí cinco alcaldes campesinos, indígenas, tomaron los distritos con una propuesta de desarrollo campesino, con una identidad campesina, una propuesta de desarrollo no auto centrado, sino un desarrollo pensado en las comunidades, vinculado a sus ayllus. Es interesante también decir que estos líderes de esa zona habían sido también apoyados o capacitados por la escuela Hugo Echegaray. Entonces, estos líderes logran tomar cinco distritos en elecciones. Bueno, a uno lo matan. Hasta ahora es un tema que 655 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI se debate si lo mataron la gente vinculada a las empresas. ¿Cómo murió? No se sabe. Otro líder ha sido corrompido. Está acusado de corrupción. Entonces, esta propuesta de desarrollo rural, basado en las comunidades indígenas, se ha frustrado. Incluso ellos reivindicaban una pertenencia a ciertos ayllus del grupo étnico al que están vinculados. Entonces, tú tienes nichos, por decirlo de alguna manera, donde hay una propuesta desde abajo, en este caso de las comunidades campesinas que se va a enfrentar al proyecto Las Bambas. Ahí tienes un conflicto definitivo y, como han dicho mis colegas, ¿quién tiene la plata? La plata la tiene Las Bambas. Entonces, no es difícil entender el futuro de este proyecto de identidad campesina basada en el minifundio y también en la relación con la empresa. Hay una tesis de una compañera que yo asesoraba, por eso me he enterado de todo esto. Ellos tenían unas negociaciones con la empresa, pero eso también se rompe, porque no puede haber liderazgos con autonomía política. Nuevamente regresamos al tema de la subordinación de estos grupos. Entonces, en este caso, tú ves que hay un conflicto. En el caso de otras zonas, más bien, no hay una preocupación por un desarrollo rural, o sea, las comunidades están dejadas a su suerte, y más hay una preocupación por el tema de las cuestiones urbanas. Por ejemplo, el tema de la seguridad alimentaria, yo lo he estado siguiendo, y aún no entra en muchos programas o proyectos de desarrollo territorial, en este caso, de gobiernos regionales o de gobiernos locales o de gobiernos provinciales. Entonces, si me preguntas cómo vincular desarrollo territorial con el desarrollo rural, yo creo que hay una tipología. Hay una vinculación tipo conflicto, que es la que he mencionado en el caso de La Bambas y esta propuesta indígena. Luego, está el abandono de las zonas rurales. La gente, entonces, empieza a migrar. Es el caso de algunas zonas que hace muchísimo tiempo trabajé en Sicuani y, luego, he regresado y veo que se repite esta vinculación con los lavaderos de oro de Madre 656 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de Dios. Todo el desarrollo, digamos rural, está vinculado al dinero que traen los migrantes. Bajo estas condiciones, es el comercio, digamos, la base de la economía campesina o regional. Entonces, puedes tener conflicto, dependencia o, por último, el abandono, que es lo que trae la exclusión social, las migraciones. Hay una cosa interesante que señaló Gerardo y que yo también lo he visto en Ica. Yo hice un estudio sobre espárragos y los formales señalaban que todas las denuncias que se hacían no eran para ellos, sino de los informales; pero, en verdad, los formales compran a los informales, sino no podría exportar toda la cantidad de espárragos que se necesita para atender la demanda en el mercado. Y eso también pasa en zonas rurales alto andinas. Entonces, hay este tipo de vínculo de dependencia. Y eso es un poco lo que podría decir. Muchas gracias. Javier Iguiñiz Echevarría Muy bien, es un buen esquema para seguir conversando, Patricia. Muchas gracias. Continuamos con Gerardo a propósito de lo que tenemos en la política ahora. ¿Qué rol juegan las rondas campesinas y las industrias extractivas, además de otros actores, en estos procesos de desarrollo rural territorial? Ya patricia ha adelantado una tipología, un esquema de comprensión, a desarrollar, por supuesto. Estamos en la parte de respuestas. ¿Qué te incentiva a contestar esta inquietud? Gerardo Damonte A ver, gracias por la pregunta. Yo voy a responder en relación con lo que dice Patricia y tratando de volver al tema territorial. Si tú tienes territorios, la pregunta de base es: ¿y cómo estos territorios se 657 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI gobiernan? ¿No es cierto? Lo primero que hay que tener en cuenta es que no hay territorio no gobernado o ingobernable. Más allá de lo que diga, a veces, el Estado peruano, el gobierno peruano, para zonas como el VRAEM o la misma Madre de Dios. Si uno va ahí, entiende que hay reglas. No serán las que uno busca, no son las reglas oficiales del Estado, pero hay reglas. Y, la mayoría de gente sigue esas reglas. Entonces, hay un tema de gobierno territorial que es importante, y lo es, además, porque uno de los problemas que afronta la gobernabilidad en el Perú es que el Estado peruano tiene un conjunto de reglas que, en términos espaciales, se van diluyendo, es decir, que son seguidas, más o menos, en espacios urbanos y más conectados, y que se van difuminando en el espacio más rural o, digamos, en el espacio más marginal, por no usar rural, porque coincido con Patricia que es difícil de habar de urbano - rural en este momento de nueva ruralidad; pero, digamos, los sitios menos conectados o más remotos terminan difuminándose. Entonces, yo no quisiera restringirme al debate sobre la presencia estatal, porque el Estado está siempre presente, es decir, tú vas a la comunidad más pequeñita y vas a tener al agente municipal o al teniente gobernador, que es la base de autoridades de un caserío. Y ellos son representantes del Estado, en la línea uno del gobierno municipal y, el otro, del Estado central. Sin embargo, la manera en que esas dos autoridades ejercen su autoridad no va a ser, necesariamente, de la manera en que el Estado central en Lima prescribe. Entonces, el Estado está presente, pero la pregunta es: ¿cómo está presente? ¿O de qué maneras su presencia organiza? Y ahí es donde hay una enorme desigualdad en la forma en que esto se articula ¿Por qué he hablado de esto? Porque, entonces, la pregunta que me haces me lleva a quién gobierna, y ahí sí tienes una relación entre estas dos entidades que he mencionado. En el caso del Perú, del modelo extractivo peruano, que no es el único modelo que se puede seguir, pero es el que hemos seguido, es 658 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI el modelo en el cual el Estado fomenta la inversión privada en industrias extractivas y mejora y vuelve muy buena su capacidad de dar concesiones. Pero, a la vez, si bien al lado de la concesión hay algún desarrollo institucional importante, en el lado de cómo se gobierna esa concesión o ese espacio extractivo, no. Y, entonces, el Estado, lo que hace, ahí donde hay una gran empresa, no asume una presencia mayor, sino se queda ahí y, más bien, deja espacio libre para que las empresas hagan lo que se llama el despliegue de su “responsabilidad social corporativa”. Y, entonces, lo que tú tienes es que, en algunos territorios extractivos, la gobernabilidad territorial es una gobernabilidad mixta entre el privado y el público, en donde tienes al alcalde, pero a la vez el presidente de la mina o el superintendente de la mina, que tiene poder y capacidad de generar reglas y procedimientos en ese territorio casi a la par que el alcalde. Entonces, en ese sentido, el gobierno central, al momento de generar esta división territorial, en términos de industrias extractivas, ha delegado lo que en literatura se denomina “Government by Proxy”, ha delegado esta idea de gobierno territorial más a la industria extractiva de la empresa que a lo que sería reforzar el gobierno municipal o el gobierno regional en ese espacio. Ahora, en el caso de las rondas y de las comunidades campesinas, en otras partes del Perú, las rondas más en el norte y las comunidades más en el sur y en el centro, son las instituciones de base más importantes de la zona no urbana del Perú, y de eso no hay duda. Son los únicos espacios institucionalizados que pueden gobernarte realmente. Cualquier proceso de desarrollo, cualquier proceso de dialogo que tú quieras, si vas a una zona de comunidades, tienes que hablar con las comunidades, con el presidente de comunidad. Si vas a una zona de rondas, tienes que hablar con los ronderos. No hay manera que eso no suceda. ¿Por qué? Porque son estas, estas organizaciones de base las que logran, realmente, gobernar ese 659 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI espacio. Y es por eso que, cuando uno ve los conflictos en espacios extractivos, es menos común que el conflicto sea entre el municipio o entre la región y la empresa a que sea entre la empresa y las comunidades o las rondas. ¿Y por qué? Porque estás hablando de dos formas de gobiernos territorial que no necesariamente conversan. Y las dos tienen alguna legitimidad, una dada por el Estado central, por esta delegación de tener un espacio de gobierno privado; y, por otro lado, la forma legítima de poder local que se dan. Y, entonces, las comunidades y las rondas terminan siendo, también, espacios de autogobierno regional. Lamentablemente, en el Perú, algunas características del territorio peruano y los territorios es la fragmentación. No solamente en los votos, como hemos visto el domingo pasado (primera vuelta electoral 2021), sino también en la institucionalidad y la articulación de las instituciones. Y, entonces, lo que tenemos al final es que tú puedes tener rondas que son muy fuertes en su espacio rondero, pero tienes dos o tres federaciones de ronda que se paran peleando para solamente hablar del siguiente espacio. Y, después, tienes que las rondas no necesariamente se articulan y, no voy a entrar a justicia rondera y a justicia formal, pero digamos que no están completamente articuladas a la institucionalidad global. Y en las comunidades campesinas pasa exactamente lo mismo: no hay un segundo piso. Entonces, tienes este Estado central y, después, la forma local. Y esto te genera una fragmentación institucional muy grande. Y, si además tienes un Estado que, en vez de querer crecer territorialmente, lo que hace es delegar a las grandes empresas algunas funciones de gobierno, peor aún, porque eso fragmenta. Entonces, ¿cómo se gobierna Ica? Hay que preguntarles a las empresas agroexportadoras, que son distintas a las empresas de minería a gran escala que existen en otras partes. 660 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Y entonces, ahí tienes un gran problema, que se escenifica, por ejemplo, en Madre de Dios, donde no tienes rondas, no tienes comunidades. Las comunidades nativas están en la parte más al norte, en la zona minera. Y tampoco tienes empresas a gran escala. Entonces, no tienes nada. El Estado no está de manera funcional a la visión central del país. ¿Y qué se le ocurre hacer? Un plan de formalización, a ver si logra una forma de gobernanza centralizada, que es contestado por todos los productores en la zona y al no funcionar, lo que tienes, es esta idea de “ingobernabilidad”, que, en realidad, lo que genera es la idea de que es una incapacidad del Estado de, de aterrizar territorialmente su gobernabilidad. Gracias. Javier Iguiñiz Echevarría Muchas gracias, Gerardo. Este es un tema infinito, porque estamos ante una situación paradójica que parece que consiste, en parte, por lo menos, en que tenemos un modelo económico al que se le llama extractivo, con alta intensidad del uso de cierto territorio, y que eso mismo le da poder a los que dominan el territorio de otras formas. No hablaríamos de comunidades campesinas, nativas, indígenas, si es que el desarrollo fuera industrial, urbano, capitalino. Son los dos polos de la relación social en el país, por decirlo de alguna manera, que no sé si es correcta, los que son los agentes protagonistas, justo por este modelo que consideramos incompleto, si es que no perjudicial, y es que le da protagonismo, efectivamente, a los que solo tienen dominio del territorio, dominio incluso de interrumpir en el territorio, cosas por el estilo, que es causado por el tipo de modelo económico en las altas esferas. Un poco paradójico, me parece, pero interesante de explorar en algún momento más. Y, finalmente, lo urbano y lo rural. Varios de ustedes han reforzado esa idea de lo mixto del asunto. De viejos estudios o viejas exploraciones 661 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que yo hacía en el tema territorial, mi expectativa era que el mundo rural se compusiera del mundo campesino en el que transformar antes que transportar sea la regla, y creo que eso solo puede salir de la relación entre lo urbano y lo rural, porque transformar no es un asunto estrictamente rural, mejor dicho, campesino, sino que transformar, me parece, que es posible si hablamos de lo rural tan complejamente como ustedes lo empezaron ya a avizorar. Es ahí donde creo yo que se mejora la calidad de la presentación de las cosas, se termina de elaborar algún producto agrario para que vaya a salir al mercado con menos agua que afecte el costo de transporte, y así, otros temas. Entonces, lo rural como potencialidad para lo propio campesino creo que es un asunto que, de nuevo, habría que curiosear un rato, para ver empíricamente que sustento tiene una expectativa de desarrollo territorial descentralizado en donde lo rural sea la punta de lanza para para transformar, agregar valor, y no depender tanto del producto natural, tal como baja del árbol o sube de la tierra. Les agradezco muchísimo. Las presentaciones han sido muy interesantes y, como ven, productoras de interrogantes adicionales, como es natural. Quiero agradecer también a CONCYTEC por la oportunidad de estar presente en este panel y moderarlo. Y gracias al público también que nos ha acompañado estar tarde. Buenas tardes. 662 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 663 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 664 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 11 LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL SIGLO XXI: FORMACIÓN E INVESTIGACIÓN 665 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 11 LAS CIENCIAS SOCIALES EN EL SIGLO XXI: FORMACIÓN E INVESTIGACIÓN ¿Cuáles son los problemas formativos que tienen nuestras ciencias sociales en la actualidad? ¿Cómo hay que formar a los científicos sociales en la época actual, de cara al siglo XXI? ¿Cuál es la relación que hay o tiene que haber entre las distintas ciencias sociales? ¿Cómo dialogan las ciencias sociales con las ciencias naturales y demás profesiones en el mundo actual? ¿Cuáles son los problemas a priorizar en nuestras ciencias sociales? ¿De qué modo hacemos dialogar al mundo académico con saberes previos que encarnan los distintos agentes sociales y poblaciones? ¿Cómo debemos abordar los distintos problemas sociales que tienen lugar en el mundo actual desde el ámbito “nacional” y desde lo “local” y/o “regional”? ¿Qué relación hay entre la ciencia actual y los problemas globales que vivimos en la actualidad? ¿Cuáles son los problemas y temas a priorizar en nuestras ciencias sociales? ¿Qué implicancias formativas tiene esta problemática emergente para las ciencias sociales actuales? ¿Qué aspectos teóricos y metodológicos deben ser priorizados en la formación de las nuevas generaciones de científicos sociales? ¿Qué tipo de sociedad es la que tenemos, como país, habiendo llegado al bicentenario? La presente Mesa, integrada por Julio Calderón Cockburn, Patricia Ames Ramello y Narda Henríquez Ayin, y moderada por Eduardo Arroyo Laguna, respondió a estas y otras peguntas, más específicas, que fueron producto del dialogo abierto que, seguidamente, pasamos a describir. 666 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Eduardo Arroyo Laguna Muy buenas tardes con todos. Saludo y agradezco al Dr. Benjamín Marticorena, Presidente de CONCYTEC, a Arturo Manrique, a Neydo Hidalgo, al equipo organizador de este Coloquio, por elegirme como moderador de esta Mesa. El conjunto del Coloquio se denomina Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI, debiendo esta tarde abordarse la Mesa Las Ciencias Sociales en el siglo XXI: formación e investigación. Yo entiendo, haciendo una rápida introducción, que los ponentes, todos ellos expertos en los temas, todos ellos investigadores, todos catedráticos, en algún momento incluirán algunos puntos que son claves. El tema de la globalización es clave, me parece, así como el de la pandemia, y en el caso nuestro, el tema del bicentenario de la Independencia. La globalización ha logrado que, por primera vez, el espacio y el tiempo se hagan universales. Todo el espacio planetario se ha convertido en un gran mercado. Y todos participamos del mismo tiempo, no necesariamente de la misma hora, la que varía según las características ubicación geográfica de cada país. Todos hemos sido cruzados por esta primacía de la economía de mercado y esta desaparición del Estado, así como la privatización de bienes y servicios. Hoy en día Lipovetsky y Juvin, por ejemplo, hablan de que esta globalización sería una occidentalización de la cultura229, y Manuel Castells nos dice que, pese a los intentos de la globalización por estandarizar sistemas de vida, lo que ha logrado también es la insurgencia de culturas vernáculas, las que siguen manifestándose y, de algún modo, también participando de los espacios globales230. 229 Gilles Lipovetsky y Herve Juvin. El occidente globalizado. Un debate sobre la cultura planetaria. Editorial Anagrama. Barcelona – España, 2011. 230 Manuel Castells. Globalización, Identidad y estado en América Latina Disponible en: https://flacsoandes.edu. ec/sites/default/files/agora/files/1266426228.globalizacion_castells.pdf. 667 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Como nunca, y esto es tema para nosotros, los que estamos en las ciencias sociales, la transculturación es inmensa y el mestizaje es muy grande, en temas como gastronomía, futbol, música, baile, vestimenta, look apariencial, modos de hablar, etc. Nuestros alumnos son duchos en informática -ellos son nativos digitales, la mayoría-, pero disfrutan también de una tecnología que viene de los años sesenta del siglo XX, de la nanotecnología, de la robótica, de la biogenética, entonces, me parece que, dando algunos temas también, de por sí, el científico social de nuestro siglo, del siglo XXI, debe ser global, competente y muy dinámico para actuar en una sociedad ya planetaria que, como dice Giddens, esta desbocada, ha trastocado el tipo de familia, los sistemas de riesgo y la misma democracia, que está muy cuestionada, en general, a nivel planetario. Creo que hay que desarrollar competencias, capacidades, para que el cientista social este tanto en el trabajo de gabinete como en el trabajo de campo, colocando claro su cuota de saber y de sabor en cada rubro. Todo cientista social, seamos sociólogos, antropólogos, historiadores, etnólogos, tenemos que ser, de algún modo, todo terreno, hay una especialización, pero también debemos estar presentes en muchos aspectos de nuestras vidas, de tal modo -me decía un colega- que podamos estar en un desayuno de trabajo en el Western, a las ocho de la mañana, almorzando con los agachados en algún punto de la ciudad, al mediodía, y rematar, por la noche, en una recepción en alguna embajada diplomática, con una fuerte formación teórica, pero mucho trabajo de campo desde los primeros años de la carrera. Debe haber muchos cursos de ecología, pienso yo, sobre todo ahora, en que esta pandemia, me parece, es hija de la crisis climática. Y ahí, al margen de que seamos o no cristianos, creo que se deben incorporar como texto, por lo bueno y la profundidad 668 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI del mensaje social, las encíclicas Laudato si231 y Fratelli tutti232, donde se evidencia que el Papa ha estado indudablemente asesorado por cientistas sociales. Tengo la impresión, y es otro tema para el debate, que la humanidad ha cruzado su Rubicón, y creo que ya ingresamos en la era de las pandemias, como coincidíamos con Aldo Panfichi en otro debate. Creo que esta tendencia virológica ya es irreversible y va a ser parte de nuestro presente y de nuestro futuro. La pandemia es un hecho social total, como diría Marcel Mauss, no solamente sanitario, es económico, social y biológico, es psicológico también. Es la primera epidemia planetaria de connotaciones universales que ha cambiado totalmente la vida social. Y, por eso, los científicos sociales, que justamente estamos encargados de estudiar a las sociedades, vamos a tener que extraer todas las lecciones de esta pandemia. Hemos pasado de una vida extravertida -la globalización nos ha acostumbrado a estar en grandes festivales, musicales, deportivos, casinos, gimnasios- y hemos pasado súbitamente al enclaustramiento, a una actitud de vida introvertida, para lo cual no estábamos preparados, y eso puede estar explicando la cantidad de enfermedades mentales de la época, no solo por razones de confinamiento, sino también por el miedo tanto de caer enfermo, como el miedo de caer en la pobreza. Tal vez sea bueno recordar, y con esto finalizo esta introducción, que en los años setenta, los sociólogos de San Marcos, nuestros profesores, lanzaron lo que se llamó la integración de las ciencias sociales. Entonces, los estudiantes de antropología, sociología, historia, etnología y de derecho, también, llevábamos algunas 231 Papa Francisco. Carta Encíclica Laudato Si’. Sobre el cuidado de la casa común. Disponible en: https://www. vidanuevadigital.com/wp-content/uploads/2015/06/Laudato-Si-ES.pdf 232 Papa Francisco. Carta Encíclica Fratelli Tutti. Sobre la fraternidad y la amistad social. Disponible en: https:// www.vidanuevadigital.com/wp-content/uploads/2020/10/FRATELLI-TUTTI_espanol.pdf 669 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI materias comunes, en la misma aula, y luego cada uno pasó a su carrera, a su respectiva facultad. Con la integración de las ciencias sociales, en los años setenta -disculpen el ejemplo tan antiguo- se rompía con la super profesionalización de cada rama y con el carácter olímpico que algunos atribuían a sus profesiones. Hoy menos que nunca podemos atribuir la gran interpretación del mundo a nuestras profesiones, con el carácter transversal, multidisciplinario, de cada variable. Cada variable es dependiente, una de otra. Entonces no podemos dejar de evocar que llevábamos un curso de Historia de América, a cargo de un excelente profesor como Silvio Giulio, brasileño, o el curso de Historia de las instituciones, a cargo de una dama experta en el tema, Ella Dunbar Temple, o cursos de Ciencias Sociales generales, o una Introducción a la antropología general, o una Historia general. La presencia de José Matos Mar, de Alberto Tauro del Pino, fue clave en esos años y, entonces, fascinaron a aquellos que empezábamos en los estudios de las ciencias sociales. El tema nuestro, Las Ciencias Sociales en el siglo XXI: formación e investigación, es entonces de palpitante actualidad y muy necesario para actualizar nuestros syllabus, para actualizar nuestro árbol de cursos, en todos los lugares donde está presente las ciencias sociales. Dejo con la palabra, en primer lugar, al Dr. Julio Calderón Cockburn, que profundizará en torno a esta temática. Julio Calderón Cockburn Buenas tardes. Primero, agradezco a CONCYTEC y a las colegas con las que vamos a intercambiar ideas en esta mesa. En lo que sigue, vamos a dar algunas ideas, porque, como todos sabemos, este es un tema muy amplio y, además, hay tantas disciplinas, esfuerzos interdisciplinarios y multidisciplinarios, y es muy difícil llegar a un 670 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI consenso. Voy a tratar el tema de formación y el de investigación, que se nos ha solicitado. Revisando alguna información, de unas ciento cuarenta y tres universidades autorizadas, la mayoría privadas, en nueve, por mencionar alguna disciplina de ciencias sociales, se enseña sociología. De esas nueve, solo una es privada. La enseñanza de antropología es ofrecida por un número un poco mayor de universidades. A diferencia, hay un número mayor de facultades de economía y no tantas de historia y ciencia política, por no mencionar arqueología y geografía. Por lo tanto, una primera impresión es que la formación en ciencias sociales no es un negocio rentable, desde el punto de vista de una universidad empresa que quiere hacer dinero. Formar científicos sociales no es rentable para la universidad. Por otro lado, tampoco para el Estado es muy rentable a juzgar por el número de facultades. Hay muchas ciudades en el Perú, importantes, medianas, en las que tampoco se forman científicos sociales. Es de pensar que se enseña derecho, contabilidad, arquitectura e ingeniería. Hay un punto de reflexión aquí ¿Qué indica la señal del mercado? Probablemente que la enseñanza en ciencias sociales no es rentable desde un punto de vista empresarial. Pero ¿acaso se puede pensar que en las regiones que no se enseña no se requiere la formación en ciencias sociales? O, dicho en otros términos ¿existen algunas regiones del país en que no es necesario investigar sobre la realidad nacional, la historia, entre otros tópicos? Esta falencia, que podría llevar a sostener la inutilidad, o la limitación, de la formación en ciencias sociales o, peor aún, como algunos afirman, la no necesidad de formar científicos sociales. Esta idea se basa en una apreciación doblemente errónea. En primer lugar, la formación en ciencias sociales no puede estar sujeta a la 671 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI rentabilidad empresarial, sino que cabe un papel a desempeñar por el Estado. En segundo lugar, no se puede pensar que el país no requiere científicos sociales. Esto merecería un examen más en detalle. En general la política pública, los programas y proyectos estatales, requieren un componente social a ser desempeñado por este tipo de profesionales. Por ejemplo, en la esfera de la producción extractiva o la construcción. El papel del experto social es necesario, aunque en ocasiones, las firmas de ingenieros y consultoras descuiden esta labor no contratando al número requerido de equipo social que figura en los propios términos de referencia. Por otro lado, debe considerarse la necesidad que las diversas regiones del país sean objeto de conocimiento y de propuestas específicas de política pública, lo cual requiere la presencia de científicos sociales. La ausencia de este tipo de profesionales, así como la ausencia de estudios sociales a cargo de las universidades locales, conlleva la idea que normalmente se piense que los profesionales de Lima, o de otras grandes ciudades, tienen que ir a provincias a investigar. Cuando voy a una provincia en el Perú, averiguo qué se ha producido en particular sobre las ciudades, y la verdad es que se escribe muy poco. La formación de un investigador en ciencias sociales se entiende, es producto de la enseñanza que recibe. A nosotros nos enseñan a investigar, nos enseñan las teorías, las metodologías. En la formación llevamos varios cursos de teoría (social, antropológica, etc), metodología (cualitativa, cuantitativa) y seminarios de tesis en los últimos dos años de estudio, donde vamos nos preparamos para la elaboración de la tesis. Entonces, somos formados para investigar. Se sobreentiende que un científico social, cuando termina su carrera, sabe investigar y la prueba de eso es su tesis de licenciatura. 672 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Resumiendo, la formación en ciencias sociales es difícilmente rentable en las universidades (en sociología, antropología, historia, ciencias políticas, arqueología y geografía). La excepción puede ser entre la economía y las demás ciencias sociales, y siempre hay una serie de problemas y discusiones, desde la construcción de la teoría (una basada en modelos y la otra más empírica) y en metodologías (unas cuantitativas y las otras mixtas). Yo he enseñado muchos años en un instituto norteamericano, el Lincoln Institute, de Boston, que es un instituto de economistas. Entonces, conozco muy bien los problemas que hay entre la economía y las otras ciencias sociales. En cuanto al tema de la investigación, hemos indicado en las primeras mesas que organizó CONCYTEC que las universidades se están posicionando como espacios en los que se investiga determinados temas. Por considerar el estudio de las ciudades y la urbanización, las universidades en los últimos veinte años están reemplazado a los Organismos No Gubernamentales (ONGs). Hasta la década de 1980 las ONG eran las que más investigaban hasta que, como sabemos, empezaron a languidecer al cortarse los circuitos de financiamiento. Lo cual respondía a que habíamos dejado de ser un país pobre, de ingresos medios, y la cooperación internacional se fue, las ONG empezaron a desaparecer, etc. Felizmente, las universidades han empezado a abordar la investigación. ¿Como se investiga? Puedo mencionar el caso de las ciencias sociales en San Marcos. Se funciona en base a grupos de investigación, existiendo unos 27. Hay un grupo de sociedad y democracia, otro grupo de poblaciones afroperuanas, uno más sobre territorio. Estos grupos son interdisciplinarios, hay geógrafos, sociólogos, antropólogos, que comparten diversos grupos en torno a una misma temática. Los 673 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI grupos son considerados en la legislación universitaria y cuentan con apoyo de las autoridades, las cuales anualmente convocan a concursos para el financiamiento de las investigaciones. En estos momentos, estamos tratando en San Marcos de establecer las líneas de investigación de la facultad, junto a los grupos de investigación y a las seis escuelas (trabajo social, antropología, historia, arqueología, sociología y geografía). Tanto escuelas como grupos de investigación cuentan con sus líneas de investigación y, desde la Unidad de Investigación y el Vicedecanato de Investigación y Posgrado se procede a plantear líneas síntesis que orienten la investigación en la facultad. Esta orientación consistiría en sugerir que las diferentes instancias y niveles, tales como grupos de investigación, escuelas, investigadores RENACYT, talleres de tesis y las tesis de los estudiantes respondan a las líneas de investigación; buscando evitar que cada uno vaya por el tema que le interesa. Evidentemente, en San Marcos los grupos funcionan sobre la base del financiamiento estatal, administrados por Vicerrectorado de Investigación y Posgrado (VRIP). De manera que la investigación se basa en el financiamiento del Estado, respondiendo a los intereses de los investigadores y del país. Esto último expresado en el hecho que las líneas deben responder a los Objetivos de Desarrollo Sustentables formulados por las Naciones Unidas y suscritos por el Estado peruano. Incluso se puede recurrir al apoyo externo, traducido en redes, consorcios y cooperación interuniversitaria. En San Marcos hay un apoyo a los profesores principales para que investiguen, aunque se promueve la combinación entre la investigación y la dedicación a la docencia. Aunque existen categorías de profesores todavía no es posible que un docente se dedique solo a investigar. El profesor tiene que enseñar veinte horas, de las cuarenta que tiene, y las otras se dedican a la docencia 674 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y cargos administrativos. El hecho que no existan investigadores a tiempo completo podría ser revisado y espaciar en los años la dedicación a la docencia. Por otro lado, existe un apoyo del Vicerrectorado de Investigación y Postgrado (VRIP), a través de la convocatoria a un concurso anual. Si bien esto es positivo, debe indicarse que el concurso es general, para todos. No hay un concurso particular para las ciencias sociales y otro para las ciencias exactas. Todos compiten. El biólogo compite con el matemático, el ingeniero con el sociólogo, todos juntos, y a la hora de ganar las ciencias sociales obtienen poco apoyo, más o menos el 10% o 15%. La mayor parte del concurso lo ganan los médicos, los biólogos, los veterinarios. Se trata de un concurso único y, los que logran ese apoyo, tienen un año para investigar y un año más para publicar. Tenemos, como saben los que están en el mundo universitario, los investigadores RENACYT calificados por al CONCYTEC quienes reciben, por ley, un bono para investigadores calificados, aplicado al nivel Carlos Monge y el nivel I de María Rostworowski. En el caso de CONCYTEC, trascendiendo el ámbito universitario, existe un apoyo a la tecnología y a las ciencias exactas o duras, las cuales, como he leído en algunos documentos, explican causalidades. Aparentemente, las ciencias sociales no explican causalidades, un argumento ad hoc para subvalorarlas. Hay todavía, una idea de la ciencia articulada a la productividad, al mercado, establecido hace unos 20 años bajo la idea que el país iniciaba el “despegue”. Por eso el país normalmente orienta el apoyo hacia la tecnología y la producción. Más allá de bono RENACYT, no hay apoyo para los investigadores en concursos de investigación, asistir a congresos internacionales, publicar, traducir artículos o cosas 675 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI por el estilo. En realidad, las ciencias sociales todavía tienen que buscarse un espacio en la agenda pública y hacer entender al Estado su necesidad. Ahora, quiero poner como ejemplo una anécdota que tuve en Chile, hace tres años. Viajamos a ese país, a un congreso del consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), y los chilenos estaban desesperados por estudiar la barriada y, por supuesto, nos preguntaron a los peruanos, quienes se entienden somos los expertos dado que tenemos barriadas por todos lados. Las ciudades chilenas dejaron de tener barriadas por unas dos o tres décadas y, de repente, entrado el siglo XXI, empiezan a aparecer. Al parecer habían detectado que en sus ciudades tenían un 1% de la población que vivía en barriadas, y eso llamó a escándalo. ¿Cómo es posible que haya 1% de población viviendo en barriadas, de gente que invada terrenos? Entonces, el Consejo Nacional de Investigación científica y Tecnológica (CONICYT) de Chile convocó a una serie de investigaciones, a la que postularon profesores, institutos y universidades, para estudiar el fenómeno de las barriadas. El CONICYT chileno está viendo el cambio de la realidad social en Chile y, ante cualquier fenómeno social novedoso o emergente, destina recursos para que se investigue. Yo creo que ese es un camino a seguir. Nosotros también deberíamos hacer eso. Con mayor razón siendo que tenemos una economía más débil. Entrando a los temas, se tiene que pensar en una agenda de investigación propia de una sociedad en crisis, una sociedad post COVID – 19 o durante el COVID – 19; porque probablemente las pandemias no vayan a desaparecer, sino que se pueden prolongar por años, y vamos a vivir con esa situación, gastando los recursos económicos en salud, tratando de fortalecer un sistema sanitario 676 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que ya estaba en crisis desde antes. Ese es el mundo en que vivimos, el mundo en el que las ciencias sociales deben ubicar su investigación. Entre los temas quiero plantear dos y mencionar algunos más. Yo creo que lo que tenemos que estudiar es la sociedad, el Estado y la política en las políticas públicas, es decir, tenemos que abordar la relación Estado - sociedad desde la formulación, implementación y evaluación de las políticas públicas y desde la gestión pública. Eso supone estudiar la gobernabilidad. La gobernabilidad, en términos clásicos, es la relación entre lo que la ciudadanía pide y lo que el Estado puede responder o dar. La ciudadanía puede pedir mucho y el Estado puede responder poco, entonces, se produce una crisis de gobernabilidad. Y también conviene estudiar la gobernanza. ¿Qué cosas es la gobernanza? Quienes se sientan en la mesa a definir las políticas, los actores que definen qué políticas se tienen que hacer. Evidentemente, tanto por gobernabilidad como por gobernanza en el Perú tenemos una crisis. Las políticas, en nuestro país, no responden a la demanda de los ciudadanos. Hay que proponer alternativas a estos problemas, sugerir políticas públicas democráticas y debidamente consensuadas. En el fondo, el tema, indicado por Habermas hace muchos años, es el estudio de la legitimidad política, como lo dice Castells en su libro Ruptura y lo cito: “Si se rompe el vínculo subjetivo entre lo que los ciudadanos piensan y quieren y las acciones de aquellos a quienes elegimos y pagamos se produce en lo que llamamos crisis de legitimidad política, a saber, el sentimiento mayoritario de que los actores del sistema político no nos representan”233. 233 Manuel Castells. Ruptura. La crisis de la democracia liberal. Alianza Editorial. Madrid – España, 2017, p. 16. 677 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Pero Castells no está escribiendo sobre el Perú. Castells escribe sobre España, sobre Europa. El problema de la crisis de legitimidad política es un problema mundial, asociado a la crisis de la democracia liberal, a la crisis de la democracia representativa, al surgimiento del neonazismo y el fascismo en Europa, donde ahora, cada vez que hay una elección, en cualquier país europeo, los fascistas tienen 15% o 25% de votación y, muchos de ellos, por supuesto, no creen en la democracia representativa. En el Perú hay una crisis de legitimidad. Nadie sabe quién decide las políticas públicas, pero su formulación, su gestión, sus presupuestos no atienden las demandas de la ciudadanía. Eso es lo que deberíamos investigar. Hay una crisis que atraviesa el mundo. Una ruptura gobernante – gobernados. Los gobernados no creen en los gobernantes. Los gobernados no creen en las instituciones. No tienen confianza en las instituciones. Y ese es un gran problema, un problema mundial. Obviamente, en el Perú, esto se exacerba, porque tenemos una crisis del sistema político -no hay sistema político, en realidad-, crisis del sistema sanitario, crisis de la economía, y el estudio de estas crisis, como dice Wieviorka, nos obliga a escuchar cosas que muchas veces no queremos oír, y yo creo que las ciencias sociales tienen que decir cosas que no queremos escuchar, es su rol, y nunca dejó de serlo. La crisis es un problema y una salida, una solución. Implica un progreso en el conocimiento. Obviamente, no quiero abandonar a mis colegas historiadores, se puede estudiar la temporalidad de las crisis, hay que estudiar la temporalidad de la crisis. ¿Y qué políticas y gestiones podemos estudiar? La política económica, la política de salud, la educación, la descentralización. ¿Qué pasó con la descentralización? Se quedó en el camino, se difuminó, ya nadie toca el tema. También, la vivienda, el ordenamiento territorial, el medioambiente. Todo eso creo que deberíamos estudiar. 678 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Un segundo tema, tiene que ver con lo que he investigado, con las ciudades. Hemos tenido una urbanización sin industrialización. Esa es la tragedia de América Latina. Mientras que en el primer mundo la industrialización llevó a la urbanización, aquí la gente vino, migró del campo a la ciudad, pero no hubo industrialización. ¿A qué vinieron? Existe muchas teorías y enfoques que han intentado responder a esta pregunta. La realidad es que cada uno trabaja en lo que puede, tenemos ciudades infladas, sin base económica, sin planificación, desordenadas, con poca calidad de vida, con miseria, sin sostenibilidad ambiental. Además de los componentes físicos y demográficos, ciudad compacta y difusa, yo creo que lo que hay que estudiar es esta palabra griega, que usaba mucho Edward Soja: el sinecismo. El sinecismo es el proceso por el cual grupos separados se juntan en una ciudad, cohabitan por la aglomeración colectiva y entran en contacto. ¿Qué pasa en las ciudades cuando estos grupos entran en contacto? ¿Qué pasa cuando vienen 40,000 venezolanos y se ponen a vivir en Lima Este o Lima Norte? Algo tiene que pasar. Deberíamos estudiarlo. ¿Qué ciudades tenemos? ¿Cómo operan las ciudades formalmente? ¿Cómo funcionan informalmente? El desorden, la ocupación de áreas de riesgo, la migraciones nacionales e internacionales. La gente vino de provincias, regresó, vienen los haitianos, los venezolanos. ¿Qué pasa con esa cohabitación? Creo que deberíamos estudiar todos esos temas urbanos, ofrecer alternativas a la segregación espacial en la ciudad, la desigualdad social, los encuentros culturales, la discriminación y el racismo. Todo esto, por supuesto, pensando interdisciplinariamente. Yo creo que ninguno de los temas que he mencionado sea atributo de alguna disciplina en particular. Verlo así, sería retroceder 50 años. Ya no podemos verlo así. 679 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Menciono otros temas para terminar. Creo que es importante la desigualdad social, el género y el espacio. En los estudios de género es muy importante ver estas relaciones, las estructuras históricas de poder, en los diferentes ámbitos de la vida social. El tema de género es muy importante. Toda la información empírica, estadística, nos dice que las mujeres llevan la peor parte en todo. Tenemos que seguir estudiando eso. Tenemos que ver la problemática de la desigualdad a nivel regional. Ya las ciencias sociales han entrado en el giro espacial. Hay que tratar de ver los problemas en las distintas regiones. ¿Por qué en Cajamarca es así? ¿Por qué en Puno es así? ¿Por qué en Huancayo es así? Tenemos que ver el espacio subnacional, la problemática regional. Un último tema es la economía informal y sus nexos con la economía formal. Sabemos, por supuesto, porque ya lo han escrito muchos teóricos y académicos, que no es que hay una economía informal, por un lado, y una economía formal, por otro. Eso, por supuesto, es absurdo. Ambas economías, en realidad, se imbrican, cómo se imbrican también, como diría Francisco Durand, con la economía delictiva. Lo que hay que ver, sin embargo, es cómo se imbrican, cómo se imbrican en el modelo de acumulación y de regulación peruano. Se podría seguir, hay temas que se desprenden de la globalización, el poder de la comunicación, las tecnologías de información. Muchas gracias Eduardo Arroyo Laguna Excelente intervención. Nos deja cinco temas propuestos para ampliar el debate en torno a nuestras ciencias sociales. A continuación, dejo con la palabra a la Dra. Patricia Ames Ramello. 680 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Patricia Ames Ramello Bueno, muchísimas gracias por la invitación a compartir en este panel. Creo que no son muchas las oportunidades para conversar sobre la formación en ciencias sociales y realmente agradezco al CONCYTEC por reunirnos para esta tarea. Son varias las entradas o los temas que convoca una conversación como esta. Para empezar, a mí me parece importante reforzar el vínculo que existe, la relación que hay, entre estas dos áreas que nos convocan hoy día: la formación y la investigación. Como ya señalaba el Dr. Julio Calderón, en las ciencias sociales tendemos a formar para investigar, promovemos una formación que permita esa investigación, pero también la investigación que hacemos los profesores, los docentes, a pesar de las dificultades que ya ha descrito Julio, también nos ayudan en esta tarea de la formación. Entonces, quisiera resaltar ese carácter un poco circular que tienen la formación y la investigación. Formamos para investigar, formamos para crear nuevos profesionales que puedan investigar la sociedad, pero también nuestras investigaciones nutren el trabajo formativo que realizamos en la universidad. Y creo que esa relación circular debería estar en el centro de nuestra reflexión. A veces pensamos que deberíamos fomentar más la formación o más la investigación, pero pocas veces vemos este vínculo intrínseco que tienen ambas actividades, y que podrían retroalimentarse una a la otra, de manera muy potente. Yo vengo del campo de la antropología. Quería señalar que, efectivamente, son pocas las universidades que enseñan antropología. Es una carrera relativamente pequeña. Son un poco más de las que señalaba Julio, unas diez universidades en el Perú, y solo una es privada. Y, según la SUNEDU, logramos sacar unos doscientos egresados por año, entre las diez universidades 681 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que enseñamos antropología. Sin embargo, a pesar de ser una especialidad pequeña, con respecto al conjunto de las ciencias sociales y de las ciencias, en general, yo creo que la antropología es una especialidad que tiene mucho que ofrecer, tanto para las ciencias sociales, como para la conversación más interdisciplinaria. Y quería mencionar cómo, en general, la formación en ciencias sociales podría ser considerada no solamente en términos de las ciencias sociales, sino también en términos de la formación básica, general, que se ofrece en la formación científica. Algunas universidades ya tienen implementados los estudios generales y otras, con la nueva reforma universitaria, van a empezar a implementar sus estudios generales. Y creo que ahí hay una oportunidad interesante para el espacio que puedan tener las ciencias sociales, como una formación básica, como una formación general, para las diversas ciencias, para todas las disciplinas, digamos, porque todos los científicos naturales, los médicos, las ciencias de la salud, de la vida, etc., todos inevitablemente estudiamos en el marco de sociedades también. Al investigar la naturaleza, investigamos una naturaleza que es afectada por la sociedad, que la circunda, que maneja el vínculo que mantiene con ella. Entonces, creo que son un conjunto de conocimientos, los de las ciencias sociales, que pueden aportar también en la formación de otros científicos, no solamente de los científicos sociales. Y, de hecho, los científicos sociales también tenemos el reto de dialogar con estos otros científicos y esta es una necesidad que ya lleva un buen tiempo reconocida. Hace unos años, la Fundación Gulbenkian impulsó un proyecto que terminó en la publicación de un libro, que se llama Abrir las Ciencias Sociales, monitoreado por el sociólogo Immanuel Wallerstein y una comisión que lo acompaño234, en el que se reconocía la necesidad de abrir las ciencias sociales al diálogo con otras ciencias y otras disciplinas, un diálogo que puede ser muy fructífero, porque 234 Immanuel Wallerstein (coordinador). Abrir las ciencias sociales. Informe de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales. Siglo XXI Editores. México, D. F., 1996. 682 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI habitamos un mundo en común que necesitamos comprender en toda su complejidad. Y creo que, desde su especificidad, las ciencias sociales, entre ellas la antropología, que es mi disciplina, puede también contribuir a formar a otros científicos. El campo de la formación también esta atravesado por una discusión respecto a las competencias que necesitamos desarrollar en nuestros estudiantes, que ya lo mencionaba Eduardo en su introducción. Estamos en un contexto, por ejemplo, que nos muestra que las competencias digitales son hoy más necesarias que nunca en la enseñanza y en esta interacción digital, a distancia. Además de esas competencias digitales, de esa alfabetización digital, que necesitamos para estudiar, para aprender y para investigar, es necesario también enfatizar la autonomía en el aprendizaje de los estudiantes, que creo que es clave en esta pandemia y que no necesariamente está bien instalada en muchos de nuestros jóvenes estudiantes. Mencionaba Eduardo, por ejemplo, que los jóvenes de hoy están en contacto con la tecnología, pero muchas veces esa tecnología no es utilizada para la autonomía en el aprendizaje. Hay muchas demandas de guía, de encuadre, de mostrar y de enseñar. La clase magistral no ha desaparecido con el zoom, sino que continúa en otro formato; pero, por ejemplo, las actividades de búsqueda de información, de complemento, de discusión, de buscar fuentes alternativas, es más difícil de lograr en muchos estudiantes. Obviamente, estamos en un contexto muy crítico, pero la pandemia también nos ha revelado la necesidad de desarrollar este tipo de competencia en nuestros estudiantes: el aprendizaje autónomo y el aprendizaje a través de las tecnologías, que pueden resultar muy necesarias en este contexto incierto y complejo en que nos movemos. El aprendizaje autónomo también implica la adaptabilidad a esta incertidumbre y a este contexto complejo en el que estamos viviendo. 683 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Otra competencia fundamental en la formación en ciencias sociales es la de investigación, evidentemente. Ya se ha referido a ella también Julio. Creo que las ciencias sociales inciden mucho en la investigación y constituye para sus estudiantes un gran aporte esta mirada investigativa, que permite mirar el mundo social de otras maneras, y permite también la creación y la innovación a partir de una mirada más aguda. Y lo menciono porque, justamente el viernes, en otro seminario, discutíamos que a veces la investigación como que no está de moda. Muchas veces se oye en los estudiantes un reclamo por competencias más pragmáticas, por habilidades más concretas, que le permita posicionarse rápidamente en el mercado de trabajo, sabiendo además que el mercado laboral para la investigación es pequeño. Entonces, quieren competencias más profesionalizantes que les permitan insertarse rápidamente en el mercado de trabajo. Sin embargo, yo defendería, frente a esta demanda, la utilidad de la investigación, como una competencia básica que les va a dar un agregado especial a los científicos sociales en su búsqueda de puestos de trabajo. Les va a dar una mirada y una habilidad para leer el entorno que va a tener muchas consecuencias positivas en lo pragmático, que hoy, quizás, desde las aulas, se ve como una competencia más marketeable o más aplicable al mercado laboral. La investigación, en verdad, es una competencia de base que le permite acceder a un conjunto de puestos de trabajo, no solamente aquellos vinculados con la realización de estudios. La competencia investigativa, en un sentido amplio, permite la creatividad y la innovación y también les da bases a los estudiantes para otros tipos de trabajo. En nuestros tiempos también creo que son muy importantes algunas competencias genéricas que muchas veces en las carreras hemos visto como algo que los chicos ya deberían traer consigo, o que deberían adquirir al inicio de su formación, como la comunicación eficaz, por ejemplo, la comunicación tanto oral 684 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI como escrita, como no verbal, y la comunicación en distintos formatos y plataformas. Hablando sobre lo digital, por ejemplo, es muy importante hoy permitir que los estudiantes desarrollen estas habilidades para compartir sus conocimientos y sus aportes en diferentes formatos comunicativos. Y creo que no deberíamos esperar a que lo hagan otros por nosotros. En la formación especializada también cada disciplina debe entrenar en cómo comunicar los hallazgos específicos de la carrera y no esperar que sea algo con lo que ya vienen los estudiantes, sino que debemos contribuir con la formación de estas competencias a lo largo de la formación. Muchas veces se menciona también, por ejemplo, que hay muchas cosas que los científicos sociales tienen para decir, pero que no se los ve compartiéndolas y eso ocurre, quizás, porque necesitan las herramientas comunicativas para compartirlas más allá de la academia, en un espacio de divulgación más amplio. En términos generales, creo que la formación profesional, tanto en las ciencias sociales como de otras profesiones, requiere también la competencia de actuar con responsabilidad ética, con conciencia ambiental, en el marco de un comportamiento ciudadano. Creo que eso se hace evidente en nuestro país y es básico para las ciencias sociales y para todas las ciencias, en general. Y aquí es donde creo que la formación en ciencias sociales puede contribuir mucho a desarrollar ese tipo de competencias, de una conciencia más plena respecto a los diversos desafíos que implica vivir en comunidad, respetar la diversidad, la dignidad de los demás, la importancia del entorno, del medioambiente, la responsabilidad ética para con los demás. Ahí creo que la formación en ciencias sociales tiene una base que ofrecer, tanto a las propias disciplinas de ciencias sociales como a las otras disciplinas científicas y otras profesiones. Y, finalmente, quería mencionar también competencias más genéricas como el trabajo colaborativo, que es fundamental en 685 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI las ciencias sociales, es primordial para el trabajo interdisciplinario el aprender a trabajar colaborativamente con los demás, en la búsqueda de un objetivo común. Está también vinculada con la idea de formación ciudadana, pero es una competencia más general, que nos permite el trabajo en equipo, y esto lo vinculo también con el trabajo en grupos de investigación, que Julio mencionaba en su disertación. En la PUCP tenemos, por ejemplo, 180 grupos de investigación donde participan tanto docentes como egresados y estudiantes. Y creo que, crecientemente, los grupos son más conscientes de la importancia de incluir no solo investigadores senior, ya cuajados y con experiencia, sino también ir incorporando a los estudiantes, desde temprano, en su carrera, para despertar en ellos el interés, el deseo de la investigación y de la indagación y, con eso, contribuir a formar nuevos investigadores. Como en San Marcos, en la PUCP también enfrentamos los problemas de financiamiento que mencionaba Julio. Tenemos un financiamiento propio. A veces, también se consiguen fondos estatales. Se buscan también fondos internacionales. Y es cierto que el financiamiento en ciencias sociales suele estar, en cierta medida, menos disponible que en otras disciplinas del conocimiento. Y eso es importante reconocerlo, porque muestra por qué hay una productividad menor, en la medida en que se invierte menos en este tipo de investigación. Creo que es importante invertir más en la investigación en ciencias sociales, pero también invertir en la investigación combinada, interdisciplinaria, que permita un diálogo entre ciencias sociales y ciencias naturales. De hecho, desde la antropología, y desde las ciencias sociales, en general, se viene insistiendo, desde hace varios años, en un mayor diálogo con las ciencias naturales, reconociendo que el ser humano es parte del mundo y no solamente un observador del mundo o, como en el sueño moderno, no es el amo del mundo que trata de manejarlo a su antojo, sino que, más bien, somos más conscientes de que 686 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI participamos de la creación y de la destrucción de la naturaleza. Se ha acuñado hace algunos años el termino de antropoceno, que refleja el impacto del ser humano sobre el planeta, y que nos muestra que la naturaleza y la sociedad, que eran concebidos como campos antitéticos, son campos mucho más relacionados, que es necesario estudiar en su complejidad y en su interrelación. Desde el campo de la antropología, hay varias voces en esa dirección, que nos demanda, que nos exige, una mirada más interdisciplinaria y un trabajo más en conjunto entre diversas disciplinas. Y, con eso, entro a otro aporte que a mí me parece importante señalar desde las ciencias sociales y desde la formación en ciencias sociales, y que quizás suene un poco contradictorio, porque en la formación uno piensa que va a aprender más, pero creo que una función importante de las ciencias sociales, en la formación de los jóvenes profesionales, es también desestabilizar las bases de lo que ya saben, de lo que ya se conoce. Eso es algo que propone Tim Ingold, antropólogo británico, pero que proponían ya otros científicos sociales en el pasado: la importancia de introducir dudas y de cuestionar lo ya conocido235. Las propias ciencias sociales han pasado por momento de crítica en la década de los setenta, de los ochenta, cuestionando sus propios modos de trabajo; pero creo que también la formación en ciencias sociales nos permite desnaturalizar el mundo social. Un mundo social que, lo vemos hoy cotidianamente en los medios, en las redes, se quiere aparentar como algo ya dado, que es así y no puede cambiar, y que, como científicos sociales, sabemos que es algo construido. El mundo social es algo socialmente construido y requiere preguntarse cómo hemos llegado a ser lo que somos, cómo somos en la actualidad, en el presente, cómo nos hemos constituido. Como ya señalaba el filósofo Michel Foucault hace muchos años, es necesario crear una conciencia histórica de nuestras circunstancias actuales. Creo que 235 Tim Ingold. 2020. Antropología ¿Por qué importa? Alianza Editorial. Madrid – España. 687 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ese es un aporte para la formación tanto de los científicos sociales como de los científicos, en general, el poder situarnos en un mundo social construido y considerar que todo ello es cambiante en el tiempo, en los procesos históricos, y no es nada fatídico o fatal. Por ejemplo, las estructuras de desigualdad con las que vivimos no son un hecho “natural”, aunque en estos tiempos se escuchan muchas explicaciones “naturalizadoras” de la desigualdad. La antropología tiene una manera de trabajo que implica conversar, pasar el tiempo, aprender mucho de otros. Y, como Ingold lo menciona, implica tomar en serio a los otros, escuchar lo que las otras personas, que no son muchas veces las que tienen el poder para hacer oír su voz, tienen que decir, y aprender de ellos y de sus maneras de habitar el mundo, de vivirlo, de concebirlo. Creo que este “abrir las ciencias sociales”, a los que se refería Wallerstein, a mediados de los noventa, implicaba el abrirse a otras ciencias; pero también creo que hoy el desafío es abrirse a otras voces. En el Coloquio anterior que realizó el CONCYTEC hablamos sobre el tema de la interculturalidad y de cómo es necesario escuchar otras voces, otros saberes, otros conocimientos y tomarlos en serio. No como una anécdota folclórica del repertorio que la humanidad tiene para ofrecernos, sino como modos de estar y de ser en el mundo que nos permiten comprender y proyectar cómo es que queremos habitarlo. Ha habido muchas críticas en los últimos años sobre las formas en que las propias ciencias sociales han sido etnocéntricas. Hay las críticas desde el giro decolonial, que resaltan la importancia de oír voces que no vengan solo del norte, sino también de territorios de nuestra propia región, América Latina. Hay críticas que ya no van solamente a la epistemología, de cómo estudiamos el mundo, sino a la ontología de los mundos que estudiamos y que nos plantean serios cuestionamientos respecto a cómo considerar el conocimiento actual y abrirlo a voces y a miradas nuevas, diferentes, que han sido por mucho tiempo marginadas o 688 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI vistas como objeto de estudio y no como parte integrante de una conversación hacia el camino común que debería recorrer como humanidad. En un contexto de crisis, creo que esa propuesta es muy importante. Y retomaría las palabras de Ingold, cuando se refiere al trabajo antropológico, que puede ampliarse al de las ciencias sociales, en general. Ingold dice: “lo que mueve a los antropólogos no es la necesidad del conocimiento, sino la ética de la atención y del cuidado de los demás”236. En un contexto como este, creo que esa es una ética muy necesaria. Continúo la cita: “Nos preocupamos cuando los llamamos a nuestra presencia para conversar con ellos y poder aprender de ellos. Esa es la forma de construir un mundo en el que hay lugar para todos y solo podemos construirlo juntos”237. Creo que las ciencias sociales tienen un papel muy importante en la construcción de ese mundo post pandémico, al que se refería Julio, para que podamos construirlo escuchando otras voces y no imponiendo solo un grupo limitado de voces, para poder construir esas alternativas y esas soluciones de futuro en este planeta que habitamos juntos. Eduardo Arroyo Laguna Una intervención sólida y exacta, británica, en el horario. Bien, a continuación, pasamos a escuchar la intervención de la Dra. Narda Henríquez Ayin. Narda Henríquez Ayin Muchas gracias y buenas tardes, agradeciendo la organización de CONCYTEC de estos diálogos, como a los colegas con los 236 Tim Ingold. 2020. Ob. Cit. p. 128. 237 Ibíd. 689 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que comparto, en particular, Eduardo, Patricia y Julio, que nos acompañan. Yo voy a hacer algo un poco libre. Cuando acepte participar en este dialogo, pensaba que era una tarea que había que trabajarla y estoy pensando que ojalá, CONCYTEC se anime a hacer un grupo de trabajo sobre ciencias sociales, que podamos trabajar algunas preguntas que surjan de este dialogo y de otros que ha habido en estas semanas y que podamos darle continuidad al dialogo que se abre. Yo me hecho un esquema de cuatro puntos, pero me doy cuenta de que, en cada uno de esos puntos, que los voy a tratar de manera general, lo que estoy tratando de hacer es ver si mi revisión de algunos de esos puntos me conduce a algunas preguntas que debiéramos compartir hoy y trabajarlas. Eso es, más o menos, el tono, y por supuesto que, con lo que ha dicho ya Julio Calderón, de la UNMSM, y Patricia Ames, de la PUCP, siento que ya han avanzado bastante sobre qué está pasando con las ciencias sociales y que proponen ellos, que suscribo con la documentación y el trabajo de investigación que lo respalda. Como decía, voy a tocar cuatro puntos, en los que quería soltar algunas ideas personales desde mi propia experiencia. En mi primer punto, me preguntaba yo si había algún balance que ya podemos compartir: ¿qué balance tenemos que podemos compartir? Esa fue mi primera pregunta. Y voy a tratar de decir lo que hay, pero no puedo decir la conclusión de lo que hay. Por eso decía que siento que es una intervención a mitad de camino. ¿Qué balances hay en las ciencias sociales en el Perú y en el mundo? Porque uno podría y debería dialogar con otras partes del mundo. Lamentablemente, dialogamos muy poco con África o con la India, para poder saber qué balance tienen ellos, que sería muy útil. Nuestros balances dialogan con Europa y con EE.UU. Creo que, por ejemplo, eso es algo que CONCYTEC podría animar de manera muy activa, que me gustaría proponer. El otro punto se va a referir a la formación y el conocimiento y la relación con lo que hacemos como programas 690 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de formación, con la manera en que estudiamos y producimos conocimiento, y allí otras preguntas me surgen en relación a la actividad que realizamos y eso vinculado tanto a la propia actividad que hacemos. Ustedes saben que he estado en la PUCP treinta y seis años y también en la UNMSM antes. Entonces, qué hacemos en términos de formación e investigación son el segundo y tercer punto. Y, al final, quisiera hablar algo sobre la universidad, en el sentido de universidad transformándose, las ciencias sociales abiertas y la universidad abierta. Creo que es una exigencia que tenemos, más aún en las condiciones que, como Eduardo Arroyo ha planteado bien, de esta pandemia, pero también del bicentenario. Nos estamos obligando a colocarnos en un bicentenario que todos sienten que nos ha dado la espalda. Estos doscientos años, cuatrocientos años, quinientos años, ¿qué ha paso con el país? Entonces, voy a ser un poco libre de hablar de las ciencias sociales, incluyendo en algún momento el pensamiento social. Porque si pensamos en el bicentenario, hay que incluir pensamiento social y ciencias sociales. Entonces, lo primero. Cuando yo miro qué balance tenemos, que es el primer punto que señalé que iba a comentar, hay algunos documentos y algunos libros publicados que tratan de darnos esos balances desde las distintas disciplinas y desde las ciencias sociales, en general. Incluso yo estoy involucrada en uno de ellos que, con ocasión del bicentenario, hemos promovido. Yo quiero apoyarme principalmente en una revisión que hacen Craig Calhoun y Michel Wieviorka en un documento que se llama Manifiesto por las ciencias sociales, para rastrear lo que ellos dicen y colocarlo en dialogo con nosotros238. Aquí hay dos cosas que son puntos de partida. Las ciencias sociales, en general, excepto tal vez la arqueología y la antropología, están muy vinculadas al pensamiento moderno y a las sociedades modernas. Entonces, creo que es un punto de 238 Craig Calhoun y Michel Wieviorka. Manifiesto por las Ciencias Sociales. Revista SOCIO No. 1 – Editor FMSH. Paris, 2013. 691 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI partida muy importante respecto de cómo hacemos los balances y cómo creemos que ese pensamiento social de la modernidad, que desde hace veinte años está puesto en el debate, además, por Quijano y otros, como el propio Wieviorka y Calhoun, que hacen una crítica a la “occidentalocracia”. Hacen una revisión crítica de cómo se produce, desde Europa, el conocimiento. Y al hacer esa crítica realizan un balance y eso me parece que útil para nosotros. No lo voy a recapitular todo porque es un documento conocido; pero, de repente podemos, a través del Colegio de Sociólogos, volver a difundirlo. Si me parece importante reseñar un par de cosas que ellos dicen. Hubo un momento de florecimiento de las ciencias sociales, que uno puede pensarlo, desde Europa, entre los cincuenta y sesenta, y cómo hay un momento, luego, de bifurcación de los caminos de las distintas disciplinas y, tal vez, en los últimos veinte años, se están reencontrando esas disciplinas en la interdisciplinariedad que tanto ansiamos. En medio de esos caminos, qué cosa es lo que se ha ido poniendo en debate y qué cosa ha ido surgiendo. Y eso es lo que más me interesó, más que la periodización, porque uno puede decir, en medio de esas periodizaciones, ¿qué enfoques hubo? En este trabajo se dialoga en la medida en que los fundamentos de las propias disciplinas van poniéndose en cuestión y van no solo agregando, sino obligando a una redefinición. Es, sobre todo, a partir de las reformas de la educación de las universidades, lo que me parece importante, pero también de la globalización. La globalización nos pone nuevos desafíos en la producción de conocimiento. Y, entonces, ellos terminan con dos tipos de cuestiones, una de las cuales voy a retomar después, que tienen que ver con esta discusión que puso antes Julio: ¿hasta cuánto tenemos que trabajar en función de tener disciplinas aplicadas? ¿Y hasta cuanto tenemos que trabajar sobre disciplinas que, en el largo plazo, pueden tener un sentido, 692 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que tienen que ver, en el caso nuestro, con los fundamentos de la nación? Esto es algo que Calhoun y Wieviorka no mencionan y, por eso, digo cuan cerca y cuán lejos me siento de su declaración. Los fundamentos de la nación peruana no son los fundamentos de la modernidad. Son fundamentos que tienen una historia mucho más antigua, que tienen que ver con el desarrollo del pensamiento social, y no solamente con el desarrollo de las disciplinas académicas. Creo que esas preguntas de la relación entre nuestros fundamentos de la nación, los fundamentos de nuestras disciplinas, y nuestros anclajes, eso tenemos que hacer. Tenemos que hacerlo en el sentido de una tarea, yo diría de una comunidad -CONCYTEC no tiene que hacer todo-, las Universidades están obligadas a hacerlo, el Colegio de Sociólogos, entre otros espacios, porque finalmente este manifiesto es una interlocución. No es necesariamente nuestro manifiesto, pero es una interlocución que coloca determinadas banderas que son muy importantes. Por ejemplo, yo estuve trabajando con el propio Wieviorka los temas de violencia. Nadie me iba a financiar los temas de violencia política ni de terrorismo global. A nadie le interesa financiar los problemas de poder o los problemas de contra poder. Entonces, la geopolítica de nuestras disciplinas cómo van a encontrarse en el mundo, a pesar de que estamos en la globalización, para hacer viable que se trabaje o se estudie aquello que puede ser incomodo o transgresor. ¿Qué vamos a hacer? Porque no pueden ser útiles en lo inmediato, pero son fundamentales para la existencia humana. Entonces, en una reunión anterior de CONCYTEC, hablé sobre la importancia de los saberes prácticos, pero lo dije en un sentido general. Tenemos que tener saberes prácticos sobre las políticas, para los que toman decisiones, para los que son formadores de otros formadores en la educación, para recoger saberes y aprender con 693 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ellos, o sea, yo creo mucho en los saberes prácticos, pero también creo que los que trabajamos en ciencias sociales tenemos que ser capaces de construir conjuntamente con quienes deciden la rutas para que esos saberes prácticos, esos trabajos sobre las políticas, esos trabajos de investigación abierta, puedan tener cauce y no se cierren esos cauces. Creo que, así como se ha colocado el tema de la pandemia, o la globalización, antes, hay que colocar el tema de las amenazas que las ciencias sociales y el conocimiento, en general, están pasando en las últimas décadas en el mundo. No solamente en el Perú, sino también en Ucrania, en Brasil, y en otros países, hay amenazas que se expresan en un recorte del financiamiento o en el debate político, que atentan contra la autonomía de la producción del conocimiento, y eso me parece un campo que no podemos dejar de lado. De hecho, conozco redes de “académicos en peligro” que existen en este momento en el mundo, porque en Turquía, en Ucrania, en Colombia, hay una serie de condiciones de ese tipo. Entonces, quería señalar que, felizmente, tenemos un principio de esperanza -con mi amigo y colega Pedro Pablo Ccopa hablamos siempre del “principio de esperanza”- que nos dice que lo que está hoy en juego es la gestión de la vida. Y nuestras disciplinas, en ciencias sociales, tienen mucho que ver con eso, con lo que investiga Patricia, con lo que estudia Julio, con las sensibilidades que el Colegio de Sociólogos del Perú tiene. Entonces, paso dentro de este balance a mencionar que ha habido varias cosas que se han hecho en las ciencias sociales, en la PUCP, pero también en la UNMSM. He visto un documento sobre el rol de las ciencias sociales en San Marcos, producido en el 2018, un libro que edita Alan Fairlie sobre El Perú visto desde las ciencias sociales239, luego de su gestión en la Facultad de Ciencias Sociales 239 Alan Fairlie. El Perú visto desde las Ciencias Sociales. Fondo Editorial – PUCP. Lima – Perú, 2016. 694 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de la PUCP, otro que ha producido la Red Peruana de Ciencias Sociales, de Claudia Briones, que se llama Viviendo a la sombra de naciones sin sombra240. Entonces, ¿de qué balance nos agarramos? Creo que hay que colocar estos hitos que hay en el mundo; pero también hay que colocar los hitos que nosotros tenemos en el Perú. Yo diría que, en el caso del Perú, hemos tenido algunos giros. Y eso giros están también en algunos de los libros que se publicaron a lo largo de los ochenta, los noventa, dos mil, sobre ciencias sociales. Un giro importante que, para los más jóvenes, de repente, no es tan conocido, pero que los mayores siempre tenemos presente, es el debate sobre esta distancia entre estructura y cultura. Un debate muy fuerte sobre: ¿qué tipo de sociedad tenemos? ¿Es la estructura más importante? ¿O la cultura? Un debate que tomo mucho tiempo y que distancio a muchas generaciones de lo que era mi generación, donde parecía que representábamos un estilo de pensamiento y un enfoque en las ciencias sociales. Y, felizmente, hubo una serie de autores, entre ellos Giddens, que contribuyeron a pensar que esto no es una polarización, sino que hay que pensar más bien en la reestructuración de la sociedad. Entonces, yo creo que logramos salir de eso; pero lo que me parece más importante que la salida del debate -porque las tensiones y el debate pueden continuar-, es que ahora hay una generación de estudios culturales, cercanos a la antropología, cercanos a la sociología, atravesando las ciencias políticas, algunos que se topan, y otro no, con la colonialidad del poder, porque creo que eso va por otro camino. Pero, así como ha habido el giro hacia los estudios culturales, que en un momento se pensaba como opuestos hacia los estructurales, que ya eso se superó en el debate, por lo menos -aunque todavía pueden haber distintas posiciones-, creo que hay otros giros importantes en las ciencias sociales, como el giro hacia la ecología y 240 Claudia Briones. “Viviendo a la sombra de naciones sin sombra: poéticas y políticas de (auto) marcación de “lo indígena” en las disputas contemporáneas por el derecho a una educación intercultural”. En: Norma Fuller. Interculturalidad y política. Desafios y posibilidades. Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Perú. Lima, 2002, pp. 381 - 417. 695 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI el medioambiente y, en los últimos años, uno diría que los estudios de género introdujeron algo de las cuestiones de la sociología de las emociones o las ciencias sociales y las emociones, pero, en realidad, no. Ha habido en otros países mucho mayor desarrollo, como en Argentina, sobre lo que se puede decir el “giro emotivo”, es decir, que las ciencias sociales recuperan lo que puede ser las disciplinas que tienen que ver con las emociones y con las sensaciones. Aquí hay algunos colegas nuestros que están trabajando eso, pero que, de repente, no es un giro que ha dado las ciencias sociales, pero tendría que darlo. ¿Y por qué lo digo? Porque no se trata solamente del tema, sino de la manera en que producimos conocimiento. Producimos conocimiento pensando en las racionalidades. Y durante mucho tiempo se descartaron las subjetividades. Y hay una serie de autores, entre ellos Touraine -a pesar de que lo consideran estructuralista histórico, medio neo marxista-, que decían que esta separación no tenía mucho fundamento. Se pensaba que lo premoderno era subjetivo y, por lo tanto, creía en el animismo, lo moderno era racional y lo postmoderno tal vez recupero esas dos dimensiones. Y Touraine dice que eso siempre existió. Lo que pasa es que esas épocas se le daba más peso a una que a otra; pero siempre existieron las dos. Entonces, este entronque de las racionalidades con las subjetividades, para un país como el Perú, es fundamental, porque no se trata solamente de una racionalidad que está en nuestras disciplinas, como la modernidad, sino que en nuestro país siempre han existido racionalidades. Hay un autor, un español, filosofo, Álvarez - Uría, que uso siempre en mis cursos, en género, para hablar de estas distintas racionalidades, porque a él le interesaba mostrar que en algunos países coexisten racionalidades más tecnocráticas con otras racionalidades, digamos, vinculadas a la ilustración. Hay distintos tipos de racionalidades y van a evolucionar, digamos, con la virtualidad, vamos a tener otros tipos de racionalidades. Me 696 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI parece, no soy filosofa, pero creo que va a ocurrir eso. Él -Álvarez – Zurita- estaba interesado en colocar dentro de las racionalidades las cuestiones de la sexualidad y el género. Entonces, nos dice cómo en la filosofía, en la racionalidad, solo se ha tomado en cuenta la razón moderna, las racionalidades modernas, pero no las dimensiones subjetivas, que tienen que ver con la sexualidad. Entonces, lo que yo quiero colocar no es tanto el asunto de género. Es las racionalidades, la coexistencia de racionalidades y subjetividades en un país como el Perú. La complejidad de la producción de conocimiento que tome en cuenta estas racionalidades y subjetividades. Eso es lo que quiero colocar. Y esto es muy importante, porque la producción de conocimiento, y ya estoy entrando a mi segundo punto -y no importa si me salto, me disculpan-, porque la materia de las ciencias sociales son materias que pueden ser objetivadas y son materias producidas por sujetos concretos, somos personas los que somos objeto de las ciencias sociales. La principal materia de las ciencias sociales es la acción social, la vida social, el mundo de la vida. O sea, somos seres sociales, somos personas. “Los objetos somos sujetos”. Eso lo dice Wieviorka. Me estoy copiando de su Manifiesto. El objeto de las ciencias sociales somos sujetos, que tenemos que objetivarlos, analizarlos, etc. Voy por el análisis. No estoy diciendo que no analicemos. Al contrario. Entonces, la naturaleza de nuestras disciplinas tiene que ver con una materialidad social o una socialidad material, para decirlo con juego de palabras, que es diferente a otras disciplinas. Y eso nos hace tan importantes o tan relevantes, por pequeños que seamos en los programas, porque no hay otras disciplinas que aborden eso de lo social. No hay otras. O sea, no hay otras, desde la antropología, ciencia política, economía, que aborden este mundo social de la vida, dese la economía, la antropología, la geografía humana, que me parece tan importante, tan descuidada, en las 697 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ciencias sociales en el Perú, en el que deberíamos tener mucho más de geografía humana. Ahora, mucho estamos haciendo ecología, y ahí esta lo de la geografía, pero me parece fundamental. Geografía humana existe desde hace mucho tiempo. Yo me acuerdo, cuando estudie en los años sesenta en Londres, ya había geografía humana. Entonces, hay disciplinas que uno no entiende por qué en el Perú no se han desarrollado. Las ciencias políticas, a pesar de que ya tienen cincuenta años como disciplina, en programas especiales, en el Perú, en realidad, no se enseñaba el poder. La ciencia del poder y del gobierno no se enseñaba. Son programas relativamente recientes. Incluso en la sociología, son programas relativamente recientes, para lo que pueden ser tradiciones en otros países. Entonces, creo que hay que asumir eso. Hemos llegado a una edad madura que nos interpela hoy, con la pandemia, la globalización y la descolonialidad. Nos interpela con todo eso. Entonces, tenemos un punto de partida muy interesante para nuestras disciplinas. Y muy relevante para la vida que vamos a hace en el futuro. Esto es digamos, dos puntos que se han ido superponiendo de las cosas que yo quería decir. También porque, revisando la literatura, encontré algo que tiene que ver el segundo punto de la formación y el conocimiento, la formación y a quién formamos. Es que formamos y damos, a veces bien, a veces mal, muchas de nuestras cosas que también van a permear el sistema educativo. Y nos interesa que permeen. Nos interesa que se enraícen en el sistema educativo. Y, es ahí, donde es muy importante la educación y la subjetividad: cómo se ve la diferencia, cómo se vive la diversidad, a lo largo del sistema educativo. Y cómo la vivimos nosotros en las universidades. Entonces, en este punto de la formación, yo coloqué la formación como producción de conocimiento, la formación vinculada a la formación de otros que se van a formar, de cómo nosotros mismos nos formamos y aprendemos a lo largo de toda la vida, y también de los contenidos, 698 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI las temáticas y los enfoques que, por supuesto, a través de los programas estamos dando. Yo creo -y, por supuesto, me alegra mucho haber escuchado a Julio ahora y lo que Patricia ha señalado de la universidad- que estamos en un momento saludable de las ciencias sociales en nuestras universidades más importantes, que son la UNMSM y la PUCP, y también en la UNSA, por ejemplo. O sea, creo que es un buen momento, en el que hay condiciones de dialogo, de producción, de apertura a distintos enfoques, a distintas maneras de trabajo. No se descalifica a otros por los enfoques que puedan tener, o por que usen el método cuantitativo o el método cualitativo, que fue otra de las cosas que tuvo un encontronazo en nuestras universidades. Hemos aprendido, y es muy relevante enseñar en nuestros estudiantes, que pueden manejar las evidencias cuantitativas, del mismo modo que las cualitativas. Acabo de estar en la Tesis de Sofia Macher, a quien he asesorado y me siento muy orgullosa de mencionarla, porque ha trabajado el acervo de archivo de la Comisión de las Verdad y Reconciliación, que está en la Defensoría del Pueblo, y ha revisado trescientos testimonios que ahí están, que nadie los ha trabajado, y trabajado cuarenta o treinta y nueve, más o menos. Hay un archivo enorme, un acervo documentario enorme para trabajar. Esta ahí. Es una historia reciente. Y ha trabajado algo que no ha sido comentado en el mundo, nunca, que es la vida en cautiverio, durante diez años, por Sendero Luminoso. Tenemos experiencias de concentración en Alemania, pero esa vida en cautiverio no ha sido documentada. Entonces, hay esta información que es importante. Y también, en cuando a estadísticas, hemos hablado muchos años de pobreza. Y nadie ha hablado de vulnerabilidad. Y, de pronto, viene la pandemia y hablamos de vulnerabilidad. Y si uno revisa los documentos de CEPAL, los documentos del INEI ahí 699 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI están los datos de vulnerabilidad. Nunca cambio la vulnerabilidad. Se redujo la pobreza, pero nunca cambio la vulnerabilidad. Ya de eso hablé la vez pasada y no lo voy a repetir ahora. Por lo tanto, soy una convencida, por supuesto, de trabajar sobre políticas sociales y sobre políticas educativas; pero también soy una convencida de que hay que seguir abriendo el camino para poder discutir, producir, teoría. Atrevernos a hacer esos saltos cualitativos que necesitamos y que nos merecemos para comprender mejor nuestro país y para poder hacer la interlocución con otras universidades, tanto en el mundo, como en el interior del país. Yo diría que, en la formación, interviene mucho este último elemento que quiero poner en la formación: la experiencia. ¿Y la experiencia por qué? No lo digo solamente como un principio de mi experiencia personal, sino la experiencia como fuente de conocimiento. Mi experiencia tiene que ver, por supuesto, con mi relación con el feminismo, y el feminismo habla mucho de la vivencia y de la experiencia; pero no es por eso que lo estoy colocando. Lo estoy colocando por la experiencia que representa, por ejemplo, un trabajo de campo, por la experiencia que representa el encontrarse con otros, que es lo que decía Patricia, por la experiencia que representa ponerse en el lugar del otro. Esa experiencia es cómo nos encontramos levantando muros o derribando muros. De qué manera podemos aportar a ese proceso de reconocimiento mutuo. De qué manera las disciplinas en las que nos encontramos aportan, de facto, a ese reconocimiento mutuo. De qué manera podemos encontrar un modo de incorporarlo explícitamente. Yo, personalmente, estoy proponiendo, desde hace varios años, que en el primer año de la universidad se enseñe el curso de género, por ejemplo, que tiene que ver con la condición humana. Las personas somos seres humanos con determinadas características y determinadas condiciones. Entonces, la formación tiene que 700 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ver con esa dimensión humanista o esa dimensión personal que queremos dar. Y, para volver al Manifiesto, hay una cosa que ahí se dice: “La modernidad, ahora, también incluye la religión”. Ellos han descubierto que la religión tiene que ser parte de la modernidad. ¿Qué significa eso en términos de secularización? ¿Qué significa el que la modernidad ahora incluya la religión en términos de secularización? O sea, en los colegios, ¿qué va a significar? Se preguntan ellos. Para nosotros, no es tanto eso. Yo creo que es más la interculturalidad, como una educación pertinente a las regiones, nuestra experiencia con el resto del país. Es en ese sentido que digo la experiencia; no tanto por el lado de género, que no quiero desarrollarlo ahora. En términos de investigación, para no dejar de comentar algo aquí que me parece una necesidad, una urgencia, una emergencia. Yo diría, para tal vez causarle un poquito de preocupación a Benjamín, que había que declarar las ciencias sociales en emergencia. Hay muchas mejores condiciones. Tenemos profesionales ahora, en San Marcos y en la Católica, con condiciones en la universidad muy buenas; pero también hay que saber que, a lo largo de toda esta historia, de parte del CONCYTEC y del Estado, nunca ha habido un apoyo importante para las ciencias sociales. Y, sin embargo, todo lo que hablamos sobre la pandemia -desigualdad, cuidado, vida-, todo tiene que ver con ciencias sociales y con otras disciplinas, que son la biomédica, la biopolítica, la cosmopolítica, es decir, todo lo que tiene que ver con estas nuevas disciplinas, tiene que ver con la vida y el mundo de los social, el lazo social que estamos construyendo, que se ha destruido o que vamos a reconstruir. Y que pasa por lo virtual, que pasa por la biomédica. Las ciencias sociales tenemos que trabajar con médicos. Tenemos que trabajar con la ecología, con la geografía, con las ciencias naturales. Hasta cierto punto 701 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI nuestro conocimiento no es ya esa oposición sociedad - naturaleza, sino cierta continuidad, como ya ha sido señalado. Entonces, no podemos pasar cinco años más sin haber hecho un esfuerzo especial en las ciencias sociales. No podemos. Porque tiene mucho que ver no solamente con la vida, sino también con la política. Y la política es la vida de las personas que toman decisiones sobre su propia vida. En ese sentido, digo la política. Entonces, a ese proceso, que es tan exigente en el Perú, un Perú que está en emergencia, necesita unas ciencias sociales que puedan aportar desde la emergencia. En ese sentido quiero dar un mensaje y no tanto entrar a temas que algunos de ustedes, de manera muy adecuada, han señalado. Y podríamos ahí hablar de qué se está haciendo en otros países, qué podemos hacer nosotros. Yo vuelvo a decir que hay que tratar de ver si generamos algún tipo de ciencia social que nos permita crear o recrear conociendo los países que son afines a los nuestros, como qué pasa en Bolivia, qué pasa en Ecuador, por comparación o por oposición en Chile. Porque cuando hablamos de informalidad, yo siempre pienso en dos cosas. Primero, que la informalidad tiene un antecedente, que es la marginalidad. Hemos respondido a entender teóricamente, prácticamente y políticamente qué es la marginalidad, pero no hemos respondido a entender qué es teóricamente, prácticamente y políticamente qué es la informalidad. Y para mí la informalidad, ahora, es una condición social. No es un problema laboral. Es una condición social. Hay informales en el sector público, en el sector privado, en todas partes. Lo digo como ejemplo y termino diciendo que esta especie de interpelación mutua, dialogo mutuo, nos permita colocar algunos temas y compartir una agenda que no creo que tenga que ser tan cerrada. Puede ser una agenda abierta, pero sí creo que hay cosas que son de emergencia, que se tienen que tomar. Bueno, hay otros principios básicos que yo quería colocar aquí, como el principio de la igualdad, el principio 702 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de la esperanza, las razones del corazón, pero lo voy a dejar para la segunda intervención. Eduardo Arroyo Laguna Bueno, vamos a pasar a la segunda rueda con algunas preguntas que nos hace llegar el público, con un promedio de unos ocho minutos, para que puedan responder cada uno. Para el Dr. Julio Calderón, primero, si pudiera anotar: ¿Qué aspectos formativos se tienen que priorizar en nuestras ciencias sociales para tratar los temas urbanos? Segunda pregunta: ¿Cuáles serían los principales problemas de investigación que hay que realizar en el ámbito urbano? Tercera pregunta, que acaba de llegar: ¿Bajo qué determinantes se dice que no es determinantes se dice que no es rentable la investigación social, si precisamente eso es lo que se requiere para un desarrollo integral? Adelante, Dr. Calderón. Julio Calderón Cockburn A ver. Empiezo por la última pregunta. Cuando uno dice que no es rentable la ciencia social, hay que distinguir el objeto que estamos abordando de la opinión pública. Los determinantes, cuando yo digo que no es rentable, puedo hablar desde la sociología. Una carrera no es rentable, desde el punto de vista empresarial, cuando tu inviertes algo y no lo recuperas. Eso es la no rentabilidad económica. Cuando surgió la sociología y se puso de moda, hubo diversas universidades privadas que enseñaban sociología: Ricardo Palma, San Martín de Porres, Garcilaso de la Vega, la UNIFE, en universidades públicas, la Agraria. Ahí nomás ya estamos hablando de cinco universidades que enseñaban sociología y que, por diversas razones, dejaron de enseñar. Y la razón básica fue económica: No era rentable la carrera. En algún momento, pasó de moda. Ese es el 703 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI determinante del que lleva adelante un proyecto. No le es rentable. A eso me refería. Ahora, si me preguntan: ¿al país le es rentable estudiar las ciencias sociales? Por supuesto que le es rentable. Es rentable tener sociólogos no solo en siete ciudades, sino en veinticuatro ciudades, por lo menos. En las veinticuatro regiones. Porque hay muchos problemas sociales que no los comprendemos, que no tenemos ni idea de lo que tratan. Cuando yo veo, por ejemplo, que en la televisión algún periodista, en un haz de inteligencia, le pregunta al entrevistado: “Oiga, pero: ¿eso es lo que Ud. piensa? ¿O es lo que cree que la gente piensa?” Rara vez alguien sabe qué es lo que la gente piensa. Ósea, no lo sabemos en el Perú. Yo siempre lo he pensado y lo he dicho, aunque muchos no me crean. Todo el tema cultural, todo el tema subjetivo, todo el tema del saber práctico, de cómo la gente de abajo ve una serie de problemas y realidades, yo creo que sabemos muy poco. Yo sé que este tema es polémico, que hay gente que cree que sabemos un montón, que ya no hay nada más que descubrir acá. Pero yo creo que, en ese sentido, al país, a la sociedad peruana, le es rentable, por supuesto, estudiar las ciencias sociales. O sea, fomentarlas, apoyarlas, darle más recursos, eliminar los prejuicios que a veces hay sobre la profesión, aunque forman parte de los miedos. Tampoco se han estudiado los miedos de la gente. El miedo al sociólogo, el “terruqueo” de la sociología, etc. Entonces, creo que sí es rentable para el país, pero no es rentable para los privados. Entonces, por lógica del capitalismo, lo que no es rentable para el sector privado, tiene que hacerlo el sector público. Esa es la forma, por lo menos, cómo en los países occidentales se han abordado las cosas. Es decir, si al sector privado no le interesan las ciencias sociales, debería ser de interés del sector público, por obligación. 704 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Qué problema de investigación en el ámbito urbano? Claro, habría que distinguir acá el problema urbano del problema de investigación. Parece lo mismo, pero no lo es. Un problema urbano acuciante es, por ejemplo, la miseria, la barriada, el cerro, los mercados informales, la expansión descontrolada de las ciudades, gente que le venden por tres mil o cuatro mil soles un lote de setenta metros cuadrados y luego le dejan el problema al Estado, que tiene que dar agua, luz, los títulos de propiedad. Es un problema urbano, porque esa es la forma como crecen las ciudades peruanas. El estudio de GRADE demuestra que, en los últimos veinte años, el 93% de las cuarenta y tres ciudades principales del Perú ha sido informal, ha sido por barriadas, ha sido por mercados piratas, que el mercado privado de vivienda ha aportado muy poco, que el mercado público -Fondo MIVIVIENDA- ha aportado muy poco. Entre los dos han sumado el 7% del crecimiento de las ciudades. Las ciudades crecen por la informalidad. Evidentemente, ese es un problema que requiere diversos programas de investigación. Y, lamentablemente, el Estado no lo considera así. Es una pena que no lo considere un problema, que no sea algo que estudiar, porque lamentablemente ya nos hemos acostumbrado a la miseria, nos hemos acostumbrado a la desigualdad, nos hemos acostumbrado a que el país crezca a la buena de Dios, a que las ciudades se expandan como sea. Ese es un problema. Es el problema de la ciudad difusa, del crecimiento; pero también hay el problema de la ciudad compacta. En el área central de Lima estamos creciendo hacia arriba. Si uno ve los Censos, dónde se crece más hacia arriba, se crecen en Lima central. Ósea, san Miguel, Pueblo Libre, pero nunca se ve cuál es la relación entre ese crecimiento vertical y la calidad de vida. ¿Esas tuberías de desagüe van a resistir dentro de quince años? Ósea, donde antes había ocho chalets en una manzana, con ochenta personas, ahora hay seis edificios, con tres mil personas. ¿Esas tuberías de desagüe van a 705 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI resistir? Obviamente que no. Nadie estudia eso. A nadie le interesa. Cuando las autoridades autorizan esa verticalización, tampoco les interesa. Porque esa es una costumbre muy peruana. ¿No es cierto? El problema es para otros. Yo doy la licencia, nada más, para edificar, y el problema va a salir dentro de quince años. Yo ya no estaré. No es problema mío. Soplar la pluma. Hay un problema de ciudad compacta. Y el otro problema que he querido destacar ahora es el problema de la interacción de la gente, de cómo interactúan los grupos sociales, cómo hay segregación, cómo hay racismo, Todo eso creo yo que no ha sido suficientemente estudiado. Esos, yo diría, son los problemas de la ciudad. Se ve, por ejemplo, en Lima. Lima puede crecer en la punta de un cerro, sobre una loma, donde no debería haber viviendas, se crece sobre lomas. Y, por otro lado, tú tienes condominios de lujo, al sur, en las playas. Ósea, esta separación, esta segregación, nos parece de lo más natural. Para mí, son una serie de problemas y las ciudades son una bomba de tiempo. Por último, los aspectos formativos. Aquí hay problemas, en realidad, y quiero decirlo con cierta claridad. Ósea, cuando uno dice: ¿cuál es el problema que debe estudiar las ciencias sociales? O cuando uno dice: ¿qué cursos vamos a enseñar en sociología o en antropología? Nos estamos planteando el tema de la necesidad de la realidad social o nos estamos planteando a expertise del que toma la decisión. Lo digo con otras palabras, por si no se ha entendido. Ósea, por ejemplo, en San Marcos, el curso de “sociología urbana” era, hasta hace poco, obligatorio. Ahora es un curso electivo. Yo me imagino que debe ser la primera facultad de sociología en todo el planeta donde el curso de “sociología urbana” es electivo. Ahora, la pregunta es: ¿por qué dejo de ser obligatorio y paso a ser electivo? ¿Es que, acaso, ya no hay problemas en la ciudad? ¿Es que, acaso, ya el Perú resolvió los problemas de la ciudad y vivimos en el mejor 706 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de los mundos? O, podemos plantearlo de otra manera, ¿es que no había en ese momento gente que estudiara a la ciudad? ¿No es cierto? Como no había profesores que estudiaran la ciudad, el tema urbano dejo de ser importante. Entonces, acá hay una serie de problemas formativos que pasan por rescatar la viabilidad, la necesidad, de los temas urbanos. Es igual, cuando uno ve en nuestras facultades que los estudiantes quieren estudiar los temas “a”, “b” y “c”. Y, cuando el director de escuela, como ya me ocurrió en una época, tiene que buscar un jurado o un asesor para esos temas, no hay quien lo haga. Ósea, los estudiantes quieren estudiar una cosa y la expertise de los profesores va por otro lado. Es un problema fundamental también. Hay que ver los aspectos formativos. Yo creo que lo que hay que hacer -y termino con esto- es reforzar los estudios de sociología urbana y reforzar los estudios de urbanismo. ¿Hasta qué punto se enseña urbanismo en el Perú? Según los urbanistas, no hay estudios de urbanismo en el Perú. Si uno compara las facultades, las maestrías y los postgrados que enseñan urbanismo o que enseñan sociología urbana en México, en Chile, en Brasil, en Colombia o en Argentina, y los compara con el Perú, prácticamente acá no hay nada. Esa es la verdad. Bien, eso sería todo. Eduardo Arroyo Laguna Muy bien Julio. Para la Dra. Patricia Ames acá hay tres preguntas. Uno. ¿Qué aspectos formativos se tiene que priorizar en las ciencias sociales para abordar los temas rurales en la zona andina y en la amazonia? Dos. ¿Cuáles son los principales problemas de investigación en el mundo andino y amazonia? Finalmente, ¿qué podemos investigar en educación? 707 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Patricia Ames Ramello. Muchas gracias por las preguntas. Los aspectos formativos para abordar las zonas rurales son, por un lado, generales, ósea esas competencias genéricas que yo he mencionado, las habilidades para investigar son las mismas, digamos, en términos de formación teórica o metodológica; pero, por supuesto, también se requieren algunas especificidades, por ejemplo, todo el tema de la relación con los otros, que mencionaba en un momento, cuando me refería al tema de la interculturalidad. Creo que la interculturalidad es un aspecto transversal que debería estar presente en la formación universitaria. No solamente en la básica. Nuestra Ley General de Educación nos dice eso, que debería ser transversal a todo el sistema educativo. Y en la formación universitaria nos ayuda mucho a comprender la relación con el sujeto de estudio, con poder abrirnos a otras miradas del mundo, a ver el sujeto de estudio no como un objeto de investigación, sino también como un interlocutor, con el cual nos interesa conversar y aprender, en el mismo sentido que lo mencionaba Ingold241. Entonces, creo que el aspecto formativo de la interculturalidad, de respetar la diversidad, de perspectivas, de lógicas, de maneras de estar en el mundo, es fundamental, en un momento también en que nuestra sociedad se ha vuelto un poco intolerante a otras maneras de concebir diversos aspectos de la vida social, política, educativa, etc. Entonces, si para los urbanos nos resultan diferentes las zonas rurales, andinas y amazónicas, con mayor razón necesitamos incorporar la perspectiva intercultural, que nos ayude a escuchar, a participar de una conversación, y no solamente extraer información y tratar a las personas como objeto de estudio. Sobre los principales problemas de investigación en el mundo amazónico y andino, son muchísimos. Creo que Narda también 241 Tim Ingold. 2020. Ob. Cit. 708 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ha delineado varios problemas importantes. Por ejemplo, en el mundo andino y amazónico es muy importante en este momento todo lo que afecta su ecología, su medioambiente. El cambio climático tiene consecuencias muy duras en ecosistemas tan frágiles como los nuestros. ¿Y eso por qué debe preocuparles a las ciencias sociales? Porque en esos ecosistemas habitan los sujetos humanos y nuestra sociedad está llena de comunidades andinas y amazónicas que van a ser afectadas, que ya están siendo afectadas, por los efectos del cambio climático, en la ecología de sus territorios. Entonces, esa relación, por ejemplo, de cambios ecológicos y de respuestas sociales a esos cambios, creo que es un tema de mucho interés; pero también como esto se articula con desigualdades socioeconómicas de más larga data, que hacen que sus efectos sean mucho más duros en algunos casos que en otros, y que no haya políticas públicas -como también lo mencionaba Julio- que respondan, mitiguen, acompañen los procesos de respuesta a estos cambios que se van viviendo en estas zonas. En estos momentos de pandemia, el tema de la salud es de gran prioridad en la investigación. ¿Cómo está afectando a estas poblaciones la pandemia? ¿Cómo se está respondiendo, con distintas alternativas médicas, frente a esta situación? Y también, ¿qué impacto tiene en sus actividades de supervivencia? Porque estas zonas han sido muy afectadas, por ejemplo, por la disminución del turismo y de otras actividades que permitían la generación de ingresos, la artesanía y diversas actividades. Entonces, por un lado, la salud, y, por otro lado, la recuperación económica en estas zonas es algo fundamental a estudiar. Creo que, en estas épocas electorales, todo el tema de la política, el liderazgo, el gobierno, el Estado, son temas centrales también que comprender en las zonas andinas y amazónicas. Al parecer, muchos analistas parecen no comprender o ven como absurdas algunas de las posturas que se verifican en estas zonas, sin preguntarse por la lógica que 709 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI está detrás. Entonces, es importante también plantear desde las ciencias sociales qué sabemos sobre estos diversos aspectos en el mundo andino y amazónico. Y, con respecto a qué investigar en educación, la agenda es larguísima y me podría quedar varios minutos en ello. Empezando por lo más actual, en estos momentos creo que todos estamos enfrentados a la educación a distancia en condiciones de emergencia. Estamos tratando de ver de qué maneras podemos hacer llegar la educación a niños y jóvenes en diversas partes del país. Estamos muy esperanzados en las posibilidades de la conectividad y de la virtualidad; pero también sabemos que en muchos territorios esa conectividad no existe y que es una deuda largamente pendiente en el país el poder tener una conectividad a nivel nacional. Las zonas rurales justamente están sufriendo mucho, en términos educativos, porque no logran recibir “Aprendo en casa” digital, “Aprendo en casa” por televisión, e incluso por radio. Hemos visto varios ejemplos en los medios de comunicación de cómo poblaciones enteras están al margen de la actividad educativa o recibiéndola con muchas limitaciones. Está también todo el tema de la formación docente, cómo los docentes tienen que adquirir nuevas herramientas y nuevas estrategias para educar en estas condiciones a distancia, con las que no estaban familiarizados. Y, finalmente, también cómo esta educación a distancia no debe ser solamente la repetición de la educación presencial que se tenía, sino también explorar de qué manera nos permite transformar algunas cuestiones en educación que necesitaban ser transformadas en la educación peruana y ver que oportunidades nos abre esta situación para hacerlo. Entonces, hay una agenda amplia de investigación en educación, tanto a nivel básico como a nivel superior. Creo que hay mucho por investigar y ojalá también haya el necesario financiamiento para hacerlo. Tanto Narda como Julio han mencionado la poca financiación para 710 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la investigación en ciencias sociales, y la investigación educativa todavía es menos financiada, diría yo. También es un problema que lo hemos visto desde la Sociedad de Investigación Educativa Peruana, hay pocos fondos para la investigación educativa en el Estado, desde que desapareció el INIDE, y eso es algo que también tenemos que problematizar en un contexto como este, donde muchas preguntas se abren y mucha investigación actual es necesaria. Eduardo Arroyo Laguna Gracias Patricia. Tenemos ocho minutos para la Dra. Narda Henríquez. Hay tres preguntas, muy ligadas todas. Uno. ¿Qué aspectos formativos tenemos que priorizar en las ciencias sociales para abordar el tema de la mundialización y los problemas globales en curso? Dos. ¿Qué problemas de investigación deberíamos priorizar en las ciencias sociales en el mundo actual? Y tres. ¿Qué perspectiva tiene la metodología cualitativa en la investigación de las ciencias sociales? Narda Henríquez Ayin Bueno, comienzo por lo último, en cuanto a metodología cualitativa, yo creo que, al contrario, este ha sido el campo privilegiado por las ciencias sociales: etnografías, testimonios, etc. Lo que me parece una innovación importante en los últimos años son los mecanismos audiovisuales para el trabajo de las ciencias sociales y las tecnologías ofrecen muchísimo campo para eso. O sea que tenemos el problema que no podemos salir a campo ahora, con la pandemia, pero hay otros recursos que podemos usar. Y, en ese sentido, la conexión entre ciencias sociales y arte, performances, hay un boom en ese sentido que me parece muy importante, porque 711 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI además toca formas de comunicación diferentes al sentido común, a la visualización, a la oralidad, que las ciencias sociales se han visto siempre con esa traba. El problema de la comunicación letrada es una dificultad. Tenemos que ver cómo superar esas dificultades que, a veces, hace que se vuelva muy especializado y, entonces, no comunica lo que quisiéramos comunicar. Yo me incluyo entre ellas. Tenemos problemas de comunicación desde la academia y, en otros casos, no nos quieren escuchar porque somos incomodos. O sea, con los políticos, somos incomodos, y en el sentido común es difícil la comunicación. Entonces, creo que hay que buscar nuevos mecanismos y yo creo que la universidad, a través de CONCYTEC, debería tener espacios en televisión organizados, porque ahora cualquiera puede entrar a la red virtual, pero debería haber un espacio de universidades, al que tuviéramos acceso, espacios colectivos nacionales para las universidades. Entonces, creo que, más bien al contrario, lo cuantitativo era menos valorado en una época y hay que usar las dos vías, cuando se las tiene. Lo de las prioridades de investigación, tengo esta cuestión de cómo me parece a mí que se puede investigar en cuestiones que yo trabajo y cada uno de nosotros tiene un bagaje que aportar y, por lo tanto, no quisiera repetir la importancia de todos ellos. Yo quiero mencionar un par que no hemos mencionado antes y que yo misma quería señalar. Pensar en formas de construcción de comunalidad, no de comunidad. Hay comunidades campesinas que han subsistido y tienen sus formas de vivencia; pero no son formas de comunalidad. Esto de los virtual nos está planteando qué significa lo virtual como comunidad, como lazo social. Hay una serie de estudios, de gente joven, que está investigando sobre eso, para la vida cotidiana, para los enamoramientos, para la educación, para la familia, es una forma de socialización distinta. Yo creo que, para las nuevas generaciones, en general, qué significa la vida ahora, en la construcción de sus propios proyectos personales 712 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en contextos de incertidumbre. Me preocupa mucho esa mirada. Entonces, quiero pensar que uno puede hacer análisis, pero también imaginar: análisis e imaginación, como en El sol desnudo, de Isaac Asimov. La sociología y las ciencias sociales pueden hacer esa combinación. Y, ya he señalado antes -en la anterior reunión-, la cuestión de las desigualdades; pero si quiero decir algo sobre cómo pensar el país. Yo creo que hay que pensar el Perú como “las veinte américas latinas” de la cual escribió Niedergang242 Nosotros no somos un país homogéneo. Somos muy heterogéneos. Y los dilemas que tenemos son tanto de la punta de la modernidad como la punta que tiene una combinación de nuevas modernidades. Entonces, el Perú son las veinte Américas. Así hay que comunicarnos. No somos una excepción, porque no tenemos tal. No somos una excepción, porque no somos tal. No. Somos una complejidad distinta y, en esa complejidad distinta, hay distintas viabilidades. Yo, cuando pensaba en esta idea, decía: que bien, hacemos equilibrio. No nos vamos a balcanizar. Vamos a lograr equilibrios. Ahora me preocupa que, de repente, no logramos equilibrios. Ahora hay muchas polarizaciones. Pero somos eso. Una complejidad que, en América Latina, somos las veinte Américas. De alguna manera, estos nos ayudaría a pensarnos de otro modo: ausencias y presencias. Y la globalización creo que tiene que ver con esto: ¿qué somos en el mundo? ¿Cómo nos pensamos en el mundo? ¿Y cómo el mundo nos piensa? Me parece que tanto Arguedas, como Mariátegui o Quijano, se colocaron en ese lugar. También lo hizo Guamán Poma y Garcilaso. ¿Qué somos en el mundo? Por qué, estos pensadores se preguntaron qué somos en el mundo y cómo el mundo somos nosotros, o no. Aníbal tuvo esta audacia de decir que lo que nos pasó a nosotros pasó en el mundo. Nos indigenizaron e indigenizaron el mundo. 242 Marcel Niedergang. Les Vingt Amériques latines. Le Monde, 1962. 713 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Bueno, yo creo que sí. Una cosa en la que estoy ahora, en el proyecto con la Universidad de Berlín, que trabaja sobre desigualdades y desarrollo sostenible, es que la perspectiva comparativa es fundamental. Hay que ver las interdependencias de la desigualdad, por ejemplo. O sea, la quinua y la papa, deberíamos habernos puesto a estudiar los sociólogos, antropólogos, economistas, todos, para hacer que la papa, la quinua, tengan su denominación de origen, porque ahora la quinua lo producen en todo el mundo. Hay quinua en España. Entonces, ¿cómo protegemos la biodiversidad? Es una campaña para producir alimentos en el Perú, pero somos interdependientes. Esta interdependencia y seguridad alimentaria es fundamental, como lo es la interdependencia y la seguridad sanitaria, la biomédica. Qué solidaridad, ni nada por el estilo. Ahora, ningún país piensa en la solidaridad. La geopolítica es cada uno se salva por sus propios medios. Entonces, toda la idea de solidaridad hay que repensarla. Los principios fundamentales de la vida en común hay que resignificarlos y repotenciarlos para que nos puedan guiar en un mundo con futuro. Yo sí creo que podemos hacer eso. No creo que haya fatalidades que no nos permitan hacerlo. Creo en la agencia social y en la agencia de la vida de las ciencias sociales. Entonces, las ciencias sociales tienen una agencia y las personas tenemos agencia. En eso creo. O sea, es una promesa precaria, pero es una promesa al fin, que se puede volver realidad. La pública fue una promesa precaria, pero podemos hacer que avance. En ese sentido, digo que persisto en la agencia. Eso sería todo. Eduardo Arroyo Laguna Muchas gracias. En general, resumiendo, en cuestión de un minuto, creo que Patricia y Julio han coincidido en la relación formación / investigador. En realidad, no es que nos formen como investigadores, sino que eso es parte de la sustancia de nuestra 714 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI carrera. Y, por todos los problemas que van surgiendo, en realidad, ya deberíamos de ser investigadores a tiempo completo. Y, sin embargo, la realidad hace ver que nos perdemos en la maraña de tareas administrativas, dictado de clases y llegamos cansados a la tarea de fondo. Julio deja cinco temas. Que todo pase por políticas públicas. ¿No? La relación estado y sociedad por políticas públicas. Nos hace ver lo que llama sinecismo, que se refiere a grupos separados que acaban juntos en una gran ciudad y se genera un gran desorden. Un tercer tema de desigualdad social, género y espacio. Un cuarto tema, problemática regional y desigualdad. Y uno quinto, economía informal y sus nexos con la economía formal. El peso de Patricia, resumiendo -tal vez un mal resumen-, está en la posibilidad de abrir las ciencias sociales no solamente a otras ciencias -que habría que hacerlo-, sino también a otras voces. Las voces de abajo. Y ese contenido ético, importante, que ha estado en toda su intervención. Y, haciendo un mal resumen de lo que ha dicho Narda, pero sabiendo que la amistad de ella es más fuerte que la crítica que pueda hacer, yo creo que es invocación a que las ciencias sociales, que son las encargadas de pensar al Perú, de pensar a la gente -nosotros pensamos sobre la gente, estamos en contacto con ella-, sean declaradas en emergencia, para que haya una mejor consideración de nuestra profesión. Y, lo último, algo interesante, la informalidad no es un problema de empleo. Es una condición social. Un modo de vivir. Entonces, el Perú deja de ser la sociedad de ciudadanos, que nos prometió la república, en 1821, para convertirse en una sociedad de sobrevivientes. O sea, esto ya no es democracia ni república. Es una sociedad de sobrevivientes, de informales. Peligrosísimo, para ser este el balance de los doscientos años de vida republicana. Bien, le agradecemos a Julio, a Patricia, a Narda por su intervención y, con esto, damos por finalizada esta Mesa de trabajo. 715 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 716 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 12 LAS PRIORIDADES DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES EN EL PERÚ 717 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 12 LAS PRIORIDADES DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES EN EL PERÚ ¿Qué implicancias formativas tiene la ciencia y la ética en la educación de las nuevas generaciones? ¿De qué modo podemos promover el diálogo entre la ciencia y los otros saberes que existen en nuestra población? ¿Cuál es el perfil profesional del investigador social que requiere el país? ¿Qué competencias se necesitan desarrollar en las nuevas generaciones de científicos sociales y en las actuales para responder al diálogo interdisciplinario y a las demandas de investigación que existe en la actualidad? ¿Hacia dónde mirar, en el plano teórico, para entender el cambio de época en el que estamos inmersos? ¿Qué impacto va a tener este cambio de época en las nuevas generaciones de científicos sociales? ¿Quién pone la agenda de investigación en el país? ¿Cómo construir la agenda de investigación de las ciencias sociales, priorizando los “problemas públicos” frente a las “inquietudes personales”, que son las que rigen actualmente, en un contexto de individualización? ¿Cómo articular una agenda pública de investigación con las políticas públicas? ¿Qué tan necesaria es la interdisciplinariedad en las ciencias sociales? ¿Qué tan necesario es el dialogo entre las ciencias sociales y las ciencias naturales? ¿Este diálogo se circunscribe solo a los problemas ambientales o involucra a todos los problemas sociales? ¿Tiene que ver con una coyuntura específica o forma parte del cambio de época y de una nueva manera de concebir la ciencia social y la investigación social? Estas son las principales preguntas en torno a las cuales gira el dialogo que sostienen Alejandro Cussianovich, Javier Herrera y 718 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI María Teresa Oré en esta mesa de trabajo, que estuvo conducida por Benjamín Marticorena Castillo, presidente de CONCYTEC, que seguidamente pasamos a desarrollar. Benjamín Marticorena Castillo Buenas tardes a todos los participantes en esta segunda y final jornada del coloquio Las ciencias sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI, destinada a Las prioridades de investigación en Ciencias Sociales en el Perú de hoy. Quisiera mencionar brevemente que en el periodo 2001 al 2006, en el que tuve la grata ocasión de presidir el CONCYTEC, había 8 miembros del directorio de la institución, de los cuales 3 eran científicos sociales. Había un historiador, Nelson Manrique, un filósofo, José Carlos Ballón, y un sociólogo, nuestro amigo César Germaná. Ellos dieron pautas muy interesantes a ese consejo directivo sobre la fundamental participación de las ciencias sociales en entender al país y también en encaminarlo, en conocerlo y atender sus requerimientos a partir de la investigación científica. En ese sentido, creo que tuvimos una buena orientación en el consejo directivo que se reunió, sin ninguna excepción, durante 5 años, dos veces al mes, cada dos semanas. Nunca se dejó de hacer esas reuniones, que fueron muy densas, con muchísima discusión sobre las prioridades de investigación. Y resulta que, al final, aún no tenemos claras cuáles son las prioridades de investigación; si acaso podemos definir algunas. Entendemos, por supuesto, que, si las hubiera, tendrían que ser relativas al momento que se vive, a las circunstancias que se viven. Y las circunstancias en que vivimos es las más excepcional, la más singular, que podamos imaginarnos en los últimos años; no obstante que siempre son bastante singulares, relativas a cada época. Quiere decir que es un momento especial, excepcional, para saber qué prioridades de investigación hay, específicamente, en los campos en los que ustedes tienen mayor preocupación y mayor trabajo. 719 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Quería señalar que hemos logrado un fondo de 2 millones de soles que será destinado para la realización de investigaciones en ciencias sociales, que se van a colocar en el mes de junio. Pero solo unas cuatro o cinco investigaciones, para que haya suficiente economía para hacer cosas importantes, de manera que va a ser bastante competitivo el acceso a estos recursos. Eso es lo que hay, no es mucho dinero, pero es bastante más de lo que usualmente disponemos. Por esa razón es que, con mayor urgencia, necesitamos identificar bien en qué áreas, unas 5, 6 o 10 líneas de investigación, en las cuales ustedes consideran que es importante convocar a concurso, conocer resultados, investigar. Esa es la razón por la cual nos ha parecido muy importante realizar este coloquio que está a cargo de Arturo Manrique. Él es un sociólogo muy destacado, con el que hemos compartido muchísimas conversaciones. Tiene la disposición, además, a escribir mucho y ha hecho compendios de trabajos excelentes, antecedidos por descripciones de todos esos materiales, descripciones críticas que me han parecido sumamente orientadoras. Yo quisiera agradecerle a él y al equipo de organización del CONCYTEC, antes de pasar a hacer la presentación de los tres panelistas de esta tarde. El primero de nuestros expositores es el doctor Alejandro Cussianovich, que ya ha participado anteriormente en el Taller de Ciencias Sociales, a quien dejamos en el uso de la palabra. Dr. Cussianovich, tiene usted 25 minutos para su primera intervención. Adelante. Alejandro Cussianovich Yo te agradezco a ti, Benjamín. Me parece fundamental que el CONCYTEC haya convocado a este tipo de eventos, sostenidos, además. Porque la Ciencia Social y en particular, la investigación 720 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en el campo de las distintas ramas de la Ciencia Social, tiene una responsabilidad central, a mi modo de ver, en la relación al rol que le toca jugar frente a los derechos humanos, frente a todo aquello que se presenta como un bien común de humanidad. No es la investigación como un ejercicio simplemente de individuos, sino que tiene una intencionalidad política, ética, que es cómo hacer que la sociedad sea más vivible y que, por lo tanto, pueda haber mejores condiciones de vida para todos los peruanos, en un país como el Perú, tan heterogéneo en los ecosistemas, y con una rica biodiversidad que se caracteriza por tener 84 de las 104 zonas de vida que existen en el mundo y 28 de los 32 tipos de clima; y uno de los mayores centros de germoplasma de especies domésticas de flora y fauna, con cerca de 1,200 especies silvestres de plantas útiles para diversos fines: medicinales, industriales y ornamentales. Por lo tanto, lo que define al Perú es la gran diversidad ecológica y biológica concentrada en un pequeño espacio geográfico. Sin embargo, cabe señalar que, en este proceso de cambio, y de cambio brutal, además, con esta pandemia, estos cambios en lo social, político, económico, en etapas de profundas transiciones culturales, hay varias cosas que quedan interpeladas. Una es el pensamiento abismal y eurocéntrico que nos impide mirar nuestros molinos de viento para el Buen vivir y en estrecha relación entre el hombre y la naturaleza. ¿Por qué seguimos pensando cómo pensamos? ¿No habría otra manera de pensar a partir de las novedades que se están produciendo en el mundo y, en particular, que afectan en este caso a las nuevas generaciones? Uno tiene que ver también con las representaciones sociales instaladas, consumidas, naturalizadas, como si no fueran elementos que tienen su historia, sus fechas de vencimiento, por decirlo de alguna manera, la necesidad de ser realizadas. Porque, según nos representamos el mundo, así actuamos. No hay incoherencia en eso. Por lo tanto, es importante saber por qué pensamos como pensamos, por qué 721 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI naturalizamos, de tal manera, formas que, en el fondo, nos rompen o enfrentan de manera crítica, alterativa, a aquellos elementos que hoy son parte de la pesada mochila que nos toca cargar a sectores de la población históricamente silenciadas, explotadas, marginalizadas, y dominadas por la modernidad occidental. Pero me parece, también, que estos sentidos comunes tienen que ser revisados, en particular, aquellos que tocan, directamente, la manera de eso que llamamos pautas de crianza y acompañamiento a los niños, niñas, a los adolescentes, y a los jóvenes, etc. Por esto, me parecía fundamental que, en este contexto de los estragos de la pandemia, de las interrogantes no resueltas, y tampoco con los científicos en la celeridad que habría sido necesaria para evitar tanta desgracia, a mí me parece que este giro epocal, que marca o que revela de forma muy dura la pandemia, nos coloca en una pregunta sustantiva, y es una pregunta que en la ciencia social y sus derivados nunca deberíamos dejar de lado: ¿Y qué pasa con la vida humana, la naturaleza o Madre Tierra con todo esto? A mí me parece fundamental que el CONCYTEC asuma esta tarea importantísima en este momento de la vida del país. En mi modesta opinión, yo creo que, en los horizontes de sentido histórico que se abren, como nunca, la investigación de calidad, seria, fundamentada, pongámosle el apellido que queramos, está llamada a cumplir una función para ver cómo salimos de un pensamiento muchas veces dogmático y casi fundamentalista; y cómo pasamos a un pensamiento heurístico, a pensar en la apertura y en la expectativa; pero cómo desarrollamos, también, un pensamiento práctico, no en el sentido de atender cosas inmediatamente, aunque algunas tienen que ser así, sino fundamentalmente que respondan a una posibilidad de mejorar nuestras prácticas sociales, de carácter ciertamente transformador. Por lo tanto, repensar las pautas de crianzas heredadas y aun no terminadas de cancelar o aquellas 722 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pautas de crianza que vienen de atrás de una sociedad jerárquica, machista, racista y clasista, pero que siguen válidas, porque aprisionan momentos del desarrollo de la conciencia humana importante, y no porque sean de antes, han perdido significación y valor en esta etapa. Me parece que aquí hay otro problema y es: ¿qué es crecer con una identidad propia que no sea simplemente la perspectiva de imitar lo que otros hacen o que no establezca estabilidad y capacidad de dominio de todos nuestros mundos subjetivos, personal o colectivo? En efecto, como decía Aníbal Quijano, uno de los fenómenos más notables de la situación actual en América Latina, en especial en el Perú, es la subalternización de los discursos sociales en función de la perspectiva dominante acerca de la existencia social contemporánea. Esto es, desde la perspectiva del poder vigente: el capital243. Lo que está en juego, por lo tanto, es la importancia de la investigación para plantearse proyectos de vida. El día domingo, en una reunión con muchachos de Huancavelica, siempre vía zoom, uno de estos jóvenes, hoy abogado, además, que pasó por la organización, dijo una cosa importantísima cuando le preguntamos: “¿por qué te hiciste abogado?” Él dijo: “yo cuando terminé el quinto año de secundaria, siempre había calculado qué profesión tengo que seguir para ser útil a mi comunidad y mi país”. No se preguntó en cuál voy a meterme para ganar más plata, sino en cuál voy a servir mejor a mi población, en Huancavelica. Entonces, me parece que el tema de la importancia de la investigación científica, como bien se ha dicho, juega un papel ético, un papel político, y un papel, yo diría, de renovar utopías, de lo concreto, porque para mí solo pueden ser utópicos los que están haciendo algo. Los demás, realizan su propio vuelo, hasta donde puedan. Y a mí me parece que uno de los aspectos fundamentales hoy, es preguntarnos: ¿cómo van desarrollándose las subjetividades? Quiero decir: ¿qué 243 Aníbal Quijano (1998). La Economía Popular y sus caminos en América Latina. Mosca Azul editores, Lima – Perú, 1998, p..13. 723 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI pasa en ese mundo profundo de cara al ser humano, ahí donde solo entra uno mismo, para poder definir y autodeterminar qué tipo de personalidad y qué tipo de ciudadano y ciudadana quiero ser, como se preguntaba este joven huancavelicano? Y esto tiene que ver con qué pasa en las familias. Si hablamos de las nuevas generaciones, niños, niñas, adolescentes, jóvenes, tenemos que preguntarnos: ¿cuán renovados son hoy los estudios? ¿Han sido renovados en materia de familia, en materia de crianza, en materia de las relaciones intrafamiliares y ahí, en el propio ambiente familiar, las relaciones intergeneracionales, entre el mundo adulto que conforma eso que llamamos familia y las nuevas generaciones? Pero, me parece, también, que esto nos coloca frente a preguntas sustantivas: ¿qué es educar hoy día? Y, además, si seguimos a Paulo Freire, él dice: “nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan en comunión, y el mundo es el mediador”244. No es una frase bonita solamente, sino que lo que quiere decir es que, finalmente, cada uno define qué deja pasar a su propia personalidad, a su propio yo, qué deja pasar de lo que tiene a su alrededor y qué no. Y, para esto, hay que tener elementos para no errar y no caer en las cegueras del conocimiento y la ignorancia de elementos que podrían ayudar. Y por eso es que, hace muchos años, se trabajó esta idea de la autoeducación; no por autosuficiencia, sino para decir que, finalmente, hay una necesidad de ser responsable de lo que uno acepta para su vida y lo que uno rechaza. Y ahí me pareció importante preguntarnos, ¿qué es comunidad? Esto ya lo decía, en 1994, un estudio de las Naciones Unidas, que decía que uno de los problemas de los 10 años de globalización es, justamente, el deterioro del sentido de la solidaridad, de la fraternidad y sororidad en la sociedad. Es relativamente más 244 Paulo Freire. Pedagogía del oprimido. Siglo XXI Editores. México, D. F., p. 92. 724 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI apropiado hablar de comunidad en el mundo rural, que hablarlo en una ciudad como Lima. El concepto de comunidad hoy, que se revive en el campo social, esto de los “comunes” como una manera de desarrollar eso que Levinas llamaba la alteridad o “el otro”. Entonces, ahí hay una premisa que me parece importante. Y la otra es: ¿qué es lo que viene después de esta pandemia? ¿Vienen reingenierías? ¿Corrección de errores del modelo civilizatorio impuesto? O viene, realmente, la posibilidad de preguntarnos, en todos los campos, en particular, aquel que tiene que ver con las relaciones sociales, humanas, de lo que llamamos formación, acompañamiento, ¿qué viene ahí? Por lo tanto, me parece a mí, que el riesgo que tenemos es el de sociedades panópticas, que se refuerzan, autoritarias, porque ante el desborde de ciertas inquietudes y de ciertas necesidades no cubiertas, se pueden producir formas que invitan a reforzar, no el vigor y la exigencia, sino esto de vigilar y castigar, como ya lo señaló Foucault245. Entonces, otro elemento que creo que nos corresponde ver son las investigaciones que hay. Yo veo bibliotecas llenas de tesis. La cantidad de producción de tesis que hay, en pregrado y en postgrado, es enorme. Yo les quiero contar una experiencia personal. Cuando estuvimos en el CEPRE 1 y CEPRE 2246, en 1970, en el contexto de la reforma educativa de la época, preparando a los maestros del país, para que salieran a implementar esa reforma, se trabajó no solo con los docentes, sino también con psicólogos, antropólogos, que estaban junto a los maestros, preparándose. Ahí se preparó, se hizo una especie de libro impreso en aquella época, con unas trecientas propuestas distintas y complementarias de qué debiera hacer la formación, la investigación, para orientar la educación en 245 Michel Foucault. Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. Siglo XXI Editores. Buenos Aires – Argentina, 1976. 246 Curso 1 y 2 para Especialistas para la Reforma Educativa. 725 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI el país. ¿Existe algo similar hoy día? ¿Qué instancia puede decir lo que el país necesita que investiguemos y conozcamos en el campo de la medicina, en el campo de las ciencias duras, en el campo de la educación, en el campo de las ciencias sociales, etc.? ¿Existe algo así? Yo no conozco. Desde la desaparición del INIDE, en que el Estado intentaba, en el campo educativo, plantear una propuesta para decirle a los estudiantes en la universidad: “¿Has pensado en tu tesis?” “El país necesita que se investigue sobre esto”. “¿Te gustaría estudiar alguno de estos temas?” … Lo que hay es una cantidad de producción, pero no hay una propuesta formal sobre lo que necesita el país, para que lo que tú haces, con esfuerzo, estudiar, graduarte, etc., tenga también un valor de uso y no solamente sirva para poder sacar tu grado y salir adelante. ¿Y cuál es nuestra experiencia en la universidad? La mayoría de los temas de tesis tienen que ver con lo que los estudiantes están metidos cotidianamente. ¿Qué trascendencia tiene eso que pueda ser transformado en políticas sociales, o nutrir planteamientos en políticas sociales, en proyectos regionales, en propuestas a los municipios? Entonces, hay en el fondo una cuestión que me parece importante. ¿Cuántas consultorías se hacen? ¿Quién sintetiza eso? Ahí hay conocimiento, seguramente, de todo nivel y de toda calidad, pero requerimos de eso. En los años ‘70 se intentó, en el campo educativo en este caso, tener una propuesta como Estado para poder decir “esto es lo que necesitamos”. Me parece a mí que hay un contexto en el que esto se explica, un contexto de hiper individualización, que rige en la actualidad, en el que cada cual tiene que bailar con su pañuelo. Nadie se pregunta a quién o a quiénes les puede servir lo que hago, lo que estudio. Lo único que importa es que sirva para graduarme. Entonces, hay un desperdicio de muchas cosas producidas en este contexto de individualización. Ayer preguntaba, en la biblioteca, si hay capacidad para poder leer todo eso. Esto, para mí, es clave. La formación de niños, niñas, adolescentes y jóvenes tiene que tener siempre una perspectiva de 726 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI cómo puede servir esto, lo que estudio e investigo, a mi comunidad, a mi grupo más amplio, a mi municipio, a mi región, a mi país. En este contexto, hay una cantidad de temas que no se han tocado. Y esto me parece muy grave. Por ejemplo, en esta cultura que se ha favorecido en el país, después del conflicto armada interno, tenemos algunos que son vencedores y otros, los “otros”, que son los vencidos, sin importar que tan involucrados hayan estado en los grupos en contienda. Con este criterio de vencedores y vencidos no hay modo, yo diría, de aceptar versiones sobre la memoria, narrativas sobre la memoria de este drama vivido por el país, que nos permitan hablar, articular palabras, sobre comunidad, sobre solidaridad. ¿Qué pasó en las pautas de crianza de los adolescentes, niños y niñas, post conflicto armada? ¿Qué paso con las mujeres que fueron violentadas sexualmente durante el periodo nefasto y doloroso del que no terminamos de recuperarnos y creemos que el olvido puede suplir a la memoria? Las generaciones de niñas, niños, adolescentes posconflicto armado interno, son hijas e hijos de un país que pena por superar la barbarie del espíritu que significó para las naciones que lo habitan y para las y los ciudadanos y sus instituciones, dicho conflicto. Y es que se instaló y cultivó a lo largo de estos años, la cultura de que, a los vencedores, por ser tales, les asiste la razón y el derecho a la memoria y a las narrativas que la envuelven; mientras que a los vencidos les toca formar parte de lo que Boaventura de Sousa Santos llama la versión del pensamiento abisal: la doble sociología transgresiva de las ausencias y de las emergencias. Esta “sociología transgresiva” es de hecho una demanda epistemológica que consiste en contraponer a las epistemologías dominantes en el Norte global, una epistemología del Sur247. Entonces, éste es un campo que no se ha investigado suficientemente, hasta donde me parece. 247 Boaventura de Sousa Santos. Renovar la teoría crítica y reinventar la emancipación social (encuentros en Buenos Aires). CLACSO. Buenos Aires – Argentina, 2006, y Descolonizar el Saber, Reinventar el Poder. TRILCE. Montevideo-Uruguay, 2010. 727 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En este contexto el modelo que preconiza las múltiples formas de sobre- exaltación de lo individual, hace complejo el esfuerzo por culturas de crianza y de aprendizaje del valor humano de la solidaridad, de la razón sensible, de la razón cordial, y tiende a imponerse como ideal de vida, de éxito, el aprender a competir, a ser triunfadores, a ser vencedores y considerar a los demás como potencial amenaza al éxito individual en la pugna por trabajo, seguridad y distanciarse de los insignificantes, de los condenados de la tierra (Franz Fanon), de los pobres de la tierra (José Martí). Se impone la formación a un pensar crítico, es decir, fundado, respetuoso, valorativo de lo rescatable de otras miradas, de otros sentires y pensares. Dicho de otra manera, a combatir toda actitud y pensamiento dogmatizante, fundamentalista y reacio a la innovación emancipante y hacia una praxis crítica y propositiva desde el Sur global. Es por ello, que hay que robustecer a las fuerzas sociales comunitarias comprometidas con la construcción de una sociedad más democrática, más justa, humana, rebelde y digna. Ello nos obliga a repensar las pedagogías que acompañan los procesos de socialización que haga de las nuevas generaciones portadoras del valor de la socialidad, de la solidaridad, de la comunalidad, de la reciprocidad, de la búsqueda de potenciación de los talentos personales y colectivos como bien común. Esta labor no se reduce a la primera edad, al ámbito doméstico y familiar, sino al paso por la escuela y a las experiencias de organización local y supra local de las infancias y adolescencias como están llamados a serlo los Consejos Consultivos de Niños, Niñas y Adolescentes (CCONNA), Municipios Escolares, las Defensorías Escolares de Niños, Niñas y Adolescentes (DESNNAS), los movimientos sociales de niños, niñas, adolescentes trabajadores y no trabajadores, tanto en el mundo urbano como rural. 728 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Este espíritu de la pasión porque la vida personal pueda ser significativa para el bienestar más allá de satisfacer legítimas aspiraciones y proyectos de vida personal, requiere además de desafíos que la sociedad y el Estado debieran en concreto favorecer. Como dice Boaventura de Sousa Santos: “en el actual contexto de transformación social y política, no necesitamos de teorías de vanguardia sino de teorías de retaguardia. Son trabajos teóricos que acompañan de cerca la labor transformadora de los movimientos sociales, cuestionándola, comparándola sincrónica y diacrónicamente, ampliando simbólicamente su dimensión mediante articulaciones, traducciones, alianzas con otros movimientos. Es más un trabajo de artesanía y menos un trabajo de arquitectura. Es más un trabajo de testigo implicado y menos de liderazgo clarividente. Aproximaciones a lo que es nuevo para unos y muy viejo para otros” (p. 19)248. Otro elemento que me parece importante es cómo se transforma el ethos en una sociedad, con la desterritorialización, con el fenómeno de desimbolización, con la cuestión de lo desritualización de las poblaciones. Esto me parece que es un tema que toca no solamente a sociólogos, a antropólogos, a psicólogos. Es complejo, porque tiene que ver directamente con lo que es la posibilidad de eso que llamamos pautas de crianza, acompañamiento de las nuevas generaciones. Otro tema que me interesa colocar es qué ha pasado con la Educación Básica Alternativa. Por una norma del Ministerio de Educación, de hace algunos años, se eliminó lo que era el Programa de Educación Básica Alternativa de Jóvenes y Adultos – PEBAJA. Y lo digo porque hemos trabajado en ese campo, las PREBAJA era la posibilidad de tener programas educativos específicos para adolescentes, jóvenes y niños en un camino alternativo a 248 Boaventura de Sousa Santos: Descolonizar el Saber, Reinventar el Poder. TRILCE. Montevideo - Uruguay, 2010. 729 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI la hegemonía que hoy tiene la Educación Básica Regular - EBR. Yo conozco un estudio que se hizo con Pepe Rivero y un equipo muy destacable, de gente entendida, pero eso quedó ahí. No se retomó. Y la Educación Intercultural Bilingüe - EIB tiene, hoy en día, dificultades para poder retomar algo de lo que se hizo. En primer lugar, ¿hemos investigado qué significa la edad cronológica en las distintas culturas que hay en el país? La edad cronológica es importante, claro que sí; pero depende de qué contexto cultural, si te vale es cuántos años tienes o qué significas para mi comunidad. Y lo digo porque hay mecanismos para la defensa de los derechos humanos basados, ciertamente, en la edad cronológica y la edad social, aquella que tu comunidad y tú entorno te permite y te acompaña, etc. Este es un tema que tiene que ver también con conflictos internacionales, a nivel de la normativa. Por ejemplo, ¿cuándo se empieza a trabajar y cuándo no? Y la pregunta es: ¿es una cuestión de cuántos años tienes? ¿O en qué contexto es que quieres moverte y con qué contexto es el que te quedas? Lo otro, es el reconocimiento de que somos sociedades antropófagas del que consideramos débil, menor e incapaz. Este es un tema que habría que retomar. Tiene que ver, por ejemplo, con las siguientes preguntas: ¿por qué tengo que votar a partir de los 18 años? ¿Por qué no puedo votar antes? Ah, porque está “encajonado” que antes no tienes madurez. ¿Y lo que hemos elegido, en las últimas elecciones, es señal de que los adultos somos tan maduros? Más duros sí, ¿pero maduros? Habría que discutirlo. Entonces, me parece que ese es un tema que tiene que ver con una entrada no solamente desde la psicología, sino, fundamentalmente, desde los contextos, complejos, en el que se mueven las criaturas, lo jóvenes, las nuevas generaciones. 730 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI No olvidemos lo que decía Augusto Salazar Bondy, somos culturas del trabajo, por el trabajo y en el trabajo. En consonancia con lo hasta ahora expuesto, el trabajo, entendido como fuente de humanidad y de sociedad, debe constituir el sustento explícito de todo principio educativo. Se educa y debe educarse siempre en el trabajo, por el trabajo y para el trabajo. Pero se trata del trabajo libre y liberador, y no de un trabajo alienado, mercantilizado y en consecuencia instrumento de la sujeción del hombre (Salazar Bondy, 1976). Es por ello, que educar socialmente a partir del trabajo es brindar a los estudiantes una formación basada en valores y criterios de iniciativa, de sentido crítico, de libertad auténtica, de responsabilidad, de participación y de solidaridad. Esto es formar para la democracia vivida, también en la realidad educativa249. Pero también hay un tema muy importante: la crisis de los 90 para adelante, es una crisis de filosofía como lo señalara hace dos décadas Rosanvallon. Pregunto: ¿puede haber ciencia sin filosofía? ¿Puede haber un pensamiento exigente, desde el punto de vista científico, que no involucre una manera de pensar la vida, una manera de pensar lo que es la felicidad? Esto me parece clave. Pero, cuando hablamos de Ciencia Social y sus expresiones múltiples, la filosofía aparece como una cuestión para elucubrar. No. A mí me parece que es fundamental retomar la filosofía. Alain Touraine señaló que, de los años ’90 para adelante, una de las crisis era las crisis de filosofía, es decir, la elaboración de sentidos de vida250. Creo yo que, para los niños, adolescentes y jóvenes, en un contexto de hiperindividualismo, no es nada fácil vivir. Y pareciera que lo técnico se opone a la filosofía, que lo tecnológico, lo avanzado en el campo de las ciencias aplicadas, el desarrollo de tantos instrumentos formidables, eso no tiene que ver con las cuestiones de fondo. Exactamente como el arte y la música y el sentido estético. ¡Por 249 Jorge Capella Riera, Política Educativa. Lima-Perú, 2002, p. 230. 250 Alain Touraine. Critica de la modernidad. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires – Argentina, 1994. 731 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI amor del cielo! Yo me saco el sombrero cuando alguien me dice: soy sociólogo y además músico. Formidable. ¿No es cierto? Porque hay dimensiones que se desarrollan, de tal modo que, de una u otra forma, se puedan ver las cosas. Yo concluyo con lo siguiente. Hay algunos aspectos que, a mi modo de ver, no se han trabajado suficientemente. Uno tiene que ver con los jóvenes, adolescentes y niños privados de libertad, por haber cometido ilícitos ¿Qué hay sobre esto? No solo en este periodo de pandemia, sino incluso antes: ¿cuánto se ha investigado? No solo sobre las razones de todo lo que puede ser calificado como actos ilícitos, reñidos con la paz social, sino también sobre el tipo de educadores que hay en estos lugares. Yo conozco maravillas, por ejemplo, en Maranga, unas trabajadoras sociales extraordinarias. Pero también conozco gente que ya no sabían dónde meterla, pero como hay un compromiso de estabilidad laboral, los mandan castigados a cuidar a los muchachos en estos centros. Entonces, eso no está estudiado. Hay campos fundamentales para poder hablar de paz, para poder hablar de un país reconciliado, que necesitan ser estudiados. En definitiva, la teoría de las ciencias sociales, así como la práctica social cotidiana, nos señalan y enseñan que la construcción de la democracia participativa y comunitaria, de la cultura de paz y la justicia social, de la solidaridad, es una tarea integral de todos y todas; de los niños, niñas, adolescentes, jóvenes, hombres y mujeres tanto en la Costa, el Ande y la Amazonía. Como decía Felipe Mac Gregor S. J. “Los jóvenes encuentran en la desigualdad de oportunidades al peor enemigo de la paz. El racismo y la polarización antagónica de la sociedad, según su expresión, ponen en constante riesgo de muerte a la paz. Si no trabajamos para disminuir el hambre y la miseria ninguna paz perdurará. Si la cultura “blanca”, es decir 732 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI europea, o el centralismo predominan, no habrá la comunión de identidades característica de la verdadera paz”251. En un contexto en el que el modelo civilizatorio dominante cuenta con una industria de la felicidad, urge investigar por qué entienden hoy las generaciones de jóvenes por bienestar, por felicidad como componente de sus proyectos de vida. Benjamín Marticorena Castillo Muchas gracias. Ahora invitamos a hacer uso de la palabra al doctor Javier Herrera, en los siguientes veinticinco minutos. Adelante. Javier Herrera Buenas tardes. Muchas gracias por la invitación y felicitaciones al CONCYTEC y, en especial, a Benjamín Marticorena, por haber insistido en esta ampliación que él ya había implementado anteriormente, como nos ha contado, en la investigación en ciencias sociales, para que pueda acceder al financiamiento de los recursos públicos. Y no solo acceder a financiamiento, sino también tener un papel más preponderante en el debate público, el debate democrático y también en las políticas públicas. Yo quisiera acotar mi presentación. No hacer una propuesta de agenda, propiamente hablando, sobre todas las disciplinas de ciencias sociales. Eso escapa a mis competencias. El Consorcio de Investigación en Ciencias Sociales y Económica - CIES publicó, hace poco, un volumen de 730 páginas, con un balance y agenda de investigación para diversos temas252. Siendo autor de uno de ellos, he 251 Felipe E. Mac Gregor S. J. Reflexión sobre el Perú. Lima-Perú, Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú, 2002. 252 Consorcio de Investigación Económica y Social – CIES. Balance de investigación en políticas públicas 2011 – 2016 y agenda de investigación 2017 – 2021. CIES. Lima – Perú, 2017. 733 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tenido oportunidad de leerlos y lo que quiero hacer ahora es presentar algunos puntos que me parecen comunes a los diversos balances y señalar, también, algunos vacíos o la manera en que nosotros planteamos la agenda. Creo que es muy importante preguntarnos quién pone la agenda y cuál es el papel de los científicos sociales, justamente, en la definición de la agenda. Pierre Papon, que era el director del Centro Nacional de Investigación Científica (Centre National de la Recherche Scientifique), en Francia, decía que la ciencia debe jugar un papel de vigilia y de vigía en una democracia, anticipando las crisis y señalando los riesgos que pueden ocurrir en la sociedad, poniendo en evidencia los nuevos desafíos de la sociedad, y proponer medios de acción sobre la base del saber, del descubrimiento y participar, igualmente, en la elaboración de las políticas públicas253. Esto me parece una visión bastante comprensiva de lo que sería el rol de un investigador. Pero también hay que tener en cuenta que en esta era de la postverdad y la ideologización del debate científico, muchas veces debemos enfrentar también a colegas que hacen abuso de, digamos, la “cientificidad”, para imponer esta visión ideologizada, prejuzgada, de la realidad. Creo que ese también es un rol de los científicos, y de los científicos sociales en particular, poner los términos del debate en cuanto a las evidencias sobre las cuales deba basarse. Y esto también es válido para las políticas públicas. Es ahora un consenso generalizado, en todas partes del mundo, que las políticas públicas deben de basarse, sobre todo, en evidencia y, a partir de ellas, se puede optar por diferentes opciones políticas. Pero el fundamento, básico o sólido, es de qué realidad estamos hablando, y aquí los científicos sociales tienen un papel que cumplir. Y aquí hay una diferencia muy importante también con respeto a los científicos que tratan de las ciencias naturales. Un primer 253 Pierre Papon. La démocratie a-t-elle besoin de la science? CNRS éditions, Paris, 2020. 734 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI problema es el de la objetividad. El científico social hace parte de la sociedad y su objeto de estudio es la sociedad. Entonces, ahí hay todo un esfuerzo que debe hacerse, de mantener una distancia, una objetividad, en la medida de lo posible, y también tener mucha conciencia de los límites. Es muy difícil evitarlos, pero lo que no podemos permitirnos es ignorar que podemos tener esos posibles sesgos. Entonces, creo que eso es muy importante. Otra diferencia muy importante, y la vamos a ver luego, en un ejemplo que voy a poner acerca de unos vacíos de la investigación, en particular, en economía, es que los científicos sociales no podemos reproducir las condiciones de laboratorio que, generalmente, sí se puede hacer en el caso de las ciencias naturales. Nuestros objetos de estudio son sujetos con voluntad y no siempre obedecen a leyes de comportamiento, como sí pueden obedecerlo los objetos en las leyes de física. Entonces, ahí también hay una dificultad intrínseca al objeto de estudio que debemos considerar para, en cierto modo, reconocer los límites que la cientificidad en ciencias sociales puede alcanzar. Entonces, creo que ese es un punto muy importante que señalar. El otro desafía concierne de qué manera podemos generar consensos acerca de la agenda de investigación. ¿Quién pone la agenda de investigación? No podemos concebir que solamente sea el investigador, encerrado en sus cuatro paredes, con sus libros, que imagina qué es o no importante. Creo que la escucha de la población es un tema muy relevante y, nuevamente, retomo esta idea de vigía del sentir de la población, de anticipar los riesgos, y aquí tenemos muchos medios para hacerlo. No solamente nuestra inmersión en la sociedad, la escucha y empatía con las personas, sino también tenemos medios estadísticos para poder identificar cuáles son los temas centrales del debate público. El INEI, desde hace varios años, viene publicando una serie de indicadores, dentro 735 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de los cuales está una pregunta que se le hace a la población: “según usted, ¿cuáles son los principales problemas del país?” Y lo que uno observa es una progresión bastante interesante, porque hemos visto que, en los últimos años, la seguridad ciudadana es un punto importante en las preocupaciones de la población, pero ahora la corrupción ha tomado un papel muy importante también, incluso mayor que la pobreza y el empleo. Entonces, la población está más implicada en un debate que va más allá de sus condiciones de vida personales, tiene una preocupación por el conjunto de la sociedad, y eso me parece alentador. Y lo otro es, en qué medios puede el investigador, en esta esta interacción con la población, hacer llegar los resultados de sus investigaciones y cómo este debate puede ser informado por esta investigación. En el Perú tenemos canales a través de los cuales este debate se puede extender a la sociedad. Actualmente, tenemos instancias como el Acuerdo Nacional, la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza, que son canales adecuados cuando se quiere debatir sobre las condiciones de vida de la población. Entonces, creo que ese es un punto muy importante para poder formular una agenda. CONCYTEC, evidentemente, juega un papel importante en la definición de la agenda, a través de las convocatorias, a través del financiamiento de los proyectos seleccionado por los expertos. Aquí también hay un punto bastante interesante que subrayar y creo que es en esa dirección que debemos avanzar. Ahora, quisiera pasar un poco al contenido mismo de cuáles serían las zonas de sombra, los vacíos que me parecen comunes o más importantes, que han sido poco estudiados en el caso del Perú. Ante todo, creo que deberíamos reconocer que hay un problema bastante importante que se ha puesto en evidencia este último año de crisis y de pandemia, que es la vulnerabilidad de los hogares. 736 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI El Perú, como sabemos, es el tercer país más expuesto al cambio climático, según el Informe del Grupo Intergubernamental de Expertos Sobre Cambio Climático - IPCC. Y esto ha tenido un gran impacto en los sistemas productivos, en la agricultura, la pesca. Recordemos los fenómenos del niño, bastante importantes, que hemos tenido en el ‘82 y en el ’97, que han perturbado de manera muy fuerte las condiciones de vida. Y quizá Teresa oré nos dirá también en el pasado. Hay investigadores, en particular en el IRD, que estudian el paleoclima, el clima antiguo, a partir justamente del estudio de los episodios del niño y qué impacto han podido tener. Recuerdo una conversación con Ruth Shady, a propósito de la desaparición de la civilización de Caral, y una de las hipótesis tiene que ver con perturbaciones climáticas de muy grande amplitud. Entonces, este tema del impacto del cambio climático sobre los sistemas productivos, sobre la agricultura, la pesca, es importante. Pero también hemos tenido las inundaciones del fenómeno del niño costero que, como todos recordamos, provocó enormes pérdidas de infraestructura, comunicación, acceso a los mercados, desconectó a la población, impidiendo la circulación. Y eso, sorprendentemente, no ha tenido ninguna investigación, a pesar de haber sido un mega fenómeno que ha afectado a miles o centenas de miles de personas. No conozco ninguna investigación que trate de este tema. Y, más aún, sabemos que esos impactos han sido diferenciados, en función de diversos grados de exposición que tiene la población frente a estos choques climáticos y, también, en distintas regiones. No ha sido lo mismo en la región de Piura. El norte del país ha sido particularmente afectado. Y lo que hace la diferencia entre un fenómeno natural extremo y un desastre social es justamente la vulnerabilidad de los hogares, la capacidad de respuesta, su resiliencia, frente a estos fenómenos. 737 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Del mismo modo, tampoco ha habido investigaciones acerca de las prácticas culturales, productivas, sin la preservación del equilibrio ambiental y la biodiversidad, como también, por lo contrario, su impacto en la perturbación de los mismos. Sabemos que hay ejemplos muy a la mano sobre el tema de la deforestación, la tala ilegal, la minería ilegal y eso está teniendo consecuencias también sobre el clima. Jhan Carlo Espinoza, un investigador del IRD y de IGP, ha llamado este fenómeno como la “sabanización de la Amazonía”254. La sabana, en el África, es una característica agroecológica que está ligada justamente a la desaparición de la selva primaria. Y eso tiene efectos sobre los intercambios climáticos entre la Amazonia y la Sierra, lo que, a su vez, tiene consecuencia sobre las personas, sobre la vida, en esas regiones. Entonces, creo que ese tema también es importante a considerar. Asimismo, sabemos que el Perú se encuentra en el cinturón de fuego del Pacífico, en donde la actividad sísmica y volcánica está entre las más activas del mundo. Y es solo muy recientemente, y desde las perspectivas de la historia, que este tema ha sido abordado. Pienso, en particular, en el libro del historiador Charles Walker, que se llama Colonialismo en ruinas, publicado en el 2012 por el IEP255, donde relata los efectos en Lima del terremoto de 1746, que destruyó la capital. Pero, después de este estudio, no conozco ningún otro, salvo las crónicas de Guamán Poma de Ayala del mega terremoto del Huaynaputina que ocurrió en 1600. Del terremoto de Pisco tampoco sabemos nada sobre las consecuencias que tuvo en las condiciones de vida de la población y cuánto estos efectos perduran hasta la fecha. Muchos de los golpes, muy fuertes, que sufren los hogares tienen consecuencias de larga duración, intergeneracionales Incluso, en la medida que esto tiene efectos 254 Ruiz-Vásquez M. Arias PA., Martinez JA., Espinoza JC. 2020. Effects of Amazon basin deforestation on regional atmospheric circulation and water vapor transport towards tropical South America. Climate Dynamics. doi: 10.1007/s00382-020-05223-4 255 Charles Walker. Colonialismo en ruinas. Lima frente al terremoto y tsunami de 1746. Instituto de Estudios Peruanos – IEP. Lima – Perú, 2012. 738 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI sobre la alimentación, sobre la escolaridad, entre otros. Y eso se va a prolongar en el tiempo. Otro tema que nos interpela es el caso de los volcanes, en particular, ese fenómeno de lahares que se producen cuando hay lluvias muy fuertes, es decir, todo el material volcánico que se desliza, como una suerte de huaicos, en las quebradas. Sabemos que esto ocurre muy frecuentemente en la ciudad de Arequipa, por ejemplo, y la población se encuentra ubicada precisamente en la extensión de la ciudad, en estas zonas altamente vulnerables. Y, ahí, uno puede interrogarse: ¿por qué se ubican en estas zonas? ¿Qué percepción de riesgo tienen las personas, los hogares?, ¿Qué evaluaciones de daños futuros se tiene para poder decir ir ubicarse en esas zonas altamente vulnerables? ¿Cuál es el papel de las autoridades en la regulación del espacio urbano? Y, desde el punto de vista desde la sociológica, la economía, la ciencia política, también tenemos muchas preguntas que plantearnos. ¿Cuál es el costo social que ha sido el revés de la medalla de la corrupción de las autoridades locales, que permitieron o alentaron esa ocupación en las zonas más vulnerables? Entonces, creo que ese es un punto que me parece poco estudiado y que, sin embargo, existen los medios ahora para estudiarlo de una manera mucho más fina de lo que se estudiaban anteriormente. Tenemos bases de datos georreferenciadas, el mismo Censo de Población y Vivienda estuvo georreferenciado, el Censo Agrícola también está georreferenciado. Tenemos muchas otras bases de datos georreferenciadas. Y el estudio de los hogares, en su entorno, es algo que no ha sido considerado. En la geografía del Perú, que es tan abrupta y tan tortuosa, como decía Raimondi, curiosamente es un factor que se ha ignorado en la investigación reciente. Y eso vale también para los fenómenos que los economistas llamamos externalidades o de aglomeración, la segregación residencial, por ejemplo, es algo que se puede estudiar ahora. ¿En qué medida la conformación de una suerte de guetos, 739 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en los que se concentra la población de muy alta pobreza, con muchas privaciones, influye de manera suplementaria sobre las mismas condiciones de vida? Estudiar esto requiere de métodos relativamente sofisticados, pero la pregunta, al menos, no ha sido planteada y eso me parece un vacío que debe ser resuelto. Otro punto que también me parece importante, y que tiene que ver con las herramientas, es que el Perú tiene la suerte ahora de tener un satélite y de tener imágenes satelitales, a distintos momentos, sobre distintos lugares, y estas herramientas no están siendo utilizadas tampoco por los investigadores. Y aquí creo que la academia, la formación de los universitarios, ha sido demasiada segmentada. Por un lado, los ingenieros, por otro lado, los estadísticos y, por otro lado, los científicos sociales, antropólogos, economistas, sociólogos, y no ha habido una apropiación de esas herramientas. Yo pienso que ahora esas herramientas, más que nunca, son indispensables en todo tema de investigación, porque estamos desperdiciando justamente la oportunidad de poder abordar nuevas preguntas. Acabo de terminar un proyecto sobre el impacto de las medidas de confinamientos sobre la mortalidad del COVID – 19 y para ello hemos usado datos de telefonía móvil, que son datos que generalmente uno no utiliza, pero son gigantescos. En el Perú, el 92% de las personas tienen un teléfono móvil, que se conecta a antenas y que, por consiguiente, podemos tener una indicación de la movilidad de las personas y, al mismo tiempo, también tenemos datos georreferenciados de mortalidad y, por consiguiente, podemos tratar de elucidar qué impacto ha tenido estas medidas de confinamiento, considerando las otras características de la población y del entorno de la población sobre la mortalidad del COVID - 19. Entonces, ahí hay un ejemplo de lo que se podría hacer, pero también podemos pensar en otros ejemplos. Incluso, desde un punto de vista cualitativo, hay pocos estudios, quizás con la excepción del trabajo del Dr. Richard Webb, que 740 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI justamente era sobre Conexión y despegue rural256. Él ha estudiado en qué medida la conectividad entre los mercados y la población ha tenido justamente este impacto muy fuerte en el ámbito rural. Otro de los temas que me parece importante, y que resalta también de mi lectura de los diferentes estudios que se han hecho de balance y de agenda, tiene que ver con algo muy contemporáneo, de las discusiones actuales, y es el tema de la evaluación de políticas públicas. En el caso de los economistas, los que se privilegian son las evaluaciones aleatorizadas. Generalmente, eso no ocurre en la realidad, porque ahí los economistas se enfrentan ya a una situación dada o a algún hecho consumado, la política ya se aplicó, y llaman al rescate, por así decirlo, al economista, para que evalúe el impacto. Sin embargo, este impacto es difícil de evaluar de manera precisa porque, justamente, no tenemos un grupo de comparación, en el cual la población no ha recibido, por así decirlo, el tratamiento de la política. Yo estoy empleando adrede esta palabra “tratamiento” porque estas evaluaciones de impacto aleatorizadas vienen justamente de la investigación en medicina, en farmacia, más precisamente, y han intentado ser trasplantadas a la investigación y evaluación de impacto en economía. Pero creo que aquí hay un mal uso de estas metodologías de evaluación de impacto, justamente por las diferencias que existen entre las ciencias sociales y las otras ciencias naturales o la medicina. Y es que, en realidad, uno no puede asegurar una selección aleatorizada, tanto en el ámbito de estudio local, como en el estudio de la población. En primer lugar, porque la selección del ámbito de estudio tiene que ser necesariamente local, porque se requiere de un grupo de control que pueda ser seguido de manera continua y sería muy costoso tener una cobertura nacional de una política de este tipo. Y, por otro lado, a pesar de que uno puede imaginar que los individuos han sido seleccionados de manera aleatorizada, siempre hay una 256 Richard Webb. Conexión y despegue rural. Universidad de San Martín de Porres. Lima – Perú, 2013. 741 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI contaminación, por así decirlo, porque hay una demanda por los programas sociales, por las políticas públicas, y este sesgo tiene vocación, por así decirlo, a perturbar, ensuciar, los resultados que uno puede atribuir a las políticas sociales y/o económicas que se han implementado. Esto no es exclusivo de las ciencias sociales. Lo vemos también en el caso de las experiencias clínicas que se están llevando a cabo con las vacunas. Se ha convocado a voluntarios y aquí el gran problema es saber si esos voluntarios corresponden a características comunes del resto de la población, por lo menos, en este tramo de edad. Por ahí, también se podría pensar en una auto selección de personas que quizás tienen patologías ocultas y que piensan que, de esta manera, van a poder sanarse o evitar el contagio. Y lo otro es el tema de la escalabilidad. Imaginemos que esta política ha tenido éxito, según nuestro enfoque de tratamiento, versus grupo de control, pero siendo esta política de índole local, nada nos asegura de que podemos extrapolar hacia un ámbito diferente, regional o nacional, con instituciones y normas distintas. Y este tema es importante porque a los evaluadores de impacto que utilizan este método aleatorizado no les interesa saber por qué funciona una política en un contexto dado, según ellos, porque no quieren introducir sesgos en la evaluación de impacto. Sin embargo, esta es la pregunta más pertinente para los que hacen políticas públicas. Saber cómo funciona y por qué funciona permite diseñar políticas adecuadas. Al mismo tiempo, debemos mencionar que la escalabilidad a nivel de toda la población es otro elemento importante, es decir, que una política funcione a una escala reducida no necesariamente quiere decir que va a funcionar a escala nacional. Pensemos, por ejemplo, en una política de empleo, que puede provocar a un nivel local un impacto positivo, pero con una sobreoferta de empleo a un nivel nacional, esto va a hacer que tenga finalmente un efecto contrario. Para abrir esta caja negra 742 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de los efectos de impacto se necesita otros enfoques, desde otras disciplinas, más cualitativas, saber por qué las personas se adhieren a programas. Por ejemplo, saber por qué las personas no adhieren mucho al tratamiento de las “chispitas” para combatir la anemia es una pregunta para otras disciplinas sociales, distintas a la economía. Tampoco sabemos por qué distintas políticas combinadas tienen mayor impacto que una política única. Es importante analizar las interacciones que hay entre las distintas dimensiones: la alimentación de la madre, la anemia, las condiciones sanitarias, son elementos que interactúan y que escapan al enfoque justamente de tratamiento y control que privilegian los investigadores con fines esencialmente de publicaciones en revistas académicas y no para responder a una demanda social. Benjamín Marticorena Castillo Muchísimas gracias, Javier. Muy importante lo que has mencionado. Han surgido algunas preguntas que luego, según el orden de exposición, vamos a plantearte. Ahora corresponde invitar a nuestra tercera panelista, la Dra. María Teresa Oré. Adelante, Dra. Oré. Tiene veinticinco minutos para su exposición. María Teresa Oré Bueno, muchísimas gracias por la invitación. Al igual que Alejandro y Javier, quería agradecer a CONCYTEC. Me parece muy importante lo que se está haciendo. He seguido varias mesas que se ha hecho y es muy interesante el poner el papel de las ciencias sociales en el actual contexto. La presentación de Javier está muy relacionada con lo que voy a decir. En ese sentido, es una continuidad. Lo que yo tomo como prioridades actuales para la investigación en ciencias sociales es que han sido los problemas ambientales los 743 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que han venido marcando la agenda política, a nivel global y del país. Problemas como el cambio climático, la desaparición de los glaciares, los incendios y la desaparición de la Amazonía, o la intensidad de las inundaciones por la recurrencia del fenómeno del Niño. Asimismo, frente a la situación de los recursos naturales, encontramos temas de contaminación del agua, temas de la escasez de agua y depredación de los acuíferos, en el caso del agua subterránea, y actualmente el problema de la pandemia, que viene afectando al Perú y al mundo entero. Sin embargo, estos problemas no son centrales en la agenda de las ciencias sociales y, de manera específica, en la sociología, como si lo fueron, en las décadas de los ’70s y ‘80s, los problemas de violencia, pobreza, empelo, desigualdad social, discriminación étnica o racial, movimientos y conflictos sociales, problemas urbanos, entre otros. Estos problemas ambientales vienen como un gran desafío para las ciencias sociales y corren el riesgo de convertirse en instrumentos auxiliares de otras disciplinas para abordar los “aspectos sociales” de los temas ambientales, como ha ocurrido en programas de desarrollo, programas de alivio a la pobreza o en los Estudios de Impacto Ambiental – EIA de las grandes empresas, o simplemente son ignorados por las ciencias sociales, al considerarlos temas “técnicos”, a ser abordados por otras disciplinas. Entonces, las ciencias sociales necesitan recuperar su propio campo de visión, el tejido social, la composición en la estratificación del mismo, las diferenciaciones, la relación de dicho tejido social con el estado y el funcionamiento de este, los grupos de poder, las organizaciones, como los partidos, iglesias, asociaciones profesionales, organizaciones no gubernamentales, etc. En ese sentido, la tarea de las ciencias sociales es mostrar cómo este campo fundamental puede enlazarse con la problemática ambiental de la época actual, que es una temática central en otras disciplinas, como es el caso de la ecología. 744 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ¿Y qué nos revelan estos problemas ambientales? Nos conducen a analizar la relación sociedad - naturaleza. La ecología es una escuela que reunía, en sus orígenes, a diversos académicos e investigadores de diversas disciplinas, provenientes de las ciencias naturales y de las ciencias sociales, que en su mayoría eran de origen europeo y norteamericano, y también de algunos países latinoamericanos, como México y Brasil, para analizar la problemática socioambiental de manera conjunta y desde diferentes perspectivas. Es a raíz de esos estudios de la ecología que se comienzan a plantear los límites de la naturaleza frente a un crecimiento industrial ilimitado. La propuesta más importante de la ecología es la estrecha relación sociedad - naturaleza, señalando cómo los problemas ambientales que enfrentamos actualmente, como el cambio climático, la depredación de los recursos naturales o la pandemia, tienen su origen en el tipo de sociedad en la cual estamos inmersos. Desde inicios de este siglo, en nuestro país, la antropología, la economía y la geografía han venido desarrollando sus estudios en el marco de la ecología política, mayormente analizando los temas de las industrias extractivas, bajo la influencia de reconocidos académicos e investigadores, como es el caso de Martínez Alier y Anthony Bebbington. Sin embargo, hay múltiples temas abordados por las ciencias sociales, en general, que no han sido lo suficientemente incorporadas a la problemática ambiental, y es eso lo que queremos abordar. Este es un campo a desarrollarse en interrelación con los problemas ambientales, lo que supone vincular los temas de las ciencias sociales a los de las ciencias naturales, incorporando la acción de los actores sociales y la agencia a los problemas ambientales, dando cuenta de los aspectos físicos, 745 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI geográficos y técnicos, bajo una metodología interdisciplinaria y un enfoque comparativo. Ello supone abrir un diálogo de las ciencias sociales con las diversas disciplinas que abordan los temas ambientales. En ese sentido, coincido con Javier cuando dice que los científicos sociales no hacemos uso de las herramientas que usan los científicos de las ciencias naturales. Debemos aprovechar también esas herramientas y construir puentes entre las ciencias naturales y las ciencias sociales. Este es un aspecto fundamental para abordar los problemas ambientales. Entonces, acá quiero señalar algunos ejemplos de cómo la sociología puede aportar al estudio de los problemas ambientales. En este caso, me voy a basar en la experiencia que tuvimos durante 6 años, trabajando con un equipo interdisciplinario, el problema de la escasez de agua. Este problema se presenta en algunas regiones del país y también en diversos países latinoamericanos, como en el norte de Chile o en ciudades como en Sao Paulo, en Brasil. Sin embargo, la escasez es atribuida generalmente por los gobiernos al crecimiento poblacional en las ciudades o al cambio climático, así, en general. Y la solución planteada, en todos los casos, es de tipo técnica. Hay que realizar un gran proyecto de irrigación que impliquen trasvases de agua, de una región a otra, o implementar plantas desalinizadoras de agua del mar. Un análisis desde las ciencias sociales nos lleva a visibilizar otros aspectos, o sea, la otra cara de la moneda. Hay que analizar a los diversos actores sociales y sus opciones en el territorio. Hay que visibilizar a los grupos de poder y analizarlos en sus alianzas, conflictos y negociaciones con otros actores, con las instituciones estatales regionales, vinculadas al recurso hídrico, para lograr el acceso al agua. Asimismo, hay que estudiar las distintas escalas o niveles en que se dan estas relaciones de poder, a nivel local, regional y nacional. La escasez, entonces, puede ser consecuencia de las políticas públicas, que desvían el agua en favor de ciertos intereses o grupos de poder, y 746 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI restringen su acceso a otros usuarios o a nuevos usuarios. Tiene que ver, entonces, con relaciones desiguales de poder y no se reduce a un problema técnico de escasez de agua. Otro ejemplo que podemos ver, y que está muy de moda en todo lo que es una visión global de la agricultura moderna actual, es la recuperación de las tecnologías tradicionales en el riego. Esta es una tendencia muy interesante, que se viene dando en varios países, que consiste en recuperar las tecnologías tradicionales. En nuestro caso, es la recuperación y revaloración de la infraestructura natural, como son los andenes, las cochas, las pozas de agua, para afianzamiento del acuífero, entre otros. ¿Qué es lo que se trabaja sobre eso? Básicamente, se prioriza la recuperación de la tecnología, más no lo que hay detrás de ella, es decir, la organización social que permite o ha permitido el uso de esta tecnología en nuestro país. Los andenes, las pozas, las cochas, todo eso, tiene detrás una organización social. El año pasado estuvimos participando en un proyecto sobre aguas subterráneas, a nivel de diferentes países, incluida la India, Marruecos, una serie de países, en los que el tema del agua subterránea es fundamental y se está atravesando un problema enorme en relación al agua subterránea. Entonces, todos los países teníamos que ver cómo recuperar las tecnologías tradicionales y, en nuestro caso, comencé a analizar el caso de las pozas. Esta es una técnica que ha existido desde tiempos muy antiguos. Cuando vinieron los españoles, les llamó la atención cómo, en distintos valles de la Costa, los campesinos o agricultores inundaban sus parcelas, como si fueran piscinas llenas de agua. Esas piscinas les servían a los agricultores para mantener la humedad en momentos en que ya no había agua. Esa es una manera de mantener la humedad del suelo, pero además permite hacer una recarga del acuífero. Entonces, se comenzó a ver la posibilidad de recuperar ese tipo de 747 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tecnología tradicional en la actualidad, pero sin ver la organización que anteriormente existía, porque para la distribución del agua para llenar estas pozas, hay una organización muy fuerte que permite que a un agricultor, apenas termine, le siga el otro, y no se pueden retrasar ninguno porque, de lo contrario, no se pueden llenar todas las parcelas, no se pueden inundar de agua en un determinado periodo de tiempo. Entonces, ahora lo que se trata es de recuperar esto, se comienza a inundar las chacras y se alquilan las parcelas, solo para inundarlas y, de esta manera, se hace la recarga del acuífero. Este alquiler de chacras o venta de terrenos, solo para ser usados para recargar el acuífero, en verdad, solo está beneficiando a las grandes empresas. Entonces, esto de recuperar tecnologías sin la organización que está detrás o sin ver a quién beneficia esta agua, es una de las cosas que la sociología permite ver en esta red de relaciones. Y, finalmente, otro ejemplo que quería poner es lo de la pandemia, que ya lo mencionó también Javier. La pandemia no solo es un problema sanitario. También es un problema económico y, sobre todo, profundamente social. Es un problema de gestión, que incluye la gestión del territorio, que es como las distintas regiones han gestionado la pandemia y se han diferenciado unas de otras. Algunas regiones han cerrado sus fronteras. Otras las han mantenido abiertas. En el caso de los valles costeros, se ha mantenido la agricultura de exportación. En momentos en que había la cuarentena, a nivel nacional, ellos siguieron trabajando. Y ese es uno de los problemas que permitió que se amplíe el impacto de la pandemia. La gente iba a trabajar sin los protocolos de seguridad y eso hizo que se incrementen los contagios. Entonces, la gestión de la pandemia no es solo un problema sanitario, sino que refleja el tipo de sociedad en que se desarrolla. Una de las cuestiones importantes para analizar en una pandemia, o para analizar eventos como el fenómeno del Niño, es la resiliencia que hay en la población 748 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI para afrontar estos eventos naturales, lo que tiene que ver no solo con los individuos, sino con el tipo de organización que hay en la población para hacer frente a estos problemas al interior de una región o de una ciudad. Por ejemplo, en el caso del fenómeno del niño, el año ’63, en la ciudad de Ica, se formó una organización, por iniciativa del alcalde de la ciudad, con la participación de una serie de instituciones locales, lo que permitió afrontar bien este evento catastrófico en el valle de Ica. Sin embargo, en 1997, cuando ocurrió un problema similar, no hubo una organización férrea, local, para hacer frente a las inundaciones, que provocaron muchos daños a las familias. Entonces, la importancia de la organización para afrontar este tipo de problemas, como el fenómeno del Niño o la pandemia, tiene que ser incluido en la agenda de investigación, junto con otros fenómenos ambientales, a ser estudiados por la sociología. Otro tema aquí, vinculado a la pandemia, es cómo nos hace ver el problema de la pandemia, esto es, el hacinamiento que hay en los asentamientos humanos. Vuelvo a poner el caso de Ica. El boom exportador atrajo mucha migración a este valle, migración no solo de personas o familias que vivían en zonas cercanas al valle de Ica, sino que venían desde Cusco, Puno, desde la Amazonía, de Madre de Dios. De todos estos lugares vino gente a trabajar al valle de Ica. ¿Qué significo esa migración? Esta gente, que venía a trabajar a Ica, de lugares tan alejados, también trajo consigo la epidemia del dengue. Cuando se presentó la pandemia en la zona, mucha gente iba a atenderse a los hospitales pensando que se había contagiado, pero en realidad tenían dengue, y recibían tratamiento como si fuera COVID - 19. Entonces, este es el impacto que ha tenido la migración en la zona. No solo hay mayor hacinamiento, en condiciones insalubres, sino que la gente llega con sus costumbres culturales y traen sus propias epidemias. Todo esto se conjuga para hacer que el impacto de la pandemia sea mucho mayor de lo que 749 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ocurriría sin mediar todos estos problemas. Esto también es reflejo del tipo de sociedad en que vivimos. Entonces, a manera de reflexión final, tenemos que descartar una visión simple de lo social, que acompaña al problema ambiental. Tenemos que recuperar, más bien, el tejido social que está inmerso en los problemas ambientales, y cómo eso se refleja en las políticas públicas y en su relación con el Estado. El abordaje de todos estos temas demanda una perspectiva interdisciplinaria, o sea, los científicos sociales tenemos que comenzar a trabajar de manera conjunta con los de ciencias naturales, conocer sus herramientas, hablar su lenguaje. No es sencillo, es un lenguaje técnico, pero hay que asumirlo también, para poder realizar toda una caracterización de los problemas sociales en la problemática ambiental. Esto es muy importante en el contexto en que vivimos actualmente, que incluye problemas como el cambio climático o la pandemia o epidemias, como el dengue, en nuestro caso. Para finalizar, quería decirles que el usar una metodología interdisciplinaria es fundamental, pero también utilizar los medios técnicos, las herramientas virtuales, que ayudan mucho. En el tiempo de la pandemia, por ejemplo, hacer trabajo de campo es todo un desafío. Yo me preguntaba: ¿cómo hacer trabajo de campo? Y, sin embargo, como dijo Javier, el uso del teléfono, el uso del zoom ayuda mucho. La gran mayoría de personas, hasta en el último pueblito, tiene un celular. Es muy sencillo sacar entrevistas, hacer citas con distintos dirigentes y pobladores, que yo pensaba que no necesariamente se movían en lo virtual. Es muy fácil usar el WhatsApp. Muy fácil utilizar el Zoom. Entonces, es una manera de cómo uno puede ir trabajando en estas condiciones. Bueno, eso es, más o menos, lo que quería plantear, la necesidad de que las ciencias sociales estén en los problemas ambientales. Eso no significa dejar de ser sociólogos o antropólogos, sino más bien 750 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI enriquecerse con conocimientos de las ciencias naturales y seguir tendiendo puentes para hacer trabajos interdisciplinarios, con un enfoque comparativo. Esa es otra cosa importante que ayer lo dijo Narda Enríquez, un enfoque comparativo, o sea, los problemas de las aguas subterráneas no ocurren solo aquí, sino que podemos compararlos con países como la India, que tiene un gran problema con las aguas subterráneas. Entonces, podemos comenzar a comparar los problemas que tenemos aquí con los que ocurren en los otros países y, en el caso de la pandemia, comparar la pandemia en el Perú con otros países latinoamericanos y con otros países europeos. Eso es todo. Muchas gracias. Benjamín Marticorena Castillo Muchas gracias, María Teresa. Quisiera hacer una brevísima presentación de algunas preguntas que surgen del público y otras de nosotros mismos. El Dr. Cussianovich nos ha enfatizado bastante, en su presentación, el rol de la ética en la investigación. Es para servir a la gente. La investigación es para eso, para que los ciudadanos se formen como tales, para que puedan entender mejor el mundo social en el que viven y, por lo tanto, para que tengan una relación más eficiente y más correcta, más justa, con sus congéneres. Ahora, la enseñanza de las ciencias naturales tiene también otra connotación ética, muy valiosa, que fue considerada por educadores de escuelas muy violentas, de niños que tenían bandas en Chicago, hace unos 20 años, y lograron bastante éxito en su esfuerzo, porque la ética de la investigación consiste en que no puedo afirmar nada, como verdad científica, que no puedo probar experimentalmente u observacionalmente o por lógica formal. Eso tiene un valor ético extraordinario, que hay que aprovecharlo para la educación y, efectivamente, tuvieron mucho éxito David 751 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Lederman y su grupo en ese trabajo. La violencia disminuyó en esa generación que llevó esta cuidadosa educación. Y hay una segunda connotación ética, que tiene menos fuerza que las dos anteriores, por supuesto, pero que también es importante, y la ha mencionado el Dr. Cussianovich, y es que las leyes naturales son inviolables. Están para cumplirse. Las leyes sociales, no necesariamente pueden cumplirse, en la medida en que hay crisis social, conflicto. entonces, se evaden más las reglas. Las leyes naturales son absolutamente inviolables. La verdad es que no estoy seguro de que ese sea un valor ético; pero, en todo caso, es un valor referencial y no deja de ser interesante como concepto. Y, según dijo Lederman, ese fue el concepto que más influyó sobre los jóvenes violentos, en la formación que recibieron. Entonces, este es un asunto muy interesante, porque luego se trabajó en Europa, con Georges Charpak, premio nobel de física en 1992, que lo llevó a Francia, creo el programa La Main à la pâte, Las manos en la masa257, que es la metáfora del panadero, y luego toda Europa lo adoptó, en el programa POLLEN, que es un boom para la educación en ciencia para los niños. Lo que quiero decir es que la educación en ciencias también tiene un valor fundamental para educar y formar ciudadanía. Por su puesto, el estudio de la geografía, de los territorios, las culturas, la historia, todo eso también tiene un valor extraordinario para formar ciudadanía. Ahora el programa francés se ha trasladado a China, donde es masivo actualmente. En América Latina, Colombia es el país que más lo ha utilizado. Entonces, sobre eso me gustaría una reflexión del Dr. Cussianovich, si es posible. 257 Georges Charpak, Pierre Lena y Yves Quere, Los niños y la ciencia: la aventura de la mano en la masa. Siglo XXI Editores. Buenos Aires – Argentina, 2007. 752 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Alejandro Cussianovich Totalmente de acuerdo. Para mí la ética es fundamentalmente una pregunta. La ética pregunta, no juzga. ¿En qué sentido? Nos pone frente a algo que es sustantivo. Lo que se está planteando. lo que se está poniendo en marcha: ¿qué tipo de gente resultamos? Esto es fundamental para mí. La moral es otra cosa. No hay ética sin moral, pero la ética juzga todas las morales, porque hay moral para todo. Entonces, desde la perspectiva señalada, sin lugar a dudas, todas estas experiencias demuestran básicamente que, en una u otra forma, la pregunta esencial es: ¿dónde está tu hermano? ¿Qué has hecho de tu hermano? Ahora, podríamos decir también, como en otras culturas de nuestro país: ¿Qué has hecho de tu chacra? ¿Qué has hecho de tu cerro? ¿Qué has hecho del agua, de eso ojos de agua, como bien mencionaba la profesora Oré?, Pareciera que eso no tiene que ver con lo humano, porque entre nosotros hay una ruptura con lo natural, como si no tuviera vida. En otras culturas y en otras miradas, eso tiene vida. Entonces, cómo vamos a entender que el niño nos diga: “voy a ir a abrazar a mi planta, porque me voy a ir por tres días”. Uno dirá: “está loco”. O, lo que decía aquí una señora ayacuchana, en los arenales de Villa el Salvador: “¿Cómo estás señora?”, le preguntamos. Y ella responde: “Ay, aquí, penando, me falta el olor de mis corrales y mis gallinitas”. El olor… Entonces, esta relación, que también ya ha sido señalada antes, entre objetividad y subjetividad, es un asunto de debate, para mí. Es decir, la ruptura de esto en el pensamiento moderno u occidental, por decirlo de alguna manera, ayuda a no mezclar niveles de reflexión. Eso es fundamental, precisa, pero no para escindirlos. No sé si me dejo entender. Ocurre en nosotros mismos. Nuestra subjetividad no pertenece a otro mundo. Pertenece a la materia. Somos seres espiritualmente materiales y materialmente espirituales, o sea, que trascendemos. 753 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI No estamos acostumbrados a este modo de pensar. Por ejemplo, sería interesante retomar esta filosofía que se presentó en la Católica, hace unos cuatro años, del profesor Josef Estermann, que ha trabajado la filosofía andina.258 Es muy interesante, porque el recupera la importancia de que solo puede ser racional lo que produce relacionalidad, es decir, el criterio para evaluar si algo es racional es qué tipo de convivialidad produce. Si genera competencias, choques, formas de no entendimiento, no me van a decir que eso está calado con la racionalidad. A mí me parece que, con infancias, con adolescencias, en situaciones críticas o duras, como las que ha recordado Benjamín Marticorena, eso toca directamente lo que llamamos ética. Por supuesto que hay otros acercamientos a la ética, pero para mí es una pregunta. Así se trabaja con los jóvenes, para que tú decidas y constates en la práctica si lo que se ha producido ayuda a ir siendo comunidad. Yo desaparecería todos los verbos en infinitivo y los pondría todos en gerundio, para indicar que somos un dinamismo permanente. Esto los griegos lo entendieron bien, cuando ellos hablan de ginomai o devenir, estás siendo mientras estás siendo para seguir siendo lo que quisieras ser. Me parece a mí fundamental. Es el tornillo sin fin. Le da otra dinámica al entender y nos ayuda, incluso, a resolver tensiones en los estudiantes, en particular, a nivel de la universidad, cuando te dicen: “no sé si hacer mi estudio cuantitativo o cualitativo”, cuando quieren hacer su tesis, como lo recordó también Herrera. No es que yo esté traicionando la exactitud. Estoy entrando por dónde se percibe, estoy entrando por dónde se siente, estoy entrando por aquello que me permite abrirme también a ver lo falso de lo que yo estoy pensando. ¿Por qué no? Entonces, por ahí me parece importante transitar. Yo quería, si me permiten, en los dos minutos que me quedan, compartir una experiencia con compañeros de la universidad 258 Josef Estermann. Filosofía andina. Sabiduría indígena para un mundo nuevo. Instituto Superior Ecuménico Andino de Teología – ISEAT. La Paz – Bolivia, 2006. 754 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Católica de Quito, que tiene que ver con cómo la estructura de la lengua quechua sirvió para rearmar la didáctica de la enseñanza de la matemática. Ustedes dirán: ¿qué tiene que ver? Es que la manera cómo hablo, es la forma que verbaliza cómo yo percibo mi entorno. Y nuestras lenguas originarias tienen formas absolutamente distintas de percibir el mundo que les rodea. Esa complejidad es para nosotros; pero, para ellos, es fácil. Entonces, armaron, en una universidad de EE.UU., toda una didáctica del aprendizaje de la matemática, a partir de la estructura de la lengua materna que hablaban los niños de los jóvenes de la comunidad. Aquí no tenemos un estudio similar. Corremos el riesgo de creer que somo interculturales o transculturales porque hablamos la lengua del pueblo en que nos toca trabajar. En la lengua originaria se vendió la quinta esencia de lo que era la sociedad moderna, cuando, en 1,583, Toribio de Mogrovejo reunió a todos los obispos de América Latina, en el Concilium Límense, y les impuso que aprendieran la lengua de los indígenas. ¿Para qué? Para venderles occidente. No para reelaborar a partir de cómo ellos ven… Entonces, la estructura de la lengua para mí es capital. Con eso no quiero decir que yo sabría cómo hacerlo, pero me pareció importante esa experiencia: aprender matemática a partir de cómo organizo la didáctica basada en la estructura de la lengua. Y lo otro que me parece importante, es que la investigación tiene que contribuir a tres cuestiones: una, es la reforma intelectual: dos, la refundación de la política y la ética o, si se quiere, desde la ética refundar la política; y tres, la regeneración de la vida cotidiana social. Esto no lo planteo yo, esto lo plantea Edgar Morín, en uno de sus trabajos, cuando habla de estos tres elementos259. Entonces, a mí me parece que tenemos vacíos. Me pareció muy bien cuando señaló el Dr. Javier Herrera que hay vacíos y lagunas en estas propuestas. 259 Edgar Morin. La vía para el futuro de la humanidad. Editorial Paidós. Estado y sociedad. Barcelona – España, 2011. Véase también, del mismo autor: Cambiemos del Vía. Lecciones de la pandemia. Editorial Planeta. Barcelona – España, 2020. 755 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Yo diría que en historia se avanzó, pero no existe una historia 1821 al 2021 de cómo ha evolucionado estás culturas de infancia y su rol. Deberíamos considerar, además, la posibilidad de que todos los profesionales, y también los no profesionales, que trabajan con las infancias, estas que van a salir de la pandemia, transformadas seguramente, reciban una formación especializada adecuada, breve, que tenga en cuenta esta situación. ¿Con qué tipo de chicos nos vamos a encontrar en el aula? Esa es mi pregunta. Hay que pensar en eso. En las DEMUNAS, por ejemplo, no basta con que uno sea abogado o psicólogo, que saben de infancias lo que les han enseñado en la universidad, cuando han sido formados, antes de la pandemia. ¿De qué infancia estamos hablando acá? ¿Qué tipo de niño o de niña? Es eso lo que hay que estudiar y sobre lo que necesitamos formar. ¿Qué tipo de policía está atendiendo en la comisaría si, además de ser buen policía, no tiene una especialidad? Entonces, nuestras universidades deberían de ofrecer pequeños diplomas, pequeños en el sentido de que no le carguen a uno 50 años encima, para que haya una especialidad. En los estudiantes de Maestría de Infancia, en San Marcos, hay abogadas que nos dicen que por primera vez oyen hablar de la postergación del ejercicio de derecho, es decir, poner en cuarentena el ejercicio de derecho. Y, así como este, hay muchos otros temas sobre los que formar en esta época. Muchas gracias. Benjamín Marticorena Castillo Muchas gracias Dr. Cussianovich. Javier, hay unas cosas muy importantes que he tomado nota de lo que has expuesto y quería señalarte lo siguiente. Los grandes temas de investigación en el Perú, que son, por ejemplo, salud, educación, medio ambiente, interculturalidad, agricultura, producción de pequeñas y medianas empresas, entre otros, son interdisciplinarios y no pueden ser atendidos o resueltos sin la participación de las ciencias sociales 756 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI junto con las ciencias naturales o ingenierías, con tecnologías. Todos exigen tecnología. El caso de medioambiente es todavía más complejo. El ser humano es una unidad hipercompleja. La cantidad de nexos neuronales que hay y que cada uno determina los preconceptos, como lo llama Willy Rochabrún, es extraordinario. Es una multitud mucho mayor que toda la población de la tierra, la cantidad de neuronas cerebrales que hay. ¿Cómo funciona todo eso? El ser humano es hipercomplejo. Y la naturaleza lo es más aún, porque somos parte de ella. La ciencia, en cambio, estudia a la naturaleza de manera muy simple. Se limita al estudio de dos cuerpos y cómo interactúan entre ellos. Cuando uno pone un tercer cuerpo, ya la cosa es tan compleja que no tiene solución matemática. Hay que ir a lo estadístico, y más todavía cuando uno tiene miles de millones de cuerpos o miles de millones de átomos. Entonces, la cosa pasa ya a ser ciencia moderna o mecánica cuántica, una cosa bastante abstracta, bastante más matemática que de sentido común. Entonces, por eso, es que las ciencias sociales son mucho más complejas que las ciencias naturales; pero sí, yo sí creo que, en efecto, sí se pueden prestar conceptos de unas a otras, recíprocamente, pero obviamente hay que adaptarlos, sino la cosa puede terminar siendo terrible, si se aplica mecánicamente. Hay que adaptarla, pensando en cómo puede hacerse esto, y conociendo el objeto sobre el que se está aplicando. Muy importante lo que has mencionado, Javier, respecto a la particular importancia de las investigaciones frente a los impactos de los fenómenos naturales extremos, que en nuestro país son habituales. Todos los años hay un lugar de la Sierra central en el que se producen avalanchas de piedras, aludes, etc. Todos los años hay friajes o algún tipo de actividad volcánica en el sur. Y, de vez en cuando, vienen Niños feroces, Niños costeros, o un cambio climático que, posiblemente, va a ser peor que todos los anteriores. Y de nuevo, tal vez, un terremoto gigantesco nos puede suceder, 757 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI que ya ha ocurrido en los países vecinos. O una pandemia o más, aparte de esta, que nos golpea a escala planetaria. Todo esto significa que los planificadores, entre ellos los economistas, podrían pensar que no es cierto que no es previsible. Si todos los años nos ocurre una tragedia, ¿por qué vamos a decir que no es previsible? Claro, no sabemos cuándo o cuál va a ser la forma que tome, pero sí sabemos que hay que investigar todo, como ha dicho muy bien Javier, como parte de un sistema de vigilancia, incluyendo lo que la gente percibe que van a ser sus necesidades, y también lo que no se percibe, pero que conlleva riesgos. Los científicos tienen formación para poder investigar y dar soluciones, e incluso a veces evitar el drama geofísico, otras veces mitigarlo, y otras veces prepararnos socialmente para enfrentarlo. Por eso es que cuando se descubre en otros países que, de cada 10 investigaciones sobre salud pública, 9 son de ciencias sociales, no debe sorprendernos a nadie, porque, a pesar de que hay que trabajar salud pública, medicina, farmacología, biología, genética, y eso parece un mundo completo, y lo es ciertamente, sin embargo, son más las investigaciones en ciencias sociales que son útiles para la salud pública, porque tienen que ver con educación, con organización social y con provisión de agua, que es el elemento básico de la salud, previo a la salud. De esto nos han hablado los tres, felizmente. Entonces, todo este universo de cosas nos muestra que hay una necesidad urgente, para los grandes temas nacionales, de reunir capacidades en muchos ámbitos del conocimiento y, en este proceso, no separar ciencias sociales de ciencias naturales. Yo sé que hay científicos naturales que prefieren no trabajar nada con las ciencias sociales. Quizás, si están en un ámbito muy específico como, por ejemplo, los rayos cósmicos o el movimiento de las galaxias, efectivamente pueden no tener mucha relación con lo social, aunque siempre, después, hay que trasmitir los hallazgos a la sociedad, para que tenga mayor sentido ese aprendizaje. Pero hay 758 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI una mayor parte de campos que tienen una incidencia importante en la economía y en la vida de la sociedad, que requieren de un abordaje multidisciplinario, que exige la relación y el intercambio de información y de metodologías entre las ciencias sociales y las ciencias naturales. Yo creo que sí se ha investigado respecto a los terremotos bastante. Lo que pasa es que los científicos naturales, los que trabajan esto, como el hace poco fallecido Julio Kuroiwa o la gente del Instituto Geofísico del Perú - IGP, incluso SENAMHI, investigan y publican relativamente bastante, no es poco lo que se hace, pero eso no se comunica, o sea, no hay un traslado a las ciencias sociales, no hay un trabajo conjunto, todo se hace separadamente, adolecemos de cierto autismo. Entonces, hay esa segmentación de la que nos ha hablado Javier. El satélite que no ha mencionado, por ejemplo, muy poco se usa. Yo he conversado con los militares navales de la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú. Tienen un barco precioso, el BAP Carrasco. que acaban de adquirir, y que en este momento es el principal laboratorio oceanográfico de toda América Latina, es un barco laboratorio, con muchos equipos adentro, pero no tienen investigadores. Entonces, es indispensable el diálogo con todos, con los especialistas en geología, en oceanografía, en movimientos o corrientes oceánicas, en biología marina, etc. Y esto significa también el vínculo de todo este equipamiento, de todos estos materiales, con la sociedad que los va a emplear. Juan Tarazona, el gran biólogo marino sanmarquino, decía que del mar peruano solo conocemos el 10% de todo lo que contiene. ¿Cómo podemos usar el mar si solo conocemos el 10%? Y, además, lo usamos de forma masivamente y de la forma menos pensada. Entonces, aquí quisiera pedirle a Javier algunas reflexiones en torno a estos temas. Él ya ha señalado bastante de esto, pero quizá nos pueda dar una mayor reflexión sobre este tema. 759 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Javier Herrera Bueno, todos sabemos que investigar, en primer lugar, es plantear una buena pregunta. La mayor parte del tiempo que toma uno en investigar es identificar la pregunta más pertinente. El punto de partida es muy importante y, en seguida, el trabajo de la investigación es acotar el ámbito del estudio, para poder trabajar y tratar. No podemos abarcar la totalidad del fenómeno social porque es inmanejable. Una vez acotado, eso no impide que tengamos enfoques pluridisciplinarios y la mayor parte de los temas que hemos mencionado se prestan a ello. La gran dificultad es cómo transformar los resultados de esta investigación en políticas públicas, en apropiación para el debate democrático, y esto tiene que ver con varias dificultades intrínsecas de la investigación. La primera de ellas tiene que ver con la incertidumbre, con las verdades transitorias que los investigadores producimos, y eso es muy difícil de comunicar. Yo que trabajo en el ámbito estadístico, económico, veo las dificultades que tienen los organismos del Estado, aunque ha habido también un avance muy considerable en comunicar datos que provienen de encuestas estadísticas que tienen un margen de error. Y cuando uno habla de margen de error, el sentido común lo interpreta como “equivocaciones”, y eso también es muy difícil de comunicar, porque en el Perú carecemos de una cultura científica, bien asentada, como la tienen otros países. Y esa dificultad, luego, se traslapa a los ámbitos de decisión política, en las cuales muchos de los académicos están ausentes, es decir, hay una separación, una división del trabajo, que me parece nociva y que ha provocado precisamente estos efectos en donde los investigadores académicos son usuarios o bien consultores transitorios de instancias en donde se decide, sin que se formen las capacidades de investigación en el seno mismo de estas instituciones. 760 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Creo que esta es una dificultad que tiene que ver también con la aplicación de las políticas públicas. Yo mismo recuerdo haber hecho una evaluación del sistema de focalización del MIDIS, en donde mis conclusiones, en un reporte de 200 páginas, eran que justamente había muchos problemas con el algoritmo, la base de datos, con la focalización, etc. Sin embargo, hubo casi media docena de ministros que se sucedieron en ese puesto y no sé dónde fue a parar el mencionado informe. Entonces, hay una dificultad que tiene que ver con esta manera de relacionarse con el sector público, donde se deciden las políticas públicas, pero también tiene que ver con una suerte de inhibición, por parte de los científicos, en la producción misma de la información, en la producción de los datos. Estamos mal acostumbrados a buscar ahí donde hay datos, ahí donde hay luz. El famoso chiste del borracho que busca sus llaves bajo el poste de luz. Y le preguntan: “¿por qué busca ahí?” Y responde: “porque acá hay luz”. Entonces, no. Tenemos que innovar, ser acuciosos, audaces, y plantear temas que aún no han sido investigados y crear las herramientas para poder investigarlos. Y creo que también este es un punto importante, que tiene que ver con el escaso uso de otras herramientas, de otros instrumentos de apropiación progresiva, y no digo que no exista, es una apropiación que ya existe en muchos casos, por ejemplo, los algoritmos de machine learning, en los módulos predictivos, ya se están usando en ciencias sociales, aún en el caso del Perú, pero de manera todavía insuficiente. Ese es un punto que deberíamos tratar de subsanar, que tiene que ver con la formación de base, en las universidades y en las escuelas también, y que todavía no ha sido incorporado en el currículo. Esto hace parte, más bien, de iniciativas personales, y en eso también tenemos la suerte de poder acceder gracias a internet, a los cursos en línea, los famosos NOD. La mayor parte de las universidades en el mundo ofrecen gratuitamente esos cursos. Y los estudiantes, en realidad, se están formando ahí. No tanto, y no solamente, en las universidades, sino que acceden a estas nuevas 761 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI tecnologías gracias a la universalización del acceso a través del internet. Muchas gracias. Benjamín Marticorena Castillo Muchas gracias, Javier. Y hacer una pregunta, pedirle una reflexión, a María Teresa, sobre cómo ella ha percibido su experiencia profesional e investigadora, los vínculos con los científicos de otras áreas, de las ingenierías, de la biología, de la hidrología, de las ciencias naturales. Y si esa ha sido, efectivamente, eficaz para los resultados de la investigación en ciencias sociales. María Teresa Oré Muchas gracias por la pregunta. Cuando estaba pensando en hacer la presentación, me decía que no quería mezclar mi experiencia personal, pero mi experiencia es muy peculiar, en el sentido de que yo me acerqué al tema del agua, pero no por problemas de contaminación o por el cambio climático, sino porque estaba trabajando historia oral y encontré una leyenda sobre el agua, que me hizo ver toda esta problemática del agua. Entonces, comencé a analizar esta leyenda sobre agua, que conocí a través de la historia oral, y cuando terminé el trabajo, lo publiqué y, luego, me contactaron en un organismo internacional para hacerme cargo de un programa de riego, en el que yo era la encargada junto a un equipo de ingenieros. Yo, de riego, no sabía mucho. Venía de la sociología y de la historia. Entonces, trabajar con los ingenieros creo que fue una de las experiencias más positivas que he tenido, porque comencé a trabajar con ellos en lo que era el problema con las boca - tomas, los problemas de las defensas ribereñas, tenía que ir al trabajo de campo con ellos y tenía que manejar su lenguaje. Entonces, poco a poco, fui conociendo muchos de los 762 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI aspectos técnicos y también me fui acercando a todo lo que eran los temas del territorio, porque eran regiones determinadas que trabajábamos. Y lo interesante de esto que, al salir tan bien lo que hicimos con los ingenieros, la Fundación Ford auspició a que hiciéramos un programa con FONCIENCIAS, que vale la pena reseñarlo. Era un grupo de estudios sobre riego, conformado por ingenieros agrícolas, agrónomos, biólogos, economistas y sociólogos. Éramos dos sociólogos y, los demás, eran de distintas profesiones. Teníamos que hacer pequeños artículos en conjunto. Entonces, comenzamos a trabajar. Estaba Carmen Felipe Morales, doctora en ciencias agronómicas, junto con otros ingenieros, que eran gente de primera. Trabajamos un conjunto de artículos y lo publicamos todo en un libro que se llamaba Gestión del agua y crisis institucional260, que tuvo mucho éxito. Fue una experiencia muy interesante el trabajar, directamente, con ingenieros, en una zona y, después, procesar y escribir artículos sobre eso. Entonces, para mi es muy sencillo acercarme a temas sobre aguas subterráneas, problemas de agua y la pandemia, porque me enseñaron a abrirme a otras disciplinas y a trabajar con ellos, sin prejuicios. Porque hay muchos prejuicios entre una disciplina y otra. Yo me acuerdo de que, cuando comenzamos a hablar, los ingenieros decían: “uf, ya hablaron los sociólogos, solo saben hablar y hablan bonito, pero no saben más…”. Y cuando hablaban los técnicos y los ingenieros sobre los problemas de desnivel y el problema de las defensas ribereñas, nosotros decíamos: “esos son unos tecnicistas que no saben nada más… Solo son técnicos, buenos técnicos”. Pero, cuando uno avanza en eso, uno comienza a conocer otros campos y a trabajar junto con ellos. 260 Grupo permanente de estudios sobre riego. Gestión del agua y crisis institucional: un análisis multidisciplinario del riego en el Perú. Tecnología Intermedia (ITDG) y Servicio Holandés de Cooperación Técnica (SNV). Lima – Perú, 1993. 763 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Bueno, después de eso, tuve una beca para estudiar en el departamento de agua y riego en la Universidad de Wageningen, Holanda, con ingenieros. Entonces, eso me permitió abrirme mucho más. Y eso es lo que he tratado de trasmitir en mi experiencia en la docencia, en la Universidad Católica, en Ciencias Sociales, A los antropólogos y sociólogos que van a campo les digo que tienen que conocer y trabajar con el ingeniero que está en campo. Todavía hay que romper una serie de prejuicios que hay entre las distintas disciplinas y aprender que uno no solo tiene toda la verdad. Hay otros que tienen otras verdades que son interesantes y que la riqueza mayor está justamente en sumar las distintas verdades, las distintas perspectivas, para poder abordar un tema tan crucial y complejo, en este caso, como es el tema del agua. Benjamín Marticorena Castillo Bueno, eso me hace recordar que el rector de la Católica, en una ocasión, en una visita que hice al campus de la PUCP, señalando a los edificios de los ingenieros, en un lado, y de los científicos sociales, en el otro, me explicó: “de este lado están los cuadriculados y, de este otro, los rayados” (Risas). Muchas gracias, María Teresa. Les agradezco muchísimo por esta experiencia, que ha sido muy enriquecedora y ha quedado grabada en todas sus jornadas. Muchas gracias al público que se ha conectado a la plataforma del CONCYTEC y que ha estado atento a las distintas mesas que se han llevado a cabo. Con esta actividad damos por concluido este Coloquio de Ciencias Sociales. 764 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 765 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 766 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI CAPÍTULO 13 HACIA UNA AGENDA DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES 767 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Capítulo 13 HACIA UNA AGENDA DE INVESTIGACIÓN EN CIENCIAS SOCIALES En los capítulos precedentes, cada uno de los expositores, en las distintas Mesas de Discusión, ha planteado una serie de problemas dentro de las distintas líneas de investigación social que se han propuesto, además de los problemas y demandas formativas que actualmente existen en las instituciones universitarias que forman científicos sociales en el país, de cara a la sociedad del siglo XXI. En el presente capítulo, a modo de balance, se da cuenta tanto de los aspectos formativos como de las principales líneas de investigación que han sido identificadas en el marco de las actividades realizadas. A nivel formativa: Los problemas formativos en las ciencias sociales son relevantes a la luz de los cambios que vienen ocurriendo actualmente no sólo con la pandemia del COVID – 19, sino también con la crisis sistémica que ha desencadenado a nivel mundial. No solo asistimos a cambios y transformaciones profundas en la sociedad, sino también a nivel de las ciencias sociales, que deben revisar su objeto de estudio y las teorías desde dónde han sido pensados y conceptualizados, además de los métodos y técnicas de investigación, en diálogo abierto con las ciencias naturales, las nuevas tecnologías y la filosofía, desde una perspectiva interdisciplinaria. Un tema que reúne consenso en las distintas conversaciones que se han dado es precisamente el de la necesaria interdisciplinariedad en el abordaje de los problemas sociales y ambientales, que incluya tanto a las ciencias sociales como a las ciencias naturales, dando cuenta 768 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de la creciente complejidad de la sociedad actual, tanto a nivel planetario como a nivel nacional y en los espacios subnacionales. Esta situación tiene implicancias, a nivel formativo, en lo siguiente: 1) Es importante fortalecer el status científico de las ciencias sociales en diálogo abierto con las ciencias naturales, teniendo en cuenta el tipo de sociedad que está emergiendo y los problemas que se necesitan resolver a nivel global y en cada uno de los países de nuestra región, incluyendo el Perú. 2) El dialogo de saberes es una necesidad en la ciencia actual, lo que tiene implicancias epistemológicas y metodologías en las ciencias sociales, a través de las distintas disciplinas. No solo se trata de incorporar otros saberes, sino de reconocerle el valor cognitivo que tiene y las implicancias que eso tiene para la ciencia, en general, y las ciencias sociales, en particular. 3) Hay que romper con las barreras de la especialización científica, que aun predominan en las ciencias sociales, pero que resulta obsoleta en la actualidad. No solo hay que establecer un diálogo de saberes, sino que las propias ciencias sociales tienen que dialogar entre sí, en torno a los diversos problemas sociales que tiene lugar en la actualidad en la sociedad en que vivimos. 4) En relación con lo anterior, es importante señalar que no solo la sociedad se ha hecho más compleja y rebaza claramente los límites del Estado – Nación, en torno al cual se construyó la ciencia social clásica y contemporánea, sino que a ello hay que agregar la disolución de las fronteras entre la naturaleza y la sociedad, lo que conlleva una revisión crítica y un replanteamiento de los conceptos centrales en torno a los que se ha construido la ciencia social en los siglos XIX y XX. 769 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 5) En este marco, tanto la formación como la investigación en ciencias sociales tiene que hacerse, necesariamente, de manera interdisciplinaria. La interdisciplinariedad tiene que darse no sólo entre las disciplinas de las ciencias sociales, sino entre estas y las diversas ciencias naturales, las tecnologías sociales y/o naturales en boga y la filosofía, que tienen que enriquecerse mutuamente en el dialogo interdisciplinario, dando cuenta de los fenómenos sociales y naturales que son cada vez más complejos. 6) Las ciencias sociales tienen mucho que aportar en el dialogo interdisciplinario y, desde esta perspectiva, hay que promover su inclusión no solo en los estudios generales -previstos en la nueva ley universitaria- de las distintas carreras de ciencias sociales y ciencias naturales, sino también en la formación especializada, atendiendo al hecho, cada vez más evidente, de que los problemas naturales con los que interactuamos y en los que intervenimos tienen un carácter eminentemente social o están atravesados por la sociedad. 7) En correlato con lo anterior, es importante también plantear, desde las ciencias sociales, la incorporación de las distintas ciencias naturales en el proceso formativo de las nuevas generaciones de científicos sociales, lo que supone no solo un diálogo entre las distintas ciencias, sino también la posibilidad de trabajar conceptos de uso común que tengan utilidad y sean relevantes para la formación científica, 8) La necesidad de un abordaje interdisciplinario de los problemas sociales y ambientales plantea no solo la necesidad de plantear conceptos y enfoques teóricos de uso común para las ciencias sociales y las ciencias naturales, sino también promover el desarrollo de metodologías comunes y de 770 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI técnicas de investigación innovadoras que incorporen a las distintas tecnologías en boga y sean funcionales para el trabajo interdisciplinario, previa validación interna dentro de cada disciplina. 9) Es importante, por último, saber comunicar los resultados de la investigación científica en ciencias sociales y, en general, los conocimientos existentes, como parte del trabajo de divulgación científica, que supone no solo la apertura hacia la sociedad, en un dialogo de saberes, ya mencionado anteriormente, sino también la incorporación de herramientas comunicativas en la formación de los científicos sociales que permitan comunicar mejor sus hallazgos en la sociedad, en los distintos grupos poblacionales. 10) Estos cambios tienen implicancias en el concepto del desarrollo y en la política social que, incluso hoy, siguen siendo tributarios del modelo eurocéntrico y tienen que ser replanteados a la luz de los cambios que vienen ocurriendo en el mundo y en las ciencias sociales. El concepto de desarrollo, como lo ha señalado Edgar Morin, se mantiene vigente como parte del progreso y la metamorfosis en curso en la sociedad mundo actual, pero liberado del esquema desarrollo / subdesarrollo (o “países desarrollados” / “países en vía de desarrollo”) que es como se lo usaba en el marco de la sociedad occidental261. El desarrollo queda liberado y deja de ser dependiente del modelo eurocéntrico y de la idea de “sociedad desarrollada” que conlleva. La política social tiene que sintonizar con esta nueva mirada del desarrollo y los cambios que vienen ocurriendo en las ciencias sociales. 261 Edgar Morin. Sociología. Editorial Tecnos S. A., Madrid – España, 1995. 771 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI En concordancia con lo señalado, es importante destacar que, en las últimas décadas, dentro de la agenda de investigación de las ciencias sociales, se ha producido un desplazamiento de los problemas sociales hacia los problemas ambientales, que han adquirido centralidad en los programas de investigación, lo que no necesariamente quiere decir que los problemas sociales propiamente dicho hayan perdido relevancias para la investigación. Lo que ocurre es que estos problemas, al igual que los problemas ambientales, se han hecho más complejos y no se pueden entender de manera aislada, sin tener en cuenta la interrelación que tienen con los demás problemas sociales y con los problemas ambientales. La crisis desatada por el COVID – 19 ha terminado por evidenciar esta situación. Los problemas sociales, al igual que los problemas ambientales, se han hecho más complejos y sistémicos, lo que exige un abordaje interdisciplinario. En este marco, se impone no solo un dialogo entre las distintas disciplinas sociales y, de éstas, con las ciencias naturales, las nuevas tecnologías de la información y la filosofía, sino que, en un sentido amplio, se plantea la necesidad de una diálogo de saberes, que incluye a la amplia gama de saberes “tradicionales” que se han sostenido a lo largo del tiempo, a pesar de la colonización y de la hegemonía eurocéntrica, que tiene que ser entendida como una hegemonía de saberes, que incluye al saber científico, en sus distintas variantes, despojado de la aureola de “ciencia” o de lo “científico” como único conocimiento verdadero, lo que no pasa de ser una afirmación ideológica eurocentrada. Otro aspecto importante a destacar en esta mirada es el trabajo de divulgación científica, que no solo se hace necesario, como parte del diálogo de saberes y de las conversaciones entre las distintas disciplinas, sino que este trabajo tiene que ser mejorado a la luz de los aportes de las ciencias sociales y del uso que se hagan de las tecnologías de la información y comunicación, atendiendo a 772 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI las distintas herramientas disponibles. El trabajo de divulgación científica no solo tiene que dar cuenta de los hallazgos y conocimientos producidos por la investigación social y académica, lo que hay que saber comunicar, sino que tiene que impregnar, además, la toma de decisiones, en los distintos niveles de Estado y en el sistema político, en general, además de las organizaciones de la sociedad civil y la ciudadanía, en su conjunto. Líneas de investigación y agenda de estudios propuesta En los capítulos anteriores, que dan cuenta de los aportes de los distintos expositores que han participado en las Mesas de Discusión que se han llevado a cabo en el Taller y el Coloquio de Ciencias Sociales organizados por el CONCYTEC, se han planteado una serie de problemas y temas de estudio que son relevantes para la investigación en ciencias sociales. Hemos organizado las distintas propuestas de estudio que se han hecho en torno a los diez ejes que inicialmente fueron establecidos para el Taller de Ciencias Sociales. Los temas que se propusieron en el Coloquio se enmarcan dentro de estos ejes de trabajo. Esta propuesta de agenda, como ya ha sido señalado, no pretende agotar los temas de estudio y está abierta, además, a las líneas y problemas de investigación que puedan cobrar relevancia más adelante. Los temas y problemas de investigación propuestos son los siguientes: Ciencia y Sociedad: − La relación ciencia y sociedad en el mundo actual, que incluye la crisis sistémica desatada por el COVID – 19, a nivel mundial, y el cuestionamiento que esta plantea a la ciencia moderna y sus bases epistemológicas. 773 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − Las distintas racionalidades que hay actualmente en curso, tanto en la ciencia moderna -racionalidad instrumental- como en los distintos tipos de saberes que la cuestionan y sus implicancias a nivel epistemológico, lo que incluye el análisis de las “epistemologías del sur” y de otros saberes humanos que no necesariamente encajan dentro de esta corriente de pensamiento. − La relación entre ciencias sociales y ciencias naturales y sus implicancias teóricas y metodológicas, que escapa al paradigma de la especialización, simplicidad y reduccionismo científico. − El problema de las tecnologías modernas, a la luz de la cuestión ambiental y de las distintas formas de barbarie en curso, vinculadas al uso de las modernas tecnologías, que impactan negativamente en la población y van a contracorriente del progreso humano. − La relación entre ciencia y desarrollo, a nivel cognitivo y de las tecnologías que necesitamos para impulsar el progreso y el desarrollo humanos en la época actual, evitando el daño ambiental y los efectos perversos en la vida social. − La relación entre la multiplicidad de saberes que existen en nuestra sociedad y las ciencias sociales, a nivel cognitivo, formativo y en el ámbito de investigación social. − El uso de la ciencia y la tecnología en las políticas públicas, en la toma de decisiones y en la gestión pública, atendiendo a diversas plataformas tecnológicas y el impacto que tienen en la sociedad. 774 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Individualización, consumismo y desigualdad social: − La individualización en los países del norte y en los países del sur, atendiendo a las dinámicas de la mundialización en curso y los procesos internos, en cada país, en términos históricos, económicos, sociales y culturales. − El consumismo en el contexto de la sociedad neoliberal y su relación con el capitalismo de desastres y el impacto que eso tiene en la construcción y fragilización de las identidades individuales. − El problema de la desigualdad social en la sociedad actual, atendiendo a la dinámica de las clases sociales, los grupos étnicos, el género y lo individualización en curso. − El problema de las clases sociales y de la acción colectiva en el Perú y en América Latina. − La individualización, la informalidad y la vulnerabilidad social en la población urbana y rural, en el contexto de la pandemia del COVID – 19 y la crisis en curso. − Las pautas de crianza en los niños, niñas y adolescentes después del conflicto armado interno, en las familias que fueron afectadas por la violencia. − Las infancias y las adolescencias en el Perú: ¿Cómo están presentes estas poblaciones en nuestras ciencias sociales y en las políticas públicas? − Las pautas de crianza en las familias urbanas y rurales, antes y después del COVID – 19, en Lima Metropolitana y el interior del país, atendiendo al impacto de la pandemia y del confinamiento de las familias y los cambios que se vienen produciendo en el mundo, de cara al futuro. 775 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − El impacto de la individualización neoliberal en nuestra sociedad y en las ciencias sociales, atendiendo a los problemas de integración social, los déficits identitarios, a nivel individual y colectivo, el debilitamiento de la acción colectiva y los problemas de salud física y mental y otras patologías sociales que han proliferado en nuestra población en los últimos treinta años. − Las viejas y nuevas formas de solidaridad que subsisten en las zonas urbanas y rurales, a nivel comunitario y societal. − El “giro emotivo” en el Perú: Aspectos teóricos y agenda de estudios sobre las emociones y las subjetividades de los actores sociales, antes y después del COVID - 19. El impacto del COVID – 19 en el Perú. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en la salud física y mental de las personas y en la mortandad producida en la población, en Lima Metropolitana y el interior del país, a efectos de extraer lecciones de la experiencia vivida y realizar los cambios que sean necesarios para hacer frente a eventos similares en el futuro. − Estudios de evaluación de impacto del COVID – 19 en la salud física y mental del personal sanitario y de primera línea (trabajadores sociales, personal de limpieza, PNP, etc.) que tuvo que hacer frente a la pandemia, en Lima Metropolitana y el interior del país. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en la economía, a nivel nacional e internacional − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en el empleo: el comportamiento de la PEA, antes y después de la pandemia. 776 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en el empleo: la situación de los migrantes “temporeros”, antes y después de la pandemia. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en el empleo: el problema del teletrabajo en el Perú, antes y después de la pandemia. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en el empleo: la informalidad antes y después de la pandemia. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en la educación: la situación de la educación primaria y secundaria antes y después de la pandemia. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en la educación superior universitaria y no universitaria. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en la educación: el problema de la teleducación. − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en la vivienda: ¿Qué tan preparadas están las viviendas para el telestudio y el teletrabajo? − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en las relaciones de género: ¿Cómo impacta la pandemia y el confinamiento en las relaciones entre hombres y mujeres dentro y fuera de la familia? ¿Ha habido un incremento de la violencia entre hombres y mujeres a causa del confinamiento? − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en la seguridad física y mental de las personas: ¿Qué tan vulnerables eran las personas antes y después de pandemia? 777 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − Estudio de evaluación de Impacto del COVID – 19 y del confinamiento en el movimiento y desplazamiento de las personas: la migración de retorno en el Perú, a nivel nacional e internacional. − La resiliencia y capacidad de prevención de la población frente a la pandemia y los desastres naturales, principalmente en las comunidades nativas y la población migrante, en base a la organización social, la acción colectiva y el uso de saberes ancestrales, que le permiten responder a las emergencias de manera adecuada, ante el colapso o la incapacidad de los servicios del Estado, tema que ha sido poco estudiado por nuestras ciencias sociales. − Lecciones y aprendizajes que deja la pandemia en el ámbito del desarrollo, a nivel nacional e internacional. La interculturalidad en el Perú. − La interculturalidad en el Perú, en el ámbito académico: avances y logros, antes y después de la pandemia. − La educación intercultural en el Perú: avances y logros, antes y después de la pandemia. − La salud intercultural: avances y logros, antes y después de la pandemia. − La ciudad intercultural, antes y después de la pandemia. − La interculturalidad en el mundo andino: avances y logros, antes y después de la pandemia. − La interculturalidad en la Amazonía y los pueblos originarios: avances y logros, antes y después de la pandemia. − Interculturalidad y ciencias sociales: el rescate de los saberes otros y de los saberes tradicionales en la investigación social. 778 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Género y democracia. − Los estudios de género en el Perú: avances y logros, antes y después de la pandemia. − El impacto del género en la democratización de la vida pública y de la vida privada. − El impacto del género en la vida personal: la visibilización y empoderamiento de las mujeres, niños y niñas y grupos LGTB+. − Balance de la investigación histórica en clave de género: avances, logros y temas pendientes. − Género e interseccionalidad: los vínculos entre el género y el racismo, la etnia, la clase social, la edad y la orientación sexual, en el contexto de la sociedad peruana. − La violencia de género en el Perú y sus vínculos con otras formas de violencia y la corrupción policial y judicial. − La incorporación del género en las políticas públicas: avances, logros y temas pendientes. − Género y política de cuidados: la oferta y demanda de cuidados en la población, en las zonas urbanas y rurales, y su puesta en valor e institucionalización en las políticas públicas, incorporando la perspectiva de género. − Género y ciencia y tecnología: la democratización de la ciencia y el aporte de la mujer a la investigación científica y tecnológica. − El problema de la memoria y las secuelas de la violencia en el país: su abordaje desde la perspectiva de las víctimas. ¿Qué paso con las mujeres que fueron agredidas sexualmente? ¿Qué paso con los niños, niñas y adolescentes que fueron afectados por la violencia? 779 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI La ciudad y los problemas urbanos − Balance de los estudios urbanos en el Perú: avances, logros y temas de investigación pendientes. − La problemática urbana y su planteamiento en Lima Metropolitana y las ciudades del interior del país: ¿Qué estudiar? ¿Y para qué? − La ciudad, la vivienda, la urbanización y la metropolización en el Perú, antes y después de la pandemia. − Los problemas de la ciudad: segregación social y espacial, uso del espacio, mercado inmobiliario, expansión urbana y transporte en Lima Metropolitana. − Los problemas en la ciudad: pobreza, empleo, inseguridad ciudadana y migración en Lima Metropolitana y las ciudades del interior del país. − El problema de la vivienda en el Perú, de cara al siglo XXI: análisis prospectivo. − El crecimiento vertical de la ciudad en el Perú: el caso de Lima Metropolitana y las ciudades del interior del país. − La problemática del transporte en el Perú: ¿Qué priorizar? ¿La circulación de vehículo o el tránsito de las personas? − La triple informalidad de la vivienda, el comercio y el transporte en Lima Metropolitana y las ciudades del interior del país. − Informalidad urbana y economía delictiva en Lima Metropolitana y las ciudades del interior del país. − La relación entre lo urbano y lo rural en un contexto de metropolización, en Lima Metropolitana, y las ciudades del interior del país. 780 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − La cultura urbana en el Perú: la ciudad como asentamiento físico y sus representaciones culturales e imaginarios sociales. − La historia urbana de Lima, a partir de sus barrios, asentamientos humanos y distritos. − Lima en la historia: la visión desde los márgenes en las mujeres y las poblaciones del interior del país. − El problema de la segregación residencial y/o espacial en Lima y las ciudades del interior del país, por nivel económico, grupo de origen o vulnerabilidad social frente a los desastres naturales, requiere ser estudiado a nivel nacional, atendiendo a los riesgos y características que presenta en cada zona o región y las particularidades del territorio. − El sinecismo y el fenómeno de la aglomeración urbana en Lima Metropolitana y las ciudades del interior del país: su impacto en la cultura, la seguridad pública y privada y el desarrollo urbano. Agricultura familiar, inseguridad alimentaria y propiedad de la tierra. − Balance de los estudios rurales en el Perú: avances, logros y temas de investigación que están pendientes. − La agricultura familiar en el Perú, antes y después de la pandemia. − La situación de las comunidades campesinas en las zonas altoandinas, antes y después de la pandemia. − La situación de las comunidades nativas y amazónicas, antes y después de la pandemia. − La convergencia de tecnologías de riego tradicionales y modernas en el desarrollo de la agricultura familiar: logros y problemas pendientes de solución en Costa, Sierra y Selva. 781 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − Las ventajas y desventajas que ofrece el territorio para el desarrollo de la agricultura familiar en Costa, Sierra y Selva. − La relación entre lo urbano y lo rural en un contexto de nueva ruralidad. − La política agraria en el Perú: ¿Seguridad o soberanía alimentaria? ¿O ambas? Balance y perspectivas post reforma agraria. − El impacto del COVID - 19 en las comunidades indígenas y amazónicas y pequeños productores rurales en el Perú. − La situación de la agricultura de subsistencia en el Perú: balance y perspectivas en un contexto de nueva ruralidad. − Desarrollo territorial, industrialización y agregación de valor a los productos agrícolas en un contexto de nueva ruralidad. − La situación de la agroexportación en el Perú y su impacto en la economía, las zonas rurales y los recursos naturales. − El problema de la inseguridad alimentaria en las zonas urbanas y rurales, antes y después de la pandemia. − Los mercados locales y el aprovechamiento de la vocación y las potencialidades que ofrece el territorio en la política de seguridad alimentaria y de promoción de la agricultura familiar. − El rescate y uso de las tecnologías tradicionales de riego en la agricultura (p. e., las amunas para la siembra y cosecha del agua, la construcción de andenes para la protección de laderas en las zonas altoandinas, entre otras), en la Sierra y en la Costa, que incluye no solo a las tecnologías y herramientas de trabajo, sino también a los acuíferos y la organización social, tema que ha sido poco estudiado en nuestro medio, al igual que su vinculación con tecnologías modernas (p. e., el riego por aspersión), en el desarrollo de la agricultura familiar, en sus distintas modalidades. 782 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − El problema de la concentración de tierras y del neo latifundio en el Perú: su planteamiento actual. − ¿Nueva reforma agraria? ¿Por qué? ¿Para qué? Análisis prospectivo. El poder y la vida política. − El poder y la vida política en el Perú: cambios y continuidades en nuestra historia republicana. ¿La “promesa de la vida republicana” sigue siendo una promesa incumplida en nuestro país? − Las fuentes del poder político en el Perú: ¿Cuáles son las fuentes de poder que hay en el país? ¿Cómo se relacionan entre sí? ¿Qué predomina? ¿El interés público? ¿Los intereses privados o “poderes fácticos”? ¿Qué rol juegan los “micropoderes” distribuidos en todo el territorio? ¿Cómo se articula lo formal, lo informal y lo ilegal, en torno al poder político? − La política en el Perú: ¿Crisis de la política o crisis de los partidos políticos? ¿El problema está en la política o en los políticos? ¿Cómo se plantea la relación entre política y sociedad en el mundo actual? ¿Cómo entender el comportamiento de los actores políticos dentro y fuera del sistema político? ¿Qué rige su actuar? ¿El interés público o sus intereses privados? − El sistema de partidos en el Perú: problemas de institucionalización, privatización y representación política. − El problema de la representación política: ¿El problema está en la representación o en los representados (o en ambos)? ¿Qué tan viable es la democracia en nuestro país, atendiendo a este problema de representación? ¿Qué tan representable es nuestra sociedad, atendiendo a su heterogeneidad estructural y complejidad creciente? ¿Es posible lograr una adecuada 783 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI representación política en un país signado por la informalidad, la ilegalidad y la transgresión de la ley como comportamiento recurrente? − La ciudadanía en el Perú: ¿Somos una “república sin ciudadanos” o “ciudadanos sin república”? ¿Cómo entender la formación ciudadana y el ejercicio de la ciudadanía en el Perú? ¿De qué modo la formación ciudadana que hemos recibido permite la articulación y representación de intereses y la acción colectiva en el Perú? ¿Qué tipos de ciudadanía tenemos en el Perú? ¿De qué modo se complementan o, por el contrario, se neutralizan mutuamente? − ¿Cómo entender los problemas de gobernanza en el Perú? ¿Es posible construir un Estado eficiente en el Perú, capaz de atender las demandas de la ciudadanía y la diversidad de intereses que congrega? ¿La gobernanza en el Perú tiene que ver con la representación de intereses en el Estado y el sistema político o, por el contrario, es un problema de gestión pública (o ambas cosas)? − ¿Cómo entender los problemas de gobernabilidad en el Perú? ¿Vivimos en una sociedad ingobernable? ¿Qué vínculos hay entre la gobernabilidad y los problemas de representación política que existen en el país? ¿Qué vínculos hay entre la gobernabilidad y la informalidad y la economía delictiva que existe en el país? ¿Qué relación hay entre la gobernabilidad y los problemas de gobernanza que existen en el Perú? − ¿Cómo se plantea la cuestión de la democracia en el Perú, a la luz de los problemas señalados? ¿Qué relación hay entre la democracia, entendida en términos políticos y formales, y los procesos de democratización social que se viven en la vida pública y en la vida privada? ¿Es posible construir una sociedad democrática que vaya más allá de las fronteras de lo político? 784 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − Estudios de evaluación de las políticas públicas que incorporen y validen nuevos metodologías y herramientas de análisis, con el aporte de las distintas disciplinas de las ciencias sociales, que respondan mejor a su aplicación en el ámbito local y regional y su escalamiento a nivel nacional, atendiendo a sus resultados e impactos. Corrupción, crimen organizado e inseguridad social en el Perú. − La corrupción en el Perú: la evolución del concepto en nuestra historia republicana. ¿La corrupción se circunscribe al Estado y la administración pública? ¿O tiene que ver con la “corrupción de las costumbres” y la sociedad, en general, incluyendo la “corrupción de la sintaxis” (Octavio Paz)? ¿Cómo es que el concepto terminó circunscrito a la administración pública y la burocracia estatal? − La participación de los actores públicos y privados en los sistemas y redes de corrupción: ¿Qué rol desempeñan los actores privados en los procesos de corrupción? ¿Cómo se benefician de la corrupción los actores privados? ¿Quiénes se llevan la mayor parte de “la torta”? ¿Los actores públicos o los actores privados? − Las modalidades y tipos de corrupción en el Perú, según su volumen o monto involucrado (pequeña corrupción / gran corrupción), la participación de actores públicos y privados y nivel de organización (corrupción normal / corrupción sistémica, etc.). − La historia de la corrupción: ¿“Herencia colonial”? ¿Patrimonialismo? ¿Cómo entender la corrupción, desde un punto de vista histórico, en el periodo republicano? − La corrupción en la época del neoliberalismo: ¿Menos Estado y más corrupción? ¿Es posible entender la corrupción en la época actual sin la participación de los actores privados? 785 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI − La corrupción en el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil: una aproximación desde la cultura organizacional que es transversal a las instituciones públicas y las instituciones privadas. − La tolerancia a la corrupción en el Perú: ¿Qué tan tolerante es nuestra población con la corrupción? ¿Existe una “cultura de la corrupción” en el Perú? ¿Cuáles son las tradiciones que se han construido en torno a la corrupción en el Perú? ¿Cómo operan en la actualidad? − Los vínculos entre la corrupción, la anomia, la transgresión y la informalidad, como fenómenos concurrentes en la sociedad peruana que se retroalimentan mutuamente. − La criminalidad organizada en el Perú: El problema del narcotráfico, la minería ilegal, la tala ilegal, la deforestación, el lavado de activos y otros ilícitos requiere ser estudiado en detalle, antes y después de la pandemia, en las distintas regiones del país, atendiendo a las particularidades que presenta en cada caso y las conexiones que tienen entre sí. − Los vínculos entre la corrupción y el crimen organizado en la sociedad peruana actual, como fenómenos concurrentes que se retroalimentan mutuamente. − Corrupción e inseguridad social: ¿Cómo se retroalimentan la corrupción y la violencia delictiva en la sociedad peruana actual? ¿Si “roba el de arriba”, todos estamos autorizados a robar? ¿De qué modo, la corrupción socava la legitimidad de la autoridad en la sociedad peruana actual? − La violencia en el Perú, en sus distintas formas y modalidades, desde aquella que se ejerce sobre uno mismo, autoinfligida, autodestructiva, hasta aquellas que se proyectan sobre los otros, en forma individual u organizada, que conllevan problemas de 786 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI integración social e incrementan los niveles de inseguridad y vulnerabilidad social. − La “sabanización de la amazonia” y su impacto en las poblaciones nativas y grupos vulnerables, así como en el ecosistema, a nivel nacional e internacional, requiere de un estudio detallado y seguimiento permanente por parte de las ciencias sociales, que necesita ser agendado. La gestión del territorio en el Perú. − El ordenamiento territorial en el Perú: la Zonificación Ecológica y Económica (ZEE). Avances y retrocesos en el ámbito regional y provincial. − La gestión del territorio en el Perú: antecedentes, criterios de demarcación territorial, tipos de territorios, enfoques utilizados, actores involucrados, consensos entre los distintos actores públicos y privados y conflictos de intereses. − Experiencias exitosas de gestión territorial: identificación de casos y sistematización de experiencias, con la participación activa de los actores involucrados. − El enfoque de cuencas como criterio de demarcación en los procesos de desarrollo territorial: evaluación de experiencias y lecciones aprendidas para la política pública. − Desarrollo territorial y educación: el fortalecimiento de las identidades locales y regionales y la incorporación de los saberes ancestrales en los procesos de desarrollo territorial. Identificación de casos y sistematización de experiencias. − Desarrollo territorial y género: la transversalización del enfoque de género en los procesos de desarrollo territorial, a nivel de políticas, 787 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI programas y proyectos que se implementan en el territorio. Identificación de casos y sistematización de experiencias. − La interacción entre la economía, el ambiente y la cultura en los procesos de desarrollo territorial: Identificación de casos y sistematización de experiencias. − Nueva ruralidad y desarrollo territorial: la complejización del territorio a partir de la concurrencia de diversos actores. Balance y perspectivas en el mediano y largo plazo. − La vulnerabilidad social frente a los fenómenos climáticos, los desastres naturales y las pandemias, en el ámbito urbano y rural, es un problema que necesita ser estudiado por nuestras ciencias sociales en todo el territorio nacional, atendiendo a las particularidades del territorio en cada región y provincia. − El problema de la escasez y los “conflictos por el agua” en la Sierra y en la Costa, que involucra a actores urbanos y rurales de distinta índole (familias urbanas, población rural, empresas privadas de diverso tamaño, etc.), que pugnan por tener el control sobre el recurso hídrico, tema que requiere de un abordaje interdisciplinario que es aún deficitario en el país. − La relación naturaleza – sociedad en el Perú y su abordaje desde las políticas públicas y la intervención de los actores privados en el territorio (minería legal e ilegal, narcotráfico, tala ilegal, urbanización dependiente, contaminación del agua, deforestación, etc.) y sus impactos económicos, sociales y ambientales, a nivel nacional, regional y local. Podemos seguir ampliando las líneas de investigación y los temas y problemas de estudio propuestos. La pobreza, por ejemplo, siegue siendo un problema en nuestro país y a nivel global; no obstante que los programas diseñados para atenderla han logrado una cobertura universal en muchos de nuestros países. El 788 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI problema de la salida o graduación de la pobreza, sin embargo, en los programas de transferencias condicionadas, sigue sin resolverse satisfactoriamente. Eso ocurre en el Perú, con JUNTOS, pero también en los demás países de la región. Muchos de los “graduados” de JUNTOS terminan reincidiendo en pobreza al formar nuevas familias al poco tiempo de haber concluido sus estudios secundarios. El concepto de pobreza, igualmente, se ha hecho multidimensional y no se reduce a la “pobreza monetaria”, que sigue siendo hegemónica en la política social. En las últimas décadas hemos experimentado una reducción de la “pobreza monetaria”, que tampoco es sostenible, pero el empobrecimiento de la vida y la “calidad de vida”, en general, sigue siendo un objetivo lejano. Las fronteras entre los “ricos que se globalizan” y los “pobres que se localizan”, igualmente, tiende a diluirse, lo que constituye un problema tanto en los países del norte como en los países del sur. La pandemia del COVID – 19 ha agravado este problema en las distintas regiones del mundo, incluyendo América Latina y el Perú. Otro problema importante a abordar es el de la población con discapacidad, que es amplia y diversa y ha sido poco estudiada por nuestras ciencias sociales. Uno de cada diez peruanos (10.4%) padece alguna discapacidad en el país, siendo las más graves la discapacidad visual (48.3%), la discapacidad física (15.1%) y la discapacidad auditiva (7.6%), entre otras. Este problema merece una mayor atención por parte de nuestras ciencias sociales. Existen muchos problemas de cobertura en la atención de esta población -el Programa CONTIGO no cubre a todas las personas con discapacidad severa-, que tienen su origen en problemas de registro y de acceso a servicios, además de la indiferencia y discriminación que hay en la población. Esta situación se ha agravado aún más con la pandemia. Otro tema, vinculado a esta población, es el de la infraestructura urbana y de los servicios públicos, que han avanzado muy poco en tornarse accesibles para esta población, lo que es claramente 789 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI discriminatorio, cuando no excluyente. Este es un problema que tampoco ha sido estudiado en nuestro medio. Desde inicios de los años noventa, André Gorz viene hablando de la “metamorfosis del trabajo”262, signado por la escisión de la sociedad en “dos clases hiperactivas”: una población incluida laboralmente, que constituye una “élite económica”, que labora intensamente y compra tiempo libre, haciendo trabajar en su lugar a terceros (desempleados, migrantes, etc.), a bajo costo y para su beneficio privado; y, por otro lado, la población excluida de la esfera económica, que en un sector creciente se dedica al “trabajo de servicios personales”, en la esfera doméstica, que constituye una “nueva servidumbre” que opera bajo una lógica de mercado. En la base de esta escisión esta la “colonización del tiempo de ocio” por la actividad económica, que se expande a la esfera privada, lo que incluye la informatización y automatización de las tareas domésticas. En medio de estas “dos clases” está el trabajo precarizado, el autoempleo, la informalidad económica, la economía delictiva y el teletrabajo, que tiende a incrementarse con la individualización, la proliferación de los riesgos ambientales y sociales y la expansión de las actividades económicas a la esfera doméstica. Varios de estos problemas, en forma independiente, se mencionan en la agenda propuesta, situación que se ha agudizado aún más con la pandemia, pero el tema requiere de un abordaje más a fondo por parte de nuestras ciencias sociales, lo que no ocurre entre nosotros. El alargamiento de la esperanza de vida de las generaciones que actualmente ya han nacido y el envejecimiento demográfico, que ya afecta a nuestra todavía minoritaria población de adultos mayores, pero que será masivo en las siguientes décadas, no sólo para el caso de la población peruana, sino en todos los países de 262 André Gorz. Metamorfosis del trabajo. Búsqueda de sentido. Crítica de la razón económica. Editorial Sistema. Madrid – España, 1991. 790 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI occidente, es otro problema que debería tener una mayor atención por parte de nuestras ciencias sociales. Es sintomático que una pandemia como el COVID – 19 genere una mayor mortandad en la población adulta mayor y entre los que padecen enfermedades crónicas, lo que se ha hecho evidente sobre todo en Europa y los EE. UU., pero también en los países del sur. Con las nuevas cepas la brecha de afectación por edades se ha reducido, pero se mantiene aún la tendencia a nivel global. Esta situación, por otro lado, no modificara de manera significativa la tendencia al envejecimiento demográfico que registran los países occidentales, incluyendo el Perú y América Latina. Este problema ya lo tenemos como tendencia y, año tras año, se irá escalando, por lo que deberíamos estar en capacidad de anticiparnos en su estudio, a efectos de responder con políticas adecuadas a medida que vaya creciendo. Y, así, la lista de problemas puede crecer aún más, incluyendo temas como la “crisis de los alimentos”, los problemas de inseguridad alimentaria, principalmente en las zonas rurales, la crisis hídrica, más allá de los conflictos por el agua que tenemos entre nosotros, la crisis energética, que agudiza aún más los problemas de inseguridad humana, los problemas vinculados al acceso a los servicios de educación y salud, el extractivismo de los recursos naturales, entre otros problemas que ocurren entre nosotros y que afectan a un importante sector de la población mundial. Vinculado a ellos está también el problema del desarrollo y su nuevo planteamiento en medio de la crisis presente, que es mundial y sistémica, tema que no sólo debe ser discutido en los países del norte o en los organismos internacionales, sino que tiene que ser abordado en todos los países, con una participación activa de las ciencias sociales. De hecho, en las últimas décadas, este problema ha estado ausente -y sigue estando- en muchas de nuestras facultades de ciencias sociales. En medio de este proceso, la denominada “promoción social” ha devenido en una suerte de 791 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI “trabajo social” o “intervención social”, carente de fundamento teórico. Otro problema, vinculado al desarrollo, es el de la tecnociencia y la influencia que ejerce sobre nuestras vidas en el mundo actual. La tecnociencia, como lo ha señalado Edgar Morin y Anne Kern, tiene efectos perversos en el desarrollo. Del modo en que ha sido desarrollada en el mundo moderno, nos ha conducido a una “nueva barbarie tecno - científica - burocrática”, situación de la que tenemos que salir para retomar al camino del desarrollo263. La formación e investigación en ciencias sociales, entonces, tiene muchos retos que afrontar de cara al siglo XXI. La agenda de trabajo es amplia y diversa y va a seguir creciendo de cara al futuro. Los importante es que las nuevas generaciones de científicos sociales reciban una formación adecuada que les permita responder de la mejor manera posible a estos cambios que ya vienen ocurriendo en el mundo actual, en general, y en nuestras ciencias sociales, en particular, mirando con mayor optimismo el futuro. 263 Edgar Morin y Anne B. Kern. La agonía planetaria. Revista Cuadernos de Economía. Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia. Bogotá – Colombia, 1995. 792 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 793 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI 794 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI REFLEXIONES FINALES 795 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI REFLEXIONES FINALES A fines de la década de los ochenta, haciéndose eco de su propia lectura de la filosofía de la historia de Hegel, Francis Fukuyama anuncio el “el fin de la historia”264. Algunos acontecimientos como la caída del Muro de Berlín, en noviembre de 1989, y el colapso del bloque soviético, que siguió de ello, parecieron darle la razón. El liberalismo económico y político y la idea de “Occidente”, como horizonte cultural, finalmente se habían impuesto, al concluir la guerra fría. Esa era la tesis que sostenía este autor. La historia de “Occidente”, de acuerdo con Fukuyama, no avanzaba hacia una meta prefijada de antemano; pero tampoco había vuelta atrás. De acuerdo con esta lectura, el mundo se dividía en “poshistórico”, cuyo eje principal de interacción era la economía de mercado, y el mundo “histórico”, que permanecía anclado a los conflictos religiosos, nacionales e ideológicos, que conllevan atraso económico y son reacios a “Occidente”. Esta dualidad, de por sí, ya ponía en cuestión la universalidad de este planteamiento. Ese, sin embargo, no era un problema en el que había que detenerse. Posteriormente, a inicios de la década de los noventa, Fukuyama profundizó en estas ideas, en su libro El fin de la historia y el último hombre265, que tuvo una gran acogida en todo el mundo occidental. El punto central de su argumento era que, con el liberalismo económico, habíamos llegado al “punto final de la evolución ideológica de la humanidad”, que tenía como correlato la “universalización de la democracia liberal occidental” como forma de gobierno humano al que deberían dirigirse todos los países. La existencia del mundo “histórico”, sin embargo, evidenciaba que esta universalización no era tal y que, en todo caso, no pasaba de ser 264 Francis Fukuyama. “The end of History?”. En: The National Interest, N° 16, Summer, 1989, pp. 3 - 18. 265 Francis Fukuyama. El fin de la historia y el último hombre. Editorial Planeta De Agostini. Barcelona – España, 1992 (e. o., en inglés: 1992). 796 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI una afirmación ideológica inspirada en la dialéctica hegeliana. Lo ocurrido en los años posteriores hizo que Fukuyama, poco a poco, fuera matizando su punto de vista, aun cuando se ratificará en su tesis central. En Identidad266, su último libro, publicado en el 2018, señala que el eje del conflicto en el siglo XXI se había trasladado de la disputa ideológica entre izquierda y derecha, centrada en los problemas económicos, que prevaleció en el siglo XX, hacia los problemas de identidad, que cubre un amplio espectro de grupos humanos. No se cuestiona, en consecuencia, el orden neoliberal, sino los problemas de acceso y de reconocimiento que tienen los individuos dentro de este orden, que no tienen un origen económico. La tesis de Fukuyama es claramente conservadora y de ultraderecha. Sin embargo, tuvo una gran acogida, incluso en los círculos de izquierda, que matizaban la ortodoxia marxista de antaño con la filosofía postmodernista y el pensamiento “débil” que predicaban, en cuyo marco la historia era un “metarrelato” que, en el mejor de los caos, había que evitar. El mensaje de Fukuyama caló hondo y fue eficaz: estábamos ante el “fin de la historia”. Eso condujo, incluso, a “recortar” la historia. En su Historia del Siglo XX267, publicada en 1994, Eric Hobsbawn calificó esta centuria como el “siglo XX corto”, que empezó en 1914 y terminó en 1991, concepto que tomó prestado del historiador húngaro Iván Berend. Hobsbawn y Berend, sin embargo, se equivocaron. A la luz de lo acontecido en las últimas dos décadas, el siglo XX recién está terminando y el siglo XXI está comenzando incluso más tarde de lo que comenzó la centuria anterior. La pandemia del COVID – 19 se ha traído abajo el mensaje reaccionario del “fin de la historia”. La línea del conflicto no está centrada, como quería 266 Francis Fukuyama. Identidad. La demanda de dignidad y las políticas de resentimiento. Ediciones Deusto. Barcelona – España, 2019 (e. o., en inglés: 2018). 267 Eric Hobsbawn. Age of extremes: The short twentieth century, 1914-1991. Michael Joseph Lid. Londres – Inglaterra, 1994. 797 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Fukuyama, en los problemas de identidad, lo que no quiere decir que estos problemas no existan. El problema es sistémico y tiene su punto gravitacional en la economía y, de manera específica, en la relación que hemos establecido con la naturaleza en el marco de la modernidad occidental. La historia sigue, a pesar nuestro, y con múltiples “actantes”. No es que haya una “historia natural”. La sociedad, que siempre transcurre en la historia, también es naturaleza. No vivimos en una época revolucionaria, pero sí de profundas transformaciones, una época de metamorfosis, que opera a nivel mundial y tiene como protagonista a la naturaleza, aunque solo sea para poner límites al accionar humano. En una reciente entrevista, comentando la situación generada por la pandemia del COVID – 19, Boaventura de Sousa Santos, en consonancia con lo mencionado líneas arriba, ha señalado que “esta pandemia marca el inicio del siglo XXI. Tal como el siglo XIX no empezó el 1 de enero de 1800, sino en el 1830, con la Revolución Industrial, o el siglo XX en 1914 con la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa de 1917, el XXI comienza para mí con la pandemia, porque va a inscribirse como una marca muy fuerte en toda la sociabilidad de este siglo. Y lo será porque el modelo de desarrollo, de consumo, de producción que hemos creado, ha llevado a que no sea posible en este momento, por más vacunas que existan, poder salir de ella”268. La pandemia del COVID -19, entonces, no solo marca el inicio del siglo XXI, sino que ella misma nos ofrece una prognosis de conflicto largo, a la que tenemos que hacer frente en los años y décadas venideras. En este marco, tenemos que apostar por una renovación total de las ciencias sociales, que nos permita responder a los retos que plantea la actual centuria, no sólo en el campo de la formación 268 Bernardo Llorente. “Las tres salidas a la pandemia según Boaventura de Sousa Santos”. Entrevista disponible en: https://www.pagina12.com.ar/310091-las-tres-salidas-a-la-pandemia-segun-boaventura-de-sousa-san 798 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI académica y de la investigación científica, sino también en el ámbito de las políticas públicas. En términos generales, podemos decir que las ciencias sociales, hasta finales de los años ochenta, con diversos matices, estuvieron fuertemente influenciadas por el funcionalismo norteamericano y el marxismo, de manera sucesiva. Posteriormente, en la década de los noventa, bajo la sombra del postmodernismo y de corrientes teóricas de mando medio o especializadas en alguna temática en particular, se orientaron a lecturas de nivel micro, que priorizaban a los actores sociales, bajo el influjo de la individualización, sin tener en cuenta a los procesos mundiales que estaban detrás. Esta situación, con algunas variantes, se ha mantenido hasta nuestros días. El capitalismo, en general, más allá de los marcos nacionales, funda una sociedad mundial, teniendo como punto de referencia a un conjunto de países centrales que ejercen su influencia sobre los países y regiones periféricos, que dependen de los primeros. La teoría de la modernización y las teorías de la dependencia, en sus distintas variantes, estuvieron orientadas a explicar este proceso. Sin embargo, sin mediar ningún debate de por medio, que cuestione o refute sus planteamientos teóricos, fueron dejadas de lado por la academia. El problema de la dependencia, sin embargo, sigue existiendo, lo mismo que la relación centro – periferia, más allá de que la individualización en curso, que necesita ser explicada dentro de este contexto, sugiera lo contrario. Los “problemas globales”, que han proliferado y crecen en número, evidencian los cambios que vienen ocurriendo a nivel mundial y que tienen que ser explicados. Estos problemas tienen un correlato nacional y, dependiendo de las características que presenten, su incidencia puede ser mayor en unos países que en otros. Su solución, sin embargo, no depende de lo que se haga dentro de los Estados – nación, sino que requieren de intervenciones globales, que tienen que ser sostenidas en el tiempo. Las ciencias sociales, en general, en dialogo con las ciencias 799 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI naturales, desde una perspectiva interdisciplinaria, tiene que contribuir a esclarecer esta dinámica, que opera a nivel mundial. Bajo estas condiciones, y sin olvidar el correlato nacional y las particularidades que puedan tener los “problemas globales” en nuestros países y regiones del interior, se hace necesario promover una mirada sistémica de estos problemas que, como no podría ser de otra manera, ocupan un lugar central en la agenda de las ciencias sociales. Los problemas que se han identificado en los capítulos anteriores, se ubican dentro de este marco, que anuncia un nuevo horizonte para la sociedad del siglo XXI y nuevos retos para nuestras ciencias sociales, que no sólo tienen que dialogar más entre sí y con las ciencias naturales y las tecnologías de información e investigación, sino que tienen que hacer frente a un nuevo objeto de estudio que rebasa largamente los límites del Estado – nación, dentro de los cuales se construyó las ciencias sociales en los siglos XIX y XX, que incluye a la naturaleza como un componente central de nuestra vida en sociedad, que pone límites, además, al actuar humano, a nivel individual y colectivo. La pandemia del COVID – 19 y la crisis ambiental, junto con el agotamiento del modelo neoliberal, han desatado una crisis sistémica que nos tomará algunos años o décadas superar. Se trata, además, de problemas que van a ser recurrentes en el siglo XXI. La actual crisis, por otro lado, ha dado cuenta de una nueva configuración de las clases sociales, que operan de manera individualizada, fuera del eje del capital, pero que se expresan en grupos humanos ampliamente diversos, pero claramente identificables entre ricos y pobres, poseedores de capital y trabajadores o “neo proletariado”, que no tiene otra cosa que vender que su fuerza de trabajo o su intelecto, aunque ahora lo hace fuera de las fábricas, desde sus casas, de manera informal o a través del trabajo de servidumbre. Esta situación, ciertamente, se vive de distintas maneras en los 800 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI países del norte y en los países del sur; pero, en general, presenta las características que han sido señaladas. En este marco, hay que ubicar a la población migrante, el racismo y la xenofobia, que existen como problemas, pero derivados de esta agenda más amplia que supone el nuevo encuadramiento de clases. En nuestro país, por otro lado, tenemos que mirar la crisis actual desde una perspectiva histórica. En las tres últimas décadas, hemos retornado a los inicios de la república. Estamos viviendo una nueva etapa de caudillismo que, esta vez, es protagonizado por civiles y no por militares, que responden a intereses oscuros, ligados a la “economía negra” (lavado de activos, narcotráfico, minería ilegal, tala ilegal, corrupción, contrabando, etc.). Este neo caudillismo es ex antes del bicentenario. El reto que tenemos por delante es que, ex post, podamos retornar a la política, con partidos y organizaciones bien constituidas, sobre la base de ideas y de intereses comunes. La promesa republicana, de la que hablaba Basadre, sigue sin cumplirse y, en la actualidad, como sociedad, hemos regresionado al siglo XIX. Las ciencias sociales tienen mucho que decir sobre estos temas. La renovación del bagaje teórico y conceptual es, por eso, una tarea impostergable. Vivimos en un tiempo en que las “fronteras” de la sociedad ya no son las del Estado – nación y coinciden, más bien, con los límites del mundo; pero, en consonancia con la individualización hegemónica, nuestra mirada ha regresionado a lo “micro”. Los problemas se han hecho mundiales, pero nosotros solo nos enfocamos en lo cotidiano, en lo que acontece a nuestro alrededor, en nuestro entorno inmediato. Wright Mills, como ya lo hemos señalado al inicio de este documento, nos decía que lo primero que teníamos que distinguir es entre las inquietudes personales y los problemas públicos269. Esta distinción, necesaria, 269 Charles Wright Mills. La imaginación sociológica. Ob. Cit. 801 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI era la que daba carta de ciudadanía a la sociología, como ciencia y profesión. En las últimas décadas, sin embargo, en consonancia con la individualización hegemónica, hemos retrotraído la mirada a nuestras inquietudes personales. Y no es que no haya problemas públicos que atender y estudiar. Este problema ha sido claramente señalado por los distintos expositores en las actividades que se han llevado a cabo. Alejandro Cussianovich, por ejemplo, ha insistido en la necesidad de contar con una agenda pública de investigación en ciencias sociales, lo que no existe ahora. Los temas y problemas de investigación en las nuevas generaciones de científicos sociales muchas veces responden más a las inquietudes personales de los estudiantes que a problemas que se necesitan investigar en el país para retomar la senda del desarrollo. No tenemos una agenda pública de investigación que oriente la formación de nuestros científicos sociales. Esta agenda tampoco puede ser definida por alguna Universidad o algún organismo público o privado, en particular, sino que requiere de la participación amplia de la comunidad de científicos sociales y de entidades y organizaciones del Estado y de la sociedad civil. Eso es lo que hemos intentado hacer con este trabajo, pero aún queda mucho por hacer. Los problemas públicos están ahí y se han “globalizado” o mundializado y, en el mejor de los casos, solo los vemos como una “inquietud personal”, sin salir de nuestra zona de confort. Es importante corregir este equivoco histórico, que se ha profundizado en el marco del neoliberalismo, que afecta no sólo a la sociología, sino al conjunto de nuestras ciencias sociales, lo que incluye a la política y la politología, que es incapaz de trascender los marcos de la individualización. Las ciencias sociales no tienen que imitar a la política o a los políticos, usando sus mismas palabras y discursos, sino al revés. La política, y sobre todo los políticos, tienen que servirse de las ciencias sociales para alimentar sus diagnósticos y proponerle una agenda pública de investigación y una agenda 802 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI de desarrollo que responda a las necesidades de nuestro país. Lamentablemente, en los últimos años, lo que vemos con cierta frecuencia es a científicos sociales haciendo política con un lenguaje completamente ideologizado, pobre y obsoleto, lo que no solo habla mal de ellos, sino también de nuestras ciencias sociales. Tenemos que cambiar esta historia. Las ciencias sociales, como lo ha señalado Boaventura de Sousa Santos, tienen que acompañar los procesos en curso, haciendo un ejercicio franco de reflexión y de pensamiento, sin pretender “liderarlos”, ni participar directamente en ellos. Nos ha tocado vivir en una época difícil, complicada, de profundas transformaciones históricas, a nivel mundial. Las pandemias, en general, tienen la particularidad de ponernos contra la pared no solo a los individuos y a nuestras familias, sino a la especie humana, como tal. Las pandemias no atacan a las personas, de un modo particular, cualesquiera que sean las características de edad o salud que tengan, sino que las utilizan, sin hacer distinciones. Su objeto no son los individuos, sino la especie y, por eso, se sirven de los individuos, como vectores, para atacar a la especie. Eso es lo que distingue a una pandemia de cualquier otro tipo de enfermedad o problema de salud pública. Y eso es lo que, lamentablemente, no ha sido suficientemente explicado en la población. Y es por eso, también, que la individualización nos fragiliza y nos torna vulnerables frente a la pandemia, sobre todo, en las nuevas generaciones que han crecido bajo su influjo. Estamos aun luchando contra este problema. La pandemia, sin embargo, pasará y lo que nos dejará, para el mediano y largo plazo, es la crisis mundial. La crisis que vivimos es una crisis sistémica, que abarca todo el planeta, más allá de las particularidades y los efectos que tenga en cada país o región. En nuestro país, esta crisis se funde además con la crisis histórica que afrontamos, de cara al bicentenario, que 803 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI compromete nuestra viabilidad como nación, dentro del proyecto republicano. Es importante, en este marco, recordar dos ideas de Edgar Morin sobre la crisis: 1) “La crisis pueden favorecer la imaginación creativa (como ocurrió con el New Deal) o provocar regresión”270; y 2) “Toda crisis me estimula, y si es enorme, me estimula enormemente”271. La crisis no la podemos evitar, pero si utilizar como un factor impulsor, que nos ubique nuevamente dentro del proyecto republicano. Es importante, en ese sentido, debatir los problemas de fondo y no quedarnos en los temas de coyuntura, de lo cotidiano, que lo único que hace es desgastarnos día a día como país y como nación, alejándonos de la promesa republicana. Las nuevas generaciones tienen en sus manos la tarea de hacer realidad la “promesa de la vida peruana”, de la que hace más de setenta años nos habló nuestro historiador Jorge Basadre, que sigue vigente, pero tienen que formarse. La nueva generación se forjará en la lucha por construir su propio futuro y el de todos los peruanos; pero, para eso, tiene que sintonizar con el mundo, con la época en que vivimos, y con nuestra historia, y la única manera de hacerlo es mediante el estudio, investigando los procesos que vienen ocurriendo a nivel mundial, y las repercusiones que tienen en nuestra región y, de manera específica, en nuestro país, en nuestras vidas. Una generación involucra en su gesta a una población mayoritariamente joven, pero no se reduce a la juventud, no tiene que ver con un grupo de edad, en particular. Las generaciones surgen y envejecen, pero dejando huella, mirando la posteridad. La generación actual no puede quedar en el impulso. Si así fuera, entonces se negaría a sí misma como generación. Una generación tiene que construir un proyecto de vida colectivo que se canalice a 270 Edgar Morin. “Vivimos en un mercado planetario que no ha sabido suscitar fraternidad entre los pueblos”. Entrevista concedida a Nuccio Ordine. Diario El País: 11 / 04 / 2020. 271 Edgar Morin. “Vivimos en un mundo incierto y trágico”. Informe de Juan Manuel Gómez. Portal de Milenio: 02 / 05 / 2020. 804 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI través de la historia. Ese proyecto, en nuestro caso, tiene que hacer realidad la promesa republicana, aquello que sistemáticamente nos ha sido negada en las dos últimas centurias. Ortega y Gasset, hablando sobre las generaciones y sobre la época que le tocó vivir, nos dejó tres consejos importantísimos para la posteridad, que tienen relevancia en la hora actual. Primero, tenemos que distinguir entre “cambio normal”, que ocurre en todo momento, de la “crisis histórica”, que implica una “cambio de mundo”, un cambio de época, que “consiste en que al mundo o sistema de convicciones de la generación anterior sucede un estado vital en que el hombre se queda sin aquellas convicciones, por tanto, sin mundo”272. Esa es la situación en la que se encuentran las generaciones actuales respecto a lo acontecido y vivido en las dos últimas centurias, en el marco de la modernidad occidental. En segundo lugar, Ortega y Gasset nos hablaba del “ocaso de las revoluciones”, en el sentido político del término, pero antes se cuidaba de precisar el alcance del concepto y, de manera específica, la relación que hay entre revolución y violencia, cuya asociación fácil ha terminado por pervertir su significado. “Lo menos esencial en las verdaderas revoluciones es la violencia -nos decía-. Aunque ello sea poco probable, cabe inclusive imaginar que una revolución se cumpla en seco, sin una gota de sangre. La revolución no es la barricada, sino el estado del espíritu. Este estado de espíritu no se produce en cualquier tiempo; como las frutas, tiene su estación”273. Ese es el tiempo en que nos encontramos en la actualidad. Tiempo de revolución, de transformaciones profundas, a nivel mundial, que hunde sus raíces en el “estado del espíritu”, que poco o nada tiene que ver con lo político, en el sentido ideológico del término, y menos aún con la violencia. La violencia, cualquiera que sea su manifestación 272 José Ortega y Gasset. En torno a Galileo. El Arquero. Revista de Occidente. Madrid – España, 1958, p. 100. 273 José Ortega y Gasset. El tema de nuestro tiempo. El ocaso de las revoluciones. El sentido histórico de la teoría de Einstein. Ni vitalismo ni racionalismo. Revista de Occidente. Madrid – España, 1923, p.109. 805 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI o motivación en nuestra época, es contrarrevolucionaria, aunque solo sea por el hecho de ser contraria a la vida. Edgar Morin, en vez de revolución, prefiere utilizar el concepto de metamorfosis, para dar cuenta de este proceso que ocurre a nivel mundial. La idea de metamorfosis, según este autor, es más rica que la de revolución, porque mantiene la radicalidad de esta última, pero vinculada a la conservación de la vida, en general, y de la especie humana, en particular. “Ya no basta con denunciar, hace falta enunciar. No basta con recordar la urgencia, hay que comenzar a definir las vías que conducen a la Vía”. Y la Vía es la metamorfosis, que nos conduce a un “nuevo origen”, “una esperanza no en el mejor de los mundos, sino en un mundo mejor”274. El concepto de metamorfosis, en opinión de Morin, no solo es más rico, sino que es más amplio que la idea de revolución, y se nutre de la evolución de las especies, en general, y de la historia humana, en particular, lo que trasciende el ámbito de la modernidad, en el que se ubica la revolución, en sus distintas variantes históricas. En tercer lugar, volviendo a Ortega y Gasset, este autor, adelantándose a su época, nos advertía que “al destronar la razón, cuidemos de ponerla en su lugar. No todo es pensamiento, pero sin él no poseemos nada con plenitud”275. Y eso, precisamente, es lo que propone Narda Henríquez, cuando nos dice que la razón no es un atributo de Occidente y que es inherente a todas las culturas humanas, tanto las actuales como las que han existido en el pasado, independientemente de sus mitos y creencias religiosas. No podemos dejar de lado, por otro lado, a las “razones del corazón”, nuestras emociones y sentimientos, que están presentes siempre en nuestra vida social y que nuestras 274 Edgar Morin. Elogio de la Metamorfosis. En: Diario El País (17 / 01 / 2010). 275 José Ortega y Gasset. Meditaciones del Quijote e Ideas sobre la Novela. El Arquero - Revista de Occidente. Madrid – España, 1914, p. 78. 806 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI ciencias sociales, sistemáticamente, han ignorado. El retorno a la naturaleza, entre otras cosas, también implica abrirnos hacia nuestras emociones, que es la forma como la naturaleza vive en nosotros, a nivel individual y colectivo. Humberto Maturana y Francisco Varela, en sus distintas obras, han dejado en claro el modo como nuestras emociones condicionan nuestras formas de pensar y actuar en las culturas matrísticas y patriarcales, lo que, por supuesto, incluye a la razón instrumental, en el caso de la cultura occidental moderna276. Las ciencias sociales, entonces, tienen que echar luces en torno a estos cambios que vienen ocurriendo en el mundo actual. Y esa tarea, que es enorme y de largo alcance, es suficiente para justiciar nuestro quehacer intelectual y ejercicio profesional en los próximos años y décadas. Para eso, es importante volver a debatir los temas de teoría, los conceptos y enfoques con que nos aproximamos a la vida en sociedad, la lectura que hacemos de la modernidad y de la sociedad mundial que está emergiendo, sin perder de vista lo que viene aconteciendo en nuestro país, dentro de un horizonte más amplio. Los colegios profesionales y la comunidad de científicos sociales, en general, incluyendo a las universidades, tienen que acompañar este proceso. No quedarse en el diagnóstico fácil, ni en la capacitación, ni en los temas tecnocráticos o de proyectos. Hay que levantar la mirada y observar lo que está emergiendo, la sociedad mundo en la que vivirán las nuevas generaciones, que ya nacieron, y las que vengan en los siguientes años y décadas. De lo contrario, vamos a seguir en lo mismo y el cambio, la metamorfosis societal, nos va a encontrar de espaldas al mundo, mirando de costado la vida y la historia, lo que sería indigno, además que nos postergaría como país y nación. 276 Humberto Maturana y Francisco Varela. El árbol del conocimiento: las bases biológicas del entendimiento humano. Editorial Universitaria. Santiago de Chile, 1984. Véase también: Humberto Maturana Romesín y Gerda Verden – Zöller. Amor y juego. Fundamentos olvidados de lo humano. Jc. Saez Editor. Santiago de Chile, 1993. 807 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI NOTAS BIOGRÁFICAS SOBRE LOS AUTORES ALEJANDRO CUSSIÁNOVICH VILLARÁN: Sacerdote católico con estudios en Inglaterra y Lyon – Francia, entre 1961 y 1965. Doctor Honoris Causa en la Universidad Nacional Federico Villarreal (2008), en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (2016) y en la Universidad de Manizales, Colombia, con especialidad en Ciencias Sociales, en los temas de Juventud e Infancia. Es docente en la Maestría en Política Social, con mención en Promoción de la Infancia, en la UNMSM. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. ALEJANDRO DIEZ: Antropólogo por la PUCP y Doctor por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales en París (EHESS). Ha trabajado en CIPCA y, desde 1996, se desempeña como profesor de antropología en la PUCP. Ha desarrollado varias investigaciones en desarrollo rural, organización y procesos sociales (economía, religión y política), provisión de servicios (educación y salud) y conflictos sociales en áreas rurales de diversas regiones del Perú (principalmente en Piura, Lima, Puno, Cajamarca, Huancavelica, Ancash y Cerro de Pasco). Tiene varios libros y artículos publicados sobre dichas áreas y temáticas. ANTONIO ZAPATA VELASCO: Doctor en Historia de América Latina por la Universidad de Columbia, Nueva York. Profesor Asociado de Historia en el Departamento de Humanidades de la PUCP. Actualmente trabaja como profesor de Historia de America Latina en la Universidad de Shanghái, China. Especializado en historia contemporánea peruana y latinoamericana y en la creación de productos de divulgación histórica dirigidos al público en general. 808 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. ARTURO MANRIQUE GUZMÁN: Sociólogo de la UNFV, con estudios de Maestría en sociología en la PUCP. Especialista en teoría sociológica, investigación social, género, políticas públicas, cooperación internacional y diseños y gestión de programas y/o proyectos de desarrollo. Ha trabajado como investigador y docente en instituciones públicas, organizaciones no gubernamentales y organismos de cooperación internacional. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y trabajos de investigación sobre temas de su especialidad. BENJAMÍN MARTICORENA CASTILLO: Doctor en física por la Universidad de Grenoble, en Francia, país que además le otorgó la distinción de Caballero en la Legión de Honor. Es bachiller en física formado en la UNI, en 1968. Ha sido presidente de CONCYTEC, entre el 2001 y el 2006, y ha ejercido la docencia en la UNI y en otras universidades del país. Entre el 2011 y el 2018 ha sido sucesivamente responsable de la Oficina de Evaluación de la Investigación y de la Oficina de Internacionalización de la Investigación de la PUCP. En diciembre de 2020 fue designado presidente encargado del CONCYTEC, cargo en el que se desempeña hasta el presente. Es autor de varios libros y de numerosos artículos y otras publicaciones en temas de su especialidad. CARLOS AMAT Y LEÓN: Profesor Emérito del Departamento Académico de Economía de la Universidad del Pacífico. Es bachiller en Ciencias Agronómicas de la UNAM. Máster en Economía de la Ciencia de la Iowa State University y PhD. Ha sido decano de la Facultad de Economía de la Universidad del Pacífico en reiteradas ocasiones, así como, director del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP). Ha sido Ministro de Agricultura, 809 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI en tres periodos y Director de Investigaciones en el Ministerio de Economía y Finanzas, entre 1974 y 1978. Es autor de numerosos artículos, ensayos y libros en temas de su especialidad. EDUARDO ARROYO LAGUNA: Licenciado en Sociología por la UNMSM (1978). Magister en sociología por la PUCP (2005). Doctor en Ciencia Política y Relaciones Internacionales por la Universidad Ricardo Palma (2012). Catedrático en la Universidad Ricardo Palma, en la UNFV y en la Maestría de Ciencias Sociales de la UNMSM. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su actualidad. Actualmente es Decano Nacional del Colegio de Sociólogos del Perú. FANNI MUÑOS CABREJO: Doctora en Historia por el Centro de Estudios Histórico de El Colegio de México y Licenciada en Sociología por la PUCP. Es profesora principal del Departamento de Ciencias Sociales de la PUCP y exdirectora de la Maestría en Estudios de Género desde el año 2012 hasta enero del 2021. Entre sus temas de investigación y docencia están género y educación, políticas educativas, estudios de historia social y cultural, violencia de género hacia las mujeres, políticas educativas, entre otros. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. FERNANDO EGUREN LÓPEZ: Licenciado en Ciencias Sociales por la Universidad de Lovaina, Bélgica. Estudios de postgrado en sociología en L’École Pratique des Hautes Études de París, y estudios políticos en la UNMSM. Ex presidente del Seminario Permanente, de Investigación Agraria - SEPIA. Presidente del Centro Peruano de Estudios Sociales - CEPES. Director de Debate Agrario y de La Revista Agraria. Miembro de la Convención Nacional del Agro peruano - CONVEAGRO. Es autor de numerosos libros, ensayos y artículos sobre temas de su especialidad. 810 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI FERNANDO VILLARÁN: Ingeniero industrial por la UNI y Magister en Economía por la PUCP. Ha sido Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), Presidente de la Comisión Organizadora del CEPLAN, miembro del Consejo Nacional de Educación (CNE), entre otros cargos. Actualmente es Decano de la Facultad de Ingeniería y Gestión de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya y Presidente de SASE Consultores. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. FRANCISCO DURAND: PhD. de la Universidad de California en Berkeley. Sociólogo y politólogo especializado en investigaciones sobre los empresarios y sus relaciones con el Estado. Actualmente es profesor principal de Ciencia Política y Gobierno de la PUCP y Profesor Emérito de la Universidad de Texas de San Antonio. Es asesor y consultor del BID, el Centro Interamericano de Administración de Impuestos (CIAT) y la Universidad de Oxford, en temas relacionados a grupos de poder, mercados informales, recursos humanos, desarrollo institucional, entre otros. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. GERARDO DAMONTE VALENCIA: PhD. en Antropología por la Universidad de Cornell. Se desempeña como Profesor Asociado del Departamento de Ciencias Sociales de la PUCP e Investigador de GRADE. Enseña y conduce proyectos de investigación en sus áreas de interés, tanto en el Perú como en otros países de la región. Ha publicado numerosos artículos en Journals, ensayos y libros, en coautoría y de manera individual, sobre diversos temas, que incluyen el monitoreo hídrico, las industrias extractivas, la cultura política, la ecología política, el desarrollo rural territorial, las rondas campesinas, la etnicidad, entre otros. 811 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI GUILLERMO NUGENT HERRERA: Realizó sus estudios de humanidades, con mención en historia, en la PUCP y estudios de Postgrado en ciudad de México, en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), donde obtuvo el grado de Maestro en Ciencias Sociales. Ha sido director de la Escuela Registral del RENIEC. Actualmente, se desempeña como docente en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado numerosos libros, ensayos y artículos sobre temas de su especialidad. GUILLERMO ROCHABRÚN SILVA: Magíster y licenciado en Sociología por la PUCP. Ha sido profesor de dicha casa de estudios desde 1970 hasta su retiro el 2010. Es autor de los libros Socialidad e Individualidad (Materiales para una Sociología) [PUCP 1993], Batallas por la Teoría. En Torno a Marx y el Perú [IEP 2007 y 2009], y El Capital de Marx: reafirmación y replanteamiento [Editorial Ande, 2021], además de numerosos artículos y ensayos publicados en revistas nacionales e internacionales. Entre 2002 y 2009 fue director de la revista Debates en Sociología, de la PUCP. HUMBERTO PORRAS VASQUEZ: Sociólogo. Licenciado y magister en sociología por la UNMSM. Ha sido docente en la Universidad Particular Inca Garcilaso de la Vega, la Universidad Particular San Martín de Porres y, actualmente, en la Universidad Nacional Agraria de la Molina. Es especialista en temas de formación profesional, cultura urbana, gestión pública, corrupción, entre otros. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. JAVIER ABUGATTÁS FATULE: Magíster en Ciencia Política y Gobierno por la PUCP. Ha sido consultor internacional en desarrollo económico, social y ambiental para diversas instituciones públicas y privadas. Es profesor del Departamento Académico de Ciencias 812 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Sociales de la PUCP. Ha sido presidente de la Mesa de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza, viceministro de Economía, en dos oportunidades, Secretario Técnico de la Comisión Interministerial para asuntos Sociales, entre otros. Actualmente, se desempeña como Presidente del CEPLAN. Sus áreas de interés son la Planificación Estratégica en el Sector Público, la Gestión Pública, Presupuesto Público y Programas de Desarrollo. JAVIER HERRERA: Doctor en economía por la Universidad de Paris X, Master of Arts en economía, en la New School for Social Research, New York, y Bachiller en Economía por la PUCP. Ha sido consultor del Banco Mundial, OIT, PNUD, UNFPA, OCDE, en diversos países de América Latina, África y Vietnam. Sus trabajos de investigación recientes giran en torno a la dinámica de la pobreza, pobreza y mercado de trabajo, vulnerabilidad en el mercado de trabajo, pobreza subjetiva, medición de la pobreza y gobernabilidad, entre otros. Actualmente, es Director de DIAL, grupo de investigación del IRD y la Agencia Francesa de Desarrollo, con sede en París. JAVIER IGUIÑIZ ECHEVARRÍA: Es Ingeniero Electricista, por la UNI, y Doctor en economía, por la New School For Social Research, de New York. Master of Science, en la IOWA State University. Es Profesor Emérito del Departamento de Economía en la PUCP. Ha sido Presidente del CIES, Director de FONCODES, miembro del CNE, del Consejo Consultivo del MTPE, de la Mesa de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza, entre otros. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre pobreza, desigualdad social, desarrollo económico, crecimiento económico, deuda externa, desarrollo social, empleo, descentralización, entre otros temas de su especialidad. 813 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI JAVIER PORTOCARRERO MAISCH: Economista por la PUCP, donde también realizó estudios de sociología y una Maestría en economía. Ha sido jefe de Apoyo a la Investigación Socioeconómica en la Fundación Friedrich Ebert, y consultor de AECID, BID, COFIDE, Euroconsult, IDRC, ICC, JICA, MEF y Swisscontact. Ha sido profesor asociado de la Universidad Nacional Agraria. Es director ejecutivo del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES). Ha promovido debates electorales, seminarios con líderes de opinión y cursos para periodistas. Es autor y editor de numerosos artículos y libros y redacta una columna quincenal en el diario Gestión. JOAQUÍN YRIVARREN ESPINOZA: Licenciado en Sociología por la UNMSM (Perú) y magíster en Estudios Sociales de la Ciencia y Tecnología por la Universidad de Salamanca (España). Actualmente, cursa el MSc Innovation, Leadership and Management en la Universidad de York (UK) y realiza estudios de doctorado en Persona y Sociedad en el Mundo Contemporáneo de la Universidad Autónoma de Barcelona, en la línea de investigación de Estudios de Ciencia y Tecnología. Es profesor investigador en la Facultad de Comunicaciones de la UPC. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. JULIO CALDERÓN COCKBURN: Doctor por la UNMSM (2004) y maestro por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), México (1986). Sociólogo por la PUC (1980). Profesor principal de la UNMSM y director de la Unidad de Investigación de la FCCSS. Profesor del Lincoln Institute of Land Policy (LILP) de Cambridge, EE.UU. Ha sido Visiting Fellow (2013-2014) del Lincoln Institute y Visiting Scholarship del Program del Korea Research Institute of Human Settlement de Corea del Sur (2015). Coordina el grupo de trabajo Ciudades del Milenio de ALAS. Ha publicado numerosos libros, ensayos y artículos sobre temas de su especialidad. 814 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI JUAN CARLOS CALLIRGOS PATRONI: Antropólogo. Realizó sus estudios en la PUCP. Es Doctor en Historia en la Universidad de Florida – EE.UU. y en la PUCP. Actualmente, es docente a tiempo completo en la PUCP Sus temas de docencia e investigación son etnicidad y racismo, género y masculinidades, historia postcolonial, teoría antropológica, historia de la antropología, entre otros. Actualmente, es director de la Maestría en Estudios de Género de la PUCP. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. MARÍA EMMA MANNARELLI: Historiadora por la PUCP. Realizó estudios de posgrado en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Es especialista en estudios de género e historia social. Actualmente, es profesora de la UNMSM y también en la PUCP y en universidades del extranjero. Ha publicado Es fundadora del Programa de Estudios de Género de la UNMSM. Actualmente, coordina la Maestría en Género y Desarrollo de esa universidad. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. MARÍA LUISA BURNEO: Magíster en Antropología Social y Etnología por la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales (París, Francia) y licenciada en Antropología por la PUCP. Realiza estudios sobre los procesos de cambio en las comunidades campesinas, la política local y la gestión de los recursos naturales. Es docente de la PUCP y corresponsable del Taller Etnológico de Cultura Política de la misma universidad. Ha publicado artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. MANUEL CASTILLO OCHOA: Licenciado en sociología y Magíster por la PUCP. Ha realizado estudios de doctorado en el Colegio de México y la Universidad de Buenos Aires. Actualmente se desempeña como catedrático de la Universidad Ricardo Palma 815 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI y como docente de posgrado de la UNMSM y de la UNI, entre otras instituciones académicas. Es autor de numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas diversos que incluyen la teoría social, los procesos de modernización, la política social, entre otros. MARÍA TERESA ORÉ: Magister en Sociología por la PUCP. Actualmente es profesora y miembro del Consejo Directivo en la Maestría de Recursos Hídricos de la PUCP. Es coordinadora del Grupo de Estudios Ambiente y Sociedad del Departamento de Ciencias Sociales (GEAS) y coordinadora del proyecto interdisciplinario Estado y Escasez de Agua en la Cuenca del Río Ica. Es autora de numerosos artículos, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. NARDA HENRÍQUEZ AYIN: Doctora en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), París. Ha sido directora del Doctorado en Sociología y fundadora del Programa de Estudios de Género en la PUCP. Ex decana del Colegio Nacional de Sociólogos del Perú. Investigadora de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación en torno a la perspectiva de género. Actualmente, es miembro del Comité Directivo del Programa de Posgrado. Recientemente ha sido declarada Profesora Emérita por la PUCP (2020). Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros sobre diversos temas de su especialidad. NATALIA GONZALES CARRASCO: Historiadora de la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga. Diplomada en Estudios de Género por la PUCP. Directora General e Investigadora Principal del Instituto de Estudios Peruanos - IEP. Es miembro de la Sociedad de Investigación Peruana en Educación (SIEP) y coordinadora del Proyecto “Leer es estar adelante”. Sus estudios abordan temas de políticas públicas y educación, funcionamiento del sector 816 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI educativo, formación y capacitación docente, formación ciudadana en la escuela, entre otros. OSCAR ESPINOSA DE RIVERO: Doctor en Antropología e Historia. Profesor principal en el Departamento de Ciencias Sociales de la PUCP. Especialista en temas relacionados con la Amazonía y sus pueblos indígenas, además de temas de política y cultura, medios de comunicación y cultura popular. Es autor de numerosos artículos, ensayos y libros en temas de su especialidad. PABLO SANDOVAL LÓPEZ: Licenciado en Antropología por la UNMSM y Doctor en Historia por El Colegio de México. Actualmente es director de la Escuela de Antropología y Coordinador de la Maestría en Antropología de la UNMSM. Es miembro del IEP e investigador en el Lugar de la Memoria, la Tolerancia e Inclusión Social (LUM). Ha realizado trabajos y publicaciones en temas de educación, interculturalidad, violencia política e historia de la antropología. Ha publicado numerosos artículos, ensayos y libros en torno a estos temas PABLO VEGA CENTENO: Sociólogo urbanista. Licenciado en Sociología por la PUCP y Magister y Doctor en Arquitectura por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Es profesor principal del Departamento de Arquitectura de la PUCP. Como investigador se ha especializado en el estudio de la producción del espacio urbano y en los fenómenos de vida cotidiana, espacios públicos y movilidad social, temas sobre los que ha publicado numerosos libros, artículos y ensayos. Ha recibido el premio de reconocimiento a la investigación de la PUCP los años 2009,2011, 2013 y 2018. PATRICIA AMES RAMELLO: Doctora en Antropología de la Educación por la Universidad de Londres y licenciada en Antropología por la Pontificia Universidad Católica del Perú. PUCP. 817 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Es investigadora del IEP. Coordinadora del Grupo de Investigación Edades de la Vida y Educación – EVE, PUCP, y del Grupo de trabajo CLACSO Educación e Interculturalidad. Ha realizado investigaciones en diversos niveles y ámbitos del sistema educativo, en temas de género e interculturalidad, infancia y juventud en zonas urbanas y rurales, y el uso de tecnologías en la práctica educativa. Sus estudios se han publicado en libros y revistas nacionales e internacionales. PATRICIA RUÍZ BRAVO: Doctora en Ciencias Sociales con mención en Desarrollo, Población y Medio Ambiente por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica. Magíster y Licenciada en Sociología por la PUCP. Profesora principal del Departamento de Ciencias Sociales de la PUCP. Investigadora especialista en temas de desarrollo rural, educación superior, cultura y género. Actualmente es directora de la Cátedra UNESCO de Igualdad de Género en Instituciones de Educación Superior de la PUCP y coordinadora del Grupo de Investigación en Estudios de Género. Ha publicado numerosos libros, ensayos y libros sobre temas de su especialidad. PATRICIA ZARATE ARDELLA: Socióloga. Investigadora principal y jefa del área de estudios de opinión del IEP. Ha realizado diversos estudios sobre democracia, descentralización, Programas de Transferencias Condicionadas y seguridad ciudadana. Actualmente, trabaja temas de cultura política y democracia, relacionados con el Barómetro de las Américas en Perú. Entre sus temas de interés está género, democracia, clases sociales, entre otros. PEDRO PABLO CCOPA: Doctor en Sociología por la UNMSM. Docente en la Universidad Nacional Federico Villarreal – UNFV y Universidad Nacional Mayor de San Marcos - UNMSM. Investigador en temas de cultura popular, migración, sexualidad y comidas regionales. Ha participado como expositor en diversos eventos 818 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI académicos, dentro y fuera del país. Ha publicado diversos artículos, ensayos y libros sobre los temas señalados. RICARDO FORT: Doctor en Desarrollo Económico por la Universidad de Wageningen, en Holanda, y Magister en Economía Agrícola y Aplicada de la Universidad de Wisconsin-Madison, en los Estados Unidos. Actualmente es Investigador Principal de GRADE, donde trabaja temas de Desarrollo Rural y Economía Agrícola. Sus estudios incluyen el análisis de diversas estrategias para mejorar el nivel de vida de los hogares rurales, así como el diseño y medición de los efectos de políticas públicas y otros proyectos encaminados a lograr este objetivo. Es autor de varios libros, ensayos y artículos sobre temas de su especialidad. ROXANA BARRANTES CÁCERES: Economista de la PUCP, PhD por la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Actualmente es Profesora Principal del Departamento de Economía de la PUCP, Investigadora Principal del IEP y Miembro del Comité Directivo del Diálogo Regional sobre Sociedad de la Información (DIRSI). Ha publicado diversos artículos, ensayos y libros que dan cuenta de sus estudios sobre el mundo rural, la agricultura, la amazonia, la salud, la desigualdad social, la minería, los problemas del desarrollo, entre otros temas. SANTIAGO CUETO: Licenciado en Psicología Educacional por la PUCP y Doctor en Psicología Educacional por la Universidad de Indiana, Estados Unidos. Ha sido investigador visitante de la Universidad de California, en Davis, y en la Universidad de Oxford. Actualmente, es director ejecutivo e investigador principal de GRADE y representante por el Perú en el estudio internacional Niños del Milenio. Asimismo, es profesor principal del Departamento de 819 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI Psicología de la PUCP. En el 2018, fue condecorado por el Ministerio de Educación con las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta. SINESIO LÓPEZ JIMÉNEZ: Sociólogo, con estudios completos de doctorado en la Universidad de París, Francia, bajo la dirección de Alain Touraine, y doctorado en la UNMSM. Profesor Principal de la PUCP y de la UNMSM. Investigador y Analista Político. Consultor de PNUD, BID, UNICEF, Presidencia del Consejo de Ministros (2002), entre otros. Integrante durante cuatro años del Grupo de la Universidad de Maryland, por invitación de la Embajada de EE.UU., dedicado a la negociación de conflictos dentro de la diplomacia de segunda vía (la sociedad civil) entre el Perú y Ecuador. Es autor y coautor de varios libros sobre estado, sociedad y política en el Perú y en América Latina. SOLEDAD ESCALANTE BELTRÁN: Doctora en Filosofía en la especialidad de Filosofía Social por la Universidad Johann Wolfgang Goethe, de Frankfurt, Alemania, con una disertación sobre “Reconocimiento e Intersubjetividad en Hegel y Honneth”, asesorada por Axel Honneth. Es Magíster en Filosofía, Sociología y Filología Románica por la Universidad Albert Ludwigs, de Friburgo, Alemania. Es profesora principal del departamento de Filosofía de la Facultad de Filosofía, Educación y Ciencias Humanas de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya. Es autora de diversas publicaciones académicas nacionales e internacionales en temas de filosofía política y filosofía social. STÉPHANIE ROUSSEAU: Doctora (PhD) en ciencia política de la McGill University (Montreal) y Maestría en estudios internacionales de la Carleton University (Ottawa). Recibió en 2016 el Premio José María Arguedas por el mejor artículo sobre Perú de la Latin American Studies Association-Sección Perú. En 2004-2005, fue investigadora 820 Las Ciencias Sociales en el Perú y la sociedad del siglo XXI postdoctoral en el Instituto de estudios latinoamericanos de la University of North Carolina at Chapel Hill (USA). Trabaja temas de género, etnicidad, ciudadanía, movimientos sociales, interculturalidad y multiculturalismo en Perú y Bolivia. Es autora de numerosos artículos, ensayos y libros en torno a estos temas. 821